- Y por esa razón, el secretario estará supervisando nuestro entrenamiento de hoy. – Terminó de explicar Kakehashi, todos estaban reunidos en la sala mientras presentaron a Carlos para vigilar el entrenamiento durante ese día como parte de los deberes de supervisión de clubes y equipos, ya que actualmente el equipo de béisbol femenino contaba con un gran número de miembros, se decidió que los supervisaran primero.
- ¿No es otro plan de esa vieja bruja? – Preguntó Taiga.
- … Eres su entrenador ¿no? Antes que nada, no llames a la presidenta Shiho de esa forma, segundo, yo solo vengo a supervisar el buen trabajo del equipo por este día, dependiendo de lo que anote, ella puede autorizar su es necesario aumentar su presupuesto y darles más apoyo.
- Eso sería genial. – Exclamó Tsubasa con una sonrisa.
- Solo entrenen como hacen siempre, yo estaré a un lado vigilando y anotando observaciones.
- … Bueno… - El castaño no dijo nada más, Carlos soltó un suspiro mientras anotaba todo en una libreta pero claro que su atención estaba en otro lado, vigilaba a Tsukumo en ese momento la cual estaba hablando con Iwaki y Honjou.
- (Pero hay algo aquí extraño…) – Pensó por dentro y es que ahí igual se presenciaba a los gemelos y a Kakeru. – (No recuerdo que hubiera más miembros de los ya anotados…)
Hicieron su camino hasta la cancha para empezar con los entrenamientos, como siempre, se dividieron en dos grupos, uno yendo con Taiga y otro con Takuto para entrenar de distintas formas, Carlos se sentó en la banca mientras empezó a observar, también vio a Kakeru preparar una mesa con una laptop mientras hablaba con Nozaki, eso llamó su atención.
- Ese alumno ¿Qué hace aquí realmente? – Preguntó a Kakehashi.
- Parece ha estado ayudando a Nozaki-san últimamente para mejorar sus lanzamientos, no hay problema puesto que puede ayudarla.
- Entiendo… - Anotó eso, ya igual observó a Tenma y Aoba practicar mientras Iwaki y Asada los veían. - ¿Y ellos?
- Serán quienes llevarán el traje de nuestra mascota, creo haber pasado el formulario a la presidenta.
- Es cierto… - Siguió vigilando, en eso observó el entrenamiento de Tsukumo, la pelinegra estaba corriendo a través del campo mientras buscaba una pelota, lanzándose para recogerla y tirarla a base, tenía movimientos fluidos. – (Como ella puede moverse de esa forma y no parecer cansada… mis sospechas se infunden más…)
- ¿Ves algo? – La profesora preguntó, sacando a Carlos de su letargo.
- No es nada… - En ese momento llegó Kiribe el cual buscaba hablar con Kakeru, Honjou se acercó atrás del pelimorado para abrazarlo, lo cual lo puso tenso. – Veo que muchos chicos llegan aquí.
- De cierta forma mucha gente se reúne en este sitio. – Expresó Kakehashi con una sonrisa, aunque luego su rostro se oscureció. – Que suerte… estas chicas están viviendo plenamente su juventud con chicos… ¡Yo igual quiero un hombre en mi vida! – Empezó a lloriquear, Carlos desvió la mirada y se levantó, debía seguir observando de cerca.
- Azakusa-kun~ - Honjou no soltaba para nada al pelimorado en ese momento el cual estaba más rojo que un tomate debido al repentino abrazo… y porque podía sentir los pechos de la inglesa en su espalda.
- H-Honjou-senpai, suéltame, solo quiero hablar con Kakeru.
- Parece que tu debilidad salió a flote. – Sonrió el rubio de lentes, Kiribe lo vio con una mirada asesina.
- Di algo más y te mato.
- Como digas~
- Me alegra mucho que vinieras a verme, deberíamos tener otra cita pronto. – Exclamó la pelivino, Kiribe se quedó tieso.
- ¿Otra cita?
- Claro, la primera fue divertida y podríamos conocernos más, y quien sabe… hacer otras cosas… - Exclamó eso último con voz seductora lo cual fue tan dulce como la miel para el pelimorado.
- N-No juegue conmigo senpai, no creo estar listo para esas cosas y… - Le calló poniendo un dedo sobre sus labios.
- Supongo que así eres, si es lo que deseas, podemos ir lento, pero sabes que soy abierta a cualquier sugerencia, así que cuando te consideres listo, daremos ese paso ¿entendido? – Preguntó con una sonrisa suave, Kiribe solo pudo asentir. – Será mejor que vuelva a entrenar, nos vemos pronto. – Y se fue, Kiribe sentía como el corazón se le saltaría del pecho.
- ¿No es eso bueno Kiribe-kun? Estás avanzando bastante con Honjou-senpai, eso es de festejar.
- N-No digas nada más… - Tomó un respiro hondo para calmarse. – Por la forma en como ella sugirió eso, me hizo pensar que quería que hiciéramos eso… cuando apenas nos estamos empezando a conocer, quizás y es cierto lo que dicen… que ella es una chica fácil.
- No creo que debas hablar de eso Kiribe-kun. – Le reclamó el rubio. - ¿Qué pasaría si ella lo escucha? No estaría nada feliz hablar sobre eso a sus espaldas.
- Lo sé, pero no puedo dejar de pensarlo, ella se me acercó, tan pronto tuvimos una cita y ahora me pide otra con un posible final feliz.
- ¿Final feliz? – Preguntó Kakeru de forma inocente.
- No lo entenderías… - Hizo un gesto de fumar. – A lo que voy, ella está acelerando las cosas, creo que solo me intenta seducir para luego ir con otro.
- Ay Kiribe-kun… - Se llevó la mano a la frente. – Creo que malentiendes las cosas, pero… no diré nada más, son tus asuntos, yo tengo los míos.
- ¡Kirishima-kun, voy a empezar! – Gritó Nozaki desde el montículo, el rubio asintió.
- Voy a empezar, si no tienes nada más que decir, debo trabajar.
- … Bien… - Kiribe tenía mucho que pensar, a pesar de todo eso, no sabía que pensar de Honjou, si realmente iba en serio con él o luego iría por otro, deseaba aclarar esas dudas.
Carlos siguió vigilando el resto de los entrenamientos, Taiga estaba instruyendo en ese momento a María, Kurashiki y Hiiragi en nuevas formas de lanzamiento, como las demás pitchers del equipo, necesitaban algo de apoyo, así fue que el castaño empezó a hacer gestos.
- Ya que las tres, cuatro en caso de Nozaki que está mejorando sus lanzamientos, tienen estilos distintos, hay que trabajar con ellos. Ya vimos que Hiiragi tiene ese lanzamiento extraño que se dobla como una curva descendente y Hase tiene un lanzamiento suave pero que agarra fuerza a medio tramo, son armas que hay mantenerlas como reserva y solo cuando la situación esté mal.
- Lo entiendo, yo igual no he dominado totalmente ese lanzamiento, necesito practicarlo más. – Exclamó la peliverde.
- Por ahora Maiko seguirá siendo la pitcher base, solo las llamaremos cuando tengamos problemas.
- Me parece bien. – Exclamó la de lentes. – No pensé que sería pitcher… pero me alegra aportar al equipo.
- Todas lo hacen de un modo u otro. – Sonrió levemente el castaño. – Hiiragi ¿estás bien con Waka que atrape tus lanzamientos?
- No he tenido problemas. – Respondió ella. – La dueña original de ese lanzamiento no tiene nadie que pueda atrapar ese tiro, al menos hasta que nos separamos, como mi versión es una más suave, no contiene toda la fuerza y es fácil de capturar.
- A pesar de ello, deberías practicar, ella igual necesita acostumbrarse. – Comentó. – Quizás también deba decirle a Amakusa que practique contigo, ella es nuestra segunda cátcher. – Hiiragi asintió.
- Me pondré en marcha. – Afirmó antes de irse para practicar, María le siguió un poco después.
- Taiga-san ¿no tienes nada que decirme? – Preguntó Kurashiki.
- Nada realmente, ya considero que eres una jugadora completa, has tenido un buen promedio de outs en nuestros últimos juegos.
- Sabes que yo igual quiero mejorar… - Expresó con algo de molestia. – Igual hemos estado muy ocupados, cuando saldremos a otra cita.
- Cuando podamos, no creas que he olvidado eso. – Sonrió de lado. – Ahora mismo estamos en un periodo muy importante para el equipo, el torneo de invierno podría empezar en cualquier momento y necesitamos acumular fuerza, prometo que, cuando las cosas se relajen, los dos saldremos las veces que quieras.
- … Está bien. – ya sonrió ella. – Has estado entrenando a las nuevas y pasado tanto tiempo con ellas que puedo ponerme celosa ¿sabes?
- ¿Qué rayos? ¿Celos de quién? ¿Honjou?
- Ella ha estado muy apegada a ti… - Entrecerró los ojos.
- Solo tengo ojos para alguien y es la persona que tengo a mi frente. – Respondió él, Kurashiki se puso roja. – Vamos a estar mucho tiempo juntos, eso lo prometo.
- … Taiga-san… - Le dio un corto beso en los labios. – Es mejor seguir entrenando.
- Claro. – Sonrió el castaño. – Vamos por ello. – Y los dos continuaron su camino. Carlos anotaba todo en su libreta, viendo como igual las relaciones estaban a flor de piel dentro del equipo.
- Secretario Pérez. – Una voz lo llamó a sus espaldas, asustándolo, volteó a ver, encontrando a Tsukumo ahí. - ¿Necesitas ayuda?
- P-Para nada vicepresidenta Tsukumo. – Afirmó el mexicano. – Todo lo estoy llevando de forma correcta.
- … Entiendo, cualquier problema que tengas, avísame. – Sin decir más, se fue, Carlos si fue tomado por sorpresa, Tsukumo fue demasiado silenciosa que no notó su presencia.
- … (Ella realmente debe ser un robot…)
Para finalizar el día, decidieron hacer un partido de practica entre ellas, divididos en dos equipos, ya estaban en el campo para empezar, Taiga, Kakehashi y Takuto en la banca, Kakeru observando de lejos y Carlos anotando lo que veía, en ese momento que Hiiragi lanzó la pelota, Tsukahara intentó batear pero no pudo, el efecto del tiro nuevamente se hizo presenta, Amakusa la atrapó.
- Tercer strike, out. – Anunciaron, la chica del club de kendo no se mostró molesta al ser ponchada, la siguiente en pasar era Iwaki.
- Muy bien, dame todo lo que tengas Kotoha. – Tanteó la animadora a la peliverde.
- ¡Vamos Yoshimi-senpai, tu puedes! – Animó Aoba a la castaña fuerte lo cual hizo que se sonrojara levemente. Hiiragi lanzó una recta en ese momento, Iwaki puso toda su fuerza en batear aunque pasó de largo con un strike, no dejó que eso la desconcentrara, Hiriagi nuevamente lanzó, esta vez Iwaki se concentró y le dio a la pelota, mandándola a volar.
- ¡Izquierda! – Informó Hiiragi, Tsukumo estaba ahí, la pelicorto empezó a correr con todo lo que tenía mientras buscaba alcanzar la pelota, extendió el guante mientras esta descendía, en ese momento saltó justo para capturarla.
- Rayos. – Exclamó Iwaki por debajo.
- ¡Bien hecho Tsukumo-senpai! – Expresó Nitta celebrando junto a ella, la pelinegra no expresó ninguna emoción.
- (Esos movimientos… realmente nadie humano podría hacerlo…) – Pensó Carlos al observarlo y seguir anotando.
El juego siguió, en ese momento Tsubasa vio una figura la cual se fue acercando y reconoció, llevando una sonrisa a su rostro, en ese momento ella corrió para acercarse a ella.
- ¡Saionji-san, viniste! – Exclamó ella, Fudo estaba ahí descendiendo al campo.
- Dije que iba a hacerlo. – Expresó el pelinegro, ahí Taiga y Takuto lo vieron con algo de curiosidad.
- Arihara ¿sabes algo de esto? – Preguntó el castaño, ella sonrió de forma confiada, expresando una pequeña risa.
- La verdad es que… ¡Logré convencer a Saionji-san, será nuestro tercer entrenador!
- ¿En serio? – Preguntó Shinonome con algo de asombro, el pelinegro desvió la mirada mientras llevaba las manos en sus bolsillos.
- Así es. – Exclamó Tsubasa con mucho orgullo. – Sus conocimientos nos serán muy útiles para que todas podamos mejorar, así todas podremos aprender de él.
- No debió ser fácil ¿eh? – Exclamó Iwaki codeando a un costado a la castaña.
- No te lo dejó fácil ¿cierto? – Preguntó Taiga, el pelinegro soltó una pequeña risa.
- Esa chica tiene un algo… pero creo que quizás este pueda ser un nuevo comienzo, quiero dejar de huir de lo que le temo y no culpar otras cosas de lo sucedido… si me dan la oportunidad, probaré que soy digno de entrenar a estas chicas.
- Por favor Shimazu-kun, apruébalo. – Tsubasa está viendo a Taiga con ojos de cachorrito lo cual le hizo sentir presión.
- … Bien… si puede aportar en algo.
- ¡Yay! – Celebró ella. – Saionji-san, ya podrás estar con nosotros.
- Entiendo… por favor, cuiden de mí. – Hizo una reverencia, el resto de chicas no sabía que pensar, pero si podía ayudar, eso estaba bien.
- Parece que deberé preparar otro formulario de inscripción. – Expresó Kakehashi, Carlos solo pudo anotarlo, la llegada súbita de un nuevo miembro que nadie esperaba, ese club de beisbol sí que era algo especial.
- Honjou-senpai… se te cae la baba. – Expresó Tsukishima al lado de ella, fue entonces que se dio cuenta.
- Es cierto… lo siento, no puedo evitarlo, me sucede cuando veo a un chico bien atractivo.
- ¿No ya estás saliendo con alguien? – Preguntó Akino.
- Es verdad… necesito ser fiel… esta vez quiero que funcione… - Expresó por debajo.
- Chicas, el juego debe continuar, regresen a sus posiciones. – Anunció Taiga, ya entonces volvieron a como estaba el juego, ahí Fudo se sentó a un lado mientras Taiga y Takuto le explicaban como iba la cosa con el juego y se puso a pensar, Carlos anotaba todo lo visto pero mayormente estaba enfocado en Tsukumo.
Ya el juego terminó y era momento de irse, las chicas fueron a cambiarse mientras ya terminaban detalles.
- Secretario Pérez. – Tsukumo se acercó a él. – Puedo acompañarle a la sala del consejo para llevar juntos las anotaciones.
- No es necesario vicepresidenta. – Exclamó el mexicano. – Puedo hacerlo solo, debe encontrarse cansada después de haber practicado, puede adelantarse, yo me encargaré.
- … Entendido. – No dijo nada más antes de irse, la entonces el moreno empezó a moverse para ir a la sala, necesitaba llevar los datos de todo lo que vio para que Shiho los analizara y decidiera como acabaría el presupuesto del equipo. En ese momento llegó para tocar la puerta.
- Adelante. – Exclamó la rubia al otro lado, al abrir la puerta, Shiho estaba en su escritorio con papeles. - ¿Ya terminó el entrenamiento del equipo de beisbol?
- Si, aquí traigo todas mis observaciones que hice al respecto, estoy seguro de que les serán de ayuda en cuanto a decidir el presupuesto del equipo.
- Gracias secretario. – Le pasó la libreta la cual empezó a revisar, enarcó una ceja y en eso miró al mexicano. - ¿Me responderías una pregunta?
- ¿Si? – Carlos se vio algo escéptico.
- ¿Qué piensas del equipo?
- … No entiendo presidenta, creo que todo está anotado.
- No quiero saber esos datos. – Le interrumpió. – Deseo escuchar tus opiniones personales acerca del equipo, durante esta tarde que los estuviste observando ¿Qué pensaste de todos ellos?
- … Si pudiera decir algo, es que parece haber muchas relaciones entre el sexo opuesto. – Confesó Carlos. – Como el hecho de que uno de sus entrenadores está saliendo con una de las jugadoras.
- Eso lo sé, Kurashiki Maiko sale con Shimazu Taiga, puedo decir que ella es parcialmente responsable del cambio de actitud que tiene actualmente él, algo que le agradezco ya que lo he visto más feliz que en bastante tiempo.
- Pero no entiendo algo. – Empezó a hablar Carlos. – Según recuerdo, las relaciones dentro de territorio escolar no es algo que sea permitido, en tal caso se daría una amonestación.
- No somos esa clase de instituto, secretario. – Expresó Shiho de forma seria. – Si hay alguna escuela ahí afuera que piense eso, debe ser muy arcaica o terca con sus reglas y eso prácticamente lo llevaría a un problema grande con su alumnado, por eso mismo tanto la directora como yo no hemos dicho nada al respecto desde que nos volvimos una escuela mixta, sabemos muy bien que ayuda al desarrollo de tanto chicas como chicos y, de forma personal, adoro un buen romance.
- Entiendo…
- Eso me lleva a lo siguiente. – Mostró las anotaciones de la libreta. – Veo que mayormente te enfocaste en Kana ¿no? Parece que tienes interés en ella.
-E-Eso no es cierto. – El mexicano desvió la mirada, como no se dio cuenta, casi todo lo que anotó fueron sus observaciones hacia Tsukumo, Shiho sonrió de lado.
- No hay necesidad de que lo escondas secretario, si así lo deseas, puedo organizar todo para ustedes dos estén juntos, personalmente, me gustaría que ella conociera a un hombre que la cuide, ha sido una gran amiga para mí y considero que quizás seas una buena opción para ella, merece ser feliz.
- P-Presidenta, no infunda sus opiniones hacia mí, no siento nada de esa forma hacia la vicepresidenta. – Afirmó, pero Shiho no lo creía.
- Eso veremos… en cualquier caso, gracias y buen trabajo, ya me encargaré del resto.
- Entendido, nos vemos presidenta. –Carlos se fue en ese momento, Shiho se quedó sola mientras escondía una risa, ya que lo descubrió, haría todo lo posible, mientras tomó un sello y vio el papel del club de béisbol, lo selló con la palabra "aprobado"
Ninja Britten 11: Es algo que Tomoe necesita apreciar cuando llegue el momento, al menos esa parte de ella con Kojou ya lo tengo así pensado así como la conclusión de esa parte de la historia, será intenso.
El Redentor 777: Ya se vio lo que hizo ahí Carlos jaja, si que no deja de pensar al respecto, pero bueno, parece que Shiho tiene otros planes.
Así dejamos el cap por hoy, vimos más de parejas y algo final con Carlos, supongo que tienen planes para él y quizás unirlo a Tsukumo jaja, no se sabe lo que suceda con la presidenta. El próximo cap presentaré un nuevo personaje y con quien podría ser su posible pareja, para averiguarlo, nos vemos en el próximo cap entonces. Saludos.
