La vida en ese pequeño apartamento continua aun con el par descansando. Kakyoin duerme tranquilamente un par de horas abrazado de Jotaro. Mas tarde la vida pronto se reaunida para esos dos. Toman un baño juntos y Jotaro compensará a su pelirrojo con una muy buena mamada.
Para cuando salen de la habitación, la familia ya esta almorzando. Holy intentó hacer una lasaña, pero la comida terminó por quemársele en un momento de distracción, así que Josuke acabó yendo por unas hamburguesas al McDonalds más cercano.
Por supuesto a Jolyne le han traído una cajita feliz. McDonalds no es la mejor opción gastronómica estando en Roma, pero es la única que tiene una cajita feliz.
Kakyoin no esperaba que el resto estuvieran despiertos a esa hora, o que les vieran salir de la habitación juntos. El pobre está tan rojo como una cereza.
Jolyne ve al par saliendo juntos de la habitación; no les presta mucha atención, prefiere jugar con su juguete y comer sus nuggets ahogados en ketchup. Por otra parte, esa Holy a quien no se le escapa el hecho que salieron de la misma habitación.
– ¿Así que estaban durmiendo juntos? Nos preocupamos mucho por ti, cariño, pensamos que no habías llegado a dormir.
Jotaro con toda la sensibilidad digna de alguien de su edad, pasa de largo a su madre para ir a lado de Jolyne.
A pesar de los típicos malos modales de su hijo, Holy se mantiene tan amable como siempre, dirigiéndole una sonrisa de cómplice a Kakyoin.
– ¿Quieren desayunar? Deben estar hambrientos.
– Si, estoy hambriento. – Le regresa el gesto, ambos saben lo que ocurrió. – ¿Hay algo en lo que pueda ayudarle, Sra. Kujo?
– ¿Sabes cocinar comida italiana? Creo que vamos a estar mucho tiempo aquí y quiero que mi familia tenga comidas caseras.
– Sé preparar pasta, ha de contar como algo.
Aunque tampoco es muy bueno cocinando, pero va a hacer el intento. Para Holy es más que suficiente, entre los dos no se les puede quemar la comida de nuevo.
Jotaro jala una silla para sentarse a lado de su hija; como es de esperarse, no pone muy buena cara al ver qué está comiendo.
– ¿Sólo esto te han dado de comer?
– Josuke oniichan lo trajo, yo quería helado.
– No puedes comer helado tan temprano. – No se ha dado cuenta que es casi mediodía.
– ¡En la tarde iremos por helado! – Interrumpe Josuke. – De paso iremos a visitar a Giorno… aunque aún no se dónde vive. Por cierto, ¿Y Joestar san?
– Volverá más tarde. – Aunque si fuera por él, prefiere que el maldito anciano no regrese.
– ¿Y el abuelo Jonathan y el abuelo Dio?
De haber sabido que esto pasaría, sin duda Jotaro habría hecho este viaje sólo. No sólo tiene que lidiar con la existencia de Dio, si no el hecho que ahora lo consideren parte de la familia.
– Dio no es de nuestra familia. No me gusta que traten con esa gente.
– ¡Vamos! Pero si son parte de nuestra familia y Giorno y sus amigos son muy agradables. Seguro nos ayudan a encontrar la máscara de piedra.
– Me agrada Giorno, pero sus amigos son tontos. – La menor levanta la mirada, mirando con grandes ojos a su padre. – Otousan, quiero helado, ¿puedo salir con Josuke oniichan por uno?
– Es hijo de Dio, no es de fiar. – Dedica una mirada ceñuda a su hija pero ella gana; ella siempre gana. – Puedes ir, siempre y cuando no te apartes de él.
– ¡Prometo no alejarme de Josuke oniichan!
En una situación normal, Jotaro solo le habría gruñido "eso espero" a Jolyne pero amaneció de bastante buen humor, así que abraza a la niña y la sienta en sus piernas, es a ella y al resto a quien quiere proteger, ¿Porqué son tan necios? Jolyne se sorprende por el repentino abrazo de su padre. Él no suele ser muy cariñoso con ella y ella tampoco va a desaprovechar el momento para abrazarle de vuelta.
– Y ahora quiero que me escuchen todos ustedes: no podemos fiarnos de Giorno Giovanna y de los suyos. No empiecen a considerarlos parte de la familia y tampoco quiero que se acerquen a Dio y Jonathan Joestar. Ustedes no tienen idea de lo peligroso que es Dio, no quiero que se pongan en riesgo.
Kakyoin apoya a Jotaro. Aun tras haber comprobado que Polnareff está bien, a pesar de ahora ser una tortuga; Giorno no le inspiraba mucha confianza.
Y estando Dio involucrado... no, el sólo pensar en él hace que un horrible escalofrío recorra su cuerpo. Demasiados recuerdos conflictivos que el tiempo no ha sabido borrar.
– A mi no me pareció tan malvado. Un poco odioso, si; y el abuelo Jonathan es muy gentil.
– Dio es demasiado peligroso, Josuke. Y eso va más allá de su Stand; es engañoso, mientras mas alejado estén de el será lo mejor…
– ¿Y qué vamos a hacer? ¿Pelear con ellos? Yo no vine a pelear con mi propia familia. Quiero conocer más a Giorno y pasar tiempo con el abuelo Jonathan, si Dio viene en el paquete tal vez pueda tolerarlo.
– Yo quiero darle una oportunidad como lo hizo la abuelita Erina.
Si, se ve claramente que Josuke y Holly son hermanos. Ambos son demasiado buenos para su propio bien.
– No deberían ir solos con ellos. – Aunque sinceramente él ni quiere acercarse a Dio.
– ¡Estaremos bien! Se que vine a ayudarlos a encontrar esa máscara pero de momento no creo ser de mucha ayuda. Estaré ahí cuando necesiten darle le golpes a los malos, además le pediré a Giorno que nos ayude a buscarla. No creo que Jotaro san pueda pedirle ayuda, fue muy descortés la última vez. Y cuando Joestar san vuelva le pediré que nos entrene en el jamón ese, así Jolyne y Joestar san estarán ocupados.
– Giorno dijo que podría enseñarme a usar mi stand, yo también quiero sentirme de utilidad.
– Debiste quedarte en casa.
– ¡Yo también le pegaré a los malos!
O a quien sea, la menor es tan bélica como su padre. Para fortuna de Jotaro y el resto, Jolyne no cuenta con un Stand, aunque siendo una Joestar eso podría cambiar.
– Jolyne, no quiero que te metas en problemas. Si algo malo sucede dejas que se encargue Josuke, ¿de acuerdo?
Jotaro no acepta el que su hija es como él.
– Y si algo pasa entonces yo salvaré a Josuke oniichan.
Josuke le da razón a la pequeña, el cree que cuando sea mayor será tan fuerte como Jotaro y posiblemente tan hermosa como Holy, además, él siempre cuidará de ella, es como su pequeña hermanita.
Shizuka y Jolyne son el tesoro de la familia Joestar.
Pobre Jolyne, tiene el peor padre del mundo, aún si la quiere no ha sabido expresarlo como se debe. Jotaro, mientras acaricia su cabecita se pregunta si quiere que ella aprenda el Hamon, pero considerando que su estadía en Italia es indefinida, así la mantendrá ocupada y no se meterá en problemas.
– Espero que no tengamos que recurrir a golpear a nadie, Josuke kun. - Excepto a Dio, a Kakyoin le encantaría golpearlo aun sabiendo que es futil.
– Espero lo mismo. Entonces ¿Podemos ir a pasar el tiempo con Giorno, Jotaro san?
– Yare yare…
Resignado, Jotaro levanta la mirada hacia Kakyoin, ¿A quién más podría pedirle su opinión?
– Yo creo que Josuke es capaz de defenderse por si sólo. – Le regresa la mirada a Jotaro con discreción. – Pero si algo más pasa estoy seguro que tú podrás salvarlo, Jolyne. Eres igual de fuerte que tu padre.
– Ella es muy fuerte . – Tiene que apoyar a Kakyoin pero le preocupa que su niña salga herida.
– ¿Porqué creen que la llevo a todos lados? ¡Es mi guardaespaldas! No se que haría sin Jolyne.
Mientras hablan, Holy ya fue a sacar la cámara, tiene que inmortalizar ese momento tan bonito.
– Fuerte y valiente como alguien que conozco.
Puede que Jotaro no se de cuenta, o lo niegue, pero Kakyoin si se percata de la similitud que padre e hija comparten.
No sabe si eso le preocupa o tranquiliza.
Jolyne, Shizuka, Josuke e incluso Giorno, son el futuro del linaje Joestar. Como tal, les esperan muchas más desventuras que se irán contando con los años.
A Jolyne le queda mucho por crecer y aún más por aprender de la vida.
Le gusta pasar tiempo con Josuke, como cuando Jotaro tiene que ir a Morioh y ella se queda a su cargo; aunque los amigos de Josuke son unos idiotas, a su parecer. Josuke es la niñera oficial de Jolyne, claro que el resto de sus amigos le ayudan, hasta Rohan, aunque a él más bien van a molestarlo.
Y por un instante Jotaro le dedica una mirada amorosa a Kakyoin enfrente de todos, es raro verlo no tan serio pero Josuke es muy denso para entenderlo. Si Josuke no sospechaba mucho menos lo iba a hacer Jolyne, aunque tampoco se le pasa el que Kakyoin y su padre se vean mas unidos de lo normal.
Van a tener un almuerzo de hamburguesas y papas y luego se va a ir a recorrer la ciudad, tiene mucha información de los tiempos del anciano, a quien prefiere no ver de momento, se va a llevar a Kakyoin consigo.
La tarde sigue su transcurso y Kakyoin sale a lado de Jotaro a recorrer el lugar, dejando que el resto de su familia hagan sus propias cosas.
Holy quiere ver a Giorno y quiere saber más de su propio Stand, es la primera vez que alguien le ofrecía ayuda para controlarlo. Josuke quiere ver a Giorno y a sus amigos porque al fin y al cabo es un adolescente buscando a otros adolescentes para pasar el tiempo.
Deciden ponerle un vestido bonito a Jolyne y salir a buscar a Giorno, a medio camino se dan cuenta de que ninguno de los dos sabe como dar con él.
Uno simplemente no busca al Don de Roma y lo halla, si no al revés.
Para fortuna del trío, ese día Giorno se ve bastante accesible. No faltarían los cuchicheos de que le han visto con un joven indigente, que hablan de toda la compasión de aquel joven y por supuesto de donde le han visto.
¡Ese tiene que ser Giorno, sin duda!
Holy y Josuke comienzan a seguirle el rastro preguntando aquí y allá dónde ha ido Don Giovanna.
Ambos lo describen de forma muy diferente, aún si no hace falta, todos lo conocen. Holy lo describe como un adorable niño de cabellos dorados, Josuke dice que parece super modelo.
A Holly se le da bien el italiano, su madre se lo enseñó y la gente le presta atención. Sigue siendo una mujer muy hermosa mientras que Josuke y su peinado tienen menos suerte, de camino esta a punto de pelearse dos veces.
Buscar a Giorno se ha vuelto un paseo de turistas para los Joestar. Holy les toma un montón de fotografías a Josuke y Jolyne, quiere llenar un álbum con fotografías del viaje.
Luego de tomarles una fotografía frente a la fuente de la Piazza de Santa Maria de Trastevere, Josuke le grita que le irá a comprar un globo a Jolyne, Holy les grita que los esperará ahí.
No es tan tonta para no saber que esas no son vacaciones. A veces esta molesta con Jotaro y su padre, siempre dejándola atrás, ella también puede ayudar.
Suspira, ojalá su abuela le hubiera enseñado el Hamon, así no se sentiría tan inútil.
Jolyne disfruta de salir a pasear con Josuke oniichan y su abuela.
Los motivos le dan lo mismo, pero eso no significa que no esté al pendiente de sus alrededores, por el bien de los tres. No es que Jolyne sea paranoica como su padre, simplemente es inquieta y curiosa.
Mientras Jolyne y Josuke dejan a Holy a solas para ir en busca de globos; Giorno ha dejado la camioneta estacionada en alguna parte cercana a la famosa fuente, el último reporte de los Joestar le indica que se encontraban por esa zona.
A Fugo le ha dejado encargada la noble tarea de buscar ropa para Doppio; a este no le gusta la idea de dejar a su Don a solas, pero Giorno le asegura que los Joestar no son un peligro, al menos no quienes le buscan de momento.
– Signorina, no debería estar tan sola en un lugar como este. – Le saluda con la misma cordialidad al acercarse a Holy. – Escuché que me estaban buscando.
– ¡Cariño! ¡Aquí estas, te hemos buscado por toda Roma! – Y se perdieron en Roma durante el proceso.
Y como si Giorno fuera su hijo, Holy lo abraza y besa sus mejillas dejando marcado su labial rosado, luego intenta limpiarle con el pulgar.
– No esperaba el verlos tan pronto. Creo que debi dejarles mi contacto, no lo pensé antes.
Holly le besa las mejillas y Giorno le besa una mano como buen caballero que es.
– ¡Que galante! – Ella lo ve y no entiende porque Jotaro desconfía tanto de él, solo es un jovencito que estuvo obligado a madurar antes, pero sigue siendo un niño. – ¡Y nosotros no pensamos en pedirte tu dirección! Mi madre es italiana, pensé que eso me serviría de algo pero me perdí al instante.
– Eso significa que necesitan un guía que conozca el lugar. – Cosa que no le molestaría hacer, todo sea para saber un poco más de ellos.
– ¡Si! Pero no te buscábamos para eso, corazón – se señala a si misma. – Quiero que me enseñes a usar mi Stand, mi hijo es muy orgulloso, creo que él nunca va a hacerlo…
Ah claro, le había prometido a Holly el instruirla. No le queda de otra más que cumplir con ese compromiso, no puede decepcionar a la familia y menos a ella quien se ha mostrado tan amable.
– Tu padre se encuentra bien, está descansando en mi casa, si deseas verle podríamos pasar más adelante.
– ¿Ah? ¿Daddy esta contigo? No entiendo porque Jotaro no nos dijo, espero no te este dando muchos problemas.
– Jotaro debió estar muy cansado del viaje, tal vez por eso no les dijo nada. Cumpliré con mi parte, te enseñaré lo mejor que pueda, aunque es la primera vez que instruyo a alguien.
– Debió ser eso… – o se peleó con el abuelo, ellos siempre encontraban motivos para enojarse uno con el otro; no le daría importancia, no parecía la gran cosa, ¡Quién podría imaginarse lo que realmente sucedió!
Ese no es el lugar ni el momento para decirle a Holy lo que ocurrió, tampoco se imagina como reaccionaría al saber que su padre acaba de morder a su hijo.
Holy le parece una mujer muy dulce. Giorno se pregunta cómo habría sido su vida si su madre hubiese sido así.
¿Qué hubiera sido de él de haberse criado con los Joestar?
– Josuke, Jolyne y yo queríamos verte. Josuke más que todos, no lo va admitir pero debe aburrirse un poco, es tan lindo con Jolyne pero es un adolescente, necesita amigos de su edad.
Holy los señala, están a varios metros, Josuke le pregunta a Jolyne que globo quiere.
Alcanza a ver al otro par a la distancia; Jolyne le pide a Josuke un globo con forma de mariposa. Josuke paga por el globo y el vendedor se inclina para entregárselo a Jolyne, se pregunta si la estarán consintiendo mucho en este viaje.
Nah, así compensan que Jotaro sea tan serio con ella.
También compra un globo para Holy, un solecito con una cara alegre.
El destino juega de formas curiosas. Las probabilidades de haberse topado anteriormente son pocas considerando la gravedad que existe entre los usuarios de Stand.
Tal vez simplemente no era el momento adecuado para ese encuentro hasta ahora. Justo ahora que varias piezas se encuentran en el tablero y los engranes del destino empiezan a moverse hacia algo mucho mas grande.
Jolyne le agradece a Josuke por el globo. Si, está siendo consentida como nunca, esa es otra de las razones por las que le gusta pasar tiempo con Josuke.
De tanto en tanto gira la vista hacia Holy; al poco tiempo la ve con Giorno y jala de la ropa a Josuke para avisarle que el "niño muerto" está con ella.
Luego del aviso de Jolyne, Josuke mira hacia donde esta su hermana. No es que este emocionado ni nada pero al ver a Giorno hasta suelta el otro globo, de no ser por Crazy Diamond que lo alcanzó se habría despedido de él.
– ¡Giorno, Giorno, hola! Saluda, Jolyne, recuerda el vendría a ser nuestro...– ¿abuelo? ¿bisabuelo? ¿tío abuelo? Ya no se acuerda. – Erh… bueno es de la familia.
Jolyne sólo le echa una mirada a Giorno y le saluda con la mano libre. No se ve tan emocionada como Josuke.
– Si, sé que él es viejo. ¡Oi, yiyi!
– ¡Jolyne! Tampoco es tan viejo, debe tener mi edad ¡Y yo ni estoy viejo! ¿Verdad?
Josuke lleva a Jolyne hasta Giorno y su oneechan, a esa hora el sol daba detrás de Giorno y su cabello brillaba como el oro, o eso le pareció a él. No lo pensó, pero le ofreció el globo que había comprado para su hermana.
– ¡Te compré un globo! – Soltó así sin más, semanas después reflexionaría lo idiota que se vóo.
Giorno acepta el globo, sorprendido del regalo tan improvisado. A Jolyne no se le va la cara de idiota que tiene Josuke cuando Giorno está cerca, esa misma mirada le recuerda a esa estúpida mirada que su padre suele dedicarle discretamente a Kakyoin.
Ni Josuke es consciente de la cara que pone cuando estar cerca de Giorno, él cree que solo esta siendo simpático como lo sería con cualquier otro amigo suyo.
Pero hay cosas de Giorno a las que inconscientemente les ha prestado mucha atención; su cabello, su rostro, su paso elegante. Giorno es muy hermoso como ningún chico o chica que haya conocido.
Josuke nunca ha salido con una chica o con un chico. Jotaro ha sido lo más cercano a un crush. A veces mira por detrás a Rohan cuando camina con ese aire de creerse el rey del mundo pero se dice a si mismo que solo lo mira porque es demasiado odioso para ignorarlo. Nada tiene que ver con cómo se marca su trasero en su pantalón, trasero del que una vez hablando con Okuyasu lo llamó "huesudo".
Y hablando de Okuyasu, alguna vez le iba a sugerir practicar besos, luego de beberse una cervezas que definitivamente no debió tomar, por suerte Koichi llegó a tiempo antes de que se pusiera en ridículo con su mejor amigo.
Josuke es muy torpe hasta para darse cuenta que ha sido flechado por Giorno. No debería ser una tragedia, solo un adolescente enamorado más; pero un día mirando al pasado, cuando sea un adulto pensará en el día que le entregó aquel globo a Giorno como la cosa más triste que le haya pasado.
Sigue tratándose de un Joestar y un Brando, el destino no va a pasar por alto eso.
La historia de los Joestar y los Brando esta hilada desde hace tiempo. Se atraen con la misma gravedad que atrae a los usuarios de Stand; es inevitable la tragedia, aun si para eso deben de pasar unos cuantos años más.
Giorno está acostumbrado a las miradas; en la escuela suele ser muy popular, aun antes de convertirse en Don. Las chicas e incluso algunos hombres suelen buscar sus atenciones, aunque él lo encuentra más molesto que agradable. Teme que eso no vaya a cambiar cuando tenga que regresar a clases.
Así que si, la mirada embobada de Josuke no se le hace nada nuevo. La diferencia es que Josuke le agrada, así que muy amablemente conservará ese estúpido globo.
– ¿Oneechan ya te dijo que te estábamos buscando? ¡Esta ciudad es enorme y nos perdimos un par de veces? ¿Cómo nos encontraste?
– ¡A lo mejor fue el destino!
– Oneechan, eso suena como si se tratara de una telenovela.
– Tengo mis medios para hallarlos, lo habría hecho antes pero tenía otros asuntos pendientes de la organización.
– ¿A quien mataste? – Pregunta Jolyne sin chistar.
– A nadie.
Aun.
– Jolyne, ¿Porqué Giorno mataría a alguien? Él no es un chico malo.
Jolyne le dirige una mirada a Josuke, seguido de un yare yare muy similar al de su padre. A Giorno le cuesta creer que Josuke en verdad sea tan inocente.
– Ay cariño…
Hasta Holy entiende que Giorno es de la mafia pero le da igual. Su familia siempre ha estado llena de gente rara, incluso su papi no era muy amante de la ley y ella en su juventud fue arrestada en varias ocasiones por participar en protestas.
De todos los Joestar, Josuke ha salido como el menos problemático del montón; incluso Jolyne se ha metido en problemas, salvándose solo por ser pequeña.
– Entonces, Giorno, ¿Esta bien si vamos contigo? No quiero ser una molestia, entenderé si no puedes enseñarme ahora, sólo iremos a recoger a Daddy.
– No es molestia, podemos ir a mi casa y ahí te enseñaré todo lo que pueda.
– ¡Si! A mi me encanta esa idea ¿Qué dicen niños?
– Que Giorno es muy gentil con nosotros, a pesar de conocernos hace poco tiempo. Cuando supimos de ti pensamos que eras hijo de Joestar san y que éramos hermanos. Me alegra que no sea así… es decir, es bueno que seamos familia y todo eso––
– Yiyi engañando de nuevo a Suzie, no es novedad.
– Espero que no Jolyne, no quisiera que tuviéramos más hermanos
Por lo menos esta vez el engaño más reciente de Joseph no iba a dejar un pequeño milagro.
– No te olvides de Shizuka. Es pequeña e invisible pero también cuenta.
– Pero Shizuka es solo hija adoptiva de Joestar san, es decir no tuvo que engañar a su esposa para que naciera y eso es bueno. Jamás me olvidaría de ella, ustedes dos son mis favoritas.
– No veo porqué pensarían eso, ni siquiera nos parecemos. – Porque si, físicamente hablando ve la similitud principal con Dio.
– Es verdad, te pareces un montón a Dio.
– No me parezco tanto a él.
Josuke no lo dice con mala intención pero fisicamente se parecen bastante, aunque tiene los ojos de Jonathan, eso lo hace notar Holy.
Al parecer Giorno ha sacado más de sus dos padres que de su madre. Pero si se comparan sus fotos de pequeño la similitud estaba más inclinada hacia su madre; esas mismas fotos están en la casa que le perteneció a su madre en Nápoles.
Al trio les llevaría de vuelta a su casa de seguridad. Fugo por su parte seguirá ocupado el resto de la tarde comprando ropa que mandaría a dejar a la suite de Doppio.
