El fantasma del pasado
*Los párrafos en cursiva representan recuerdos/pensamientos.
Pudo sentir a Liviu agitándose y tratando de luchar cuando poco a poco comenzó a recuperar la consciencia de sí mismo y su cuerpo. También, alguien en el exterior debió contribuir, ya que mientras Liviu seguía luchando con él para que no despertara, también estaba distraído tratando de evitar el inminente golpe que debía venir de allá afuera. Eso de alguna forma, le dio más fuerza a Levi para seguir luchando contra los fuertes hilos que lo mantenían atado.
Le dio la esperanza de que había alguien allá afuera que deseaba verlo volver.
Mikasa, Eren y quizá, incluso Isabel estaba peleando para traerlo de vuelta. Ceder nunca sería la opción, no contra un pasado que antes ya había lastimado a mucha gente, no contra el dolor que debía haber sanado hace mucho tiempo. No quería seguir perdiendo contra sí mismo, ya no más. Nunca. Tuvo pensamientos felices, no habían sido muchos a pesar de su larga vida, pero eran poderosos y valiosos, y los usó como ancla para salir de esa fría oscuridad que lo quería destrozar y debilitar.
Cuando el último hilo deshilachado que lo mantenía atrapado se rompió, él pudo ver un pequeño universo que se arremolinaba a su alrededor. Estrellas rojas y azules que conectaban los pensamientos y esparcían las emociones, un mundo entero de recuerdos, sensaciones, deseos y miedos. Y en un rincón oscuro de ese pequeño universo, yacía escondido el fantasma de su pasado, gris, roto, enojado y a la vez, demasiado triste. Un fantasma que sin emitir sonido alguno, pedía a gritos ser liberado y al mismo tiempo se aferraba a emociones fuertes. Se alimentaba de ellas y ellas no lo dejaban ir.
Era como verse a sí mismo en una pintura demasiado maltratada por el paso del tiempo, descolorida y cuarteada debido al constante maltrato. Durante tanto tiempo, Levi se vio a sí mismo de esa forma, había permitido que su pasado decidiera quien debía ser en esta nueva vida pero ya no deseaba ser la sombra de lo que fue. Ni la sombra de la rabia de su madre, ni mucho menos la sombra de un apellido.
—Debes detenerte.
Dijo con suavidad, en medio de tanta luz y claridad, aquel fantasma parecía consumirse, apaciguarse. Era extraño hablar con la materialización que había sido el resultado de tantas cosas que se quedaron estancadas. A las que no se les dio una oportunidad de ser redimidas. Levi ya no era nada de esto, pero seguía siendo parte de él porque era lo que alguna vez fue, en otra vida. El fantasma gris, un rostro conocido y al mismo tiempo tan distinto, parpadeó y levantó su cansada mirada.
—¿Por qué haría eso?— Preguntó Liviu después de un momento de mutismo.— Soy la parte mala en ti. Se supone que es así como debes ser.
—No— Levi de inmediato negó y pronto el recuerdo de Hanji Zoe agradeciéndole por haberle salvado la vida los envolvió.— Puedo ser más, mucho más.
El fantasma miró el recuerdo con un ceño fruncido, parecía reflexivo ante las palabras de Levi mientras miraba todo con enormes ojos azules llenos de confusión y algo de conmoción. Por un pequeño y fuga momento, Levi sintió que iba a haber un cambio de corazón, hasta que el recuerdo dejó de ser luminoso y otros recuerdos horribles lo sustituyeron con violencia.
Recuerdos de cosas que Levi no recordaba: había sido él quien había atacado a Mikasa y Annie en aquella cabaña solitaria. Había sido él quien casi mata a Kenny cuando éste lo intentó detener y sí, también había sido él quien había cortado el vínculo de Eren y Armin. Levi miró con horror todas las cosas que había hecho y de las que no había estado consciente hasta ahora. Dio un paso hacia atrás y volvió a negar con la cabeza, seguía diciéndose a sí mismo que había sido influenciado por su reencarnación pasada, que nunca quiso lastimar a nadie. Y sin embargo, había lastimado a la gente que más le importaba y se culpaba por ello.
Se observó a sí mismo siendo todo lo que la gente había dicho que era. No había piedad alguna en las cosas que hacía en esos recuerdos y tampoco había una razón verdadera para justificar lo que hacía; era como si sólo estuviera haciendo esto con el mero fin de lastimar y nada más. En el fondo sabía que aunque hubiera sido controlado para hacer todas esas cosas, lo cierto era que él también había disfrutado hacerlas.
Hubo un momento desconcertante en el que dejó de justificarse a sí mismo, porque en el fondo, él había deseado tanto lastimar a Mikasa por haberse alejado. A Kenny por ignorarlo durante toda su vida. A Armin por ser el guardián de Eren. Siempre se supo egoísta y quizá, se dejó llevar tan fácilmente para hacer algo que de otra manera, era demasiado cobarde de hacer.
Sin embargo, en medio de tanta culpa fría, sintió el abrazo cálido y familiar del afecto, fue esa sensación del cariño incondicional la que no dejó que volviera a ser prisionero de sí mismo. El fantasma frunció el ceño cuando la familiar voz de Mikasa hizo eco por toda su mente, una luz luminosa que tiraba de Levi para que regresara de la oscuridad, y por primera vez en toda su vida, él dio un paso hacia la luz y la dejó ir.
Finalmente fue capaz de abrir los ojos y tomar el control de su propio cuerpo. Cuando despertó lo primero que vio fue la incipiente luz del amanecer colándose por las ventanas del vagón. Podía escuchar a Isabel hablando a su lado, la lejana voz de Annie llamando a Mikasa y luego, una bruma negra que se arremolinaba sobre su cuerpo, sabiendo que ya no podría regresar a éste cuerpo a menos que Levi lo ofreciera voluntariamente.
Los ojos de Levi se movieron para seguirla y cuando la espesa bruma negra se dirigió hacia Mikasa, su cuerpo también reaccionó, de un movimiento rápido comenzó a levantarse de donde había estado desparramado sobre los asientos del tren. De inmediato Eren apareció en su campo de visión, sus enormes ojos verdes llenos de preocupación y al mismo tiempo de alivio, fue sólo instintivo que una de sus manos rápidamente se aferrara a la de Eren en cuanto estuvo demasiado cerca, como para asegurarse de que el médium era real y no otra proyección de su mente.
Sintió que la mano tibia y suave de Isabel tocaba su frente, metiéndose con suma facilidad en su mente aún brumosa, para asegurarse de que fuera Levi quien había despertado ésta vez. Él apartó aquella mano de su frente y lejos de su mente, suficiente había tenido con Liviu metido en ella por años. Con la voz un tanto oxidada, le dijo con urgencia a Eren:
—Rápido, Eren. Ahora tiene a Mikasa.
La advertencia llegó demasiado tarde, Mikasa abrió los ojos y enfocó toda su energía para empujar a Annie al otro lado del vagón, se colocó de pie muy lentamente mientras que Levi escuchaba gritos lejanos de la demás gente en el vagón. Ella miró todo a su alrededor con fríos ojos azules en los que no se podía ver más aquel brillo amable que siempre caracterizó a su hermana. Su frente se arrugó con enojo y una fea mueca se instaló en sus labios cuando notó la forma en que su mano y la de Eren se aferraban. Un enorme portal que parecía bastante inestable fue convocado de inmediato, entonces ella dijo:
—Levi Ackerman, si quieres a tu viajera de regreso, tendrás que devolverme a mi médium.
Por el rabillo del ojo vio que Isabel acumulaba magia en su manos para después lanzarla en dirección de Mikasa. El hechizo, no obstante, había llegado demasiado lento porque Mikasa ya había desaparecido detrás del portal, la magia escarlata hizo una pequeña explosión en el vagón y todo el tren dio una sacudida violenta, por un largo rato, ninguno de los tres pudo decir nada.
Eren fue el primero en reaccionar, dando un paso al frente dijo:
—Debemos recuperar a Mikasa.
Pero tanto Isabel como Levi sabían que no se trataba de Mikasa, sino del guardián en su interior y el inestable vínculo que lo urgía en ir a buscar a su guardián. Levi apretó la mano de Eren a la que aún se aferraba y trató de no permitir que esto lo afectara, sabía que después de todo, ésta reacción era normal. Los ojos de Eren se dirigieron al rostro de Levi y eso pareció hacer un poco el efecto para tranquilizarlo. Isabel también se acercó al médium y apretó con suavidad uno de sus hombros.
—Ve por Annie para que la cure— Le pidió con voz suave, pero la frente de Eren se arrugó un poco con preocupación ante la idea de dejar otra vez a Levi, entonces Isabel aseguró:— Yo cuidaré a Levi mientras tanto.
Eren asintió y soltó lentamente la mano de Levi, luego se dirigió hacia el otro extremo del vagón en donde yacía Annie inconsciente. Isabel suspiró y sus ojos verdes se enfocaron en el rostro de Levi, había una pregunta silenciosa en ellos mientras se acercaba con la intención de revisar que Ackerman no estuviera físicamente dañado. Levi asintió y de inmediato la magia roja de la mujer baño su cuerpo en búsqueda de heridas.
—¿Estás bien?— Preguntó ella, sus ojos seguían el rastro de magia que se arremolinaba en una de las piernas de Levi.
—Claro que no— Levi respingó cuando la magia de Isabel comenzó a curar un hueso roto, aparentemente su batalla mental había hecho estragos en el resto de su cuerpo.— Puse a todos en peligro y lastimé a la gente buena.
—Kushel Ackerman hizo mal— Cuando la magia terminó de sanar la pierna de Levi, Isabel volvió a concentrarla para tocar una vez más la frente de Levi y curar su intermitente dolor de cabeza.— Y ahora el pasado ha venido a patearnos el trasero a todos.
Levi entonces no dijo nada, dejó que la magia cálida de Isabel curara su cuerpo. Se concentró en esa extraña sensación que hacía que todos sus nervios hormiguearan y que se expandía por cada terminación de su cuerpo, al principio de manera dolorosa, pero conforme reparaba lo herido o lastimado, la sensación pasaba de ser dolorosa a placentera. Una vez que Isabel se aseguró de haber curado todas sus heridas, apartó sus manos y la magia se fue, Levi sintió como si hubieran quitado una manta cálida de su cuerpo en pleno invierno.
Eren regresó en ese momento con Annie Leonhardt entre sus brazos, pronto la depositó en los asientos desocupados e Isabel repitió el proceso que ya había hecho con Levi. Su magia se envolvió en el cuerpo de Annie y luego se dejó sumergir en él. Eren miró la escena por algunos segundos, antes de regresar su atención a Levi.
—¿Cómo te sientes?— Cuestionó mientras se sentaba a su lado.
—Normal, creo— Levi encogió los hombros y luego bromeó un poco diciendo:— Estoy acostumbrado a estar al borde de la muerte casi siempre.
Eren apenas soltó una insinuación de una carcajada.
—Bueno...— Comenzó con una pequeña sonrisa.— Ya sabes lo que dicen, yerba mala nunca muere.
Levi también se rió sabiendo que quizá había un poco de verdad en la broma. Un poco de la tensión fue eliminada de su cuerpo y se dio cuenta que eran estos pequeños momentos de opaca felicidad los que traen un rayo esperanzador de luz en medio de la oscuridad, eran los que lo habían ayudado a desplazar a Liviu de su mente. Isabel se irguió cuando terminó de revisar a Annie y también se sentó a lado de ella, pareciendo un poco cansada.
—Afortunadamente, sólo se rompió una costilla— Se estiró sobre los asientos como un gato que acababa de despertar de su siesta y agregó:— Sin embargo, estará inconsciente por un tiempo.
Volvieron a caer en un silencio total, los tres demasiado cansados y devastados para querer moverse o pensar en algo que no fuera este pequeño momento de paz que eventualmente se iría. En medio de todo ese silencio, Levi recordó que él tenía algunos de los recuerdos de Eren que merecía recordar. Merecía saber por qué murió su guardián, merecía saber quién había sido el responsable de romper su vínculo con Armin y más importante, merecía saber lo que había pasado con su mamá durante esa desastrosa pelea.
—Isabel, yo tengo algunos recuerdos que Eren necesita ver— Dijo de pronto, interrumpiendo el agradable silencio.— ¿Podrías... ?
Él ni siquiera tuvo la necesidad de terminar su petición, Madame Escarlata ya estaba asintiendo y poniéndose de pie con una mirada decidida en los bonitos ojos verdes. Eren los miró a ambos con cierta confusión y recelo pero optó por no decir nada, no parecía muy feliz con la idea de recuperar algo que ni siquiera sabía que había perdido, pero era necesario para que pudiera entender lo que estaba pasando ahora. En lugar de decir cualquier cosa, él simplemente asintió ante la mirada inquisitiva de Isabel.
Ella colocó una mano sobre la frente de Levi y otra sobre la frente de Eren, de ésta forma ella ahora era un conductor de los recuerdos de Levi hacia la mente de Eren. Ella cerró los ojos y Levi pudo sentirla buscando dentro de su cabeza todos los recuerdos relacionados con Liviu, tardó algunos segundos antes de que los recuerdos volvieran a reproducirse dentro de su mente. Luego, esos recuerdos viajaron a la mente de Eren.
Le mostró cada pequeño e insignificante recuerdo de la historia de Liviu, la verdad sobre él y por qué la gente en Erdia lo había odiado tanto. También le enseñó cada encuentro que ellos tuvieron en la bahía de Erdia, las platicas tranquilas y los planes a futuro. Le mostró la pelea de aquella noche, antes de que Erdia fuera atacada por los rebeldes. El enfrentamiento entre el Oráculo, Carla y la familia Ackerman. El sacrificio de una madre y de un guardián para salvarle la vida, todo lo que se había perdido esa noche porque ninguno de los bandos quiso escuchar al otro.
Luego le mostró los recuerdos más recientes que pertenecían al propio Levi. El primer día que vio llegar a Eren y la incipiente obsesión con el médium que había abrumado y molestado a Levi, lo que había visto mientras estaba inconsciente después del accidente. Las demás reuniones que le siguieron, la fascinación por los fantasmas que residían en la manor Blair; el miedo que sintió cuando todo el mundo desapareció de Hollow Blair. El alivio de que Eren se mantuviera a su lado. La felicidad que vino después cuando Eren le mostró el resto de Celthia y sus villa. Las cosas que nunca había visto y a las que ya no deseaba renunciar.
El peculiar vínculo que compartía con Eren, el deseo, la pasión y todo lo demás que se escondía detrás de besos sucios y ligeros roces de dedos que pedían a gritos ser algo más. El sentimiento fácil y cálido que había derretido todas sus amarguras, todas sus penas y había borrado las frías noches en soledad. El anhelo que la presencia de Eren Jaeger le provocaba, el terrible miedo a perder todo eso.
También fue valiente para mostrarle lo que había hecho bajo el control de su reencarnación pasada, como había lastimado a Mikasa y Annie. Como casi mataba a Kenny cuando se salió de control y éste lo confrontó. El preciado vínculo que rompió, todo lo malo que había hecho Levi y que deseaba arreglar. Isabel apartó con suavidad las manos una vez que todo lo que Levi quería transmitir llegó a Eren.
Lo primero que Levi vio cuando abrió los ojos, fue la expresión llena de tristeza de la mujer. Era tan extraño, porque Isabel nunca se había dejado impresionar con nada, siempre había una sonrisa burlona en sus labios. Una expresión entre aburrida y desentendida de lo que pasaba a su alrededor, un chiste ácido que decir para burlarse de las desgracias ajenas. Ackerman comprendió por qué incluso Isabel lucía tan descompuesta cuando sus ojos se encontraron con el rostro de Eren.
No había indicios de nada, ni una contracción de que le hubiera afectado todo lo que había visto en los recuerdos de Levi. Sin embargo sus ojos no pudieron mentir, había gruesas lágrimas a punto de desbordarse de ellos, parecía que trataba de contenerlas con todas sus fuerzas pero para éste punto ya era demasiado tarde. Cuando la mirada verde de Eren chocó contra los ojos de Levi, sólo bastó un parpadeo por parte del médium para que las lágrimas se escaparan de sus ojos y se pegaran a sus pestañas.
Eren escondió el rostro entre sus manos y se quedó así por un largo tiempo. Llorando en silencio y tratando de digerir todo lo que se le había mostrado; Levi quiso tocarlo, pero la mano morena de Isabel lo detuvo, cuando sus miradas se encontraron, ella simplemente negó suavemente con la cabeza. Parecía que con ese gesto ella trataba de decirle: "déjalo sufrir, es necesario". Así que en realidad, fue una sorpresa que de un momento a otro Eren levantara el rostro con los ojos enrojecidos e hinchados, sólo para abrazar a Levi con todas sus fuerzas.
Ciertamente, nadie había esperado que algo así sucediera y era lo encantador de Eren, siempre hacía lo opuesto a lo que se esperaba que hiciera.
—Lamento tanto todas las dificultades que has tenido que pasar por culpa mía.— Dijo Levi, quien a pesar de todo, también se aferraba a su médium.
—No lo hagas, no lo lamentes— Murmuró el médium, su nariz enterrada en el cuello de Levi.— No estoy enfadado contigo, ni con nadie más.
—Deberías.
—No, jamás— Insistió el castaño, separándose del abrazo de Levi para asegurarse de mirarlo a los ojos mientras decía:— Cuando se quiere a alguien el dolor es inevitable, después de todo. Y yo prefiero tener un poco de sufrimiento a no haberte conocido nunca.
Levi se quedó congelado ante semejante confesión, ya que claro, ambos habían compartido besos y algunas promesas. Pero ésta era la primera vez que Eren le hablaba claramente sobre sus sentimientos y esto quizá era lo más cercano al te amo que ninguno de los dos se atrevía a decir en voz alta. Por un momento, se quedó en silencio, con los brazos apretándose con fuerza alrededor de Eren, luego...
—Aún así, yo no creo que sea capaz de perdonarme a mí mismo por...
—Entonces no lo hagas— Interrumpió Eren, en el proceso dándole una pequeña sonrisa casi dolorida.— Perdonaré lo suficiente para los dos.
Levi desenredó uno de sus brazos de la cintura de Eren y gentilmente colocó la palma de su mano sobre la mejilla fría del médium. Él de inmediato se acurrucó en la caricia, cerrando los ojos verdes por un momento y relajándose en el gentil toque.
—Cuando todo esto acabe, escapemos a la costa. Tengamos una vida nueva— Susurró Levi.— Lejos de Hollow Blair, del apellido Ackerman. De la Orden y el Oráculo. Seamos libres, libres Eren.
El castaño asintió, había una sonrisa triste formándose en su rostro mientras le aseguraba a Levi que lo seguiría hasta el fin del mundo. Isabel volvió a torcer los labios y tuvo que apartar la mirada de la escena tan esperanzadora que protagonizaban estas dos almas enamoradas. No obstante, el momento se vio interrumpido cuando el tren arribó a la siguiente estación y el ferrocarrilero les pidió que bajaran del tren.
—¡Ah!— Isabel suspiró con tristeza.— Era justo que nos echaran, creamos un alboroto después de todo.
Los tres observaron como el tren se alejaba con rapidez, los habían abandonado a su suerte en una vieja estación en medio del bosque, estaba demasiado lejos de cualquier pueblo o villa así que en realidad había sido cruel, no justo. Eren cargaba entre sus brazos a Annie, quien aún seguía inconsciente, Isabel se abanicaba furiosamente con un abanico negro, mientras que Levi ya comenzaba a pensar en cómo recuperar a Mikasa. Una cosa estaba clara: Liviu quería que se entregara por voluntad propia. Que renunciara a su propia vida por la de Mikasa.
Tenía sentido, Liviu era una reencarnación pasada suya, lo que significaba que sólo el cuerpo de Levi podía ser huésped. El cuerpo de Mikasa no soportaría por mucho tiempo al alma, sin importar lo fuerte que era ella en todos los sentidos. Liviu ya no podía entrar con facilidad al cuerpo de Levi porque ya se había roto parte del control que había empezado a ejercerse, así que Levi tenía que entregarse voluntariamente y Mikasa había sido el cebo perfecto para atraerlo a dónde lo quería.
—Mikasa y Liviu deben estar en la mansión Blair— Exclamó de pronto Levi con un tono lleno de urgencia.— Debo regresar.
—¿Cómo planeas llegar allá?— Isabel señaló todo su alrededor con la punta de su dedo indice.— Estamos en medio de la nada.
—Mi don, mi verdadero don es el de los viajeros— Explicó con simpleza, encogiendo un poco los hombros.
—Bien— Eren ya estaba dando un par de pasos hacia Levi.— Yo iré contigo. Podemos dejar a Madame Escarlata y Annie en algún lugar seguro y luego-
Levi negó casi de inmediato.
—Tú te quedarás a salvo con Annie e Isabel.
—No soy una damisela en apuros, Levi— Rápidamente rebatió el médium, con el ceño fruncido y una mirada llena de terquedad absoluta.— ¡Puedo ayudarte!
—¡No voy a permitir que te pongas a ti mismo en peligro innecesario!
Levi apretó el puente de su nariz cuando Eren volvió a insistir en lo mismo y honestamente, Isabel pudo haberse sentido ligeramente ofendida por lo de la damisela en apuros y como ella y Annie aparentemente entraban en esa ecuación, pero la pelea era más que divertida como para tomárselo en serio. Después de una acalorada discusión en el que ninguno de los dos quería ceder, Eren terminó alzando un poco más la voz cuando dijo:
—¡Pues no me vas a dejar aquí para irte a la guerra tú solo!— Fue sólo un milagro que no soltara a Annie en medio de la pelea verbal.— ¡Íbamos a resolver esto juntos, no lo olvides!
—Jesús— Levi gimió con exasperación.— Eres realmente insoportable, Eren Jaeger.
El médium abrió la boca, más que listo para seguir adelante con la pelea pero nada salió de sus labios porque Annie ya se estaba retorciendo en sus brazos y abriendo los ojos. Al principio su reaccionar fue lento, su mirada tardó varios segundos antes de que pudiera enfocar algo correctamente, sin embargo, cuando comenzó a procesar los últimos acontecimientos que se habían quedado en su cabeza, dio un tirón brusco y Eren tuvo que inclinarse para que ella pudiera bajar de sus brazos de un salto.
Su frenética mirada iba de un lado a otro, tratando de ubicarse y encontrar a su compañera de brillante cabello negro. En realidad, lucía como una completa loca con su cabello rubio despeinado y su vestido deshilachado de la falda y aquella mirada que prometía destrucción absoluta.
—¿Dónde está Mikasa?— Cuestionó finalmente, la voz completamente rota.
—En Hollow Blair— Levi ni siquiera intentó mentir para tranquilizarla cuando le respondió.— Iré por ella.
Annie se quedó en silencio por un momento, parecía que su cabeza todavía intentaba recuperarse del fuerte golpe que se había dado. Pero cuando sus ojos azules se encontraron con la mirada de Levi, ella de inmediato negó en un obvio desacuerdo.
—¿Irás? ¿Como tú solo?— Levi asintió y Eren ya tenía una protesta en la punta de su lengua, cuando Annie fue más rápida en mostrar su propia inconformidad.— No en el maldito infierno, Levi. No voy a confiarte la vida de Mikasa a ti. Yo también iré.
Annie caminó hacia Ackerman y de un rápido movimiento se aferró a la muñeca del viajero para evitar que se fuera solo. Eren también dio un par de pasos al frente y su mano alcanzó la otra mano desocupada de Levi, quien se veía exasperado más allá de toda regla. Pero a pesar de eso, su mirada también se enfocó en Madame Escarlata cuando los ojos de Eren y Annie lo hicieron. Al principio, ella miró toda la escena con desinterés, sin embargo, terminó cerrando su abanico con demasiada fuerza y un suspiro lleno de resignación escapó de sus labios rojos.
—No es la primera vez que me uno a una misión suicida— Remangó sobre sus antebrazos las mangas de su complicado vestido rojo y agregó con algo cercano a la presunción.— No podrían lograrlo sin una poderosa híbrida, de cualquier forma.
Annie sonrió ante el comentario, Eren soltó una carcajada divertida y Levi sólo rodó los ojos. Cuando Isabel se aferró al hombro del viajero, éste cerró los ojos e imaginó su don, de qué color era, como se movía a través de sus venas, lo imagino expandiéndose desde sus palmas hasta la parte de su cuerpo que estaba tocando Isabel y entonces, un pequeño portal negro se abrió. Él pensó en Hollow Blair, las casas vencidas por el tiempo y la estatua de sir Blair oxidada en el centro de la villa. Entonces, el portal los absorbió de un momento a otro, llevándolos de regreso a Hollow Blair.
Cuando el portal los arrojó de regreso a Hollow Blair, Annie cayó de rodillas, Isabel dio un traspié hacia atrás y lo que evitó que Eren no se fuera de bruces también, fue que Levi había rodeado su cintura en algún punto antes de aterrizar y lo mantenía estable. Annie levantó la mirada hacia Levi mientras seguía en el suelo, su ceño fruncido y en sus ojos había una clara advertencia que prometía muerte, pero que el viajero ignoró en favor de seguir mirando a Eren. Isabel se sacudió el polvo imaginario y luego, su mirada se enfocó en el lugar que alguna vez había sido Hollow Blair, o Spring Hollow.
El cielo estaba ligeramente nublado, pero el pasto volvía a ser verde y a decorarse con pequeñas flores blancas. Las elegantes casas estilo victoriano se estaban viniendo abajo y el silencio que envolvía a todo el lugar podía ponerle los pelos de punta a cualquiera. Annie ya se había colocado de pie y sin pensarlo dos veces, comenzó a inspeccionar todo el lugar, con Levi, Eren e Isabel pisándole los talones.
—Todo está en decadencia ¿no es eso una lastima?— Comentó de pronto Isabel, sus ojos verdes también se estrechaban con sospecha.— Hollow Blair no me parecía tan feo...
Nadie dijo nada al respecto, continuaron con su camino por el centro del pueblo con Annie liderándolos. Cuando pasaron a lado de la que alguna vez había sido la casa de la familia Leonhardt, Annie ni siquiera se detuvo o quiso darle una descuidada mirada. Estaba más determinada a llegar a la mansión Blair, en donde sabía que Mikasa estaría que en cualquier otra cosa. Levi, no obstante, se acercó a la rubia y apenas dudó un poco antes de preguntar:
—Nunca pregunté pero ¿qué pasó con tus padres en realidad?— Hizo una pausa.— ¿Ellos están..?
—Muertos— Annie contestó con la frialdad que ya esperaba de ella.— Murieron cuando el bucle se rompió, como el resto de la gente que vivía aquí.
—Lo siento...
Annie se erizó ante la disculpa de Levi, se detuvo por un momento para confrontarlo y decirle con voz dura:
—Deja de sentir pena por ti mismo y comienza hacer algo para solucionar lo que te mortifica.
—No tienes que hablarle así— Eren intervino, dirigiéndose a la rubia.— No todo lo que está pasando es culpa suya.
—Claro, lo olvidaba— La vidente asintió, para después decir con desdén:— Todo esto inició por ti, por tu egoísta padre y tu ambicioso hermano.
A Annie le faltaba poco para escupir, aunque la forma en la que habló sobre Zeke y Grisha había sido con tanto asco que escupir no fue necesario en lo absoluto. Eren no dijo nada para defenderse, porque Annie también tenía cierta razón en lo que había dicho. Pero había logrado que las cosas se pusieran tensas de nuevo entre ellos, así que Isabel rodó los ojos con fastidio.
—Ya no importa quién tiene la culpa— Regañó a los tres con la mirada.— Lo que importa es que sigamos unidos para poder hacerle frente a lo que viene. Ya después podrán volver a matarse entre ustedes si quieren.
Annie desvió la mirada y cruzó los brazos obstinadamente sobre su pecho, pero de cualquier forma terminó asintiendo; Eren no dijo nada, pero por eso mismo le daba a entender al resto que él también estaba de acuerdo con ésta tregua temporal.
—Sí, somos un excelente equipo: la obsesiva con problemas mentales, una hechicera loca, el rarito de los fantasmas y un enano con estreñimiento emocional— Se burló Levi, volviendo a retomar el camino hacia la manor Blair.— Vaya sorpresa que se llevara Liviu.
Una nueva discusión un poco más amena se volvió a crear, tan ocupados estaban peleando entre ellos que ni siquiera notaron que todas las almas de la gente que había vivido en Hollow Blair los estaban observando, arremolinándose a su alrededor como brumosa y espesa neblina gris.
Las puertas dobles de la entrada de la mansión Blair rechinaron con suficiente fuerza para que el sonido hiciera eco en cada pequeño y lejano rincón de la enorme casa. Muchas de las vigas de madera comenzaron a soltar polvo de lo apolilladas que estaban debido al descuido y el paso inminente del tiempo. Muy poca luz del exterior se lograba filtrar a través de los enormes ventanales que tenían las cortinas abiertas. El suelo y todo en la manor tenían una capa de polvo que los bañaba y le daba a la mansión ese aspecto de abandono total.
A pesar de que Liviu ya no estaba en su cuerpo, por alguna razón Levi todavía podía ver a los fantasmas que residían en la manor Blair. Parecían asustados a juzgar por como todos ellos habían estado escondidos en algunos rincones de la casa y sólo habían asomado la cabeza para observar con cierto alivio a Levi, quien continuaba adentrándose a la casa con el corazón latiéndole con fuerza dentro del pecho. Enfrentarse al pasado era algo realmente aterrador e incluso los muertos lo sabían.
Los espectros rojos que tanto habían atemorizado a Levi en un inicio, ahora se mantenían quietos, flotando por encima de su cabeza y sin intentar atacarlo. Sólo lo miraban con vacíos ojos negros que esperaban a que la tragedia comenzara para poder alimentarse. Subió por las viejas escaleras, cada rechinido que ellas daban le ponían la piel de gallina en espera de que algo siniestro lo atacara de la nada. Los cuadros colgados por todas las paredes ahora mostraban el rostro de su madre, desteñido y gris. Siempre supo que los horribles vestidos se le hacían bastantes conocidos como para que pasaran desapercibidos.
Levi continuó con su recorrido hasta que llegó a la habitación que pertenecía a Eren; todos sus libros, ropa y artículos personales seguían allí. La chimenea estaba apagada y las cortinas cerradas, pero todavía, en medio de toda esa penumbra, Levi logró distinguir la figura de su hermana, parada en una solitaria esquina.
—¿Mikasa?
La figura negra dio un par de pasos hacia la luz que se filtraba de un hoyo que había en el techo, entonces unos vacíos y desorbitados ojos negros parpadearon perezosamente para poder enfocar el rostro de Levi, Mikasa estaba pálida y a juzgar por la expresión en su rostro, también estaba muy confundida. Ella no dijo nada al ver a Levi, tampoco intentó correr a abrazarlo, Mikasa simplemente se quedó allí, tan lejana y fría que era simplemente doloroso de ver.
Intentó acercarse a la viajera, tocarla, asegurarse de que su corazón todavía latía dentro de su pecho, pero de pronto una sombra negra y que se peleaba en parpadear entre el dorado y el negro, le cayó encima. Había dos cuencas vacías en donde antes habían sonreído un par de ojos azules llenos de amabilidad. Era tal su fuerza que logró derrumbar a Levi al suelo, sus dedos se habían convertido en filosas garras que sólo querían destruir. Una de esas garras logró rozar con una pálida mejilla de Levi, logrando sacar varias gotas de sangre.
Él no pudo hacer nada para defenderse, seguía tratando de evitar que la criatura le clavara las garras en el cuello o en algún otro punto vital. De repente, todas las criaturas rojas comenzaron a arremolinarse en círculos por toda la habitación, sus gritos eran insoportables de escuchar y una o una comenzaron a abandonar la mansión Blair lo más rápido que podían, rompiendo todas y cada de las ventanas de la habitación a su paso violento.
De manera lejana, Levi pudo escuchar que Eren gritaba:
—¡Liviu, detente! ¡Hablemos, por favor!— Exclamó desde el otro extremo de la habitación.— Ya no tienes que mirarme desde las sombras.
La horrible criatura detuvo su ataque tan repentinamente ante el sonido de la voz de Eren. Se apartó de Levi quien de inmediato empezó a toser, tratando de recuperar el aire del que había sido privado durante el ataque. La mancha negra volvió a parpadear con el dorado, luchando consigo misma para mostrarse como algo más que sólo negrura. Finalmente el alma de Liviu se mostró, el dorado era traslucido y sin brillo, totalmente opaco y las sombras negras seguía rodeándolo, aferrándose y tirando de él.
—Eren— Por primera vez en mucho tiempo, aquella voz no salió con enojo de sus labios.— ¿Sabes quién soy?
El médium asintió.
—Fuiste mi guardián.
Una solitaria lágrima brotó del ojo izquierdo de Liviu, pero la lágrima no fue capaz de ir cuesta abajo, en su lugar, cuando se desprendió de la barbilla del fantasma, ésta flotó y se quedó suspendida en el aire.
¡Hola a todas/os! Espero que se encuentren muy bien. Vengo por aquí para dejar el penúltimo capítulo de éste fanfic, esperando que haya sido de su agrado. Siento que ésta vez ya casi todos los misterios que hubieron en la historia se han resuelto, todavía falta develar la identidad de la mujer al final del pasillo y qué fue lo que pasó con Armin, pero eso se sabrá hasta el siguiente capítulo, así que estoy bastante emocionada por darles el desenlace de ésta proyecto un poco singular. Muchas gracias a todas las personitas que se toman la molestia de leer y comentar, no saben lo mucho que eso significa para mí. Sin nada más que agregar por el momento, me despido. Nos andamos leyendo para la próxima.
¡Saluditos!
P.d: ¿Cómo creen que vaya a terminar todo? Me gustaría mucho saber el final que ustedes tienen en mente para After life.
Love you 3000, Dragón. 🐉🌹
