Es la escena del cumpleaños de Sehrazat en donde ocurre el verdadero primer beso entre ambos. Esta es mi propia versión. Espero que les guste!

Capítulo 31 "Feliz cumpleaños"

Sehrazat sonrió con emoción cuando Onur se perdió en sus ojos. Esa noche todo era emotivo, distinto entre ellos. Él le había propuesto una celebración especial y ella supo que se trataba de su cumpleaños…

¿Qué más podía pedir? Habían decidido ir a cenar solos, y mañana podría estar con Kaan y Mihriban durante el día y a la noche saldría a festejar con sus amigos…

Pero todo el entorno de esa cena la estimulaban a pensar que habría un poco más de romance del que se había instalado de costumbre con él, luego de todos esos días en que la había cuidado en el sanatorio…

-Todavía faltan tres horas…- dijo él mirando el reloj.

-Entonces volvamos en tres horas…- dijo ella con una sonrisa.

-Todas mis horas son tuyas, Sehrazat…- le dijo él y ella sintió que sus piernas se aflojaban y agradeció estar sentada- todos mis días y mis noches… ¿cuándo van a ser mías las tuyas? - le preguntó finalmente, la ansiedad totalmente audible en su voz- ¿cuándo voy a escuchar que me dices que sí?- insistió y ella lo miró con emoción, ya no podía soportar la angustia de seguir esperando para decirle que sí lo amaba… que a ella le pasaba lo mismo que a él y que sus heridas habían sanado…

Sehrazat se perdió en sus ojos una vez más y sonrió. No dijo nada y él comprendió, no había falta decir mucho, él había notado la diferencia en su actitud esos días. Sin embargo, ella buscó la forma de anticiparle algo de lo que sentía…

-Faltan tres horas…- dijo finalmente ella.

-Tres horas…- repitió él y siguieron comiendo…

Sehrazat creyó que él se había conformado con lo que le había dicho, pero un rato después lo vio nervioso y sintió algo de pena por su estado algo alterado…

-¿Quieres que te lo vuelva a pedir? - le preguntó.

-Claro que sí…- dijo segura, con una sonrisa y él sintió que su corazón se perdía un par de latidos.

-Bien…- dijo mirando hacia todos lados, nervioso, incómodo- aquí va…- agregó e inspiró hondo. Enfocó su mirada en la de ella, que sonrió con ternura, era imposible que sintiera más cosas por él- ¿quieres casarte conmigo? - le preguntó finalmente y fue ella quien sintió el golpe en su corazón esta vez.

-Sí…- dijo ella y sonrió. Él jadeó, soltando el aire que repetía.

-¿Puedo escucharlo otra vez? - le preguntó y ella sonrió más.

-Está bien…- dijo e hizo una pausa- sí...- y se perdió en sus ojos- no esperaste mil y una noches…

-Para mí fue toda una eternidad…- dijo y dejó el estuche con el anillo frente a ella. Sehrazat lo miró y sonrió. Se sentía avergonzada, pero sabía que era un gesto importante el del anillo- ¿no lo vas a abrir?

-Sí lo haré…- dijo ella con lágrimas en los ojos y Onur se quedó mirándola con emoción.

Sehrazat abrió el estuche y quedó sorprendida por la belleza del anillo, lo sacó de allí y él, que se había quedado mirándola, se lo pidió.

-Déjame a mí…- le dijo y ella asintió, se lo entregó y él lo deslizó en el dedo anular de su mano derecha, luego tomó su mano y la acarició con suavidad. Ella lo miró con lágrimas en los ojos y él quiso gritar de felicidad- mi vida comienza ahora…- le dijo y ella asintió, casi sin poder ocultar sus lágrimas.

Sostuvo su mano un momento más y luego la soltó.

-Brindemos…- dijo tomando su copa y la vio asentir, haciendo lo mismo. Chocaron sus copas y ella lo miró con tanta ternura que él sintió que se derretía…


Una vez que terminaron de cenar, él la llevó a caminar por la costa y entrelazó sus dedos con ella, había querido hacerlo desde hacía siglos y con la excusa de que todavía faltaban unos minutos para la medianoche él aprovechó…

No dijeron nada durante el paseo, pero de a ratos ella giraba la cabeza para mirarlo y cuando sus ojos se encontraban, le sonreía…

Cuando creyó que era la hora, Onur consultó su reloj y se detuvo. Ella lo miró sin comprender, ya había olvidado cualquier cosa que no fuera la deliciosa sensación de su mano en la de él…

-Las doce…- le dijo y ella se quedó de pie frente a él- comienza tu nueva vida… feliz cumpleaños…- le dijo con ternura.

-Gracias…- le dijo ella, sus ojos en los de él, estaba todavía emocionada por la dulzura con que él la trataba, algo que no era nuevo pero que esa noche le llegaba de manera especial.

Onur levantó su mano y acarició suavemente su brazo, sus ojos enfocados en los labios de ella.

Sehrazat casi no pudo contener su necesidad de sentir sus labios y se acercó lentamente, saboreando la anticipación… esa anticipación que había durado meses…

Onur la besó con suavidad, con una mezcla de ternura y respeto… y ella sintió que se desmayaría con todas las sensaciones que experimentó.

El beso fue corto, demasiado cuando se separaron y él no pudo evitar volver a besarla, esta vez con mayor ímpetu, aunque conservando su dulzura tentativa… y ella también lo besó, quería que él supiera que no estaba solo expectante de lo que él hacía…

Este beso duró un momento más y luego él se separó y se quedó mirándola, todo eso se sentía demasiado bien, era muy romántico. ¿Pero acaso no podrían atreverse a algo un poco más intenso, más demostrativo de lo que cada uno sentía por el otro?

Onur tomó sus manos y las besó y supo que ella deseaba seguir adelante, que necesitaba todos esos besos que habían deseado y no se habían dado durante todo ese tiempo…

La tomó de la cara y acercó su boca a milímetros de la de ella…

-Creo que no puedo pedir nada más para ser feliz…- le dijo y ella asintió sonriendo y humedeció sus labios, invitándolo a volver a probarlos.

Onur suspiró y ella comprendió el efecto que le causaba. Se inclinó y capturó sus labios, pero esta vez el beso dejó de ser tierno y respetuoso, fue húmedo, cargado de todo el deseo que ambos sentían y Onur la apretó contra su cuerpo y la escuchó jadear, disfrutando esa nueva sensación de intimidad…

Sehrazat deslizó sus brazos y acarició su nuca, devolviéndole los besos con idéntica necesidad y de pronto sintió que todo el deseo reprimido la sobrepasaba…

Se separaron agitados y él la miró a los ojos…

-Se que comenzamos al revés… que deberíamos tomarnos más tiempo para esto…- le dijo él y ella asintió- pero necesito sentirte más…- le dijo al oído y la vio estremecerse.

-Onur…- dijo en un tono que a ambos les sonó demasiado cargado de necesidad.

-Lo sé… esperaré… no te preocupes…- le dijo y apoyó su frente sobre la de ella.

Sehrazat se mordió el labio, quizá hubiera preferido que él insistiera, pero le agradecía el gesto, la protección que le brindaba y la confesión de lo que en realidad deseaba…

Se subieron al auto y él la llevó hasta su casa.

Cuando llegaron él se bajó y le abrió la puerta, la ayudó a bajar y antes de entrar a su edificio ella se giró para besar sus labios con suavidad.

Él le sonrió y ella abrió la puerta, y no supo en qué momento sucedió, pero cuando quiso acordar estaba dentro del vestíbulo del edificio, atrapada contra la pared, en la penumbra y los labios de él la acariciaban con desesperación…

Sehrazat le devolvió los besos con la misma intensidad con que los recibía y sintió que él reaccionaba a la situación y la rozaba con su cuerpo.

El beso no perdió intensidad por un buen rato y cuando él se separó, la miró con los ojos oscuros por el deseo que aún sentía y miró sus labios entreabiertos y su respiración entrecortada….

Ella lo tomó de la solapa del saco y volvió a besarlo húmedamente y luego se separaron…

-Buenas noches…- le dijo él agitado y ella sonrió.

-Buenas noches mi vida…- le contestó ella y él la miró un momento antes de irse.

Sehrazat se tomó el pecho para calmar la agitación que sentía mientras lo miraba subirse a su auto. Observó su anillo y cerró los ojos. Era totalmente cierto que se día comenzaba una vida nueva… y eso la hacía infinitamente feliz…


Espero que les haya gustado. Este estaba planeado para ser el último capítulo de esta serie porque aquí es donde ocurrió el beso real, pero supongo que seguiré, al menos un par de capítulos más! Gracias por leer!