El festejo estaba en su apogeo, Rachel había dejado de bailar con su novia para descansar e ir con su amigo.
-Creo que está de más preguntar cómo te fue- le entregó un botellín de cerveza
-Me fue muy bien, no como lo planea, pero terminó de la mejor manera- dijo con una gran sonrisa
-Eso me huele a sexo- dijo pícaro
-Pues, no estaba en el plan, estando en el jardín se prendió el riego y terminamos empapadas, así que fuimos al departamento de Quinn y simplemente sucedió- sonrío bebiendo de su botella
-Me alegro, por cierto ¿quién es ella? - señaló a la morena que bailaba junto a Quinn
-Es una amiga de la universidad que se reencontró en las clases-
Kurt asintió, veía algo en la actitud de la otra chica que no le gustaba nada, pero no quería amargarle ese día tan especial por lo que estaría atenta a ella.
La nueva pareja no perdía tiempo en demostrar lo enamoradas que estaban regalándose besos cuando pensaban que nadie las mirabas.
Desde que se habían hecho novias, el humor de Rachel había cambiado, todas las mañanas se levantaba para preparar el desayuno y hasta llevaba a su hermana al colegio.
-Se puede saber ¿por qué estás de mucho mejor humor? - preguntó su hermana menor
-Simplemente lo estoy- dijo sonriendo mirando la ruta
-Le tengo que agradecer a Lauren entonces-
-No -volteo a ver a su hermana- ya no salgo con ella, es otra chica- sonrío
-Vale, ¿cuándo conoceré a mi nueva cuñada? -
-Quizás ya la conoces- dijo estacionando afuera del colegio -anda baja-
Su hermana lo hizo mientras pensada quien pudiera ser, fuera de Lauren solo conocía Quinn... ¡Claro! Tendría que ser ella, la salvadora de su hermana.
La morena se encontraba en su oficina concentrada en unos diseños cuando la secretaria de su jefe le dijo que requería su presencia.
Al entrar su jefe le pidió que tomara asiento mientas terminaba la llamada. Al colgar se dirigió a ella
-Acabo de hablar con el señor Fabray, me comenta que en unas dos semanas estará por la ciudad para buscar el lugar de las nuevas oficinas, así que trata de terminar todos tus pendientes para esa fecha porque pasaras a trabajar directamente con ellos como apoyo-
-Entendido, terminaré con los pendientes- dijo con una gran sonrisa
Le ilusionaba bastante trabajar para los Fabray, ya que sería un reto totalmente para ella y además estaba el bonus que trabajaría con su chica.
Saliendo de la oficina y haciendo cálculos del horario de su chica, la llamo para darle la buena noticia.
-Hola, ¿cómo anda todo en...?-pregunta tratando de recordar la ciudad donde se encontraba
-En Atlanta, todo muy bien por acá, solo me queda esperar...una hora para ir a Chicago -suspiro
-Día largo por delante-
-Sí, odio que hagan las esperas tan largas, lo hace cansado...por cierto acabo de hablar con mi papá...-
-En dos semanas estará por acá- dijo emocionada cortando a su novia, que tiro una pequeña carcajada- lo siento, llamaba para decirte...estoy emocionada y nerviosa a la vez-
-Papá está encantado con tu trabajo, así que no dudes que harás un gran trabajo, además estaré ahí para apoyarte-
-Seré la novia de la jefa- sonrío
-No esperes más beneficios, ni preferencias- dijo
-Los únicos beneficios que me interesan son en la cama- dijo con voz sensual
En Atlanta, Quinn estaba en la sala de espera junto a sus compañeras, frente a ella se encontraba Luna
-¿Todo bien Fabray? - preguntó ante su rostro rojo
Asintió levantándose para tener un poco de privacidad
-¿Está todo bien?- preguntó ante el silencio de su novia
-Si, sólo que estaba con mis compañeras...y a mí también me interesa esos beneficios, y muero por volver hacerlo- sonrío se abanicó aligerando el calor de su confesión
-Pues somos dos, oye...igual estaba pensando que el viernes y sábado estaré sola en casa...mis padres se van de viaje y mi hermana se quedará con una amiga, quizás podamos tener un poco de intimidad-
-Claro, saliendo de clases puedo ir, y el sábado trabajo hasta la tarde-
-Entonces es una cita, pasó por ti a la universidad, debo volver al trabajo, te quiero-
-También te quiero- colgaron
Quinn regresó con sus compañeras, Luna aprovechó el asiento vacío a su lado y lo tomo
-Platica caliente con tu chica en horario de trabajo-
-¿Que? Nada de ver- se aclaró la garganta- solo quería decirme que en dos semanas trabajará con nosotros-
-Uuuy...recuerden poner el seguro si hacen guarradas sobre el escritorio-
La rubia golpeó el hombro de su amiga
El viernes estaba pasando demasiado lento para la ojiverde, por la mañana trabajo y ahora sólo miraba el reloj esperando salir.
-¿Quieres ir a cenar saliendo? Me recomendaron un italiano que queda cerca de acá- la invito Hannah
-Gracias, pero pasó...Rachel está esperándome- Dijo con una sonrisa de enamorada
-Vale- dijo un poco molesta, ella quería su atención
Al salir del edificio, Rachel la esperaba apoyada en su auto, al verla se despidió demasiado rápido de su amiga.
-Hola extraña- saludo divertida la morena
-Hola, te extrañe- le dio un pico para después abrazarla
-Si estas listas podemos irnos-
La ojiverde asintió, colocó su pequeña maleta en el asiento de atrás.
Al llegar a la casa de su novia, le dio un pequeño tour. Al llevar a su habitación la ojiverde se sorprendió del decorado, ella imaginaba el cuarto de una adolescente, pero se llevó una gran sorpresa, la habitación tenía su toque, con fotografía de diferentes lugares, una pequeña colección de libros.
-El baño es esa puerta, te dejaré cambiarte, mientras prepararé la cena- le dio un pico antes de salir.
Quinn miraba más a detalle la habitación, colocó su maleta sobre la cama para acomodar unas cosas y quitarse el uniforme.
Al bajar la recibió un agradable olor a pasta
-Que bien huele aquí-
-Es una pasta con salmón, verduras con especies, espero te guste- informó removiendo una olla
-No sabía que cocinarás tan bien- se paró a su lado para mirar
-Es algo que me gusta, he ido a diferentes clases de cocina-
-Vaya, eres toda una caja de sorpresas- beso su mejilla
La rubia puso la mesa mientras su novia servía.
Cenaron platicando, y una vez que terminaron limpiaron la cocina para subir a la habitación a mirar alguna serie.
-Ya tengo lista la serie-informó la ojiverde desde la cama
-¿Sabes qué no miraremos la serie, verdad? - dijo saliendo del baño apoyándose en el marco de la puerta
-¿No? - preguntó nerviosa mirándola
-No- se fue acercando hasta ella- tengo otros planes para nosotras- le tendió la mano
Quinn se levantó y caminando de rodillas hasta tomar la mano
-¿Cómo de que van esos planes?- La miro directa a los ojos
-Te diré que nos incluye a nosotros, sobre la cama y nada de ropa- se quitó su blusa
La ojiverde miro con detalle su torso
-Creo que me interesa- tímidamente pasó su mano por su estómago
Rachel sonrío al sentir el delicado tacto, abrió los ojos y atacó los labios de su novia que la recibió gustosa.
La morena paseaba sus manos por su espalda. Dejo los labios para ir al cuello, el punto débil de la rubia.
-Tienes demasiada ropa- susurro invitándola a quitarse la playera que traía.
Esta no tardó en estar en el suelo, ahora ambas en brasier, lo siguiente que desapareció fueron los pantalones.
Ambas se recostaron en la cama, Rachel se encontraba arriba besando cada parte descubierta de su novia, con la mirada pidió permiso para quitar la ropa inferior superior.
Quinn se levantó un poco para lanzarlo fuera de la cama, y sonrío algo tímida.
Rachel le dio un beso suave antes de dedicar su atención al pecho de su novia.
La habitación se estaba llenando de suspiros y suaves gemidos.
-Ven acá- pidió Quinn, necesitaba besarla
La morena se incorporó para quitarse el brasier, después fue por los labios de su novia.
Las manos de la morena tocaban el centro de su chica, que se movía para que hubiera más contacto.
Dejo los labios para bajar por su cuerpo, llegó a su centro, con la mirada pidió permiso para quitarle la última prenda.
Quinn levantó la cadera para que fuera más sencillo. Una vez fuera la pieza su novia se acomoda para lamer su centro.
Los suaves gemidos fueron subiendo de volumen, al igual que las caricias de la morena
La ojiverde soltó un fuerte gemido al alcanzar el climax, estaba recuperando su aliento cuando los labios de su novia se pusieron sobre los suyos.
El sabor era diferente, estaba probando su propio sabor.
Las manos de Rachel no estaban quietas, se movía entre sus pliegues haciendo que volviera a gemir entre sus labios.
Así fue como llego al segundo orgasmo, algo totalmente nuevo para ello.
Rachel se levantó sobre sus brazos para mirar a su sonrojada novia
-Parece que mi plan te está gustando- dijo con una gran sonrisa
-Dios, me encanta...sólo dame un segundo- dijo cerrado los ojos
La más pequeña río y se acostó a su lado mirando el techo. Cerró unos segundos los ojos cuando sintió un cuerpo suave sobre ella
-Hola-sonrío ante la vista de su novia sobre ella
-Ahora te toca disfrutar a ti-
-Te equivocas, disfrute mirándote a ti- se levantó un poco para besar a su novia
-Vale, pero quiero hacer ciertas cosas contigo- sonrío pasando sus manos sobre el pecho de su novia
-¿Quieres que sea tu conejillo de indias?-
-Si lo dices así suena mal- hizo una mueca haciendo que riera
-Pues yo estoy encantada, me tienes a tu disposición-
Se dejó caer en la cama abriendo los brazos, Quinn negó con la cabeza, pero no tardó en baja sus labios al cuello de su chica.
Beso y mordió su cuello para después bajar a su pecho donde se entretuvo, ya que por la reacción del cuerpo de su novia era su punto débil.
Rachel tenía cerrado los ojos, gimiendo suave disfrutando.
La mano de la ojiverde bajo, toco su centro por arriba de la ropa interior y noto lo mojada que estaba. Hizo a un lado la tela para colar su mano y acariciar directamente la piel caliente.
La morena tomo la sabana para apretar cuando su novia introdujo dos dedos dentro de ella.
Con los besos y los movimientos no tardó en alcanzar el orgasmo. La ojiverde subió para dejar dulces besos sobre el rostro de su chica.
-Dios, ¿dónde estuviste todo este tiempo? - dijo mirando a su chica
-En las nubes- sonrío abrazándola
Por la mañana, el sonido de la puerta principal sonó interrumpiendo a las chicas. Rachel se levantó, un poco malhumorada por la interrupción, se colocó su pijama y bajó averiguar.
Al llegar a la sala se encontró con su hermana
- ¿Qué haces aquí? - preguntó sorprendida de verla - Se suponía que llegabas más tarde-
-Tenían unos pendientes que hacer, por eso llegue ahora... ¿interrumpo algo? - miro a su hermana, tenía un claro chupetón en el cuello
-No, solo que Quinn se quedó a dormir- dijo incomoda
-Vale, no hay problema...iré a ducharme para ayudar con el desayuno- pasó a lado de su hermana
Rachel espero un poco cuando escucho la puerta de su hermana cerrarse, subió, se acercó a la habitación y escucho como su hermana ponía música, siempre lo hacía cuando se bañaba.
Entro a su habitación, Quinn seguía en la cama, se había puesto una playera
-Es mi hermana- camino al baño- vamos, tenemos algo de tiempo antes de bajar-
-Está tu hermana- se levantó de la cama y camino hacia ella
-Sí, pero está en su cuarto, dentro del baño con música a todo volumen...podemos terminar lo que interrumpió- la beso arrastrándola al baño
Después de culminar lo que estaban haciendo bajaron antes que Maddie, la hermana de Rachel, por lo que se pusieron a preparar la el desayuno
-Ya estoy lista para ayudar- informó llegando la menor
-Hola, buenos días- saludo un poco nerviosa
-Hola Quinn, ¿en qué puedo ayudarlas? -
El desayuno paso relajado, Maddie era muy agradable, fácil llevarte bien con ella. A ella también le gustaba la historia por lo que acordaron ir las tres al museo de la ciudad.
N/A: Gracias a todos los que leen la historia y dejan sus comentarios :D
