Noviembre del año 199 AC - BRUSELAS

Un niño de 9 meses caminaba apoyándose en los muebles del palacio de Bruselas. Cuando ya no encontró dónde cargarse, comenzó a arrastrarse por las alfombras aterciopeladas.

El pequeño había avanzado varios metros por el silente pasillo, olvidando más atrás un avión de juguete el cual dejó de importarle al encontrarse frente a una gran pintura con marco dorado que mostraba la representación de una antigua guerra. Embelesado ante la mujer que guiaba un ejército, se quedó mirando la representación como si entendiese el significado.

A lo lejos se escuchó una voz femenina de pasos apresurados:

- ¡Ryo! - llamaba la voz - ¡Ryo! ¡¿Dónde te has...?!

Al final del corredor apareció la nueva candidata a la presidencia de la ESUN, la cual se encontraba en una junta de coordinación que tuvo que interrumpir para ayudar en la búsqueda de su pequeño hijo perdido.

- Oh Aquí estás...

Ella suspiró con alivio al verlo sentado en el piso y él la miró inocentemente hipnotizado por la belleza de su madre, la cual se encontraba formalmente vestida para su junta.

Relena se acercó recogiendo el juguete tirado en el suelo y después cargó al pequeño en sus brazos mientras le entregaba su avioncito.

- ¿Por qué desapareces así? Mírame, ya es la segunda vez que te pierdo de vista...no más.

- "Papa..." - dijo el niño.

- Si...yo también lo extraño - susurró Relena dándole un pequeño beso en el rostro.

Ella se acercó a la ventana más cercana y vio el cielo junto al niño.

- Hey mira hacia arriba - indicó Relena - tu padre está allá arriba, pronto volverá.

El niño miró el cielo indicando con su dedo.

-"Papa "- balbuceó nuevamente el pequeño.


En la colonia L6X- 19666

Heero sintió la voz de su hijo. Eso lo hizo detenerse y mirar hacia atrás mientras caminaba entre la gente en un barrio suburbano de una colonia espacial. A su lado lo acompañaba Duo, el cual también fue asignado a esa misión hace un mes.

.Ambos fueron designados por el área preventiva para buscar a un hombre sospechoso de estar iniciando producción en masa de nuevos Mobile Suits militares. La ruta de investigación los había llevado a una colonia lejana llegando a un entorno lúgubre, lleno de prostitutas, apuestas y negocios sucios

- ¿Qué pasó? - preguntó Dúo al ver a Heero preocupado.

- Nada, sigamos.

- Si, mientras antes salgamos de aquí, mejor.

Avanzaron entre la gente, algunas mujeres salían a su paso ofreciendo sus servicios. Fueron entre el gentío llegando a una zona aún más oscura y varios grupos de personas los miraban.

- Seguramente saben que no somos de aquí - comentó Dúo.

Sobre un edificio, una sombra llamó la atención de Heero y repentinamente vieron una luz roja que los apuntaba.

-¡Cuidado! - exclamó saltando hacia un lado.

Dúo alcanzó a moverse, pero el disparo llegó a él rozando su ropa a la altura del hombro.

- ¡Maldito! ¡Voy por ti! - Gritó Dúo comenzando a correr.

Los dos corrieron entre los callejones oscuros distinguiendo la sombra de un hombre que saltaba entre los edificios escapando de ellos. Este saltaba entre los techos y a momentos les disparaba para alejarlos, pero los pilotos lograron esquivar las balas tratando de no perderlo de vista. Lo persiguieron por varios minutos hasta que desembocaron en una pequeña plazoleta vacía.

- ¡Ahí tienes! - dijo Dúo sacando una bomba para lanzarla.

- No lo hagas, sigue siendo zona de civiles - advirtió Heero - además pareciera que él nos guío hasta aquí.

Entre los callejones salió un grupo de matones con armas y bates que lentamente se acercaron a ellos. Se vieron rodeados por esta gente cuando una voz habló detrás de ellos.

- ¿Acaso serán ustedes los que andan buscándome? - dijo la voz.

Los matones se apartaron, dejaron ver a un hombre de traje blanco, tez tostada y pelo largo. Tenía un aire de mafioso elegante, fumaba un cigarrillo el cual tiró al suelo y apagó con su lustrado zapato negro.

- Identifíquense - pidió el sujeto - están en mis barrios, por lo que más vale que sigan mis órdenes ¿quienes son? ¿Policías?

- Podemos decir que no somos policías, si es eso lo que te preocupa - dijo Heero.

- No queremos problemas, solo buscamos a alguien - agregó Dúo - si nos das información cada uno sigue su camino. Algo me dice que tú puedes ayudarnos.

- ¡Damon! - llamó el sujeto - regístralos.

Un hombre gordo y calvo se acercó a ellos para toquetear de arriba a abajo a los preventivos extrayendo entre las ropas un par de armas. Una vez que se aseguró de que no hubiese peligro los obligó a seguir al tipo vestido de blanco. Caminaron vigilados por unas pequeñas calles hasta que se pararon afuera del acceso a un bar.

- Solo entraremos Damon y yo - indicó el tipo de blanco - ¡ah! y por supuesto nuestros invitados de honor.

El resto del grupo se quedó afuera, entretenidos por unas mujeres que inmediatamente se acercaron a hacerles cariño.

Damon con el desconocido obligaron a los preventivos a acomodarse en una pequeña mesa del rincón del bar, este encendió un cigarrillo y se relajó.

- Tres de Whisky a las rocas - pidió al mozo- Damon, dile a Jade que me espere atrás para pedirle lo de siempre.

Damon se acercó a un grupo de mujeres y expresó la indicación. La jovencita hizo un gesto de agradecimiento hacia la mesa y río entre sus compañeras viendo hacia los preventivos. El mozo sirvió la bebida a los inexpresivos Heero y Dúo que aún se preguntaban por qué los habían llevado hasta ahí.

- Y ahora - dijo el tipo apagando el cigarrillo - estamos en más confianza, confieso que acertaron en el día de su visita porque ando de muy buen humor, es viernes y solo quiero pasarlo bien... sé que hay personas buscándome por los negocios, tengo claro que soy muy apetecido.

Los preventivos, desconfiados por la situación observaban a su alrededor para reaccionar ante cualquier movimiento extraño.

- Take it easy brothers... - dijo en inglés para relajarlos - se ven niños tranquilos, no veo la necesidad de usar algún tipo de fuerza contra ustedes, además están en mi territorio...aquí yo tengo el control. Cuéntenme con sinceridad ¿acaso son uds los que se quieren unir a mi bando? o ¿son los que andan detrás de mí? porque si es esto último les digo desde ya que al menos se irán con una buena paliza de vuelta jajaja

- Aún no sabemos tu nombre, no sabemos si eres a quién buscamos - expresó Dúo.

- El clima anda denso aquí, dicen que nuestros negocios están en peligro, todo por culpa de quienes lo llevan mal y se han querido tomar la zona - explicó bebiendo de su whisky - vamos ¡tomen conmigo!, créanme que veneno no tiene... ¿Acaso a ti te comieron la lengua los ratones?

Observó a Heero con burla, él solo levantó su fuerte mirada hacia el tipo que se sintió algo intimidado ante tal firme vistazo.

- Vaya Vaya, ¡parece que esto es algo más serio de lo que creía!- dijo el tipo agitando su vaso - Pues no me quedará otra que comenzar a presentarme...soy Bon Lansky dueño del sector sur de la periferia de esta colonia, soy amado, odiado pero, por sobre todo respetado. El gigantón de allá atrás es mi guardaespalda es Damon.

El tipo apagó el cigarrillo en el cenincero

- Y todo el género de nauseabundos que ven allá afuera son mis chicos, mi familia, así de simple. Ahora les toca a uds ¿quiénes son?

Ambos preventivos se miraron, no sabían si delatarse, pero ante cualquier cosa lo mejor era ser honesto con el tal Bon Lansky.

- Soy Dúo Maxwell, vendedor y traficante de chatarras de la colonia Lx0005 actualmente.

- Increíble, eres colega mío - comentó Bon.

- Soy Heero Yuy.

- ¿Y tú que haces Heero Yuy? - preguntó Bon - ¿vendes también?

- Algo así - agregó Heero.

- Algo me dice que no están siendo cien por ciento honestos conmigo. Pero, solo necesito saber ¿soy yo a quién estaban buscando? El punto es que no quiero que nos confundamos...si todo va bien los dejo ir y quedamos siendo amigos desde ahora en adelante.

- No, no eres tú a quién queremos - dijo Dúo - como te dije antes quizás puedas ayudarnos.

- No creo que pueda ayudarlos más allá de conseguirles unas buenas mamadas - respondió riendo encendiendo un nuevo cigarrillo.

- Buscamos a un posible cliente tuyo - aclaró Heero - uno que podría estar implicado en la reconstrucción de mobile suits militares y armas de guerra de destrucción masiva.

Un silencio incómodo hubo entre los implicados en la conversación.

- Wau, al grano de una sola vez - ironizó Bon bebiendo - la verdad es que tengo muchos compradores. Necesito alguna pista, un nombre exacto para...

Damon se acercó a la mesa, directamente hacia Bon susurrando al oído. Este sonrío mirando a las jóvenes que se reían en un rincón saludando.

- Antes de seguir...me indican que las chicas de allá están muy interesadas en hacernos un precio especial a los tres. Puedo sugerirles las mejores si les interesa.

- No, gracias - respondió Dúo - no andamos en esas cosas...

- ¡Vamos, sus chicas no se van a enterar! - exclamó Bon - queda como un secreto entre caballeros. ¡No me digan que son conejos de un solo agujero !

Bon río a fondo hasta atragantarse con su propia risa y el humo del cigarro. Tomó el vaso de whisky a fondo para aclarar su garganta ante la cara de molestia de Heero.

- Okay, entiendo entiendo, no me burlo... es solo que no me suelen negar este tipo de ofrecimientos, pero les importa si voy a...

- ¡No, para nada viejo! - dijo Dúo - Haz lo tuyo tranquilo, de aquí no nos moveremos.

Bon se levantó de la mesa, salió por una puerta que solo tenía una cortina divisora. Heero y Dúo estuvieron silentes mirando el entorno. Les llamó la atención dos tipos que entraron al bar y dieron una furtiva mirada hacia la mesa.

- Heero... - susurró Dúo desafiante.

- Lo sé - respondió mirando de reojo a los sospechosos.


Unos pasos se acercaron para interrumpir a Relena que enseñaba el cielo a Ryo.

- Relena ¿qué sucedió? - preguntó Andrew Solberg - demoraste demasiado en el receso que pediste ¿pasó algo?

- Lo siento, me avisaron que no podían encontrar a Ryo - dijo Relena con su hijo en brazos - Se escabulló repentinamente y me preocupé al saber que no lo encontraban.

- Oh entiendo, menos mal lo encontraste - agregó haciendo gestos al bebé.

Ambos empezaron a caminar en dirección a la sala de conferencias. Ryo comenzó a sollozar como si supiera que en cualquier momento su madre lo volvería a dejar.

- Relena, sé que esto puede sonar algo entrometido ...

-¿Que sucede Andrew? - preguntó Relena.

- Sé que no es de mi incumbencia, pero ¿Cómo lo harás cuando salgas electa? lo digo por la vigilancia de Ryo.

-¿Te refieres a que si contrataré una niñera? quizás...Aunque deseo no alejarme de él, quiero llevarlo a todos los lugares posibles conmigo.

- Es entendible, pero viajar al espacio con un niño no es lo más indicado. Seguramente en un par de meses deberás hacerlo.

- Si, son decisiones que debo tomar - lamentó Relena mirando a Ryo - confío en que su padre esté devuelta para entonces...por cierto, no des por hecho mi elección, recuerda que esto es solo una candidatura.

Al llegar a la salida de la sala de conferencias, Lisa ahora secretaria permanente del viceministro Solberg, se alegró de que hubieran encontrado al pequeño.

- Oh ¡ahí estás!, juro que me di vuelta y en un segundo ya no estaba a mi lado.

- Lisa, ¿lo puedo dejar a tu cargo nuevamente? - preguntó Relena entregándolo en los brazos de la secretaria.

- ¡Claro! le prometo que esta vez no lo perderé de vista - aseguró animada.

La junta siguió su curso normal las siguientes horas, finalmente el comité de comunicaciones informó que en alianza con el área de imagen de la organización había trazado el plan de gira para las conferencias de la candidatura, para eso habían acordado reuniones con varios representantes de la tierra y junto a eso representantes de las colonias para fines de ese mes.

-¿Es acaso eso necesario? - preguntó Relena - quiero decir que varios de ellos ya conocen mi gestión como viceministra, son cercanos a nuestras políticas, no veo relevante que quieran...

El vocero y representante Jack O´neill alzó su opinión.

- Señorita Relena, no sabemos si varios de ellos habrán cambiado de parecer durante este tiempo. Nuestro contrincante Kevin Robson, está realizando una gira alrededor de las colonias mostrando su parecer, que por cierto es bastante radical en comparación a nuestras posturas, además recuerde que nosotros somos una parte de la ESUN, hay varios de representantes del otro bloque que igualmente lo apoyan y aunque sean minoría, son personajes influyentes. Además adelantó su campaña tres meses antes que nosotros...

- Entiendo - acotó ella - si ese es el plan que ya ha sido trazado no me queda más que acatar.

En su interior Relena no pudo seguir concentrada en su reunión, para sí misma pensaba en como lo haría con la gira ya que empezaría a fin de ese mes. Ryo tendría que quedarse en la tierra si o si, con su madre lejos y su padre a millones de kilómetros.

Durante los días siguientes Relena recibió una llamada de Sally Po, jefa del área de preventer del espacio exterior.

- Supe que estabas tratando de contactarme hoy - dijo Sally Po.

- Así es, es por el tema que te solicité a principios de esta semana. Sé que no puedes entregar información al respecto, pero una vez más te pido si podemos hacer una excepción.

- Me pregunto si esto se volverá una costumbre cada cierto tiempo - respondió amablemente Sally.

- Discúlpame si pido demasiado - acotó Relena.

- Mantente tranquila, todo está bajo control, los preventivos de la misión principal fueron contactados por última vez antes de ayer y están en el procedimiento. Desde ese momento no hemos tenido nuevas noticias.

- Entiendo, es solo que...

-Te veo conflictuada ¿sucede algo? - Preguntó Po.

- Comenzaré mi gira de candidatura en un par de semanas, empezando por el espacio exterior lo que significa que tendré que salir de la tierra - explicó seriamente.

- Oh, ya veo...¿es por el pequeño?

- Así es, pero tengo un deber que cumplir como ex viceministra de relaciones exteriores y como ex reina de las naciones mundiales. Será doloroso dejarlo en la tierra.

- Mmm es una decisión importante a tomar con su padre...

- Sabía que lo entenderías - respondió Relena aliviada por la comprensión - de todas formas lo evaluaré con...

Relena vio que otra llamada entrante surgía por la línea paralela a la video llamada, era un número desconocido. Despidió a Sally indicando que tenía un asunto urgente que atender ya que creía que Heero podía ser el que la estaba contactando. Al hacer click en el botón verde, una cara conocida apareció en la pantalla.

- ¿Pagan? - preguntó ella extrañada de verlo.

- Señorita Relena, cuánto tiempo sin vernos - dijo el ex mayordomo de los Peacecraft.

- Pagan, que gusto saber de ti. Hace unos días estuve tratando de conseguir tu contacto.

- Imaginé que podía necesitar de mis servicios en estos momentos complicados.

- Pagan ¿cómo supiste? - preguntó Relena

-Si, estoy informado de todo lo que sucede. El joven Miliardo me advirtió hace mucho tiempo que algún día usted requeriría de mi lealtad hacia los Peacecraft, es por eso que apenas me enteré que usted haría una posible gira fuera de la tierra he estado viendo las posibilidades...

- Así que mi hermano... jamás creí que él estaría tan atento a mis pasos.

- Al parecer tiene bastante interés en los movimientos de su sobrino, más que mal será él quien lidere en un futuro las políticas de los Peacecraft.

- Aún es muy pequeño, por favor Pagan, no le carguemos tal rol que conlleva tanta responsabilidad. Solo quiero que él viva lo más libre que se pueda - agregó Relena.

- Sin duda todos queremos que él sea un niño sano y que crezca feliz. Pero también entendamos el contexto, es el hijo de Relena Peacecraft ... sin duda su carácter será impetuoso.

Relena sonrió ante tal cualidad. Ella observaba que el niño tenía algunas actitudes muy parecidas a Heero, empezando porque desaparecía de su lado en un abrir y cerrar de ojos.

- Entonces Pagan, ¿cuál es tu sugerencia?

- Mi sugerencia es cuidarlo aquí, en el palacio del reino de Sanc tal como se ha hecho con toda la ascendencia de los Peacecraft. Si bien el palacio sigue habilitado como un colegio de señoritas para entendimiento del pacifismo, hay un sector residencial apto solo para él ¿qué opina?

- Me gusta la idea, pero debo confirmarlo con...

- Con el joven padre ¿no es así? en el pasado nadie hubiese puesto en duda tal idea.

- Por favor, entiéndeme Pagan. También debo conservar el clima de paz al interior de mi familia, aunque estemos alejados quiero conservar la esencia que construímos este año - explicó Relena nostálgica mirando por la ventana


Los tipos entraron y se sentaron en el bar.

Los ex pilotos simularon tomar de los vasos con Whisky y esperaron cualquier movimiento sospechoso de los sujetos. Bon apareció detrás de las cortinas con facciones de alivio.

- ¡Ahh! pero que buena chica es esta...

Pero los tipos del bar se dieron vuelta rápidamente y apuntaron en dirección de Bon, los pilotos fueron igual de rápidos y en un segundo apuntaron también a los desconocidos. Todos se quedaron paralizados a punto de jalar los gatillos.

- Vamos vamos ¿por qué me quieren hacer desaparecer? - preguntó temeroso Bon a los desconocidos que apuntaban directo hacia él.

Heero se agachó rápidamente e hizo una zancadilla a uno de los hombres y Dúo empujó con su cuerpo al otro. Pero este último alcanzó a disparar en dirección a Bon el cual quedó herido a la altura de sus costillas. Afuera, los hombres de Bon fueron acribillados por desconocidos que tirotearon los vidrios del lugar. De pronto se vieron bajo una lluvia de balas que no dejaban de llegar al fondo del bar.

Dúo tomó en su espalda a Bon, corrió con él a cuestas saliendo por la puerta trasera del local. Heero por su parte tomó las metralletas del suelo y comenzó a balear a quienes los perseguían dando tiempo a su compañero para escapar con el mafioso encima.

El grupo desconocido los siguió por varias calles hasta que llegaron a un callejón sin salida bloqueado por un alto muro.

- ¡No podré subir con el a cuestas! ¡pesa demasiado! - alegó Dúo.

Repentinamente una puerta aledaña se abrió y una voz les susurró .

- Vengan por aquí - dijo una dulce voz femenina.

No lo dudaron ni un segundo y se metieron por la pequeña puerta. En esa especie de bodega distinguieron a la mujer que prestó los servicios a Bon Lansky y la cual se vio sorprendida al verlo herido.

- ¡Pobre de ti Bon! - susurró ella - ¿qué sucedió? ¿por qué...!?

- Es algo difícil de explicar - dijo Dúo.

- ¡Ustedes lo metieron en esto! - reclamó la joven

- Nosotros no hemos provocado nada - explicó Heero - pareciera que él tenía rencillas hace bastante tiempo.

- Estoy bien, solo creo que me estoy ... - dijo Bon victimizándose por su herida - Jade, quiero que sepas que si muero fuiste la que mejor me...

- Silencio - susurró Heero viendo por la ventana con su arma preparada.

La manada de hombres los estaba buscando entre los callejones, debían salir de ahí lo antes posible para alejarse de los suburbios.

- Y pensar que solo queríamos información fidedigna para llegar a tu cliente y terminamos en esto - susurró Dúo

- Prometo que si me salvan...los compensaré muy bien - dijo Bon respirando con dificultad.

Heero observaba los movimientos, veía a Bon que era el hombre que podía ser la llave para encontrar al personaje detrás de la producción de armamento militar. Este seguía perdiendo sangre y al ritmo que llevaban podía fallecer si no lograban llegar a la nave. Ahí tenían todo lo necesario para curarlo.

- ¡Oh Bon! - exclamó Jade al borde de las lágrimas.

- Me pregunto si podemos contactar a Wufei con esta cosa desde aquí - dijo Dúo sacando el teléfono sin señal- No, definitivamente no hay conexión.

-¡Puedes ocupar el mío! - exclamó Jade sacándolo - ¿puede servir de algo?

- ¡Claro que puede!

Dúo lo examinó y envió un simple mensaje de texto con las coordenadas a la central. Si tenían suerte alguien podría venir por ellos al punto indicado al exterior de la colonia.

- Tendremos que salir - dijo Heero - si nos quedamos aquí nos acribillarán.

-¿Quiénes crees que sean? - preguntó Dúo - yo pienso que no querían que este tipo nos entregara la información.

-Lo mismo creo...por eso debemos llevárnoslo.

- Entonces salgamos de aquí - concluyó Dúo mirando a Bon - Oye, escucha...tendrás que resistir un tramo largo.

-Descuida, solo cerraré los ojos un momento - susurró Bon.

- ¡Hey no te duermas! te necesitamos lúcido...

- Quiero ir con ustedes - dijo firmemente Jade .

- Esto va más allá de ajustes de cuentas - explicó Heero - esto tiene que ver con una investigación del cuerpo de preventivos de paz, no hablamos de peleas de pandillas. Que salgas de aquí con nosotros implica riesgos.

- Si me dejan aquí, tengo más posibilidades de morir. Yo soy la preferida de Bon vendrán por mí en busca de información. Diga lo que les diga, ellos tomarían mi vida.

- Si sigues nuestro ritmo... - agregó Dúo levantando a Bon y poniéndolo en su espalda

- Por favor...él es la única familia que tengo - suplicó ella con los ojos llorosos.

Heero la observó y asintió. Le entregó un arma para que pudiera defenderse en caso de algún enfrentamiento.

Abrieron la puerta, Heero adelantado al grupo fue observando los callejones para ir avanzando con Dúo que cargaba a Bon Lansky, cerrando la fila iba Jade muy temerosa apuntaba la pistola. Lograron salir de los espacios más oscuros evitando cruzarse con todo tipo de personas, pero no se dieron cuenta que alguien los observaba desde una cuerda suspendida más arriba. Una sombra encapuchada los vigilaba resguardando sus movimientos, pero al ver que ellos estaban tomando el camino incorrecto no le quedó otra opción más que intervenir.

El encapuchado saltó entre las cuerdas, este dio un giro en el aire tomando ubicación frente a ellos.

- Están esperándolos a la vuelta de la próxima esquina - dijo la voz detrás de la máscara de payaso.

- ¡Pero si eres...! - exclamó Dúo.

Se escucharon varios pasos detrás de ellos. Un grupo de maleantes los había detectado.

- ¡Vayan por este camino! - dijo Trowa.

Dúo cargando al hombre y junto a la joven corrieron por un estrecho pasillo que se abría por entre las casas. Heero se quedó atrás apoyando a Trowa contra los desconocidos. Ambos resistieron bien, pero otro grupo de ellos se sumó disparando, por lo que la contienda se hizo más pesada.

De imprevisto, se vieron sometidos ante los tipos los cuales los golpearon y retuvieron en el suelo.

- ¡Déjenme ver sus rostros! - exclamó alguien entre las sombras.

- Estaban defendiendo al grupo que se llevó a Lansky - informó otro.

- Deben ser los que andan investigando el tema de Ralph, tráiganlos... se los llevaremos.

Heero lanzó una mirada a Trowa para no reaccionar al respecto. El tal Ralph estaba entre los nombres sospechosos que se les entregó a los preventivos para su investigación. Ambos esperaban que Dúo hubiese alcanzado a llegar al punto de encuentro que se envió vía mensaje.

Dúo corrió con Bon a sus espaldas seguido de la joven. Otro grupo de matones corrió detrás de ellos, pero él logró lanzar una bomba que detonó a lo lejos para darles más tiempo. Se metieron por una compuerta que los sacó del interior de la colonia entrando por unos pasillos externos que los llevarían a lugar de la coordenada enviada por el móvil de la chica. Rogando que alguien de la base preventiva haya visto el mensaje, divisó la luz de una zona más abierta donde distinguió una nave de carácter conocido, Maios esperaba por él encendiendo sus motores tripulada por Wufei Chang.

- Vi tu S.O.S - dijo él al ver a Dúo subir agitado a la nave - parece que las cosas no salieron bien.

- Si...si, ya habrá tiempo para sacárnoslos en cara - dijo Dúo cansado descargando el cuerpo de Bon en el suelo.

- ¿Y ese quién es? - preguntó Wufei.

- El tipo al que compran la materia prima, hay que exprimir la información necesaria, aunque primero deberemos sacarle la bala.

- ¿Y esa? - preguntó nuevamente el piloto.

- Bueno ella...ella simplemente quiso venir con nosotros.

La joven se incorporó para presentarse. Sus ropas que dejaban entrever la gran obertura entre sus pechos y pequeños pantaloncillos con medias caladas daban a entender su procedencia.

- Soy Jade Ukisuki, muchas gracias por admitirme aquí para salvar mi vida - dijo amablemente con una dulce voz - Dónde vaya Bon yo iré, por lo mismo quisiera pedir un botiquín, tengo conocimientos de enfermería y puedo curar su impacto.

Wufei, molesto por la presencia de una mujer sobre la nave, señaló una caja que estaba en un armario. Ella fue comenzando a sacar las vendas y utensilios.

-¿Señales de Heero? - preguntó Dúo observando los radares.

- Ninguna, hay que salir de aquí o descubrirán nuestra ubicación. Son más que un grupo de rebeldes de las colonias, si confirmamos que están alineados con ese tal Ralph significa que hay una estrecha relación con el conglomerado armamentista.

- ¿Dijiste Ralph? - preguntó Jade - En el barrio se rumoreó que él ha estado tomando como aliados a varios grupos para ganar territorio ¿Acaso él le hizo esto a Bon?

Wufei la ignoró.

- Tendremos que dejarlos aquí, ya se las arreglarán - dijo Wufei con respecto a Trowa y Heero.

- Esperemos unos minutos... ¡Más vale que lleguen...! - alegó Dúo revisando las pantallas.

Dúo llevó a Jade para que atendiera a Bon en una camilla de un cuarto cercano, con algunos implementos improvisados, logró extraer desde el mafioso la bala que estaba superficialmente incrustada en su costado. Bon se quejaba de dolor mordiendo un pañuelo arrugado en su boca mientras ella comenzaba a coser la herida.

- Vaya, si que eres buena - comentó Dúo observando su forma de cerrar la herida

- No es lo único que hago bien - respondió ella en tono seductor.

Dúo abrió los ojos como platos al no esperar esa respuesta.

- ¡Es broma! - aclaró ella lanzando una leve risita.

Ella siguió explicando a Dúo sobre su habilidad:

- Mi madre era enfermera de algunos centros con soldados heridos, cuando pequeña observaba su trabajo.

- Entonces ¿que te llevó a esto? ¡No me mal entiendas, respeto tu oficio es solo que...!

- Quedé huérfana de pequeña, mi padre fue a la guerra y mi madre murió en un ataque de la antigua alianza. Me vi sola, con hambre...fue ahí que lo encontré.

Ella miró con ternura a Bon cortando el pequeño hilo terminando de suturar la herida.

- Por cierto, estoy agradecida de que hayan aceptado resguardarme aquí - comentó amablemente inclinándose - ¡Muchas gracias!

Dúo no pudo evitar ver los pechos aprisionados entre los brazos de la joven, los cuales se veían más voluptuosos que antes en la reverencia. Él Tosió desviando la mirada en otra dirección.

- De mucho... quiero decir de nada...eee mejor iré a averiguar de mi compañero ¡nos vemos luego! - dijo confundido saliendo de la habitación.

La joven quedó mirándolo con ternura viéndolo desaparecer tras la puerta.

- Te gustó ¿no? - dijo levemente Bon.

- Se ve que tiene buen corazón - respondió comenzando a vendar la zona.

- Le vi una argolla en su mano...claro que eso no es impedimento para... - Bon se quejó de su herida.

- Por favor no te esfuerces, mantente tranquilo y no hables - indicó Jade con una leve sonrisa pensando en lo nervioso que se había comportado el joven de la larga trenza.

Pasadas unas horas, a los preventivos no les quedó otra opción que reportar los movimientos furtivos hechos y además informar a su superiora sobre la situación de la misión. Maios tuvo que salir de la colonia en dirección a la nave base preventiva que se encontraba monitoreando la situación desde otro punto del espacio exterior.

-¿Cómo que se quedaron atrás? - preguntó Sally Po ante el reporte de Wufei.

- Así es, no pudimos esperarlos más - informó Wufei.

- Me cuesta creer que eso ocurra, seguramente algo los retuvo...

- Además tenemos dos polizones a bordo.

-¿Dos polizones? ¿a que te refieres? - preguntó ella.

Dúo intervino la conversación para aclarar la situación apareciendo en la pantalla de Sally.

- Se refiere al mafioso proveedor de Bon Lansky y su prostituta preferida ...

- ¿Qué les hizo pensar que podían llevarlos hasta ahí? - preguntó sorprendida tratando de entender lo ocurrido - Puedo entender lo de Bon, pero ella...

- No me preguntes tanto, todo fue muy rápido, creímos que era la única forma de sacar información relevante. Pero no contamos con que Heero se quedara más atrás con Trowa... no tenemos señales de ellos

- ¿No hay señal de Heero? ¡oh! ¿que le diré a Relena ahora? - lamentó Sally contrariada

- Así que ella lo anda buscando - comentó Dúo.

- ¿Te sorprende? tienen un hijo juntos - intervino Wufei tratando de rastrear a los preventivos extraviados.

- ¡Que dilema! - exclamó Sally - por favor sigan rastreando, estoy segura que debe haber una buena razón para que desaparezcan así nada más.

- Entendido - respondió Wufei haciendo su mejor esfuerzo en buscarlos a ambos.


Luego de perder el rastro de Heero y Trowa, Sally no pudo seguir evitando las llamadas de Relena. Sin embargo maquilló la situación diciendo que habían tenido breves contactos con los preventivos a lo largo de esas semanas. No le comentó sobre la desaparición ni menos que habían detectado que estaban retenidos en una base enemiga.

Relena tuvo que decidir sola haciendo de tripas corazón, confirmó con Paigan el ofrecimiento que este le dio de llevar a su hijo al palacio del reino de Sanc para su cuidado. Después de todo el niño había alcanzado a vivir en esa ciudad por largo tiempo, por lo que le parecía un clima apto para él.

En un atardecer previo a su viaje, llegó a la ciudad para dejarlo. Con nostalgia observó algunos edificios del lugar pasando cerca de un camino que llevaba a la antigua casita cercana al risco, frente al mar. En esa zona había pasado alrededor de un año junto a Heero, logrando unirse a él como una familia y compartiendo momentos inolvidables. Ahora, lejos veía esos días dónde ambos se sentaban debajo de la sombra de un árbol a leer reflexiones de política, guerra y paz.

************abre Flashback*************

Ryo acababa de cumplir ocho meses de edad, se arrastraba por la hierba descubriendo el pasto y pequeños bichitos que se posaban sobre las flores recién abiertas por la primavera. Heero, como se había hecho costumbre ,dormitaba en el regazo mientras una vigilante Relena observaba al pequeño a la distancia.

Una suave brisa movió las copas de los árboles. Heero abrió los ojos sobresaltado.

- ¿Que sucede? - preguntó Relena.

-Un mal sueño, eso es todo.

- Creí que ya no tenías ese mal dormir, Heero - comentó Relena.

Durante toda su estancia en Sanc, Relena había notado que como consecuencia de la guerra a Heero le costaba relajarse. Cualquier ruido le sobresaltaba e incluso llegaba a dormir pocas horas. Fue un trabajo minucioso el que hizo para que se mantuviera toda una noche en la cama, aún así a veces tenía nuevamente pesadillas referente a sus traumas.

Él volvió a acomodarse en la falda de la joven, ella acarició su cabello. Ambos se quedaron observando a Ryo dejándolo gatear más lejos de lo permitido.

- ¿Debo ir por él? - preguntó Relena mirando a Ryo embelesada.

- Debe tomar confianza solo, así se hará más independiente - sugirió Heero sin quitarle los ojos de encima.

- Creo que tiene suficiente vigor por sí mismo, me pregunto a quién se parecerá - ironizó la madre.

- Lo mismo digo - agregó Heero mirándola de reojo.

El niño comenzó a llorar repentinamente, algo había pasado. El padre se levantó y fue por él.

Al parecer el bebé había intentado tomar una abeja con su mano. Relena se quedó grabando en su memoria la imagen de Heero tomando a Ryo en sus brazos para distraerlo del dolor que provocaba el picor en su dedo.

Sonrió pensando en que él se había asustado más por el espanto del niño que ella misma. Encantada miró hacia arriba distinguiendo hermosos colores en el crepúsculo.

*************Cierre Flashback***************

Relena miraba el atardecer desde desde la limusina, ahora bajo ese cielo se grababa un recuerdo triste.

Arribaron al palacio de Sanc dónde Paigan los estaba esperando para recibir al niño. Vio como Ryo desaparecía al final de la escalera del exterior en brazos de su ex mayordomo y no pudo evitar derramar una pequeña lágrima al escuchar el sollozo característico de su hijo a la distancia.

Cuando estaba por subir a su vehículo, repentinamente vio una limusina color dorado se estacionaba detrás de la suya y sorprendida reconoció una voz característica que la llamaba.

- Señoritaaa Releeena - saludó Dorothy bajando de la limusina.

- ¡Dorothy!

- ¿ O debo decir joven madre Relena? o más bien futura líder de la ESUN - bromeó ella riendo.

- No esperaba verte por esta ciudad Dorothy ¿Qué te trae al reino de Sanc?

- Usted, por supuesto - respondió bajando con una pequeña maleta.

- ¿Yo? - preguntó extrañada Relena.

- Me he matriculado nuevamente en este lugar de señoritas...

- Vaya, eso no me lo esperaba.

- Así es, además me enteré que el único descendiente directo de la familia Peacecraft residirá aquí cerca, dado que su madre se irá a sus compromisos gubernamentales. Mi mejor opción ahora es seguir aprendiendo de las doctrinas pacifistas conociendo y resguardando al líder de nuestro futuro.

- Dorothy, por favor no le otorgues tal etiqueta, es un niño que no entiende el peso de su apellido . Veo tus buenas intenciones, mas no quiero que se entere de nada aún.

Dorothy hizo una honesta referencia hacia la candidata a presidencia de la ESUN.

- Como usted diga, señorita Relena, yo solo estudiaré aquí - dijo inocentemente la joven- solo quiero hacerle saber mi lealtad y compromiso con el resguardo de la paz para nuestras futuras generaciones. He cambiado mucho, la nueva vida libre de guerras me ha hecho re-descubrirme, espero confíe en mí después de todo lo vivido en el pasado.

- Dorothy no me mal interpretes, confío en ti. Finalmente la paz ha traído una nueva forma de ver nuestras vidas y cambios para todos - aclaró Relena.

- ¡Quién mejor que usted para decir esas palabras! Después de todo ha traído al mundo a la descendencia de los Peacecraft, increíblemente también hijo del hombre que nos llevó a la nueva Era.

La ex viceministra la miró amenazante al ver que ella había hecho referencia a Heero.

-¿Me pregunto dónde estará él en estos momentos? - agregó Dorothy maliciosa.

- Donde quiera que él esté, no es de tu incumbencia - dijo rotundamente Relena.

Dorothy la miró sorprendida ante tal terminante frase. Sabía que la señorita Relena solía ser muy cordial, pero cuando mencionaban al ex piloto del gundam sacaba todas sus defensas a relucir.

- Es cierto - concluyó Dorothy - seguramente sigue trabajando para mantener esta reluciente paz, igual que usted señorita Relena. Le prometo que no me acercaré al niño, no es de mi autoridad intervenir en aquello. Lo que sí estaré en esta institución, por favor vuelva admitirme.

Relena pensó que al tener más ojos activos sobre Ryo podrían ayudar a vigilarlo mejor, en eso vio una ventaja teniendo a su amiga cerca.

- Ya no soy la directora de este colegio, Dorothy. Habla con Paigan...dile que reactive tu antigua matricula y que yo lo he autorizado.

- ¡Excelente! muchas gracias señorita - exclamó emocionada la rubia de largas cejas.

- Pero...si Pagan necesita alguna ayuda, no se la niegues. - aclaró Relena - puedes observar y no intervenir ¿quedó claro?

- Clarísimo, Señorita - aseguró Dorothy viendo como la joven subía a su limusina.

Relena dirigió una sonrisa conciliadora hacia Dorothy desde la ventana, recibiendo de vuelta otra honesta de parte de ella.


Heero caminaba esposado junto a Trowa. Ambos condescendientes con sus captores estaban siguiendo todas las instrucciones pertinentes. No sabían dónde estaban, pero todo parecía indicar que ambos se encontraban en una base lejana a la colonia dónde los habían retenido.

Ya encerrados en una celda, esperaban que en cualquier momento volvieran por ellos. Tenían noción que los utilizarían como marionetas para probar nuevas fabricaciones de mobile suits, ya que oyeron una conversación entre soldados que decían que pronto arribarán a ese lugar los "J8 y J9" refiriéndose a modelos de prueba. Los pilotos querían esperar a ver de qué magnitud de suits habían construido.

En medio de la oscuridad, Heero estaba apoyado en la pared viendo un punto fijo, pensó en Ryo y Relena los cuales en ese momento estaban en Bruselas.

- No los sacas de tu cabeza ¿no es así? - infirió Trowa.

Heero levantó su mirada. Su compañero continuó con su deducción:

- Cada vez que me veo en estas situaciones no dejo de pensar en el circo. Ese es el lugar que quiero cuando las misiones acaban...pero mi compromiso está con la paz también. Imagino que para ti debe ser más difícil ahora.

- Todo se ve distinto - admitió Heero con seriedad.

- Debe ser porque le dimos un sentido a nuestra vida. Ahora tenemos dónde volver.

Heero se quedó pensativo. Sabía que ella estaría preocupada si no se contactaba pronto y se preguntó que estarían haciendo Relena y Ryo en esos momentos en Bruselas.

*********** abre Flashback*************

Habían pasado casi ocho meses del nacimiento de su hijo, la ex viceministra ya estaba siendo presionada por volver a las juntas de Bruselas para planificar su candidatura. Él había sido llamado a participar de una misión otorgada por el área preventiva y dada la peligrosidad del asunto, Heero explicó a Relena la importancia de volver a fines de ese mes.

- Agradezco la deferencia que tengas en consultarme antes de aceptar - comentó Relena agradecida de corazón mientras regaba un arbusto.

Sin duda, todos esos meses juntos habían dado el espacio de confianza para contarse todo lo necesario respecto a sus vidas, sabían que cualquier decisión afectaría la crianza de su hijo, que por cierto en ese momento tomaba una larga siesta.

- Sabíamos que este momento llegaría - suspiró nostálgica con la mano en el pecho - Ya no tenemos excusas para seguir manteniendo este lugar.

Heero miró a su alrededor. Ella había logrado un hermoso jardín durante la estancia en la pequeña casita en el reino, admiraba la constancia que tuvo al respecto y lamentaba que ese lugar se quedara abandonado otra vez.

- Tenemos razones para seguir manteniendo esta familia - dijo Heero - Eso es suficiente, este lugar no nos define. Lo vivido en este tiempo no se desmorona por volver a nuestras antiguas labores.

Heero sintió que ella estaba mejor luego de esas palabras, solo quería animarla ya que muchas veces Relena había reiterado que él tenía ese poder por sobre el resto de las personas. Esa vez, hizo justicia a sus asiduas declaraciones.

Se acercó a ella cuando terminaba de acomodar la tierra con sus guantes de jardinería. La levantó tomando sus manos y la besó tiernamente en la mejilla como señal de acuerdo y complicidad.

************** cierre Flashback*************

Los pensamientos de Heero fueron interrumpidos por la apertura de la celda. Ambos pilotos cubrieron sus rostros con unas bolsas y los encaminaron por los pasillos. Escucharon varias compuertas abrirse y llegaron a una zona aparentemente abierta donde oían el ruido de soldaduras, gritos y crujir metálicos.

Al descubrir sus rostros, Trowa y Heero dieron cuenta que estaban en un hangar de reparaciones, frente a ellos había dos máquinas gigantes cubiertas por una gran que ocultaban los nuevos modelos de mobile suits notando que por debajo de la gran sábana salía un delgado cable que conectaba con las computadoras aledañas que controlaban la simulación de una cabina movible.

Comenzaron con Trowa, sentándose en un asiento aplicando en su cabeza un casco. La cabina comenzó a encenderse destellando una gran luz desde la corona y haciendo que la butaca se moviera en todas direcciones. El ex piloto trató de contener su molestia por varios minutos hasta que soltó un quejido sonoro que lo hizo rendirse. Al parar la prueba, este se quitó rápidamente el casco comenzando a vomitar.

Impávido, Heero recordó parte de las pruebas de rendimiento a las cuales estuvo sometido desde inicios de su entrenamiento. Sabía a lo que iba, tratarán de llevar su rendimiento al máximo y ver la cantidad de soporte de su cuerpo. Tenía curiosidad ante lo que provocaba el supuesto sistema del casco por lo que no opuso resistencia.

En un comienzo, fue como siempre, sabía que si lograba controlar su mente, podía dominar cualquier posible forma de dominación, pero la manera en que se sintió y cómo rememoró ciertos actos de su vida le recordaron bastante a la cabina del antiguo Beyond, de hecho se parecía al procedimiento de activación de las memorias. Pudo resistir bastante bien, pero de repente distinguió una imagen que le causó extrañeza.

Pudo distinguir una mira telescópica que buscaba apuntar hacia un objetivo entre una multitud de personas. El sistema óptico, proveniente de un arma militar de larga distancia se preparaba para aumentar de forma nítida la imagen enfocándose en un punto. Se lograba divisar un escenario afuera de un gran edificio blanco con pilares al estilo romano.

Heero quedó atónito cuando distinguió a la distancia una cabellera larga de tonos dorados que estaba sentada en primera fila, al lado de otras personas. El lente apuntaba directamente a ella esperando el momento exacto en que se levantara de su asiento para apretar el gatillo. Al reconocerla sintió cómo su estómago se apretaba por el terror.

- Su rendimiento está llegando al 90% y sigue subiendo rápidamente - comentó un subordinado.

- Notifiquen al mayor del resultado. ¡Al parecer hemos encontrado a quién buscaba! - dijo otro.

Al detener la prueba, se sacó rápidamente el Casco para intentar escapar. Sus piernas no le respondieron, por lo que cayó al suelo aún viendo la imagen proyectada e impotente por no poder moverse. Agitado, lleno de ira, estiró su mano temblorosa para lograr alcanzarla.

- ¡Rele...! - susurró Heero al perder el conocimiento.