Capítulo 26
Sehrazat arrugó el entrecejo cuando tachó otro departamento en los clasificados. No podía encontrar ninguno que le convenciera para ir a visitar y eso le resultaba frustrante. Onur le había pedido que se dedicara a eso, creyendo que le gustaría la idea y ella se la pasaba encontrando fallas y cosas negativas a cuanta oportunidad se les presentaba…
-No puede ser que no haya ningún departamento como yo quiero…
-Amiga… no te frustres… se supone que este debería ser un lindo proyecto… no lo estás disfrutando para nada… ¿te das cuenta? - le dijo Bennu sacudiendo la cabeza.
-Es cierto… pero me cuesta hacerlo… quiero irme a vivir con Onur lo antes posible…
-Mmmm pero qué enamorada estás, amiga… me alegra tanto que te lo propusiera…
-Sí… es increíble… y sí, lo estoy… ¿está mal?
-Para nada… pero como te dije… debes disfrutar… toma…- dijo y le extendió una tarjeta- tengo un conocido que es agente de bienes raíces… quizá te pueda ayudar a encontrar lo que buscas…- le dijo y sonrió cuando Sehrazat la miró con ilusión…
Onur resopló con fastidio mientras escuchaba a su madre hablando… en realidad había dejado de prestarle atención desde el momento en que ella trataba de convencerlo de que todo lo que hacía estaba equivocado…
-Es que te empecinas en hacer todo lo contrario a lo que deberías… hijo…- protestó la mujer.
-¿Acaso no te importa ni un poco mi felicidad, madre?
-¿Cómo dices que no?
-Pues así parece… ¿qué importa con quién estoy o si me caso o no? Lo importante es que sea feliz… claro… lo importante es lo que los demás pienses de mí… y de ti, por supuesto…
-No entiendes…
-La que no entiendes eres tú, madre…
-Está bien… entendí, quieres que consienta que te irás a vivir con esa chica… hazlo… espero que no te equivoques… sobre todo con la posibilidad de un hijo en camino…
-¿En que año te quedaste, madre?
-Onur, por favor, respétame…
-No es una cuestión de respeto, sino de sentido común… te dije que si ese niño es mi hijo, me haré cargo como corresponde… pero no estaré al lado de Nil para cuidarlo, porque amo a Sehrazat y además porque no puedo concebir estar al lado de una mujer que me engañó… punto…
-Onur…
-Ya basta, madre… lo entiendas o no, quería que lo supieras…- dijo y se fue enojado.
Feride se quedó mirándolo y suspiró. Al menos no se casaría con esa chica, haciendo todo más complicado…
De pronto, Feride tuvo una idea que le pareció que podría ayudar a su hijo…
Un par de horas más tarde, Sehrazat levantó la vista y sonrió al escuchar los golpes en la puerta de su oficina…
-Hey…- le dijo y se levantó.
-Recién llego… tuve reunión… y antes estuve con mi madre…- dijo y bajó la mirada con fastidio.
-¿Muy malo fue?
-Bueno, lo esperable…
-Sabíamos que lo sería…- dijo ella y llegó hasta donde él estaba y tomó sus manos.
-Es verdad…- dijo él y besó las manos de ella que sonrió- ¿tuviste suerte con los departamentos?
-No mucho…- dijo frunciendo los labios- pero al menos Bennu me pasó su contacto de bienes raíces y él prometió buscar algo adecuado…
-Bien… me alegra… encontraremos nuestro lugar…
-Sï…- dijo ella y suspiró.
-¿Te falta mucho?
-No… ¿por qué lo dices?
-Porque muero por salir de aquí y llevarte a casa, compartir un rato contigo… necesito tenerte cerca…
-Vamos…
-¿Adónde quieres ir?
-¿Qué importa a dónde? Quiero estar contigo… vamos…- dijo tomando su chaqueta.
Onur sonrió y salieron de la empresa luego de pasar por la oficina de Kerem y avisarles a él y Bennu, que se irían…
Llegaron a la casa de ella luego de pasar para comprar algunas cosas que hacían falta y se pusieron a cocinar…
-Dices que tu madre no aceptó que fuéramos a vivir juntos… no me cierra…
-Mi madre rechaza todo lo que no sea lo tradicional… y sigue insistiendo con el bebé de Nil…
-Bueno, creí que si no nos casábamos ella lo tomaría mejor, en caso de que lo nuestro no funcione… por el manejo de tu dinero…
-¿Tú crees que no me quiero casar contigo por eso? - le preguntó con seriedad.
-Onur… no dije eso… dije que tu madre debería sentirse más aliviada por eso… nada más…
-No hablemos más de mi madre, por favor…
-Bien…- dijo ella y lo miró de costado mientras picaba verdura para agregarle al preparado de la salsa que hacían…
-Y… ¿qué pasó con los departamentos que habíamos marcado hoy a la mañana?
-No me convencieron… simplemente eso… todos tenían algo… el que no estaba muy lejos y trasmano, tenía problemas de construcción o estructurales a largo plazo… y quiero un lugar ideal para nosotros…
-Pero no quieres una casa…
-No… sabes que me gusta ser austera… quizá más adelante podamos pensar en algún lugar más grande… cuando…- dijo y se interrumpió.
-¿Cuándo tengamos hijos? - dijo él y dejó lo que hacía para mirarla.
-Onur…- dijo y no pudo evitar mirarlo con algo de miedo y luego bajó la vista.
-¿Quieres tener hijos? - le dijo acercándosele y haciendo que deje de lado lo que tenía en la mano.
-Pues… sí…- dijo y lo miró a los ojos.
-Sehrazat…
-¿Está mal? ¿Acaso no quieres? - ella casi se arrepintió de su comentario porque recordó todo el malestar por el tema del embarazo de Nil.
-¿Qué si no quiero? - dijo y la tomó en sus brazos y se perdió en sus ojos- tener un hijo contigo sería lo más hermoso a lo que podría aspirar…- le dijo y ella sonrió con emoción.
-Me alegra… pero no tiene que ser ahora, ¿verdad? Disfrutaremos mucho de nuestra pareja antes…
-Y después tendremos…- dijo y miró hacia arriba, reflexionando- por lo menos cuatro…
-¿Cuatro dices? Mmmm… total el cuerpo lo pongo yo…- le dijo ella y él la besó.
-¿Cuántos quieres tener?
-Dos, máximo… - dijo y él la empujó hacia atrás.
-Mi vida…- le dijo él cuando casi la recostaba sobre la mesa por la intensidad de sus caricias.
-Onur…- le dijo ella divertida.
-¿Por qué no nos mudamos ya? Puedo traerme mis cosas aquí o tú llevar las tuyas a mi casa…
-Creí que querías buscar algo nuevo para estrenar…
-Lo haremos… en cuanto se pueda… pero no quiero esperar más para compartir mi vida contigo… ¿qué te parece? - le dijo él y se quedó mirándola expectante.
-¿Tu casa o la mía? - le dijo y sonrió.
-La que tú quieras, mi vida…- le dijo y la besó con pasión.
Se olvidaron por un buen rato de la comida, de quién se mudaría y donde y de todo lo que no fueran ellos…
-¿Mañana traerás tus cosas aquí? - le dijo acariciando su torso cuando todo terminó y se acomodaron abrazados en el sillón.
-Las traería ahora mismo, pero no quiero soltarte…- le dijo él y hundió su nariz en el cuello de ella.
-Bien… mañana…- dijo ella y suspiró feliz…
Ambos sintieron que nada más les importaba, nada que no fuesen ellos y sus proyectos...
Bueno, esto sigue, nos vemos en el próximo y gracias por seguir leyendo!
