—Este lugar es enorme para poder esconderse en donde tú quieras— se escuchó decir Kurotsuchi, aunque sin saber si lo había dicho en realidad, más bien pareció que su voz no era la suya.

—No dirías eso sí probaras la comida de la madre superiora.

Observó de inmediato y confundida a Deidara recargarse sobre sus dos brazos en el pasto junto a ella.

Como un déjà vu, ella extrañada negando con la cabeza.

—Ya viví esto —susurró para si misma pero Deidara escuchó.

—¿Ah sí? —él respondió con desinterés.

—Si... esta conversación ya la tuve contigo...

—Al fin sucedió Kuro-fea, te has vuelto loca —él sonrió divertido.

Deidara cambió de posición, recargando su cuerpo en su pierna derecha que se encontraba flexionada.

—Apenas se siente real —pasó las manos por el pasto, no lo sintió— parece un sueño... no recuerdo haberme dormido —frunció el ceño de inmediato— no recuerdo nada.

—Si... es extraño te acabo de llamar fea y no me insultaste definitivamente esto no es real —Deidara le sonrió de lado con ironía.

—Me dirás que te irás del orfanato... —bajó la mirada— en cuanto cumplas la mayoría de edad... que me llevarás contigo...

Deidara observó la expresión de la chica e inmediatamente sonrió a sus adentros, señaló hacia el enorme orfanato.

—...viajaremos por el mundo, me convertiré en un empresario famoso y tendrás un lugar igual de enorme que este para esconderte cuando quieras.

Kurotsuchi le observó sorprendida al escuchar lo que ya había escuchado de él en su pasado.

—Este es un sueño...

El rubio le dedicó una sonrisa sincera mirándola, ella observó el aire revoloteó sus cabellos rubios.

"Así se ve la felicidad y la paz"

Completo el pensamiento déjà vu de su recuerdo.

—Un sueño ¿eh?... si podría ser... —Deidara desvío la mirada aun sonriendo.

—¿Esto es real?, ¿de verdad estás aquí? —Kurotsuchi le miró preocupada.

—Deja de cuestionarlo y disfruta el momento... —Deidara se recargó sobre sus brazos de nuevo acostándose en el pasto boca arriba— no tenemos mucho tiempo... nunca lo tuvimos en realidad.

—¿Estamos muertos?

Deidara no respondió solo volteó y le sonrió.

—Recuerdo... sueño... la otra vida, decídete ya Kuro-chan antes de que se acabe el tiempo... tal vez yo no estoy aquí, tal vez yo nunca existí, tal vez soy parte de tu subconsciente que ahora lucha por mantenerse vivo...

El celular de Kurotsuchi sonó, ella ya sabía que lo haría, no lo tomó.

Fantasía o realidad ya sabía que nada bueno pasaba después de mirar el mensaje en su celular.

—¿Por qué este momento precisamente? —ella preguntó frustrada.

—En los peores momentos te descubres a ti mismo, en la calma antes de la tormenta sabes lo que realmente es valioso para ti...

Su celular siguió sonando sin detenerse.

—¿No vas a contestar?, parece urgente — Deidara se levantó de nuevo y la miró con seriedad esta vez.
Kurotsuchi hundió su rostro entre sus rodillas al responder.

—Si lo hago se acabará... si lo hago aquello que arruinó nuestras vidas pasará...

—Esto ya pasó Kuro-chan... no lo puedes cambiar... ese no es tu celular, escucha bien...

La chica abrió los ojos, no sonaba a su celular, el ruido se hizo más fuerte como si estuviera junto a sus oídos un pitido fuerte que no se detenía, no solo eso, murmuros y algo que parecía una descarga por todo su cuerpo, algo que la jalaba fuera de ese lugar, un sentimiento difícil de explicar.

Escuchó a Deidara reír ligeramente.

—No es tu celular, esto no es real, es el ruido de los aparatos que están ocupando los médicos para que sobrevivas.

Kurotsuchi levantó la vista hacia él con lágrimas en los ojos.

—¿Estás muerto?

—El tiempo se acabó, es hora de que regreses Kuro-fea —Deidara se levantó y le dio la espalda— no es tu momento aun.

—¿Regresar? —se levantó junto con él reclamándole confundida, tratando se seguirlo pero no podía él se alejaba— espera no te vayas, por favor no lo hagas.

Hasta que una luz la cegó, poco a poco abrió los ojos, la mascarilla de oxígeno le molestó y todo su cuerpo pesó, vio una enfermera tomando notas viéndola le sonrió, trato de levantarse pero ella lo impidió.

—Tómelo con calma oficial, sus pulmones estaban llenos de humo no se esfuerce demasiado —la enfermera le sonrió preocupada— le avisaré al doctor y a su supervisor que ya despertó.

La enfermera salió de la habitación, Kurotsuchi se sentía aturdida, su cabeza dolió y cerró los ojos.

Una presión en su pecho apareció al recordar a Deidara empujándola.

Apretó los ojos y no pudo evitar derramar lágrimas.

Su recuperación fue rápida, no había resultado lesionada gravemente pero había respirado mucho humo de la explosión al estar cerca.

Pasaba la mayoría del tiempo durmiendo y recuperando fuerzas.

Sus compañeros acudieron a visitarla días después, Naruto entre ellos aunque la hizo sonreír un poco aún así guardaba más silencio que el normal.

Hasta que un día Neji Hyuga apareció por la puerta de su habitación, había preguntado por él en cuanto pudo, estaba en otra habitación recuperándose.

Era la hora de la comida, no había tocado nada de la comida frente a ella en la mesa removible.

La chica observó como caminaba con una muleta arrastrando el pie dónde le habían disparado.

Tomó asiento junto a su cama.

—¿Te encuentras bien?

Ella no respondió, solo asintió con la cabeza desvío la mirada, él espero unos segundos antes de hablar.

—Habia un sensor en el edificio que se conectaban a la bomba que él traía, el sensor registró el número de las personas que entraron así como las que debían salir —Neji hizo una pausa bajando la mirada al suelo— asegurándose de que por lo menos una persona aparte de él se quedara en el edificio con él si no explotaría... desde el principio era una misión suicida hecha para matar al mensajero y no dejar evidencia de lo sucedido.

Kurotsuchi cerró los ojos suspirando, intentando no llorar al recordar como la empujaba fuera del edificio mientras él corría para alejarse.

Le había salvado la vida.

—¿Lo conocías?

Cuando Kurotsuchi abrió los ojos respondió seriamente.

—No.

El silencio se hizo presente por unos minutos y luego Neji contó todo lo que pasó desde que ella lo dejó encerrado en ese edificio.

De cómo "ella" logró escapar.

—Me alegro que tú estés bien — Kurotsuchi le dedicó una sonrisa aliviada

Después observó como él levantó y se aproximó a su cama, Neji dejó algo sobre la mesa, el metal resonó en la madera compacta de la mesa.

—Dales esto de mi parte cuando vayas a ocupar tu nuevo puesto de jefa de investigación especial —Neji dio la vuelta y empezó a caminar recargandose en su muleta— felicidades por el ascenso, te lo mereces.

Tomó por sorpresa a Kurotsuchi tanto que la hizo salir de aquel estado de depresión del que estaba, al fin un sentimiento aparte de dolor por perdida.

—¿Qué?, ¿De qué hablas?, ¡Neji espera! —casi se levanta de la cama para seguirlo, pero el se detuvo antes de salir y contestó.

—Renuncié y te propuse como mi remplazo —hizo una pausa y luego siguió hablando— me dejé engañar y tú fuiste la que me advirtió sobre ella, no puedo seguir en el puesto, no sería lo correcto casi hago que nos maten a todos.

—¿Qué harás apartir de ahora?, ¡ser policía era tu vida!, ¡no puedes renunciar a eso! —se encontraba alterada totalmente— es una locura Neji, no hagas esto... o todo fue por nada y él ganará...

—No dejaré de serlo, solo trabajaré por un tiempo en un caso sin resolver, me ocupará por algún tiempo y tendré que viajar estando de incógnito.

—No puede ser... tú acaso... ¿vas a ir tras ella?

—Confío en ti, protege esta cuidad se que harás un buen trabajo, gracias por todo Kurotsuchi.

Neji salió después de eso y Kurotsuchi solo pudo ver la placa policiaca de Neji sobre la mesa, el metal parecía tan pesado que dudó en levantarlo por unos segundos, después lo sostuvo en sus manos.

Tenía unos zapatos muy grandes que llenar.


3 Años Después.
París, Francia.

En la recepción del hotel varios clientes disfrutaban de la música en vivo que el chico tocaba a medio día.

De noche, tocaría en un restaurante elegante.

No cantaba.

Hace años prometió que no lo haría.

Su sueldo no era mucho pero lo suficiente para pagar un modesto apartamento con necesidades básicas en los barrios bajos.

Sus espectadores rara vez aplaudían, rara vez lo notaban.

Era solo un músico más entre miles en la cuidad, ocupando un puesto que con suerte consiguió gracias a su talento.

Al terminar las dos horas el gerente era el único con el que tenía contacto al recibir la paga del día.

Después pasó a comprar pan recién hecho.

Jamás veía a las personas a los ojos pero si les sonreía, no el suficiente tiempo para que lo notaran.

Su inglés perfecto y sin acento que aprendió con los años cantando canciones ayudó al principio, después tuvo que aprender el idioma local, se le facilitaban los idiomas.

No tenía un plan y no quería tener uno, solo quería vivir tal y como lo hacía en ese momento, hasta que pudiera.

Porque todo llega a su fin, lo sabía bien.

Tanto lo malo como lo bueno.

Cuando la noche llegó paso a su departamento para ponerse su traje, la peluca de pelo corto ayudaba a verse diferente y el pequeño sombrero que cubría su mirada para evitar que se fijarán en lo evidente.

Debajo del traje la faja y los vendajes molestaban para respirar pero ya estaba acostumbrada.

Que la gente cuestionara su género en la actualidad era lo de menos.

Ellos solo notaban su talento y eso era suficiente.

La ropa de hombre ayudaba a cubrir las curvas de su cadera y tuvo que practicar su caminar.

Muchas veces había tenido que fingir, había tenido que ocultar su identidad, así que aquello no era problema lo tenía perfeccionado.

Hasta que un día una mirada en el público la notó.

Ella no se atrevió a mirar al público, pero sabían que la observaban.

Conocía ese sentimiento a la perfección, estaba acostumbrada pero ahora era peligroso para su estilo de vida actual.

Cuando salió de su turno de noche ese día esa mirada la siguió.

No podía ir a su departamento, era demasiado peligroso, tenía que perderse en las calles del barrio bajo disimulando entrar a tiendas y ver un bazar como un día casual.

Pero no funcionó.

La mirada aún la seguía a todas partes.

Entonces ese sentimiento de perdida regresó a ella.

Todo se acababa algún día.

Lo bueno y lo malo.

Sonrió para ella mientras se dirigió a un parque cercano con acceso a un río que recorría la cuidad.

No perdía nada realmente, había disfrutado de su libertad era momento de enfrentar la realidad.

Llegó al puente y subió al pequeño barandal de cemento manteniendo el equilibrio extendiendo los brazos a los lados.

—No es lo suficientemente profundo, mi muerte puede molestar a muchas personas... mmm ni siquiera moriría en realidad —ella sonrió hacia la persona que la había seguido por toda la cuidad— ¿tú que opinas Neji?

Él no respondió, observó en silencio y con seriedad.

Ella siguió sonriendo divertida.

—¿Sin apuntarme con un arma esta vez?, ya sabes podría escapar, soy buena en eso... —dejó de mirarlo aún sonriendo bajó del barandal de un salto e hizo una reverencia hacia un público imaginario como cualquier deportista, después volteó hacia él sonriendo de nuevo— si vamos a hacer esto solo te pido que no me subestimes.

Avanzó hacia él deteniéndose justo en frente extendió las manos juntando las muñecas.

—Deprisa, antes de que me arrepienta y salga corriendo —le sonrió esta vez un poco incómoda.

—¿Por qué?

Ella abrió los ojos sorprendida y luego bajó las manos.

—Lo siento, no entiendo a que te refieres.

—Todo fue perfecto, no había rastro de ti, ni la manera en la que saliste del país ni el dinero que utilizaste para hacerlo, ningún boleto de avión a tu nombre o un nombre falso con una fotografía tuya... todo parecía borrado cuidadosamente —Neji frunció el ceño hacia ella y apretó los puños molesto.

—Ah eso... —Tenten bajó la mirada— conozco a alguien que tiene contacto directo con el jefe mafia japonesa... le tengo que devolver el favor algún día ahora que lo recuerdo.

—Todo era perfecto, pudiste haber vivido así durante años hasta que yo me cansara de buscarte.

—Bueno, eres un buen policía no entiendo porque sorpenderse —Tenten jugo con su sombrero sonriendo con confianza.

—Hasta hace un mes al fin encontré al dueño de un bar famoso en esta cuidad, le enseñé tu foto aseguraba que habías ido a tocar y cantar en su pequeño show local, él quiso contratarte de manera permanente y tú le diste todos tus datos de dónde vivías pero no dio contigo, el dueño del edificio le dijo que solo había un chico viviendo solo en ese departamento ninguna mujer... y no solo eso... le diste tu nombre... el real... ¿por qué?

—Supongo que cometí un pequeño error —sonrió incómoda mientras retiraba su sombrero y la peluca, el cabello castaño se deslizó rápidamente.

Él camino pasándola de largo, ella le miró con comprender.

—¿Eres feliz?

Tenten le miró seriamente a sus espaldas.

—Tengo lo que siempre quise... mi libertad, pero eso no cambia el hecho de que tengo las manos manchadas de sangre —miró su mano vacía pensativa— tengo que pagar por las vidas que quité.

—Las vidas que él te obligó a quitar.

—No veo la diferencia —Tenten rio con sarcasmo.

—Yo sí, lo comprendí años atrás —volteo hacia ella— justo ahora elegiste dejarlo en el pasado, es un comienzo — avanzó hacia ella y se detuvo viéndola seriamente— hay una orden de arresto internacional pero según los registros de este país tú no existes, nunca entraste y yo ya no tengo autoridad para atraparte, lo sabías y aún así dejaste que te encontrara...

—Para ser honesta solo quería verte una vez más... estoy tan cansada de todo —se puso el sombrero y cubrió con el si rostro para evitar que Neji viera las lágrimas.

—Te dejé escapar, eres mi responsabilidad apartir de ahora —sintió como Neji se acercó a ella y subió la mirada encontrándose con su rostro, él sonrió ligeramente— así que no pienses ni por un segundo que desde este momento me voy apartar de ti, voy a vigilarte todo el tiempo, en cada paso que des durante el resto de tu vida para asegurarme de que te arrepientes de todo lo que hiciste.

Ella asintió aceptando varias veces.

La besó.

En ese momento ella supo que cualquier rastro de libertad que había tenido todos esos años no era nada comparado con estar al lado de Neji.


Pues bueno después de años pude al fin terminar esta historia.

Como es costumbre mía les hablaré un poco de ella.

El título de cada capítulo se contradice con el siguiente, era una manera de determinar un balance entre las cosas buenas que pasaban y lo malo que estaba por pasar.

Tiene un lugar especial en mis años de escritura de fics NejiTen, se podría decir que es de los primeros fics que cree, era dedicado a dos personas, una compañera escritora a la que quería impresionar más que nada en el mundo porque la admiraba mucho y deseaba ser parte de su fandom (en fin ahora ya ni me importa, jaja nunca conozcas a tus héroesxD) y una persona en mi vida que era importante que tiempo después salió de mi vida de una manera fea, pero a la mitad de escribir esta historia me di cuenta que ninguna de las dos personas lo valía, realmente quería la aceptación pero me di cuenta de que tenía que escribir para mí y para mis lectores en vez de para impresionar o más allá de comentarios o visitas o en el caso de wattpad votos (no quiere decir que no agradezco mucho todos ellos❤️ los aprecio mucho me ayudan a seguir escribiendo), así que esta historia tiene sus altas y sus bajas por esas razones, al principio no era lo que terminó siendo, varios personajes ni siquiera tomaban tanta importancia como Hidan que al final me terminó gustando escribir sobre su locura, hubo un tiempo en que pensé en abandonarla porque sentía que había creado una Tenten OCC que casi no reconocía😅, pero al final bueno algo salió de todo esto, aprendí muchas cosas de ella, hay partes que disfruté escribiendo y partes que no, no es mi mejor historia pero es algo que me ayudó a crecer como escritora y le tengo un cariño especial.

Y la verdad es que ahora la dedicaré a las personas que están leyendo esto hasta el final.

En serio gracias por seguir esta historia, significa mucho para mí que terminarán conmigo algo tan importante para mí, sin ustedes mis historias no serían lo que son ahora, en serio se los agradezco mucho.

Espero seguir entreteniendolos y emocionadolos con más de mis raras creaciones NejiTen ❤️❤️❤️