Superación
Derechos de autor y nota inicial: Los personajes de One Punch Man, pertenecen a su creador como lo es One y Yusuke Murata como ilustrador con el manga de la franquicia, esperando que les guste la obra que de gran desarrollo de personajes, esperando que les guste esta misma, muchas gracias y comenzamos.
Arco III: Guerra infernal.
Capitulo 19: Amigas quebradas. [Parte 2]
Fubuki —. Cubriéndose aun con sus brazos, teniendo sus ojos entre cerrados —. Demonios, algo le está pasando a Pyskos… Si esto sigue aquí, capaz que esto se ponga en mayor peligro —. Susurrando esto en lo último, bajando los brazos para chocar contra la pared, haciendo una mueca de dolor —. Aaaaaaagh…
Psykos —. Teniendo sus manos extendidas con dirección a la Esper de cabello negro —. Creo que esta vez, pudiste soportar mi onda psíquica… Pero… —. Bajando sus brazos, haciendo que el salón de mueva de un golpe con las cosas que se aplastan, aumentando la gravedad de estas mismas para romperse en pedazos, poco a poco, lamiéndose el labio inferior con su lengua, observando a Fubuki que se aguantaba en no caer —. Oh, parece que alguien está cayendo y no quiere… Jejejeje, aunque como dicen, mientras más sube, mas fuerte será la caída.
Fubuki —. Apretando sus puños con una mueca de dolor, susurrando bajo mientras sus piernas se ponen temblorosas —. No puedo perder… No… No —. Alzando su mirada, expulsando una gran cantidad de aura como energía color medio celeste de su cuerpo, habiendo una ráfaga de viento en el salón —. ¡No!
Pyskos —. ¡¿Qué?!...
Fubuki —. ¡No me dejare vencer! ¡Estoy harta que me menosprecien!
Psykos —. ¿Q-que es esta sensación?.. —. Abriendo los ojos al percatarse que estaba la otra Esper en un segundo delante suyo —. ¡Es rápida!... —. Agachándose rápidamente, recibiendo una patada en la quijada que la alza con un poco de sangre saliendo de la boca —. Puaaaaaj…
Fubuki —. ¡Rompiste una gran amistad que teníamos!... ¡Psykos!
La hermana menor de Tatsumaki, estaba incontrolable cuando se trataba de la ira, cerrando los ojos para calmar su respiración, concentrándose en sus puños, tanto derecho eh izquierdo para poner el poder psíquico en aquellos, alzándose con su mismo poder para levitar, yendo directamente en la dirección de arriba en contra de Pyskos, dándole un doble puñetazo con ambos de sus dos manos de manera tan fuerte en el estomago de la chica de cabello celeste, quien abre la boca para lanzar un chorro de sangre, cayendo algunas gotas en la cara de Fubuki, comenzando ella su avance con demasiado poder, atravesando ambas los pisos de aquel establecimiento educacional, siendo que, muchos alumnos estaban saliendo con gritos de miedo en el caso de que el edificio se viniese abajo, aunque algunos, observaban como dos figuras salían de una explosión en el techo de la azotea para quedar levitando en el aire, estando ambas irradiando auras verdes como una estilo esmeralda, separándose unos metros con jadeos por parte de Psykos como una mirada muy seria de Fubuki, limpiándose como puede la sangre con su palma derecha, comenzando a controlar su respiración con el fin de estar acorde con su energía de Esper.
Psykos —. Pasando su guante de la mano derecha en su boca, viéndolo con ojos abiertos al ver la mancha de sangre, sudando mucho con los ojos abiertos, pensando —. ¿Sangre?... ¡¿Sangre saliendo de mi cuerpo?!... —. Alzando su mirada con una mirada asesina, volviendo en sí, susurrando muy bajo con ver a Fubuki —. ¡¿Esta imbécil me hizo este daño?!... ¡No puedo dejar que ella me venza! ¡No puedo!... —. Alzando sus brazos con un aura más grande color celeste, habiendo mucho viento en el instante —. ¡Maldita!
Fubuki —. Agachando su mirada con una mirada seria —. Veo que no podrás cambiar…
Psykos —. ¡Tú eres la que nunca cambiara! ¡Estos humanos serán exterminados en un día de la mañana al igual que fueron asesinados mis padres! —. Frunciendo mucho el ceño, apretando con gran fuerza sus puños, comenzando estos a sangrar un poco —. ¡No puedo perder ante ti! ¡Debo cambiar al mundo con la fuerza! ¡Hasta tu hermana fue pillada para hacerse estupideces con los científicos!
Fubuki —. Interrumpiendo a Psykos —. Lose…
Psykos —…
Fubuki —. Muchas veces, estuve la mayoría de la vida, alejado de mi hermana mayor, hasta le tengo un terror que no puedo sacar de mi ser a pesar de que eh madurado con una persona con la que eh tenido la gran vida de conocer para tratar como una verdadera hermana, aunque sobretodo, poder decirle amiga, pero… —. Bajando un poco su mirada para ver a muchos alumnos con profesores que le miraban con terror —. También somos humanos… Somos humanos y nosotros crecemos —. Alzando su mirada para sonreír de manera leve —. Por eso, soy Fubuki, ventisca del miedo para alejar este mismo con mi poder de todo mal que los dementes como tu… —. Señalándole con su dedo índice de la mano derecha —. Hagan daño.
Psyko—. Eres una estúpida, pero bueno…
Fubuki —. No creo que sea capaz de derrotarte, pero conozco una técnica que no me has enseñado…
Psykos —. ¿Técnica?...
Fubuki —. Una que te derrotara…
Psykos —. Pero antes de empezar con esto, puedo decirte algo… Nosotros si podemos ser humanos, aunque estamos sobre la humanidad con nuestros poderes mentales, siendo que, estamos con lazos sanguíneos de manera histórica… Pero para que contar algo de nuestra historia… Porque —. Expulsando una gran ráfaga de viento, abalanzándose rápidamente con su puño derecho apretado y una mirada sádica —. ¡Escribiste tu final de la historia, Fubuki!
Fubuki —. Cubriéndose con sus dos brazos, aunque esta se percata que Psykos, iba en picada contra los alumnos —. ¡¿Qué?!... ¡No lo puedo permitir!
Psykos se iba en picada con sus manos extendidas, haciendo que unos árboles salgan desprendidos del suelo, sacándose las hojas como ramas, partiéndose en miles de pedazos como agujas, yendo en contra de varios alumnos, dando estos gritos, pero estos habían sido dispersados de manera muy rápida con una Fubuki que estiro como puede sus brazos para extender sus manos, haciendo un remolino medio enorme que hizo desintegrar esos palillos de manera filosa, aunque esto era una trampa de Psykos, yéndose rápidamente detrás de la misma Esper de cabello negro, teniendo otro grupo de palillos que lo mando directamente en contra de Fubuki, esta vez, recibiendo la mayoría del daño, viéndose en cámara lenta como su traje se hacían pequeños cortes para caer al suelo en segundos posteriores, lejos de los alumnos con los maestros, viendo esto con horror, alejándose de manera muy rápida, siendo que, estando ya en un pequeño cráter con sangre en su cara como saliendo de la boca, estaba Fubuki con sus ojos medio verdes sin brillo, escuchándose la risa de Psykos, quien se encontraba levitando con sus brazos cruzados con una mirada fría.
Psykos —. ¿Dónde están tus queridos humanos?... Te han abandonado…
Fubuki —…
Psykos —. Creo que no me conformo con esto, pretendo eliminarte de un golpe con una técnica mía… —. Moviendo sus dedos en la mano derecha, haciéndolo en señal de pistola con la punta del dedo índice, teniendo este un pequeño brillo en la misma, apuntando a la Esper —. Creo que esto es el adiós… Fubuki.
Fubuki —. Pensando con ojos sin vida —. ¿Acaso este es el fin?... ¿Siempre seré la sombra de mi hermana?... ¿Solo seré un estorbo?... —. Teniendo la imagen de Tatsumaki como de su madre con tía —. Creo que no podre ser feliz… Creo que esto acabo… ¿Verdad?... —. Cerrando los ojos con suavidad, sonriendo levemente —. Esto se siente muy bien… Estoy muy tranquila…
¿? —. ¡¿Acaso eres mi hermana?!
Fubuki —. Abriendo los ojos, estando en un lugar oscuro, alzando su mirada levemente —. ¿He-hermana?
Tatsumaki —. Estando de brazos cruzados con el ceño muy fruncido —. Eres una total vergüenza, mírate… Estoy lejos de ti y tú te has rendido… Solo mira lo que estas haciendo…
Fubuki —. Pe-pero ella…
Tatsumaki —. Estas los civiles, aunque siempre te eh tratado de una manera horrible, tenía que protegerte, aunque solo te queda una técnica…
Fubuki —…
Tatsumaki —. Ahora levanta ese maldito trasero.
Fubuki —. Abriendo sus ojos, habiendo una gran ventisca de viento con el suelo quebrándose, poniéndose de pie con humo saliendo de su cuerpo —…
Psykos —. ¡¿Qué?!...
Fubuki —. Teniendo venas en la frente con la boca abierta, sacando vapor de la misma —. Aaaaaaaf…
Psykos —. No puedo dejar que se estabilice… ¡Muere, Fubuki! —. Disparando un laser de su dedo índice, viendo que no estaba Fubuki en el mismo lugar, dándose una pequeña explosión —. ¡¿Qué?!... —. Alzando su mirada con sentir la presencia detrás de ella misma, sudando mucho.
Fubuki —…
Psykos —. N-no puede ser…
Fubuki —. Colocando su mano derecha con la palma extendida en la espalda de Pyskos, habiendo un minuto de silencio y alta tensión, soltando lágrimas, agachando su mirada —. Adiós… Hermana.
Pyskos —. ¡¿Qué crees que estas hacie…?! —. Estando ya rodeada de una energía con rayos celestes que le dejaba con su mirada alzada, gritando de un gran dolor —. ¡Aaaaaaaaaaaah!... ¡No puede ser!... —. Rompiéndose su traje, habiendo recuerdos de ellas dos en la montaña con ser niñas, cayendo con sangre saliendo de su cuerpo con quemaduras —. No…. —. Cayendo de golpe en el suelo, habiendo un cráter —. Aaaaaagh…
Fubuki —. Esto… — Descendiendo con jadeos, viendo a su amiga que estaba inconsciente —. Esta es una técnica que solo puedo usar con mucha energía… Aunque los efectos secundarios me hacen quedar sin mi poder en cierto tiempo, siendo un máximo de casi tres años, pero esto no me impide con bloquear el tuyo en la misma cantidad de tiempo… Con esto, podrás entender que no puedes decir que una especie es inferior… —. Elevándose con una mueca de dolor, viendo la destrucción de ese lugar de estudios como el gran área de aquella pelea, alzando su mirada —. No podre volver aquí… —. Yéndose del lugar con unas lagrimas en los ojos, cerrando estos mismos con fuerza, escuchando las sirenas de lejos —. Adiós… —. Estando todo oscuro —. Adiós… Psykos…
Todo esto dejo sin palabras a una Psykos, quien fue llevada a un lugar especial de estudios para su recuperación como de un posterior encierro por sus crímenes, pasando los años para darse la posibilidad de ser héroes con la nueva asociación, pasando el tiempo para que los lazos de amistad se diesen en un gran crecimiento con el grupo de Fubuki, llamado Blizzards, dejando en el camino de la oscuridad a aquella mujer, quien estaba en shock con los ojos abiertos, volviendo al lugar que nos encontrábamos en ciudad Z, precisamente debajo del escenario de la noche de la conferencia de McCoy, escuchándose varios aplausos, estando la misma Fubuki con esa cicatriz en su ojo derecho con una mirada de paz con su antigua amiga, considerada también hermana en esa habitación.
Fubuki —. Tu… Mataste a uno de mis camaradas en la isla con verte lejos… Pero alguien me ayudo con esto —. Teniendo en su imagen a Saitama con Genos que le daban la espalda con Lily como Mono de montaña —. Porque ahora tengo amigos…
Psykos —…
Fubuki —. Aunque no te puedo odiar con aquello…
Psykos —. Sudando mucho, tomando su cabello con ambas manos, agachando la mirada, recordando que en su estadía con los monstruos, estaba llorando con ver periódicos de Fubuki con Tatsumaki en las portadas —… Sniff… Silencio…
Fubuki —. Pero comprendí algo… No somos tan diferentes con aquello… —. Poniéndose de pie, mostrando su cicatriz —. Esta es la prueba, aunque ahora creo comprender de lo que has hecho, ambas perdimos a seres importantes en la vida y mucho mas tu, aunque siempre te tuve en mi corazón… —. Agachándose para tocar con suavidad la rodilla de aquella mujer con su mano derecha —. Entonces, querías protegerme para que no tuviese el mismo destino… Querias ser una heroína como alguien de un modelo a Seguir…
Psykos —. Sudando mucho, jadeando un poco rápido —. Cállate…
Fubuki —. Sentándose nuevo en la silla en frente de Psykos —. Querías protegerme después de todo…¿Verdad Psykos?...
Psykos —. Abriendo los ojos, cayendo de rodillas al suelo con tirar la silla a la pared, haciendo que se destroce —. ¡Silencio!
Fubuki —. Puedo sentir tu miedo y odio…
Psykos —. ¡Cállate!... ¡Es verdad que no quería que estuvieses en el camino que escogí! ¡Tenía un odio hacia los humanos como el Gobierno central con hacer esto a mi padre! ¡Todos nos tenían miedo!... —. Recordando como ella conocía a Fubuki en aquella tarde, emanando muchas más lagrimas en ese instante, golpeando el suelo con sus dos puños —. No sabes nada de mi… ¡Fubuki!... ¡Solo quería ser alguien para protegerte! ¡Tenía miedo de que te alejaran como paso con mis padres!
Fubuki —. Poniéndose de pie, extendiendo su mano derecha —. Levántate…
Psykos —. Abriendo los ojos de golpe, alzando su mirada —…
Fubuki —. Mejor… — Levantando a Psykos para que ambas estuviesen de pie —. El mejor camino es dejar esta estúpida guerra… Pero creo que deberíamos unir fuerzas para acabar el mal…
Psykos —…
Fubuki —. Si los monstruos como humanos viven juntos, esto puede ser un avance y…
Psykos —. No somos el enemigo —. Interrumpiendo a Fubuki.
Fubuki —. Abriendo los ojos —…
Psykos —. Fubuki… No puedo cambiar… Sniff… —. Separándose de Fubuki —.Tanto nosotros como ustedes, estamos en un peligro que no podemos sacar…
Fubuki —. ¿De qué hablas?...
Psykos —. Encontré unos documentos antiguos que eran de mi padre como en la instalaciones de la asociación de monstruos… Todo el territorio que conocemos es una pequeña cantidad, existiendo un lugar, donde unos seres, están esperando despertar con la finalidad de hacer el llamado a un ser divino… Hablo de Dios.
Fubuki —. Pe-pero creí que eso era una leyenda…
Psykos —. No lo es… Aunque, hace algunas noches, estuve en frente de alguien que tiene el poder de esa divinidad… Siendo la llave de todo… —. Recordando cuando estuvo en frente de Saitama, negando esto con la invitación o haciéndola enojar, viendo la expresión de Fubuki que abre la boca —. Creo que ya sabes de quien se trata…
Fubuki —. Saitama…
Psykos —. Por eso, tanto nosotros como algunos del gobierno central que están nuestros infiltrados han dado esta guerra con la finalidad de exterminar al demonio verdadero como lo es aquel hombre de calvicie…
Fubuki —. ¿Por qué es un demonio?...
Psykos —. Escuche que existe un limitador que uno puede superar con un entrenamiento con diferentes capacidades, donde el Gobierno central como nosotros, estamos precavidos con el fin de acabar con esto ante la posibilidad de haber humanos que pueden llegar al poder de ese ser divino… Dios.
Fubuki —. Pe-pero… — Negando con la cabeza, estando levemente sonrojada —. No creo que Saitama sea un demonio…
Psykos —. Tus sentimientos no pueden negarse…
Fubuki —… Sonrojándose de inmediato.
Psykos —. Pero no podemos hacer nada… —. Sentándose en la silla —. Solo escucha lo que pasara…
Fubuki —. No… —. Alzando su mirada, sabiendo que están debajo del escenario.
¿? —. Señor McCoy, estamos listos…
McCoy —. Asintiendo con la cabeza, encontrándose con su traje, poniéndose recto, observando cómo las cortinas del escenario se estaban abriendo, dándose varios flash de Fotos como gritos de vítores con algunos odios, dando una reverencia con el público que se pone de pie para aplaudir, aunque este mismo toma un micrófono que le dan, sosteniendo en la mano derecha —. Señores… —. Habiendo ya un silencio, habiendo monstruos de la asociación en los techos con algunos cubiertos entre la multitud con unos héroes de clase S, A, B y C, estando Saitama en ciudad M, viendo esto en la pantalla grande de las calles, dando este un suspiro —. Hoy… No podemos celebrar un año de la iniciación de la asociación de héroes por los hechos dolorosos de perder en un atentado a varios de nuestros amigos como hermanos, padres eh hijos para algunos casos, porque han pasado a una mejor vida sin tener que estar viviendo la pesadilla de esta Guerra… Por eso… —. Extendiendo sus brazos, soltando el micrófono, llegando alguien que se apaga el escenario, dándole unos audífonos especiales para su mejor audición —. Vengo a contar una historia que concierne a la misma humanidad como a los monstruos en el caso que estén viendo esto…
La tensión se estaba agradeciendo con una Tatsumaki, viendo esto en los techo en frente de ese escenario, escuchando las palabras, llegando King con su familia como otros héroes para estar ahí en las primeras filas, aunque, Genos, estando en las afuera de la habitación de Fubuki con Psykos, este mismo se toco la cabeza con una mueca de dolor sin saber que algo terrible iba a pasar en esos momentos, enfocándose en Saitama, viendo esto en ciudad M.
Continuara.
Nos veremos en el siguiente capítulo, llamado: Guerra declarada
Nota final: Espero que les haya gustado el capitulo decimo noveno de este Fanfic, contando o mejor, llegando a contar con su apoyo como siempre.
