Capítulo 22

- Yyyy…¡ Comienza el partido, señores! Por fin estamos aquí, en el magnífico Estadio Nacional de Tokio, sede de tantas hazañas- quién así hablaba, como no podía ser de otra manera, era el comentarista Yuri con sus colaboradores habítales, Nishimoto entre ellos.

- ¿Qué opináis, de la inclusión de los gemelos Tachibana como delanteros?- preguntó Nishimoto, al resto de locutores.

- Lo cierto es que es todo una sorpresa- respondió uno de ellos- los gemelos hace tiempo que no juegan como delanteros, y es extraño que no ponga a Wakashimazu, que ha hecho un Preolímpico muy bueno, y a Nitta, quien también se ha ganado el puesto. Y en el caso de no ponerlo cómo delantero, me extraña que Kira no lo haya sacado como portero.

- Lo más probable es que lo quiera reservar para la segunda mitad, para que entre como delantero- opinó Yuri- ¡Decisión polémica de Kira eso seguro!... En su línea…Primeros compases del partido. Dominio de Australia de la pelota, quien juega despacio atrás. ¡Japón no se consigue hacer con el esférico!

- Ya sabíamos que Australia saldría a desesperarnos. ¡Queda todo el partido! ¡La clave es mantener la calma!

Arriba en las gradas el público esperaba impaciente. En el lugar dedicado a los familiares, todos observaban expectantes, pidiendo por la selección. Entre ellos, Wakabayashi, quien al estar lesionado no podía ocupar lugar en el banquillo. El portero estaba muy serio, y apenas contestó a los saludos. ¡Como desearía estar jugando!

- ¡Y Japón tiene el balón por fin! Este llega a pies de Misaki- relató Yuri interrumpiendo la charla que seguían teniendo los locutores sobre los Tachibana- perdonadme que os interrumpa la charleta… Misaki dribla… pero dos australianos, Konwell y Zevic, marcan rápidamente al centrocampista, que pasa para Misugi, ¡maravillosa combinación de los dos! ¡Qué chicos! ¡Con estos dos no podemos perder!

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Abajo en el campo, no obstante, ni los jugadores Australianos ni su entrenador Coleman parecían excesivamente preocupados por el ataque de las dos estrellas niponas. Estaban muy seguros de su potencial físico y su altura, de tal manera que no les preocupaban los centros bombeados de Misaki, al corazón del área.

El número 11, por otra parte, vio correr por su izquierda a los gemelos Tachibana, y recordó la promesa hecha dos días antes. Se quedó pensando; se lo había prometido…pero, pero ello pondría en peligro su carrera, y su integridad física, ¿cómo podía hacerles algo así? No podía…Tenia que tratar de marcar por sus propios medios. Tenía que lograrlo. Es decir él era Taro Misaki, Si le había fichado el PSG era para lograr cosas como ésta ¿no? tendría que conseguirlo- Mientras pensaba en esto, observó que Takeshi se incorporaba al ataque por su derecho, y con un pase rápido con el lateral del pie se lo envío a su compañeros, quién rápidamente le devuelve el balón en una pared perfecta.

- ¡Parece que Misaki va a centrar pero no! Se interna solo en el área

- ¡Maldita sea Misaki! ¿Qué demonios haces? - Los Tachibana le increparon, pero Misaki sin escucharlo, y ocupado en esquivar el defensa saltó por encima del primero, pero no pudo esquivar al segundo, quien con una buena barrida le quitó el balón el aire.

- Córner para Japón- anuncio Yuri. Misaki se prepara. Pero esperad… ¿Qué está pasando en el campo? Parece como si los gemelos le increparan algo a Misaki. ¡Pero esto que es señores! ¡No debemos perder el tiempo!

Efectivamente, sobre el terreno de juego estaba teniendo lugar algunas diferencias de criterio entre los jugadores.

- ¡Joder Misaki! le gritaban los Tachibana- ¿Qué demonios estás haciendo? ¿Qué pasa contigo? prometiste que nos enviarías un centro elevado… ¿O es que no quieres ganar? ¡No te importa el sueño de todos nosotros!

Misaki los miró sorprendido. No estaba acostumbrado que nadie le hablara en ese tono (a no ser Gamo, cuando se enfadaba) comprendió que una vez llegado el partido, tampoco sabría qué hacer.

Los Tachibana siguieron gritándole muy molestos, mientras Taro no se movía.- ¡Ya te lo dijimos hace dos días! Siempre que sigas teniendo esas dudas durante los partidos, y que te preocupes tanto por los demás… ¡Nunca serás capaz de alcanzar a Tsubasa!

De nuevo esa frase… esa maldita frase… su mayor miedo, y su mayor vergüenza.

-Maldita sea - se dijo a sí mismo, pero sin enfurecerse, si no como algo que simplemente es verdad- ganemos este maldito partido, a como dé lugar.

- ¡Basta ya! ¡No podemos contar contigo!- vociferaron los gemelos.

Entretanto, los jugadores de Australia, observaban incrédulos la pelea entre los jugadores japoneses. Obviamente no entendían nada. Pero muchos de ellos, sonreían encantados de que los jugadores nipones se pelearon entre ellos. Esos matados jamás les marcarían tres goles, menos aún seguían perdiendo el tiempo, discutiendo entre ellos, sabrá Dios porque.

Matsuyama, que tampoco estaba al tanto de lo ocurrido, y no entendía nada, se quedó muy extrañado, cuando Masao le pidió que sacara un centro alto.

Ahí fue cuando Taro reaccionó

- No puedo dejar que Matsuyama cargue con la culpa - ¡No!- dijo entonces con firmeza- Yo sacaré el córner.

Matsuyama no entendía nada, y le devolvió el balón a su amigo perplejo. Cuando pasó junto a él tenía lágrimas en los ojos, y el rostro decidido. No dijo nada, pero se sorprendió mucho. Cuando Misaki se dirigió al córner, a los gemelos no les quedó duda de que esta vez, sí lanzaría el centro.

- ¡Lo hará hermano! ¡Estoy seguro!

Mientras se dirigía cabizbajo el córner, Misaki pensaba que Tsubasa habría anotado con sus propias fuerzas. No habría dejado que los gemelos lo hicieran… pero eso no era momento de pensar en Tsubasa. Era el momento de pensar en la selección, en lo mejor para todos. Los gemelos lo habían decidido como personas conscientes y mayores… De modo que ¿Quién era el para negarles su sueño? ¿Quién era para negarles esa última gran jugada? Durante el World Youth nadie había sido condescendiente con él… y se lo había agradecido a sus compañeros. Odiaba que fueran así con él… Y sin embargo muchas veces, el mismo se comportaba de forma condescendiente, aunque siempre sin mala fe.

Los estandartes de los lemas de Kira, fueron agitados por el viento. "Sentimiento "Habilidades" "Una persona, una habilidad"

Sentía que compartía el sentimiento con los gemelos.

- Misaki se prepara para sacar el córner- narró Yuri- ¿Sera jugada ensayada o tiro directo?

Los australianos se posicionan en defensa, muy seguros de que con su poderío físico podrían lograr cortar cualquier centro bombeado al área el número 11, o incluso su famoso SSS, para que estaban preparados.

Mientras tanto en el banquillo, inesperadamente, salieron a calentar Nitta y Wakashimazu

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Yuri siguió narrando, en su cabina- ¡ Los laterales suben, el poderío físico de Igawa seguramente será un baluarte para anotar! … Pero Misaki centra ya… ¿Qué clase de centro es ese? Saca un córner muy elevado y muy temprano, ¿pero qué haces, Taro?- gritó el comentarista- ¿Qué estará pensando? No es normal en él… ha de tener algo preparado…. Y ¡sí! ¡No me lo puedo creer!- gritó levantándose, y narrando con entusiasmo- ¡Son los Tachibana!... ¡pero qué!Que… No me lo puedo creer… esto es, es… si ¡Dios mío! Masao se tira al suelo, mientras su hermano se impulsa usando sus piernas de trampolín. Señores- añadió ahora, con el tono que el momento épico merecía- Es el huracán en el cielo

Abajo las cámaras enfocaron a los gemelos, realizando su maravillosa jugada. Una jugada que llevaban profesionalizando desde los 15 años, pero que no realizaban desde aquel partido contra el Jubilo. Sus cuerpos de adultos no aguantan la presión.

Los gritos espeluznantes de dolor de los gemelos se oyeron por todo el campo. Algunos juraron que habían oído como las rodillas del gemelo de abajo, se rompían bajo la fuerte presión que tenía que ejercer para catapultar a su hermano. Otros juraron que salieron lágrimas de los ojos del entrenador japonés, y nadie dudaba ya que Misaki Taro había derramado algunas lágrimas.

Los cuatro lo sabían. Los cuatro lo habían planeado.

- Y es gol gol gol gooooooooool golazo de los Tachibana- Yuri saltó de su asiento con el resto de colaboradores- golazo con su Huracán en el cielo ¡Dios mío Señores! Japón se adelanta el marcador, en el minuto 4 de juego gracias al golazo de los Tachibana. Quienes por desgracia se van a retirar por el tremendo esfuerzo que supone esta jugada.

El estadio nacional se vino abajo. Todos corearon el nombre de los gemelos, reconociendo así su equivocación, al quejarse porque Kira los hubiera puesto de inicio, y reconociendo su enorme sacrificio.

- Dios mío- dijo casi sin aliento Nishimoto- este era el plan de Kira. El plan del que hablaba ayer, para marcar en los primeros minutos de juego. Kira ha lesionado a sus jugadores solo para anotar un gol…

- Y se prepara el cambio, que ya estaba preparado. Se retiran en camilla el número 2, Masao Tachibana y el número 3 Kazuo Tachibana, y sale con el número 17 Ken Wakashimazu y con el número 18 Shun Nitta.

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Los jugadores de Japón estaban consternados. Los gemelos habían arriesgado su integridad física y arruinado su participación en las Olimpiadas, solo por un gol.

Sin embargo, cuando las camillas salieron a buscarlos a ambos, sonreían. Estaban felices por haber contribuido al equipo.

- Gracias Misaki- le dijeron con mucho afecto- gracias por hacerlo.

- Qué buen centro- Su compañero se lo agradeció en silencio, asintiendo con la cabeza, y parpadeando deprisa. No debía de llorar.

Una vez que los gemelos hubieran salido, y Nitta y Wakashimazu ingresaron al terreno, Taro se dirigió a sus compañeros, con seriedad y firmeza y dijo- ¡Vamos chicos! Es el momento de atacar, y marcar otro gol.

Sus compañeros se quedaron impresionados. Se esperaban que Misaki estuviera abatido, o al menos un poco más afectado por aquello que acababa de suceder, que al parecer había sido una promesa a los gemelos. Pero nada eso, el número 11 estaba exultante, en un papel que más bien parecía corresponder a Tsubasa.

- ¡Vamos chicos, vamos por el próximo gol!- insistió- No debemos dejar que el sacrificio de los Tachibana sea en balde.

El primero en reaccionar a ese Misaki tan eufórico, fue Ishizaki, quien si había visto alguna vez a su amigo tan empeñado en ganar, como lo estaba hoy, en un papel que al parecer Misaki solo tomaba cuando no le quedaba otro remedio. Misugi y Matsuyama, fueron los siguientes- ¡vamos allá! Y el resto del equipo, pronto se contagió de esa vitalidad. ¡Por los gemelos!

Igawa no dijo nada, pero escuchaba con interés lo que Misaki y Misugi hablaban ahora. Ese era el fútbol de la era dorada.

- Y también el mío- pensó, y luego gritó- ¡a Por ellos!

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El momento de la consternación pasó. Hasta el mismo Coleman se había sentido impresionado por el valor de los gemelos, y la decisión de Kira. Ese hombre estaba loco. Pero pronto había vuelto en sí. Era el entrenador Australiano, y como tal debía actuar.

- ¡Tranquilos chicos!- les gritó- ¡solo es un gol! ¡Konwell adelántate! ¡Zevic cubre a Matsuyama!

El entrenador les daba instrucciones, y ahora Australia, cambió su patrón de juego a uno más ofensivo. Con tan solo un gol, dejarían a Japón hundido. Y eso era, obviamente, lo que pretendían.

- ¡Internada de Konwell! Pase a Duviga… ¡Pero Ishizaki corta! Y rápidamente se la pasa a Misaki.

- Internada por banda derecha, como le gusta a él.

- Bien, Tsubasa, permíteme que te imite un poquito hoy- se dijo a si mimo- ¿vale amigo? Solo por esta vez.

¡Salatis sale a su encuentro con una fuerte barrida… pero la esquiva de un salto!... Konwell se dirige a Misaki… ¡Nueva esquivada! Pero llega casi de seguido Zevic… ¡Taro eleva el balón, salta por encima del 8! Y se planta solo frente al portero. ¡Pero que acabamos de ver señores! ¡Por favor, esto tiene que ser gol! ¡Es el número 11, el artista del campo, él solo se ha plantado frente a Malic, pasando por encima de las tres estrellas Australianas!

- Es… es como cuando Tsubasa quiere marcar a toda costa.

El estadio nacional coreó el nombre de Misaki, esperando la resolución de esa gran jugada.

- ¡Pero el defensa Alophard, se interpone entre Misaki y el portero! ¡El número 2 de Australia sata a la desperrada!... ¡Y Misaki lo esquiva con un taco elevado! ¡¿Pero que ha comido este chico hoy?!... ¡Y era un pase a Wakashimazu! ¡Vamos Ken! ¡Demuéstranos tu fuerza!... Wakhasimazu no está en buena posición, y parece que se la devolverá a Misaki! ¡Pero Misaki es derribado por Alophard!... El árbitro deja que continúe. Ley de la ventaja para los Japoneses… Nitta, que llega como un rayo, o un halcón mejor dicho, se hace con el balón. Taconazo de Ken.

Ken y Nitta se miraron, ambos sabían que hacer. Había entrenado mucho, y muy duro, en las instalaciones de la escuela de Karate de la familia Wakashimazu. Ahí habían reforzado su amistad, y su compañerismo.

Yuri narraba la jugada, como si de la final del mundial se tratase. Ya habían desistido todos de que se sentara. Y el micrófono corría serio peligro. Pero es que no era para menos.

- ¡Los tres defensas rodean a Wakashimazu!... ¿se acabara aquí la jugada?... ¡NO! De alguna manera logra prevenir el bloqueo mandando un tiro raso.

Nitta corría detrás de él, justo como lo habían ensayado. Justo como cuando entrenaban en la cascada. El numero 18 conectó maravillosamente, y envió su tiro del halcón, desde el aire.

- ¡SI!- gritó dando un salto y elevando el puño- ¡Lo he logrado! ¡Hemos marcado!

El público coreó ahora su nombre, y la frase "¡un gol más!"

Arriba, los comentaristas cantaron el gol, con muchas ganas. Los compañeros abrazaron a Nitta. Y todos estuvieron de acuerdo, en que iban muy bien. Solo les hacía falta un gol más.

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El juego continuó su curso, mientras la grada seguía gritando "un gol más, un gol más". Tal vez ese, hubiera sido el momento de realizar algunos cambio en la escuadra australiana, pero el entrenador Coleman no hizo amago de nada. Y los suplentes siguieron sin salir a calentar.

En la zona reservada a las familias y parejas de los jugadores, todo el mundo hablaba con todo el mundo, independientemente de su amistad o mayor afinidad entre ellos.

Yayoi y Yoshiko, sentadas junto a sus respectivas familia política, apenas eran capaces de estar quietas en sus asientos, aunque Yoshiko lo conseguía bastante mejor que su amiga . Yayoi siempre estaba uno cm por encima de la silla.

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- ¡Matsuyama corta el balón, y ahora se dirige al campo enemigo!- narró Yuri- Pase a Misugi, que está desmarcado… Y de nuevo a Matsuyama. Magnífica coordinación de ambos.

Australia ni la ve.

Matsuyama observó el campo libre, y vio claramente la posibilidad de disparo. Con su tiro de águila, lograría alcanzar el tercer gol. –Imagínate, el gol definitivo- con todas sus fuerzas, y visualizando el gol, lanzó el disparo directo a portería.

- ¡Ha sido una pena! Pero se ha ido por el lado por el lateral de la portería. Saque de puerta para Australia, que saca en corto pero… Takeshi recupera el balón… que apenas les dura unos pocos minutos o si quiera segundos a los australianos, que están algo aturullados.

Japón estaba dominando claramente el partido

- Queda poco tiempo para que el primer tiempo termine. Ya se han cumplido los 45 reglamentarios, y añadirá cuatro, por las lesiones de los Tachibana.

- ¿Creéis que lamentaremos estos dos cambios tan tempranos?- preguntó al aire Nishimoto- ¿Que dicen nuestros oyentes? Lanzo pregunta al aire.

- No sé… ¡Uy perdona! Misaki se deshace de sus marcadores… se hace con el esférico, y pase a Soda. El lateral sube corriendo por banda, ¡va a enviar un centro… No…al parecer regatea al número Twaide, y ¡dispara! Pero Malic la despeja con el puño y el balón sale por encima del travesaño. Buen despejo del portero australiano.

- ¡Vamos chicos!- animó el locutor, como si estuviera en el campo con ellos- Hay córner, aprovechadlo. ¡Hay que marcar antes de irse a vestuarios!

Misaki se dispone a sacar el córner, e Igawa e Izawa de los más altos del se dirigen a rematarlo.

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Pero Misaki no sacó el córner en alto, al corazón del área tan bien defendida, como pensaban muchos que haría , ni intentó un tiro directo a portería, como pensaban otros, si no que dio un pase corte a su lado derecho, hacia la única persona que estaba corriendo en ese lado.

Posiblemente había sido la única persona en todo el campo que había visto la perfecta demarcación, por el lado derecho, de Jun Misugi.

Misugi había leído la jugada varios tiempos antes, y con un solo gesto, Misaki le hizo entender que sabía lo que pretendía. Llegó corriendo, y casi sin necesidad de controlar el balón lanzó su tiro con efecto. Un tiro a media distancia, prácticamente infalible.

La grada cantó el nombre de Misugi, a la vez que coreaban la palabra repetidamente: gol, gol, gol.

Al disparar, Misugi recordó a todos sus compañeros, incluyendo los que no estaban jugando allí. Tenía que marcar, tenía que conseguirlo. Irse al descanso con un 3-0 sería muy tranquilizador. Y pondría nerviosos a los australianos.

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- ¡Pero no… no, no! Ha sido una pena, pero ha pegado en el poste…¡poste, poste, poste! Malic ni la ha tocado, pero ha pegado en el poste

Los compañeros se lamentaron, y el árbitro con esa última jugada, pitó el final del primer tiempo, y los 22 jugadores volvieron a vestuarios

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A pesar de no haber logrado ese imprescindible tercer gol, los jugadores japoneses estaban muy optimistas. No lo habían logrado por circunstancias, pero todos sabían, que tarde o temprano entraría ese y todos los que hicieran falta.

Todos estaban haciendo un gran partido, y no había nadie que no visualizara en su mente la victoria, tal y como les había enseñado Kira, pues, ¿cómo se puede ganar, si en tu mente no visualizas la victoria?

En el vestuario los chicos bebieron agua y se animaron entre ellos. Escucharon las instrucciones de Kira para el segundo tiempo, que básicamente se resumieron en seguir atacando. Kira era muy del fútbol ofensivo. Y además, nunca había sido muy dado a los discursos ostentosos, así que simplemente les animó a seguir luchando, como lo estaban haciendo hasta el momento.

- Tan solo un gol más chicos, un gol más y estaremos en Madrid. ¡Vamos! Sé que podéis lograrlo. Matsuyama, ¿algo que decir cómo capitán?

- No- negó el de Hokkaido- tan solo que sigamos así. Luchando hasta el final. ¡Lo lograremos!- dijo alzando un puño al aire.

Durante el descanso y sentada junto a sus jefes, Azumi observó a Taro y al resto de sus compañeros, al pasar junto a la sala donde estaban. Les sonrío para infundirles ánimos, pero no fue hacia ellos. Ese era un momento para el equipo. Era muy importante estar en sintonía con tus compañeros, como le decía siempre Taro.

- Azumi por favor, mira si en el almacén hay vendas, y repón el carro de curas, que nos quedan pocas, por si acaso- le ordenó su jefa.

- ¡Si!- con un gesto les dijo adiós con la mano. Y mientras iba a buscar el material, leyó los mensajes de un grupo, en el que la habían metido, hablando del partido. No conocía a la mitad. Pero la que más hablaba era la esposa de Tsubasa, que puso todo lo que su marido decía del partido. Y lamentaba no estar allí para animar.

- Pero si tu animas solo a Tsubasa- había escrito Yayoi, con clara intención de picarla.

- ¡Animo a todos!

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Tal vez alguno de nuestros muchachos, estarían pensando que en el vestuario de Australia las cosas estaban mucho peor.

Sin embargo y ante unos cabizbajos jugadores, Coleman ejerció su papel de entrenador.

- ¡Vamos muchachos!- les animaba- Todavía estamos en las olimpiada. Ellos tienen que marcar un gol más, por lo que van a tener que seguir atacando, y su defensa se va a resquebrajar. Aprovecharemos esos momentos para meter un gol más…con un solo gol les hundiremos la moral, pues tendría que marcar dos.

- No hemos llegado apenas a portería, Míster.

- Ya lo sé… pero en esta segunda mitad, se vendrán abajo físicamente. Han hecho un esfuerzo importante, y nuestra preparación física es mejor. Y si llegamos, tened en cuanta que el portero no es Wakabayashi, que ni siquiera está convocado por su lesión.

Sus jugadores, hablaron entre sí, animándose. Sus caras ya estaban menos mustias.

- Además- añadió sonriendo- Japón nos está tomando a la ligera. No se está tomando en serio este partido. Kira no ha llamado a sus jugadores de las ligas europeas… Y Japón depende de su centro del campo… Mirad, muchachos. Marcad a Misaki, Misugi y Matsuyama…. No dejéis a Misaki respirar, y por supuesto no perdáis de vista a los otros dos. Y todos irán bien. Vosotros, como lapas a los números 11, 12 y 14.¡Ganaremos!

- ¡SI!

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Arriba en la zona reservada a los familiares, algunos se levantaron, aprovechando el descanso para ir al baño o ir comprar alguna botella de agua o alguna otra cosa.

Estaba exultantes, no eran capaces de parar de hablar. La verdad, no es que solo estuvieran ganando, sino que estaban llevando a cabo un buen juego.

Wakabayashi, satisfecho con el hacer de sus compañeros, se había relajado poco a poco, aunque lo cierto era que deseaba jugar. Se había entretenido hablando con Yayoi y con Yoshiko Fujisawa. También había hablado algo con la hermana de Misaki, que sentada al lado de su madre, movía las piernas con nerviosismo, y saltaba en los goles y jugadas de peligro. Además le hacía muchas preguntas, que curiosamente, no le importo responder. Tenían sentido.

Aprovechando el descanso, y que las chicas habían salido a comprar algo, conectó los datos del móvil, y vio que tenía varios whatsaapps.

Uno de un grupo, en el que estaba Tsubasa, Hyuga, Aoi y él. Al parecer, no habían tenido mejor cosa que hacer, que montar un grupo únicamente para comentar ese partido. No les valía el grupo de le selección… ¡No!... Vio que había algunos en el chat del Hamburgo, pero pasó de leerlos. No obstante, no había tenido valor para salir aún del grupo.

Bebió algo de agua, y se concentró en el grupo de Tsubasa y los otros. Su amigo parecía ejercer de entrenador. Leyó por encima sus mensajes de como tenían que hacer las marcaciones, cómo tenían que crear espacio, y un montón de cosas más. Aunque al final del todo, había puesto que sus compañeros estaban realizando un buen partido, y había sido una pena no haber marcado el tercer gol. Para añadir "Wakabayashi-kun, si por casualidad ves a Misugi-kun o a cualquiera diles que estén tranquilos. Que sigan jugando así, y el tercer gol llegará en cualquier momento"

Wakabayashi respondió someramente a los distintos mensajes y abrió el otro chat que era de Schneider.

- No lo estáis haciendo nada mal, mataos. Ojalá os veamos en Madrid, para devolveros el favor de la sub-16.

Wakabayashi se rio, y le respondió. Pues id entrenando, inútiles, que os la vamos a meter hasta el fondo.

- ¡Que vocabulario Genzo!

- De la portería, mal pensado.

Los jugadores, volvieron al terreno de juego. Picó un poco más a Schneider, y volvió a centrarse en el partido.

- ¡Vamos, vamos, vamos!

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Durante el descanso, los locutores aprovecharon para debatir sobre la idea que Kira había tenido de sacar a los Tachibana, para que estos marcaran con su Huracán en el cielo. Por una parte había sido algo bueno, pues habían conseguido el primer gol antes de los cinco primeros minutos, pero por otro lado, y dejando de lado el riesgo de realizar tal hazaña, ya había gastado dos cambios nada más empezar el partido. De tal manea, que Yuri, lanzó la pregunta a sus colaboradores, y a los oyentes "¿creéis que afectará a la selección el haber tenido que sustituir a los Tachibana tan temprano"? "¿Merece la pena la idea de Kira?"

Entre los colaboradores del programa, algunos decían que no habría problema,

- Mirad, siempre y cuando Misugi, Misaki y Matsuyama estén jugando, lo demás vendrá rodado. Es importante seguir manteniendo el dominio sobre el centro del campo.

- Si, vale… pero dejando de lado el riesgo para los gemelos. ¿Y si hará se lesiona alguno? ¿Y si Misugi se empieza a encontrar mal? O Misaki… o quien sea… ¿Cuál sería el plan?

Mientras charlaban, los oyentes enviaban sus opiniones. La mayoría estaban consternados por lo que Kira había hecho. Otros, no obstante, estaban a favor y aplaudían el sacrificio de los gemelos.

De hecho, ellos mismos habían subido una foto desde el hospital, donde ahora mismo se encontraban, en espera a ser tratados, con los pulgares hacia arriba, y diciendo que estaban orgullosos de haber realizada esa jugada, y haber logrado marcar para su país. Dejaron claro que habían sido ellos mismos, los que le habían solicitado a Kira que les dejara realizar su gran jugada.

"Nuestro Huracán en el cielo final" habían escrito.

- ¡Hola chicos! Como el capítulo me está quedando muy largo, lo dividí en dos, y en el siguiente tenéis la segunda parte.

La jugada de los Tachibana me parece polémica. No creo que nadie en el mundo real te deje hacer una jugada así, a conciencia de que puedes lesionarte gravemente y siendo ya más egoísta, te quedas sin dos recambios a las primeras de cambio. Pero he intentado cambiar un poco el "chip" a mentalidad japonesa. Me explico: Allí lo importante es el colectivo (el equipo) No el individuo, por lo tanto nadie ve raro, y si un acto de honor y valentía que "se sacrifiquen por el equipo". Tal vez pensaron que era lo mejor que podían aportar, era su deseo de ayudar, su momento de protagonismo, para ayudar a todo el grupo. Y así lo hicieron.

No sé si me he explicado…

Además, no vamos a buscar realismo en capitán Tsubasa ¿verdad?

Ah, y he visto que Wakabayashi está en el banquillo. Lo que no entiendo es porque, si no puede jugar. De modo que lo he cambiado.

¡Gracias por leer y un saludo!