Ni Sailor Moon ni sus personajes me pertenecen, todo es Propiedad de Naoko Takeuchi.La historia está escrita para mero entretenimiento del lector y el autor.
Para nuestra Banana, siempre estarás presente en nuestros corazones, tendremos que esperar para concluir las pláticas pendientes. Gracias por iluminar nuestras vidas y amarnos más allá de lo permitido.
Farewell our beloved one.
XXIV.
—Esto está bueno, hacía mucho que no comía cáscaras de papa. ¿Dónde las conseguiste?
Pregunta Seiya luego de engullir un gran bocado, no puedo evitar sonreír un poco al verlo discretamente. Estoy ocupada escribiendo unos reportes en mi computadora y no es momento de comenzar a jugar o retrasaré más los papeles para comenzar la construcción de casas de la fundación, Usagi puede estar molesta conmigo, pero tenemos una tregua respecto a "Regala una sonrisa". Mi amigo simplemente levanta un poco los hombros al darse cuenta de que estoy concentrada en este momento, es un lujo que no puede ver todos los días en el trabajo.
De nuevo la oficina se queda en silencio y yo giro un poco mi rostro para leer un papel que tengo a la derecha de mi escritorio. No hay nada más aburrido que el trabajo, pero alguien en este lugar debe de llevarse la tortura para que todo siga igual de bien y funcional. La realidad es que regresé antes a la oficina, no quiero estar en casa pues temo que Usagi vaya a buscarme. No deseo pelear más con ella, ha estado enojada desde que fui a buscar a Michiru y regresamos, sigue diciendo que es el peor error de mi vida cosa totalmente falsa.
—¿Estás pensando en Michiru?
—¿Por qué lo preguntas?
—La sonrisa de idiota que pones es ocasionada por una persona y su nombre es…
—Sí, estoy pensando en ella— le interrumpo.
—Parece que no quieres hablar mucho el día de hoy, ¿a qué se debe?
—He pensado en un sujeto que me tiene algo estresada.
—¿El que te salvó?
—Y que no conozco, pensé que era el esposo de Setsuna, pero ya me dijo que no lo es… Está muy interesado en mi relación con Michiru.
—Eso te preocupa.
—Sí.
Seiya sube sus codos al escritorio y toma sus manos, puedo reconocer que es la marca registrada de mi amigo para comenzar a pensar. Supongo que le he contagiado de mi angustia, o, acabo de hacer que piense de más.
—¿Viaja al otro mundo?
—Parece que sí.
—Ahora entiendo la capacidad que tuvo para salvarte, se me hacía raro que una persona normal y corriente pudiera alertar a los operadores del metro. Él sabía que te encontraría en esas vías, la cosa es que no me has revelado ¿qué ocurrió? Estabas muy mal esos días, me preocupé demasiado al verte tan pálida y con esos dolores en el pecho. ¿Tienes alguna enfermedad que venga a prevenir?
Rayos Seiya parece angustiado, lo último que deseaba era hacer que mi mejor amigo estuviera tan espantado. Sé que me aprecia tanto como yo a él, nos apoyamos en todo y como ya lo he mencionado una infinidad de veces, es el único que conoce mi secreto sobre los viajes en el tiempo. Nunca lo vi tan asustado como hoy, creo que siempre se reserva sus angustias para no contagiarme de esos sentimientos negativos… Hoy… Hoy ni siquiera disimula que está alerta ante cualquier problema que me depara el futuro, y es esta actitud la que no me deja comentarle que moriré en unos años.
—No, al parecer mi versión del futuro tuvo un accidente y yo sufrí las consecuencias por estar en un momento incorrecto.
—¿Estás bien?
—Sí, fue un golpe en la cabeza y me afecta porque no podemos estar al mismo tiempo si una sufre un cierto… Accidente.
—Es como un efecto mariposa, al haber dos versiones tuyas, debe de generarse como un eco en el espacio tiempo y ambas partes salen afectadas.
—Exacto y elevas los dolores, por tanto, ambas versiones sufren— odio tener que ocultar el asunto de mi muerte, más a él.
—Idiota— me lanza un bolígrafo.
—Ey.
—Espero que tengas más cuidado, no le prestas atención a tu vida y parece que no la valoras, ya debes de dejar de ser tan estúpida Haruka. ¿Qué pasaría si mueres?
—No volverías a ver versiones mías, ni en el presente, en el pasado o en el futuro. La señorita me explicó bien eso, si mi versión presente, o sea yo muero en el futuro o mientras estoy en el proceso del viaje… Desaparezco junto con mi futuro.
—A eso me refiero idiota, deja de moverte en el tiempo como si fuera un cuarto más. Debes de dejar de viajar tanto, no queremos que Michiru se angustie ¿no?
—Tienes razón, seguiré tu consejo.
Ambos nos sonreímos cortésmente y regreso mis ojos a la computadora, Seiya me dice que no quiere que Michiru sea la que se preocupe, porque quiere ocultar que está hablando por él. ¿No es gracioso? Dejaré de estar viajando tanto en el tiempo, al menos un mes para no hacer que Seiya se ponga loco.
—¿Se lo dirás?
De nuevo mi amigo capta mi atención, creo que me pregunta algo sobre Michiru y si no me equivoco, se refiere a…
—Digo, ¿le explicarás que viajas al otro mundo?
—No lo había pensado.
—Dijiste que quieres dejar de ocultarle cosas a Michi ¿no?
—Pues sí, pero…
—No hay peros, tienes muchas cosas del futuro en tu casa, para ser más específicos en tu cuarto de arriba. Además, dices que te vas a casar con Michiru ¿no?
—Ese es el plan— digo emocionada.
—Supongo que deseas que ella se mude a tu casa ¿o me equivoco? Es lo más lógico.
—Claro, vivirá en mi casa.
—Cuando esté allí tendrás que darle la llave de ese cuarto y podrá pasearse por todo el lugar sin problema. Eso quiere decir que en algún momento se dará cuenta de que tienes un montón de cosas extrañas en la casa ¿qué le dirás? Si deseas ser honesta con Michiru, tendrás que revelarle la verdad de ti.
Lo miro como si fuera un bicho raro, sé que no se equivoca al decirme que Michiru podrá estar en la casa a sus anchas. Creo que ya tuve que decirle algo sobre mi habilidad, porque en el futuro en el que me casé con ella y casi me pide que tengamos relaciones en la sala, tuvo que darse cuenta de que no era la versión de ese futuro ¿no?… Digo se estaba riendo al verme tan tímida.
—¿Recuerdas cómo actuaste cuando te conté que podía viajar al futuro?
—Pensé que necesitabas ir al psiquiatra porque era algo imposible.
—¿Cómo crees que reaccionará mi sirena?
—No me hables como si fuera un bobo, porque algo muy dentro de ti sabe que necesitas tener esa charla con Kaioh. Te estás molestando porque no podrás esconder ese pequeño detalle de tu vida y eso no debe esconderse porque es parte de ti. ¿Qué harás con tus cosas?
—Seiya no puedo llegar a decirle "mi amor viajo en el tiempo". La pobre de Michiru se volverá loca, de hecho, tener esta plática es algo que me genera ansiedad.
—¿Qué harás con tus cosas? — vuelve a repetirme.
—Vas a ayudarme— le sonrío.
—¿Qué estás pensando?
—Te lo diré luego.
—Haruka no puedes ocultarle que eres una viajera— me mira angustiado —. No, ya sé qué es lo que piensas.
—De hecho lo es mi amigo— Seiya pone sus ojos en blanco —. El caso es que debo de decirlo en un momento indicado, no se lo quiero ocultar porque sería fallarle de nuevo, la verdad es que me preocupa pensar que se pueda espantar y me abandone. Me voy a casar con Michiru y quiero que todo sea perfecto, luego de ese te juro que le diré la verdad.
—Después de casarse.
—Sí.
—Mira— toma una pelota con la que jugamos cuando nos aburrimos en la oficina —. Es muy interesante— gira y gira la pelota —. Decirle las cosas cuando ya estén casadas.
—Es la única opción que tengo.
—Porque no es posible que te deje ¿no?
—Se lo planteará muchas veces y seguramente no o hará.
—No seas imbécil, sin importar que esté casada contigo puede dejarte al no querer estar con un viajero si es que eso la espanta.
—Lo tendrá que pensar, al menos estará segura de que no soy un fenómeno.
—Lamento decírtelo Haruka, pero eres un fenómeno y no por viajar en el tiempo, sino por pensar que Michiru no te dejará por estar casadas. De plano que eres la persona más estúpida del planeta.
—Me da miedo que me deje.
—¿Por eso no serás honesta? Haruka el amor se basa en la honestidad y si Michiru no te acepta con todo y esa habilidad, entonces no es la mujer para ti. Sé que es difícil que ella crea lo que le vas a confesar, pero yo estoy aquí para ayudarlas a procesar la realidad… Yo ya pasé por eso, así que mi sabiduría les ayudará a…
—¿Te gusta mi novia?
—Es guapa, pero yo amo a… Ya sabes a quien.
—Lo sé.
—¿Entonces ustedes regresaron o supones que regresaron?
Mi rostro está completamente iluminado con la pregunta de Seiya, sé que regresamos, hasta él lo sabe, pero le gusta hacerme sufrir. Así que para cerrarle la bocota tomo mi celular y se lo arrojo, mientras que él lo atrapa sin problemas.
—"Agente inmobiliario, espero que tengas un excelente día en el trabajo. Recuerda comer bien con Seiya y saludarlo de mi parte… Te amo."
—Si eso no es regresar, no sé lo que sea— me burlo de él.
—"Te necesito cerca de mí, quiero que me tomes entre tus brazos y me pongas contra la pared. Mientras besas con pasión mi cuello, haciendo que muerda mis labios para controlar la lujuria que me haces sentir. Arranca mi ropa como si fueras una salvaje…"
—¡Oye! Deja de leer, simplemente necesitaba que te enteraras que regresamos.
—Wow— sonríe el desgraciado —. Tienes sexting con Michiru, esto vale oro Haruka, no pensaba que fueras toda una pervertida.
—No, eso es íntimo. Deja de leer cosas privadas— salto de mi lugar.
—"Tus labios están tan rojos por la excitación que te arrojo con fuerza a la cama, ya no puedo soportar más la barrera que pone mi camisa entre nuestras pieles. La jalo y se rompen los botones…" — corre por la oficina — ¿Por qué no dejas que Michiru te quite el cinturón al menos? Ella tiene todo el derecho de participar en el acto, me temo que eres todo un macho y a las mujeres no les gusta que las dejen fuera del juego previo. De hecho no les agrada que las ignoremos, te daré consejos para que no la decepciones en el acto sexual no seas tan miserable Haruka.
—Ya, dame mi celular— lo persigo.
—Michiru te acaba de responder, ¿por eso estabas al pendiente del celular en la junta de la mañana?
—Dame el teléfono.
—"Estoy a punto de explotar, los movimientos de tu lengua me vuelven loca. Pero necesito que dejes de ser tan gentil y bebas con deseo de mi néctar"
—Voy a matarte— le grito.
—¿Qué le puedo responder? Debo de salvar tu reputación, porque ambas deben de llevar la batuta y tú eres un macho egoísta— se burla.
Ese maldito realmente piensa responderle a mi novia, no puedo dejar que se haga pasar por mí. Juro que voy a matar a Seiya, así que, para salvar un poco de la dignidad de Michiru, saltó con todas mis fuerzas, así, como si deseara hacer una clavada y Seiya voltea, su rostro lleno de terror es una obra de arte.
—¿Qué es todo ese escándalo?
—Parece que viene de la oficina del presidente Tenoh.
—Ese tipo… Siempre se la pasa jugando y no se toma con seriedad que estas oficinas son un lugar de trabajo y no de diversión. Pero son cosas que suceden cuando un niño mimado e inmaduro se hace millonario de la noche a la mañana. Te aseguro Ito que yo sería mejor presidente que Tenoh.
—Así es señor Kunzite, pero la vida es injusta.
—Un poco, pero con la compra del área que tengo en mente, ganaremos mucho dinero, te lo juro.
—Pero el presidente dijo que era arriesgado.
—¿Confías en un tipo como Tenoh?
—Pues no se equivoca, todos los terrenos en los que ha invertido se convierten en montañas de dinero.
—Puros golpes de suerte, ni siquiera se digna en leer los reportes. Te digo Ito, debemos de llevarnos bien con Tenoh para que dé luz verde al proyecto y al ganar una buena cantidad, podremos ocupar esa oficina. Despediremos a ese niñito rubio y al lamebotas de Kou…
—¿Qué rayos es fue ese sonido? El golpe fue muy fuerte señor.
—Vamos a ver— Kunzite puso los ojos en blanco.
El fuerte golpe que le dio a la mesa con el pegamento en barra llamó la atención de las chicas. Makoto no estaba nada feliz al enterarse de que Michiru había regresado con Haruka, tanto Minako como Rei hicieron una mueca de asombro al notar que Michiru no estaba tomando mal la reacción de la mujer de cabellos castaños.
—Haruka dijo que saldría temprano de su oficina para que fuéramos a ver cámaras. Le comenté que no es necesario que me compre una, pero insiste, dice que no debo de perder el tiempo en cosas que me hagan infeliz.
—¿Entonces por qué te ayudamos a pegar tus fotos a tu currículum? — se quejó Mina.
—La vida me está dando una oportunidad, debo de conseguir un buen trabajo como fotógrafa y no me voy a defraudar. Haruka confía en mí y por eso dice que debe comprarme la cámara, para no desviarme de mis metas.
—Bueno— Mina tomó el utensilio que antes fue azotado por Makoto.
—¿Y Taiki? — preguntó indignada Makoto.
—Le envié un mensaje para agradecerle los consejos que me dio, le dije que regresé con Haruka. Que no deseo que nuestra amistad termine… Espero que no crea que soy una maldita al pedirle que sea mi amigo.
—Yo no lo culparía si desea dejar de hablarte, mira que informarle que regresaste con tu ex, pedirle que sean amigos y con una actitud tan desconsiderada es algo terrible.
—¿Por qué estás tan molesta? — comentó Michiru.
—¿Tenoh de nuevo?
—Nunca dejé de amar a Haruka.
—¿Acaso no recuerdas que dejaste a Tenoh por no confiar en ti?
—Confía en mí, pero yo debo permitir que se abra con naturalidad y no porque yo la esté hostigando. Necesito que aceptes a mi novia porque es alguien importante para mí, no quiero que tengamos problemas como Haruka con Usagi.
—Esa idiota te jaloneó en la boda de Misaki. ¿Cómo no quieres que me moleste?
—Necesitaba hablar conmigo.
—¿De qué? — dijo Rei como no queriendo ser indiscreta, aunque había hecho todo lo contrario.
—Se enteró del reportaje que Taiki escribió de mí por un amigo que tiene en la imprenta, él le dejó leerlo. Estaba como loca porque se asombró de que sea sobreviviente de ese accidente.
—¿Y por eso fue tan violenta? — Makoto fruncía el ceño.
—Mako tiene razón Michi, eso no justifica que te jalara tan agresivamente.
—Lo sé Mina, pero pienso que le llamó la atención… Creo que debo hablar con ella sobre los celos que tiene, estaba como loca porque se enteró de que bajé con el chico ese.
—El de la chamarra.
—Sí.
—No te conviene salir con un celoso, digo una celosa— corrigió Makoto.
—Por eso quiero hablar con ella sobre ese tema, es muy raro que se ponga tan loca por una persona que no conoce y a quien no veo desde hace años.
—¿Ha tenido más episodios de celos? — Rei estaba preocupada por Michiru.
—No, en la noche que cuidé de ella me preguntó de nuevo por él… Era insistente, pero no fue violenta, incluso deseaba saber lo que quiero decirle si me lo encuentro. Obviamente le comenté que eso es algo privado y solamente se lo puedo decir a él.
—Extraño— dijeron las tres.
—No insistió más, así que sí. Es muy extraño su comportamiento.
Las cuatro se miraron unos segundos, luego se sonrieron para decirse que Haruka era una persona sumamente extraña. ¿Qué interés tenía en ese evento? Nada justificaba que se volviera loca al enterarse y luego de llamar la atención de Michiru estuviera tan tranquila al notar que la chica no le diría algo sobre él.
—¿Siquiera lo recuerdas?
—Mina— regañó Rei.
—¿A quién?
—Al chico con el que bajaste.
—Pues… No le vi el cabello porque tenía puesta una gorra, además no le presté mucha atención a pesar de que me tomó esa foto, pero su mirada era penetrante. Si él no me hubiera tomado aquella foto, tendría una en el monumento de las víctimas. En realidad, le agradecería por salvar mi vida.
—No lo recuerda— volvieron a combinar sus voces.
—Recuerdo su sonrisa, era muy pícara. Creo que pensaba que lo que le decía era una broma o que intentaba ligar con él. Antes de bajar le comentó a alguien que los alcanzaría pronto. Luego me dio las gracias al detenernos unos segundos en el andén y estaba pensando en irse, pero lo detuve. Estaba muy enojada porque ese tarado me había tomado una foto con mucho descaro, además no estaba arrepentido de haberlo hecho. Se enfadó cuando lo detuve y le exigí que borrara mi fotografía… Luego… Escuchamos la explosión… Él corrió, pensaba que podría salvar a… ¡Dios mío!
—¿Qué pasa?
Makoto, Rei y Minako estaban espantadas por el grito que Michiru dio, la chica de cabellos aguamarina se llevó a la boca su mano derecha. Estaba impactada por algo, sus amigas conocían que a Michiru no le gustaba mucho recordar el tema cuando se sentía triste, porque en su mente le fallaba a las personas que murieron en el accidente. Ellas estaban enteradas de la promesa de Michiru a cada una de las víctimas, viviría con felicidad, con entrega y dedicación pues eso seguramente era lo que hacían todos ellos.
Hoy estaba feliz, no había motivos para que Michiru se sintiera mal con las personas fallecidas. Desbordaba miel al recordar que de nuevo salía con Haruka, pero de un momento a otro ese recuerdo la hizo nublar sus ojos y parecer melancólica. Algo en esa escena no cuadraba para las tres amigas de Kaioh, Minako estaba tentada en preguntar. Makoto deseaba abrazar a su amiga y Rei prefería esperar a que Michiru reaccionara para animarla.
—Esos ojos verdes y la sonrisa llena de picardía las he visto muchas veces en este tiempo y no me di cuenta. También me recordó al enterarse, por eso estaba tan loca… ¿Cómo no me di cuenta? Le duele todavía porque siente que los abandonó.
—No te seguimos Michi— dijo Minako.
—Haruka, ese chico era Haruka y por eso le cuesta hablar de ellos… Necesito verla ahora.
—Destino.
—Cierra el pico Minako— sentenció Makoto.
—Me ganaste, estaba a nada de decirle eso.
—Ya creías en mis poderes.
—Amor, sabes que te quiero y esa gran coincidencia del día en que regresaron no pone en evidencia que seas una diosa.
—¿Amor? — molestó Michiru.
—Tontas— reía Makoto.
—Michi, hay algo que debemos decirte y no queremos que te enteres por descuidos de Rei.
—Mina, ya me esperaba que algo así sucediera, el día que les dije que habláramos en tu casa, Rei llegó muy rápido y por más que pensaron que aparentaban bien me di cuenta. No soy tan estúpida. No dije nada porque deseaba que ustedes estuvieran listas para decirme, hoy Rei ya no soportó el llamarte "amor"— pronunció la palabra melosamente.
—¿Ahora vas a burlarte?
—Un poco.
Las chicas negaron levemente con la cabeza, estaban divertidas por las palabras de la fotógrafa. La diversión duró poco para Makoto que se quedó reflexionando con la idea de que Tenoh pudiera ser la persona que había bajado con Michiru aquella noche. Seguramente ni la chica de cabellos cenizos recordaba a la persona con la que había bajado del tren, hasta que leyó la nota. El impacto que le generó conocer la verdad le hizo correr como desquiciada hasta el salón en el que se celebró la boda de Kunzite y Misaki, además de actuar como una mujer violenta.
¿Qué posibilidad había de que la persona con la que terminaste fuera la misma que el chico con en el que te salvaste de morir? En realidad, las posibilidades eran mínimas, pero a pesar de molestar a Minako con lo de pensarse una diosa del amor, creía que el destino juntaba el camino de Michiru y el de Haruka. Era una verdadera locura, y seguramente la vida estaba siendo justa con ambas pues lo poco que ellas sabían de la vida de Haruka era precisamente el que era una chica huérfana. Michiru había sufrido mucho tiempo por el abandono de su padre y las locuras de su madre. Quizá, sólo quizá, Michiru se merecía ser feliz con esta persona, al igual que Haruka merecía encontrar la paz.
—¿Te sientes mal?
—No puedo esconderte nada Mako.
—Creo que hemos juzgado mucho a Tenoh, no debe ser fácil para ella pensar que por bajarse para aclarar un malentendido dejó a sus padres a su suerte. Creo que por alguna razón ha creído que ella es la que los mató y hablar de eso, es complicado.
—¿Por el dolor? — preguntaba Minako.
—No, porque se siente responsable de lo sucedido, para ella ha sido difícil vivir con ese peso en la espalda. Si siente que mató a sus padres o que tiene la culpa de que no estén presentes, podría convencer a otra persona de que es completamente responsable— explicó Rei.
—Algo que alejaría a cualquiera, aunque diga que fue un accidente y las personas puedan ser empáticas con ella. Es difícil que puedas entender lo mal que te sientes al darte cuenta de que tu vida es un desastre y las ganas tenías en ese momento de desaparecer. Tú con todos esos demonios encerrados sobreviviste y ellos que seguramente amaban su vida ya no están. Lo único que puedes hacer por ellos y por ti es prometer que vivirás bien o buscarás esa felicidad— continuó Michiru.
—Lo bueno es que lo están haciendo— dijo Makoto.
—No… Hasta hace poco me di cuenta de que me seguía engañando luego del accidente, no vivía agradecida por despertar un nuevo día. Creo que he malgastado mucho tiempo bebiendo hasta perderme, de alguna manera no he aceptado que lastimo a mi madre con esa actitud. Sé que ella es humana y ha tenido errores, muchas veces parece más un enemigo que una madre. Vivo llena de resentimiento con a mi padre porque nos dejó y le importó un bledo lo que sucediera. Además de que me he sentido una mujer que vale por su belleza física y no por el valioso ser humano que es. Por eso salía con sujetos como los que salí, todos unos cavernícolas. Y si pienso en Haruka, seguramente vende la idea de que es feliz en lo que podemos ver de ella, pero en el fondo está muy lastimada… Pero cuando estamos la una con la otra realmente puedo sentirme feliz, así que al aparecer algunos problemas de pareja me molesté tanto al darme cuenta de que algo ponía en riesgo mi felicidad.
—Y te enojaste con Tenoh por amenazar esa felicidad.
—Sí, pero no todo debe de ser color rosa en una relación ¿no? Existen dificultades que nos hacen darnos cuenta si realmente vamos por el mismo camino o no.
—Lo olvidaste porque estabas en la etapa del enamoramiento y no querías que eso terminara— Rei estaba seria.
—La etapa de la luna de miel es genial, pero lo mejor es salir de ella y amar con todo y defectos— comentó Minako.
—Eso fue lo que dejé de hacer y me porté mal con Haruka, me ha preguntado si recuerdo a esa persona. En pocas palabras deseaba que la recordara y no lo había hecho hasta este momento.
—Deberías llamarle para que se vean y hablen.
—Buena idea Mako, pero estaba reflexionando que no me ha respondido el último mensaje que le envié. Ya lo leyó, pero seguramente está en una junta de trabajo y no puede contestar. Si le llamo la puedo meter en problemas con Seiya.
—¿No se supone que ella es el jefe?
—Seiya es más maduro que ella con respecto al trabajo, mientras que para Haruka es una clase de juego, para él bueno, tiene la importancia que debe de tener. Así que posiblemente Haruka contestaría la llamada parando toda la junta o la daría por terminada, eso molestaría a Seiya y se pelearían.
—¿Qué le escribiste? — Minako miró con diversión a Michiru.
—Lo que piensas.
—¡No! Michiru no puedo creer que seas tan degenerada— reía Makoto.
—¿Qué? — Rei no comprendía.
—Algo como la plática que tuvimos el viernes en la noche.
—Ah… ¡Mina! No debes de estar ventilando nuestras cosas.
—Es normal— movía su mano para restarle importancia al comentario.
—Además Michiru no ha querido tener relaciones con su agente inmobiliario y ya debe estar que hecha fuego— se burló Makoto.
—¿Te intimida que sea mujer?
—No Mina.
—¿Entonces?
—No quería que lo nuestro se convirtiera en algo meramente sexual. No me molesta que sea mujer, al contrario, el hecho de que es mujer despierta más mi curiosidad pues al ser dos mujeres podemos entendernos más. Ya saben— sonrió.
—Algunas veces los chicos sólo van a lo que van y no les importa darnos un poco de atención— se molestó Rei.
—¿Saben qué es lo peor? Hay veces que se espantan cuando nosotras tomamos el control de la situación. Un día salí con un tipo que no era malo en la cama, incluso supo cómo tratarme en el sexo oral. Era una bestia chicas, así que luego de que él me hizo terminar muchas veces, se me antojó hacer la posición del mono— explicaba Makoto.
—La adoro— dijeron Michiru y Rei.
—Oigan… Creo que la mejor es…
—Mina deja que Mako termine la historia— reprendió Michiru.
—Bueno, el idiota se enojó porque obviamente es perfecta para el sexo anal y bueno ya saben que me encanta, siempre y cuando sepan estimular o si no, me lastiman y debo usar una dona para sentarme, ya saben es todo un espectáculo. Ese animal me dijo que el sexo anal es para prostitutas y se fue a vestir, realmente le ofendió que la chica que deseaba hacer su novia fuera una "fácil" ¡tremendo patán!
—Mako, no deseaba saber la razón por la que usas donas a veces— reía Minako.
—Ay Mina, no me hagas hablar de ti— respondió.
—Me choca que piensen que una mujer no puede explorar su sexualidad, no somos juguetes, también disfrutamos del acto. Hay cosas que nos gustan y otras que no, como a todos, pero juzgar a una pareja porque le guste de una manera y a ti no, es algo ofensivo— manifestó la fotógrafa.
—Por eso hay que establecer límites Michiru. Por lo que al darme la oportunidad con Mina, le dije las cosas que me gustan y las que no.
—Debería hablar con Haruka sobre eso, para que no se espante.
—Pero ella no es virgen y supongo que luego de su sexting, ya te das una idea de las cosas que le gustan— Makoto estaba curiosa.
—Se nota que le gusta fuerte— reía Michiru.
—Es perfecta para ti, yo estaba preocupada por mi lujuriosa favorita.
—No debes de preocuparte Mina, creo que hasta en ese tema nos entendemos bien. Pero…
—¿Más problemas? — se molestó Rei.
—Tengo miedo de que se bloquee, ya saben yo hasta el momento no he estado con una chica, solamente con chicos. Debo aceptar que hay chicas que me atrajeron en el pasado y soñaba con ellas, pero no sé qué signifique eso para Haruka.
—¿Por qué me miran así? — dijo Minako.
—¿Tú no has tenido esa presión?
—¿Por qué no tengo pene? No, que tremenda tontería. Es cierto que no tengo pene, pero no lo necesito para hacer que una chica se sienta bien. Obviamente tengo juguetes, para hacer la experiencia más placentera, pero en general son pocas las veces que los uso. Además, no es una competencia con los hombres, he salido tanto con chicas gay y bisexuales, no creo que ninguna de las bisexuales se limitaran en el sexo por mi falta de pene, las cosas van más allá de penetrar. Creo que salir con ellas ha sido una gran experiencia, he aprendido muchas cosas. Así que no creo que Haruka sufra porque no tiene pene, aquí el secreto es estar segura de una misma como en todo, lo demás lo vas descubriendo con tu pareja.
—Supongo que no debo de preocuparme.
—No lo creo.
—¿No es raro que Mina hable como una persona madura?
—Qué risa Makoto— dijo seria.
—Aunque no lo creas Mina es muy madura, simplemente es muy bromista— Rei abrazó a su novia.
—¡Ay que lindas! — se burlaba Michiru.
—Tú eres peor con Haruka— atacó Rei.
—Lo sé.
Aquellos ojos grises no dejaban de mirar de manera reprobatoria a Haruka, el hombre estaba a nada de gritarle a su jefe, pero el problema era ese, él simplemente era un subordinado que no podía faltarle al respeto al muchacho de cabello cenizo. En ese momento no podía dejarlo en ridículo por los actos tan estúpidos que cometía y lo deseaba tanto, no importaba que estuviera en su oficina debía de respetar el lugar de trabajo.
Ese mocoso no respetaba nada, estaba allí sentado en el suelo despeinando a su vicepresidente y todo por un estúpido celular. Quería matarse por trabajar con semejante pedazo de idiota, ¿cómo podía saber cuando un negocio era rentable y cuando no? Ese maldito no hacía estudios de mercado, no se dignaba en investigar la zona, simplemente miraba el mapa y aceptaba las propuestas o las rechazaba. Además, si él venía con un nuevo proyecto, simplemente les comentaba la cantidad que debían invertir y listo, nadie objetaba nada. Era tan humillante tener que pasar el filtro de un inmaduro como el presidente Tenoh.
—Rey Midas mis cojones— pensó Kunzite.
Es que odiaba que Endo llamara a Haruka de esa manera, lo que ese niñito tenía era suerte, una que parecía no acabar. Cómo detestaba tener que sonreírle a ese imbécil todas las mañanas, odiaba que se paseara por la oficina sin vestir formalmente. Le castraba ver que las chicas estaban embelesadas con lo "guapo" que era su jefe e incluso deseaba romperle la cara siempre que se acercaba provocativamente con una de las chicas para que le ayudara a escribir algunas minutas. Maldito Tenoh, se le hacía extraña la manera en la que un muchacho sin estudios pudiera ser tan rico, algo malo debía de suceder en el planeta para que un idiota fuera tan bendecido. Mientras que un hombre con estudios, que era demasiado maduro y competente tuviera que ser un segundón más de una compañía tan prometedora como Ouroboros. No soportaba la idea de seguir teniendo que ser uno más, deseaba el poder de la compañía y todos los días rezaba porque un negocio le costara su fortuna a Tenoh, dejando que él pudiera hacerse con el control de la empresa.
—Dame el celular— la voz de Haruka lo regresó a la realidad.
—No.
—Vamos, dame el celular o seguiré despeinándote Seiya.
Poner los ojos en blanco y suspirar no le bastaba a Kunzite, ese par de idiotas parecían dos niños peleando por un juguete. La sangre le hervía y sus ganas de pararse frente a Tenoh y soltarle una patada en la cara debían de mermar… Aclaró su garganta para llamar la atención de ambos retrasados mentales, pero ni eso servía.
—Presidente Tenoh, puedo ayudarle— se dignó a decir.
—Director Tamori— sí también tenía que sufrir el llevar el apellido de su esposa pues algunos problemas de su padre llevaron a su familia al deshonor —. Ayúdeme a quitarle el celular a Seiya.
—Con mucho gusto.
—No lea el contenido, son cosas privadas.
—Así lo haré— se agachó —. Vicepresidente Kou, entrégueme el celular del presidente.
—No.
—Fukuhara, ayúdeme— exigió a su secretario.
—Sí señor.
Qué humillación tener que rebajarse al nivel de ese par de descerebrados, necesitaba ganarse la confianza entera de Haruka para poder subir de puesto y luego hacer algo que le quitara la presidencia a ese animal.
Kunzite se molestaba cada segundo en el que forcejeaba con Seiya, además de tener que sonreírle a Haruka para que pusiera más fuerza en su agarre. Ito simplemente estaba deteniendo las piernas del pelinegro, maldita sea la vida, tener que estar desperdiciando su luna de miel por culpa del inepto de Tenoh era otra bofetada al orgullo del peli plateado.
—Tapa su nariz o hazle cosquillas.
¡No! Necesitaba que la tierra se lo tragara cuando Tenoh hizo la petición, ¿en qué momento aceptó trabajar en un jardín de niños? Todo parecía normal en ese lugar de trabajo y recordó que la persona que le hizo la entrevista había sido Kou. El porte del chico le hizo creer erróneamente que el lugar era para gente responsable y ambiciosa. Incluso le hizo el feo al muchacho que estaba de pie en la recepción, era de lo más tonto ir a una entrevista de trabajo con unos jeans negros rotos, una camisa con las mangas dobladas del mismo color y unas botas casuales de cuero color marrón. Pobre perdedor, lo regresarían a su casa y sintiéndose un completo imbécil. Al firmar el contrato de trabajo, sonrió al saber que le había ganado el puesto a un niñito irreverente. Y luego se dio cuenta de la realidad, Kou le presentó al presidente, en ese momento apareció ese niño con una sonrisa de oreja a oreja y Kou se lo presentó "él es el presidente Tenoh" cosa que el hombre no pudo creer.
—Para, para— se revolcaba Kou en el suelo por la risa que le daba su ataque.
—No hasta que suelte el celular del presidente Tenoh.
Ojalá pudiera morir en ese momento, el estúpido de su secretario Fukuhara Ito no había cerrado la maldita puerta de la oficina del inmaduro de Tenoh. Ahora todos se estaban intentando asomar a ella y eso le hacía sentirse peor con él mismo. No soportaba un segundo más siendo un empleado más en esa compañía, necesitaba más, él estaba destinado a cosas grandes, no a ser el empleaducho de un descerebrado como lo era Haruka.
—Aquí tiene el celular— decía Fukuhara.
—Gracias Ito— sonreía El de cabellos cenizos.
—Creo que nosotros nos retiramos señor, si necesita algo, por favor háganos saber— decía Kunzite que ya estaba de pie y se arreglaba el traje.
—Claro, gracias por su ayuda director Tamori.
El hombre simplemente le sonrió aparentando una enorme admiración a Haruka, parecía que él no se daba cuenta de que en realidad lo detestaba. ¿Y cómo no hacerlo? El muchacho era joven, exitoso, rico, guapo, amable y muy carismático, el paquete perfecto para un imbécil que simplemente se dedicaba a hacer lo que se le antojara en la vida. ¿Qué iba a saber él de responsabilidades? Siempre delegaba el trabajo a Kou, luego él hacía el filtro de las tareas que cada directivo debía hacer.
—Y pensar que no estoy en mi luna de miel por culpa de ese imbécil— murmuró.
—¿Me habla señor?
—No siempre me dirijo a ti cuando hablo de imbéciles.
—Tiene razón— mencionó de manera sumisa Ito.
Caminar por los pasillos con una actitud prepotente y seria era lo que hacía destacar a Kunzite. Las chicas sabían que era un hombre guapo, al mismo tiempo les daba terror acercarse al hombre porque si necesitaban resolver alguna duda, él no las bajaba de incompetentes. Los hombres aborrecían al sujeto pues pensaba que sus ideas eran las mejores y por esa razón todo debía hacerse como él ordenaba, pobre Kunzite, estaba muy equivocado.
—¿Qué miras palurdo?
—Nada director Tamori, yo sólo…
—Se la pasa descansando en el trabajo, valientes pasantes tenemos en la compañía. Si a eso le agregamos las fachas en las que viene a laborar. No quiero mirarlo, hace que se derrita la retina de mis ojos.
—El presidente Tenoh dice que hago bien mi trabajo, no importa como venga vestido siempre y cuando cumpla con él.
—Estamos hablando de la imagen de una empresa importante, el presidente Tenoh es muy buena persona y por eso dice esa clase de cosas. Ustedes son el primer contacto que tienen los inversionistas con Ouroboros. ¿Qué clase de pensamiento les genera verlo con unos jeans y una sudadera deslavada?
—Bueno…
—Son unos parásitos que se la pasan mamando el dinero de nuestra prestigiada firma de bienes raíces.
—Supongo que puedo ponerme un blazer mañana.
—¿Supone?
—Es que no tengo trajes y la verdad es que salen de mi presupuesto… Sé que hay marcas baratas, pero tengo tantas cosas que pagar que…
—No se preocupe por la ropa que usará mañana, mejor acompañe a Ito a recursos humanos. Sé que encontrará algo que se acomode a su ropa de indigente— lo miraba con desprecio.
—Pero director Tamori tengo muchas deudas, sobre todo debo de pagar mi crédito de estudiante. Este trabajo me permite pagarlo y tener para comer, además los horarios que el presidente Tenoh me dio son flexibles, no vivo cerca de Tokio, estoy a las afueras pues tuve que regresar a casa de mis padres porque no podía pagar una renta barata, ni ese lujo puedo darme en este instante.
—Se le han dado muchas oportunidades ¿no?
—Sí director y por eso me esfuerzo en mi trabajo.
—Es una pena que no supiera aprovecharlas, ya le dije que además de vestir como limosnero, es un incompetente— dijo llevando sus manos a los bolsillos de su pantalón —. Ito, lleva al joven a recursos humanos y explícales mis razones para correrlo.
—Director Tamori, le suplico que no me haga esto— dijo con lágrimas en los ojos.
—¡Ya escuchó al director! No llore y vamos con las personas de recursos humanos, usted no es digno de representar a una empresa tan prestigiosa como la nuestra.
Las personas alrededor de la escena pudieron observar como Kunzite sonreía, parecía que estaba complacido al ver al chico llorar o incluso suplicarle por una oportunidad. Todos sabían que cuando el director Tamori estaba molesto, lo mejor era evitar el contacto visual con él. Es más, no debías ni respirar porque en ese momento el hombre solamente estaba buscando con quien desquitar la furia que crecía en él. La víctima por lo regular siempre pasaba a recursos humanos y no regresaba al siguiente día. Nadie le informaba nada a Tenoh, pues Kunzite decía que él tenía todo el respaldo del presidente para hacer ese tipo de cosas.
Muchos pensaban que eso no era cierto, pero no hablaban porque seguramente la rata asquerosa de Fukuhara estaría dispuesto a hablar. Cosa que solamente les aseguraría despedirse de su trabajo y estar en Ouroboros era genial. Seguramente Tenoh parecía un jefe demasiado despistado, no era tan duro y era muy flexible. Pero eso lo hacía con la gente que él mismo pensaba que cumplía con su trabajo adecuadamente, de no ser de esa manera, los privilegios se acababan y sufrías bajo la lupa de Kou.
—¿Acaso no van a seguir trabajando? — gritó Tamori.
Todos regresaron sus miradas a las computadoras, otros comenzaron a hacer llamadas para buscar nuevos terrenos o verificar cómo iban las construcciones en ellos.
—Deseaba dejarlos ir temprano a sus hogares, pero como les apetece tanto saber sobre mi vida personal o los problemas que tengo con la gente floja de esta empresa. Creo que nos iremos a las 22:00. ¿Qué les parece?
—Pero…
—¿Tiene algún problema señorita?
—Es el cumpleaños de mi hija director Tamori.
—¿Y? Yo debía estar en mi luna de miel, pero me importa más el futuro que le daré a mi esposa y futuros hijos. Por eso estoy aquí, trabajando como burro.
—Cumplirá dos años director, estaba muy feliz porque le llevaré un pastel y…
—No haga promesas que no piensa cumplir— le dijo en mofa.
—Tiene razón, director Tamori— dijo en tristeza.
—Me alegra que resolvieramos este incidente de una manera civilizada, no quería correr a alguien más. Por cierto, la hora de comida es de 30 minutos señores, espero que coman rápido.
La satisfacción de ver a todos en su área sufrir le hacía sentir lleno de energía, caminaba con paso firme a su oficina. Las cosas debían ser de esa manera, no ser un idiota como Tenoh, que seguramente veía a las chicas sufriendo y les daría permiso de retirarse, fuera o no verdad lo que dijeron. Ser duro servía más que ser un muchacho lindo que te deja hacer lo que quieras con su empresa, nadie se burlaría de él como lo hacían con el imbécil de Tenoh.
Llegó a su oficina y se sentó en su hermosa silla, era tan cómoda que comenzó a acariciar su mentón para pensar en algo. Él sabía que debía ganarse la confianza de Tenoh para hacer prosperar su idea del centro comercial en Akigase Koen Park, sabía que él había desechado la idea desde hace mucho tiempo, pero Kunzite jamás dejó de estar al pendiente del terreno en el que ponía todas sus esperanzas para demostrarle a todos que Tenoh era un perfecto idiota y así poder ser el nuevo presidente. Suerte, todo lo que Haruka había construido se debía a golpes de suerte, nada más que eso y ya era hora de que todos se dieran cuenta de la ineficacia de la persona que se hacía llamar presidente.
—¿Qué pasa con esa mirada triste? No les queda bien a sus hermosos ojos azabaches.
Kunzite salió de sus pensamientos y miró que Tenoh asomaba su cabeza al cubículo de la mujer a la que no le permitía ir al cumpleaños de su hija. Ese maldito como siempre se las ingeniaba para echar a perder cada uno de sus planes. Maldecía a Tenoh Haruka por toda la eternidad, es más, maldecía a toda su descendencia.
Su estúpido rostro estaba completamente mortificado al estar observando el malestar de esa mujer. Kunzite siempre había pensado que ella era la preferida de Tenoh porque seguramente se acostaba con él ¡qué asco de mujer! Estaba casada, recién se enteraba que tenía una hija y ese mequetrefe se acostaba con ella. Seguramente no era algo exclusivo con esa mujerzuela, debía tener más, olía las ventajas de Tenoh desde que salía del elevador.
—Desgraciado con suerte— de nuevo murmuró.
Pero sus ojos grises no dejaban de ver la escena de Tenoh, que ahora dejaba colgar la mitad de su cuerpo. ¿Qué hacía ese animal? La respuesta no tardó mucho en llegar, pues la risa de la mujer comenzó a sonar en el pasillo.
—No haga eso señor Tenoh, se puede lastimar.
—¿Eso importa?
—Sí, es nuestro presidente y su salud es importante.
—Bueno, su felicidad y entusiasmo también son importantes en la empresa señorita Shida. Así que espero que pueda decirme la razón que se había robado su hermosa sonrisa y que invade sus hermosos ojos.
—No es nada, se lo juro.
—Mentira vil— Kunzite se levantó de su asiento al ver que el rubio desaparecía, al fin pudo ver su cabello salir de la división de las mamparas —. Algo le ocurre y eso me perturba, vamos dígame lo que le preocupa.
—Tengo mucho trabajo y saldré tarde… No podré cumplir mi palabra a mi hija de llevarle un pastel por su cumpleaños.
—¿Usted no ha terminado su trabajo? — mencionó extrañado.
—Sí.
—Vamos a revisar las cosas, porque me extraña de usted señorita Shida y si es verdad que no ha terminado, voy a lamentar decirle que deberá trabajar horas extra esta semana y no sólo hoy que es el cumpleaños de su hija.
—Qué extraño en Tenoh— dijo para sí Kunzite —. Seguramente esa zorra no le cumplió esta semana.
Y como si realmente fuera un jefe cumplido aquel tipo de cabello cenizo comenzó a hojear las cosas de Shida. Leía con atención cada papel, incluso le pedía que le explicara ciertas cosas. Idiota, no sabía ni lo básico de su negocio. Lo que Kunzite no sabía era que Haruka preguntaba cosas para darse cuenta si ella hacía el trabajo o no. Pero ella respondía con seguridad, así que Haruka simplemente sonreía al darse cuenta de que Shida conocía cada paso que debían dar.
¿No era raro que ella dijera que estaba atrasada con el trabajo? Según los reportes que había revisado esa mañana con Seiya los terrenos que ella tenía en su escritorio eran prioridad y estaban listos. Es más, Shida estaba adelantando otros terrenos que debían salir en otras dos semanas. ¿Sobre qué retraso hablaba? Si ella deseaba salir temprano ese día, podía hacerlo sin problemas. ¿Estaba drogada o qué?
—Mei todo está bien— dijo cortando la formalidad.
—Pero, yo debo terminar este reporte y…
—Esto es de la próxima semana, que por cierto está completo. ¿Por qué deseas quedarte más tiempo? No hay razones para eso, agradezco que seas muy responsable en tu trabajo, pero esto tampoco es un campo de concentración.
—Señor Tenoh, puedo quedarme hasta tarde, no hay problema.
—¿Alguien te ordenó eso?
¡Mierda! Su suerte era la peor del mundo, si a esa mujerzuela se le ocurría mencionar que había corrido a un pasante y los castigaba con quedarse más tiempo se metería en problemas con Tenoh. Necesitaba hacerse amigo del tonto ese, no su enemigo y su plan se iría al carajo. Debía pensar rápido y en segundos decidió salir de su oficina.
—Yo lo hice presidente Tenoh— se acercó hasta el lugar.
—¿Por qué razón? — acariciaba la espalda de Shida.
—No sólo se lo pedí a la señorita Shida, todos en mi área deben quedarse.
—He pedido la razón— ese niño se estaba exaltando.
—Como en este momento no hay partidos de básquetbol pensaba en que si nos ponemos al corriente podríamos convivir… En mi casa una cena el viernes.
—¿Para formar lazos? — allí estaba el rostro de desaprobación de Tenoh, algo que no le agradaba era cenar con sus subordinados. Idiota creído.
—Sí.
—Este equipo va al corriente con el trabajo director Tamori, no es necesario que los deje horas extra.
—Es cierto.
—¿Dónde está el joven Kimura?
—Bueno él no daba el ancho y no estaba bien vestido, sabe que ese es un requisito en mi equipo. Yo, tuve que darle las gracias.
—¡Lo despidió! ¿Cómo se le ocurre? Ese chico necesitaba este empleo y si es por culpa de la maldita vestimenta, se le ha dicho que eso no importa en esta empresa.
—Pero una sudadera deslavada es mucha facha presidente Tenoh.
—¿Dónde está?
—Con Fukuhara en el área de recursos humanos.
—Director Tamori, sé que usted puede despedir gente, pero sólo si es ineficiente y le aseguro que Kimura es un gran elemento— tomó su celular para hacer una llamada —. Hola, dile a Ito que ni se le ocurra correr a Kimura o quien firma la renuncia es él. ¡Me importa un bledo lo que les dijeran, si no quieren perder su trabajo me obedecen! ¿Quién creen que soy? Bien, dile a Ito que quiero a ese muchacho en mi oficina en cinco minutos— colgó.
—Lamento causarle molestias presidente, pero hemos hablado de la presentación en la oficina. Nuestra imagen es importante para los inversionistas, no crea que quiero saltarme su autoridad, realmente no es mi intención— se disculpaba.
—Ya, entiendo— lo miró con algo de molestia —. Si te importa lo que visten, entonces le daré dinero al joven Kimura para que se compre trajes. Ito lo acompañará, porque no quiero que después lo molesten con que son trajes corrientes.
—Presidente Tenoh, no es necesario que le compre ropa a ese pasante.
—¿Qué quieres entonces? ¿Correrlo de nuevo porque viene con la ropa para la que le alcanza? Ya di la orden y me importa un bledo lo que pienses Ku…
—Haruka— apareció Seiya.
—¿Qué pasa Kou?
—Sabes que coincido con el director Tamori sobre el código de vestimenta, pero podemos discutirlo civilizadamente y no con gritos.
—Entiendo, estoy abusando de mi posición— dijo el presidente.
—¿Entonces?
—Director Tamori lamento mucho mi exabrupto, podemos discutir sus ideas sobre el código de vestimenta en la cena que amablemente ofreció llevar a cabo en su casa.
—Es muy amable presidente Tenoh.
—No es necesario que su equipo se quede más horas de las necesarias, todo va bien. Si usted lo desea puede irse a su luna de miel. Le dije que no tenía de qué preocuparse, así que puede irse tres semanas si gusta.
—De ninguna manera, sabe que mi trabajo es importante.
—También su matrimonio.
—Descuide, Misaki entiende que es lo mejor para nuestra futura familia. De hecho, ella fue la que me convenció para no ir.
—Que maravilla, no me lo esperaba. Veo que es una mujer muy ambiciosa y con ganas de salir adelante, eso es bueno.
—Por eso me casé con ella.
—Bien— le sonrió a Kunzite, luego buscó a Seiya —. ¿Consiguió lo que le encargué señor Kou?
—Sí Haruka, aquí tienes.
Haruka tomó una caja en sus manos y le agradeció a su amigo con una gran sonrisa. Después se acercó a Shida que estaba angustiada por la manera en que Haruka había regañado a Kunzite, esa se la iba a cobrar. Pero al mismo tiempo estaba feliz por saber que llegaría a tiempo a la fiesta de su hija, era una suerte que Haruka paseara en ese instante por su pasillo, de otra forma no se habría enterado de que trabajarían hasta tarde.
—Mei— dijo dulcemente.
—¿Sí señor Tenoh?
—Fui algo curioso y me di cuenta de que en las fotos que tienes de tu niña, ella siempre viste o tiene un juguete de Kitty. Le gusta mucho ¿no?
—Sí señor.
—Me tomé el atrevimiento de comprarle un pastel de Kitty, el señor Kou me ayudó a ir por él. Así que ya no estés triste ¿sí?
—No tenía que molestarse presidente Tenoh.
—Es un pequeño agradecimiento por todo lo que haces en la empresa, tómalo.
—Gracias.
—No lo hagas— se acercó a ella seductoramente y Seiya puso los ojos en blanco —. ¿Cuántas veces debo de decirte que eres el amor por el que más he sufrido?
—Señor Tenoh, no diga eso que van a pensar mal de mí. Además, estoy casada y tengo una hija— de nuevo ella estaba roja.
—Nadie tiene que pensar mal de usted, que quede claro que ella nunca me da pie a nada— gritó —. Le gusta romperme el corazón señorita Shida y eso es lo que me tiene haciendo malabares para que me note.
—¡Haruka!
Regañaba Seiya y todos en la oficina se reían, ya conocían el humor de su jefe. Lejos de pensar mal de Shida, sabían perfectamente que coqueteaba con ella simplemente para hacer que el vicepresidente Kou se pusiera de malas. Cosa que siempre funcionaba, aunque no todos deseaban creer eso, para Kunzite eso simplemente le aclaraba el panorama. Estaba claro que Shida y Tenoh tenían algo y obviamente eran amantes.
—Señorita Shida, hágame un favor.
—Sí señor.
—Dele un beso a su hija de mi parte, ¿podrá hacerlo?
—Claro señor.
—Debe ser un beso en la mejilla— la tomó por el mentón y se acercó a besar la mejilla derecha de Shida —. Delicado como el que acabo de depositar en el suyo.
—Presidente Tenoh— la mujer estaba hecha un tomate y Haruka simplemente guiñó su ojo.
—Qué demonios haces Tenoh— gritó Seiya mientras golpeaba su cabeza.
—Le pido que me felicite a la niña.
—Tú de plano no entiendes que estas actitudes te valdrán una denuncia por acoso, ahora quiero que te disculpes con la señorita Shida. Estoy cansado de esos gestos tan infantiles que tienes con ella, la vas a meter en un problema si un día su esposo se aparece y te ve haciendo esas barbaridades. ¡No eres más que un irresponsable patán que no respeta a la señorita Shida! Ella es tan buena y entiende que eres un desastre, por eso no te ha demandado, pero no todas son ella Haruka, ya debes de poner los pies en la tierra y…
De nuevo todos estaban de buen humor por las cosas tan locas que hacía su jefe, ver cómo el señor Kou echaba fuego por la boca era gracioso. Mientras que Tenoh, simplemente afirmaba lentamente como niño regañado y Shida como siempre intentaba controlar esas ganas de agarrar a su jefe por el cuello de su camisa para plantarle un buen beso.
—Imbécil— murmuró Kunzite que de nuevo estaba con el rostro serio, la única diferencia era que todos lo ignoraban pues su atención se la había ganado Haruka.
Continuará…
Chicos nos disculpamos por no estar conectados esta semana, recibimos malas noticias de Tokio este fin de semana y… Odiamos ser tan secos con sus comentarios, o no profundizar tanto, simplemente estamos de luto… Las palabras también lastiman, seamos conscientes en lo que decimos y escribimos a las personas, no sabemos lo que cargan por dentro, o el dolor que sufren.
Si se sienten deprimidos, sepan que hay campañas que pueden ayudarlos o nos tienen aquí para escucharlos. Debemos crear consciencia sobre el tema del acoso chicos, para que no volvamos a perder a la gente que amamos.
UnbreakableWarrior: Muchas gracias por tu comentario, yo disfruté mucho de ese episodio así que supe de inmediato que ustedes lo disfrutarían. Como dices, Michiru desea dejar atrás la actitud de mártir de su madre y esa es la razón por la que explotó.
No te preocupes por el tiempo que te lleve en escribir tu comentario, nosotros estamos felices de leerlos y así como ustedes se toman el tiempo para leer la historia, lo mínimo que puedo hacer es darles el mismo respeto a sus comentarios.
Muchas gracias y nos leemos la siguiente semana.
Roshell101216 san: Debemos de admitir que fue lindo que las chicas se reencontraran y no solamente como pareja, sino que vale más porque se conectaron con ellas mismas. No es tan lindo porque discutieron con Usagi y con Esmeralda, algo me dice que no debemos de darle la vuelta tan rápido a ese par, mucho menos a #WeyYa, que no ha aparecido, pero ya huelo su nauseabundo perfume (figurativamente hablando).
No te preocupes por la canción, te puse el link del video en un mensaje privado y, como les comenté antes la traducción está un poco rara, pero ya sabes lo que dice. Espero de todo corazón que te guste la música de ese grupo, a nosotros nos encanta.
Hoy aprendimos una cosa, las chicas están con ganas de estar juntas y por eso se escriben tantas cosas. Seiya lo sabe y Haruka estaba apenada de que su amigo leyera todo el guion que ambas están imaginando. Obviamente la estaba molestando y por eso no hubo mucha profundidad en la charla de ellos.
Sin embargo, como dirían los mexicanos y espero disculpes mi francés… ¡Qué pedo con las chicas! Ellas si no tuvieron pelos en la lengua, a pesar de no ser explícitas o no del todo, se dijeron las cosas que les encanta. Makoto y sus confesiones, Minako y su explicación de "no le temo al fantasma del pene" y Michiru deseando que Haruka sea una fiera. Rei en resumen nos dijo que le chocan las personas cerradas, no creo que deba limitarse a los hombres, pero como la mayoría de ellas tuvieron relaciones sexuales con hombres la mayor parte de su vida pareciera que lo limitaron un poco. Pero no, en resumen, es que a ellas les da flojera que su pareja (no importa el género) no quiera descubrir las diferentes aristas de la sexualidad… #ChicasAlPoder.
Eres como Woder Woman, la verdad, haces de todo, tres trabajos es demasiado y sí, ser ama de casa es un trabajo más. Yo apenas puedo dividirme entre dar terapia a mis pacientes de Japón, la escuela (aunque sean clases en línea nos tienen vueltos locos) y Kai kun. Afortunadamente Karu kun me ha apoyado mucho con las tareas de la casa y las necesidades de nuestro bebé. Sí, soy muy afortunada de estar con alguien que no cree que el bebé y la casa son mi responsabilidad porque la suya es traer el pan a la casa.
Esperamos que cada día sea mejor en tu nuevo trabajo, no te estreses con el home office del antiguo y que tu familia esté saludable. Como siempre te dejamos muchos abrazos virtuales, saludos desde una galaxia muy, muy lejana.
Pablo395: muchas gracias por tu comentario, espero que el de esta semana también te agrade.
Antes de entrar a Setsuna hay cosas que se deben de complicar. Ya vendrán más momentos de la alianza de las chicas. Primero hay que explorar más baches en el camino de las chicas. Hoy deseaba dejar las cosas más livianas.
Saludos y nos leemos pronto.
Kyoky chan: Es difícil modificar costumbres como el ser nocturno. A nosotros nos pasa lo contrario porque nos ha costado despertar estos últimos días. Pero lo importante es que descanses y estés fresca en el trabajo, no queremos que te enfermes.
¿Ya volvió con lo mismo de Pocoyo y el hijo de nuestro vecino? Ya le he dicho que el pequeño es así porque no ponen límites y creo que no se han tomado el tiempo para leer estrategias para educar a un niño. Sobre Pocoyo, yo no sé la razón de su desagrado, es tierno, pero darthuranus dice que ese personaje es la viva imagen de un niño fuera de control. Creo que esa es la razón para que Pocoyo esté prohibido en casa.
Historia: digamos que Esmeralda tampoco es mi personaje favorito, es una mamá muy complicada y sí tienes razón, es tóxica o lo que le sigue. Pero quiero creer que ama a Michiru, lo que pasa es que no se puede expresar como una persona civilizada.
Usagi, no apareció en este episodio cosa que agradezco infinitamente porque ya me tiene cansada. Yo también quiero que ya se dé cuenta de que Seiya es la persona hecha para ella y que el pobre la espera desde hace tiempo. Es muy bueno, quiero que sea feliz. Hoy se pasó de bully con Haruka, pero fue culpa de la rubia por dejarle el celular. Son un par de tremendos.
Mina y Rei, las amo y quiero que todo siga viento en popa con ellas. Hoy los dos grupos de buenos amigos estuvieron en acción y las chicas... Ya sabemos que hablan de todo en sus tiempos libres.
Kunzite es la revelación del momento, no puedo creer que odie a Haruka. No, miento, al verlo con la reptiliana de Misaki, esperaba que fueran tal para cual. Pobre Haruka, tiene a un envidioso en la empresa y sabes... Me da mala espina, creo que esa parejita de reptiles (pobres reptiles por compararlos con tan nefastos seres) serán una piedra en el zapato para la relación de las chicas. Te lo apuesto.
Como siempre ha sido un gusto saludarte, Kai kun te envía más besos y nosotros un caluroso abrazo. Nos leemos la siguiente semana y... Ten una excelente semana en el trabajo.
Ely Lopez: No puedo describir la emoción que nos da leer tu comentario. Muchas gracias por decir que Tori es una profesional, realmente lo es y no sabes lo mucho que disfruta su profesión.
Gracias por los halagos que me brindas, realmente no hago mucho, simplemente comparto las historias que vienen a mi mente. Todo el crédito en las historias debe ser para ustedes los lectores, pues sin su constante apoyo creo que me hubiera rendido al principio. Ustedes son los que activaron la imaginación y por eso siempre les agradeceré.
Las chicas se aman más allá de todo problema. Lo que hace en este momento a los innombrables seres diminutos ante lo que acaban de descubrir. Hoy al club se le viene a sumar un nuevo miembro y por lo pronto olvidaremos a los otros.
Como siempre gracias por darte el tiempo de comentar y leer. Deseamos que sigas cuidando de ti y tu familia, nosotros nos leemos pronto. Saludos.
VaMkHt chan: Que felicidad que vuelva a contestar uno de tus que eres nuestra mexicana favorita.
Claro hay que presentarlos cuando sean mayores. Me da mucha emoción saber que tienes a una nena en casa, yo quería una, pero no sabía lo lindo que es un niño (no te digo quien no deja a Kai kun en paz) y me muero de ganas por jugar con él. Le hablamos cosas básicas, es decir, lo buscamos por su nombre y ya voltea. Al menos comienza a entender en japonés, español y alemán. De nuevo, no digo nombres, pero alguien quiere que sea como Mozart... Últimamente pienso que se han casado conmigo por mi sangre austriaca y no por amor (mentira).
Cuida mucho a esa hermosa bebé, los sobrinos nos regalan otro tipo de amor. Obviamente das la vida por ellos, te lo digo porque ya extrañamos a nuestro sobrino quien es un niño muy lindo y educado. Además las niñas tienen un encanto natural, se que vas a adorar cambiar pañal, bañarla y odiaras lo que nosotros acabamos de hacer... Cortar uñas... Ok, ok, no lo hicimos nosotros, mi madre lo hizo. Es que realmente aterra tomar su pequeño dedito y cortar su uña. No lo habíamos hecho, así que mi madre nos ha dado un buen regaño. En fin, sé que amarás tener un bebé en casa.
Historia: Set y Michi tienen una alianza, la cual me da miedo por la ventaja de #WeyYa quien parece no dormir por trabar sus bajezas. Mientras Taiki nos sorprendió y sabemos que está enamorado de Set ¿será que esa es la relación destinada a prosperar? Cada una con su cada cual. Bueno, eso si olvidamos los desastres del innombrable.
Esmeralda ¿qué puedo hablar de ella? Muy poco, no creo que sea mala tan madre, simplemente que siento que ella se cree más la hermana por momentos y no la madre. Se nos ha dicho que la tipa fue mamá joven, pero no sabemos la edad o no queremos hacer la cuenta, me parece que esa es la razón por la que algunas veces siente a Michiru como una mascota y no una hija.
Al no creerse del todo que es madre, no sabe dirigirse correctamente a su hija, la cual tiene más problemas que ella. Cree que educa siendo una completa inconsciente con Michiru y no medita en las consecuencias de sus palabras. Realmente debemos pensar mucho en ellas...
#AmigaDateCuenta es una historia distinta pues la mujer más que enamorada, parece encaprichada con Haruka porque ella misma comprende que no la corresponden. Pero se ha dedicado a tirar porquería contra Michiru. Razón que mata de desamor a Seiya, que si te das cuenta la ama y no se mete entre ella y su "amor" por Haruka. Da consejos para que Usagi al fin pueda dejar ir a Haruka, pero nuestra amiga parece niño consentido.
Rei y Mina, son un amor y ellas se pueden llevar como deseen, siempre y cuando se mantengan juntas (porque no los deben desde la historia pasada). Claro que ellas son iguales, pero siempre he sentido que Rei es más seria por la escuela fifi (diría su presidente) y ella debe actuar de manera recatada y no es una "salvaje" como Minako. Ya leí esa short story del manga donde Minako va a la escuela de Rei y te juro que es muy divertida. Justo remarca eso, a pesar de que Rei pueda dar una impresión fría, distante y súper bitch (disculpa la palabra), ella en realidad es una chica divertida. Debes ser Minako para dejar que ella deje salir todo ese encanto.
Esperamos que sigas estando bien de salud, acá en casa estamos bien porque ese ser de oscuridad ya fue sancionado. Así que a nosotros nos queda enviar buenas vibras a la humanidad.
Salufos y abrazos afectuosos, nos leemos pronto.
NOTA: Gracias Ely chan y Roshell san por felicitarme en el día del psicólogo en México, estoy feliz porque ahora me felicitan dos veces, el 20 de mayo y el 13 de octubre. Sobre todo chicas, gracias por levantarnos el ánimo en esta semana tan difícil que hemos tenido... Distrageron el pesar que se ha colado en mi alma, porque no pude ayudar a mi buena amiga. Al saber las terribles noticias me he reprochado una y otra vez el no haber percibido el dolor y la angustia que consumían su corazón. Espero ser mejor cada día y ayudar a muchas personas que sufran como ella. Si necesitan alguien que los escuche o simplemente desean desahogarse aquí estamos, estaremos pendientes del PM.
Amigos, gracias por estar otra semana con nosotros y la historia, son los mejores. Nos leemos la siguiente semana y por favor sigan con las medidas sanitarias a pesar de que está a punto de terminar la campaña de la sana distancia.
—Si no desean perderse las actualizaciones de la historia den follow o fav a la historia. Así cada que subamos un nuevo episodio su mail hará tolón tolón para avisarles que pueden disfrutar de él.
—Saludos a todos los lectores, incluidos los ninjas. ¿Nosotros donde nos leemos Tori?
—En fanfic, またね!
