Capítulo 26

"Sudor , sangre y lágrimas"

ALECTO

Alecto observaba orgullosa como los obreros muggles trabajaban por darle lo que su imaginación deseaba; un conjunto de cornucopias que representaran distintos escenarios donde los competidores tendrían que vérselas cara a cara con el pasado , donde los espectadores revivieran mitos y lugares que en antaño eran refugios tan amados.

Sentimentalismo, anhelo, deseo, esperanza… eran las emociones que Alecto tendría que moldear delicadamente. Los habitantes de Inglaterra tendrían que saber quién es su amo.

Loa magos por su parte levantaban estructuras, atenuaban los colores de las rocas, colocaban un peligroso rio, hacían todo cuanto podían y hasta más. La construcción era brillante y parecía que todo Londres no pensaba en otra cosa que en el gigantesco edificio que se alzaba en el centro de la ciudad dentro de los espectaculares parques de Londres. Alecto prácticamente los había cerrado al público de un día para el otro. Los sangre puras que gozaban de pequeñas paseos al aire libre escucharon como en medio de la noche vehículos de carga pesada, una masa increíble de obreros y un grupo de magos y brujas en sus escobas eliminaban el acceso al parque y destruían bancas, sillas y tiendas; en su lugar ahora se alzaba imponente un conjunto de 7 cornucopias divididas en grandes hexágonos que daban la apariencia de un enorme panal.

Entre los ciudadanos existía la pregunta primordial "¿por qué construyen otra?" era cierto que era el aniversario y todos esperaban alguna temática especial pero mas de un miembro de la elite se preguntaba el por qué construir una en el centro de Londres, ( más una tan grande) , cuando existían más de 4 cornucopias funcionando activamente por todo el país. Los ciudadanos de Londres jamás habían tenido los juegos prácticamente afuera de su ventana.

Cuando apagaban el televisor los juegos desaparecían, eso era todo, pero ahora era una realidad que tendrían que observar cada mañana y eso no a todos les hacía gracia.

La ignorancia es un bien preciado para muchos.

Mientras Alecto no dejaba de hacer muecas de dolor cuando un pequeño edificio no quedaba como ella deseaba, y se preparaba para fulminar al responsable con la mirada, Voldemort cortaba flores en su jardín.

Pequeñas petunias, hermosos tulipanes y delicadas rosas blancas dominaban los jardines privados de su palacio. Parecía un oasis rodeado de la fría realidad de Londres. Mientras eliminaba unas cuantas espinas de una pequeña rosa observaba de reojo la pantalla que le daba acceso a las cámaras de la ciudad, observaba con un leve interés el trabajo de Alecto y se preguntaba si lo haría bien; era una meta arriesgada la que perseguía, se dijo. En ese momento, en la construcción, Alecto demolía el desperfecto que le había causado esa mueca de estrés en sus perfectos labios color rojo, al ver este gesto Voldemort se preguntó si en un futuro en vez de cortar las espinas de las rosas blancas de su palacio tendría que cortar el delicado cuello de Alecto.

Era bastante bonito, delgado y fino.

Los pensamientos de Lord Voldemort fueron interrumpidos súbitamente cuando Clarissa Rosier y Rodolphus Lestrange entraron en el jardín.

Clarissa Rosier , nacida Lestrange, era la joven viuda de la familia Rosier. Se había casado con un miembro de la familia ,más de fuerza que de gana; extrañamente Henry Rosier no gozo mucho a su joven novia y murió envenenado por un insolente sangre sucia, según la versión oficial. Lo único que se sabe con certeza acerca de Clarissa Rosier es que sus hermosos ojos verdes centellaron durante todo el funeral de su esposo. Poco después de su muerte se unió a la organización de los mortifagos y su fuerte carácter la hizo subir rápidamente. Rodolphus adoraba a su joven sobrina, hija de su hermana bastarda Katrina Lestrange; como su madre Clarissa nació fuera del matrimonio pero afortunadamente para ellas, tanto Katrina como Clarisa , eran hijas de sangre puras. Cuando la madre de Rodolphus murió lo primero que este hizo fue acoger a su hermana junto con su pequeña hija. Clarissa prácticamente fue criada por Bellatrix ya que Katrina murió poco después.

Clarissa se distinguía por ser una de las mejores espías del gobierno, solo Alecto rivalizaba con ella en esos menesteres y cuando supo que Draco Malfoy y compañía habían desaparecido del castillo sus alarmas sonaron. Crabbe y Goyle no contaban con la intimidad de la que gozaba el resto del grupo así que habían sido dejados atrás. Solo basto unas cuantas charlas e interrogatorios para que Clarissa supiera a donde habían ido y no era exactamente a relajarse un poco.

Rodolphus carraspeo un poco y Voldemort se dio la vuelta, intrigado por saber que le había traído esta joven flor.

- Mi señor… -susurro Clarissa inmediatamente, ejecutando una limpia reverencia, Rodolphus le siguió.

- Clarissa…. Rodolphus… - replico Voldemort aun sosteniendo la rosa, con su mano libre tomo el pequeño rostro de Clarissa, la observó detenidamente . Lucia magnifica, llena de vida y sin ninguna pena. Quiso reír por un momento pero en vez de eso pregunto:

- El luto… ¿Cuánto tiempo ha pasado?

Clarissa contuvo una mueca irónica

-9 meses mi lord- respondió con la voz entrecortada, Voldemort sonrió pensando en la actuación de la joven. Sin duda Clarissa Rosier había nacido con el estómago de los Lestrange y la insensibilidad de la familia de su padre.

- Bastante tiempo para que una joven viuda siga tan sola… pero ha sido el suficiente para que seas uno d ellos mejores elementos de este gobierno- comento Voldemort satisfecho. Retiro su mano del rostro de la chica y continuo en tanto se volvía a sus flores -¿Qué les ha traído por aquí?

Clarissa se puso de pie, se ajustó la gabardina negra y miro a su tío por el rabillo del ojo indicándole que la siguiera en lo que estaba punto de decir.

-Mi señor… -comenzó seriamente- tengo noticias … graves noticias que podrían revelarnos la más horrible de las traiciones

Voldemort , que estaba cortando de nuevo las hojas de su rosal, se detuvo. Sabía que había traidores dentro de su gobierno, que quisiera deshacerse de ellos bueno… creía que el momento debía ser adecuado, probablemente este lo era, pero debía de esperar a que esta joven le digiera quien de todos era el traidor.

-Continua.. -siseo Voldemort retomando su trabajo, aun si mirarla

-Draco Malfoy.. -comenzó Clarissa ligeramente; sonrió ligeramente satisfecha al ver como Voldemort detenía abruptamente su trabajo y la miraba de reojo , con esos ojos viperinos. – anuncio oficialmente que iría a la mansión Parkinson a las afueras de Londres pero mi Lord , mediante interrogatorios he descubierto que ese no ha sido su único destino.

-¿ Ah no?- espeto Voldemort girándose, mirándola por fin. Sus ojos centellaban de ira. Nagini, como la serpiente del Edén , miraba todo atentamente desde un manzano y Rodolphus Lestrange contuvo el aliento al creer verla sonreír pícaramente.

- No mi señor… - replico Clarissa- de la mansión Parkinson pasaron a la casa de Marie Greengrass y según mi informante están rumbo a Escocia para ir por Daphne Greengrass..

-¿Están?- cuestiono Voldemort

-Mi señor.. me informan que toda la banda de Malfoy están en la misión, excepto los chicos Crabbe Y Goyle y , al menos por ahora, mi informante.

-¿Quién es ese informante Clarissa?

Clarissa asintió en dirección a Rodolphus y este salió momentáneamente del jardín regresando con un pelotón de guardias y un lastimado y vulnerable Blaise Zabini rodeado de un desconcertado grupo de sirvientes vestidos con la ropa que debían portar cada uno de sus amigos.


Sala de entrenamiento; El capitolio

Los tributos entrenaban en los diversos equipos que ofrecía el Capitolio; lanzas, cuchillos, pesas.

Entrenaban extenuantemente en tanto una mujer los observaba atentamente, no podría hacer otra cosa y era bien sabido: sus tributos simplemente no estaban muy dispuestos o solícitos de su ayuda. Bill era como un niño bien aplicado, no había queja en él, pero Priscila veía en sus ojos la sombra de la culpabilidad, Victoria simplemente se alejo de ella sin mediar palabra desde el día que la conoció y comúnmente la ignoraba desde el amanecer hasta el alba. Hoy se fue a lanzar cuchillos a un muñeco de entrenamiento, llevaba una media hora, y Priscila estaba segura que pasaría mas tiempo absorta en sus asuntos así que no podía hacer mucho. Ronald Wesley seguía en cama mientras todos intentaban que su aspecto no se viera tan miserable, Celestia estaba tan absorta con el que parecía haber olvidado a sus propios tributos.

Pese a que era un deber de Draco Malfoy, Celestia era la encargada de cuidarlo, una extraña misión para ella pero algo de lo que no pudo zafarse. Draco entrenaba a sus tributos personalmente pero como no estaba era una tarea que le habían asignado a ella. Elizabeth Foster estaba en cama por una fiebre mientras su líder desaparece misteriosamente de la capital. Todo era muy extraño, demasiado.

La ausencia era notada , por supuesto, todos pensaban en ello pero no lo demostraban. Era peligroso demostrar preocupación por el enemigo, incluso curiosidad, así que todos callaron y esperaron a que eventualmente todo saliera; excepto Victoria.

Priscila había notado como su nuevo tributo desaparecida cada tanto del piso que tenían asignado. Mas de una vez la había encontrado tratando de llegar al piso de los Malfoy pero los guardias se lo impedían y ella estallaba en rabietas cada vez mas insoportables; la ultima vez fue peor, los guardias se cansaron de ella y antes de que Priscila se diera cuenta le habían cortado todo el cabello.

Ahora parecía que se había rendido, Bill había mostrado una fugaz mueca de alivio en su rostro, pero Priscila opinaba que eso estaba lejos de ser cierto y tenia razón. Mientras su enfermera la evaluaba Victoria aun sentía los cortes que los guardias le hicieron al quitarle todo el cabello; usaron un cuchillo oxidado y viejo que apenas pudo hacer su trabajo, Priscila había tratado de arreglar pobremente lo que hicieron pero aun sentía como la sangre le brotaba a ratos cada vez que pensaba extensamente y se tensaba. Todo esto se le hacia muy raro. Su amo jamás desaparecía sin mas y el que esa chica Foster se hubiera esfumado con el era algo que menos le hacia gracia.

Henry Summers la observaba divertido, la historia de como un tributo femenino se escabullía cada vez que podía a las habitaciones de los Malfoy se había extendido rápidamente. Todos pensaban que eran amantes antes del cambio de tributos y ahora era un rumor general que Victoria era la amante desechada y Elizabeth la amante en potencia. Su hermano igual había desvaído la mirada pero en vez de mirar como Victoria destrozaba a su muñeco de practica observaba como la pequeña Louisa James trataba inútilmente de usar un bonito arco de plata y tensar una flecha. Max la observo atentamente, sus brazos eran delgados y débiles al igual que su cuerpo menudo; su tez era pálida y llamativa por sus enormes ojos verdes. Le daba curiosidad ver como esa niña lograría sobrevivir.

Gabriela Sherman ignoraba a todos y concentrada su campo de visión en la pantalla que le mostraba como identificar las diferentes clases de yerbas venenosas. Lucas Monroe y Robert Duerre practicaban lucha cuerpo a cuerpo. Paul y Rebeca ataban cuerdas en agiles nudos y los observaban atentos tratando de absorber todos los movimientos de sus oponentes. Bill por su parte se limitaba a descansar un poco, estaba tenso y nervioso y no era para menos. Les habían anunciado en una rápida junta que Ronald Weasley se cambiaria al distrito 2 en vez de el 12 y que Victoria y Bill serian finalmente equipo, esto no le complació del todo. No sabia si ser el compañero de una loca seria mejor que ser el compañero de un rebelde, las dos eras perspectivas bastante malas así que cerro la boca y no dijo más.

Max Summers aun estaba atento a Louisa, le fastidiaba esa tonta niña y su evidente inexperiencia pero aun mas le molestaba que un ser tan débil y patético estuviera ahí. No lo soporto mas y se dirigió a grandes zancadas hacia ella y le arrebato el arco. Louisa lo miro con terror, los demás tributos se quedaron atónitos y calmaron sus gritos internos y se quedaron absortos en la escena, los guardias conociendo el carácter de los hermanos Summers, se adelantaron suponiendo que iniciaría una pelea, Priscila se quedo de piedra, helada pero inmutable sabiendo que no tenía poder de intervenir. Incluso los entrenadores, que hablaban plácidamente en el observador con los patrocinadores se silenciaron de inmediato.

Max no los miraba, tomo el arco tan delicadamente y como un maestro diligente se lo extendió a Luisa de la forma correcta, le tomo la muñeca y la acerco a sí mismo y le puso el arco en las manos mientras la acomodaba en la posiciona adecuada. Louisa, aun en estado de shock, obedecía sin muchos problemas y cuando se dio cuenta de lo que el trataba de hacer presto atención

-No tienes fuerza en las manos- sentencio Max con una mueca- pero en tu caso este es el mejor instrumento que podrías escoger, una lanza o un cuchillo serian mucho para ti- soltó a luisa y continuo- tensa la flecha, tiemblas demasiado y por eso se cae, no tienes fuerza pero tu pequeño cuerpo demuestra agilidad.

Louisa lo obedeció, tenso el arco y soltó el tiro, el cual dio en el blanco; un punto blanco en la pared.

Ella sonrió y Max sintió que era la mejor sonrisa que había visto en su vida. Luisa tenia unos dientes hermosos, y unos pequeños hoyuelos en las mejillas; lo miro con agradecimiento y Max se alejo tratando de no pensar en las miradas posadas en él. Henry burbujeaba de furia, Victoria simplemente hizo una mueca al recordar su propio pasado, Gabriela sonrió socarronamente, recordando la pelea que sucedió cuando hacían sus demostraciones y volvió a sus yerbas, Lucas recordó a Caroline, su pequeña prima y suspiro entre una fugaz sonrisa, Robert se encogió de hombros y siguió con lo suyo. Paul y Rebeca se miraron expectantes, aunque algo recelosos, planeando un nuevo futuro.

Lo que ninguno hizo fue observar la puerta principal y como los guardias daban paso a una mujer y a un hombre joven que miraban de diferentes maneras la escena.

Celestia se removió en su sitio algo tensa. Son niños, pensó; sostenía los papeles de Ron en una mano. Ron por su parte miraba a Louisa y de inmediato pensó en Olivia… y en Hermione, ¿dónde demonios estaba?


PAUL Y REBECA

Rebeca se acostó tranquilamente en su sillón favorito y saco su nuevo libro preferido. Esperaba terminarlo antes de los juegos; ella pensaba que era gracioso apurarse por terminar un libro por que iba a morir y no quería perderse el final. Gabriela se lo había prestado y había amenazado con matarla si no se lo devolvía, se quedaron en silencio un momento y después de unos segundos ambas rieron.

Paul por su parte se metió silenciosamente en la habitación, tenía una toalla enrollada en la cabeza y unos pantalones de nilo, estaba descalzo y sin camisa; miro a Rebeca pícaramente y exclamo:

-¿Quieres que te advine el futuro?- espeto moviendo juguetonamente un manojo de cartas delante de ella.

Rebeca lo miro de reojo, Paul venia después de cada entrenamiento haciendo su entrada triunfal por la puerta con cada nueva ocurrencia y juego, ayer se habían tornado serios y habían hablado de hacer una alianza para sobrevivir lo más que pudieran; esperaba que viniera hoy. Max Summers era un cretino como su hermano pero hoy habían visto que podría ser que no fuera tan cretino.

Aparto la vista de su libro y respondió:

- ¿De dónde has sacado eso? Y ¿Qué demonios traes puesto?- dijo entre risas

-Lo traje de casa-replico Paul encogiéndose de hombros- y este es mi atuendo del adivino del viejo oriente, así que ¿Qué dices? , ¿quieres hacer un poco de magia?

-¿Magia dices?- rio Rebeca irónicamente- creo que decir que eso es magia haría que nos cuelguen…

-¿Tienes miedo?-replico Paul retadoramente

-¿Enserio crees en esas cosas?

-Hace años no creía en la magia y ahora ….- comenzó Paul- solo juguemos, me recuerda a mi madre

-¿Tu madre?- cuestiono Rebeca

-Mama leía cartas en un local en Suffolk antes de morir, era una especie de médium y me enseñó a mi- suspiro Paul- siempre entraba en transe y esas cosas, era algo extraña…

Rebeca observo como Paul se tornaba serio y tenso y antes de que Paul dijera mas dijo:

-Buen argumento-espeto Rebeca- vamos a mantener las tradiciones y a jugarnos la cabeza.

Rebeca aparto las velas que adornaban la mesita de café , tomo un cojín y se sentó en el suelo en tanto Paul tomaba otro y hacia lo mismo; tomo las cartas y comenzó a extenderlas una a una en la mesa.

- Escoge 5 – dijo Paul seriamente, tratando que la toalla no callera sobre la mesa.

Rebeca escogió sin pensarlo las primeras 5 que vio, Paul aparto las demás y tomo las 5.

-Vamos a ver, vamos a ver- tomo al primera, la miro y continuo- la muerte..

-¿Enserio?- replico Rebeca rodando los ojos- dime algo que no sepa

-¡No, no!- continuo Paul- a veces la muerte significa vida o más bien renacimiento, ya sabes… muere lo viejo y viene lo nuevo.

- Yah… ¿y que más?- Rebeca miro a la puerta algo nerviosa, esto podía considerarse una ofensa moral a los magos, pero se encogió de hombros y pensó; nuestra existencia ya es una ofensa para ellos y siguió la mano de Paul a la otra carta. Paul tomo dos y continuo:

-La fortuna y… el amor- susurro Paul pícaramente- lo siento, sabes que no estoy disponible.

-¿Enserio?, creí por un momento que coqueteabas conmigo, ya me estaba enamorando… -respondió Rebeca irónicamente

-Pues no.. pero significa que el amor vendrá a ti y al fortuna…

-¿Qué con ella?-pregunto rebeca despreocupadamente.

-Esta de cabeza, la rueda de la fortuna… eso no es bueno- espeto Paul con una mueca de concentración- es muestra de fortuna cambiante… aunque puede ser bueno, con la suerte que tuviste al terminar aquí es mejor que cambie ¿no?

Rebeca sonrió y respondió;

-Probablemente, ¿Qué dicen las otras dos?- pregunto levemente atenta a la mano de Paul

-Veamos…- Paul levando ambas y apareció la imagen de un cuervo y un sol- el cuervo es muestre sin duda, la anuncia, pero no necesariamente es la tuya y el sol significa luz y vitalidad…

-Y eso significa… -cuestiono Rebeca

- Probablemente que haya muerte a tu alrededor pero que tengas al final un periodo nuevo de luz, un renacer…


RON

En donde estas Hermione..

Mi cabeza no paro de darme vueltas durante los primeros días, todo aprecia un sueño sacado de alguna de esas novelas muggles que leíamos en la guarida pero con el paso de los días en tanto me alimentaban mas y recuperaba las fuerzas ( y peso) fui cayendo en cuenta de que todo esto era real.

Hoy la pequeña mujer que me saco de esa mesa de operaciones, no se como llamarla de otra manera, me anuncio (como si de algo bueno se tratara) que comenzaría con mi entrenamiento.

Estuve a punto de negarme, de mandarla al diablo a ella y a su ridículo cabello amarillo (porque si, como si tener el cabello azul no fuera lo suficientemente malo se lo ha teñido amarillo) pero recordé que esa seria una oportunidad de encontrar a Hermione. Claro que trate de esconder mi propósito pero cuando llegue a la sala de entrenamiento y no la vi por ninguna parte mi cabeza comenzó a girar de un lado para el otro disparatadamente. Obviamente este pollo me lanzo una mirada perspicaz y me vi obligado a detenerme.

Después del entrenamiento comí con los demás tributos, ahora ellos eran los que no paraban de verme a todas horas y solo quería darles una paliza y hundirlos en el suelo pero rápidamente me compadecí de ellos. Pobres imbéciles…

Una chica me llamo la atención en particular…. Gabriella creo que era su nombre. Me veía diferente, no con lastima u odio, si no con perspicacia y si algo me han enseñado estos años es que esas miradas prometen muchas cosas. Me miraba con una sonrisa llena de malicia y por alguna razón le sonreí , creo que ambos vimos una oportunidad en el otro.

Después de que termino mis asuntos, que no son más que comer y hundirme cada vez más en la miseria y en la locura que provoca la soledad, me permiten pasear un rato por este castillo. No es que sean tan generosos o que me deseen lo mejor; los doctores lo ordenaron. Así que cada día los guardias vienen a mi habitación y me escoltan por cada uno de los pasillos de esta encantadora choza. Es bonita , debo admitir, pero decorada con un gusto terrible. Se que no soy un guru de la decoración de interiores pero en la encantadora cueva donde vivíamos leíamos revistas de todo tipo y un día me vi obligado a tomar lo único que quedaba. Unos extensos volúmenes de una tal Marie Kondo y sus mil consejos para tener una casa mas o menos decente y otro acerca de la decoración con los mejores colores o algo así, es ridículo lo sé , pero este lugar me crispa los nervios.

Hoy, cuando mi paseo estaba por terminar y pasaba por los departamentos que llevan al mío vi algo que me hizo olvidar todo lo demás.

Veo como Malfoy, Zabini , Flint etc, etc. son cogidos por una tropa de guardias. Mientras forcejean una rubia de ojos verdes lanza un maleficio a Malfoy y este se transforma en un pequeño hombre anciano.

Mi guardia y yo miramos atónitos la escena y Lestrange dirige su mirada hacia nosotros , en silencio hace una seña y le indica a mis guardias que me saquen de la escena, el paseo termino y yo estoy pensando solo en una cosa.

Si esos no eran los verdaderos zoquetes de la elite ¿dónde están los reales?, ¿dónde estas Hermione?


Marie Greengrass

Observo como el grupo emprende el camino hacia Escocia.

Estoy de pie observando por mis ventanas al estilo francés como cabalgan escoltando mi carruaje de viaje , se despiden con un movimiento rápido y salen a todo galope.

No estoy sola, todos mis sirvientes observan en un pesado silencio como estos jóvenes, a mi parecer niños, toman un riesgo mortal. Creo que esto cambiara la opinión de muchos de ellos.

A mi lado Rolf aun mantiene esa tosca mirada que ensombrece su amable rostro. Pobre chico… solo bastaron 10 minutos de conversación con Hermione Granger para que adquiriera ese semblante melancólico y derrotado, su esposa Luna Lovegood es su adoración; la pobre Hermione no sabía nada sobre ella.

Su único consuelo fue que ese chico Malfoy le asegurara que estaba viva.

Espero de corazón que tengan éxito en rescatar a la pequeña Daphne de las garras de mis nefastos sobrinos; puede que no sea algo que mueva la balanza a nuestro favor, pero su seguridad vale mucho para todos, excepto para Hermione Granger, durante los días que estuvieron aquí percibí que para ella era mas que nada una desagradable tarea, como un clase de concesión para formar una alianza.

Los observo hasta perderlos de vista. Mis sirventés están en silencio absoluto.

Me giro hacia ellos , siento que debo explicarles lo que está apunto de pasar, probablemente tengamos otra guerra en puerta; Rolf me mira con un vivido interés, el desea esta guerra por supuesto.

Si la guerra estalla y ganamos el podrá encontrar a Luna, saber el destino de su abuelo y dejar de estar escondido aquí, se que esta agradecido pero es un hombre joven, se que desea ardientemente encontrar a Luna Lovegood, por eso supe que el destinaria todo su conocimiento para ayudar a este grupo.

-Se que estuvieron acuchillando en las cocinas sobre la visita de este grupo de jóvenes que acaba de partir- comencé- no puedo decirles enteramente su misión y su objetivo pero debo advertirles que probablemente una guerra se aproxime, esos jóvenes que acaban de irse pueden ser los que den paso al inicio del fin de este régimen.

Comienzan los susurros llenos de curiosidad, aprensión y esperanza.

- Harry Potter murió hace mucho tiempo, el era nuestro elegido, ahora que él no está probablemente debamos de tomar la difícil tarea que le fue asignada a ese chico de 17 años hace tiempo. Pero- suspire quedamente y volví mi mirada a mi provocativo mural, un mural que pinte yo misma; un fénix azul surgiendo de las llamas- como siempre les doy la alternativa de luchar por la causa o por sus vidas….

Los sirvientes comenzaron a susurrar entre ellos , vi el deseo de luchar en sus miradas , pero antes de que alguno de ellos me lo manifestara todo se llenó de humo negro.

Nos habían descubierto


Daphne

Me han traído nueva ropa, la que tenía ya estaba bastante sucia y en mal estado, por supuesto mis padres no podrían permitir que Tía Marie me viera así

Amalie y yo estábamos tensas y en un estado de emoción mezclado con miedo, después de nuestra conversación la vi de manera diferente.

Esta chica que parecía vulnerable y débil fue más valiente de lo que yo he sido en toda mi vida, no puedo evitar pensar en Astoria cuando veo esa llama de férrea determinación en sus ojos.

Si bien al principio le costaba responder mis preguntas cuando el ambiente se relajó pude recoger toda la información que podía serme útil

-Un chico me detuvo en el mercado hace unos días- comenzó cuando no pudo seguir dando largas a mis preguntas, parecía tensa pero alerta- puso una mano sobre mi boca y me llevo al bosque, a una casita que muchos dábamos por abandonada, muchas casas a los alrededores lo están ya que fueron quemadas por los mortifagos al inicio de la ocupación escocesa. Me retuvo en esa casa un buen rato , estaba aterrorizada y creí que era algún mortifago que quería realizar esos perversos juegos de los que se habla en las calles

-¿Qué clase de juegos?- cuestione

- Los mortifagos no nos ven como humanos, más bien como animales de carga- respondió Amalie rápidamente con una mueca de disgusto- les encanta lanzarnos hechizos de tortura en medio de una reunión o celebración entre ellos, somos su entretenimiento.

No me sorprendió ni por un ápice , creo que lo que más me asombro fue el hecho de no saberlo, después de todo técnicamente yo era un mortifago, muchos de mis amigos lo eran; la marca los delataba.

- Después de un rato- prosigo Amalie poniendo fin a mi hilo de pensamientos- llegaron unos encapuchados, dos mujeres y dos hombres que me miraban atentamente y susurraban entre ellos. Parecía que se debatían entre si podían confiar en mi o no, como en efecto me explicaron después

-¿Quiénes eran?- pregunte, por supuesto sabía quiénes eran, un sabor amargo recorrido mi garganta. Venían por mí. En ese instante me reprendí por haberles dado cuenta de mis desgracias y comencé a planear su escarmiento.

- No puedo decirle aun – contesto negando con la cabeza – me lo prohibieron, solo me explicaron que su plan era sacarla de aquí y si era necesario eliminar a sus padres en el proceso

Matar a mis padres.. sin duda eso era una iniciativa de Draco…

-¿Vendrán esta noche?, ¿Qué tiene que ver mi tía Marie en esto?- continúe

- Se que es una especie de sebo por lo que escuche – replico pensativa- solo me indicaron que le diera el libro y que me encargara de que estuviera alerta

Unas horas después me mandaron a llamar a la entrada del castillo. En mi camino me escoltaron dos sirvientes de aspecto brusco, sin duda con intenciones que no hiciera nada mas allá de recibir a la tía Marie. Cuando llegue me di cuenta que mis padres ya estaban ahí .

Mis padres me observaron con indiferencia, asintieron toscamente con un gesto que decía "más vale que te comportes"

Permanecimos de pie en el umbral del castillo mientras un carruaje se aproximaba sin mucha prisa hacia la entrada. En determinado momento los observe con algo de curiosidad, ¿Cómo podía ser que dos personas que originalmente eran tan diferentes ahora se lleven tan bien?

Mi madre era una soñadora, según me comentaron antiguas criadas de la mansión , mi padre siempre ha sido sensato, claro, seco y reservado. Es como si dos llamas completamente diferentes se hubieran extinguido mutuamente al contacto.

Se casaron jóvenes por insistencia de sus padres, como es costumbre en las familias sangre pura; eran polos opuestos pero ahora parecían leerse el pensamiento.

No describiría su matrimonio como feliz, no soy tan ingenua, simplemente siento que aprendieron a suplir sus necesidades mutuamente o fue mero conformismo.

Veo el carruaje con curiosidad, el blasón de la familia , un grupo de simbolismos pedantes y a todas luces adornado con nuevas adquisiciones sociales. Respiro hondo, hoy puede ser un día crucial.

Los criados se adelantan con servilismo a abrir la puerta, descargar el equipaje y a cubrir a la gran dama que aguardan con una ligera sombrilla contra la llovizna que comenzó poco antes. Espero con impaciencia hasta que una mujer canosa, un tanto regordeta pero en buena forma sale del carruaje, mira a mis padres con una gran sonrisa y a mi me guiña el ojo rápidamente, yo no puedo evitar respingar ante el gesto

- Mi Manox querido- exclamo con una dulzura excesiva- siempre es un gusto verte, querida- pronunció en medio de un saludo amistoso a mi madre- ¿Dónde está… oh ¡Daphne! Mi pequeña

Me estrecho entre sus brazos por un largo rato, alabo mi pelo , mi ropa y hasta mi figura, parecía genuinamente mi vieja tía Marie. Sentir su alegría, la cual era contagiosa , mejoro el ambiente de la casa; siempre sobrio y firme se convirtió en un lugar alegre y ruidoso. Mientras entrabamos por el rabillo del ojo observe como unas sirvientas de apariencia ya mayor seguían nuestro paso respetuosamente mientras el cochero se llevaba el carruaje sin mediar palabra con nadie.


Marcus

Ser esta ridícula anciana no me hace gracia.

Ese par de brujas me tendieron una trampa y me obligaron a tomar la poción multijugos que me dio esta grotesca forma, yo adulador de la belleza femenina, me siento aprisionado dentro de un cuerpo que carece por completo de ella, aunque tengo que admitir que la vieja Marie posee cierto carácter que hace que uno no eche de menos la belleza que ya no posee.

Cuando entramos al castillo trate de no mirar a Daphne por miedo a delatarme frente de sus padres; pese a todo pude observar como la mandíbula de Pansy se tensaba en ese gesto suyo que indicaba que algo no le gustaba, aunque este disfrazada por una poción multijugos todavía distingo entre ratos esa mirada cargada de odio que les dirige a los señores Greengrass. Draco (el paje) nos siguió en silencio y Theo (el cochero) se llevo el carruaje sin mediar mirada con nadie.

La cena estaba servida en unos sencillos platos de porcelana blanca que delataban la caída en desgracia de sus dueños. La señora Greengrass reprimió una mueca de desagrado al ver los cubiertos y lo escaso de la decoración; era lo mejor que pudieron hacer los criados con lo que tenían y un observador más crítico podría afirmar, sin miedo a equivocarse, que habían obrado milagros en ciertas cosas.

Daphne estaba sentada con una postura más recta y tensa de lo normal en tanto yo trataba de parloteaba alegremente con Manox Greengrass sobre temas que no valdría la pena comentar ni siquiera con las personas más vulgares que habitaban el palacio de Voldemort en Londres.

Los temas eran variados: Los juegos, los rebeldes y la incesante cháchara sobre quien se casaba con quien. Me sentía estúpido por hacer esto pero era lo mejor que podía hacer. Por Merlín que hubiera querido hacer la tarea de Draco y Theo.

¡Solo tenían que deshacerse de los criados!, no era una tarea difícil convencerlos de largarse.


Theo

Uno pensaría que un criado corriente en estas circunstancias estaría bastante bajo de peso pero vaya que pesan. Echarlos no funciono, tenían miedo , pero se vieron mas dispuestos a cooperar cuando Hermione ,Draco y yo propusimos dormirlos y sacarlos de aquí mediante el traslador. En un principio era para nuestro uso pero cuando se pusieron difíciles no quedo mas alternativa que intercambiarlo con ellos. No puedo decir que no fueran generosos, se ofrecieron a envenenar a los guardias con su almuerzo y mientras Marcus cenaba con la familia los guardias cayeron uno a uno sin hacer mucho escandalo gracias al veneno que Hermione escogió. No quise entrar en detalles con ella acerca de como tenia tantos conocimientos acerca de venenos pero funciono bastante bien.

Draco asentía alrededor nuestro como si aprobara lo que hacíamos

Deseaba borrar de su rostro esa cara de satisfacción pero sabia que Draco estaba nervioso y eso en el es bastante alarmante.

Aunque era lógico sabiendo que el tenía la peor tarea de todas.


Próximamente ;

"Mi caballo corre furiosamente, Daphne apenas y se sostiene de mi cintura mientras a nuestras espaldas arde el castillo de sus padres. Granger lo mira de reojo, lo sé por qué siento como su caballo va alentando el paso.

Llueve demasiado, es Escocia , por supuesto no podría ser de otra manera. Busco a los demás, Draco, Theo y Marcus.

Theo no está, Draco me sigue los pasos velozmente sin quitar los ojos del camino.

Aún está cubierto de sangre.

La sangre de los Greengrass

A veces es necesario perder nuestra humanidad por un bien mayor

Draco la perdió ya hacía tiempo"