Esta es la escena del ataque el vecino de Sehrazat, que en mi historia no ocurre de la misma forma. Espero que lo entiendan!

Capítulo 30 "Maltrato"

Onur sonrió cuando estacionó el auto frente a la puerta del edificio donde vivía Sehrazat. Su madre y su tía los esperaban para cenar pero él quería tener un momento con ella. Inspiró hondo. Necesitaba perderse en sus ojos, tomar su mano y si el destino le sonreía, quizá robarle un beso, o al menos un abrazo en el que pudiera aspirar el aroma de su cuello y quedarse allí… todo el tiempo que pudiera…

Tomó el ramo de flores que había dejado en el asiento del acompañante y aprovechó que un vecino salía y le pidió si lo dejaba pasar…

Subió las escaleras y le pareció escuchar gritos, apuró el paso y vio a un hombre empujando a Sehrazat para entrar a su casa.

Onur se abalanzó sobre él y se enfrentaron a los golpes. Sehrazat lloraba sin poder hacer demasiado y cuando tomó conciencia, llamó a la policía…

Por suerte Onur pudo doblegarlo y le pegó bastante, aunque también recibió algunos golpes…

- ¿Estás bien?- le preguntó luego de abrazarla, ambos agitados, algo asustados cuando la policía llegó, casi inmediatamente.

-Sí...- dijo ella y se fundió en un abrazo con él, sintiéndose a salvo por primera vez en un buen rato.

La policía se lo llevó detenido y les pidió que fueran a declarar al día siguiente…

Sehrazat tomó el teléfono y cuando estaba por llamar a doña Feride para avisarle, Onur se lo pidió y habló él mismo…

Le aclaró que estaban ambos bien, pero que dejaban la cena para otro día…

-Creo que me iré a casa…- le dijo él luego de que ella le diera una toalla con un poco de hielo para bajar la hinchazón del ojo.

-Iré contigo…- dijo ella con resolución.

-Pero… ¿Y Kaan?

-Le avisaré a Bennu… pero también está Mihriban… no te preocupes… pueden quedarse con él hasta que regrese...

-Sehrazat… no hace falta…

-Por supuesto que si… - dijo ella y acarició su cara con ternura.

Se comunicó con Bennu que le aseguró que ella y Mihriban se harían cargo de Kaan.

Sehrazat insistió en manejar hasta la casa de Onur y cuando entraron le preparó un té de hierbas.


Onur se dejó caer en el sillón del entrepiso y sonrió cuando la vio subir con un poco de hielo en una bolsa plástica en una mano y el té en la otra.

-¿Tan mal me veo que me traes hielo otra vez? - le dijo cuando ella le entregó la taza y se sentó a su lado para colocarle el hielo sobre el párpado.

-Para nada…- dijo y sonrió un poco, se sentía culpable- y gracias por ayudarme hoy…

-No tienes que agradecer… sabes lo que siento por ti… esto es lo que haría cualquier persona que tuviera mis sentimientos…

-Por eso…- dijo y acarició su cara y lo vio cerrar los ojos- intento cuidarte…

-Te lo agradezco… pero ahora me siento un poco intranquilo porque no quiero que te vuelvas sola a casa…

-No lo haré… me quedaré contigo…

-¿Lo harás? - Onur estaba algo sorprendido, pero le sonrió con calidez.

-Por supuesto…- dijo ella y le devolvió la sonrisa.

-Me alegra…- dijo él y tomó un sorbo del té.

Ella se quedó a su lado y sostuvo el hielo contra su ojo. Un rato después, él cubrió su mano con la de él y retiró la bolsa, arrugando un poco la nariz.

Sehrazat sonrió y se inclinó para mirar el golpe de cerca. Deslizó sus dedos con suavidad por la zona amoratada y él suspiró…

-Lo siento… ¿te duele? - dijo con algo de lástima.

-Nada de lo que tú me hagas me duele… tú me curas, Sehrazat…- le dijo mirándola de cerca y ella sonrió.

-Me alegra…- le dijo y acarició su cara con ternura- ¿acaso tienes otros golpes? Porque el del ojo es el más notorio.

-No importa…- dijo él perdido en sus ojos.

-Por favor, dime…- le dijo ella y él miró sus labios.

-Me duele la mano, del momento en que golpeé a ese tipo...

-Déjame ver…- dijo y él extendió su mano y ella acarició la zona de los nudillos y luego los acercó a sus labios y lo besó con dulzura.

Onur se quedó mirándola y sonrió.

-Eres milagrosa…- le dijo y la vio sonrojarse. Por un momento quiso inclinarse y besarla, pero supo que quizá ella se retraería y no estaba dispuesto a perder nada que ella quisiera darle…

-¿Dónde más te duele?

-El ojo me está doliendo…- dijo y ella sacudió la cabeza y se inclinó, acarició la zona con suavidad y luego la besó.

-Mmm…- dijo él con los ojos cerrados- deberías dedicarte a la medicina, o al menos a la enfermería…

-¿Qué dices?- dijo ella negando con la cabeza

-Conmigo te salió perfecto…- dijo él a la defensiva.

-Porque a ti te quiero…- le dijo y luego se arrepintió, cuando vio el brillo que sus palabras habían causado en los ojos de él.

-¿Cómo es eso?

-Bueno, eres como un príncipe azul… viniste a salvarme y no veo porqué no reconocería que te quiero…

-Bien… yo también te quiero…- dijo él y levantó la mano de ella para besarla.

Onur comenzó a charlar de otras cosas con ella y en un momento, al reírse, se tomó la cara con dolor, cerca de la comisura de sus labios.

-¿Te duele?- le preguntó ella deslizando sus dedos para cerciorarse de que no era tan grave.

-No te preocupes… seguro fue uno de los golpes...- le dijo él y sintió que su corazón se agitaba cuando ella se inclinó y apoyó sus labios tan cerca de los de él que creyó que se moriría allí mismo.

Onur quiso tener el valor suficiente como para mover la cabeza un poco y besarla. Pero supo que sería más lo que perdería si ella no estaba convencida de dar ese paso.

Y cuando se debatía entre hacerlo o no, sintió los labios de ella, tímidamente sobre los suyos, sus manos acariciando sus hombros y no pudo resistirse más…

La tomó de la cintura para que ella se acomodara mejor y entreabrió los labios, permitiéndole la exploración a ella…

Sehrazat se tomó su tiempo y lo exploró con ansiedad y cuando él comenzó a responderle, dejó escapar un suspiro.

Se pasaron un buen rato besándose en el sillón y cuando finalmente el beso se interrumpió, mas que nada por falta de oxígeno, ella lo miró con una sonrisa.

-Estoy como nuevo…- le dijo él y la vio morderse el labio.

-Me alegra…- dijo ella y se acomodó en sus brazos.

-Sehrazat…- le dijo él mientras hundía su nariz en el cabello de ella.

-Dime…

-Te amo…. ¿lo sabías?

-Lo sabía… lo sé desde hace un tiempo…

-Bien…

-Onur…

-Dime…

-Yo también…

-¿Tú también?

-Te amo…- dijo ella y él cerró los ojos, sonriendo con placidez.


Se quedaron medio dormidos y un rato después, él la despertó con un beso en la frente.

-¿Quieres que vayamos a la cama?

-A dormir…- le aclaró ella y él sonrió.

-A dormir… en tus brazos…- le dijo y ella sonrió, se puso de pie y tomó su mano para conducirlo a la habitación ella misma.

Él se quitó los zapatos y se acostó bajo las sábanas. Ella hizo lo mismo y se acomodó en sus brazos.

-Hasta mañana, mi vida…- le dijo él.

-Descansa…- le dijo ella ya con los ojos cerrados…


Bueno, espero que les haya gustado esta alternativa, definitivamente no quería hacer pasar a Sehrazat por el ataque de ese vecino violento. Nos vemos en el próximo! Gracias por leer!