!Hola gente¡ Espero que está semana les haya ido super bien, aquí les traigo dos capítulos más de está interesante historia. Los invito a seguir leyendo y por supuesto a que me comenten que les va pareciendo.


POV SAKURA

Aunque la noche había llegado, aun no era muy tarde para ir a dormir. Los jóvenes estaban regados en la sala común, de fondo se escuchaba la voz de Janis Joplin, me imaginé surcando por su época « ¿por qué los humanos vivimos tan poco tiempo?» abracé el pensamiento mientras observaba a todos mis compañero. Algunos de ellos, bailaban al ritmo de ball and chain, otros solo conversaban entre ellos. Después de que Kimimaro se fue me sentí un poco más tranquila, había un ser humano que entendía mi pesar y que inclusive pasaba por lo mismo. Aún me sentía tonta por creer que todo fuera cierto, suspiré y rodeé mis ojos hacia otra dirección. La garganta aún dolía aunque con menos intensidad, estaba tocando mi cuello cuando una de las enfermeras se acercó a mí.

—hola Sakura ¿cómo te encuentras? —me miró con delicadeza, como suelen hacerlo. No me gusta que me miren de esa manera, como si fuera algo tan frágil que pudiera romperse de tan solo hablarle.

—Estoy bien, disfrutando la música como todos —sonreí, mientras miraba todo el lugar.

—Janis era una gran cantante. El motivo de mi presencia, es porque el Dr Hatake quiere verte en su consultorio —me sonrío tímidamente.

— ¿ahora? —me reacomode en mi asiento. Me ponía nerviosa estar con él, temía porque en cualquier momento me dijera lo mal que estoy de la cabeza y que jamás podría salir de aquí.

—sí ¿me acompañas? —la enfermera dio un paso atrás y espero a que me pusiera de pie. La seguí en silencio, al llegar a su consultorio, espere un breve instante afuera.

—listo ya puedes entrar, que tengas excelente noche Sakura —tras decir esto, dio media vuelta y se perdió.

Al ingresar al consultorio pude observar al Dr. Kakashi sentado y al tipo que me había llevado con Itachi la noche pasada de pie junto a él, tragué saliva « ¿acaso todo esto es por aquella noche? » me pregunté mientras daba pequeños pasos hacia ellos.

—hola Sakura ¿Cómo estás? — Kakashi Hatake me hizo señas con la mano para que tomara asiento frente a su escritorio. El otro sujeto me observaba neutralmente.

—hola ¿Qué sucede? —dije mientras bajaba mi cabeza, no quería ver a los ojos a ninguno de los dos.

—nada, solo saber cómo te encuentras. Como bien sabes el día de hoy no te toca consulta, pero noté que esta tarde Kimimaro se sentó y habló un rato contigo. No estoy diciendo que sea algo malo, es más, es bueno dado a que no sueles hablar mucho con tus compañeros, solo que Kimimaro no pertenece a esta ala del Hospital. —cruzó sus manos sobre su barbilla.

— ¿Qué se supone que le diga? Él se acercó a mí, tampoco soy tan arisca como para correr a la gente. — fruncí el ceño.

—no te preocupes, no te estoy llamando la atención. Solo ten cuidado, él sufre de un desorden de personalidad y aunado a esto, hemos descubierto cierto nivel de esquizofrenia.

—ya veo, tendré cuidado. — dije mientras miraba a otro lado «así que el sujeto esta jodido » me mordí el labio.

—hola, mi nombre es Obito, Obito Uchiha. —volví mi rostro para ver al sujeto que ya había conocido antes.

— ¿Uchiha? —pregunté.

—él es mi colega Sakura, al igual que yo, también es psiquiatra en esta clínica. El motivo real de que te hiciera venir es para comentarte dos cosas. La primera es que saldré por dos semanas, iré a un congreso al otro lado del país. El Dr Uchiha está al tanto de tus sesiones y de tu tratamiento, él llevará tu caso estos días.

— ¿Qué? Pensé que lo que hablaba contigo era más bien privado —dije en tono un tanto molesto.

—comprendo tu molestia, pero no tienes de que preocuparte. Él, al igual que yo es un profesional. —el peli plata me obsequió un sonrisa cálida. Volteé hacía el otro sujeto quien me miraba de manera imparcial.

— ¿profesional? —una sonrisa algo descarada apareció en mi rostro, como podía llamarse profesional después de lo que había hecho.

—no se preocupe, si usted no quiere seguir su tratamiento bajo mi supervisión, esperaremos a Kakashi. Espero que no le importe retrasar un poco su alta, ya que como le comento, el tratamiento será pausado —me devolvió el mismo tipo de sonrisa que yo había ofrecido. Tras analizar la forma en que me había emboscado, accedí.

—de acuerdo. Qué más da, hablaré con uno o con el otro — me crucé de brazos.

—bien, me da gusto que ese asunto se haya resuelto. El otro motivo del por cual te mandé a llamar, es para comentarte que hoy en la mañana se dio luz verde para que tuvieras visitas. Por la tarde se les ha mencionado a tus padres, que tanto ellos como algunos conocidos más puede venir a visitarte —ambos doctores me observaron para estudiar mi reacción.

—está bien, si eso es todo ¿me puedo retirar?

—Pensé que te alegraría más —su rostro detonaba insatisfacción.

—estoy tan emocionada de ver a mis padres —dije sarcásticamente.

—ah olvídalo, ya puedes retirarte. Recuerda que el viernes tienes cita con el Dr Uchiha, descansa.

—bien —me levanté y salí de aquella habitación. «A partir de mañana podré tener visitas » pensaba mientras caminaba a mi dormitorio, trataría de dormir, ya que casi no había podido hacerlo. Kimimaro tuvo razón, la energía de Alucard no podía sentirse, quizás está noche descansaría.

POV SASUKE

El silencio me hizo sentir incomodo, así que encendí la radio, cualquier tipo de música era buena para romper con la tensión. Itachi manejaba, su rostro detonaba preocupación. En cuanto subimos a la camioneta le exigí la verdad, pero me dijo que guardara silencio, que me llevaría a un lugar. Bien el tipo tiene manejando alrededor de cuarenta minutos, hace tiempo pasamos el centro de la ciudad.

Nos detuvimos en un complejo de apartamentos del estilo estudiantil, estaba medianamente cerca de la universidad a la cual asistíamos, solo que mí campus se encontraba en dirección opuesta. En el lugar se podía ver demasiados comercios pequeños como cafeterías, librerías, uno que otro bar y también centros de estudio. Había estudiantes yendo y viniendo, Itachi se estacionó en uno de los lugares libres que encontró.

—bien, vamos. —dijo antes de bajar del auto. Sin decir nada, de igual forma bajé y lo seguí. Entramos al complejo de apartamentos, subimos dos pisos y se detuvo frente a una puerta. El lugar lucía triste, en el pasillo se encontraban algunas puertas más y música a lo lejos. Me pregunté por qué estábamos ahí.

— ¿Itachi? —una chica de cabello largo se postró frente a ambos.

—no puedo hablar ahora — dijo sin mirar a la mujer. Abrió la puerta del apartamento y me llevó dentro.

No era muy grande, había una pequeña cocineta y una sencilla mesa de madera la cual parecía estar llena de polvo, un poco más al fondo había un sillón y un pequeño televisor. Las paredes eran de un color amarillo cálido, el lugar parecía abandonado. Itachi siguió caminando, del otro lado del departamento había un pasillo, donde se encontraban dos puertas, la primera me imaginé que era un baño, la segunda es donde Itachi entró. Al igual que él me abrí paso y me planté en el lugar, era una habitación modesta; una cama, una silla, un escritorio y un estante lleno de libros ocupaban el sitio.

— ¿Qué es esto? —pregunté sin entender nada. Él tomó una fotografía la cual se hallaba en el escritorio y tras verla un par de segundos me la ofreció. Tomé el retrato con confusión, para cuando la vi, todo quedo bastante claro. En la fotografía se podía mirar a una Sakura completamente diferente, su piel estaba radiante y la sonrisa en su rostro distaba mucho de la Sakura que yo conocía. Al lado de Sakura se encontraba mi hermano con un semblante sereno, pero feliz, como pocas veces se le ha visto. Después de observar la foto por un tiempo volví a mirarlo. Se encontraba recargado en su escritorio con los brazos cruzados y la cabeza agachada, parecía que realmente sufría.

— ¿cuánto tiempo estuviste con ella? —pregunté volviendo a mirar la fotografía.

—Casi un año —su voz era tranquila pero triste.

— ¿un año? Eso es bastante tiempo ¿Por qué nunca la llevaste a casa?

—consideré que no era necesario. La relación era mía y de ella, no de mi familia y ella —Itachi empezó a posar la vista en toda la habitación.

— ¿Dónde la conociste? — me senté en la silla que estaba junto a la cama.

—cuando hacía prácticas en el hospital central la vi un par de veces. Ella sufre de ataques de ansiedad severos. Estuve apoyándola un par de veces, fue ahí donde la conocí — « ¿ataques de ansiedad? que poco conocía a Sakura » pensé avergonzado.

— ¿por qué la abandonaste?

—cuando nuestros padres murieron bien sabes que me sentí culpable, no era lo mismo. Comencé a ser frio, contigo, con ella y con todos a mí alrededor. Empecé a beber más de lo que me gustaría aceptar, no me gustaba la persona en la cual me estaba convirtiendo, Kizame se ofreció a viajar conmigo y yo accedí. — se encogió de hombros.

— ¿solo eso? Fuiste tan egoísta de dejar a tu hermano y a quien era tu novia porque te sentías culpable. —Estaba enojado — Bueno, al parecer el día de tu llegada viste a Sakura, no es la misma que en esta fotografía —arrojé el portarretrato a la cama. No entendía del todo porque estaba molesto.

—lo sé, me he dado cuenta que ni tú ni ella lo han pasado bien. —Itachi seguía calmado, su voz sonaba ahogada, pero su rostro no reflejaba tal emoción.

— ¿sabes que tuvo una sobredosis y qué sus padres la internaron en un clínica para adictos?

—lo sé.

— ¿Cómo puedes estar tan tranquilo? —me levanté del asiento y caminé hasta él. Lo tomé por su camisa. —has arruinado su vida, lo que a mí me suceda no importa, pero ella no tenía la culpa. —lo miré con odio.

—Suéltame — se deshizo de mi agarré tranquilamente. —entiendo tu frustración, yo también estoy frustrado. Mi intención al irme no fue ocasionar todo este infierno, pensé que al irme la estaba salvando de la persona en la cual me estaba convirtiendo. Tú eres su amigo y debes protegerla, eso lo entiendo. —se quedó un momento callado. « ¿Amigo?» yo no quería considerarme solo eso. Al estar de pie frente a Itachi me di cuenta de que la quería. « ¡Maldición! en verdad la quiero. » —lo único que quiero es solucionar las cosas. — habló tristemente.

Di un paso hacia atrás y lo observé fijamente. —creo que estás muy lejos de lograrlo ¿Cuál es tu plan? Ahora tienes a Azuka, la cual no merece toda esta mierda. —volví a mi asiento y me quedé observando el suelo.

—Azuka sabe de mis sentimientos, cuando la conocí le hablé de ella. No era mi plan traerla conmigo, ella me ha apoyado a superar la perdida de mis padres, eso debo agradecérselo. Aunque creo que lo nuestro se ha salido de control; sí, ella es importante, pero nosotros no tenemos una relación formal.

— ¿Qué demonios? Ella ha dicho que es tu novia en diversas ocasiones y tú no lo has negado —mi enfado se acrecentaba.

— ¿Qué debía hacer? Decirles a todas las personas frente a ella que no somos realmente nada, nunca he formalizado mi relación con ella, no hemos hablado sobre ello. Cuando se decidió que Kizame y yo volveríamos ella nos instigó hasta el cansancio para acompañarnos—hizo una mueca extraña y prosiguió —sí, es mi culpa, debí de ser más severo. Tampoco imaginaba que volvería a ver a Sakura, no estaba en mis planes, lo único planeado era venir a ver como estabas y volver a partir. Esta ciudad no me gusta, está llena de recuerdos dolorosos.

—entonces lárgate, vete con Azuka y Kizame a donde quieras. No pienses ni por un segundo que yo te necesito, eres mi hermano, pero en realidad nunca hemos sido tan cercanos. Puedes continuar con tu vida sin que este yo en ella. En cuanto a Sakura, lo mejor es que no te vuelvas a acercar a ella. —lo miré un momento más, creí que no era buen momento para declarar mi sentimientos por la chica. Me puse de pie y salí del lugar.

POV ITACHI

Escuché nítidamente como Sasuke salió del apartamento tras dar un portazo, me senté en la cama y llevé mis manos a mi sien. « ¿Qué demonios estoy haciendo? » me pregunté a mi mismo. Las cosas se habían salido de control, no quería lastimar a nadie más, nunca fui ese tipo de personas. Viendo a mí alrededor recordé el tiempo que había pasado con ella en este lugar. Era imposible no sonreír ante ello, me recosté en la sucia cama mientras añoraba aquellos momentos.

—no lo hagas, si haces ese movimiento perderás —le sonreí a la chica confusa que tenía frente a mí.

— ¡dios! Esto es más difícil de lo que pensé ¿Qué se supone que debo hacer ahora? —su rostro reflejaba cierta ofuscación que a mi perecer la hacía lucir más bella.

—de acuerdo —dije, mientras me sentaba junto a ella —el movimiento que pretendías hacer está mal, aunque entiendo porque pensaste que era bueno, solo recuerda que debes contemplar todo. —quería explicarle la situación sin crearle aún más dudas.

—puedes ver que así es mejor —volví mi rostro del tablero para poder observarla mejor, ella tenía el ceño fruncido, llevaba su cabellera amarrada en una coleta alta y aunque varios cabellos lucían despeinados me parecía hermosa. Rogaba por quitarle aquella camisa mía y ver su cuerpo desnudo, siempre me pareció frágil.

—deja de verme así, jamás me concentrare —dijo aun mirando el tablero.

—dejemos el tablero —ordené mientras me ponía en pie.

— ¡no! Quiero aprender a jugar y cuando sea lo suficientemente buena te daré una paliza —me miró y sonrió maliciosamente. En ese momento yo ya no era yo, la levanté por la cintura y cargándola la arrojé a nuestra cama.

—lo siento —dije ahogadamente mientras la llenaba de besos. Ella sonrió y dejo que la besara por todos lados.

Me erguí quedando sentado en la cama, extrañaba todo de ella. No sabía qué hacer, quizás lo mejor era irme de la ciudad tal y como lo había dicho Sasuke, recordé que Obito como profesional me recomendó que me alejara de ella. « ¿En qué momento me convertí en su verdugo? » me pregunté mientras me ponía de pie. Observé la habitación que nos había pertenecido, tomé la fotografía y la guarde en mis ropas.

Después de salir del apartamento, vagué un rato por el lugar. La universidad quedaba un tanto lejos de casa y aunque yo contaba con una habitación en el piso de Deidara la verdad es que era bastante ruidosa y no me dejaba concentrarme en lo absoluto con mis estudios. Así es como había llegado a rentar el apartamento que compartía con Sakura algunas veces. Quizás era tiempo de romper el contrato con el arrendador. Durante el tiempo que estuve fuera de la ciudad, seguí pagando la renta del lugar, aunque desconocía la razón. Quizás era una forma de aferrarme a ella.

—Pensé que jamás volverías —Izami estaba sentada en una mesita perteneciente a una cafetería.

— ¿puedo? —pregunté al jalar una de las sillas desocupadas.

—por supuesto —me sonrió.

—creo que llegó la hora de romper el contrato que tenemos.

—me parece bien, a decir verdad tengo algunos estudiantes esperando lugar —sorbió un trago de su bebida —¿quieres que te pida un café?

—no, así estoy bien. ¿Ella vino a este lugar alguna vez? —Izami conocía un poco de mi pasado con Sakura.

—sí algunas veces, nunca entró, si lo hubiera hecho con mucho gusto le hubiera proporcionado la llave. Sólo se quedaba sentada dentro del auto, nunca bajo —continuo bebiendo.

—entiendo. Entonces cuando tú me indiques firmo para dar por terminado el contrato.

—bien. ¿Te iras de nuevo? —preguntó mientras posaba la mano de su palma en su mejilla.

—lo más seguro, no me gusta estar aquí.

—si eso te va hacer bien, creo que es lo mejor. Si tienes la oportunidad de marcharte hazlo, lo que sería una ventaja es que te titularas. Tu profesión es necesaria en cualquier lugar del planeta, hay demasiada gente demente. —sonrió una vez más y terminó de beber su café.

— ¿viste a mi hermano cuando salió?

— ¿ese era tu hermano? Sí lo vi, se fue rumbo a la estación, lo más probable es que ya se haya marchado.

—idiota, Me dio gusto verte, avísame cuando tengas los documentos listos —dije mientras me ponía de pie y caminaba rumbo al automóvil. Estaba cansado, era tarde y lo único que deseaba era dormir, llamé un par de veces a Sasuke, pero al darme cuenta de que no me contestaría desistí. Manejé rumbo a casa deseando que todo esto terminara pronto.

POV SASUKE

Regresar a casa en tren no era exactamente lo que yo hubiera querido, lo cierto es que no quería ver a Itachi. Más que sentirme enojado, descubrí que estaba herido, quizás Sakura solo estuvo conmigo por el parecido entre ambos ¿en qué momento ella se convirtió en algo tan importante? Di vueltas a la situación, encontrándome con la nada. ¿Itachi y Sakura? De solo pensarlo me sentía mareado, no quería volver a casa ahí estaría él. Intenté llamar a Naruto pero recordé que iría al departamento para ayudar en la limpieza, Shikamaru probablemente estaría durmiendo junto a su novia. No quería estar solo, ya había estado demasiado tiempo así. Tal vez marcarle a ella no sea la mejor opción, pero mejor con ella que estar solo o en casa.

— ¿Sasuke-kun? —en cuanto escuché su voz me sentí irritado.

—hola Karin —dije desganado.

— ¿por qué me estás llamando? Pensé que no querías saber nada sobre mí.

—es solo que... —no sabía que decir —... ¿puedo ir a verte?

— ¿estás hablando enserio? Sí, ven a mi casa —sonaba emocionada. Tras colgar la llamada, bajé en la siguiente estación para dirigirme a casa de Karin, no sabía lo que estaba haciendo. No parecía correcto, pero a estas alturas no importaba.

Crucé la calle cuidando que ningún auto me extirpara la vida, faltaban un par de calles para llegar a casa de la que había sido mi novia, estaba ansioso ¿Qué demonios le diría? Esto no había sido una buena idea, me detuve y me quedé pensando en si de verdad era necesario hacer esto. Tragué saliva y continué mi camino «relájate, es solo Karin ».

Caminaba a media calle, ya no me encontraba en un lugar tan transitado, así que no importaba. Pronto llegaría a casa de la chica que me había sido infiel y tal vez podría desahogarme con ella. En eso pensaba cuando un auto pasó a gran velocidad, haciendo que saltara y cayera a un costado de la acera. « ¿En qué demonios estoy pensando? » Pensé mientras me ponía de pie con dificultad, sin darme cuenta el auto llegó hasta mí; por las luces altas no podía identificar ni el modelo del auto ni el conductor del mismo. Me quedé de pie sin hacer nada, era obvio que no podía reclamar, ya que había sido mi culpa por andar en medio de la vía vial. Al apagarse el motor y con esto las luces pude observar a la conductora, era Tayuya.

— ¿¡acaso quieres morir idiota!? Yo puedo ayudarte con mucho gusto — su sonrisa demoniaca me hizo sentir a salvo, era la primera vez que estaba feliz de verla.