Disclaimer: Esta historia no me pertenece, los personajes son de Stephenie Meyer y la autora es CaraNo, yo sólo traduzco sus maravillosas palabras.
Disclaimer: This story doesn't belong to me, the characters are property of Stephenie Meyer and the author is CaraNo, I'm just translating her amazing words.
Pueden encontrar todas sus historias en su blog, favor de quitar primero los espacios. También compartiré el link directo a su blog en mi perfil de FF.
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Thank you CaraNo for giving me the chance to share your story in another language!
Capítulo 20
Me sorprende que Bella no esté afuera del baño cuando Trey y yo salimos, luego se me cae el estómago cuando la ubico en el área del club. Está sentada en uno de los sillones con su mamá y ambas están llorando.
James y Riley están parados cerca de ellas con aspecto de que acaban de cagarla.
Mierda.
Viendo que ya todos regresaron del rancho, no se necesita ser un genio para llegar a la conclusión de que debieron contarle lo de sus perros y que su casa rodante ya no existe.
Edward Masen lo jode de nuevo.
—Pensamos que ya le habías dicho —dice Riley.
Niego sombríamente con la cabeza y miro de soslayo a James antes de acercarme y arrodillarme donde está sentada Bella.
—Lo siento muchísimo, cariño. —La jalo a mí y le beso el cabello. Cullen me está viendo, está parado en la puerta de su oficina, pero actúo de forma casual y muevo la barbilla hacia James.
Cullen asiente con sutileza, estudiándome un poco más.
Preguntándose, tal vez.
Pero no retrocedo. Sólo un novato se inquietaría y se apartaría de Bella. Es la bandera roja más grande para decir que tengo algo que esconder.
Bella llora en silencio en mis brazos y cuando Esme intenta hacerse cargo, le lanzo dagas con la mirada.
—Es mi hija —susurra con furia—. Puedo consolarla.
La ignoro, mi única prioridad es llevarme a Bella a casa. Lo cual era mi prioridad antes de terminar con Trey en el baño, pero ahora estoy más ansioso que antes por salir de aquí.
—Trey —digo en voz baja, captando su atención.
Se acerca y ocupa mi lugar.
—Iré a hablar rápidamente con Riley, ¿sí? Luego nos iremos de aquí.
—De acuerdo.
Me dirijo hacia Riley y le dedico una mirada a James para que se esfume, lo cual hace.
—Jake sigue en el rancho —me informa Riley—. Llamó a un veterinario para el otro perro y ya limpiamos todo.
Asiento agradecido, luego me acerco más.
—¿James estuvo, aunque fuera una vez, fuera de vista cuando estaban allá?
Sus ojos se llenan de sospecha y me alegra que no responda sin pensarlo bien antes.
—No —dice eventualmente—. No, limpiamos y luego regresamos a la casa. Jake se encargó del perro, el prospecto y yo nos vinimos de inmediato.
Muy bien. Eso es bueno.
—Estás absolutamente seguro.
—Lo juro por mi madre —dice con un asentimiento—. ¿Algo que deba saber?
—Cullen te informará-
—¡Prospecto! —ladra Cullen—. Ven ya a mi oficina.
Gruño y le alzo una ceja a Riley.
—Cullen te informará cuando termine con James.
—Entendido.
—¿Tienes una camioneta aquí? —pregunto—. Quiero llevar mi familia a casa, pero sólo tengo aquí mi moto.
—Sí, claro. —Se saca una llave de su chaleco y me la pone en la palma—. ¿Sabes si ya está bien enviar a las esposas a casa?
Miro sobre mi hombro, viendo a todos inquietos y frustrados.
—Es tan seguro como puede serlo de momento. Creemos tener una pista, pero… —Si es James, si de alguna forma está en nuestra contra y nos está delatando, tiene que haber otros. No puede estar solo—. Escucha —digo, acercándome de nuevo— esto será una locura, ¿entiendes? Si fuera tú, enviaría a la familia con familiares o a un hotel fuera del pueblo. Nuestro rancho será la guarida para esta mierda, así que luego de que tus seres queridos estén fuera de Fallbrook, lleva el culo hacia allá. Dividiremos el CM en dos, una parte para las carreteras y otra para el rancho.
Me habría ofendido que Cullen me dijera que me hiciera cargo del rancho mientras él y otra docena salían a buscar, pero no me ofendió. Uno, confía en mí para mantener a salvo a su hija y a su damita. Dos, me sentiré mejor una vez esté en casa y teniendo a Trey y Bella cerca.
Aunque Cullen prometió llamarme si James dice algo. No hay forma en que vaya a perderme eso.
Sin embargo, por ahora sólo quiero ir a casa y cuidar a dos de las tres personas más importantes en mi vida. Hablando de eso, debería encontrar a papá y decirle que ya nos vamos.
xxx
BPOV
—¿Bella? Bella, despierta.
Me siento de golpe, desorientada y mareada, con el corazón a galope y la respiración atorada. Está oscuro, mi cuerpo está sudando frío. Parpadeo. Trey. La habitación de Edward – estamos en el rancho. Oh Dios. Matón. Me tapo la boca con la mano, obligándome a no llorar.
—Estabas llorando dormida —murmura Trey.
Me limpio las mejillas y noto que están mojadas.
—¿Ya-ya regresó Romeo?
Recuerdo vagamente haber regresado al rancho. Recuerdo a Edward peleando con mi mamá – porque ella estaba siendo toda una perra – para que se subiera a la maldita camioneta. Recuerdo sentir pánico cuando llegamos aquí y vi que Romeo no estaba. Luego Jake me dijo que el veterinario se había llevado mi cachorro a su consultorio para hacerle unos rayos X.
—Está abajo. —Trey, sentado en la orilla de la cama, aprieta gentilmente mi pierna sobre las cobijas—. Está bien. Tiene un ligero esguince en una de sus patas traseras, y la otra tiene una pequeña fractura. Está usando un soporte para poder caminar, o más bien cojear por su propia cuenta, pero lo haremos descansar lo máximo posible en las siguientes semanas.
Asiento, poniendo todo mi esfuerzo en concentrarme en el hecho de que él está vivo.
Matón no lo está.
—¿Dónde está Edward? —Necesito hablar con él, necesito descubrir cómo murió mi perrito. Riley y James sólo mencionaron algo sobre un disparo antes de que yo comenzara a llorar y se dieran cuenta de que todavía no lo sabía.
—Uh, bajó hacia tu casa. —Trey se ve preocupado—. Se siente de mierda.
No tiene sentido.
—¿Por qué? —Aparto las cobijas para levantarme de la cama y me pongo un pantalón de pijama. Ya estoy usando una de las camisetas de Edward y eso tendrá que servir.
Trey se encoge ligeramente de hombros.
—Él quería contártelo cuando no estuvieras rodeada por el CM. Luego se entretuvo con… todo.
Niego con la cabeza.
—No habría importado cómo me hubiera enterado. —Habían pasado muchas cosas hoy. Tenemos permitido ser un poco olvidadizos y estar muy distraídos—. Pero ¿qué está haciendo en mi casa? Creí que se había quemado hasta el suelo.
Me niego a llorar por eso. A lo largo de mi estancia en el rancho, algunas de mis pertenencias más personales se habían traído aquí. La mayoría de mis recuerdos de infancia siguen en casa de mamá porque no tenía mucho espacio libre en la casa rodante, así que… pues para empezar no tenía muchas cosas ahí. Sigue siendo horrible, pero palidece en comparación con lo demás que perdí hoy.
—Quería verificar si había algo que se pudiera salvar. —Trey me sigue fuera de la habitación y bajamos las escaleras—. Por cierto, quiero disculparme. Por antes, cuando le dijiste a papá… hiciste lo correcto.
Luego de escuchar la mayor parte de su conversación por estar oyendo afuera del baño, estoy de acuerdo. Lamento la forma en que los empujé a hacerlo – el momento apestaba – pero creo que ya fue derribada la barrera más grande que había entre ellos dos.
En respuesta a eso, abrazo su brazo y dejo un beso en su hombro.
—Todo está bien. —El murmullo de voces provenientes de la sala de estar capta mi atención y siento curiosidad por saber cuántas personas se están quedando aquí por ahora—. ¿Está lleno el rancho?
—Casi. Me quedaré contigo y papá por ahora. Creo que tus padres tomarán mi habitación. —Me guía a la cocina y finalmente puedo ver a Romeo.
Lloriquea e intenta levantarse de su camita para perros, pero llego ahí en un segundo para mantenerlo quieto.
—Mi dulce chico. —Rodeo su cabeza con mis manos y le sonrío con lágrimas mientras me lame la cara—. Mami te consentirá muchísimo hasta que te sientas mejor. ¿Qué te parece?
Trey se ríe entre dientes y abre la puerta del refrigerador.
—Papá le dio un paquete completo de salchichas hace rato. También se siente mal por esto, por haberse llevado a los perros a la casa en la mañana.
Niego de nuevo con la cabeza. Hombre tonto.
—Tiene que dejar de actuar como si yo estuviera a punto de dejarlo. Se culpa demasiado.
Hablaré seriamente con él más tarde.
Estoy a punto de preguntar si mi mamá está despierta, pero los hombros de Trey sacudiéndose de risa me detienen.
Entrecierro los ojos.
—¿Has estado fumando mariguana de nuevo, Trey?
—¿Qué? ¡No! —cierra el refrigerador e intenta dejar de reírse—. Lo siento mucho, Bella. Papá y yo… nuestro sentido del humor puede ser bastante jodido, ¿de acuerdo? Lo siento, es muy insensible.
—Ahora tienes que contarme. —Me enderezo y cruzo los brazos sobre mi pecho—. Las bromas privadas no están permitidas mientras yo esté aquí.
—No quiero decirlo. —Cierra la boca con fuerza—. Es estúpido.
—Cuento con ello. —Alzo una ceja.
Luego empieza un concurso de miradas, pero gano cuando me acerco a él y le piso el pie.
—¡Oww! —Salta en una pierna, haciendo una mueca y agarrándose el pie—. Dios, Bella. De acuerdo, carajo te diré. —Me fulmina débilmente con la mirada y cojea – dramáticamente, diría yo – para sentarse en la mesa de la cocina—. Baje hace rato, justo después de que Romeo llegara a casa. Y escuché a papá en la cocina hablando con él. Dijo "No te preocupes, tú estás más caliente". Así que le pregunté si quería algo de tiempo a solas… —Hago una mueca. Es mi cachorro, carajo—. Papá dijo que sólo estaba subiéndole la confianza a Romeo ya que le estaba dando de comer perros calientes. ¿Entiendes? —resopla—. Y eso nos llevó a una conversación sobre si los perros calientes se hacían originalmente con perros sexys.
Lo miro, las esquinas de mi boca intentan alzarse.
Hace una mueca y le quita importancia.
—Perdón.
—Ambos están jodidamente locos —le digo. Luego bufo, imaginando esa conversación entre ellos, y ya no puedo seguir escondiendo mi diversión—. Es algo bueno que sean tan lindos. —Me acerco a él y abrazo su cabeza, besándolo—. Me vendría bien una distracción, ¿quieres que te pinte el cabello ya? —Está tan decolorado, se ve gracioso.
—Me parece bien. —Sonríe tímidamente—. Se está poniendo muy caliente tener que usar gorra.
—¿Con la forma en que abusan del aire acondicionado aquí? —me rio—. Por cierto, ¿mi mamá sigue despierta? —Mirando la hora noto que ya pasa de medianoche.
Edward debería traer su culo de regreso pronto.
—No, se fue. —La respuesta de Trey me sorprende—. Cuando descubrió que tiene que compartir cuarto con tu papá, le pidió al abuelo que la llevara al hospital. Está ahí con tu hermano y la señora del restaurante.
Ya no es tan sorprendente. Ella preferiría dormir en una silla de plástico junto a la cama de María que compartir habitación con papá.
Sin embargo, me pregunto qué pasará mañana cuando den de alta a Maria del hospital. Sus quemaduras tardarán un tiempo en sanar, pero le pidieron que se quedara sólo porque había inhalado un poco de humo.
—Entonces ¿mi papá también se quedará aquí? —pregunto.
Supongo que entonces mañana descubrirá lo mío con Edward. Porque que me jodan si creen que me voy a esconder. En realidad, desde el principio nunca lo hemos hecho – tal vez sólo mantuvimos un perfil bajo – pero no estoy en estado para jugar charadas.
—Al menos eso fue lo que dijo papá —se encoge de hombros.
—De acuerdo. ¿Te pintamos de verde el cabello? —miro de nuevo el reloj, supongo que pintar el cabello de Trey me tomará una hora más o menos. Y si Edward no regresa antes de entonces, yo misma iré hacia allá.
xxx
POV Misterioso
Ver las noticias hace que se me revuelva el estómago. Juro que no sabía que sería así de grande. Sólo quiero… carajo. Quiero llamar a Jasper, pero no estoy segura de ser una actriz tan buena. Probablemente terminaría hablando de más y luego él sospecharía.
Pero me perdonaría, ¿cierto?
Él tiene que entender…
Al estirar la mano hacia la mesita de centro para agarrar mi teléfono, éste suena con un mensaje antes de que yo pueda hacer algo precipitado, como contactar a Jasper.
Está hecho. Ya no está en mis manos. Lo hiciste bien. Llegaré pronto.
Dios. Carajo, eso espero.
Pobre de Bella, perder una mascota es algo muy doloroso. Ese último POV es definitivamente de mujer y sabemos que antes de los incendios alguien llamó a Carlisle para informarle que el rancho no era un lugar seguro.
Mil gracias como siempre por leer, no olviden dejarme sus comentarios y decirme qué les pareció el capítulo.
