En una zona que estaba bastante concurrida de estudiantes y otras personas, un restaurante llamaba la mayoría de atención, era el Comedor Yukihira.
"Joichiro, dame el plato #5 del menú" Grito un hombre de mediana edad que había traído a sus amigos a comer.
"Dame un momento" Respondió Joichiro.
"Soma, yo quiero el plato #7" Dijo una señora de mediana edad junto a sus hijas a un Soma que estaba terminando de limpiar una mesa.
"De inmediato" Respondió Soma para enseguida correr a la cocina.
En cuanto, a las Kashiwazaki ellas se habían ido más temprano a terminar un negocio que tenían con un hambre de negocios en Kioto.
El restaurante tenía una vibra de felicidad mientras todos los clientes que ya tenían su comida en la mesa comían para en el instante siguiente tener un orgasmo culinario.
"Soma, ven comemos" Dijo Joichiro mientras sacaba dos platos y los ponía en la barra frente a la cocina, el restaurante ya estaba lleno, por lo tanto, ellos podían comer más temprano que lo acostumbrado.
"Está bien" Dijo Soma y se sentó al lado de su padre.
"¿Cómo están ellos?" Le pregunto el hombre maduro al pelirrojo que entendió a quienes se refería.
"Cuando los vi... ellos estaban todavía dormidos, no observe nada fuera de lugar" Dijo el chico deteniéndose para sorber su comida
"... Eso está bien" Dijo el padre para continuar comiendo, pero se dio cuenta que la comida no estaba a la magnitud de su sobrino. Él estaba fascinado al ver como él tenía ese talento al recoger el cuchillo solo 3 meses.
Ellos se quedaron en silencio comiendo y viendo como el restaurante se iba vaciando de los trabajadores de la zona.
Con el pasar de los minutos el restaurante ya sólo le que quedaban tres clientes, todos ancianos. Entre ellos, se encontraba el abuelo de Soma a quien ya habían saludado.
Al finalizar con sus platos, Joichiro recogió sus platos para proseguir con los de los demás clientes. Y Soma se dirigió a cerrar el establecimiento al ver que la hora de almorzar ya había terminado. Cuando llego frente a la puerta vio como un taxi y un gran coche, claro que grande era una exageración, pero sí era cierto que podía tener hasta 7 personas.
Del primer vehículo salieron dos hermanas con el cabello que él reconoció y del otro se bajaron unas quintillizas junto a su padre, que también reconoció Soma.
"Oh, Yukihira-kun" Dijo Konoha recordando el apellido del pelirrojo al ver el letrero del comedor.
"Hola" Dijo Soma intentando recordar el nombre de las chicas, pero no sabía si se lo habían dado.
"Mi hermana Chiaki y yo, Konoha" Al notar la incomodidad en la cara del chico, la menor de las hermanas le informó.
"Está bien, Konoha-chan y Chiaki-san" Dijo Soma al notar que Konoha tenía casi su edad mientras que Chiaki era mayor que él.
"¿Ya están cerrando?" Intervino la voz de Ichika notando que el restaurante ya estaba a punto de cerrar, o que hizo que Nino se ganara una mirada de su padre y hermanas.
"Sí, estamos a punto de cerrar" Respondió Soma a la pregunta de la chica que conoció en el hospital y distinguió gracias a su corte de cabello y actitud.
"¿Qué hacemos?" Dijo Itsuki que estaba figurativamente muriendo de hambre. Ocasionando que todos se miraran.
"Déjalos entrar y cierra la puerta para que no entren más, Soma" Dijo Joichiro que había salido a la puerta viendo que su hija demoraba y conversaba con otras personas.
"¿Seguro?" Interrogó Chiaki, ella no quería incomodar.
Como sé viera a través de los pensamientos de la mujer que vestía una sudadera a diferencia de las demás, Joichiro solo sonrió e hizo un movimiento para que entraran. Con todos dentro del comedor, él chef jefe cerró la puerta para dar a entender que estaba cerrado.
"¿Que para comer?" Preguntaron cada cocinero, con Joichiro a la familia Nakano, y Soma a las hermanas.
"Algo delicioso" Dijo Itsuki lo que produjo una sonrisa y un sonrojo en las hermanas al ver la actitud de la hermana más comilona.
"Algo de la casa, por favor" Dijo el padrastro de las hermanas. Joichiro solo asintió y se dirigió a la cocina viendo que su hijo también había terminado con el pedido.
"Señor Yukihira, ¿Makoto?" Pregunto Chiaki al no ver al chico, ella quería trabajar con él. Ese pensamiento era bastante raro, ya que ella no había visto las habilidades del chico.
La pregunta de la chica había llamado la atención de la familia Nakano que había estado mirando raro a Nino al recordar que ya conocían a la familia dueña del establecimiento.
"Él está dormido" Dijo Joichiro todavía concentrado en el plato, perdiéndose así el desinflamiento de la chica.
"Ya veo" Dijo con lástima Chiaki, para sonreír al sentir como su hermanita le acariciaba los hombros.
"Creo que pronto despertará" Dijo Joichiro para después detener sus manos al notar como Makoto bajaba del segundo piso por las escaleras. "Ya está despierto" Finalizó su oración.
"¿Buenos días?" Dijo Makoto que solo vestía un esqueleto y las bermudas que tenía puestas.
"Serán buenas tardes" Le respondió Soma a su primo.
"¿Ya es tan tarde?" Preguntó Makoto asombrado para después bostezar.
"Sí... ¿estás seguro de que dormiste?" Respondió Soma para después interrogar a su primo al notar que las ojeras no se habían ido, es verdad que habían disminuido, pero no se habían ido.
"El cambio del reloj biológico, ya sabes" Dijo Makoto al sentir sueño y ver a su primo sonreír al entenderlo.
"¿Tienes hambre?" Preguntó Joichiro al escuchar el gruñido del estómago de su sobrino.
"Estás en lo cierto" Afirmó Makoto deteniéndose al notar que otras personas estaban en la habitación. "¿Hola?" Fue lo único que dijo el chico con un asentimiento de la cabeza.
"Hola" Le respondieron las mujeres por instinto.
"Buenas tardes" Dijo el padre de las Nakano fríamente.
Makoto viendo que las mujeres Nakano volvieron a ver a su padre y algunas jugaban con el celular decidió sentarse en una mesa solitaria.
"Inoue-san, ¿Por qué no te sientas con nosotros?" Propuso Konoha ignorando la mirada de Nakano Nino.
"¿Está bien?" Preguntó Makoto al recordar la actitud de los japoneses.
"Sí, no pasa nada" Termino con una sonrisa Konoha la ver el chico caminar y sentarse junto a su hermana sonrojada.
"¿Cómo están?" Pregunto Makoto al estar sentado junto a las hermanas.
"Bien, y ¿tú?" Dijo Konoha para después preguntar por el chico notando las ojeras debajo que eran iguales que las de su hermana por estar trabajando constantemente en los juegos que hacía.
"Sí, estoy bien, el doctor" Señaló al padre Nakano "Me dijo que todo estaba bien"
"Ya veo" Dijo Konoha mientras se recostaba y jugaba un eroge para celulares.
La conversación murió dejando la mesa en silencio, Chiaki todavía era tímida y Makoto no era muy hablador.
En la mesa Nakano todos miraban a una Nino que prestaba atención a la mesa de los tres jóvenes.
"¿Qué sucede, Nino?" Preguntó Yotsuba mirando a su hermana.
"Nada, no es importante" Desestimó Nino todavía mirando la mesa y frunciendo sus cejas al notar que el albino después de unos segundos de silencio volvió a hablar con la mujer que había venido con una sudadera haciendo que ésta se sonrojara.
"Yo veo que estás prestando mucha atención a ESE CHICO" Hablo Ichika resaltando la última parte de su oración viendo como Nino entraba en pánico.
"Ichika, no moleste su hermana" Dijo el mayor de la mesa ocasionando que Ichika hiciera un puchero y las demás volvieran a concentrarse en su celular.
"Aquí están sus platos" Dijo Joichiro que traían con la ayuda de su hijo la comida de los clientes.
"¡Oh, huele delicioso!" Dijo con entusiasmo Itsuki al sentir el olor de la comida y su hermana Miku también asintió a sus palabras igual de entusiasta.
"Es verdad" Dijo el padre Nakano recogiendo los palillos para llevar la comida a su boca.
"¡Ah!" Sonaron las voces de la familia al mostrar caras de orgasmos.
"Pfufufu" Carcajeó Makoto al notar las caras, especialmente la del doctor. Pero enseguida dijo "Es hermosa" Al notar la cara de Miku sonrojándose y apretando sus puños intentando controlarse.
Carraspeando Konoha volvió a llamar la atención de Makoto y consiguiéndolo le dirigió junto a su hermana una mala mirada.
"¿Qué?" Preguntó Makoto al notar la reacción de las hermanas. Después de unos instantes cayó en cuenta que ellas eran mujeres.
"Tranquilas ustedes también son hermosas como ellas" Dijo Makoto, pero vio como las miradas de las hermanas empeoraban.
"Mujeriego" Dijeron las dos.
"Es un malentendido, lo digo porque todas son iguales, por lo cual, el elogio debe ser plural" Dijo Makoto y notando como las hermanas asentían
"Espacio, por favor" Se escuchó la voz de Soma llevando los platos a la mesa.
"Ven" Dijo Makoto levantándose y ayudando a poner los platos en la mesa.
"Gracias" Dijo Soma para después retirarse y dejar a todos comer.
La familia Nakano al recuperarse de su vergüenza se sonrojaron sin excepción alguna, miraron a la otra mesa en espera para verlos y así apaciguar su anterior desdicha. Pero se sorprendieron al notar que sólo la menor, Konoha, era quien tuvo el orgasmo culinario y no los otros dos.
Makoto y Chiaki rieron al notar la cara de una sonrojada Konoha que intentaba ocultar su cara con sus manos.
"¡No se burlen!" Gritó notando que tanto su hermana como Makoto no podían parar de reír.
"Lo si-jajaj" Cuando se intentó disculpar, él fallo estrepitosamente.
Ellos dos continuaron riéndose por unos segundos deteniéndose al notar como pequeñas lágrimas se acumulaban en el ojo de la chica.
"Está bien, no llores" Dijo Chiaki calmando a su hermana pequeña.
"Ustedes so malvados" Dijo Konoha ahora más calmada.
"Sí, sí lo admito" Dijo Makoto con humor.
"Comamos, ¿sí?" Propuso Chiaki.
"Un momento, quiero saber el porqué de que a ustedes no les paso nada" Rápidamente quiso saberlo la chica que era una pervertida de closet.
"Tampoco lo sé" Se encogió de hombros la mayor y después miro a Makoto.
"Creo que es porque probaste mi comida y yo porque soy inmune a ese efecto" Makoto dijo analizando lo que pasaba, pero algo que le incomodaba era que cuando comió datos de errores de cocción le aparecieron en su cabeza, pero él los descartó al sentir lo delicioso que era aun con sus errores.
"Debe ser eso... Dejando ello de lado, comamos" Dijo Chiaki y en mismo instante cavo en su comida.
"Qué injusto" Murmuró Konoha suavemente mientras terminaba de tragar su comida.
"¿Por qué?" Interrogó Makoto.
"Que ella haya probado tu comida, pero yo no" Respondió ella.
"Cocinaría, pero no me siento con ganas" Negó con una sonrisa y siguió Makoto comiendo.
Ellos no se habían dado cuenta, pero la otra clientela había escuchado la conversación y se asombraron al saber que la comida del chico había hecho inmune a la mayor del efecto de orgasmo, pero no sólo fue eso, sino también el hecho de que él fuera capaz de hacer que una comida superara a un chef que podía ocasionar ese extraño efecto.
Con ese pensamiento en su cabeza, el restaurante solo produjo sonido de gente comiendo.
Cuando todos habían terminado casi al mismo tiempo, Makoto recogió los platos de las chicas y de él para ir al lavaplatos.
Terminando de lavar los platos y notando que los dos Yukihira se habían ido dejando a él a cargo, suspiro resignadamente. Él en dos caminatas recogió los platos de las hermanas Nakano, ya que su padre se había ido de urgencia dejándolas ahí junto con el dinero para pagar y mucho más para sus necesidades.
Mientras estaba en el lavaplatos escucho como los dos grupos de hermanas hablaban. Secándose las manos con una toalla que había e dirigió al comedor notando que Konoha y Nino se miraban con rabia.
"¿Qué sucedió?" Pregunto en voz alta tras ver que cuando habló antes lo habían ignorado.
"Ella habló mal de mi hermana" Respondió Konoha, haciendo notar a Makoto como Chiaki estaba con la cabeza baja. Con furia en su cabeza miro a Nino ocasionando que ella bajase la cabeza avergonzada y él camino hasta donde Chiaki y agachándose para quedar al mismo nivel que ella, él puso su mano en el tembloroso hombro de la mujer
"Mírame" Dijo Makoto al sentir los temblores y escuchar los pequeños sollozos de la chica.
"..." El silencio fue la única respuesta que recibió el hombre de parte de la mujer. Ello ocasionó que volteará la cabeza y mirará a Nino y Konoha, la última aún se miraba con furia a la primera.
"¿Qué le dijo?" Decidió enterarse de la situación.
"Que mi hermana era muy fea y desarreglada, que parecía más un hombre que mujer" Deteniéndose para tomar un poco de aire, ella continuó "Que no debía acercarse a ti con su apariencia. Y un montón de otras cosas que no recuerdo" Termino con furia mientras se cruzaba de brazos.
Makoto se masajeó las sienes las cuales ya le dolían al sentir sueño y ahora más con esa noticia. Él odiaba a la gente que se ponía en un altar por su apariencia física.
"¿Usted dijo eso?" Con una voz aguda y mirada fría Makoto le preguntó con a Nino ignorando a las demás hermanas.
"Y-yo..." Balbuceó Nino con ganas de llorar.
"Y-yo" Se burló Makoto " No necesito estupideces, quiero una respuesta"
"No le puede hablar así a mi hermana" Intervino Miku mientras se paraba frente a un Makoto agachado.
Makoto suspiro y aplaco su furia al ver a Miku dejando atrás su típica timidez.
"Lo siento, bien" Se disculpó y levantó dejando ver la notable diferencia de estatura.
"Pero, puede decirme qué le dijo a ella y el por qué" Continuó el único hombre en el comedor.
"Yo solo no quería que se acercará a ti" Dijo Nino con una voz baja, pero que escuchaban los demás.
"...Sobre eso..." Después de quedarse callado Makoto quiso hablar, pero no supo que decir.
Fue en ese momento que por las escaleras bajo una belleza que tenía unos fuertes rasgos occidentales sorprendiendo a los presentes.
La mujer que vestía únicamente una camisa holgada de hombre y bermudas bajo lenta, pero segura las escaleras y abrió su boca.
"Makoto me pertenece" Dijo Sena mientras se ponía de pie al lado de Makoto y cruzaba los brazos debajo de sus activos, resaltándolos.
