Kirishima, Sero, Kaminari y Mineta estaban en la habitación del primero, algunos jugando video juegos y otros viendo revistas candentes traídas por Mineta, era una tarde tranquila.

—Es una pena que Bakugo no pudiera venir—dijo Kaminari bobamente mientras seguía mirando a las chicas de la revista.

—Dijo que estaría ocupado—dijo Kirishima, él también quería que Bakugo fuera a su casa, pero el rubio le mencionó que quería estar solo.

Esto ha sido demasiado, ya hace tres días que Bakugo ha estado decaído, aunque de cierto modo lo entiende, Momo y Shoto han estado muy cercanos últimamente, como si estuvieran saliendo, a él tampoco le agradaba eso, pero ¿qué podía hacer? Para empezar nunca le confesó sus sentimientos a Momo, sólo le ofreció su amistad y su apoyo, aunque claro, Bakugo la tenía más difícil, es con quien compartió más momentos con la pelinegra, pero ahora verla tanto tiempo con Shoto le provocaba desilusión.

Rápidamente sacudió su cabeza, debía ser firme y apoyar a Bakugo, el pobre seguro estaba destrozado, y aunque diga que prefiere estar solo no podía permitirse el abandonar a un amigo, eso no es lo que hace un verdadero hombre y camarada.

En otra parte, Tsuyu y Ochako estaban haciendo tarea en la casa de la primera.

—Mmm no entiendo esta ecuación—se quejó la castaña.

—Estás haciendo las cosas al revés Ochako, menos por menos, es más, no menos.

—Oh, ya veo, con razón no me salía el resultado, oye tomemos un descanso.

—Ribibt, pero si apenas llevamos 15 minutos con los problemas.

—Las matemáticas son agotadoras.

Tsuyu suspiró, bueno, no iba a decir que no a un pequeño receso.

—Oye, Momo ha estado feliz desde hace dos días, ¿habrá pasado algo bueno? —comentó de pronto Ochako.

—¿Por qué lo dices?

—En los almuerzos se ha visto más alegre, hace tiempo que no la veía sonreír así.

Tsuyu sabía perfectamente por qué Momo estaba tan feliz, la pelinegra se lo contó el día anterior.

Flash back

Ambas estaban caminando en el patio trasero de la escuela, Momo le había pedido a Tsuyu un poco de su tiempo para comunicarle algo importante.

Tsu, lo que te estoy a punto de decir debe quedar entre nosotras, sólo lo sabe Jiro, ¿de acuerdo? —dijo Momo misteriosa.

Descuida, puedes confiar en mí.

Momo respiró hondo antes de continuar, no sin antes sonrojarse levemente.

Todoroki me ha confesado que…que yo le gusto.

Tsuyu abrió los ojos con estupor, oh vaya, le gustaría sentirse sorprendida, pero…realmente no lo estaba, pero aún tenía que asegurarse de algo.

¿Pero ¿qué hay de Midoriya? —preguntó la pequeña ranita.

Lo mal interpreté todo, Todoroki nunca tuvo una relación amorosa con Midoriya, de hecho, Midoriya le estaba ayudando a Todoroki para que él pudiera confesarme sus sentimientos.

¡BINGO!

Entonces todo este tiempo tuvo razón, pero es que era tan obvio, nada de lo que pasaba tenía sentido, pero…

En ese momento recordó todo lo que le dijo a Bakugo, no pudo evitar sentirse mal.

¿Y qué pasa con Bakugo? —preguntó la peliverde.

En ese instante la mirada de Momo pasó de feliz a triste.

Se lo dije, no podía ocultárselo, no era justo para él, dijo que lo mejor era dejar de ser amigos y…yo no quería perder su amistad, pero comprendí que tenía que darle su espacio, es tan injusto, por fin estoy con la persona que amo, pero tuve que perder a un amigo a cambio.

Te comprendo Momo, pero ponte en los zapatos de Bakugo, ¿tú serías capaz de estar con la persona que amas teniendo sólo su amistad mientras él está con la persona a la que realmente ama después de todo lo que vivieron juntos? Toda esa pisca de felicidad de Bakugo se quebró en el momento en el que Todoroki te confesó toda la verdad, estoy segura que tampoco fue fácil para él alejarse de ti, pero era peor para él quedarse.

Tsuyu tenía razón y Momo lo sabía perfectamente, en Bakugo encontró un amigo maravilloso, pero no debía atarlo a ella, no era justo para él, no después de todo lo que hizo por ella, lo extrañaba, no podía negarlo, pero debía continuar, ahora estaba con la persona que ama, las cosas por fin tomarán un mejor rumbo.

De todos modos, estoy feliz por ti Momo, es tiempo de que por fin seas feliz—dijo Tsuyu mientras tomaba las manos de la pelinegra con alegría—estaré aquí para ti, ribbit.

Momo sonrió con entusiasmo.

Muchas gracias Tsu, veré el momento adecuado para contárselo a las demás.

Fin flash back

Tsuyu estaba feliz por su amiga, por fin los mal entendidos habían parado y ella y Todoroki por fin podían estar juntos con toda libertad, sólo esperaba que las cosas siguieran así de tranquilas.

—Oye Tsu, hace mucho calor hoy, ¿tienes alguna bebida aparte de agua?

—Tengo refresco.

—Mmm estoy a dieta de gaseosa, tengo algo de dinero, ¿te importa si voy a la tienda? Volveré pronto.

—De acuerdo, vete con cuidado, ribbit.

—Claro, ahora vuelvo—sin más, la pequeña castaña salió de la casa de Tsuyu por las bebidas.

Mientras tanto en un parque…

Bakugo estaba en un banquito junto con Camie quien lo forzó a salir de su casa.

—Quita esa cara de aguafiestas, sé que aún te sientes mal, es decir, lo comprendo, la chica que amas prefirió a otro chico y a ti sólo te quiere como amigo, aunque también le entiendo a ella, ese chico Todoroki también es muy lindo, tiene su encanto y esa mirada que tiene derrite a cualquier chica es normal que esté enamorada de él, además…

—Te haré explotar si sigues hablando—dijo entre dientes el rubio con ganas de tirarse de un precipicio.

—Pero tú también eres muy atractivo, las chicas también te aman, sólo debes tener más tacto, provocas más miedo que placer.

—Me largo a mi casa—dijo el rubio hastiado levantándose del banquito a punto de irse, pero Camie lo detuvo tomándolo del brazo obligándolo a sentarse.

—Aunque no lo creas realmente me importas, además me agrada molestarte—dijo esto último con una sonrisilla traviesa logrando que Bakugo tenga un tic en el ojo por la molestia—desde que nos conocimos nunca te había visto tan triste por una chica, incluso llegué a creer que no te gustaban las mujeres.

¿Es enserio? ¿Es tan necesario tener un interés amoroso para que la gente sepa que uno es heterosexual? Definitivamente odiaba a la sociedad, y al mundo, es más, odia todo.

—Pero debes animarte, quizás ella no era la chica para ti, recuerda que el futuro es incierto, ¿qué tal si dentro de un tiempo llegas tener una relación romántica con ella? No lo sabes, nadie puede saber si el amor que ella siente por Todoroki dure para siempre.

—Esto es una pérdida de tiempo Camie, el punto de todo esto es que ella lo ama a él y no a mí, punto, no es tan difícil de entender.

—Escucha, lo que trato de decirte es que no te desanimes, es aburrido verte tan decaído, estoy segura que tus amigos están preocupados por ti…incluso ella.

—¡Ya basta Camie! —exclamó el rubio totalmente harto levantándose del banquito con furia—¿qué rayos pretendes? ¿Que la busque? ¿Que vaya con ella y le diga que podemos seguir siendo amigos? ¡Es tan fácil decirlo! ¡Trata de ponerte en mis zapatos!

Camie lo miró dudosa por unos segundos, luego se encogió de hombros y se acercó al rubio…se acercó demasiado.

—Ey ¿qué haces? —preguntó Bakugo desconcertado al notar que Camie se acercaba demasiado a él.

Seguido de esto, Camie rodeó el cuello del rubio con sus brazos, y posterior a esto, puso sus pies encima de los de Bakugo.

—Listo—dijo Camie con una sonrisa juguetona.

—¿Qué mierda haces?

—Me pongo en tus zapatos.

—…

—…

Definitivamente esa chica lo mataría…de coraje.

Pero tenía que admitirlo, ese estúpido e irónico acto lo tranquilizó un poco, Bakugo tomó a Camie de la cintura para alejarla.

—Sé lo que tratas de hacer, Kirishima también ha intentado animarme, pero esto es muy difícil, es la primera vez que me gusta tanto una persona, y no sé cómo lidiar con el rechazo, incluso mi madre ha tratado de hablar conmigo, además, ella quería que siguiéramos siendo amigos, pero simplemente no puedo, es imposible estar cerca de ella y no poder…no poder abrazarla—dijo lo último con un suspiro resignado.

Camie puso una mirada triste al verlo tan mal, es verdad que ella nunca ha amado a algún chico, aunque no puede negar que siente una pequeña atracción por Seiji, pero fuera de eso nunca ha amado a nadie de una manera tan profunda como Bakugo ama a Momo.

Suspiró, ella realmente trataba de animarlo, pero difícil hacerlo cuando no puede entender del todo los sentimientos del rubio.

—Lo único que puedo decirte es que todo depende de ti, si quieres continuar triste o si decides continuar y aceptar la realidad, estoy segura que ella te quiere, incluso si es como amigo, para ella eres una persona importante, así como también eres importante para mí y para ese chico, Kirishima, estás preocupando a tus padres, la vida sigue, tienes que ser fuerte, incluso si te rompen el corazón—dijo Camie tomándolo suavemente del rostro haciendo que la mire, sonriéndole con confianza.

Bakugo sabía que Camie tenía razón, las luchas internas eran incluso más difíciles que las luchas físicas, respiró hondo, ya había llorado demasiado, Momo era feliz y eso era lo que importaba, no le gustaba verla triste todo el tiempo por culpa de ese imbécil, y si él es capaz de hacerla feliz…entonces con eso bastaba.

—No sé cómo es que alguien como tú puede animarme—dijo el rubio con una sonrisa burlona.

—Bueno, ningún chico se resiste a mis encantos—dijo Camie con una sonrisa traviesa—uff, hace mucho calor el día de hoy, ¿podrías ser un caballero y comprar unas bebidas?

—¿Y por qué rayos tengo que ir yo? —preguntó el rubio arqueando una ceja.

—Porque me he estado esforzando en animarte como la buena amiga que soy y merezco que me traigan una bebida fresquesita—dijo Camie haciéndole ojitos tiernos a Bakugo.

El rubio reviró los ojos, bueno, de cierto modo se lo debía a Camie, ¿qué más da ir por unas simples bebidas?

—Por cierto, tú pagas—terminó diciendo Camie con una sonrisita.

A la mierda lo buena amiga, eso es abuso.

Sin prestar más atención, fue a la tienda a comprar unas bebidas frescas, es verdad que ese día estaba muy caluroso.

Mientras tanto.

Ochako pagaba las bebidas para luego volver a casa de Tsuyu, al terminar de pagar toma los jugos y se va dispuesta a marcharse, cuando de pronto nota la presencia del rubio quien estaba llegando a la tienda.

—Vaya, no esperé verte Bakugo—dijo la castaña con una sonrisa.

El rubio se desconcertó al verla, no había notado su presencia.

—Mhp, tampoco esperé verte—respondió el rubio con simpleza.

—¿Viniste a comprar algo?

Bakugo arqueó una ceja ante semejante pregunta.

—Pues…sí, ¿a qué otra cosa se viene a la tienda?

Ochako se pateó mentalmente al darse cuenta de la estúpida pregunta.

—Jejeje tienes razón, perdón, fue una pregunta muy tonta.

—Sí, lo fue, en fin, adiós—dicho eso el rubio iba directo por su compra, pero fue llamado de nuevo por la castaña.

—¡Espera! Sé que no es de mi incumbencia, pero… ¿estás bien?

—¿Eh?

—Es que estos días te he notado muy…raro, como si estuvieras triste, normalmente estás enojado, pero ahora te veías decaído.

—Eh… ¿acaso has estado observándome? —preguntó el rubio con desconcierto.

Ante eso Ochako se sonrojó rápidamente.

—¡N-No! Es sólo que…estoy segura que no soy la única que lo ha notado, seguro Kirishima también se ha dado cuenta de lo triste que te has visto.

Bueno…eso es verdad.

—Escucha cara redonda, lo que pase en mi vida es cosa mía, no te entrometas.

—Pero somos amigos—afirmó rápidamente Ochako.

—¿Qué? ¿Amigos? ¿Desde cuándo?

—¿Acaso no me consideras una amiga?

—Eh…pues la verdad no, es decir, no hemos compartido momentos…tan importantes como para considerarte una amiga.

—Yo no opino lo mismo.

—¿De qué hablas?

—Tú me has apoyado mucho, aunque no lo creas, cuando Deku me rechazó fue algo muy doloroso para mí, pero tus palabras me animaron mucho, de verdad, fue extraño, pero sentí que me comprendías, incluso…me sentí feliz, creí que quizás, podríamos volvernos buenos amigos.

Es increíble, es verdad que no le gustó verla tan mal por Deku, empezando que estaba viviendo la misma experiencia con Momo, le estaba comenzando a hartar el tema, fue inevitable no intentar animarla, después de todo no va a negar que Ochako tiene potencial de heroína y que esté tan triste por Deku le fastidiaba, aunque no había recordado eso hasta ahora.

De pronto Bakugo endureció sus facciones.

—Te diré una cosa cara redonda, la última vez que me volví amigo de una persona a la que le ofrecí mi apoyo, las cosas no terminaron del todo bien, así que mejor dejemos las cosas como están, de todos modos, ya tienes amigos.

—¿Hablas de Momo?

Bakugo abrió los ojos con estupor.

—¿Sucedió algo entre ustedes? ¿Por eso has estado triste? ¿Se pelearon?

Bakugo comenzó a apretar los puños, se estaba fastidiando de tantas preguntas.

—Que raro, Momo no suele pelear con sus amigos, al contrario, ella…

—Ella no me hizo nada—susurró Bakugo cansado.

—¿Eh?

—Quien hizo mal las cosas fui yo, ella no tuvo culpa de nada, eso es todo, ya déjame en paz.

—E-Espera Bakugo…

—¡Ya déjame en paz de una maldita vez Uraraka! ¡Has estado fastidiándome desde hace semanas sólo porque te dije unas bonitas palabras! ¡No somos amigos! ¿Entiendes? No me interesa tu amistad, deja de sentir lástima por mí, deja te tratar de meterte en mi vida, métete en tus propios asuntos ¡Estoy harto de ti!

Y dicho eso, Bakugo salió corriendo de la tienda, dejando a una Uraraka desconcertada y…lastimada, ¿enserio estaba siendo fastidiosa? Sólo quería acercarse a él y ser su amiga, ¿será que de ese modo se sentirá Deku con respecto a ella? Quizás el antes gustaba de ella, pero se terminó cansando de lo fastidiosa que es ella, es normal, los chicos odian a las chicas fastidiosas, y ahora que empezó a tener ciertos sentimientos por Bakugo estaba actuando de la misma manera, hartándolo, ahora lo comprendía.

Apretó contra su pecho las bebidas que empezaban a ponerse tibias, las palabras de Bakugo la tocaron de manera dolorosa.

—Deku… ¿También se habrá hartado de mí? —susurró con tristeza.

Eran las diez de la noche, hora de dormir, Momo estaba preparando su cama, se sentía cansada, había ido a una cena familiar que le llevó todo el día, estaba por acostarse cuando escucha el sonido de su celular, era un mensaje, tomó su celular que estaba en la mesita de noche, y al ver el nombre de la persona que mostraba su celular automáticamente sus labios formaron una sonrisa y su corazón comenzó a latir con rapidez.

Claramente, era un mensaje de Shoto.

No estoy acostumbrado a esto, pero espero que te haga feliz, dulces sueños, nos vemos mañana en la escuela, que descanses.

Rápidamente Momo pegó su celular a su pecho, sentía que su corazón se iba a salir de su pecho de lo fuerte que latía y su sonrisa era incapaz de borrarse.

—¿Es posible sentirse tan feliz? —susurró, decidida a responderle el mensaje al bicolor.

En otra casa, Shoto estaba en su habitación acostado tratando de dormir, pero el sonido de su celular hizo que abriera los ojos, rápidamente lo tomó y sonrió al ver de quién era el mensaje.

Yo tampoco soy buena en esto, pero nos esforzaremos juntos, nos vemos mañana, descansa Todoroki.

Shoto formó una enorme sonrisa, acostó su cabeza en la almohada sin despegar la vista de la pantalla, era como un sueño, era tan feliz de tenía algo de miedo.

—Haré las cosas bien esta vez—susurró el chico bicolor.

Era otro día de escuela, Shoto platicaba tranquilamente con Deku en el salón aprovechando que aún había poca gente.

—Lo he pensado mucho estos días Todoroki, estoy listo para hablar con Uraraka.

—¿Enserio? ¿Le dirás todo?

—Sí, incluyendo mis sentimientos, espero hacer las cosas bien esta vez, ya lo he arruinado demasiado, pero hablaré con ella en la salida.

—Genial Midoriya, te deseo suerte—dijo Shoto con una sonrisa.

De pronto ambos notan la llegada de Iida, quien se veía molesto y… ¿sonrojado? ¿Iida sonrojado?

El mencionado ni siquiera los saludó, al entrar al aula rápidamente tomó asiento, normalmente el grita a los cuatro vientos un "buenos días compañeros", ¿acaso se sentirá mal?

Ambos se miraron entre sí desconcertados, decididos a acercarse a Iida para preguntarle qué le pasaba, y así lo hicieron.

—Esto…Buenos días Iida—saludó el peliverde.

—Oh, Midoriya, Todoroki, soy un mal educado, buenos días.

—¿Estás bien? Te ves rojo—preguntó Shoto.

—Yo…no puedo creer la falta de respeto de algunos compañeros.

—¿Eh? —Deku no entendía lo que Iida decía, ¿falta de respeto?

—¿Alguien te molestó? —preguntó el bicolor.

—Es…muy vergonzoso, prefiero no hablar de eso, como representante del aula A y estudiante de la U.A. debo mantener una imagen sana y correcta, yo…rayos… ¿cómo pudo faltarme el respeto de esta manera? ¿Es que ya a todos les da igual ser educados? Ni siquiera nos conocemos como es debido, ¿dónde quedaron los modales?

Deku y Todoroki se miraron entre sí, parecía como si Iida estuviera hablando consigo mismo y olvidara la presencia de los otros dos, Shoto arqueó una ceja, ¿alguien habrá molestado a Iida? Normalmente siempre tiene una actitud estricta y correcta y ahora parecía…confundido.

Bueno, le preguntarán cuando esté más tranquilo.

Bakugo iba llegando a la escuela, cuando de pronto siente una leve palmada en la espalda, al voltear se encuentra con la enorme sonroja de Kirishima.

—Hola amigo, ¿sigues triste o por fin veré al Bakugo de siempre?

El rubio lo miró desconcertado por unos segundos, luego bufó.

—No necesito que te preocupes por mí maldita sea, ya te dije que sólo necesitaba unos momentos solo.

Rápidamente el brazo de Kirishima rodeó el cuello de Bakugo pegándolo a él.

—¡Eso quería escuchar! —exclamó el pelirrojo con una brillante sonrisa.

Bakugo reviró los ojos, pero en el fondo le agradaba tener un amigo como Kirishima.

Ochako caminaba hacia la escuela a punto de llegar, pero una fina voz la llama.

—Buenos días Ochako—saludó Momo con una cálida sonrisa.

—Oh, buenos días Momo, te ves reluciente hoy, ¿usas una crema especial?

—¿Eh? No, sólo…me siento muy feliz.

—¿Puedo saber por qué? Has estado muy feliz estos días, lo cual obviamente me alegra mucho, pero me da curiosidad saber qué te ha hecho tan feliz.

—Descuida, te lo diré, sólo ten paciencia ¿sí?

—Jejejeje bien, pero me lo cuentas ¿de acuerdo?

—Je, claro que sí.

Ambas se sonrieron y continuaron caminando.

Al llegar se encuentran con Bakugo y Kirishima quienes parecían que también acababan de llegar a la escuela.

—Buenos días Kirishima—saludó Momo.

—¿Eh? Buenos días chicas.

—Buenos días Kirishima— saludó Ochako.

—Vaya Yaoyozoru, te ves muy reluciente hoy—dijo el pelirrojo sorprendido.

—¿Verdad que sí? Es lo mismo que yo le dije—dijo Ochako.

—¿Eh? P-Pero si no me puse nada especial, estoy como todos los días—dijo la pelinegra con una sonrisa apenada.

—No lo creo, de hecho, te ves muy linda, aunque siempre te ves linda—dijo Kirishima con una gran sonrisa, no podía evitarlo, es verdad que Momo siempre ha sido hermosa, pero ahora se veía diferente, se veía más fresca—de todos modos, es genial verte sonreír Yaoyozoru.

—¿Eh?

—Antes te veías triste todo el tiempo, había olvidado cómo te veías sonriendo, ahora que te veo tan feliz puedo decir que te ves más bonita.

Momo se sorprendió ante las palabras de Kirishima, pero le agradó lo que dijo, realmente se sentía mucho mejor, y le gustaba que se notara, tiempo atrás lo único que mostraba de ella era debilidad y tristeza, ahora que mostraba otra parte de ella le hacía feliz.

—Muchas gracias Kirishima—dijo la pelinegra con una tierna sonrisa.

Esa sonrisa, tan bonita y especial, Bakugo y Kirishima se sonrojaron inevitablemente.

—Vaya Kirishima, ¿acaso estás cortejando a Momo? —dijo Ochako con una sonrisa maliciosa.

Kirishima rápidamente reaccionó, y miró de reojo a Bakugo quien desvió la mirada molesto.

Rayos, se dejó llevar por sus palabras.

—Eh…para nada jejeje…bueno debo entrar, esto…nos vemos en el salón Bakugo—y dicho eso se fue rápidamente corriendo antes de cagarla más.

—Jajajaja, es divertido avergonzar a los chicos—dijo Ochako entre risas.

Pero rápidamente la castaña dejó de reír al ver a Bakugo quien seguía sin decir nada, e inevitablemente recordó las palabras del rubio.

¡Estoy harto de ti!

Cerró los ojos con fuerza, ¿por qué esas palabras dolían tanto?

Bakugo rápidamente se dio cuenta de la incomodidad de Ochako, ¿habrá sido muy rudo con ella? El día anterior se dejó llevar por su rabia y terminó desquitándose con la castaña, sabía que ella no tenía malas intenciones, pero se sentía cansado y hastiado, pero, aun así, Ochako no tenía la culpa de lo que él estaba viviendo.

—¿Estás bien Ochako? —preguntó la pelinegra al notar el drástico cambio de ánimo de la castaña.

—Sí, yo…te veo en el salón Momo—y dicho eso rápidamente se alejó, no era capaz de seguir viendo al rubio, se sentía avergonzada, pasó toda la noche pensando que quizás le debía una disculpa a Bakugo por fastidiarlo tanto, pero por el momento no tenía la valentía de hacerlo.

Preocupada, Momo miró a la castaña alejarse, ¿le habrá pasado algo? Hace un momento parecía de buen humor.

Pero su atención pasó a Bakugo cuando este comenzó a caminar para alejarse.

—E-Espera Bakugo.

Desconcertado, el rubio paró su caminar.

—Esto…buenos días—saludó Momo con una sonrisa apenada.

Bakugo no responidó.

—Yo…sé que de seguro sigues sin querer verme, ¿sabes? Estos días…he recordado los momentos que pasamos juntos, nuestro lazo de amistad era muy fuerte y…

—Para—dijo Bakugo de pronto sin mirarla.

—Pero…

—Lo dejamos claro ¿no? La cosa entre nosotros acabó, no vale la pena recordar el pasado.

—Sí lo vale, tenemos una historia Bakugo, lamento que las cosas terminaran de esta forma, le hecho de que ahora esté con Todoroki no significa que nuestra amistad deba terminar.

—Dije que pares, no hay nada más que discutir.

—Esto no tiene que terminar Bakugo, podemos ser amigos.

—¡Ya basta Yaoyozoru! —exclamó molesto el rubio dándose media vuelta encarando por fin a la pelinegra—seamos realistas, no funcionará, es todo, por favor para.

—Pero Bakugo…

—Yo…tengo…tengo miedo ¿de acuerdo? Tengo miedo de estar cerca de ti y no poder…controlarme ¿entiendes? Me sigues gustando, no será seguro ser amigos, no juegues conmigo, sólo para y sigamos como siempre.

—Pero yo no quiero parar.

—¡Maldita sea por qué tienes que ser tan terca!

—¡Y tú un testarudo! Yo…sé lo que sientes, pero…hagamos un esfuerzo, seamos amigos Bakugo, quizás no sea correcto lo que te estoy pidiendo, pero sé que nuestra amistad funcionará muy bien, hagamos un esfuerzo juntos, no tenemos que alejarnos.

—Me estás pidiendo algo imposible Yaoyozoru.

—Por favor Bakugo, intentémoslo de nuevo, no quiero que estemos alejados—dicho eso, la pelinegra tomó por mero impulso la mano del rubio.

Ante ese acto Bakugo rápidamente se sonrojó, el simple contacto de la mano de Momo hizo que su corazón latiera con fuerza.

Momo se dio cuenta de eso y rápidamente apartó su mano.

—P-Perdón, fue un impulso.

Bakugo suspiró, recordando las palabras de Camie, bueno, quizás el destino así lo quería, sólo podía ser amigo de Momo y no podía luchar contra eso, además, él se prometió a sí mismo superarlo, no podía seguir actuando así, la vida continúa y él es un futuro héroe, era tiempo de madurar.

—Tks, maldita sea cola de caballo, ¿no puedes estar sin mí? —dijo el rubio desviando la mirada con un leve sonrojo.

Sorprendida, Momo sonrió con alegría, confirmando de esta manera que recuperó la amistad del rubio.

—Jejejeje, tienes razón, vayamos al salón.

—Como quieras.

No sabía si estaba siendo bien o estaba siendo mal, lo único que sabía era que quería seguir viendo la sonrisa de la pelinegra…incluso si sólo son amigos.

Las clases estaban por comenzar, Shoto estaba tranquilo sacando el libro de la primera clase, cuando de pronto nota la entrada del salón en el que van entrando Momo y Bakugo…juntos.

Rápidamente su entrecejo se arrugó, ¿por qué estaban juntos esos dos?

Al llegar a su asiento, Momo rápidamente notó la molestia en la mirada de Shoto, preocupada se acerca a él.

—Buenos días Todoroki.

—Buenos días Yaoyozoru—saludó siendo lo más educado posible, pero era difícil ocultar su molestia.

—Esto…tengo que hablar contigo de algo.

—¿Tiene que ver con Bakugo?

—La verdad…sí, verás…para mí Bakugo es un amigo muy importante, nosotros hablamos hace un momento e hicimos las paces, no quiero que te sientas incómodo, él es un amigo muy especial para mí, así como Jiro y los demás.

—Yaoyozoru, no quiero verme como el villano, pero soy consciente de lo que él siente por ti.

—Lo sé, para él también ha sido difícil, sólo te pido que comprendas, él me acompañó en momentos difíciles y eso significa mucho para mí.

Shoto suspiró, no podía contradecirla, mientras él sólo se la pasaba cometiendo errores, Bakugo la apoyaba, estuvo allí para ella, no podía negarlo, no quería parecer un novio posesivo, pero la sola idea de que se siga comunicando con aquel que también la quiere le hacía sentir molesto e incómodo.

Pero sus pensamientos pararon cuando una suave y cálida mano se posó sobre la suya, levantó la vista encontrándose con la dulce sonrisa de Momo y sus mejillas sonrojadas.

—Por favor no te sientas mal, yo…sólo…sólo tengo sentimientos por ti, Todoroki—dijo la pelinegra con algo de vergüenza, realmente no estaba acostumbrada a expresarse así, pero quería que sus sentimientos le llegaran a Shoto.

Y funcionó, los pensamientos negativos se fueron y un agradable sentimiento lo invadió, posando su mano sobre la de Momo, es verdad, no tenía razones para desconfiar de ella, Momo siempre ha sido alguien solidaria y que valora mucho a las personas, no es algo nuevo, y esa es una de las tantas cosas que le gusta de ella.

—Me esforzaré porque esto funcione—susurró con algo de vergüenza el bicolor.

—También yo—respondió la pelinegra con algo de timidez, pero con alegría.

Era hora del receso, Bakugo lavaba sus manos, cuando de pronto nota la presencia de Shoto quien entraba al baño, el ambiente comenzó a sentirse tenso, ambos se miraron de reojo con el ceño fruncido.

Shoto se acercó al lavabo para lavar sus manos, sin decir palabra alguna, Bakugo secó sus manos para luego retirarse, pero las palabras de Shoto lo frenaron.

—Yaoyozoru habló conmigo, al parecer ustedes hicieron las paces—dijo el bicolor con frialdad.

Bakugo no respondió.

—No le diré que ustedes no sean amigos, no quiero ser ese tipo de persona—decía Shoto mientras se enjabonaba las manos—no te mentiré, no me agrada que seas amigo de Yaoyozoru, pero ella es feliz, y no quiero volver a cometer errores, sé que puedo confiar en ella—posterior a esto, comienza a secar sus manos—en quien no confío es en ti.

Bakugo comenzó a apretar los puños, se dio media vuelta decidido a enfrentarlo.

—Ve al puto grano.

Hastiado, Shoto se acercó a él, quedando frente a frente.

—Eres consciente de la relación que Yaoyozoru y yo tenemos, así que sólo lo diré una vez, si te atreves a cruzar la línea con ella, te rostizaré.

—Claro, inténtalo, si es que antes no te hago explotar.

Ambos se enfrentaban con la mirada, sin tener miedo del otro.

—Bien, es todo lo que quería decirte—dicho esto, Shoto caminó hacia la puerta del baño dispuesto a irse, pero la voz de Bakugo lo detuvo.

—Mientras tú hacías el tonto con Deku, yo la protegía.

Los ojos de Shoto se abrieron con estupor.

—Ella lloraba cada día, decidida a apoyar tu "relación" con Deku, pero entre más trataba de afrontar la realidad más sufría, yo estuve con ella, la apoyé, la vi llorar y no dudaba en desahogarse conmigo, te guste o no, ella y yo formamos un vínculo.

—¿Estás tratando de decirme algo? —preguntó Shoto irritado.

—Lo que trato de decir, es que yo soy mejor partido para Yaoyozoru.

Shoto comenzaba a enfadarse, sentía la sangre hervir.

—Yo la hubiera hecho feliz, porque yo realmente la quiero, pero la realidad es que ella te quiere a ti, y he decidido aceptarlo, me gusta verla feliz y tú eres la persona que ha alegrado sus días, así que sólo te diré una cosa—dicho eso, se acercó al bicolor quedando a pocos centímetros de él—si te atreves a hacerla llorar de nuevo, no dudaré ni un segundo en ir con ella, así que espero que ésta vez hagas las cosas de manera correcta—sin más, el rubio se retira saliendo del baño.

Shoto se quedó parado, mirando a la nada, las palabras de Bakugo retumbaban en su cabeza, apretó los labios.

—Descuida, la haré feliz—susurró con seguridad, no permitirá que ninguna circunstancia lo haga cometer los mismos errores.

Pero… ¿Cuánto tiempo durará esa seguridad?

Continuará…