Itachi Uchiha vivió en su departamento por algunas semanas.
Cosa que no dejaba de ser rara.
Pero habían hablado, y mucho. La última vez que había hablado tanto con una persona había sido con Jiraiya y antes de eso había sido con Annabeth.
Dieron pasos pequeños en los interrogatorios, Itachi al principio no le respondería muchas de sus preguntas y ella no lo presionaba.
Itachi confió en ella y cuando no respondía a sus preguntas ponía su total atención en escucharla hablar, Percy podía hablar con demasiada emoción sobre cualquier cosa, podía incluso contarle sobre el perro que se había encontrado en la calle y el cuál había ayudado a volver a casa y él no se aburriría de escucharla.
Percy curó sus heridas con el poder de Apolo y con ese mismo jugó a ser detector de mentiras cuando hablaba con él.
Fue de especial ayuda cuando llegaron a la parte de la masacre del clan Uchiha donde se enteró de lo que en realidad había pasado. Él no había llorado, no había mostrado emoción al hablar de eso pero de igual manera Percy había tomado su mano en una muestra de apoyo, no le sonrió, no le dijo que no era su culpa e Itachi lo agradeció.
Itachi Uchiha no sabía que tenía Percy Jackson que le hacía abrirse por completo con ella. Pensaba que era su mirada verde, aquella que podía ir de curiosa, a seria y a juguetona.
Y claro que la información no solo viajo de él a ella.
Itachi se enteró de otro mundo completamente nuevo bajo la privacidad de esa habitación, supo del mundo de los dioses.
Cuando pasó la primera semana, Percy ya le había quitado sus ataduras a Itachi y lo dejaba caminar libremente por su departamento pues sabía que era lo suficientemente inteligente como para no salir.
Ella saldría a misiones y tardaría algunos días en llegar a casa, antes de abrir la puerta se le pasaría por la mente que llegaría e Itachi ya no estaría pero siempre lo encontraba ahí, esperándola para responder más de sus preguntas o para escucharla hablar sobre su día. Percy incluso había llegado con heridas menores algunas veces y él le ayudaba a curarse.
Aquella era una de las amistades más raras que Percy había hecho, ninguno de los dos tenía explicación alguna para lo que sucedía entre ellos pero ambos sabían que tarde o temprano tendría que terminar.
Y así fue, al final de la tercera semana, Itachi volvió a meterse en esa caja mística pues era la única manera que se le había ocurrido de sacarlo de la aldea sin que se dieran cuenta.
Se despidieron con una promesa, volverían a verse y él le daría información sobre Akatsuki si ella le hacía un favor a cambio.
Cuando se despidieron, Percy por fin entendió el sentimiento que se apoderaba de ella cuando estaba cerca de Itachi, era lo mismo que había sentido cuando estaba alrededor de Luke.
Ya que Kakashi había decidido ignorar su existencia, Percy se sumergió en misiones y en viajes. Pasó un par de meses en Sunagakure, entrenando el Fūton con Temari.
Pasó casi medio año en Kumogakure como una misión diplomática.
¿Su objetivo? Una alianza formal entre las dos aldeas.
Para empezar, resultaba que era fácil para las personas confiar en ella, el Cuarto Raikage y ella a veces tenían sus diferencias pero dentro de lo que cabe podían hablar sin querer matarse la mayoría de las veces, Ay no la tomó demasiado serio al principio por su edad, incluso lo tomó como una ofensa de parte de Konoha pero gracias a qué se había hecho amiga de su hermano menor, comenzó a cambiar de opinión, más aún cuando la escuchaba hablar con madurez.
Fue en Kumo donde aprendió a manejar mejor su otro Kekkei Genkai, al igual que su Raiton.
Ella había querido aprender Raiton con Kakashi, hasta que dejó de hacerle caso.
Fue por eso que decidió seguir al consejo de Itachi y cuando Tsunade le ofreció subir de rango después de un año y algunos meses después de convertirse en chūnin, ella quiso ser un ANBU.
Itachi había sido la razón de cambio en Percy, él le había dicho que se uniera a esa organización pues era ahí donde aprendías más, tanto sobre la aldea como una manera de entrenamiento para volverse más fuerte.
Se veía con Itachi una vez cada tantos meses, siempre asegurándose de que ninguno fuera seguido. En su primera reunión después de despedirse Itachi le contó lo difícil que había sido que los miembros de Akatsuki confiaran en él otra vez, y con la muerte de Kisame ahora su compañero era alguien que iba por el nombre de Tobi pero él sabía la verdad sobre su identidad, información que también le había pasado a Percy.
Ahora, Percy se encontraba en la oficina de la Quinta Hokage esperando la próxima misión de su equipo.
Hasta que tres personas entraron por la puerta.
Cuando Naruto vió a Percy, la señaló con un dedo y entrecerró los ojos.
—¿Qué hace Konohamaru aquí usando ese jutsu? —preguntó el rubio, sacando de balance a Percy y a la Hokage pues no sabían a qué se refería.
Percy entonces miró a Sakura y arqueó las cejas, la pelirrosa se sonrojó y apartó su mirada de ella.
—Konohamaru volvió a usar tu apariencia para su Oiroke no Jutsu —le dijo Sakura, haciendo qué Percy sonriera burlona y la Hokage suspirara.
Jiraiya no pudo evitar notar el uniforme que Percy estaba usando, en sus cartas nunca había mencionado que se había unido a ANBU.
—¿Hm? —fue lo que salió de los labios de Naruto, aún entrecerrando los ojos e inspeccionando el cuerpo de Percy—. ¿Me estás diciendo que ella es real?
Jiraiya soltó una carcajada al igual que Percy, quién caminó hasta estar frente a Naruto y le dió un beso en la mejilla provocando que el rubio se sonrojara.
Se separó de él un metro y lo miró a los ojos.
—Te extrañé bastante, Naru-chan —le dijo Percy, guiñándole un ojo.
Naruto se quedó en blanco y abrió los ojos con sorpresa, al igual que su boca.
—Ya lo rompiste —murmuró Jiraiya, viendo con diversión a Naruto. Él no estaba sorprendido en lo absoluto sobre la apariencia de Percy pues ya la conocía de antes.
—¡¿Percy?! —gritó Naruto una vez volvió a la realidad, su rostro entero tornándose de un color rojo—. E-estás muy cambiada.
Sakura suspiró detrás de él, sabía que Percy había cambiado bastante y a veces sentía envidia por eso, ahora más que Naruto le había dicho a ella que no había cambiado nada y a Percy ni siquiera la había reconocido.
La Hokage entonces carraspeó, divertida por la situación pero harta de que no le prestaran atención.
—Ha pasado mucho tiempo, ojalá que su entrenamiento haya sido fructífero.
—Dime, ¿tú crees que volveríamos si no tuviéramos algún resultado? —le dijo Jiraiya, cruzándose de brazos.
—¡Misión cumplida, bāchan! —le dijo Naruto, por fin siendo capaz de apartar su mirada de Percy.
—Me alegra escuchar eso —le dijo Tsunade—. Muéstrame tus avances.
—¿Eh? ¿Justo ahora?
Percy carraspeó, recordándole a la Hokage de su existencia y él porque estaba ahí.
—Ah, cierto —dijo la rubia mientras buscaba una de las hojas en su escritorio y se la pasaba, hasta arriba podía leerse "Rango S"—. Buena suerte.
Percy le sonrió a la Hokage y comenzó a caminar a la puerta.
—¡Nos vemos luego, Naruto! —le dijo ella mientras pasaba caminando a su lado, fue entonces que Naruto notó a Samehada en su espalda, confundiendolo un poco. La última vez que había visto esa espada fue cuando Hanako se la había dado a Jiraiya, así que supuso que él de la había dejado a Percy en algún momento antes de irse.
Percy salió por la puerta y la cerró detrás de ella. Se quedaron callados el tiempo suficiente para escuchar a Percy hablar otra vez: "Que linda pareja hacen" fue lo que ella dijo, seguido de eso se escuchó el sonido de un golpe, un quejido y entonces pasos corriendo que se alejaban de la oficina.
Segundos después, Temari y Shikamaru entraron por la puerta, ambos un tanto sonrojados y con expresión de fastidio.
Naruto y Sakura lograron quitarle los cascabeles a Kakashi después de que el rubio fingiera contarle el final del libro.
Kakashi sabía que Percy ahora era de un rango superior por lo que no se sorprendió cuando ella no apareció para pasar por la misma prueba que sus otros dos alumnos.
—Kakashi, ¿hay algo que quieras comentar? —le preguntó Tsunade al peliplata, quién se veía algo decaído por la manera en la que le habían quitado los cascabeles.
—Bueno, hicieron un buen trabajo quitándome los cascabeles, así que.
Naruto y Sakura se miraron de reojo, curiosos.
—¿Por qué? ¿De qué están hablando? —preguntó Naruto confundido pues no entendía lo que estaba pasando.
—Hemos discutido cuál será su rango en el futuro, Naruto —le dijo Shizune, interviniendo.
—¿Cuál será nuestro rango? —preguntó Sakura.
—Naruto Uzumaki, Sakura Haruno, escuchen —les dijo Tsunade, de manera un tanto teatral—. Volverán a ser equipo, ahora con su antiguo sensei. A partir de hoy, formarán el Equipo Kakashi.
—¡Suena super genial, de veras! —dijo Naruto, saltando en su lugar emocionado pero entonces de detuvo a pensar un momento—. Un momento, ¿y qué hay de Percy?
Tsunade hizo una mueca.
—Está en una misión ahora mismo —le informó la Hokage—. Y ella está en un rango diferente al de ustedes, podremos hablar de eso cuando vuelva de su misión.
—¿Y cuál es el objetivo del equipo? —preguntó Sakura después de procesar la última información dada por Tsunade.
—Significa que todas nuestras misiones las haremos juntos —les dijo Kakashi detrás de él—. Ustedes y yo somos colegas.
