Día 22: Cambio de atuendo.
Marinette y Adrien eran de esas parejas que jamás entendieron que sentían un amor correspondido. Ese sentimiento aumentó cuando comenzaron la universidad y sucedió un inesperado rompimiento para que, un año después de esto, comenzaran una relación.
Estudiar justo en la misma universidad ya era una locura para ambos, coincidieron como por arte de magia, solo que fueron a diferentes carreras, Diseño y Música para ser exactos.
¿Nada mal para los dos superhéroes mas famosos de Paris, no?
Estando juntos tomaron la decisión de no ocultarse nada y... rompieron el juramento al guardián de los Miraculous y decidieron decirse sus identidades. Todo hizo que su vida fuera tan fácil y complicada al mismo tiempo.
Existía amor, pero no la tranquilidad para disfrutarlo...
Como Adrien tenía su propio apartamento, Marinette a veces iba a visitarlo y quedarse a dormir, algo que ya pasaba seguido en su noviazgo. Hasta pensaron ir a mudarse juntos porque era ya muy recurrente que ambos durmieran en los departamentos que les pertenecían cada noche.
Pero esa noche, ocurrió algo peculiar.
- Adrieeeeeeeeen. Adrieeeeeeen, soy yo. Ábreme.
Que raro que no responda.
- Adrieeeeeeeeen.
Que rayos que no haya un timbre afuera de su departamento.
Al final abrió la puerta y la azabache pudo ver solo su cabeza, pero no la otra parte de su cuerpo.
- Hola, Marinette.
- ¿Por qué no me abriste la puerta?
- Porque ahmmm...
- ¿Qué sucede?
- Nada, nada.
- Adrien, asomas solamente tu cabeza. ¿Cómo quieres que crea que no pase nada?
- Es que... Esta bien, entra.
Cuando entró a su departamento, encontró un montón de ropa tirada en el piso, era de color rosado y tonos encendidos. Y eso no fue lo peor de todo. Estaba sin nada puesto, solo llevaba ropa interior.
- Marinette...
- Adrien ¿Dónde está la chica?
- ¿Q-qué?
- Que dónde está la chica para darle su merecido.
- Marinette, espera... ¿Tu crees que sería capaz de serte infiel?
- No lo se, la otra vez estuviste coqueteando con la chica que salvaste.
- Solo me agradecía nada mas por salvarle la vida y sabes que después de eso fui a tu casa a...
- No es necesario que seas explícito, solo dime si hay...
- Busca algo sospechoso en el piso.
Ella vio que eran prendas como de una muñeca Barbie... o mas bien, un muñeco Ken.
- Esta es ropa de diseñador.
- Si, y me mandaron la peor colección de todas y el problema es que ya firmé para ser el modelo y debo usarla, la ropa tirada es señal de mi frustración. Ni me queda tan bien, creo que debería dejar de comer harina. El trasero lo tengo enorme.
Adrien era modelo para costearse sus gastos, ya que no quería pedirle ayuda a su padre. Ni siquiera él notó cuando se fue de casa. Estaba solo y decidió con sus ahorros tratar de conseguir lo suficiente para pagarse la carrera y su estadía lejos de esa cárcel que era su hogar por muchos años.
- Al menos esto es mejor que cuando cambiamos nuestros Miraculous.
- Para tu información era un sensual Mister Bug, gatita.
Marinette se calló.
- Lo siento por desconfiar de ti.
- Lo entiendo, sé que es difícil confiar de nuevo cuando pensabas que alguien te amó de verdad.
- Yo sé que eres diferente, Adrien.
Adrien acercó sus labios a sus mejillas y comenzó a besarlas como si de un manjar se tratase.
- Agreste, creo que esa ropa no te beneficiaba en nada para que lo tires así. Solo será una vez y luego la gente se olvidará de esto. Te lo prometo.
- Solo quisiera que hubiera una forma mas fácil de ganar dinero y pagar este departamento y ya no tener que hacer el ridículo.
Se sentaron en el sofá.
- Oye, podría...
- Marinette, descuida no quisiera incomodarte pidiéndote dinero.
- Adrien, no era eso que iba a pedirte, sino que... Adelantemos nuestra mudanza.
- ¿Qué quieres decir?
- Ven a vivir conmigo.
- Princesa, no se si debamos...
- Insisto, Adrien. Quiero ayudarte.
- Me harías el gato mas feliz del mundo, descuida que te pagaré la mitad de lo que pagas en tu departamento, te lo prometo.
- Cuarta parte.
- Mitad.
- Sexta parte.
- Mitad, Mari.
- Está bien, mitad.
- Te lo agradezco.
Se dieron un beso y Marinette se paró en frente de él.
- Ahora, ven. Pruebate la ropa.
- Mari, es horrible.
- ¿Pues luego me demostrarás cuanto la odias no?
- Si te refieres a... ¿No crees que es suficiente con lo que hice?
- No, gatito. Quiero ver que tan bien te queda.
- Bien, solo una vez.
- Aguántate las ganas de querer quemar esos atuendos.
- Jajajajaja me conoces tan bien, solo será está vez.
- Prometido.
- Si ¿y luego podemos jugar?
- Adrien. - dijo Marinette fingiendo molestia.
- Ya, está bien.
Si, era un atuendo horrendo. Pero si Adrien no la tuviera, seria lo peor que podría pasarle a su vida.
Agradecía tener a su Lady, a su gatita, a su novia que amaba demasiado y, si los Miraculous, Hawk Moth o algún villano permitía, sea el amor de toda su vida.
- Marinette, parezco el chico de Old Town Road.
- Oye, te queda muy bien, vaquero.
- Ahora si no te salvas de las cosquillas, princesa.
Los dos chicos se persiguieron por toda la sala hasta caer cansados en la alfombra.
-.-
Palabras: 853.
-.-
¡Día 22 terminado!
Oh por Dios, escribí azucaradas de nuevo. Pero me encanta ver eso a diferencia de lo que la serie lo pinta a veces. Si fui alguito explícita perdónenme, pero mi escritura es en base a como me siento en ese momento, quería ponerle picardía a mis pequeños ciegos pero sin excederme y ¡salió este cap!
¡Ahora si, quedan 8 historias mas que leer!
Cuídense muchísimo, maripositas.
- Ann.
Siguiente capítulo:
Día 23: Revelación del Traje de Banana. (LPM QUE? XD)
