Hola chic s, bueno esta historia no es mía es de - citlallimildred pachecolopez-, ella es su creadora original, lo único que hice fue adaptar versión Ichihime, aun no tengo su aprobación oficial ya que hace días le envié un mensaje para su autorización, es como decir un pequeño préstamo...créditos a su actuar original.

También he decidido que pausare mi otra historia ya que me a tomando algo de tiempo y he abandonado esta adaptación a Ichihime, originalmente esta historia no tiene a un final así que voy a tratar de hacer uno.

Desde el capítulo 22 se acaba, espero llevarlo tal como la historia va hasta ahora.

*Bleach no es mío, es de Tite Kubo-sama

ICHIHIME POR QUE ERES MIA

Capítulo 21

Trabajar en los informes, contactar gente y tratar de solucionar sola el problema en el que se estaba sumiendo la empresa no era trabajo fácil para Orihime y era por ello que había decidido que ese fin de semana se dedicaría enteramente al trabajo, sus asuntos con Ichigo podían esperar ya se disculparía con su hijo más tarde por no haber tenido el valor de entrar a verlo cuando fue al hospital y de Ulquiorra… bueno la verdad para él no tenía cabeza, solo esperaba que pudiera hacer bien cuidando a Kazui en su lugar o al menos vigilando que Ichigo no hiciera alguna tontería al no saber absolutamente nada acerca de ser un padre.

Su prioridad era, por el momento, no dejar que la empresa que los Kuchiki habían levantado con tanto esfuerzo se cayera a pedazos, maldijo mil veces a Aizen, en el último fraude que la empresa sufrió, esta había estado a punto de colapsar de no haber sido por el tratado de la empresa con la alianza Inoue-Kurosaki-Ishida era muy probable que Seireitei Company no hubiera sobrevivido a tan devastador suceso.

Tan solo pensar que algo como aquello se estaba repitiendo a casi nada de haberse recuperado de aquel suceso hacia que Orihime sintiera la presión de que en cualquier momento y con solo una falta más, todo por lo que Rukia y Byakuya habían trabajado podía irse al caño, en verdad no tenía tiempo para ponerse a pensar en una futura tragedia, era menester solucionar los problemas que asediaban la compañía en esos momentos y nadie mejor que ella podía encontrar la forma de mantener la empresa a flote como lo había hecho la última vez… aunque para ello tuviera que recurrir a la última persona con la que quería hablar…Ishida Uryu.

-Estaba esperando muy ansioso tu llamada, ha pasado un tiempo desde la última vez que escuche tu dulce voz Inoue-san-ella pudo detectar claramente el tono de burla con el que el pelinegro hablaba al otro lado de la línea.

-Si, ha pasado un tiempo Ishida-san… aunque me gustaría mucho platicar que fue de nuestras vidas-el tono en que lo dijo denotaba claramente el sarcasmo que estaba utilizando

-Creo que estas al tanto de la situación de nuestra compañía-

-Por supuesto que lo estoy, ver como las acciones de la compañía se desploman de forma tan estruendosa no es algo que pudiera pasar por alto ¿Qué está haciendo el idiota de Ichigo?, A este paso mantener la alianza de empresas va a resultar muy poco rentable-comentó Uryu.

-Estoy consciente y también estoy consciente de lo egoísta que sonara mi petición, pero quiero que se mantenga la alianza… sin ella esta compañía se ira directo a la quiebra y no puedo permitir que eso suceda-

Si bien no quería tener que recurrí a Uryu, él, como parte de las empresas de sus tres familias también tenía influencia sobre la decisión de continuar o no con su inversión en la Seireitei Company, no estaba muy al tanto de sus derechos legales sobre dicha alianza al ser ella la heredera Inoue, hasta donde sabia, con su boda, todas sus pertenecías también pasaban a formar parte de las pertenencias de Ichigo, incluyendo principalmente sus acciones sobre las empresas que le pertenecieron a su familia y cuyo prestigio se había elevado desde que su esposo se había hecho cargo de ellas.

Tuviera o no derecho sobre las empresas o la alianza estaba segura de que al menos por parte de Ichigo esta seguiría en pie, tenía que, si Orihime se lo exigía era muy probable que siguiera invirtiendo, al menos eso se lo debía… igual que Uryu se lo debía por entregarla a Ichigo en bandeja de plata cuando se suponía que él sería el representante de la alianza ahí en Estados Unidos.

-¿Estas escuchando lo que estas pidiendo Inoue-san?, Mantener la alianza significa un riesgo muy grande para nuestras compañías, una mala fluctuación en el mercado podría afectar gravemente a nuestra empresa… aun cuando técnicamente tú también formas parte de la alianza Inoue-Kurosaki-Ishida, si no mal recuerdo perdiste todo derecho cuando abandonaste a tu esposo-

-Lo sé muy bien, pero no me importa que tenga que hacer, no puedo dejar que esta empresa se valla directo a la quiebra… Son parte de mi familia y me aceptaron a un sin saber nada de mí, si puedo hacer algo entonces ten por seguro que daré todo de mi por salvar esta empresa y considerando que mi situación se tornó complicada desde que enviaste a Ichigo en tu lugar, ¡Me lo debes!-

Uryu suspiró, sí, era cierto que conocía a Orihime y llegaron a ser un poco cercanos, pero termino interponiendo a las empresas y su amistad con Ichigo antes de que terminase enloqueciendo por ella, Uryu podía describir su sentir como un enamoramiento pasajero, no podía compararse con los sentimientos de Ichigo que terminaron persistiendo y ver al Kurosaki sumido cada vez más en la tristeza de no tener a Orihime consigo fue lo que lo obligo a enviarlo a Estado Unidos sin considerar en lo más mínimo a la Inoue.

Lo menos que podía hacer era brindarle su ayuda a Orihime, especialmente tomando en cuenta los problemas que le había causado con la supuesta "infidelidad" que cometieron pero como dice el dicho, una de cal por las que van de arena y la razón por la que le dijo a Ichigo que se había acostado con su esposa había sido en venganza pues él también le había jugado sucio con su pareja, una chica a la que había llegado a querer, pero quien al final no valió la pena pero esa era harina de otro costal, con Orihime quería hacer borrón y cuenta nueva.

-Entiendo-murmuró el pelinegro por lo bajo.

-¿Me ayudaras?-preguntó Orihime algo sorprendida pensando que el Ishida sería un poco más difícil de convencer.

-Si, por supuesto, creo que solo estaba harto de oir a Ichigo llorar por ti y te lo envié sin considerar que pudiese ocasionarte problemas como ese idiota seguro bajo la guardia en la empresa por estar contigo voy a tener que repararlo, saldre hoy mismo para Estados Unidos, nos veremos pronto Inoue-san-

-¿Qué? Ah no espera, no es nece…-

Antes de que pudiera decir algo más el pelinegro ya le había cortado, claro, como si tener a Ichigo revoloteando por ahí no fuera suficiente ahora iba a tener que convivir de nuevo con Uryu.

No sabía de qué forma tratar con el Ishida, en el pasado lo había considerado un buen amigo, pero ahora no estaba segura aunque bueno, él era más amigo de Ichigo que de ella sí que nunca espero algún tipo de lealtad o ayuda de su parte, pero por los momentos que pasaron juntos había esperado que al menos no la entregase a Ichigo a la primera.

Sacudió la cabeza borrando sus pensamientos, tenía que concentrarse en su trabajo, podía ver el sol comenzando a salir anunciando un nuevo día y aun tan cansada como estaba tenía que seguir trabajando y no pensar en otras cosas.

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Eran tan solo las siete de mañana cuando Rukia paso por el despachó y al ver a Orihime dormida con el rostro pegado al escritorio esbozó una ligera sonrisa, eso le hacía recordar las veces que había encontrado a Orihime así cuando se desvelaba estudiando para terminar su carrera.

En silencio la Kuchiki entró y se quitó el abrigo que llevaba puesto para cubrir a la cansada pelirroja.

-Gracias por esforzarte tanto Orihime-surrurró dándole unas palmaditas en la cabeza de nuevo Orihime estaba dando todo de sí para ayudar a la empresa así que ella y Byakuya no se podían quedar de brazos cruzados.

Tan solo unos minutos después de que Rukia dejara la habitación el escandaloso sonido de teléfono de Orihime la despertó sobresaltándola. Contestó de inmediato tratando de tranquilizarse.

- ¿Si?, ¿Bueno?-

-¿Habló con la señorita Orihime Inoue?-

-Sí, ella habla-dijo acomodándose el cabello.

-Señorita, su hijo será dado de alta hoy, tratamos de contactar a su padre, pero no contesta así que le avisamos a usted para que pueda venir por él-

- ¿Eh? Oh, si… paso por el ya mismo… gracias-

-Un placer-

La operadora colgó y Orihime suspiró ¿Dónde carajos estaba Ichigo?, comenzó a marcar su número mientras se preparaba para salir a recoger a su hijo, justamente cuando no quería pensar en sus asuntos familiares y se había enfocado en el trabajo únicamente el idiota pelianaranjado fallaba con la única cosa que le había confiado pero independientemente de eso, estaba más preocupada por saber ¿Qué rayos estaba haciendo Ulquiorra?

De camino al hospital seguir marcándoles no sirvió de nada, suspiró frustrada toda vez que atravesó las puertas del hospital no se molestó en preguntar por su hijo y fue directo a verlo dudo un par de segundos al girar la perilla de la habitación donde Kazui estaba, pero reuniendo todo su coraje entró abrió la puerta cruzando el pórtico con decisión.

Al alzar la vista Kazui se encontró con el rostro de su madre y sonrió denotando algo de tristeza mientras se acomodaba su ropa.

-Creí que estabas enojada conmigo-bajo la vista, se sentía un poco mal por el hecho de que su madre no lo hubiera ido a ver antes e incluso pensó que no lo iría recoger, pero también se sentía culpable de sentirse aliviado por no haberla visto hasta ese momento.

El gesto de Orihime se suavizo acercándose con lentitud a su hijo, le dio unas palmaditas en la cabeza y habló con suavidad.

-Claro que no cariño, yo pensé que tú eras quien estaba enojado conmigo, sé que fui muy egoísta al querer alejarte de tu padre… pensé que trataba de protegerte, pero en realidad solo quería protegerme a mi misma-

-Mamá…-

-Tú padre y yo pasamos por algunas cosas y no es algo que pueda arreglarse con un "perdón", ¿Comprendes?-

-¿Ni, aunque el este muy arrepentido?-

-Las cosas no son así de sencillas, un día vas a entenderlo por ahora iremos a casa, ¿Si?-

El doctor entró a la habitación.

-Debes estar muy contento de ir a casa Kazui, por suerte no te sucedió nada grave, pero ten cuidado, eres especialmente propenso a enfermedades respiratorias, ya no lo deje salir a jugar en la lluvia señora Kurosaki-

-¿Ahh?... Gracias por todo doctor -se sacudió la cabeza restándole importancia al apellido

-Por cierto, dígale a su esposo que aún tiene que venir a firmar el trámite del seguro médico de su hijo-

-Por supuesto, yo se lo diré, vamos Kazui-

Dejo pasar el tema de que Ichigo la hubiera referenciado como su esposa pues no tenía ganas ni tiempo para discutir, una vez fuera del hospital su celular comenzó a sonar.

-¿Hola?-

-¿Es usted la señorita Inoue?-la voz que le habló sonaba muy seria por lo que no le dio una buena espina.

-Si, ¿Sucede algo?-

Kazui se fijó en atentamente en su madre y fue sorprendido por el grito que ella dejo escapar.

-¡En la estación de policía!-

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Para cuando Ichigo abrió los ojos se encontraba disfrutando del olor a lavanda característico de Orihime, se sentía tan como que no quería despertarse, pero repentinamente recordó que tenía trabajo que hacer y cómo se repentinamente un balde de agua fría le hubiera caído en la cabeza se puso de pie cayendo de la cama haciendo que la mesa de noche que estaba alado de él se estrellara contra la pared generado el estruendoso sonido de su caída.

-¡¿Papá?!-Kazui abrió rápidamente la puerta de la habitación un poco preocupado, iba directamente a su habitación luego de tomar agua hasta que escuchó aquel ruido en la habitación de su madre.

-¡Kazui!, ¡Oh dios, se nos hace tarde!-dijo alterado poniéndose de pie

-¿ya desayunaste?, ¡Hay que alistarte para la escuela!, ¿Esta es la casa de Orihime verdad?-

Miro para todos lados y salió de la habitación siendo seguido por su hijo quien estaba extrañado de la conducta del pelianaranjado mayor.

-Hey, espera-

-No hay tiempo que perder Kazui, alístate para ir a la escuela mientras preparó el desayuno-tomo un par de sartenes generado algo de ruido.

-¿Si quiera sabes cocinar?…-preguntó dudoso.

-No, pero siempre hay una primera vez, creo que se cómo se hacen los huevos, ve alístate, si no te llevo a la escuela tu madre va a matarme, por cierto ¿Dónde guardan los huevos y el aceite?, Los huevos se fríen con aceite, ¿No?

-Oye, espera cuidado con la…-

No pudo terminar la frase cuando repentinamente el sonido de un par de tazas quebrándose despertó a Ulquiorra quien desde el respaldo del sofá donde había estado durmiendo, miro hacia la cocina bostezando.

-¿Qué rayos es todo este ruido? Mi cabeza…-murmuró adolorido.

-¡Ulquiorra!, ¡Se nos hace tarde para al trabajo y hay que llevar a Kazui a la escuela! -comentó Ichigo exaltado.

-¿Escuela?, ¿De qué rayos hablas?, Hoy es sábado-contestó somnoliento.

Ichigo se quedó de piedra.

-Ah y sobre el trabajo… Orihime nos quiere muy lejos de la oficina al menos hasta el martes, será mejor disfrutar estas mini vacaciones porque cuando volvamos al trabajo va a torturarnos… no está muy contenta de haber tenido que ir por nosotros a la estación de policía…-

Y como si se tratara de un relámpago los recuerdos del ruido en aquel bar y el problema que causaron se le vino a la mente, lo cierto es que Ichigo se ponía algo agresivo cuando estaba muy pero muy pasado de copas y se había puesto algo impetuoso en medio del bar por lo que acabaron llamando a la policía y como consecuencia Ichigo y Ulquiorra habían sido retenidos hasta la mañana.

-Oh rayos…-

-Ah parece que ya recordaste, bueno, debo admitir que fue muy divertido verte borracho jajajaja-

-¿Qué rayos estaban haciendo ustedes dos en un bar?, ¿Ahogando sus penas?-comentó Kazui cruzado de brazos a lo que ambos adultos guardaron silencio dándole la razón al desviar sus miradas

-Hay, no es cierto… bueno… Al menos pasaron un divertido tiempo de calidad juntos, ¿No?-

-Si… fue divertido…-murmuró Ichigo levemente irritado.

-Para mí si lo fue-comentó Ulquiorra divertido.

-¡Maldito!-

-Ah, No grites-comentó tapándose lo oídos ante la leve alza de voz de Ichigo.

-A ti de verdad te afecta el alcohol…-comentó inspeccionando el rostro del albino.

-Y tu pareces como sin nada, ¿Cómo rayos le haces?, Yo aún siento que todo me da vueltas-

-Años de práctica, supongo-suspiro Ichigo

Kazui suspiró.

-¿Y mi madre me dejo a cargo de ustedes?-se preguntó.

-¿A cargo de nosotros?-Ichigo miró a su hijo extrañado.

-Si bueno, después de la regañada que mama le dio a tío Ulquiorra…-

-De la cual te salvaste por estar dormido-interrumpió el Kuchiki.

-Ella dijo que tenía que evitar el quiebre de la empresa y que con ustedes fuera de combate tendría más trabajo así que decidió que me dejaría a tu cargo, pero le ordeno a Ulquiorra que me cuidara también estuviera al pendiente y me cuidara debido a que no confiaba del todo en tí-

-En sus palabras significa que no confía en que tu hagas un papel de buen padre debido a que no sabes nada al respecto-explico Ulquiorra

-¡Hey!, Yo puedo ser un buen padre-con el ceño fruncido

-Si no sabes cocinar, dime que al menos sabes cómo usar una lavadora-pidió Kazui

Ichigo se quedó en silencio con algo de nerviosismo ante la minara inquisidora del pelianaranjado menor.

-Por supuesto que… no… ¡Nunca había sido necesario, ¿Si?!-

-Yo si se cocinar, pero tengo una terrible jaqueca ahora, ¿Y si mejor vamos a desayunar? -comentó Ulquiorra.

-En tus condiciones no creo que puedas salir de esta casa sin quejarte por el dolor de cabeza-

Ulquorra se puso de pie.

-Tonterías, solo necesito un par de pastillas del botiquín de Orihime y podremos ir a desayunar unos hotcakes al restaurante de aquí cerca-

-Suena a una buena idea, iré por las pastillas-dijo Kazui animado corriendo a la habitación de su madre.

Al parecer sería un día divertido para esos tres.

Luego de que Kazui le diera las pastillas a su tío y que Ichigo le ofreciera al Kuchiki un vaso de agua este se sintió mejor en un par de minutos y decidieron salir a desayunar.

Por alguna razón para Ichigo fue cómodo poder salir con su hijo a desayunar y más aún, hacerlo con su nuevo amigo y pensar que antes odiaba al albino por creerlo una interferencia entre él y Orihime pero ciertamente se sentía envidioso de la relación de Ulquiorra y su esposa, el grado de confianza entre ellos y el apoyarse como verdaderos hermanos era un lazo que él había añorado tener hace mucho tiempo, ojalá él tuviera una amiga con quien contar, así como el albino tenia a Orihime.

-Señor Kuro…-

-Trata de llamarme papá, hoy en la mañana lo hiciste, ¿No?-

-¿Lo hice?-

-Oh, lo hiciste, te escuche gritar preocupado "¡papá!" mientras corrías a la habitación de Orihime-comentó el Kuchiki.

-Bueno me cuesta un poco acostumbrarme…-se rasco la cabeza sintiéndose un poco avergonzado.

-¡Te acostumbraras rápidamente! A ver, repite después de mí… "papá"-

-Pa… eh… Kuro… eh…-

-Papá, vamos trata de decirlo- dijo emocionado Ichigo

-Pa… dre…-

-Vamos, no lo presiones, ¿Tienes idea de cuánto tiempo tomó que me llamara tío? Me pondré celoso si comienza a llamarte papá tan naturalmente-bromeó el pelinegro.

-¿Kazui es siempre tan formal con los adultos? -preguntó Ichigo.

-Algo, pero eso es muy bueno para ti, ¿De qué otra forma crees que Orihime seguiría soltera? Su actitud logro alejar a muchos de sus pretendientes-

-Sí, supongo que tienes razón-

La mesera se acercó dejando los pedidos de hotcakes en la mesa y haciéndole un gesto de coquetería al albino que lo perturbo, acto seguido se arrimó a Ichigo quien contuvo una risita luego de ver la expresión de sorpresa de la mujer, Kazui le dio a la mesera una mirada de irritación y esta se retiró del lugar sintiéndose un poco indignada de la mirada del niño.

-Hey, haciendo eso harás que parezcamos una pareja gay, ¿Quieres espantar a todas las mujeres alrededor? -se burló el pelianaranjado.

-Eso no sería mala idea cariño-dijo con coquetería guiñándole el ojo al Kurosaki.

Acto seguido ambos comenzaron a reírse divertidos.

-Es que en serio, ¿Viste la cara de la mesera? -se burló el Kuchiki.

-¿Qué si la vi?, Esa tipa te estaba prácticamente violando con la mirada desde que nos tomó las ordenes jajaja, casi muero de risa con su expresión cuando vio que te me acercaste-

-Ah y yo que me preocupada de que ustedes no se llevaran bien, pero en realidad parecen convivir como si se llevaran de toda la vida-

El pelianaranjado menor se llevó un trozo de hotcake con miel a la boca disfrutando del sabor y lo pacifico que se sentía el ambiente.

-Digamos que nos dimos cuenta de que tenemos un par de cosas en común-comentó Ichigo.

-Oh, ¿cómo el hecho de que ambos fueron rechazados por las mujeres que aman?-

El Kuchiki y el Kurosaki fueron repentinamente invadidos por un aura depresiva.

-Esa crueldad la heredo de ti-comentó Ulquiorra

-¿De mí?, Orihime tampoco es muy santa que digamos eh, así que esa actitud no viene solo de mí-

-Repítelo hasta que te lo creas-dijo poniendo una mano sobre el hombro del pelianaranjado.

-Ahora el cruel aquí ere tú-murmuró.

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Bostezó pesadamente mientras tecleaba un par de cosas en su laptop sobre la mesa del comedor y se llevaba una cucharada de sopa a la boca.

-¿Trabajando mientras comes?, Sé que estas preocupada por la empresa, pero trata de no sobre esforzarte hija-comentó Rukia dándole una palmadita en la cabeza.

-No, estoy bien, para el martes tendré una forma de estabilizar la empresa y comenzaré a trabajar en una campaña interna para evitar posibles y futuros fraudes, por el momento he logrado hacer que Ishida-san nos ayude, usted y Byakuya-san no se preocupen, yo solucionare esto-

-Mírate nada más… te ves terrible Orihime, ¿Has si quiera dormido algo?-

Ella bostezó nuevamente viéndose aún más cansada.

-Claro, creo que dormí una hora antes de ir a recoger a Kazui y tener que pasar por Ulquiorra y Ichigo-san a la estación de policía-

-¡¿A la estación de policía?!-exclamó Rukia claramente sorprendida.

-¿Qué?, Ah, no… ¿Dije policía?, Jaja quise decir a la estación del metro-trató de corregirse, pero la pelinegra se cruzó de brazos levantando una ceja.

-Orihime-su voz exigía una respuesta sincera.

-Eh…-sonriendo nerviosa.

-¿En qué problema se metió Ulquiorra?-

-Todo lo que debe saber es que no fue nada grave, solo lo detuvieron por estar de escandaloso junto con Ichigo-san en un bar así que tuve que ir a sacarlos esta mañana, como sea no tengo cabeza para eso, ¿Byakuya-san y usted han logrado investigar algo sobre Aizen?-

La expresión de la pelinegra cambio a una seria.

-Ese estafador sabe esconder muy bien su rastro, si orquesto todo este fraude no hay ni rastro de que esté involucrado, vamos a tener que investigar más acerca de nuestros empleados… es posible que tengamos subordinados de Aizen trabajando y una tercera falla en la empresa significaría el inminente final para nuestra compañía-

-¡Eso no sucederá! No voy a permitir que todo el esfuerzo en esta compañía se desplome, hare todo lo que este en mis manos así que por favor no hable como si en cualquier momento tuviéramos que darnos por vencidos-

-Estoy seguro de que lo superaremos pero Orihime, para ello te necesitamos y si continuas sobre exigiéndote de esa manera comentaras a tener problemas, sé que das lo mejor de ti, pero cuida un poco más de ti misma ¿Por qué no vas a descansar? Yo me encargaré de esto ¿Si?-

La Kuchiki le acarició la cabeza a Orihime cual niña pequeña haciéndole sentir cierta calidez que con su padre jamás había sentido, la razón por la que estaba tan desesperada por ayudar a la empresa era porque quería corresponder correctamente a la calidez que esa familia le había brindado aun sin saber nada de ella, quería proteger aquello por lo que tanto habían trabajado los Kuchiki y por eso se esforzaba tanto.

-No hagas que me preocupe más por ti, ve a tomar un descanso-

-Está bien, muchas gracias Rukia-san… quiero decir… mama-sonrió con dulzura poniéndose de pie haciendo que a su vez la pelinegra correspondiera su sonrisa.

-De nada hija-le dio un beso en la coronilla y la dejo retirarse.

Suspiró con alivio al verla irse sin protestar, debía estar muy cansada y estresada, como quiera que fuera, les esperaban un par de largos días mientras la empresa se estabilizaba del quiebre y había mucho por hacer.

-Ojalá todo salga bien…-

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Continuara