Día 21: Fuegos artificiales.


14 de julio.

Otro día que pasa es otro día de soledad...

- Marinette, fuimos invitados a la ceremonia de la Toma de la Bastilla, ¿vas a asistir?

- No lo sé, Tikki. Sé que París merece que sus héroes estén ahí, pero...

- No quieres ver a Chat Noir... ¿No es asi?

- No es eso, más bien... No quiero sentirme con esa sensación de que voy a... Mmmm

- Estás ocultando algo, sabes que puedes confiar en mí, ¿no?

- Si, descuida que no es nada, Tikki.

- Si es con respecto a Adrien, sabes que te ha costado superarlo, pero si necesitas hablar de esto, puedes hacerlo conmigo. Han pasado ya 3 meses, pero te veo aún como la superheroína que es opacada por la tristeza de Marinette. Reprimir tus sentimientos hará que empeore todo.

- Está bien, ¿quieres que sea sincera? Olvidé como era ser feliz siendo Ladybug y Marinette.

-.-

En la casa de Kagami.

- ¿No notas a Marinette algo extraña, Adrien?

- ¿A qué te refieres, Kagami?

- La otra vez fui a verla para jugar videojuegos y estuvo distraída que hasta le gané. Es serio cuando pasa, siempre pierdo ahí, en lo demás soy perfecta.

- Oh, debe haber tenido ese asunto de la panadería otra vez de seguro. Ella es fuerte, no creo que sea de tener bajones.

- Yo veo bien que ella apoye a sus padres y está bien... Pero algo más le pasa y me preocupa mucho, cariño.

Adrien abrazó a su novia y acarició su cabello.

- S-si quieres, puedo averiguar por ti.

- ¿Enserio harías eso? Marinette es tu amiga, también confía en ti, Adrien. Me haría muy feliz averiguar qué es lo que quita su felicidad y ayudarla en lo que necesite.

De hecho, ya se había adelantado y comenzó a hacerlo desde hace un mes cuando una noche siendo Chat Noir la encontró llorando en su habitación. Solo que necesitaba acercarse más a ella y por eso quería proponérselo a su novia para que siendo su alter ego pueda entrometerse un poco más y saber realmente que le estaba pasando.

Ya no iban a ser más vigilancias a distancia.

- Eres una buena amiga, Kagami.

- Tu también lo eres y por eso te quiero mucho.

Se aferró ella más a su abrazo.

- Oye, hoy será la ceremonia de la Toma de la Bastilla, ¿quisieras venir conmigo?

Oh no, ¿cómo ahora le diría que siendo Chat Noir debería estar ahí?

- Hoy no podré, tengo que hacer una sesión de fotos.

- Pero es feriado.

- Igual, para mi padre estas celebraciones son un día para que los ociosos no trabajen y él pierda dinero.

- Que frío sonó eso, mi madre también es algo así con este día. Lo bueno es que no soy como ella.

- Igual, trataré de escaparme para poder ir, ¿sí? Te lo prometo.

- Gracias, Adrien. Pero si no estás, creo que sabré por qué no pasó.

- Eres muy linda comprendiéndome. – besó su frente en señal de agradecimiento.

Si quería averiguar que le sucedía a Marinette, debía actuar ahora mismo.

-.-

En el balcón de Marinette.

- Mira Tikki, los fuegos artificiales de la tarde. Me muero por ver los de la noche.

- Si, estarán hermosos.

- Aja. ¡AAAAAAAAH! ¿Quién dijo eso?

- Yo, mi bella dama.

- ¿C-chat Noir?

- El mismo en carne y hueso.

- ¿N-no te han enseñado a no meterte en casas ajenas?

- Creo que al parecer no... Oí una palabra rara antes, quien es ¿Zitki? ¿Bitki? ¿Tikki?

Carajo, la regué.

- Es una paloma, ¡ésta!, jejeje. – dijo Marinette nerviosa viendo a la paloma del costado que se posó en su balcón.

- Hola, amiguita. – le dijo a la paloma. - Y dime, ¿qué haces en este lindo atardecer?

- Miro el paisaje. Es lindo.

- Creo que más que yo, no lo sé.

- Tu eres atractivo porque quieres.

- ¿Eso es un coqueteo?

- ¿P-probablemente?

- N-no sabía que eras de coquetear a las personas.

- No, solo que... Quería jugar contigo, ya sabes.

- Antes al parecer estabas enamorada de mi... No me sorprende si quisieras volver a hacer ese jueguito.

- No, Chat. Quedamos como buenos amigos y solamente así.

Si, así es mejor para no perder la cabeza por el chico gato. Espera, ¿por qué pensé eso?

- Ya que estás algo divertida, te diré por qué andaba por aquí. Además de que en la noche tenemos que celebrar el 14 de Julio, estaba pensando invitarte a la ceremonia, como una invitada especial. Ladybug y yo iremos y pensaba que sería bueno que te diviertas un poco y vengas con nosotros, ¿qué dices?

- ¿H-hoy en la noche?

- Si, no hay nada de malo, ¿no?

- Eeeeehm... Sí, más bien justo por eso estaba en el balcón ahora, me gustan los fuegos artificiales que hay después de los desfiles.

- Te gustan mucho, ¿no?

- Si, me hace recordar a que las luces están llenas de esperanza. Es como ustedes, Ladybug y tu defienden París a capa y espada, tienen la esperanza de que algún día puedan derrotar a Hawk Moth. Y por más que no lo quiera, él sabe que harían todo por las personas que aman.

- Guau, siento que conoces muy bien ese sentimiento.

- Es amor, al lugar donde vives y a las personas con quienes convives. – suspiró. - ¿Tu luchas por alguien, Chat Noir?

- Si, por Paris y por las personas que quiero. Principalmente porque no quiero que le pase nada a mi padre o a otros miembros de mi familia y amigos.

- Perdona que sea algo inoportuna, pero... ¿Tu padre solamente? ¿Y tu madre?

Chat Noir se quedó mirando el horizonte.

Hace mucho que no recordaba a su madre.

- Mi madre está en un lugar mejor. No está conmigo, pero me cuida donde esté.

- Estaría orgullosa de ti si descubriera que eres un superhéroe.

- ¿Tu lo crees?

- Yo lo estoy de que lo seas.– dijo Marinette firmemente mirándolo en cada palabra pronunciada.

¿Por qué rayos dijo eso?

- D-digo, también otras personas lo deben estar.

- Gracias, Marinette. Me gusta verte coqueta, hace que seas cada vez mas hermosa.

¿Acaba de decir qué cosa?

- D-digo, no digo que antes no lo seas, por no ser coqueta significa que seas fea.

Ay ya lo estoy regando.

- Mejor te digo que ahí estaré, Chat. Estaré alentándolos a ambos o eso creo, aunque admito que mi favorito eres tú.

- Creo que ahora si a cierta chica levanté el ánimo, es lo que necesitaba para ser feliz, ahora si tengo que ir a la ceremonia, ¿necesitas que te lleve?

Los fuegos artificiales terminaban y rodeaban el bello rostro del superhéroe haciendo que Marinette termine acertando con la cabeza sin escuchar lo que dijo.

- Bien, princesa. ¡Vamos a por el evento!

- ¿Espera qué?

- ¡Sujétate fuerte!

- ¡Aaaaaaaaaaaaaaah!

Tenía que fingir para que no descubra su identidad, pero admitió esa tarde algo importante, no podía alejarse del héroe gatuno por nada del mundo.

- Las alturas te sientan muy bien, ¿no?

- Creo que sí, deberíamos hacerlo más seguido.

- ¿Entonces permitirías que te visitara más seguido? Es que también es agradable tener una amiga como tú.

- Con gusto, puedes confiar en mí, Chat Noir. En todo lo que necesites.

Solo Marinette esperaba que esas palabras no se las lleve el viento. Por más que Chat Noir tuviera novia, ella quería que él confiara en esa versión civil que nadie veía.

No más Adrien en su corazón, solo quería un amigo con quien compartir aventuras y ese chico definitivamente era y seguirá siendo Chat Noir.

-.-

Palabras: 1300.

-.-


¡Día 21 terminado!

Uh, exactamente 1300 palabras uwu

Segunda parte de esta historia y Chat Noir buscaba solamente la aprobación de su novia para no sentirse culpable de visitar a su buena amiga Marinette y "verla de lejos"

Esta historia está emocionandome al escribir y espero que sigan acompañándome en los siguientes caps.

¡Quédense en casa!

- Ann.

Siguiente cap:

Día 22: Beso. (OH SI!)