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/ La vida no viene con instrucciones, cada momento vivido es una historia que escribir en nuestro propio libro, aprendemos de nuestros errores, pasamos la pagina según la experiencia adquirida en cada momento... Aprendemos de nosotros mismos /
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Kakashi sentía sus manos adormecidas, pues Hinata las apretaba con tanta fuerza, pero aun así, el se quedo a su lado, sin soltarle las manos, ella parecía que en cualquier momento desfallecería, él lo supo por el temblor en las manos femeninas y la palidez en ese bello rostro.
—Vamos, cariño, tu puedes— susurro Kakashi, no podía hacer otra cosa mas que solo animarla, le dio un beso en la frente, ella asintió, el dolor era insoportable, pero debía esforzarse un poco mas, tomo una bocanada de aire y volvió a pujar con todas sus fuerzas.
El llanto del bebe se escucho, Kakashi sintió que todo su mundo se movió bajo sus pies, aun no lo veía, pero su corazón latía frenético con solo el llanto.
—¡Felicidades, es una hermosa niña!— anuncio Tsunade, dándole la bebita a Shizune para que pudiese limpiarla.
Kakashi estaba tan emocionado, no sabia como expresar esa emoción que estaba haciendo que su corazón latiera con tanta fuerza. ¡Era padre!
Shizune se acerco a Hinata, con la bebe en brazos, la oji-perla soltó las manos de su esposo, para poder sostener a su hija.
—Es hermosa, es tan linda como tu— le dijo Kakashi observándolas a ambas.
Hinata acaricio con su indice las mejillas regordetas de su hija.
—Parece una bolita de algodón— sonrío Hinata por su ocurrencia.—Tiene el mismo color de cabello que tu— Kakashi sintió como su pecho se inflaba con orgullo, al ver rasgos suyos en su pequeña hija.
—Y sus preciosos ojos son tan lindos como los tuyos— agrego él, viendo como la pequeña fruncía su tierna carita para abrir los ojos.
Hinata fue llevada a una habitación, para poder recuperarse junto a la pequeña que no deja de ver todo su alrededor, estaba tranquila, solo babeándose la manita.
Hiashi ingreso a la habitación junto a Hanabi, la castaña tuvo que contenerse para no gritar de emoción, esa cosita hermosa que yacía en los brazos de su hermana era su sobrina y era tan linda que no se lo podía creer.
—¿Heredo el Byakugan?— fue lo primero que pregunto Hiashi, en su intento por disimular la emoción de ser abuelo.
Hinata sonrío, así que en un gesto amable le indico que se acercara, para mostrarle a la bebe.
—Himawari-chan, saluda al abuelo— se dirigió a la pequeña, levantándola un poco para que Hiashi la tomara en sus brazos
la pequeña peli-gris, miraba atenta a su abuelo, que casi lloraba al verla.
—Es tan hermosa— musito Hiashi, sosteniendo a la niña.
—Nee-sama, ¿estas bien?— pregunto Hanabi, notando la palidez en su hermana y los labios de color purpura.
—Si, lo estoy, solo un poco cansada, pero estaré bien— respondió, sintiendo como Kakashi la ayudaba para que volviera a recostarse.
—Sera mejor si descansas, yo cuidare de Himawari—
—¿Ya la alimentaste?— pregunto Hiashi, interrumpiendo a la pareja.
—Aun no—
—¿que esperas? hazlo, te daremos privacidad para que alimentes a mi nieta— le devolvió a la pequeña, empujando a Hanabi a la salida.
Intento sentarse, pero las punzadas de dolor en su intimidad la hicieron erizarse por la sensación que la obligo a acostarse de nuevo, se acomodo de lado, para poder poner a la bebe en una posición cómoda para alimentarse.
Himawari apenas sintió el pecho de Hinata cerca de su boca y de forma automática se aferro a ese pezón, haciendo que su madre diera un leve respingo, todo era nuevo y doloroso, frunció los labios al sentir como su hija se esforzaba por saciarse.
Tsunade ingreso a la habitación viendo la escena de los nuevos padres, se veían adorables, Shizune venia junto a ella, y no pudo evitar hacer una apuesta ante la imagen frente a ella.
—20 Ryō a que viene desesperado en un mes— propuso Tsunade sonriendo maliciosa.
—¿Eh? No creo que sea bueno apostar sobre los pacientes— Shizune se sintió amenazada con el aura que emanaba Tsunade— aunque... creo que sera en menos tiempo—
—Bien, cerremos la apuesta— extendió su mano a Shizune.
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Tres días después Kakashi pudo llevarse a su esposa e hija a casa, se esforzó mucho para terminar de decorar la habitación de Himawari junto a sus Ninken(Perros ninja). Podía estar conforme con el resultado para la llegada de su familia.
Gracias a los cuidados de Tsunade la recuperación de Hinata estaba siendo todo un éxito, incluso la rubia le aseguro que si quería integrarse de nuevo como Kunoichi podía hacerlo en un mes alardeando de sus conocimientos y logros médicos.
Aun así Hinata prefirió que lo mejor era dedicarse a su bebe al 100% los primeros meses, luego vería que hacer.
Las noches iniciales de la familia Hatake eran un poco agotadoras, Kakashi seguía despierto eran las 4:15 de la mañana y el seguía meciendo en sus brazos a su hija que cada vez que el dejaba de mecerla lloraba, quince días era todo lo que podía soportar sin dormir, pero allí estaba superando su propio récord a casi veinte días de haber regresado a casa y Kakashi se sentía terriblemente agotado, es cierto que Hinata hacia todo el trabajo en su ausencia por lo que habían acordado que las noches le tocaban a él los cuidados de la pequeña, pero jamas imagino que eso lo agotaría en extremo.
Miraba a Himawari, dudando si los bebes eran extraterrestres o algo por el estilo, no había descansado para nada, mientras que ella parecía tan tranquila, a menos que el la soltara entonces podía jurar que ardería el mundo con ese llanto devastador.
Se quedo en la sala, sobre el sofá moviendo su brazo para hacer dormir a Himawari, Hinata se acerco temprano, lista para preparar el desayuno.
—Se ven tan lindos— musito ella observándolos.
—Creo ella huele el miedo— le dijo Kakashi dejando que su esposa viera esas enormes ojeras— No puedo moverme, si lo hago llorara—
—Solo le gusta estar con su papá— le sonrío intentando calmarlo.— ¿Hoy es tu día libre cierto?— pregunto metiéndose en la cocina.
—Si, pensaba...—
—Himawari se quedara contigo entonces— le interrumpió— yo tengo que ir a ver a mi padre y sera mejor que la bebe se quede en casa, no me gustaría exponerla—
—¿Que? ¿Pero porque? Si quiero decirte que venga el acá— exclamo un poco alterado, despertando a la bebe.
...¡Demonios!...
maldijo internamente con lo mucho que le había costado dormirla.
—Al parecer es un asunto del clan y el consejo solicita mi presencia— explico, tomando a la bebe en sus brazos, bastaron un par de cariñitos y que la recostara sobre su pecho, para que se volviera a quedar dormida.
—¿Como lo haces?— pregunto Kakashi, él sentía que todo concerniente a su hija era como una bomba de tiempo que el no podía controlar.
Hinata solo sonrío, llevando a la Himawari hasta su habitación, estaba completamente dormida, así que regreso a la cocina, para preparar el desayuno, pero para su sorpresa, Kakashi ya había tomado su lugar, tenia la estufa encendida y varias cosas en cocción.
—No deberías esforzarte tanto, yo puedo preparar la comida, tu debes dedicarte a cuidar de ti— le dijo al sentir como ella intento apartarlo de la cocina.
—Pero tu también necesitas descansar, ademas ya me siento mejor, Tsunade incluso me dijo que podía volver a ejercer como Kunoichi muy pronto—
—¿Eso significa que también, podemos...— su tono seductor la hizo saber por donde iba aquel comentario— tu, sabes, ponernos al día— decía acercándose mas a ella, hasta acorralarla en una pared.
El llanto de Himawari se escucho, haciendo que Hinata lo dejara solo, se sentía frustrado, se quedo allí parado golpeando su cabeza contra la pared un par de veces.
... Yo también necesito atención...
Se quejo haciendo un puchero a solas.
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Tal y como Hinata le dijo por la mañana, se fue dejándolo con la bebe, se quedo mirándola mientras dormía ¿que tan difícil podía ser? Después de todo, apenas tenía 23 días de haber nacido, se supone que a esa edad duermen durante todo el día.
"Todo lo que necesitaras serán pañales y leche, no tardo"
Fueron las palabras de Hinata antes de salir, fue a su habitación de Himawari, recostándose en la alfombra para descansar y cuidar de su pequeña, pero para mayor seguridad, invoco a sus Ninken, haciendo que cuidaran los alrededores de la casa, Pakkun y Bisuke se quedaron dentro de la casa.
—¡Kakashi!— grito Bisuke después de pocos minutos, haciendo sobresaltar al peli-gris— La cachorra no respira—
Kakashi salto despavorido, asustado conteniendo el aliento ante ese comentario, tropezándose por los nervios, se acerco hasta donde dormía su pequeña, casi le da un infarto, pero ella movió las manitas.
—Bisuke...— le regaño en voz baja, sintiendo como su alma volvía a acomodarse en su cuerpo.
—Es que no se movía— se defendió el perro ninja— y huele como si se estuviera descomponiendo— agrego.
—Es cierto Kakashi, la cachorra se esta pudriendo, no es normal que un cachorro humano huela así de mal— se acerco Pakkun.
—Solo necesita un cambio de pañal— les respondió Kakashi, al acercarse a su bebe.
Desabrocho el mameluco de la niña, para proceder a su misión, era la primera vez en su vida que cambiaría el pañal, no sabia si estaba listo para eso, vio a Hinata hacerlo muchas veces, parecía una tarea sencilla.
Apenas desabrocho la ropa de la niña y sintió algo cálido y viscoso en sus dedos, le dio vuelta a la niña para revisar que le pasaba.
—Pasame el cubo para los papeles sucios— le dijo a Pakkun— y tu, pasame las toallitas— le pidió a Bisuke.
Kakashi casi vomita cuando se dio cuenta que esa viscosidad eran las heces de su pequeña.
—¡Diablos! Creo que tendrás que tirar a la cachorra también— hizo gesto de hastío Pakkun, al ver como la niña se había ensuciado hasta la espalda.
—No es normal— musito Kakashi asustado por todo lo que tenia que limpiar— Las toallas húmedas no van a solucionar esto, necesita un baño—
—Y una bolsa— agrego Bisuke aterrado.
Kakashi ignoro a sus perros ninjas y tomo a la nena envuelta con dos sabanas para no tocar todo el desastre.
La coloco en el interior de la tina junto a las sabanas y tomo esponjas para bañarla, incluso tapo su nariz con otra sabana, pues aun con su mascara el olor se traspasaba.
—Nivel de toxicidad:02— dijo Pakkun desde la puerta del baño— Es pequeña pero explosiva, casi nos mata con su hedor, te digo Kakashi que no tiene solución, lo mejor es tirarla—
—Callate...— le regaño Kakashi, conteniendo la respiración— En verdad me sorprendes— le decía a su pequeña que apenas y abría los ojitos, termino de enjuagarla muy bien, incluso uso esencias aromáticas en el agua para quitar todo ese mal olor.
Luego de todo ese episodio Kakashi se llevo a la bebe a la habitación, dejándola a cargo de Pakkun, mientras el se dedicaba a limpiar todo lo que ensuciaron en el proceso.
Apenas paso una hora y Himawari lloraba de nuevo, sin dejar que Kakashi durmiera un momento.
—Jefe, la cachorra tiene hambre— le dijo Bisuke
—Tienes razón no ha comido— Se puso en pie Kakashi para prepararle el biberón.
—Si, lo supuse porque yo también quiero comer—
—Quedate con ella mientras le hago el biberón—
—¡Esta loco Jefe! Podría ponerse toxica de nuevo, no puedo arriesgar mi olfato a tanto—
Kakashi sintió como una gota bajaba por su frente, ni sus perros lo respetaban, ignoro a Bisuke y se dedico a alimentar a su hija, pero algo extraño sucedía, después de ingerir todo el biberón la pequeña no dejaba de llorar, Kakashi la reviso para ver si necesitaba otro pañal, pero no, todo estaba en orden, aun así la niña lloraba inquieta.
Desesperado corrió hasta el hospital, armando un alboroto para ver a Tsunade.
La rubia miro el calendario ... 20 días ... pensó, chasqueando la lengua
—Ayuda a mi niña, no se que le pasa, todo estaba bien y de repente se puso a llorar, no ha parado desde hace un buen rato— le dijo desesperado.
Tsunade se acerco tomando a la bebe en sus brazos, toco un poco su estomago con los dedos y se la regreso a Kakashi, enseñándole como acomodarla en su hombro.
—Ahora dale un par de palmaditas en la espalda hasta que eructe— le indico Tsunade.
—¿Eh? ¿Eso para que? ¿Que es lo que tiene?— pregunto confundido, pero aun así acatando las indicaciones. —¿En que ayu...— se sorprendió al escuchar el fuerte sonido que emitió su pequeñita, ¿acaso su pequeña princesa había eructado como borracho?, intento moverla y cambiarla de posición para verla.
—¡No!— exclamo Tsunade —ella...— pero era tarde, Himawari vomito sobre Kakashi.
—No solo eructa como borracho, también vomita como uno...— musito Kakashi sintiendo como su ropa se humedecía por la leche agria.
La risa de Tsunade lo saco de sus pensamientos.
—Es normal, debes saber que siempre que alimentes a tu hija, debes colocarla sobre tu hombro hasta que ella eructe, de lo contrario tendrá cólicos y llorara, también usa siempre una manta para cubrirte cuando lo hagas, los bebes vomitan con frecuencia.
Kakashi regreso a su casa, cansado, vomitado e irritado, ¿como era posible? Una bebe recién nacida lo puso a prueba y lo hizo enloquecer como nadie nunca antes lo hizo.
Maldecía internamente su libro favorito Icha Icha, era lectura muy enriquecida sobre como hacer bebes, pero en ningún párrafo decía como cuidarlos, y lo sabia, porque los había leído tantas veces que se los sabia de memoria.
Se quito la camisa y la camisa al llegar a su casa, quedando solo en pantalones, siguió la ultima indicación de Tsunade, si quería hacer dormir a su hija a muchos les funcionaba colocarlos sobre su pecho, a la altura del corazón, ese sonido por lo general calma a los bebes y les da seguridad, lo intento y para su sorpresa funciono.
Se quedo con la niña sobre su pecho, durmiendo en el sofá, para cuando Hinata regreso, se sintió tan conmovida que se quedo un rato observándolos desde el piso.
Hinata se acerco un poco al rostro de Kakashi, para darle un beso en la frente, pero se detuvo al sentir como el le tomaba la mano.
—No vuelvas a irte por tanto tiempo...— le susurro sin abrir los ojos
—¿Fue difícil?— le pregunto divertida.
—Muy difícil, casi muero del susto— confeso.
—Voy a llevarla a la habitación para que puedas descansar— pero Kakashi la detuvo, abriendo los ojos de golpe.
—Claro, el toque de gracia...— dijo frunciendo el ceño, al sentir la cálida humedad recorrerle a chorros en el torso y estomago.
