Veamos, el capitulo anterior era la ''chispa'' que me faltaba...
Tenia ciertas complicaciones con este capitulo porque soy casi tan pendeja como Wally y Jenn (pendeja e impulsiva) Nunca me ha gustado que las personas se vayan por las ramas... así que fui directa con este capitulo.
Coockie: Te explico, Linda es un personaje de los comics (La esposa de Wally) y la odio jajaja... pero es porque amo el Flinx. Y por lo que he visto en series, comics y caricaturas Wally es un nerd... Pero un nerd cool (Yo, con un enorme crush por el)
Hechizada: El fic RayoxJinx que leí era un crossover y estaba en ingles :( (La verdad es que no lo encuentro y ahora creo que soñé todo) Si, Wally es como un Sheldon Cooper solo que un poco mas idiota.
Nikki West: Tenia que eliminar el cliché típico de la pareja de Jason y Jinx... y necesitaba un ship que fuera similar al Flinx, la opción obvia para mi era meter a Rayo. (Por la insignia de rayo y porque KF también tiene esa insignia en su pecho) Es simbolismo (?) jajajaja... Este capitulo estoy segura que lo amaras... o no. (La verdad no me tengo mucha fe.)
Exxen: Lo pensé, créeme que iba a hacer lo que pensaste... estaba a nada de escribirlo pero fue tipo ''Nah, hagamos sufrir un poquito mas a Wally. '' Ademas necesitaba un impulso. Y créeme, no quieres escuchar o leer la cátedra que tuve que hacer explicando el arte contemporáneo y las vanguardias.
—Esto nunca pasó. — comento Jenn de manera sencilla desde el marco de la puerta de su habitación.
—No hicimos nada. — contesto Wally intentando mantener los ojos cerrados a pesar de que la luz del día se filtraba por las cortinas.
—Sí, pero no quiero que todos crean que eres el héroe de la historia. — dijo rodando los ojos mientras se cruzaba de brazos. —Ya soy grande, no necesito tenerte de niñera. — termino de decir soltando un bostezo de cansancio.
—Me preocupo por ti, Jenn… — dijo él de manera sincera observándola con esos ojos azules y ella no puede con esa vista… porque en cualquier momento mandara todo al demonio y se le lanzara encima sin importarle que este saliendo con otra chica.
—Claro… porque eso es lo que se supone que hacen los amigos. ¿No es así? — respondió ella con una sonrisa irónica.
—Si… eso hacen los amigos… — murmuro apartando la mirada y con el ceño fruncido. Ni siquiera sabe cómo expresar correctamente lo que está sintiendo en este momento, porque duele la palabra ''amigos, '' duele la situación en la que se encuentra atrapado y duele no tener una forma de escape. Pero lo que más debe doler es el hecho de que Jenn lo esté viendo nada más como un amigo.
—Bien, en ese caso… me voy a casa. — respondió con un encogimiento de hombros. —Te devolveré tu ropa después de lavarla. — finalizo viendo como Wally asentía con la cabeza en señal de aprobación, con la cara enterrada en su almohada.
No sabe de donde pudo haber salido tanta fuerza de voluntad como para no levantarse del sofá, sostener a Jenn de la cintura, cargarla hacia su habitación y permanecer encerrados juntos por toda la eternidad. Todo se siente tan confuso, tan sublime y no entiende como Jenn puede moverse más rápido que él. Pareciera como si ella fuera indestructible, nada la detiene… ella continua con su vida como si nada pasara a su alrededor.
—Nos vemos luego. — fue lo último que la escucho decir después de escuchar la puerta cerrarse.
A veces… cree que es imposible para él moverse, es frustrante saber que pudieron tener algo realmente fantástico y el simplemente la dejo escapar. La dejo ir y no tiene idea de cuánto quiere regresar a ese momento en el que por una vez deba ser egoísta y pensar en sí mismo, en lo que quiere y no en lo que debe hacer.
Han pasado tres semanas desde esa conversación, no dijeron absolutamente nada después de eso, continuaron actuando como si nada hubiera ocurrido. Acaba de empezar la época de la primavera y todos están alborotados, llenos de vida y esperanza a pesar de seguir atrapados en la universidad. Es viernes, el fin de semana pasado fue a Central City para tener nuevamente su motocicleta.
Honestamente, Wally no ha podido dormir últimamente, Jenn sigue colándose en sus sueños… algo que creyó haber ya superado. Pero no, ella siempre encuentra la manera de hacer un desastre con su cabeza y actúa de manera inocente como si no estuviera haciendo absolutamente nada. Y sabe que ella lo hace a propósito… lo tiene mirándola como si fuera un tonto pero también entiende que es uno de esos jueguitos que a ella tanto le gustan para torturarlo. Porque si, sabe que lo quiere, es demasiado obvia cuando le regresa la mirada.
Entonces ¿Por qué seguían con este juego?
¿Por qué había empezado a salir con Linda en primer lugar? ¡Oh! Si, intentar olvidar a Jenn… pero es difícil y puede apostar que le será imposible con ella caminando con sus ligeros vestidos para la primavera, robando las miradas de todos los chicos.
Solo quiere morir, porque es una tortura lo que le está haciendo vivir, no le gusta preguntar sobre cómo van las cosas entre ella y Tavis… lo único que sabe es lo que habla con las chicas a la hora del almuerzo. Ella dice que quiere tomar las cosas con calma y que por el momento no es nada serio. Algunas veces eso lo hace sentir un poco más tranquilo, pero otras veces solo quiere correr hacia ella, llenarla de rosas y decirle que estarán juntos para siempre.
Tiene que empezar a pensar más rápido, planear mejor sus opciones… porque la vida se le está yendo de las manos. Se supone que se juntara con Víctor y Jenn en su periodo libre… así que aquí está, esperando en las mesas que se encuentran fuera de la biblioteca. Está nervioso y desesperado, pero eso es lo que ella le está haciendo sentir últimamente. Ella debe ser una ladrona muy hábil para escapar con su corazón de manera tan cautelosa. Solo tiene que actuar como normalmente lo ha estado haciendo, hacerla creer que está perfectamente bien con ese juego que ambos se dispusieron a jugar desde un principio.
Pero es imposible, porque Jenn sigue haciendo esos gestos que son simplemente encantadores e irresistibles para él. Lo tiene suspirando y deseando por más… solo quiere volver a ponerle las manos encima, revivir aquella noche llena de lujuria y malas intenciones.
Ve rosa a la distancia y sabe que es ella, puede empezar a sentir sus manos sudando con nerviosismo, su corazón acelerándose con cada paso que da más cerca. Y ella está sonriendo de manera radiante mientras ve su celular, la ve guardar su celular en su bolso para luego dirigir su mirada al lugar en donde él ya se encontraba sentado.
—Hey… — comenzó a decir con algo de nerviosismo mientras se sentaba junto a él.
—¿Qué ocurre contigo? — pregunto ella con una ceja alzada. —Normalmente eres el tipo alegre y despreocupado. — comento soltando una risa para luego verlo con algo de preocupación.
—Es solo…
—Uhh… ¿Problemas en el paraíso? — cuestiono ella a modo de broma seguramente creyendo que ya está en una relación con Linda, cuando la realidad es otra. —Oye, Wally… Sé que te he tratado mal antes… como la vez que escribí un montón de obscenidades en tu yeso, cuando te lastime con la punta de mi crayón o cuando quise hacerte sentir miserable invitando a Jasón y Artemisa para esa reunión en el bar… pero el punto es. Que si estas en problemas, cuenta conmigo. — termino de decir dándole una mirada tranquilizadora. Él puede hacerlo, puede acabar con todo esto de una vez por todas, puede decirle que la ama y que ya no quiere estar lejos de ella por más tiempo.
—¡Chicos! — exclamo Víctor con una enorme sonrisa sentándose junto a ellos. — ¿Qué hacen? — pregunto con curiosidad.
—Romeo aquí tiene problemas con Julieta. — respondió Jenn con una sonrisa de lado.
—No es así… — contesto Wally con el ceño fruncido.
—Tranquilo hermano, estamos aquí para ayudar… palabra de honor de la santa trinidad. — dijo Vic asintiendo con la cabeza en señal de aprobación.
—Eso le dije. — comento ella encogiéndose de hombros.
—No está pasando nada… solo he estado estudiando demasiado últimamente. — respondió intentando que dejaran pasar el tema y no volvieran a tocarlo, no con Vic aquí.
—En ese caso… necesitamos ir a divertirnos. — dijo Jenn con una sonrisa felina. —Tavis y Gan tocaran en el club la próxima semana, podríamos ir a verlos.
—No pierdes el tiempo. — comento su amigo moviendo las cejas de manera sugerente mientras que ella simplemente soltaba una ligera risa. Wally no puede continuar escuchando esa conversación, no sin imaginar lo que Jenn ha estado haciendo con el rockero.
—No es nada serio. — respondió restándole importancia. —Ya saben cómo son los músicos… le dedican más tiempo a los ensayos y se distraen muy rápido. — comento de manera sencilla.
—Sí, pero… ¿Te gusta?— pregunto Vic con una ceja alzada y Wally la observa con interés, quiere saber si aún tiene oportunidad.
—Tavis es muy lindo… creo que si podríamos funcionar juntos. — comento no del todo segura, no quería apresurar las cosas, no como la última vez. Tampoco creía que fuera posible superar a alguien tan rápido… Esta segura que es un flechazo pero no uno tan fuerte como para hacer alguna locura. — ¿Cómo van las cosas con Sarah? — pregunto cambiando de tema.
—¡Es increíble! Me pateo el trasero en Call of Duty. — exclamo con emoción.
—Vaya… nunca creí que estarías tan emocionado por perder. — comento Wally con una sonrisa.
—Tú no entiendes, hermano. — dijo Vic negando con la cabeza. —Ella es la indicada… todo es más fácil cuando estoy con ella, es como si el tiempo no fuera suficiente y quisiera estar toda la eternidad con ella. — comento de manera soñadora.
—Wow… es tan empalagosamente adorable lo que estás diciendo. — respondió Jenn con una mueca de disgusto a modo de broma.
—Es amor, y es el mejor sentimiento que podamos sentir. — contesto con una enorme sonrisa.
—Me alegra saber que las cosas vayan bien entre ustedes. — comento Wally con una sonrisa sincera a pesar de estar sintiendo un fuerte tirón en su corazón.
Continúan hablando de cómo les ha ido en las clases últimamente, Jenn menciona que para final de semestre tendrán una exposición de arte con las obras en las que han estado trabajando todos los estudiantes de arte, mientras que Wally la escucha atentamente.
Víctor les dice que planea pedirle a Sarah que sea su novia y ambos están de acuerdo en que lo haga antes de que se le escape la oportunidad. Jenn es la primera en levantarse de su asiento porque tiene que ir a una conferencia en el auditorio sobre la crítica del arte, se despide de ellos para después perderse en la distancia entre la multitud de estudiantes.
No puede continuar con esto, ya no quiere seguir huyendo de lo que siente por ella… siempre han dicho que es mejor actuar y arrepentirse a no actuar y arrepentirse.
Hará lo que debió hacer desde un principio.
—Lo intenté. — comenzó a decir Wally con cansancio viendo como su amigo le dirigía una mirada interrogativa. —Creí que podía controlar todo esto… pero no fue así.
—Viejo… no entiendo lo que estás diciendo. — respondió Víctor con incomodidad y Wally entiende que debe ser más directo.
—Estoy enamorado de Jenn. — dijo con determinación. —No quería admitirlo porque sabía cómo te sentías respecto a ella y pensé que si hacía de cuenta que no lo sentía… esos sentimientos se irían. — continuo diciendo con honestidad, sintiendo como su corazón se aceleraba cada vez más con cada palabra que salía por su boca. —Pero eso no sucedió… y ahora… dejaré de perder el tiempo y haré lo que debí haber hecho desde un principio. — termino de decir viendo como Víctor negaba con la cabeza para después soltar una ligera risa. Puede que Vic sea muy romántico y blando pero lo que acababa de decir Wally debía ser lo más cursi que haya escuchado en su vida y no puede con la vista de su amigo sintiéndose como si fuera un ser miserable y sin alma.
—Jenn se te adelanto. — comento encogiéndose de hombros. —Escucha, sé que las cosas no se dieron de la manera más ideal… pero quiero que sepas que tienes mi apoyo… ella me contó toda la historia. — dijo ofreciéndole una sonrisa en señal de aprobación.
Wally no podía creer lo que estaba escuchando, Jenn se le había adelantado… esa chica tan astuta había hablado con Víctor. Debía ser el chico más afortunado si se había enamorado de una chica tan genial como Jenn. Con una enorme sonrisa abrazo a su amigo sin poder contener su emoción…
—En ese caso… ¿No hay problema? — pregunto con una ceja alzada.
—Mientras no terminen en la cárcel por alguna locura… está bien para mí. — comento Víctor soltando una risa mientras le revolvía el cabello a su amigo de manera amistosa. —Resuelve las cosas con Linda. — dijo con los ojos entrecerrados en señal de advertencia. Y él entiende, solo debía explicarle a Linda que no podían seguir viéndose porque está perdida e irreversiblemente enamorado de Jenn y no lo cambiaría por nada en el mundo.
—Sí, hablaré con ella. Resolveré las cosas y le diré a Jenn como me siento. — se apresuró a decir mientras se levantaba de su asiento para dirigirse a su próxima clase. —Nos vemos luego, viejo. — grito a modo de despedida.
El universo y la suerte estaban de su lado, Víctor le había dado su aprobación, está bastante seguro que Jenn aún tiene sentimientos por él y aunque no los tuviera se aseguraría de volver a conquistarla cueste lo que cueste. Puede aparecer en la puerta de su casa con un ramo de rosas rojas y decirle que la ama… o llevarle serenata. Aun no puede decidir cómo declarar su amor por ella, es difícil decidir porque Jenn merece lo mejor. Podría pedirle ayuda a Rachel para que le ayude a escribirle un poema, no… esto es algo que él debe hacer con sus propias manos.
Sigue sin entender como Jenn puede hacerlo sentir que se encuentra en un sueño, la realidad se vuelve aburrida cuando ella no está… pero ella existe y no es solo un producto de su imaginación. No está prestando atención a su clase, pero eso no importa porque lo único que tiene en la cabeza en este momento es a Jenn. Puede que este empezando a creer en la magia, porque ella debe ser la persona más maravillosa y destructiva que haya conocido en toda su vida. Solo quiere salir de clases, correr hacia ella, tomarla en brazos y escapar juntos… pueden ir a Paris si ella así se lo pide.
Pero antes de hacer todas esas locuras que está pensando, tiene que aclarar las cosas con Linda. No puede seguir usándola para olvidar a Jenn… no es justo para nadie. Si hubiera sabido que las cosas serían tan fáciles, seguramente en este momento ya tendría a Jenn como novia, serian felices juntos y se casarían en invierno.
''Jennifer West'' escribió en su cuaderno y tenía que admitir que el apellido le queda de maravilla.
Y ahora está actuando como si tuviera quince años, sintiéndose todo nervioso e inquieto, sin poder contener todas estas emociones que está sintiendo. Ya no necesita pensar en comida, lo único que necesita pensar en este momento es en Jenn. Puede que no sea tan romántico, pero podría decirle que ella es mejor que la mostaza y todos saben de su amor por la mostaza.
Se ve como un tonto, esta cien por ciento seguro que se ve como un idiota enamorado, pero así es como ella lo tiene y no quiere dejar de sentirse así. No ahora que puede expresar libremente cómo se siente.
Cuatro horas en clase y su cuaderno está lleno del nombre de Jenn y su apellido con varios corazoncitos en todos lados. Y pensar que se burlaba de Gar cuando hacia todo eso, ahora lo entiende a la perfección. Con una sonrisa sale de su salón de clases.
Son las cinco de la tarde, podría enviarle un mensaje de texto a Linda diciéndole que necesita tiempo para pensar las cosas… pero honestamente así no es como él quiere terminar una relación inexistente. La llama para decirle que se vean en la cafetería, le explicara todo… y aun le quedara tiempo para pasar por la florería para comprar un arreglo de rosas para Jenn, también puede comprarle chocolates y un peluche de unicornio.
Espera en la cafetería a que Linda aparezca y no sabe ni siquiera como empezar esa conversación. Puede decir el típico ''No eres tú, soy yo. '' Pero honestamente eso es poco creativo.
Ella tarda veinte minutos en aparecer y Wally se siente nervioso, atrapado y como si fuera el idiota más grande en todo el planeta Tierra. Linda es genial, es bonita y carismática… se ve que es del tipo de chica que entendería si le dijera que no quiere continuar en una relación inexistente.
—Hola Wally. — dijo ella con una sonrisa ligera mientras se sienta frente a él.
—Linda. — empezó a decir con la voz entrecortada.
—Wow… ¿Estas nervioso?— pregunto con una ceja alzada para luego cruzarse de brazos.
—Si… digo, no… — respondió rascándose la nuca con incomodidad. Era ahora o nunca, podía hacerlo rápido, breve y conciso. —Quería hablarte de algo…
—Estoy escuchando. — comento con una sonrisa de lado.
—Nosotros no tenemos química.
—Eso ya lo sé, no tenemos química juntos. — respondió ella de manera sencilla.
—Exacto. — dijo Wally soltando un suspiro de alivio. —Creí que sería más difícil…
—Un momento… ¿Esa es tu forma de terminar conmigo? — pregunto ella con el ceño fruncido.
—Técnicamente… nunca empezamos una relación… — comento con nerviosismo mientras se rascaba el brazo con incomodidad.
— ¡No puedo creer que quise darte una oportunidad!— grito mientras se levantaba de su asiento. — ¡Eres un idiota!
—Sí, soy un idiota… no tienes que decirlo. — respondió con algo de incomodidad viendo como ella masajeaba su sien.
—Solo he perdido mi tiempo con alguien como tú. Eres un imbécil.— dijo negando con la cabeza mientras salía de la cafetería sin molestarse en decir algo más. Wally sabe que merece ser odiado por ella, al menos no hizo un escándalo más grande llamando la atención de todos los estudiantes. Sale de la cafetería después de diez minutos en los que atrae las miradas de algunos estudiantes, pero no es la gran cosa.
Ahora solo tiene que ir con Jenn, no se sabe su horario… pero está seguro que ya salió de clases. Seguramente está en su apartamento pintando… corre apresuradamente al estacionamiento para subirse a su motocicleta. Tiene algo de dinero en su billetera, puede usarlo para las rosas.
—Oye… ¿Qué mosca te picó? — pregunto Dick observando a su amigo corriendo en el estacionamiento.
—Es una emergencia. — respondió con una enorme sonrisa en su rostro.
—¿Debemos preocuparnos?— cuestiono Kori con algo de preocupación en el tono de su voz.
—¡No! Lo resolveré todo. — contesto colocándose su casco para después encender el motor de su motocicleta. Tenía que ser más rápido, Jenn parecía controlar el tiempo para ir siempre pasos más adelante que él. Paso apresuradamente por la florería de la ciudad, compro una docena de rosas rojas porque solo Jenn merece ese color de rosas. Tarda media hora en llegar al edificio de apartamentos que comparten Jenn y Toni.
Respira hondo estacionando su motocicleta junto a la acera antes de caminar hacia el edificio. Wally conoce el camino de memoria, sabe perfectamente que ella vive en el séptimo piso, pero se siente como si fuera la primera vez que viene a este lugar. No puede echarse para atrás ahora que está aquí, por muy intimidante que pueda llegar a ser Jenn… no puede seguir aplazando esto por más tiempo.
''Muy bien, Wally. Eso es todo. '' piensa con confianza, pulsando el botón de subida del ascensor. ''Hora del gran final. ''
Las puertas del ascensor se abren para dejarlo entrar y cuando entra, lo primero que se da cuenta es que huele bien este lugar. ¡Especialmente el ascensor! Maldita sea… huele como el perfume de Jenn. No está seguro pero tal vez su nariz ya este jodida como para estar identificando el olor de ella.
Wally no puede evitar reír débilmente justo cuando el ascensor se detiene y las puertas se abren de nuevo. Sale, mirando a su alrededor, antes de dirigirse en busca de la habitación 113. Se para ante la puerta con el puño levantado durante un buen minuto, antes de darse cuenta de que no tiene ni idea de lo que le va a decir. Él traga saliva con nerviosismo. Mierda. ¿Por qué diablos está aquí otra vez? Bueno, él sabe por qué esta aquí, pero son como las siete de la noche… No es tan tarde. Y no es que le haya dicho que pensaba venir a verla… y quizás ella crea que es un poco espeluznante que se encuentre afuera de su apartamento. ¡Dios! ¿Y si Jenn cree que es un desgraciado? ¿Y si lo rechaza? ¿Qué pasa si le cierra la puerta en la cara?
''Nada grandioso fue jamás conseguido sin peligro.'' Y por alguna razón, la voz en su cabeza está en lo correcto. ''A la mierda, estas aquí de todos modos… toma el riesgo. ''
Baja el puño y golpea la puerta.
Toca tres veces para un buen efecto pero nadie responde.
Espera aproximadamente veinte segundos (veinte segundos de hiperventilación y gritándose a sí mismo que es un maldito idiota espontaneo) Sabe que tiene que gritarle de que esta aquí… si no va a abrir la puerta al menos que escuche lo que tiene que decirle.
—¡Jenn! Estoy aquí por ti. — grita intentando mantener estable el sonido de su voz. ''Bueno, eso sonaba mucho mejor en mi mente… y mucho menos espeluznante también. '' —Quiero decir… Estoy aquí porque tú y yo… quiero… joder. —intento reparar lo que dijo pero esta tan nervioso que le es imposible, seguramente Jenn se está riendo del otro lado de la puerta. Quiere demostrarle que él también puede decirle cómo se siente. — ¡Te amo! Y puede que tal vez te asuste escuchar esto pero quiero que lo sepas… haré cualquier cosa por ti, porque quiero arriesgarme, quiero estar contigo… Eres todo lo que quiero, todo lo que sueño y todo es más fácil cuando estamos juntos. — continuo diciendo esperando a que abriera la puerta. —Tú me haces feliz. — termino de decir viendo como la puerta se abría.
—¡Wally!
—¿Toni?— dijo con un sonrojo en el rostro. ''Si antes no estaba avergonzado, ahora lo estoy. '' pensó escondiendo las rosas detrás de su espalda. —Escuchaste… ¿todo?
—Oww… ¿Son para Jenn? — pregunto con una enorme sonrisa mientras asentía con la cabeza con emoción.
—¿Dónde está ella? — pregunto con un poco de incomodidad porque se suponía que su acto romántico no debía resultar de esta forma.
—Creí que les dijo que iría a ver tocar a Tavis esta noche. — comento con algo de pena.
—No… no menciono nada de eso. — contesto con algo de decepción intentando sonreír con torpeza como si no estuviera dolido con esa respuesta.
—Está en el club que se encuentra a las afueras de la ciudad. — dijo con determinación en su voz. —Ve y dile lo que dijiste aquí. — comento con una sonrisa ligera. —Cuidare las rosas para ella, y asegúrate de ir rápido. — termino de decir viendo como Wally le daba el ramo de rosas.
—¡Gracias! Eres un ángel, Toni. — se despidió, para luego correr hacia el ascensor.
Había venido hasta acá para decirle a Jenn sobre sus sentimientos y si tenía que recorrer toda la ciudad para encontrarla… lo haría. Puede que ya se haya vuelto loco como para hacer todo esto… pero vale la pena. Esta seguro que el recorrido será de una hora, pero puede acelerar y estar en cuarenta y cinco minutos si así quiere.
Se apresura a arrancar su motocicleta, el recorrido es largo pero siente tanta adrenalina en este momento… es como si toda la energía que ha estado acumulando por todo este tiempo está siendo liberada. Solo un impulso era lo que necesitaba para tomar este riesgo. Él ya no quiere seguir perdiendo el tiempo, ha estado en las nubes cuando pudo haber estado en el paraíso todo este tiempo.
Con una enorme sonrisa plantada en su rostro, ve el cartel del club nocturno… cuarenta y cinco minutos de pura emoción y adrenalina… se siente tan vivo que en este momento podría entrar a ese lugar, besar a Jenn y hacer de esta noche completamente suya.
Se estaciona en el estacionamiento, baja de su motocicleta para después entrar al club nocturno. Están tocando ''Staring de Tipling Rock'' y Wally solamente puede buscar con la mirada a Jenn entre toda la multitud de personas. Se supone que no debería ser tan difícil… tiene el cabello rosa, debería ser fácil encontrarla.
Quince minutos son los que tarda en revisar todo el lugar, viendo si Jenn se encontraba en alguna parte, ni siquiera estaba cerca del escenario… y es cuando la ve, ella está en la barra bebiendo de manera despreocupada. No se ve ni feliz, ni triste… se ve neutral. Vino acá por esto, no es tiempo de ponerse nervioso ni de hacer algo estúpido. Con una sonrisa de determinación se acercó a ella.
—Hey…— empezó a decir sentándose a su lado.
—¿Wally? ¿Qué demonios haces aquí? — pregunto ella con una ceja alzada, completamente desconcertada.
—Tengo que decirte algo importante. — dijo sosteniendo su mano con determinación, esto solo hizo que se ganara una mirada interrogante de parte de ella.
—Debe serlo… si viniste hasta acá. — comento soltando una risa divertida.
—Jennifer Hex… Te amo. — susurro inclinándose para luego capturar sus labios en un torpe beso.
—¡Ay! — exclama Jenn, alejándose después de que sus narices chocaran. Wally simplemente se sonroja, estirando la mano para frotar el punto adolorido de su nariz.
—Mierda… lo siento mucho. No era mi intención… — comenzó a decir con torpeza.
—Realmente sabes cómo causar una buena impresión ¿No? —dijo con una sonrisa felina plantada en su rostro y Wally ama la vista. No puede evitar sonreír de manera torpe, su rostro se calienta en un grado tan desfavorable. Si alguna vez pensó que el alcohol podría calentarlo… ¡Esperen a ver el poder que tenía Jenn sobre él!
—Ya sabes lo que dicen… Hazlo en grande o vete a casa. — contesto con una sonrisa de lado y ve como las comisuras de los labios de Jenn se arquean hacia arriba en una sonrisa descarada. Ella aparta la mirada, sonrojada, antes de cruzarse de brazos sobre el pecho.
—Podrías haber dicho algo antes… ¿Sabes? — murmuro mientras su sonrojo se extendía por sus mejillas. ¡Y Dios! No hay nadie más linda en el mundo que Jenn. —Nos habríamos ahorrado mucho tiempo. — comento con los ojos entrecerrados en advertencia.
—Soy un idiota… lo sé. — asintió con la cabeza mientras se acercaba otro poco para estar más cerca de ella.
— ¿Quieres que nos divirtamos esta noche? — pregunto con descaro y Wally debe tomar un momento para responder, principalmente porque siente que se está hiperventilando. Ahora también esta excitado y su corazón está haciendo esos giros todos raros… está bastante seguro que es una buena combinación.
—Por supuesto. — respondió apretando su delgada mano.
—Esta vez no vas a escapar… ¿Verdad? — cuestiono ella con una ceja alzada viéndolo detenidamente.
—Ni aunque intentaras venderme a una organización de villanos altamente peligrosos. — comento soltando una risa para luego acercarse peligrosamente a su rostro. Está bien, honestamente no hay palabras para describir adecuadamente la sensación de los labios de Jenn sobre los de él. Simplemente se siente… sensacional… como si todas sus emociones estallaran a la vez. Como si su cuerpo estuviera en llamas y su mente cayera libremente de un acantilado. Como si cada partícula del universo se hubiera alineado para estar con ella. Como si su corazón nunca dejara de latir, de manera infinita e inmortal… sin un fin.
Y es en este momento… este momento de aquí, por el que ha esperado tanto tiempo.
Ella es la razón por la que ha aguantado tanto tiempo.
Ahora entiende por qué siempre regresaba a ella, porque desde un principio no podía dejarla escapar.
—Te amo. —le susurro de nuevo, no se cansaría de decirle esas palabras.
—Yo también te amo. — murmuro con los ojos entrecerrados, colocando sus manos en su cuello para tirar de él por otro beso.
No sabe cómo paso todo tan rápido, pero de un momento a otro están en su apartamento. Como si no quisieran ser separados, se mantienen todo el recorrido juntos. Jenn riendo cerca de su cuello debe ser la mejor melodía que ha escuchado en su vida. Debe haber muerto he ido al cielo si está viviendo todo esto en este preciso momento. Ella le está sonriendo y él simplemente se inclina para besarla en la frente.
—Te extrañé. — suspiro ella de manera amorosa y puede sentir su corazón dando saltitos de felicidad. Envuelve sus brazos alrededor de la cintura de Jenn y tira de ella hacia un abrazo, entrelazando sus cuerpos como piezas de rompecabezas que encajan perfectamente. Y Dios… es embriagador.
—Nos vimos hoy en la universidad. — murmuro con sus labios rozando cerca de su cuello.
—No. — respondió Jenn con una mirada de tristeza. —Fue mucho más tiempo que eso. — termino de decir enterrando su rostro entre su cuello. Porque él y ella estaban intermitentes desde la primera noche que se conocieron. Desde entonces… nunca fueron algo oficial. Eso es culpa de Wally y lo sabe… se mira los pies con algo de incomodidad.
—Espero… que el tiempo no haya cambiado nada. — murmuro sintiendo como Jenn lo toma por la barbilla para levantar su rostro para encontrarse con el de ella.
—Siempre serás mi Ardiente Velocista... por muy lento que seas. — dijo capturando sus labios en otro beso. Wally cierra los ojos y suspira en sus labios saboreando la sensación embriagadora y adictiva. Jenn se aleja observándolo con los ojos entrecerrados y los labios húmedos y Jesucristo es, literalmente la cosa más sexy y hermosa que él ha visto en toda su vida. La carga para llevarla a su habitación, ella está riendo mientras besa su cuello haciéndole cosquillas. Jenn siendo la chica llena de gracia y descaro, es la primera en levantar su vestido, revelando su sujetador y sus bragas de encaje.
Ella lo ve sonrojarse ante la vista, sus manos apretadas a sus lados. No puede evitar pensar que la vista es encantadora, Wally intentando contenerse debe ser lo más divertido que ha visto. Ella quiere cada parte de él, no puede soportarlo por más tiempo. Se inclina para sentarse en su regazo besando suavemente sus labios. Suspira de alivio cuando las manos de Wally recorren lentamente su cuerpo.
—Wally. —susurra con el corazón acelerado.
Sus dedos rozando su piel, la acarician con una dulzura que nunca supo que sentiría. Jenn se estremece ante el contacto, sus ojos cerrados, sus labios sobre los de Wally, sus dedos enredados en el desorden de cabello pelirrojo. Él la está tocando de manera tan dulce y delicada, pero también con necesidad. Ella lo necesita también. Y en este único momento del tiempo, ella solo quiere que ambos se fundan juntos. Se endereza para luego desabrochar su sujetador y lo tira sobre su hombro. Wally mira fijamente su pecho desnudo por un momento completo antes de que finalmente aleje su mirada.
—Ya las extrañaba. — murmuro estirando su mano para tocar pero Jenn le aparta la mano de un golpe.
—Desnúdate o no te tocaré.
—Que cruel. — dijo mientras se quitaba la camisa con la ayuda de las hábiles manos de Jenn.
—Vamos velocista… solo hazme el amor y ya. — comento en broma levantando la barbilla de Wally con una mano para que pueda inclinarse más cerca.
—Tus deseos son órdenes para mí.
Con mi beta estábamos ''Tanta tensión sexual que se cargan ellos dos... que tengan sexo ya.''
Lo necesitaban! seguramente escribiré lemon de ellos dos porque, no hay mucho de ellos... :v jajaja.
(Ojala que leer al Marques de Sade ayude de algo)
