Ni la historia de Meteor Garden ni los personajes de Harry Potter me pertenecen, yo solo hago esto como parte de un Hobbie.

Gracias a todos los que se han tomado el tiempo de leer este fic y dejar comentarios, así como los que siguen la historia y la tienen en sus fav.


Recomendación musical para este capítulo:

1. Acordes de guitarra de Don't even have to think about it - Dylan Wang


Capítulo 22. La pregunta

- ¿En serio harás esto? – Preguntó Draco dudoso, nunca había visto a Theo en ese plan de enviar rosas o tocar la guitarra.

- Sí – Exclamó seguro – Estoy decidido a hacerlo ¿Tú no lo harías?

- No de esa manera – Exclamó el rubio

- Eso dices ahora – Se burló Blaise arreglándole la chaqueta a Theodore – Te veré en un par de meses pidiéndole matrimonio a Hermione arrodillado en medio de un camino de rosas – Draco se echó a reír ante las ocurrencias de Blaise

- A mí no parece mala idea – Opinó Liv entusiasmado – A las chicas les gusta eso

- Pues, si yo fuera una chica y viera a este tonto aparecer en la universidad con 220 flores, pretendiendo cantar y tocar una guitarra, créanme que lo golpearía y si a eso le añaden que me pide matrimonio, no sé de qué sería capaz – Comentó Draco con diversión

- Y por eso Hermione me dijo que piensa dejarte – Dijo Theodore muy serio lo que hizo que Draco se alarmara

- ¿Ella te dijo eso? – Preguntó el rubio angustiado, sus amigos rompieron a reír.

- Bien jugado Nott – Lo felicitó Draco dándole una palmada en la espalda – Ahora te vas a quedar sin padrino de bodas – Lo amenazó

- ¿Quién te dijo que serías el padrino? – Lo cuestionó Blaise

- Entonces quien podría ser ¿Tú? – Blaise bufó molesto intentando golpear a Draco, pero el rubio no se dejó.

- Si siguen peleando y arruinan las flores les juro que pondré de padrino a Weasley – Blaise rompió a reír sin poder parar.

- Eso sería lo último que harías – le dijo Draco mientras se arreglaba su corbatín

- Es que nadie piensa tenerme en cuenta como padrino – Se quejó Liv dándole una última ojeada a su atuendo frente al espejo.

- Teniendo en cuenta que intentaste robarte a la novia un par de veces – Comentó Blaise con despreocupación.

- ¡No! – gritaron Draco, Theo y Blaise al tiempo

- Idiotas – Murmuró Liv enfurruñado

- Bueno, ha llegado la hora de irnos – Exclamó Blaise tomando el arreglo de flores con dificultad - ¿Por qué tenían que ser 220? – Se quejó por el peso

- Cállate y camina – Lo regañó Draco, quien era el encargado de llevar el anillo

- ¿Liv que lleva? – Preguntó Blaise al verlo con las manos vacías

- Mi presencia – Ratificó el chico sonriendo – Y la guitarra – La levantó mostrándosela al ojimiel.

Luna acababa de salir de su última clase del año y los resultados habían sido excelentes, aquel había sido un muy buen semestre, sus notas eran las más altas desde que había iniciado la universidad y a tan solo un año de graduarse la chica se sentía más que dichosa.

- Lu – La llamó Ron a su lado - ¿Me acompañarías a los casilleros? Es que necesito recoger algunas cosas – Luna miró a Padma y a Hermione, que acababa de llegar corriendo agitada, y le dijo que sí al pelirrojo, así los cuatro se dirigieron a dónde estaban los casilleros.

Luna no le había dado importancia a la petición de Ron de acompañarla, pero al irse acercando al lugar notó muchas cosas extrañas que le hicieron pensar que algo raro estaba ocurriendo a su espalda.

- Ronald – Le dijo Luna temerosa - ¿Por qué todos nos miran así?

- No lo sé – Contestó el pelirrojo evasivo y ese comportamiento hizo que Luna sospechara más.

Sus sospechas de que algo raro ocurría se cumplieron cuando al llegar al pasillo de los casilleros, este se encontraba desierto, lo normal era que estuviera atestado de personas que sacaban sus cosas debido a que ese era el último día de clases del año. La rubia se giró para encarar a sus amigos y exigir una respuesta, se sorprendió al no verlos por ningún lado, en lugar de ellos estaban los chicos del F4, Oliver, Theodore, Draco y Blaise formaban una fila a escasos metros de ella, vestidos de forma elegante, pero casual, los cuatro la miraban y sonreían. Blaise sostenía en sus manos un enorme ramo de flores que pronto depositó en el suelo. Liv le entregó una guitarra a Theodore y este empezó a entonar los acordes de una dulce canción mientras cantaba:

I'm not a perfect person
There's many things I wish I didn't do
But I continue learning
I never meant to do those things to you
And so I have to say before I go
That I just want you to know

I've found a reason for me
To change who I used to be
A reason to start over new
And the reason is you

I'm sorry that I hurt you
It's something I must live with everyday
And all the pain I put you through
I wish that I could take it all away
And be the one who catches all your tears
That's why I need you to hear

I've found a reason for me
To change who I used to be
A reason to start over new
And the reason is you

Hermione, Ronald y Padma aparecieron de repente a su espalda una vez el chico finalizó de cantar y a su alrededor los ojos curiosos de los estudiantes no dejaban de detallar cada cosa que hacían grabando con sus celulares. El mundo se detuvo para Luna cuando vio a Theodore avanzar hacia ella junto a sus amigos. Blaise le entregó sonriente el ramo de flores.

- 220 flores – Le dijo el ojimiel – Representan el amor que este tonto siente por ti – Luna sonrió emocionada tomando su hermoso ramo, Padma y Hermione se apresuraron a quitárselo para darle más libertad.

- Una canción que expresa lo afortunado que se siente Theo de tenerte en su vida – Comentó Liv haciendo referencia a la canción que minutos antes el castaño le había cantado a Luna.

- Y este pequeño obsequio – Intervino Draco entregándole una cajita de terciopelo a Theodore, que tomándola se puso de rodillas frente a Luna causando que todos los estudiantes de la universidad gritaran entusiasmados.

- Luna Lovegood – Habló Theodore con voz clara – Creo que ya todos aquí han sido testigos que no quiero vivir sin ti. – Luna limpió sus lágrimas, no podía con tanta felicidad – Por eso, quisiera preguntarte ¿Te casarías conmigo? – Preguntó el castaño abriendo la cajita para revelar un hermoso anillo. – Luna miró con una gran sonrisa las caras de felicidad de sus mejores amigos.

- Sí – Susurró con dificultad para hablar

- No escuché – Se quejó Theodore con el ceño fruncido

- ¡Sí, acepto! – gritó emocionada dándole un gran beso frente a todos, los presentes aplaudieron al ver a Theo levantarse y colocar el anillo en el dedo de la rubia.

- ¿Qué no se supone que el beso es después de que te ponen al anillo? – Se cuestionó Blaise confundido

- ¿Qué no ves que ese par hacen todo al revés? – Contestó Draco con burla

La noticia de su compromiso con Theodore Nott se había extendido por todos lados, ahora la acechaban las personas en todas partes a donde iba solo para preguntarle si su relación con el chico era real o si solo era un montaje de marketing, porque cómo iba un chico tan apuesto y millonario elegir a una chica tan sencilla y sin nada en los bolsillos, esa y miles de cuestionamientos más le decían, pero ella los ignoraba, ahora solo importaba contarle a su papá, por eso había viajado rumbo al pueblo pesquero dónde el Sr Lovegood residía hace un buen tiempo.

- Así que te piensas casar – Dijo su padre luego de conversar durante largo tiempo con su hija.

- Sí papá, pero lo haremos cuando yo finalice la universidad y Theo finalice su posgrado – Comentó Luna ilusionada

- ¿Su padre ya lo sabe? – Quiso saber el Sr Lovegood

- No – Le confesó Luna – Theo, piensa informárselo justo hoy que él llega de Estados Unidos, por eso no pudo venir conmigo.

- Me alegra mucho por ustedes mi niña y en verdad les deseo la mayor de la felicidad en su matrimonio. Theodore siempre me ha parecido un buen chico y sé que se aman mucho, pero si quieres mi consejo deben hablar seriamente con el padre de él, no creo que acepte así sin más. – Luna asintió estando de acuerdo con su papá y corrió a darle un enorme abrazo.

Theodore la llamó muy temprano al siguiente día con la feliz noticia de que su padre había cedido y que los dejaría casar, Luna vitoreó emocionada, parecía que todas las cosas se habían aclarado y marchaban a la perfección, no podía pedirle nada más a la vida, ya lo tenía todo.

A su regreso Luna se llevó la sorpresa de que Draco, Oliver, Blaise y Ron habían planeado raptar a su prometido a una alocada fiesta de despedida de soltero, a pesar de que la boda no sería sino dentro de año y medio, ellos habían adelantado el suceso debido a que Liv tenía planeado viajar una temporada y lo más probable era que no estuviera presente en la despedida real. Hermione había organizado una noche de chicas para contrarrestarlos y ahora Daphne, Padma, Ginny, Luna y la castaña se hallaban reunidas en la casa de esta disfrutando de una agradable pijamada.

- ¡Chicas! – gritó Padma a sus amigas que jugaban twister divertidas – Hay un celular sonando – Todas dejaron el juego para revisar a cuál de ellas era a la que llamaban, sobretodo, después de ver la insistencia de la persona que marcaba.

- Es el mío – Dijo Luna levantando su celular – Es Liv, veamos qué quiere – Dime – contestó la llamada – No, Theodore no está conmigo – Dijo Luna extrañada – Pensé que estaba desde la tarde con ustedes, él no se ha comunicado conmigo hoy. ¡Liv, dime qué ocurre! – Exclamó la rubia exaltado asustando a sus amigas. – Por favor avísame si sabes algo. – Luna colgó la llamada angustiada y se sentó con pesadez en la cama.

- ¿Qué pasa Lu? – Preguntó Daphne tomando su mano con fuerza

- Theodore está desaparecido – Susurró con tristeza – Los chicos han intentado contactarlo y él no aparece, no contesta las llamadas o los mensajes, incluso en su casa no responden los teléfonos.

- No te preocupes, Lu. – Le dijo Hermione intentando calmarla

- Así es Luna, puede ser que se le haya presentado algo y tuviera que atenderlo urgente – Comentó Padma

- O tal vez simplemente está jugándole una broma a sus amigos, ustedes me han comentado que ellos suelen ser así entre ellos – Intervino Ginny, Luna negó con la cabeza y llevó su mano a su corazón.

- Tengo un mal presentimiento chicas – Contestó Luna sintiendo una horrible opresión en el pecho.

El mal presentimiento que Luna decía sentir se hizo realidad cuando luego de dos días de búsqueda intensiva los chicos habían hallado el paradero de Theo gracias a la señora Minerva y las noticias no eran nada alentadoras. Luna abrió la puerta de su apartamento recibiendo a Draco, Daphne, Blaise y Oliver, cuyos rostros estaban tan descompuestos que ella se imaginó la peor de las noticias.

- Luna – Habló Blaise con voz entrecortada – Su padre lo tiene encerrado en su propia habitación de la mansión.

- ¿Cómo pudo hacerle eso? – Exclamó la rubia enojada

- Eso no es lo peor – Comentó Draco preocupado – Theodore se enojó tanto por lo que hizo su papá que intentó salir a como dé lugar de su habitación y en su intento se lastimó ambas manos. La señora Minerva nos contó que se volvió cómo loco y empezó a golpear las paredes y a patear cosas, tuvieron que sedarlo.

- Yo debo verlo – Susurró Luna desesperada, pero Oliver se lo impidió tomándola del brazo al verla con intención de marcharse.

- Su padre no te dejará entrar – Exclamó Oliver con la vista perdida en la pared – Ni siquiera a nosotros nos dejó hacerlo.

- Mi papá me informó esta mañana que ya arregló todo con el Sr Nott para la boda de Theodore conmigo – Confesó Daphne cabizbaja, aquello sí había sido un golpe bajo para Luna.

- Luna – Le dijo Blaise – La razón por la que estamos aquí no es para que te reencuentres con Theo, nosotros venimos a pedirte tu ayuda

- ¿Mi ayuda? – Exclamó Luna confundida

- Apenas Theo se enteró de las intenciones de su padre dejó de comer y de beber, lleva varios días así y de seguir lo más seguro es que no pueda resistir. – Dijo Draco – Sabes lo obstinado que es cuando algo se le mete en la cabeza y aunque su espíritu sea fuerte, su cuerpo no resistirá tanto tiempo esta situación.

- Luna, solo tú puedes convencerlo de que pare toda esta locura – Le suplicó Daphne tomando las manos de la chica

- Está bien – Suspiró la chica derrotada – Necesitan mi ayuda y yo lo haré, solo tengo una condición. No quiero que me invites a su matrimonio Daphne – La chica asintió.

Luna había sentido eterno el camino hasta la casa de Theo, en el auto todos iban en un completo silencio que lograba helar la sangre, cada uno había tratado de concentrarse en lo suyo hasta que llegaron a la mansión. Daphne fue la encargada de convencer al señor Nott para que dejara a entrar a Luna, la chica le explicó claramente los motivos y después de discutir durante unos minutos, el padre del chico terminó por ceder.

A cada paso con el que Luna se acercaba a la habitación de Theo sentía su corazón latir con tanta fuerza que creía que se le saldría del pecho. La rubia se paró frente a la puerta y llamó un par de veces al chico, un ruido proveniente dentro del cuarto le indicó que Theodore estaba al tanto de su presencia.

Theodore escuchó la dulce voz de Luna llamándolo afuera de su habitación, a pesar de sentirse débil por la falta de agua y alimento hizo su mayor esfuerzo y como pudo de arrastró hasta la puerta para sentir su presencia, en ese momento solo eso necesitaba para seguir.

Luna se asustó a sentir un golpe fuerte en la puerta de la habitación de Theo. Seguramente a él le había costado mucho levantarse dado su estado de debilidad y a pesar de ello hizo lo posible por estar más cerca suyo, aunque la situación no fuera le mejor. La rubia se arrodilló frente a la puerta e hizo un esfuerzo para hablar y que su voz no sonara entrecortada.

- ¿Puedes escucharme? – Le preguntó Luna

- Luna – Susurró Theodore, su voz sonaba apagada, no parecía él

- Niño tonto – Exclamó la rubia con tristeza - ¿Por qué no estás comiendo? ¿Por qué estás haciendo algo tan estúpido? ¿Lo haces por mí? – El chico no respondía a ninguna de sus preguntas, así que Luna continuó – Siempre me decías que yo era una tonta, pero creo que el tonto aquí eres tú. – Luna apretó los ojos con fuerza, aquello le estaba costando demasiado y aún debía dar su estocada final – Tal vez… deberías escuchar a tu padre y casarte con Daphne. Eso estaría bien, a ella realmente le gustas, pero a mí, nunca me gustaste. Yo solo estaba contigo por escalar una posición social y tener el dinero que nunca he tenido ¿Escuchaste eso? – Volvió a preguntarle la chica que para ese momento no podía dejar de llorar.

- Sí – Respondió Theodore con voz ronca – Continua

- Cuando comenzamos a salir, fue muy divertido, pero al final, todo se complicó. No podía soportarlo más. Ojalá nunca hubiéramos salido. – Sentenció la rubia con el alma destrozada, eso era lo más ruin que había tenido que hacer en su vida. – Theodore Nott ¿Sabes lo ridículo que eres? – Theodore escuchaba con atención cada palabra de Luna, cuando ella lanzó la última pregunta él consideró que había llegado la hora para contestar.

- Luna Lovegood – Exclamó pausadamente – Eres…muy linda – Luna se extrañó, Cómo podía decirle eso después de todo lo feo que ella le había dicho - ¿Cómo puedes ser tan tonta y linda a la vez? – Le reclamó el chico suavemente – Estoy muy feliz.

- ¿Qué es toda esta tontería? – Expresó Luna aparentando estar enojada

- Cállate – Respondió él de forma autoritaria – Usa esa tonta cabecita tuya y trata de pensar en todo lo que te dije alguna vez.

- Theodore Nott – Susurró Luna sollozando

- Cálmate y piénsalo – La interrumpió él – Piensa en los malos momentos que pasamos y cómo mi amor nunca se apagó – Le recordó – Yo no lo he olvidado y creo que tú tampoco.

La mente de Luna trabajaba a toda velocidad recordándole una y otra vez todo lo que habían pasado juntos y las palabras de él hicieron eco en su cabeza llegando a una gran conclusión: no lo dejaría solo jamás, lo apoyaría en todo lo que el chico se propusiera, incluso sin con ello arriesgaba su propia vida.

- Nunca pensé en rendirme – Complementó Theodore – Ni en el pasado, ni ahora, ni en el futuro. Tu visita de hoy me ha demostrado que vale la pena seguir luchando, hace unas horas ni siquiera era capaz de moverme y al escuchar tu voz hice lo imposible por llegar a ti. Porque solo tú que me amas más que nadie y quien se preocupa cuando desaparezco de repente, me diría esas palabras hirientes solo para alejarme de ti.

- Entiendo – Susurró Luna limpiando sus lágrimas y colocando sus manos sobre la superficie de la puerta de la habitación del chico – Desde ahora, no le mentiré más a mi corazón. Hay una pared entre nosotros, pero siempre estaré a tu lado, no te dejaré solo. Fuiste tú quien dijiste que sí yo huía, me perseguirías, incluso si me iba a Marte irías por mí… - Theodore sonrió al escucharla hablar, ahora tenía la fuerza para seguir luchando.

Daphne se acercó apresurada a Luna al verla bajar las escaleras, quería saber si Theodore la había escuchado y terminaría con esa huelga de hambre absurda que mantenía, sin embargo, jamás estaría lista para lo que la chica le dijo.

- ¿Lograste convencerlo de comer? – preguntó esperanzada, Luna negó con la cabeza

- Entonces ya puedes irte – Le dijo el Sr Nott duramente señalándole la salida.

- Luna, ¿Qué te dijo Theodore? – Quiso saber Daphne preocupada por la salud del chico.

- Él me explicó sus razones para hacer esto… y yo no puedo convencerlo de dejar de hacerlo, porque estoy de acuerdo con él – Daphne escuchó horrorizada la conclusión de la rubia – A partir de ahora y a pesar de todos los intentos que usted realice – Dijo refiriéndose al padre de Theo – Yo voy a apoyar a Theo en todo lo que haga. Si para luchar por lo nuestro él decidió dejar de comer, entonces yo también lo haré. – Exclamó antes de salir de la mansión.

Daphne había comunicado a Liv, Draco, Blaise, Hermione, Padma y Ron la decisión tomada por Luna, la chica manifestó su preocupación por la rubia, quien luego de comunicar lo que estaba pensando hacer, se había plantado frente a la mansión Nott bajo el sol, la brisa y la lluvia sin comer ni beber nada.

- Lleva muchas horas allí – Exclamó Hermione al borde del llanto, le preocupaba mucho su mejor amiga.

- Ya intenté que tomara algo y se negó – Expresó Liv con tristeza

- Debemos hacer algo para ayudarlos – Propuso Ronald nervioso

- ¿Y qué podría ser? – Se preguntó Padma

- El Sr Nott quiere obligar a Theo a casarse con Daphne debido a los problemas financieros de su empresa ¿No es así? – Habló Draco recibiendo la respuesta afirmativa de parte de la chica Greengrass.

- Tendríamos que hallar una solución a sus problemas de dinero – Intervino Blaise – Eso podría llevar mucho tiempo y eso es lo que no tenemos.

- ¡Ya sé! – Gritó Daphne asustando a todos – No es mucho, pero nos servirá para obtener algo de tiempo. Le diré a mi padre que no voy a casarme con Theodore haga lo que haga o diga lo que diga y que sí no me escucha, me iré al extranjero y jamás volveré, creo que él va a preferir escucharme antes que perder otra hija – Comentó Daphne con tristeza. La mayoría estuvo de acuerdo con su plan, excepto Liv, quien había estado pensativo mirando a Luna en su huelga.

- ¡Liv! – Le dijo Draco estremeciéndolo - ¿Qué piensas?

- Creo que ya tengo la solución – Exclamó sonriendo – Daphne, ve con tu padre y dile lo que nos dijiste, en una hora nos encontramos todos aquí, debo ir a mí apartamento por la laptop que Theo dejó.

Draco, Blaise y Hermione no comprendían que buscaba Liv con tanto ahínco en la laptop de Theo, el chico se veía entusiasmado mientras revisaba la información encontrada y los chicos se vieron obligados a preguntar qué pasaba.

- Recordé que luego de nuestra pelea por Luna, Theo me comentó su deseo de mejorar el negocio del grupo Nott con una idea tecnológica revolucionaria y autosustentable, él trajo ese día a mi apartamento su laptop y aunque no me mostró nada, me dijo que con ese proyecto lograrían renovar la empresa, generar más empleos y crecer económicamente. – Liv sonreía orgulloso - ¡Lo encontré chicos! – Exclamó feliz – Con esto y con la negativa de Daphne es imposible que el Sr Nott se niegue a dejarlos ser felices.

Y Liv había tenido la razón. A la hora acordada los chicos se habían reunido con el Sr Nott que luego de discutir con Daphne por la decisión que había tomado y de intentar echar a los demás chicos de su casa, gracias a la señora Minerva y su intervención, había accedido a escuchar la propuesta del proyecto que Theo había preparado hace mucho tiempo. Draco, Blaise y Oliver conocían al padre de Theo de mucho tiempo atrás, pero jamás lo habían visto tan conmovido como estaba al ver todo lo que su hijo había planeado para su futuro. Él no había sido un padre presente para Theo, ni siquiera recordaba haberle hecho alguna muestra de cariño alguna vez, a pesar de eso, el muchacho afirmaba en su propuesta que quería que él se sintiera orgulloso de sus avances, debía dejarlo ser feliz con la mujer que amaba, era lo único que podía hacer para tratar de mitigar tantos años de abandono e indiferencia.

- Díganle a la chica que puede entrar a verlo. No me opondré más a su relación – Afirmó el Sr Nott, luego se dirigió a su personal de seguridad – Busquen ropa seca para Luna, lleva muchas horas bajo la lluvia – Los presentes celebraron gritando de júbilo al saber que el amor había triunfado por fin.

Luna no entendía ni una palabra de lo que Hermione quería decirle, ella y Daphne habían ido a buscarla afirmando que ya todo había terminado y prácticamente la habían arrastrado adentro de la mansión donde todos sus amigos esperaban con los rostros sonrientes.

- Luna – Exclamó el Sr Nott – He sido muy injusto con ustedes y creo que no me alcanzará el tiempo para disculparme por todo el daño que les causé. – La chica estaba tan confundida que ni siquiera era capaz de hablar ¿Estaría acaso soñando? – Ve con mi hijo, me imagino que está esperándote ansioso y por favor, haz que coma algo y tú también deberías hacerlo. – Luna no esperó que el señor terminara la oración, cuando ya estaba subiendo a trompicones las escaleras, corrió hasta la habitación de Theo y la abrió, él chico la esperaba con una enorme sonrisa en sus labios, le ofreció su mano y ella la tomó gustosa fundiéndose en un largo abrazo que jamás quería finalizar.

- Ya acabó – Susurró Theo besando su cabeza – Ganamos – Luna asintió apretando fuerte al chico en su abrazo. Ahora sí sentía que la felicidad no se les escaparía de las manos.