MiraculousLadybug pertenece a Thomas Astruc, ZagAnimation, Disney y TF1, hago esto sin fin de lucro.
:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:
Las aventuras de Chat Noir y Red Queen
Por Mimi chan
:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:
25
Blep – Style Queen
Marinette se paró nerviosa frente al camerino de Adrien. No lo había visto desde aquella tarde en que se le había declarado.
Había pasado primero el fin de semana y después durante tres días Adrien había tenido que salir de la ciudad para un trabajo con su padre. El siguiente día Marinette había pedido a sus padres que la dejaran quedarse en casa, pretextando que tenía la invitación a su primer desfile de modas con aquel bombín que había hecho para Agreste hace tiempo. Sus orgullosos padres habían hecho un par de llamadas y le habían conseguido un día más, pero después de todo ese tiempo, no había vuelta atrás.
Marinette había pasado muchos días mirando el techo de su habitación, dando puntada tras puntada en telas que había tenido que descocer más de una vez al estar cosiendo a ciegas, afilando pluma tras pluma de forma equivocada y volviendo a empezar, demasiado distraída con un peso en el pecho que no sabía explicar.
Bueno, no era realmente difícil de explicar en realidad. Un gran amigo le había dicho que le gustaba y ella lo había rechazado. Sentía una carga enorme en el pecho pensando que eso había arruinado su amistad. No sabía si la próxima vez que viera a Adrien podría seguir actuando como siempre. Amaba su amistad con él, le dolía tanto como le dolería perder la amistad de Nino y…
Y…
Marinette no era ciega. Adrien era muy atractivo, además de eso era una persona dulce y amable. No era como uno esperaría que fuera el hijo de un importante, rico y poderoso diseñador. Podría ser como Chloé, pero Adrien era todo lo contrario. Era una persona con la que te gustaría pasar el tiempo, con quien te sientes cómodo y… no era desagradable de mirar.
Pero, es que cuando pensaba ¿Qué pasaría si le hubiera dado una oportunidad? En su imaginación solo podía ver cómo es que Chat Noir terminaría enterándose de su noviazgo con el modelo. Solo de imaginar sus ojos decepcionados de ella, pensar que nunca volvería a acercarse a ella y besar su mano o coquetear con ella, su corazón realmente se rompía. No era tonta. Marinette sabía perfectamente bien que tenía muy pocas esperanzas de salir con el súper héroe de Paris, pero… su corazón era el que no entendía de razones.
Marinette agitó su cabeza tratando de solo concentrarse en lo que estaba frente a ella en ese momento además de líos con chicos. Nathalie llamó a la puerta y Adrien la abrió. Se veía estupendo en un traje negro, uno de los mejores diseños de Agreste.
— Hola, Marinette – no la había visto desde aquel desastre en la pista de hielo y no podía evitar estar feliz de verla.
— Ho… hola, Adrien – saludó nerviosa Marinette sin saber cómo actuar.
Marinette trató de entrar al camerino, solo para tropezarse con el escalón y caer encima del chico. La caja con el bombín salió volando a cualquier lugar, arrojando el sombrero al piso, Marinette aun pudo ver la pluma sintética salir volando
— ¿Estás bien? – Adrien la sostuvo para ayudarla a levantarse.
— Sí.
Marinette se agachó a recuperar el bombín, chocando con Adrien de nuevo. ¡Dios! ¿Podía ser todo más embarazoso?
— Lo siento, estoy lo doble de torpe hoy – finalmente pudo agacharse y recuperar el sombrero. Adrien le tendió la pluma.
— No pasa nada – dijo el joven modelo de forma comprensiva — estás nerviosa, es tu primer desfile.
— Sí, pero quizá no deberías usar el sombrero – Oh sí, no olvidemos otra de sus inquietudes de ese día — me tope con Audrey Bourgeois antes de llegar aquí y creo que odia el sombrero. – Marinette logró acomodar la pluma de nuevo, ojala tuviera un alfiler o pegamento, pero no, tendría que aguantar — No creo que sea lo bastante bueno para un desfile.
— No digas eso, claro que es lo bastante bueno. – Adrien tomó el bombín de las manos de la chica — ¿Por qué otro motivo mi padre lo hubiese escogido para esta ocasión?
— ¿De verdad lo crees?
A modo de respuesta Adrien tomó el bombín e hizo una pequeña caminata para ella.
— Definitivamente tu catwalk* será difícil de superar – Adrien realmente sabía lo que hacía, pensó Marinette. Hacía que incluso su sombrero se viera elegante.
— Si te impresiona mi caminata, deberías verme haciendo blep*.
Adrien hizo una pose como de pequeña niña japonesa en anime y sacó la lengua, de una forma tan adorable que era cómica. Marinette solo soltó una carcajada, después de eso se sintió mucho más relajada, no solo por el desfile, sino porque por ese pequeño intercambio Adrien le daba a entender sin palabras, que podían seguir siendo amigos como siempre.
— Adrien – Nathalie llamó desde afuera – tienes quince minutos para entrar a la pasarela, debes ir primero a maquillaje.
— Ya voy Nathalie. – ambos adolescentes escucharon los tacones de la asistente alejarse — Debo irme, te veo en un momento en el escenario.
— Rómpete una pierna.
Adrien le guiñó un ojo y dejó a Marinette un momento sola en su camerino. La chica soltó un largo suspiro de alivio. Se sentía feliz de saber que Adrien seguía estando en su vida. Ahora solo debía triunfar en la pasarela, brillos o no brillos.
[…]
Lo que ninguno de los dos sabía es que mientras ellos estaban ausentes, Papillon había estado plantando las semillas de la destrucción en el corazón de la mayor critica de moda en todo Paris, paso a paso hasta volverla furiosa, y un corazón furioso siempre era un excelente caldo de cultivo para una mariposa siniestra.
Justo cuando Adrien estaba haciendo el recorrido en la pasarela, Style Queen apareció brillante y dorada pidiendo por Gabriel Agreste. Por los próximos minutos todo fue confusión, la gente empezó a huir, Adrien intentó poner cara por su padre y fue convertido en una hermosa estatua de oro.
Chloé vio esto angustiada. Con Adrien atrapado por su madre, no había Chat Noir y ella nunca había tenido que pelear sola.
— Vamos Gabriel, ven aquí, dame la cara – exigió el akuma mirando a una abandonada cámara que debía seguir rodando aun sin que alguien la manejara.
— Mami… — Chloé llamo la atención del akuma que giro a verla con desdén — digo Style Queen. ¿No sería mejor que fuéramos a buscarlo a su mansión? Gabriel Agreste nunca sale de allí.
— Buena idea Claudia, digo Chloé.
— Yo puedo ayudarte – la chica agitó rápidamente sus pestañas pareciendo inocente — puedo ser tu asistente.
— Despedí el último esta mañana, así que está bien.
Allí delante de todos Style Queen se llevó a Adrien y Chloé en la búsqueda del diseñador ermitaño. Las pocas personas que seguían allí fueron desalojadas por la policía, a las afueras del edificio. En la salida Alya encontró a Marinette aliviada de que no hubiese sido alcanzada por el oro de la reina.
— Yo estoy bien, pero Adrien… — Marinette se sentía tan triste cuando finalmente se había reconciliado con Adrien y ocurría esto.
— No te preocupes amiga, Chat Noir y Red Queen podrán salvarlo como siempre – la animó Alya que esperaba ver aparecer a los héroes en cualquier momento.
— Lo sé… pero no dejo de sentirme mal. Ojala pudiéramos ayudar.
— ¿Y si los seguimos? – dijo Alya con cámara en mano – así al menos Chat Noir y Red Queen sabrían justo donde esta Style Queen.
Marinette en el fondo sabía que era una mala idea, pero sentía que se lo debía a Adrien. No podía ser su novia o lo que sea que Adrien quisiera de ella, pero aun podía ser una amiga que lo ayudara. Con cuidado se escaparon de la vigilancia de sus padres y tomaron el metro que los dejara más cerca de la mansión Agreste.
[…]
Mientras tanto Style Queen había recorrido ya la mansión del famoso diseñador, destrozando todo a su paso, sin encontrar a nadie allí.
— Dijiste que estaría aquí Clotilde – exigió Style Queen a su asistente.
— Monsieur Agreste nunca deja su casa, debe haber huido.
— Tonterías, eres tan inútil como todas mis asistentes. Estas despedida.
Y Style Queen se fue de ese lugar dejando a Chloé atrás, quizá porque en el fondo sabía que era su hija no la había transformado en oro. Sola en el vestíbulo de la mansión de su amigo Chloé se peinó nerviosa en cabello. Tikki flotó frente a ella desde allí.
— ¿Tikki, qué debería hacer? – en una extraña excepción Chloé pidió consejo a su kwami, sin Chat no sabía cómo haría para enfrentar a su madre.
— No creo que puedas enfrentar a Style Queen tú sola Chloé, quizá deberías pedir ayuda – sugirió Tikki.
— Y ¿a quién se supone que le pida ayuda? – respondió a la defensiva, cuando en realidad estaba más nerviosa que enojada — A la policía, terminarían como feas estatuas en un santiamén. Dame un consejo que me ayude.
Tikki suspiró profundamente, pidiéndole a la luz de los miraculous que le diera paciencia con su portadora. Una… vez… más.
— Creo que sería bueno que fueras con el guardián de los miraculous – sugirió después de calmarse — él es quien guarda todas las joyas mágicas y sabrá como ayudarte.
— Es Chat quien sabe cómo llegar con él.
— Yo también se donde esta, te llevare.
[…]
Mientras Chloé y Tikki corrían donde estaba el maestro Fu. Marinette y Alya aun estaban en el metro. Viendo en el celular como Style Queen ahora estaba en la cima de la torre Eiffel, solo con Adrien y clamaba a las cámaras de los noticieros por Chat Noir y Red Queen que aun no habían llegado al lugar.
Marinette tuvo un mal presentimiento sobre eso. Chat nunca se atrasaba tanto a no ser que tuviera problemas. Marinette y Alya bajaron en la siguiente estación buscando un transbordo a la Torre.
[…]
Al mismo tiempo Chloé llegó a donde estaba el maestro Fu y aunque por regla general el solo trataba con el líder del equipo, al llegar Plagg y decirle lo que había pasado sabía que su compañera llegaría en cualquier momento.
— Pasa Chloé – Invitó el anciano a la jovencita que transpiraba un poco y estaba evidentemente cansada.
— ¡Se puede saber porque no podía solo usar mis poderes para llegar aquí – dijo aun con medio aliento — no soy deportista para llegar corriendo.
— Reglas – respondió el maestro Fu simplemente, no tenía tiempo para aleccionar a este portador — lo siento.
— Como sea. Adrien…
— Se lo que le ha pasado a Chat Noir. — El maestro Fu le dio una mirada con un poco de reproche a Tikki, ella ya debería haberle explicado a Chloé, las reglas.
La mariquita solo lo miró con cansancio como si quisiera decir "no tiene ni idea de lo mucho que lo intento" antes de que Plagg saltara sobre ella con un abrazo que la pequeña criatura recibió con cariño. Había tenido portadores difíciles antes, pero sin duda Chloé era el peor de todos.
El maestro puso el estuche con miraculous frente a Chloé desplegándolos todos.
— Escoge, quizá te sería de ayuda alguno de los miraculous que alguien ya ha usado – ofreció el guardián, sabiendo que cada minuto contaba — el portador ya sabrá cómo usarlo y no perderás tiempo valioso aprendiéndolo tú.
— No creo que sea una buena idea – en primer lugar ella no sabía quién era Carapace o Rena Rouge – dudo mucho que Dupain y yo seamos buenas compañeras.
El maestro Fu quiso reprenderla. Una de las reglas máximas de los portadores era no revelar su identidad y esta niña solo soltaba sus nombres sin ningún pudor.
— ¿Este que hace? – preguntó Chloé apuntando a el miraculous de la abeja.
— Este miraculous te ayuda a paralizar a las personas – le explicó el guardian.
— Perfecto, — Chloé no espero a más instrucciones, tomó la pequeña peineta — me llevo este.
— Debes pedirlo de regreso cuando acabe la misión y traerlo aquí de regreso. – la instruyó el guardián en una regla que no debía saltarse, con Papillon oculto era importante tener todos los miraculous controlados — Escoge a alguien en quien confíes.
— Me voy, debo salvar a Adrichu.
— Suerte.
[…]
Red Queen saltaba ya por los tejados de Paris cuando Marinette y Alya alcanzaron finalmente la torre Eiffel, la policía estaba tratando de mantener a todos alejados, pero en medio del desorden de la gente que estaba allí para ver a los héroes de Paris y las noticias locales pudieron colarse y empezar a subir.
— ¿Porque aun no habrán llegado? – Marinette subía tras Alya aun revisando los cielos de Paris esperando a su gato negro.
— No te preocupes amiga, ya deben estar en camino.
Y como la respuesta de una plegaria, Red Queen llegó con su yoyo hasta donde las dos chicas estaban.
— ¿Red Queen? – Alya tomó a la heroína con su cámara.
— Oh por dios, realmente estas son mis únicas opciones – Por supuesto Chloé había intentado buscar a Sabrina, en su lista había sido la única que podía ayudarla, ella sabría seguir sus ordenes sin dudar, pero la había encontrado hecha una estatua de oro en su camino a la torre. Estas dos eran las únicas personas de fiar que había encontrado hasta ahora – tú, Cesaire.
Red había estado a punto de entregarle la caja con el miraculous, cuando Style Queen apareció frente a ellas. El akuma disparó su rayo y en un acto de sacrificio instantáneo, Alya se había puesto en medio, Red Queen no podía ser convertida.
Pasaron muchas cosas al mismo tiempo. Style Queen acorralo a Red Queen en una pelea de Reinas donde la reina roja estaba en clara desventaja. Marinette pudo esconderse y deseó con todas sus fuerzas que Chat apareciera y los salvara a todos, Plagg escapaba de la vigilancia del maestro Fu y se dirigía a la Torre.
Pero…
— ¡Entrégame tu miraculous! – amenazó una vez más Style Queen que tenía acorralada a Red Queen – no mereces el titulo de reina, no eres más que un simple bicho.
— Sobre mi cadáver.
— Querida, no seas tan dramática, no necesitas ser un cadáver, solo una bonita estatua.
La pelea continuó, pero solo un momento de debilidad desequilibró la balanza, finalmente un rayo alcanzó a Red Queen en un talón como a Aquiles, lentamente el oro empezó a subir por sus piernas. Style Queen se acercó a ella y con la facilidad que le daba que de la cintura para abajo y las manos de Red Queen estuvieran congeladas le quitó su miraculous.
— Oh, Clarise – Style Queen reconoció enseguida a quien estaba bajo el antifaz rojo de Red Queen — quien lo diría.
Style tuvo el placer de sostener el miraculous de la creación solo un momento en su mano. Papillon solo pudo festejar un segundo. Antes de que una pequeña criatura negra apareciera frente a la estatua de Chloé.
— No te llevaras a mi terrón de azúcar ¡Cataclismo!
La pequeña criatura entonces comenzó un Armagedón. Con un solo movimiento la torre Eiffel pareció ser barrida por un tornado, una de las enormes vigas cayó sobre Style Queen soltando el miraculous en el proceso. Plagg flotó aprisa para recuperarlo, vio alrededor, su portador aun encerrado en una burbuja que se hacía pedazos, Red Queen hecha oro. Buscó, buscó, otra estatua de oro, otra más, otra más, otra más. Una chica escondida en una pequeña bodega.
— Tú.
— Plagg – Marinette enseguida reconoció al kwami de Chat Noir — ¿Dónde está Chat, que ocurre?
— No hay tiempo, debes ponerte esto.
Plagg le tendió el miraculous recién recuperado a Marinette que lo tomó y se puso los zarcillos tan aprisa como pudo. Una pequeña criatura roja apareció frente a ella.
— Hola, soy Tikki – El pequeño kwami quiso reprenderse por estar tan emocionada por tener un nuevo portador.
— No hay tiempo para esto, solo transfórmate – la urgió Plagg que veía como la ciudad seguía destruyéndose.
Y así Marinette lo hizo. Magia poderosa la cubrió de pies a cabeza, habría jurado que se sentiría igual que cuando llevó el miraculous de Plagg o de Muyo, pero este… este…
Pero no había tiempo, vio desde su lugar como el polvo del que estaba hecha Style Queen empezaba a arremolinarse antes de que otra viga más le cayera encima. Lanzó el yoyo y subió hasta donde la estatua de Adrien aun se deshacía en polvo de oro, golpeó la burbuja con un puño y tomó la rosa en su mano, al tiempo que Style Queen se reponía. No había misterio había visto a Chat Noir y Red Queen hacer esto decenas de veces, partió la rosa a la mitad, y la mariposa negra intentó escapar, solo para ser atrapada por el yoyo y purificada. Marinette hizo esto como si hubiera estado hecha para hacerlo desde siempre.
Chloé, Adrien, y Audrey aparecieron en la destrozada torre, sanos y salvos.
Adrien fue el primero capaz de unir todos los puntos. Como madame Bourgeois había sido la persona akumatizada, como lo había atrapado. Alguien lo había liberado, pero no Red Queen. Sintió su corazón latir con fuerza al ver primero las orejas de Chloé desnudas, y después a la chica frente a ellos usando los zarcillos. Él la había visto antes, como una premonición, quizá porque en el momento de transformarse había copiado la imagen de la heroína que Clara Ruiseñor había hecho para ella.
— ¿Están todos bien? – preguntó la nueva heroína en el traje de lunares.
— No, no estoy bien – Chloé fue sobre la chica que la sostuvo de las manos sin mayor esfuerzo, maravillándose de la fuerza que poseía ahora – dámelos, son míos.
— Madeimoselle Bourgeois cálmese, piense en lo que dice – Marinette no había visto cuando Red Queen había perdido su miraculous, pero era la única otra persona allí además de Alya que ahora mismo debía estar en algún lugar de la torre, Chloé no debería desenmascararse así, incluso ella lo sabía.
— Dámelo, es mi miraculous – Chloé intentó pelear, eran suyos, nadie más que ella los merecía.
— ¡Chloé! – Adrien quiso taparle la boca a su amiga. Era un secreto, cuantas veces debía decírselo, nadie debía saber que ella era Red Queen. – ella… no sé qué le pasa.
— Tranquilo, monsieur Agreste – Marinette entendía bien lo que pasaba. Chat había sido muy claro lo que pasaba con las identidades secretas… aunque era difícil de creer que justo Chloé Bourgeois fuera Red Queen. – estamos en medio de las ruinas de Paris, es normal estar alterada. Lo que necesitamos ahora es un amuleto encantado.
Solo con mencionarlo el yoyo se abrió haciendo saltar a sus manos un simple juguete de Catarina. Marinette lo lanzó al aire de la misma forma que Red Queen había hecho decenas de veces, mariquitas milagrosas empezaron a reparar todo a su paso. Marinette vio feliz como todo volvía a la normalidad, era una magia milagrosa en verdad.
— Están todos despedidos – fue madame Bourgeois quien rompió la tensión del lugar – no me importa que estoy haciendo aquí, tengo un desfile de modas que atender, Catherine, vámonos.
La madre de Chloé tomó a su hija del brazo como una especie de muleta y la jaló con ella. La chica solo miró suplicante a Adrien, preocupada por su miraculous.
— Yo… — Realmente Adrien no sabía qué hacer, ¿Cómo pedirle de regreso el miraculous? ¿Era esta realmente Marinette? ¿Cómo pedirlo de regreso sin confesar que él era Chat Noir? – también debo regresar al desfile.
— Puedo llevarte – un pitido sonó desde sus aretes, Marinette asumió que era el mismo que sonaba desde el anillo de Chat cuando se quedaba sin tiempo – Yo… espero encontrarme por allí con Chat Noir.
La heroína de traje con lunares tomó al modelo desde la cintura y en un momento estaban cerca del auditorio donde el desfile se había organizado. La heroína lo dejó allí y se fue tan aprisa como había llegado.
Pero ninguno de los dos se esperó el desastre que estaba ocurriendo.
La prensa se había vuelto loca. Primero Gabriel Agreste había llegado al desfile buscando a su hijo y aunque la noticia de que el famoso diseñador de modas que no había sido visto en persona durante años era enorme. Se vio rápidamente eclipsada por el clip de video que Nadya Chamack había conseguido en la torre Eiffel.
Justo el momento cuando Style Queen había tomado el miraculous de las orejas de Chloé Bourgeois.
Fin 25
10 de junio de 2020
2:02 a.m.
*Catwalk es justo en nombre en ingles para la forma en la que un(a) modelo camina en una pasarela. Me da risa el paralelo.
*Blep es argot internetero, es la expresion de un gato sacando la lengua de forma adorable, pero seguro eso ya lo sabian.
Nota de autora: Le di vueltas y vueltas para saber cómo adaptaría esto y una vez que lo empecé no pude parar, me lo cobrara muy caro mi niño que se levanta a las siete de la mañana, pero ¡me encanta!
¿Reviews?
Tata
Mimi chan
