Capítulo 22
-William, solo se quedó en shock, paralizado analizando la noticia, claro un bebe como pudo ser tan idiota, ese bebe ni siquiera sabría si es de él, ahora como saberlo, la tan esperada noticia lejos de alegrarlo lo llenaba de más dudas.
-Bueno los dejo mandare mis honorarios, solo debe descansar y llévela a revisión cada mes o si presenta algún sangrado.
-George, solo le palmeo la espalda, felicidades amigo vas hacer papa.
-William, solo lo miro – ese bebe, no es mío George, maldita sea, tanto desee esta noticia, pero ahora ni siquiera estoy seguro que ese bebe sea mío.
-William, piensa las cosas antes de tomar una decisión, escúchala deben hablar, pero si no te tranquilizas no podrás hacerlo, solo mal interpretaste las cosas y estas dando por hecho algo que ni siquiera estas seguro, te imaginas estas diciendo que ese bebe no es tuyo, pero si lo es, piensas solo negarle tu nombre.
-Está bien, hablare con ella.
-Sí, pero hazlo tranquilo, si piensas hacerlo así no te dejare.
-Ya, estoy tranquilo, si no me crees puedes estar cerca.
-Sí, eso haré.
-George no era de las personas que le gustara saber más sobre la intimidad de William, sino al contrario siempre había respetado su intimidad, pero ahora si se quedaría cerca para asegurarse que no cometería una locura.
William, entro en aquella habitación donde Candy se encontraba llorando al verlo entrar solo la miro con desprecio.
-Ahora mismo, me vas a decir todo absolutamente todo y créeme si llegas a omitir algo soy capaz de matarte.
-Candy, no dejaba de llorar, es que, es que, estas muy enojado y así no me vas a creer.
-Cómo quieres que este saltando de alegría, si encuentro a mi mujer con otro besándose en mi casa, te parece poco para que no esté enojado.
-No me estaba besando, el me beso a la fuerza, yo no, no, nunca.
-Candy, si escuche bien como te decía de sus encuentros, acaso quieres que vaya yo y le pregunte, aunque como lo deje no creo que pueda ni siquiera moverse, hay no me digas que te aflige, porque si es así lo siento mucho.
-William, si no me vas a creer no tiene caso que hablemos.
-Si te voy a escuchar, pero creerte de eso hay un abismo, así que habla ¿desde cuando eres su amante? ¿lo eres desde que llegamos? ¡Dime! - acercándose a ella, con la mano extendida, pero al estar cerca solo la apuño para contener la rabia que lo embargaba, Candy solo esperaba que el la abofeteara, eso era mejor a su horrible mirar hacia ella.
-Yo nunca te he sido infiel, eso nunca lo haría yo lo que nunca me atreví a decirte, es que, es que, me daba vergüenza decirte lo que hice, me daba miedo que me dejaras de querer, que te desilusionaras de mí.
-Pues créeme Candy, que de eso ya lo conseguiste.
-William, no las cosas no son como crees.
Entonces dime como son, maldita sea- gritando- porque solo lloras y no me dices absolutamente nada, dime eso decían las cartas que aquí se verían, serian amantes, en ¡mi casa! Claro me recuerdo que me dijiste que él estaba comprometido no es así, con tu hermana y aun así no quieres que sienta desilusión de ti.
-No William, las cosas no son así, yo le pedí que me dejara de molestar que ya estaba casada y que no iba hacer una cosa así.
-Pero lo hiciste Candy, lo hiciste.
-No, eso es lo que creíste ver, pero no fue así, el me beso a la fuerza.
-¿Por qué si tanto te molestaba nunca me lo dijiste?
-¡Por vergüenza!, me daba vergüenza que supieras que de quien yo estaba enamorada era del marido de mi hermana, de que yo trate por todos los medios de que ellos no se casaran, que él se decidiera por mí, no quería que lo supieras porque yo tenía miedo que me dejaras de querer, que las cosas cambiaran entre nosotros.
William, yo te amo, jamás tuve algo que ver con él, desde que Archivald se casó, yo pues me di por vencida.
-Aceptaste casarte conmigo para darle celos, para que yo los sacara de la quiebra, te casaste conmigo por interés, te casaste conmigo queriendo a otro y lo peor de todo es que hasta ahora lo sigues queriendo no es así.
-No, William yo te amo, te amo a ti.
-Entonces porque te veías con él, porque lo citabas aquí para verte con él, dime Candy, ha si ya sé, porque si yo llegaba dirías que vino a decirte algo de tu hermana, para que me dijeras que te preocupabas por ella, de verdad que eres extraordinaria mintiendo, porque todo en ti es una mentira.
-No solo eso, hay quien confirmo mis sospechas, eso es algo que jamás te voy a perdonar, hiciste que ante los demás yo quedara como el esposo cornudo, dime te divierte eso, ahora ya todos los saben, hasta mi prima vino a decirme que ya lo sabía.
-Eliza, hablo contigo.
-Sí, me lo contó todo, absolutamente todo, en verdad que eres una maldita mentirosa, yo te creí que de verdad me empezaste a querer y todo era un plan bien elaborado para verme la cara, ¿dime que más me espero?, ¿qué más?
-Dime el hijo que esperas ¿es mío o de Archivald?
-William, no te permito que me faltes el respeto.
-¡¿Qué?! No me permites ¡¿Qué?! Si la que me faltó al respeto fuiste tú a mí, desde el momento que le permitiste la entrada a mi casa, desde el momento que te veías con él, desde el momento que lo dejaste que te tocara, así que no me vengas con faltas de respeto.
Candy, solo lloraba sin parar, no sabía cómo hacer que William le creyera ya que ahora tenía una vida en su vientre y le dolía que él, le decía que ese bebe no era suyo.
-Este bebe es tuyo, yo no me entregue a nadie solo a ti.
-Jajjajajajaj de verdad que tu solo te vas a creer tus mentiras, solo te diré que no voy a permitir que sigas enlodando mi apellido, me negare a que tu hijo lleve mi apellido, te quiero fuera de mi casa esta misma tarde, no te quiero ver nunca más ¡escuchaste! nunca.
Saliendo de aquella recamara…
Candy, solo se quedó sumida en su dolor, solo lloraba sin parar había perdido al hombre que amaba y que sabía que jamás lo recuperaría.
William, salió con una furia que sentía que la sangre se le saldría de los poros, fue hasta su despacho y cargo u arma que tenía en uno de sus cajones.
George, al verlo solo fue tras el…
-William, por el amor de dios que piensas hacer, muchacho, muchacho…
-Déjame George, ahora voy a ir a matarlo.
-No, no te voy a dejar, dame eso, no dejare que cometas una locura, -quitándole el arma.
-Ya de que George lo libero, se fue hasta la villa de Stear, cuando vio que le estaban limpiando la sangre de los golpes que le dio, se acercó y lo tomo de la solapa del saco, -ahora mismo te largas de mi propiedad, ¡escuchaste!
Ni siquiera George, ni Stear podían con él.
-¡¿Que?! ya te dijo Candy, como disfrutamos estar juntos. –sonriendo.
William, le dio otro puñetazo rompiéndole mas la boca, poniéndolo en el suelo para pegarle mas destrozándole las mejillas, nariz, boca y casi ahorcándolo, que Paty, estaba muy asustada de ver a su hermano demasiado enojado hasta parecía endemoniado, - si no te largas te mato, escuchaste, te mato.
Stear, como pudo tomo a Archivald para sacarlo fuera de la propiedad, ya que si lo dejaba William si era capaz de molerlo a golpes.
-Ya Archivald, deja de decir tonterías, sabes que ella nunca haría una cosa como esa, ¿Cómo te atreves?
-¡¿Qué?!, ¡a decir la verdad!, a que ha sido mía, siempre lo fue, jajajajjajaj.
-¡Cállate!, no sabes lo que dices, no sé porque lo haces o lo que te motive hacer esto, pero te diré, no es de hombres enlodar el nombre de una mujer, sabes que me da vergüenza que seas mi hermano, ahora lárgate si no quieres que te deje en manos de William.
Al salir de la propiedad William, regreso a su casa ya su abuela estaba enterada de la pelea y de que Candy, estaba involucrada en todo eso.
-Hijo, ¡por dios!, pero ¿qué hiciste?
-Nada abuela, no tengo ganas de hablar con nadie - encerrándose en su despacho.
Candy, como pudo se levanto y pregunto por William.
-El señor está en el despacho encerrado señora.
- Desde afuera del despacho le decía -William, por favor no me quiero separar de ti, por favor este hijo es tuyo, no lo rechaces, por favor tienes que creerme - afuera Candy, lloraba detrás de la puerta al igual William con lágrimas en los ojos y el corazón destrozado.
George, solo fue ayudar a Candy a levantarse, para que se fuera a su habitación.
-Señora, William no la va a escuchar mejor espere a que se le baje el enojo, para que pueda hablar con él, así no van a llegar a ningún lado, recuerde su embarazo muchísima presión le puede hacer daño, anda muchacha ayuda a la señora a que se acueste.
William, solo estaba ahí sentado en su despacho, pensando que iba hacer a partir de ese momento ya que sentía su vida destruida. George toco la puerta diciéndole que era el que le abriera temiendo que pudiera hacer algo así mismo, él le abrió la puerta.
-William, ¿estás bien?
-No, George no lo estoy, realmente no lo estoy, me siento traicionado, me siento mal, ¿Por qué me hizo esto?
-Hay muchacho, pero ¿Por qué no le crees?
-¿Cómo creerle? ¡¿tú le crees?!
-Bueno, yo nunca vi nada inusual.
-Pues yo sí y no de ahora, sino de tiempo atrás, ahora que ya se toda la verdad ella siempre me vio la cara, ellos se carteaban cuando estuvimos en la hacienda descubrí dos cartas dirigidas a Candy, donde le decía que le dijera donde estaba, para ir por ella, luego cuando estábamos en alguna reunión el, fui tan idiota…
-Muchacho habla con ella, pero no así, estas muy enojado, súmale a eso lo celoso que estas, piensa Candy si a lo mejor estaba enamorada de él, pero yo les vi la cara cuando regresaron de la hacienda, los dos les brotaba el amor ahora ella está muy afligida.
-¡Afligida!, no George es miedo a perder todo al dejar de ser la señora Andrew, pero no es por mí, yo vi como la besaba y le decía que ella era de él, Candy ni siquiera se defendía, que quieres que piense.
-Está bien, solo no hagas una tontería.
-Pide que preparen mis maletas.
-¿Vas a salir?
-Sí, me iré una temporada, si me quedo siento que me voy asfixiar del dolor que siento, así que me iré algún lugar donde pueda olvidar.
Candy, estaba en su recamara como Magdalena cuando una mucama entro para sacar la ropa de William, que se la llevarían para empacarla…
-¿Qué vas hacer?
-Son órdenes del señor, señora, que hagamos sus maletas ya que saldrá de viaje.
-¡Viaje! ¿A dónde?
-No sabría decirle señora.
George se fue a la cocina ya de que vio que William estaba más calmado…Comenzó a platicar con Nancy.
-Dime que paso, solo se escucharon los gritos, George ¿el patrón se peleó con la señora?
-Sí, esta vez no creo que se reconcilien, dime tu que sabes de la relación que ella sostenía con Archivald.
-Ha no, cual relación, si es verdad que la señora sí estuvo enamorada de él, pero en cuanto ella se casó se enamoró del patrón, eso yo lo se George, ya que la señora me lo dijo, además ese fulano solo venía a molestarla, desde que llego solo venía a chantajearla con que le iba a decir al patrón que entre ellos hubo algo.
-Desgraciado, lo peor es que William piensa lo peor, el piensa que ella le fue infiel con él, hablo de unas cartas, que ellos se escribían y que se veían en esta casa, parte que se lo grito hace un rato.
-No, eso no es verdad, cada que él, venia dejaba a la señora llorando ya que él le decía que le diría al señor que ellos habían tenido que ver, a mí la señora me conto que sí, que antes de que ella se casara con el señor pues si estaba muy enamorada y si actuó un poco mal tratando de que él no se casara, pero una vez que ella estuvo con el señor ella se enamoró de él.
-Pero entonces ¿porque no hablo con William?
-Por vergüenza, ella sentía que si se lo decía al señor, la iba a dejar de querer, que si él, se enteraba de quien ella había estado enamorada, las cosas entre ellos cambiarían ella estaba muy asustada con todo eso.
-Pero ahora, las cosas cambiaron él se enteró y de la peor manera, es comprensible su miedo Archivald es esposo de su hermana, me imagino que eso fue cuando aún no eran nada él y su hermana.
-Creo que sí, pero él se decidió por la señora Annie y la señora Candy, quedo muy dolida, si se casó por despecho, pero ella de verdad que si cambio, si la vieras que enamorada esta del señor.
-Sí, no tienes que decirme la he visto y si antes no le notaba ese brillo en los ojos que ahora sí, realmente está enamorada de William, pero la verdad es que quien sabe si William le vaya a creer. Nancy la señora Candy está embarazada y él está empecinado en que ese hijo no es suyo.
-¡Dios mío!, ¿Cómo puede creer eso?
-Porque ella, no fue honesta y ahora las consecuencias.
-Iré a llevarle a la señora su te, debe estar muy alterada.
-Sí, ve con ella.
-Candy, estaba muy afligida cuando entro Nancy a verla…
-Señora, deje de llorar le va hacer daño a su bebe, recuerde su estado.
-Hayyyyy Nancy ahora si lo perdí, ahora si me va a dejar, yo sabía que llegando las cosas cambiarían, por eso no quería regresar tan felices que fuimos lejos de este lugar.
-Ya señora, descanse ya es noche solo duerma, mañana será otro día y podrá buscarlo para hablar con él.
-No, él se va a ir, me va a dejar ya están arreglando sus cosas.
-Ya tranquila, - Nancy, solo la abrazo, consolándola hasta que se quedó dormida.
-Casa Corwell-
-¡Por dios hijo! ¿Qué te paso?
-Nada mama, nada me paso, solo me agarre a golpes con alguien.
-Dime ¿quién fue?, esto no se quedará así, me escuchaste.
Stear llegaba a la casa de sus padres, ¿Dónde está papa?
-En su despacho, hijo tu hermano está muy herido ¿tú sabes algo?
-Mama, ahora no, solo debo hablar con papa.
El señor Corwell, estaba en su despacho, cuando Stear llego muy preocupado - papa necesito hablar contigo.
-Pasa hijo, dime ¿qué sucede? ¿mi nieto está bien?
-Sí, él está bien, pero no es de el de quien te quiero hablar es de mi hermano, Después de que Stear le hablo de todo lo que había pasado, como había estado molestando a Candy, ahora que hasta William se había enterado, que él siempre le advirtió pero que el jamás hizo caso.
-El señor Corewell, mando a traer a su hijo, al verlo solo cerro los ojos. –hijo, sabes que siempre me preocupe que fueras un caballero, que nunca difamarían la integridad de una mujer, mucho menos una a la cual conoces de toda a vida.
Candy, es como mi hija, la conocí desde que llego con los Briter, dime hijo ¡solo por despecho!, ¡¿porque no acepto algo que tú le pedias?!, le destruiste el matrimonio y no solo eso, enlodaste su apellido, con el estas enlodando el apellido de tu hijo también.
Esa golpiza que te dio Andrew te la merecías y no solo eso, ojalá y te hubiera matado, afectaste su integridad, la nuestra y la de tu esposa, de verdad que si él no lo hacia lo iba hacer yo con mis manos.
Vas a tomar a tu esposa y a tu hijo, te mandare al extranjero con tus abuelos, donde todo esto no haga más daño de lo que ya hiciste, te lo dije desde un principio, que te decidieras y lo hiciste, diste tu palabra, las consecuencias ahí están con un matrimonio sin amor.
Pero tu así lo quisiste, hablaste conmigo dijiste que estabas de acuerdo en todo y apresuraste la boda, ahora ya hay un bebe de por medio, que no pensaste en él, no supongo que no, pues ahora solo pesaras en él, creo que ese berrinche que tienes ahora se te va a quitar.
-Y si no lo hago, padre…
- Date por muerto para mi familia, tengo una suma muy importante si no es que casi todo mi capital invertido con los Andrew, así que hijo, créeme si te digo que no voy a permitir que tu desobediencia me alcance, así que vas a que te curen esas heridas y prepararas tus maletas para que salgan cuanto antes para Europa.
En cuanto se quedaron solos Stear y su padre…
-Dime hijo, Andrew dijo algo de hacer algo en contra de nosotros.
-Aun no hablo con él, pero por lo que se no quiere verlo de nuevo cerca.
-Es entendible, me muero de la vergüenza, si yo mismo los eduque, como es posible que tenga ese comportamiento, yo se lo pregunte y él me dijo estar seguro, ahora ¿Qué vamos hacer? Si Andrew quita su capital, estaremos en la quiebra, en la quiebra hijo.
-Mi cuñado no hablado conmigo, de hecho, no hablo con nadie solo con George, pero no sé cómo va actuar, apelare que está de por medio la herencia de su sobrino, pero no servirá de mucho, ya que eso es lo que menos le importará, dirá que Patricia tiene su propia herencia.
-Sí, pero tenemos que actuar lo más pronto posible, sin contar que si esto se sabe Briter estará igual en contra de nosotros, la reputación de una de sus hijas va de por medio, ¡dios! Toda una vida de amistad echada a la basura, solo porque a mi hijo quiso que Candy, fuera su amante.
-Archivald, entraba a su recamara cuando Annie muere del susto de verlo todo golpeado…
-Pero mi amor, ¿dime que te paso? Tratando de ayudarlo.
-Nada, nada paso, déjame tranquilo.
-Pero mi amor, como me pides eso, dime quien te hizo esto.
-Andrew, tu estúpido cuñado ya eso es lo que querías escuchar.
-El pero ¿Por qué? Si él no es agresivo.
-¡¿Qué?! tú también lo vas a defender.
-Bueno no, pero.
-Pero nada, solo déjame tranquilo.
Annie, salió por el botiquín para limpiar las heridas y vio a Cecilia realmente afligida.
-Hija, sabes que le paso, no me han querido decir nada.
-No, ni a mí tampoco pero mañana iré a ver a Patricia para que me diga que paso.
-Sí, ahora están hablando en el despacho, pero no sé nada, Cecilia al punto de la lagrima, -mi hijo está todo golpeado.
-Me dijo que fue Andrew, pero el que motivos podría tener para golpearlo así.
-No, quisiera imaginar cosas, pero podría ser por Candy.
-En ese momento Annie, cayó en la cuenta de todo lo sucedido desde que ellos se hicieron novios, el actuar de ella, el actuar de su esposo, solo se llevó la mano a la boca, será posible que su hermana con la que creció tenía algún romance con su esposo, era la única explicación a la que había que llegar. Annie solo se puso a llorar, era por eso que el esposo de su hermana haya golpeado a su esposo, solo se limpió las lágrimas y subió a su recamara.
-Dime Archivald, Andrew te pego por Candy, acaso tú y ella tuvieron un romance.
-Annie, no empieces ahora tú también, solo déjame y no me molestes, arregla tus cosas partiremos la próxima semana al extranjero.
-Pero él bebe está muy chiquito, ¿Cómo crees?
-Así lo quiere mi padre, nos iremos a Londres con mis abuelos.
-Pero, pero, como haré hay que llevar todo lo del bebe.
-Es eso o me voy solo y tú te quedas, así que decide.
-Sí, eso hare empezare a empacar.
Annie, aun con lágrimas en los ojos, no sabía cómo reaccionar ante todo lo que estaba pasando, aun recordaba cómo se comportaba Candy, cuando ella era novia de Archivald, como le vertió alguna vez el té en su vestido, cuando Archivald, la visitaba y ella buscaba la manera de estar sola con él, así como otras cosas que recordaba que se negaba a creer, pero fue atando cabos.
Casa Corwell Andrew-
-Patricia estaba como león enjaulado esperando a Stear…
-Amor ya llegué, me duele la cab… cuando un splach con sonada cachetada en la mejilla de Stear.
-¿Cómo pudiste ocultarme algo tan importante? ¿Cómo pudiste? Sabes lo importante que es mi hermano para mí y a ti no te importo.
-Cálmate Patricia por favor, tranquilízate no te dije de que, no te entiendo.
-¿Que no me entiendes?, ¡me crees tontas! que tu hermano tenía que ver con Candy, la esposa de mi hermano.
-No, Paty, eso no es así, Candy no hizo nada.
-¿Qué te consta?, dios pudiste decirme y así, prevenir a mi hermano, ¿desde cuándo lo sabes?
-No, pienses así, Candy es como mi hermana ella es incapaz de hacerle algo así a tu hermano, la conozco desde que estaban niñas a las dos, no mal intérpretes.
-Que mal interprete, mi hermano esta totalmente desecho por esa mujer, tú sabias, que ellos tenían algo y tú, ¡tú! me lo ocultaste, dime porque este matrimonio está a punto de acabarse.
-¿Qué? No, a mí no me quieras crucificar por algo que yo no hice, si sabía que Archivald tenía interés por Candy, pero de eso a que ellos tuvieran algo, cuándo él se decidió desde el principio fue por Annie y bueno Candy se hizo novia de tu hermano, la verdad es que no sé porque mi hermano pretendía otra cosa.
Patricia los problemas maritales de tu hermano y el mío no son nuestros, de verdad que no debemos pelear por ellos.
Patricia se puso a llorar, sabes que Stear te quiero muchísimo y lo sabes, pero te diré una cosa, soy lo único que él tiene y créeme que, si tengo que decidir entre mi hermano tú, con la pena saldrás perdiendo, saliendo para la mansión con su abuela…
-Hija no debes pelear con Stear por esto, tu hermano sabrá resolver este asunto como lo que es un Andrew, tengo fe en él, así que anda límpiate esas lágrimas ve a tu casa con tu esposo y tu hijo.
-Pero abuela, ¿Cómo perdonar a Stear?
-Hay hija, perdonar ¿Qué?
-Abuela en un matrimonio debe haber confianza y él no me la tuvo, solo me hace pensar que el antepuso a su hermano antes que, a mí, sabe lo importante que es William para mí, ¿Por qué? No solo me lo dijo.
-Bueno hija, ni tú, ni yo aún no sabemos nada de lo que paso, no debemos juzgar antes de tiempo, creo que Candy, talvez se equivocó en no decirle a William que estaba enamorada de otro, pero de eso a que lo engañe tengo mis dudas.
-¡Dudas!
-Yo sé porque lo digo, varias veces la vi afligida, también porque sus ojos la delatarían y en ellos solo vi amor, un infinito amor para mi nieto, si al principio sí, no lo note, pero cuando regresaron de su luna de miel, vi una Candy diferente, hija créeme yo sé de estas cosas, esa niña ama a mi nieto.
-Hay abuela tú y tus ideales, pero yo, no le voy a perdonar haberlo lastimado y a mi esposo jamás le perdonare que me haya ocultado algo tan importante.
-Vamos hija, ve a tu villa y arregla las cosas con tu esposo, anda que yo tengo que descansar ha sido un día muy pesado.
Al siguiente día, Candy despertaba buscaba a William, se levantó y fue hasta el despacho para ver si ya había salido, preguntando a una mucama – mi esposo.
-Señora, el señor se fue muy temprano, dijo que el señor George hablaría con usted.
Candy en ese momento se sintió morir, él se había ido, se había ido y no le dijo ni siquiera a donde se fue, la dejo, solo así.
George, venia saliendo de la cocina…
-Señora necesitamos hablar, pasemos al despacho… ya en el despacho.
-William, se fue es así, dímelo tengo que ir a buscarlo, George él tiene que creerme, yo nunca hice algo de lo que él piensa.
-Señora a mí no me toca juzgarla, ni créele o no, el hecho es que William si lo cree él está muy lastimado y ahora no entiende razones, lo conozco por el momento no la va escuchar así lo busque, además no me dijo a donde fue, me mandara su ubicación pasado un tiempo, entonces ahí será cuando podrá buscarlo.
Ahora solo debe preocuparse por usted y su bebe, lo que tengo que decirle me apena muchísimo, pero William pidió que se fuera de la mansión, que regresando arreglara lo del divorcio y pues no va a darle su apellido a su bebe, lo lamento.
-Candy, sentía como su corazón se hacía pedacitos rompiéndose como un cristal, su falta de honestidad la estaba llevando a esto, ahora que haría, no solo podía regresar a la casa de sus padres, estaba prácticamente en la calle.
George, sabes que este bebe es de él, ¿Cómo puede negarlo? Comenzando a llorar, si mi chiquito es de él, de nadie más, yo no he estado con nadie.
-Señora, yo, no sé qué, decirle la verdad es que William, está muy molesto y no piensa, pero puede ir a la hacienda que eran de sus padres, esa propiedad está a su nombre y yo le daré una manutención, no se preocupe, estoy para ayudarla, sé que esto se va arreglar, solo dele tiempo.
-Tiempo George y mi bebe, que va hacer de él, digo porque no solo voy a esperar a que él lo acepte.
-Tranquilícese, una vez que nazca y lo vea, él se va a dar cuenta que es suyo, la va a perdonar.
-Perdonar, no se trata de eso, se trata de que yo no hice nada de lo que él cree, se limpió las lágrimas, está bien me iré si William, así lo quiere eso haré. - Saliendo de aquel despacho para pedir sus maletas, cuando de repente se escuchó un grito…
-Candy, Candy sal maldita ramera.
-Candy, solo bajo para ver que necesitaba su hermana, cuando solo esta le dio tremenda cachetada y se le fue encima.
-Maldita, siempre estuviste detrás de él, ¡verdad! siempre me lo quisiste quitar, no estabas a gusto que él me eligió a mí, no es así, tenías que buscarlo ahora que ya era mi esposo, pero sabes que Candy, hasta aquí fui tu hermana te voy hacer la vida miserable, sabrás quien es Annie Corwell porque, aunque te duela lo soy.
Candy, solo derramaba lágrimas en lo que George, se la quitaba de encima.
-Tranquilícese señora Annie por favor.
-¡Suéltame!, que la voy a matar, deja que la mato.
-En eso salió la señora Emilia de las sombras ¿Qué pasa aquí? niña deja de gritar en mi casa, te voy a pedir que te vayas de mi casa, ve a gritar a otra parte, si no quieres que pida que te echen de aquí.
-Haga lo que quiera, pero el tiempo que me quede lo que hare es que le diré a todos los que hiciste empezando por mis padres, sabrán la clase de ramera que eres Candy, porque eso es lo que eres.
Candy, solo se sentó en uno de los escalones y metió la cabeza entre las rodillas para llorar, solo se agarraba a cabeza de escuchar lo que haría Annie en su contra.
-Mira niña, tu no vas a decir nada, vamos al despacho, así que cálmate, Candy sube a tu habitación en un momento hablo contigo.
-Ya en el despacho…
-Mira niña, no sé qué es lo que piensas que paso, entre tu hermana y tu marido, lo único que sé, es que, el que venía a molestarla era el a tu hermana, así que si aquí hay alguien a quien culpar es a él, solo te diré que más vale que te calles, el nombre de mi nieto está de por medio, así que si no te quieres quedar en la calle te vas a callar y no dirás nada.
Ahora mismo, te vas a ir a tu casa y no dirás absolutamente nada, ¡escuchaste! te dejaras de berrinches, se una mujer y dedícate a tu familia, déjate de armar alborotos donde no lo hay, no te metas con mi nieta porque te las veras conmigo, si estas tan segura de que tu esposo fue infiel ¿Por qué no te divorcias?
-Annie solo callaba, ¿porque debía yo hacer eso?
-¿Por qué según tú él te fue infiel? En ese caso él es tan culpable como Candy ¿no crees?
-No, pero es que ella, es la…
-La que, mira niña ya te dije que pienses antes de juzgar a alguien, aquí lo único que vi fue que tu esposo, era el que trataba por todos los medios de buscar a Candy, él era el que la acosaba, así que si de culpables hablamos porque no le preguntas a tu esposo que tanto buscaba a tu hermana.
-Tu eres una dama o al menos eso dijo tu madre, así que compórtate como tal y no vengas aquí a causar más problemas, así que ve a tu casa a poner en orden tu matrimonio.
Annie, con todo su orgullo en la garganta solo salió de la mansión para irse a su casa.
Una vez que se fue, la señora Emilia subió a ver a Candy que estaba sentada en un sillón, mirando hacia la ventana viendo como su hermana se subía al cochero para irse.
Annie se dirigió a casa de su madre para informarle lo que estaba pasando, su madre solo se levantó para tomar sus guantes y su sombrero para acudir a ver a su hija, Candy y saber que había pasado.
-Mama, ¿A dónde vas?
-Como que ¿A dónde? Con tu hermana ella necesita mi apoyo, y te diré esto Annie tu solo ve a tu casa y ocúpate de tu esposo e hijo, que de Candy me ocupare yo, entendido.
-Pero mama, la vas a justificar.
-Annie, entre Archivald y tu hermana, no pasó nada, es solo un mal entendido y más vale que tu padre no sepa nada, porque si tú le cuentas, me vas hacer enojar mucho.
-En la mansión-
-Bien ahora hablaremos tu y yo, más vale que me digas toda la verdad, porque ya no tengo paciencia para mentiras, quiero saberlo todo, absolutamente todo de lo que se te acusa, porque no es por nada, pero los lobos ya no tardan en venir por ti, ya empezó una.
-Abuela yo, yo, yo … comenzando a llorar, a moco tendido, sin casi poder hablar.
-Vamos niña, estoy esperando…
Continuara…
Bien chicas, mil gracias por su apoyo como trabajaron se lo merecen, aquí un nuevo capítulo de esta intensa historia, pobre Candy ahora tendrá que asumir muchas consecuencias de sus actos, algunas no simpatizan con el personaje de Annie, pero la verdad cuando te hacen una cosa como la que Candy le hizo a Annie duele muchísimo y no por el tipo en cuestión. Sino porque la traición de una amiga o hermana eso es lo que te duele, que te vean la cara y lo digo porque a mí me lo hicieron y en su momento me lastimo muchísimo la actitud de esa amistad.
Por otro lado, que les digo en la época que estoy manejando si una mujer cometía el mas mínimo desliz era sacrificada como un carnero, aunque solo fuera la duda, pero en la sociedad donde Candy esta parada debió saber que esto la llevaría a la destrucción total de su nombre y ni que decir de su matrimonio.
El hombre a lo largo del tiempo y hasta ahora siempre caen como los gatos parados, casi nunca se le juzga si ellos cometen adulterio no hay palabra para decir lo que son, pero a la mujer con cualquier detallito por pequeño que sea de prostituta no la bajan y desgraciadamente somos nosotras mismas las que damos esos apelativos.
Las espero en el próximo capítulo ya saben por la XEW, Radio.
