CAPITULO 32

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Le agradezco a mi amiga por la hermosa portada de este Fic.

Es escritora de igual manera, si están interesadas en cualquiera de sus obras les dejo el link

u/5495087/Ali-Victoria

user/NatAlivic

Agradezco también a mi amiga Monserrat Vidal por el nombre que me ayudo a pensar para un personaje que será muy interesante "Mortum Kilgori"

Agradezco a Xerxes Eli, por ayudarme a pensar en el nombre de este nuevo personaje, muy importante también "Scatha Lezquebec"

Remus salió de la casa, y lanzó varios patronus, esperando respuesta.

Pero no recibió respuesta, solo recibió la visita de más vampiros, Remus se defendió esperando ataque, pero ninguno de los vampiros lo atacaron.

-. Y pensé que era muy temprano para que salieran los vampiros -.

-. Mago -. Habló uno de ellos, lucia como un mortal, vestía elegante y mostraba respeto al hablar. -. Debes saber que no todos los vampiros pura sangre estamos a favor de los hermanos Lezquebec -.

-. Exigimos ver al que mordió la Señora Lezquebec, y comprobar de qué lado esta y si es tan fuerte como se menciona -. Habló otro de ellos.

-. ¿Cómo sé que esto no es una trampa? -.

-. Vendríamos hasta aquí de ser así -. Lupin sonrió.

-. Acabamos de terminar una batalla de vampiros que vinieron hasta aquí -.

-. Y de querer destruirlos, ya lo hubiéramos hecho, están agotados, son presas fáciles y más vale que implementen sus escudos, quizá magos convertidos en vampiros se les dificulta entrar, pero entraran, y a un sangre pura ni siquiera le afectara -.

-. Tendrán que pasar sobre mí, si quieren verlo a la fuerza -. Remus abrió los brazos en señal de invitación.

Uno de los vampiros sacó una daga y se aproximó dispuesto a atacarlo. Sin embargo, los demás que lo acompañaban no se movieron de su lugar.

Pero Remus pudo detener su ataque quitándola la daga, y derribándolo en el suelo por la fuerza con lo que lo arrojó.

-. Deberán hacerlo mejor que eso -. Remus le arrojó la daga a sus pies.

Todos los vampiros se pusieron en guardia, menos el líder de ellos.

-. Es suficiente. Ni todos juntos podríamos derrotarte. Sabemos que eres un hombre lobo y tú poder incrementó cuando heriste a la Señora Lezquebec -. Sin embargo, seguían manteniendo su posición de ataque. -. No buscamos más peleas, debemos saber si tienen lo necesario para derrotar a los hermanos -.

-. ¿Es decir que pelearan con nosotros? -.

El líder sonrió.

-. Si el hombre que fue decidido sirviente es tan fuerte como dicen, no necesitará ayuda, pero claro, ahí estaremos si la necesitan -. El líder se disculpó y se despidió con una inclinación de cabeza, para luego desaparecer junto con los demás vampiros que lo acompañaban.

…..…..

El cuerpo de Scatha, absorbía la sangre, lentamente, comenzaba a reaccionar.

Severus se encontraba en su habitación, cuando tuvo una sensación, provocando que su lado vampiro se activara, sintiendo la presencia maligna cada vez más cerca. Sabía que Scatha había comenzado a despertar. Y junto con eso, la sangre de ella, que corría por sus venas, estaba empezando a hervir. En su mente, Hermione lo llamaba, se levantó de la cama y se encaminó a su habitación, sabía que como su sirvienta de sangre podía sentir cuando algo le pasara.

La vio desmayada en el suelo, sabía que Scatha al tener lo que quería, su cuerpo ya no lo necesitaba, la levantó y la acostó en su cama, respiraba agitadamente, como si quisiera despertar de una pesadilla.

Severus la observaba, pensando cómo podría ayudarla. Cada una de las ocasiones que pasaron juntos, lo hicieron reflexionar.

"-. Hágalo por favor -. Susurró Severus desesperado. Hermione no supo a qué se refería. -. Leyó el libro, sabe que solo usted tiene el poder de quitarme la vida… Hágalo -. Hermione abrió los ojos ante eso, si lo había leído, pero jamás lo haría."

Ella no conocía esa desesperación aun.

"Me alegra que estés a salvo -. Severus la soltó y después la apartó con suavidad. -. Te amo -."

En ese entonces y aun ahora, quería protegerla. Pero… Aun viendo a Scatha en ella, aun cuando ella quisiera permanecer así, jamás podría odiarla.

Aunque él estaba lleno de odio y deseo de venganza… Pero sabía que gracias a ella él había estado sanando, aceptando su maldición, que quizás pudo seguir viviendo hasta ahora porque ella estuvo con él.

Ahora la veía ahí y aun no estaba seguro si su plan funcionaria… si ella… Volvería a ser suya o seria devorada por Scatha. Bajó consternado la cabeza, mientras esperaba que Hermione encontrara su camino hacia él.

Después de unos minutos que parecieron horas, Hermione despertó abruptamente, sintiendo segundos después a Severus abrazándola, algo en ella, sentía que había desaparecido, pudiendo sentir un gran peso liberado y pudiendo disfrutar de las sensaciones que Severus le causaba.

Severus dejó de abrazarla, pero Hermione no pudo reclamarle cuando él acarició sus labios con los de ella, sacando la lengua, para acariciar sus labios e inconscientemente, Hermione abrió la boca. Quería más. Sus pupilas se dilataron. Seguro de lo que estaba haciendo, Severus metió su lengua en el interior de la boca de Hermione y, con una pericia que la dejó sin sentido, comenzó a moverla hasta hacerle perder el sentido.

Olvidándose de todo, Hermione respondió a sus exigencias y en seguida sintió que era ella la que se apretaba contra su recio pecho en busca de algo más. Se dejó llevar por su deseo. Durante unos segundos, se besaron apasionadamente en el más absoluto de los silencios. El cuerpo de Hermione tembló al contacto con su cuerpo. Sintió cómo sus manos de Severus la acariciaban con desesperación y Hermione deseaba gritar de placer.

Instantes después, Severus sacó su lengua de su boca y, sin apartar sus ojos de ella, preguntó:

-. ¿Te encuentras bien? -. Hermione sonrió con plenitud.

-. Creo que si -. Severus se levantó, y Hermione lo siguió. -. No me vuelvas a dejar sola -. Severus sonrió con timidez.

-. Está bien… deberías descansar más -. Hermione lo tomó de su brazo.

-. Sí, pero no aquí -. Severus entendió y asintió.

Salieron de la habitación, para ir a la de Severus, que antes era de ambos.

-. Aquí estarás tranquila, descansa un poco -. Hermione caminó hacia la cama. -. Yo te protegeré -. Hermione se sentó en la cama. -. Descansa… por favor -.

-. Pero… no puedo hacerlo -. Respondió Hermione apenada. -. Estoy preocupada, por los demás, Ginny, Harry, inclusive Ron que se encuentra con los de la Orden que se reubicaron -. Severus le sonrió y le tocó la frente.

-. Ahora, sólo duerme -. Severus liberó su poder de vampiro y aplicó un hechizo de sueño que su condición le permitía para sus presas. Hermione cayó en la cama con suavidad. Severus la acomodó en la cama. -. Ahora que eres un vampiro, debes dormir más tiempo, para recobrar por completo tus poderes -.

Ivy observaba a su hermano dormir, a pesar de ser más fuerte que Jhony, logró manipular su mente, pensaba que quizá se aprovechó de un momento de debilidad por parte de él.

-. Eres el primer ancestro de la familia Lezquebec, ahora entiendo, porque te odian tanto… Pero para mí, tú jamás fuiste como ellos, has sido mi amigo y por supuesto mi hermano. Por eso jamás te creí cuando me lo contaste. Pero para mí, sólo los recuerdos como hermanos deben de contar. Debí haber acabado con Scatha cuando tuve oportunidad, pero mis miedos te llevaron a este estado. Quisiera quedarme a tu lado, pero hay algo que tengo que hacer. Para detener esto de una vez por todas -.

…..

ADVERTENCIA: LEMMON.

Mientras el cuerpo de Scatha terminaba de regenerarse, Severus velaba por el sueño de Hermione. Se preguntó si quizá, se podían resolver todos los problemas con discusiones diplomáticas como lo hacían los muggles. Pero sabía lo arrogantes que eran los pura sangre que jugaban con las personas en la palma de sus manos.

Hermione despertó abruptamente, giró la mirada y vio a Scatha observándola desde su sofá, Hermione pensó seguramente que se trataba de un sueño, pero Scatha le habló.

-. Sin saberlo, el significado de tu existencia empezó a cambiar -.

-. ¿Que? -. Dijo Hermione confundida.

-. Al punto que quise olvidarme de la venganza y escapar contigo a los confines de la Tierra -. Hermione se incorporó, estaba segura que Scatha no hablaba con ella, sino con alguien más. Scatha se levantó y caminó hacia la ventana. -. Que escena tan imposible. Aunque los humanos y los vampiros pudieran vivir juntos… el futuro seria el mismo que el suyo… lo único que espera es el infierno -. La ventana se abrió cuando Scatha se aproximó a ella. Hermione sólo la observaba, sabía que no podía percibir su presencia. -. Sería mejor si no te lo dijera… Y cuando este cuerpo llegue a su límite… te daré mi carne y mi sangre a cambio de haberme dado tu corazón -. Hermione lo comprendió, era su mente de Scatha, hablándole al único hombre al que había amado. Scatha la observó. -. ¿No es algo propio del amor entre vampiros? -. Vio la respuesta en sus ojos, y sonrió sin esperarlo.

Hermione despertó en su cama, con Severus tocando su frente preocupado. Observó a Severus y le sonrió. Ya no debía tener dudas. No lo dejaría solo.

-. Perdón por despertarte -. Se disculpó Severus.

Hermione se incorporó.

-. Severus -. Hermione observó alrededor. -. ¿Qué sucede? -. Severus negó. -. Soñé con Scatha -.

-. Sobrantes de su conciencia, quizá se comunicaba con alguien y tu alcanzaste la conversación -.

-. Creí que sólo albergaba odio, pero vi sinceridad en su conversación, ella vuelve por alguien, no por poder -. Hermione no sabía porque, pero comenzó a llorar, sentía el dolor de ella.

Severus se aproximó a ella y la abrazó.

Hermione sentía el dolor que ella sentía, incapaz de desafiar el destino de un purasangre, sus recuerdos se desvanecieron en medio de la tristeza y la soledad.

-. Hermione, ¿Estas bien? -. Hermione asintió. -. Debemos reubicarnos, ven conmigo -. Hermione negó.

-. No puedo. ¡No puedo abandonarlos a todos en un momento como este! -.

-. Sigues sensible, ahora ya no puedes vivir como un mago ni como un Muggle, debes adaptarte primero -. Hermione bajó la mirada.

-. Aun así -. Severus la abrazó.

-. Una vez estuve separado de ti. No quiero continuar así… nunca te dejare sola… está bien… nos quedaremos -. Severus se levantó. -. Mientras tanto, quédate aquí y descansa -. Hermione se incorporó.

-. No quiero descansar -. Severus volvió a sentarse en la cama, y la besó. La besó con tanta profundidad que notó su lengua llegar hasta su campanilla. Hermione lo deseaba. Era incontrolable. E instantes después fue ella la que lo besaba a él en busca de más. Con premura Severus llevó sus manos hasta el pantalón, quitándoselo con facilidad. Hermione se sentía nuevamente pequeña a su lado.

Eso siempre le había gustado, igual que a él le gustaba sentir su superioridad. Con su pierna separó las piernas de Hermione, mientras una de sus manos se metió por debajo de su camisa y se deslizo por su vientre. Hermione cerró los ojos y se dejó llevar. Le permitió seguir. Su mano de Severus continúo su camino hasta que consiguió meterla por dentro de sus bragas y llegó al sexo. La estimuló. La excitó.

Con sus dedos de Severus, su experiencia y la humedad latente de Hermione, la masajeó y la avivó. Su sexo se hinchó y Hermione gimió. Jadeó. Enloqueció y se restregó contra él ante lo que sintió por aquella invasión cuando, con su mano libre, le dio un azote.

Hermione se excitó todavía más. La volvió loca e instantes después se desabrochó el pantalón, sacó la mano de su sexo y tiró de ella hasta tenerla lo más cerca de él.

Severus clavó sus ojos en los de Hermione y murmuró mientras acercó su boca a la de ella.

-. Parece que pasaron años, desde que te tuve así -. Severus acercó su nariz hasta sus bragas y las aspiró. Dio un pequeño mordisco sobre su monte de Venus y ella jadeo. Sus posesivas manos la tocaron y la acariciaron. Subieron por sus piernas y agarró el borde de sus bragas. Se las quito. Estaba de nuevo desnuda de cintura para abajo ante él y no dijo nada. No rechistó. Hermione se dejó hacer mientras él la poseía y la enloquecía. La levantó y la colocó de espaldas, para que ambos quedaran hincados sobre la cama. Los brazos y cabeza de Hermione cayeron, mientras su trasero quedaba expuesto enteramente para él. Durante unos segundos Hermione disfrutó de los mordiscos que Severus le daba en su trasero y notó sus manos invasoras sobre ella. De nuevo un azote. Esa vez más fuerte. Le había dolido, pero se suavizó cuando sintió que se apretaba contra ella y su duro miembro le avisaba de que la iba a hacer suya. Severus le abrió las piernas, mientras con una de sus manos aprisionó su cadera para que no se moviera. Con la otra mano, Severus tomó su miembro y lo paseó desde su caliente sexo hasta su orificio y viceversa. Severus jugueteó entre sus hendiduras, empapándola más. -. Voy a hacerte mía, Hermione. Llevo muchos dolores de cabeza gracias a ti, y te voy a hacer mía, hasta que te quede claro que jamás te volveré a dejar -. Hermione al oírlo decir aquello la sofocó. Le azuzó todos los sentidos y eso le gusto. Hermione noto que arqueaba su trasero dispuesta a recibirlo. Severus dejó caer su cuerpo sobre ella. Mordió su hombro. Después sus costillas y Hermione se retorcía. Hermione estaba empapada, lista y húmeda para recibirlo. Su cuerpo le imploraba. La penetró de una estocada y exigió. -. Necesito escucharte -. Sin poder Hermione evitarlo, un jadeo ruidoso salió de su boca. Sus manos exigentes la tomaron por la cintura y la apretó contra él hasta que la tuvo totalmente llena. Hermione gritó. Se retorció. Iba a explotar. Severus salió de ella unos centímetros pero volvió a entrar una y otra vez, colmándola de una serie de movimientos duros y potentes que volvían a hacerla gritar. Hermione lo sentía chocar contra su sexo a cada movimiento y, cuando su dedo tocó su hinchado sexo y tiró de él, Hermione gritó. Gritó de placer. A cada acometida sentía que se rompía. La incitó y ella se abría más para que la hiciera suya. Su sexo se contrajo a cada embestida y notó como lo succionaba. Lo atrapaba. Lo alborotaba. Hermione oía su respiración agitada en su oreja y los calientes sonidos de sus cuerpos al chocar, una y otra vez… una y otra vez. Calor. Tenía mucho calor. Un ardor le subió por los pies asolando su cuerpo. Cuando llegó a su cabeza explotó y con él explotó ella. Hermione gritó. Se retorció y convulsionó mientras notaba que por su pierna bajaba sus fluidos. Ambos cayeron a la cama y Severus la abrazó. Esperando que su respiración se normalizara.

CONTINUARA... NOX

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