ICE-BERG: EL ÚLTIMO DEMONIO DEL FRÍO

CAPÍTULO CUARENTAIUNO: CERRANDO EL CICLO

Al fin, luego de décadas enteras de espera sufriendo todos los calvarios y pesares que puedan existir, llegó el día en el que Ice y sus Fuerzas Especiales le cobrarían venganza a Goku y demás saiyajines que viven en la Tierra. Tan lejos se había puesto esta fecha que el tenerla en frente era casi como si un meteorito les golpease en la cara.

-Nada mejor que divertirse antes de ir a trabajar, ¿Cierto?- dijo Taurus cuando todos miraban en las pantallas como se iba a llevar a cabo el Torneo de las Artes Marciales en el que participarán los objetivos de su tan anhelada venganza.

-Cabeza dura. Hacemos esta última observación para descubrir que posibles técnicas ellos tengan guardadas y no las hayamos podido descubrir en todo este tiempo. No podemos correr ningún riesgo ahora que por fin cumpliremos nuestro objetivo- fue reprendido por el hijo de Freezer.

-Pues permíteme recordarte lo que te dije antes, cascarrabias: aprovechemos cuando estén exhaustos luego de estarse matando mutuamente y les demos el golpe final- cerró los ojos tratando de no perder la paciencia ante este comentario de Tirant.

-Ya va a comenzar el torneo. Estén atentos- pidió Chadap viendo atentamente con sus dos pares de ojos lo que iba a pasar a continuación.

-¿Apostamos? Yo apuesto una barra de caramelo a que el amargado con frente de marquesina será uno de los dos finalistas- Ice comenzó a gruñir por esta tontería dicha por Soceuh.

No se perdieron de ningún detalle, desde los Guerreros Z lidiando con el otro payaso sin gracia de Mr. Satán y demás participantes sin habilidades sobrehumanas exceptuando al Majun Buu gordo, a como debieron pelear contra sí mismos a medida que avanzaban en la competencia.

Como cuando el "campeón del mundo" se la tuvo que arreglar con Kakaroto, Uub contra Trunks, Vegeta con Pan y finalmente Bra contra la bola de chicle rosada hasta que quedaron únicamente los dos saiyajines más poderosos teniendo al fin la oportunidad de zanjar cuentas pendientes y ver cuál es el saiyajin con Ki mortal más poderoso que existe.

-¡AJÁ, GANE LA APUESTA! Paguen- exigió Soceuh estirando la mano derecha.

-Hasta el momento solo han mostrado las técnicas que ya hemos visto antes. ¿Será que no tienen nada nuevo?- esa era la pelea más importante de todas y la que más atención requería.

-Vamos… muéstrennos algo que no sepamos- el Changlong afiló los ojos tamboreando los dedos de la mano derecha estando cruzado de brazos algo ofuscado.

Algunas de las nuevas técnicas que los dos rivales revelaron fueron la Ráfaga de Dragones y potentes descargas eléctricas por parte de Goku mientras que Vegeta reveló una llamada Fuego Dorado que consiste en hacer que su Ki arda a temperaturas extremas para quemar a sus enemigos cada vez que lo golpee.

Pero lo que los asombró fue que él, cuando la batalla estaba llegando a su clímax en donde ambos pelearían con su máximo poder no divino, reveló la transformación del Súper Saiyajin Fase 3 igualando a Goku llevando la pelea al borde de la atmosfera terrestre para que la Tierra no fuese destruida debido al choque de poderes que se llevaban a cabo.

-Sin dudas ambos por separado y transformados de esa forma son mucho más poderosos que Bills y su maestro- notificó Záfir al analizar los números que decían las computadoras.

-Ya desde hace mucho tiempo que supere esos niveles que antes creíamos inalcanzables. Mientras que no puedan acceder a sus transformaciones divinas, entonces tendré la pelea ganada- afirmó Ice totalmente seguro de estas palabras.

Siguieron presenciando esa enconada lucha hasta qué al fin, después de hacer que el marido de Bulma chocara contra el suelo fuera de la plataforma, Goku se proclamó como el nuevo campeón mundial del Torneo de Artes Marciales sonriendo victorioso pese al enorme agotamiento felicitando a su eterno rival por darle la pelea más emocionante de su vida pese a que este le deseaba mal de ojo al sentirse superado nuevamente por él.

-Un perdedor siempre será un perdedor- Tirant se regocijaba del infortunio del príncipe saiyajin.

-Muy bien, ya hemos visto de lo que son capaces de hacer esos simios imbéciles y el máximo poder al que pueden acceder en su estado actual. Es hora de dar nuestro golpe, andando.

Sin demora, todos abordaron una gran nave espacial parecida a la que solía usar el antiguo emperador del universo para pasearse a sus anchas sin restricción alguna, solo qué en vez de usarla para viajar hacia la Tierra, la Leviant usó un hechizo para tele-trasportarlos a todos a las proximidades de ese mundo y hacer un gran acto de presencia para dejarlos a todos mudos de la impresión (Según las constantes insistencias del Elast bufón)

Y vaya que lo consiguieron porque apenas su nave se acercó al lugar en donde se llevó a cabo el Torneo, las personas entraron en pánico no sabiendo que hacer ante la repentina aparición de semejante OVNI pero los Guerreros Z y su amigos se tensaron al sentir el impresionante Ki que emanaba el último Demonio del Frío siendo tomados totalmente por sorpresa y cuando la nave finalmente aterrizo…

-¡IIAHH!- bramó Taurus al salir de la nave haciéndose bola y girando en el aire -¡TAURUS!- al tocar el piso flexionó sus gran músculos como lo haría un fisicoculturista.

-¡UUEEHH!- siguió Chadap también haciendo una voltereta y parándose a su lado -¡CHADAP!- desenvainó sus dos espadas superiores poniéndolas en posición de ataque.

-¡JOOHH!- el tercero fue Soceuh retrayéndose volviéndose verdaderamente una pelota -¡SOCEUH!- estiró su brazo izquierdo y pierna derecha para formar una gran S mayúscula.

-¡EEEAAA!- la cuarta fue Záfir y se paró al lado del payaso que estaba algo apartado de los otros dos -¡ZÁFIR!- puso las manos a cada lado de la gema en su pecho extendiendo las espinas que tiene en sus hombros, codos y rodillas.

-¡TIRANT!- finalmente, el Volcón brincó poniéndose en medio de la formación extendiendo los brazos en un ángulo de veinte grados.

-¡Y…!- comenzó a decir el Mintor de mal carácter.

-¡… nosotros!- siguió el guerrero honorable y espiritual.

-¡somos…!- prosiguió el payaso de mentalidad infantil e inestable.

-¡… las!- continuó la mujer de piel roja que está enamorada de su libertador.

-¡FUERZAS ESPECIALES BERRGGGG!- gritaron los cinco al mismo tiempo, y como pasó con los amanerados de las Fuerzas Especiales Ginyu cuando llegaron al planeta Nameku, a su alrededor aparecieron una flores y el entorno se volvió rosado teniendo una melosa música de fondo.

-…- ninguna de las personas ahí presentes sabía que decir ante semejante espectáculo tan estúpido y aberrante, a más de uno se le formaron una gran gota de sudor escurriendo de sus frentes y se formaron nubecitas encima de las cabezas con varios putos sucesivos.

-¿Quiénes son estos tipos?- Uub rompió el silencio viéndolos muy desconcertado.

-¿Lo ven? ¡Se los dije! Sabía que hacer una entrada como esta los dejaría a todos perplejos- susurró Soceuh a sus amigos. Parece que con el correr de los años logró convencerlos de hacer una "entrada triunfal"

-No abusen de mi paciencia, muchachos- pero dejaron de lado sus posiciones ridículas y se hicieron a un lado haciendo una reverencia a Ice cuando se dispuso a presentarse por fin ante sus verdaderos enemigos.

-Al fin va a salir el líder de estos payasos- dijo Pícoro inquieto. Había asistido al Torneo como espectador al igual que Gohan y Goten porque a estas alturas los poderes de ellos son nada comparados como los de Goku y los demás.

Los saiyajines más grandes y el Namekusein quedaron en shock cuando al fin vieron al ser que por muchos años los ha estado observando, era como ver a un fantasma del pasado, un demonio que ha salido de las profundidades del Infierno trayendo consigo los recuerdos de una era muy lejana que creyeron haber dejado atrás para siempre jamás imaginándose que volverían a cruzar caminos

-¡¿FREEZER?! ¡No puede ser! Sí se supone que te había derrotado de forma definitiva cuando viniste a cobrarnos venganza y revelaste tu estado Golden hace tantos años- Goku no podía creer lo que tenía en frente. Pocas veces se le ha visto expresar un terror como el que sentía en ese mismo instante.

-Yo no soy Freezer. Yo soy Ice-Berg, su hijo y heredero al trono de máximo gobernante del universo y estoy aquí para al fin impartir justicia y darles a ustedes, inmundos primates, el castigo que se merecen- ver las expresiones de horror en las caras de todos ellos era todo un deleite para el paladar del único Changlong con vida y no podía esperar para degustarse con el dulce sabor de la venganza.

Se tomó la molestia de explicar un poco de la historia tras sus espaldas y algunos detalles de su vida, argumentos afirmados por Vegeta al reconocer a sus secuaces como miembros de especies alienígenas que cayeron ante los saiyajines en sus días de conquistas por el cosmos.

Por lo qué sin más demora, y después de provocarlos para que peleen al matar de un solo movimiento a varios de los espectadores del Torneo, decidieron tele-transportarlos al planeta Simax en donde Ice y su grupo tendría la ventaja al estar acostumbrados al ambiente y gravedad tan hostiles que posee y que les suma una enorme presión a los saiyajines, al Nameku y a Uub, en especial a los hijos de Goku debido a la falta de condición física en las que se encuentran.

-Y bien, ¿Qué estamos esperando? ¡Acabemos con ellos de una buena vez!- Taurus estaba ansioso en poder ponerle las manos encima de Vegeta y su prole.

-Son más que nosotros, ¿Con quién peleará cada uno?- cuestionó Chadap desenfundado despacio sus espadas superiores teniendo también cierta ansiedad en llevar a cabo aquello por lo que tanto se han sacrificado desde Ice los reclutó.

-Naturalmente yo me encargaré del sujeto que venció y humillo a mi padre. Ustedes pueden hacer todo lo que quieran con los demás, pero si es posible, déjenme darle una buena lección al príncipe de esos monos- dio sus indicaciones Ice no despegando su mirada fija de Kakaroto que le devolvió el gesto estando transformado en Súper Saiyajin.

-Yo me encargaré de los hijos de ese pelmazo cabeza hueca y de ese renacuajo verde. No serán la gran cosa, pero tal vez me ayuden a aumentar un poco mi poder- será un traidor odioso, pero Tirant era lo bastante listo para elegir a los oponentes más débiles y que mejor le convienen.

-Entonces yo pelearé contra su nieta y la reencarnación del legendario y temible Majin Buu- a diferencia suya y sabiendo bien lo poderoso que es Uub y Pan, Chadap los escogió.

-Yo lucharé contra el maldito Príncipe Vegeta- igual de valiente, Záfir retó al saiyajin de gran orgullo porque a su mente vino el momento exacto en como él cuando era niño invadió su mundo e hizo que su vida se volviera una completa pesadilla.

-¡Yo te ayudo, yo te ayudo!- se ofreció Soceuh alzando una mano como si fuese un niño chiquito queriendo responder la pregunta hecha por un maestro.

-¡Pero yo quería ser el que lo matara con mis puños!- alegó Taurus molesto -bueno, supongo que me puedo conformar con matar a sus hijos- refunfuñó cediendo.

-¿No creen que ya están demasiado grandes para tratar inútilmente de cobrarnos venganza? Todo este tiempo que han desperdiciado para luchar contra nosotros lo hubieran aprovechado mejor para rehacer sus vidas en otro lado y seguir adelante en vez de dejar que sus deseos de venganza los trajera a su inevitable fin. No saben la pena que me dan- Vegeta, siendo como es, no perdió tiempo en dedicarles unas hirientes palabras casi haciendo que el Mintor se le quisiera echar encima iracundo.

-Eso piensas de nosotros, ¿Eh? Pues no todos podemos olvidar tan fácil nuestros oscuros pasados como lo has hecho tú- frunció el ceño, más de lo que normalmente lo tiene, cuando Ice le dijo esto -jamás he olvidado tanto las diversas calamidades que me han ocurrido antes de que mi familia me hizo a un lado, como todo el sufrimiento por el que he pasado en búsqueda del poder que tanto anhelaba para regresar con ellos y a todos esos inocentes que murieron por mi mano en esa faceta de mi vida, muy a diferencia tuya, que has tenido una inmerecida vida feliz aún después de toda la sangre que has derramado nunca tratado de compensar todo el mal que alguna vez hiciste.

-¿Todo el mal que hiciste, papá? ¿A qué se refiere ese tipo?- Bra miró confundida a su padre, lo mismo hicieron Pan y Uub haciendo que cerrase los ojos por sentir como una vieja herida se abrió.

-¿Acaso tu querido padre nunca te lo ha contado, niña? En el pasado él era un asesino que viajaba de planeta en planeta por el cosmos conquistando y destruyendo todo lo que estuviese ante sus ojos deleitándose con el caos que generaba y con la agonía de aquellos que mataba sin ningún tipo de piedad nunca sintiendo una pizca de arrepentimiento, no importaba si eran hombres, mujeres, niños o ancianos, todo con tal de complacer su orgullo maldito.

-Y aun cuando empezó a "enderezarse" gracias a la influencia de esa terrícola de pelo azul, seguía teniendo guardado en su corazón su nata maldad y desmedido ego, lo que le impulsaba a pelear contra enemigos contra los Androides y la aberración de Cell no por querer defender la Tierra y sus habitantes, sino para demostrar ser el mejor y más fuerte tampoco importándole quién podría resultar herido en el proceso, incluso llegando a matar a personas inocentes para que Goku pelease contra él durante los acontecimientos de Majin Buu y al fin ajustar cuentas, ¿Jamás les a hablado de eso?- un amargo sabor de boca se produjo tanto en el marido de Bulma como en los Guerreros Z más viejos al pensar en esos sucesos.

-¡MENTIRA! ¡Mi papá jamás hubiese hecho tales atrocidades! ¿Verdad?- Bra esperaba a que su padre contradijera todo lo que acaba de decir el nieto del Rey Cold.

-Hablaremos luego de que acabemos con estos pobres diablos resentidos que no han podido darle vuelta a la página, hija- se limitó a decir apurado el orgulloso saiyajin.

-Por lo que tú no eres nadie para reclamarnos y decirnos que no hemos podido superar el pasado cuando tú jamás hiciste méritos para arreglar los errores que cometiste en el tuyo. ¡Solo con tu muerte, las de tus hijos y amigos podrás compensar el daño que nos has hecho a nosotros y a todas las razas alienígenas que han muerto a mano de los saiyajines!- lanzando un Rayo de la Muerte del índice derecho casi dándole en el corazón a Vegeta, Ice le dijo a Záfir que los moviera a diferentes zonas del planeta para que pudieran pelear al fin.

-Gohan, Goten, como ustedes no han tenido una lucha en mucho tiempo, déjenme encargarme de este sujeto- Pícoro se quitó el turbante y ropa pesada tan característica que siempre usa tronándose los nudillos para pelear contra Tirant.

-¿Seguro, Señor Pícoro?- el primogénito de Goku y su hermano menor apenas podían mantenerse de pie al transformarse con dificultad en SSJ, ni siquiera podía pasar a la fase 2 y mucho menos al estado Místico que el Supremo Kaiosama anciano le desbloqueó luego de partir la Espada Z.

-Seguro. Lo acabaré lo más rápido posible para luego ir a ayudar a los demás y entre todos vencer al hijo del maldito de Freezer- colocándose en guardia, esperó a que el Volcón hiciera el primer movimiento pero este se limitó a reír un poco bajo su mascarilla.

-Puedes intentarlo todo lo que quieras, por mí no hay prisa. Es más, en el mejor de los casos, mientras barró el piso con ustedes sus amiguitos podrían debilitar a los míos a tal grado que podré deshacerme de ellos sin muchos problemas y luego de Ice y así coronarme como el ser más poderoso del universo y tenerlo todo a mis pies- tan seguro estaba de su triunfo que les dio un breve resumen de sus oscuros planes.

-Siempre supe que entre las organizaciones criminales la lealtad genuina es solo una ilusión, y tú eres la prueba de ello- con la ironía dicha por el Nameku, Tirant se lanzó al ataque.

Ciertamente Pícoro desde hace bastante dejó de estar a la par de Goku y Vegeta en lo que se refiere a poder de pelea, porque los jóvenes como Uub, Trunks e incluso Pan y Bra parece que ya lo superan, pero seguía siendo lo suficientemente fuerte para hacerse respetar ante un vil traidor como lo era Tirant y demostrar porque en algún momento fue el más temible enemigo del hijo de Bardock.

-¡No huyas, cobarde!- Tirant expulsaba de las manos y de su boca una lluvia de ráfagas de Ki tratando de darle al Nameku que corría de izquierda a derecha estando apenas a un par de pasos de distancia de tal ataque -¡¿Solo vas a seguir corriendo?! ¡PELEA COMO UN HOMBRE!

-Con mucho gusto, estúpido- prosiguió a acercársele corriendo en zigzag continuando eludiendo sus ataques lanzando sus propias esferas de energía que por alguna razón no lograban darle.

-¡Que pésima puntería tienes!- al burlarse intentó golpearlo una vez que lo tuvo en frente, pero su puño derecho lo traspasó como si se hubiese hecho de aire -¿Pero qué demonios…?

-¡Por aquí!- esa había sido una imagen puesta por Pícoro para que así le pudiera asestar una potente patada en la nuca impulsándolo hacía adelante, y antes de que chocase contra una loma, estiro uno de sus brazos para tomarlo y acercarlo conectándole un rodillazo en el abdomen.

Tirant abrió mucho los ojos y escupió sangre azul para rugir y soltarse y apartar al Nameku de un puñetazo al rostro y tomarlo de una pierna para aporrearlo contra el suelo y después patearlo para alzar una mano creando una bola de Ki y arrojársela.

Pícoro se detuvo y agachó evitando el ataque para enterrar los brazos en el árido piso para que se alargaran y llegaran hasta los pies del Volcón, pero este se percató de eso por lo que se elevó evitando por poco volver a ser atrapado.

-¡No me podrás atrapar!- sonrió con burla pero se extrañó cuando él le devolvió el gesto.

-En realidad te tengo justo en donde te quería- las esferas que él le había mandado antes se habían juntado alrededor de Tirant no dándole ruta de escape, justo como lo hizo contra #17 cuando pelearon hace tantos años -hasta nunca- con tan solo hacer brillar sus ojos hizo que todas ellas lo golpeasen creando una enorme explosión.

-¡Eso es, muy bien, lo venció!- exclamó Goten totalmente seguro. Él y Gohan debían apoyarse en unas rocas para apenas mantenerse de pie.

Habiendo logrado sobrevivir a duras penas, el maltratado cuerpo de Tirant cayó al suelo respirando con mucha dificultad dando la impresión de que no podía seguir luchando.

-Si esto es lo máximo que puede hacer el equipo del hijo de Freezer que lleva años preparándose para enfrentarnos entonces no son la gran cosa- el ex-dios de la Tierra se le acercó y agarró del cuello listo para darle el golpe final -¿Algo que decir antes de que te mande al Más Allá?

-Ah… ah… je, je, je. No sabes… la enorme alegría que me da… enfrentarme por fin a alguien tan fuerte como tú y que no sea alguno de mis estúpidos amigos… porque podré quedarme con tus grandes poderes sin ser recriminado por mi maldito jefe.

Antes de que Pícoro le preguntara a que se refería, expulsó de su hombro izquierdo una intensa humareda azul que lo envolvió por completo y tosiera no sabiendo que ocurría y no le dejó escapar porque lo tomó fuertemente de los brazos para quitarle la mayor cantidad de poder posible hasta que se liberó al recibir un puntapié.

-¡¿Qué demonios fue lo que hiciste?!- se llevó una mano a la frente porque casi perdió el conocimiento y se vio la otra teniendo visión doble por estar desorientado.

-Oh, nada especial, solo me apoderé de una gran parte de tu Ki y habilidades junto con una porción de tus grandes conocimientos de antiguo Kamisama retirado- le explicó con cinismo al mismo tiempo que se le formaron dos antenas de vinil en la frente, en sus brazos salieron esas zonas rosas musculares típicas de los Namekuseines y sus heridas se recuperaron.

-¡¿CÓMO DICES?!- no podía creer lo que dijo y lo peor fue que ahora Tirant expulsó un aura que era la combinación de su azul propia como la verde clara que él usa en combate.

-Y ahora que conozco todas tus habilidades y puntos débiles, ¡Ya no tienes nada que hacer en mi contra!- sorpresivamente se llevó dos dedos a la frente para realizar la técnica más famosa de Pícoro -¡MAKANKOSAPPO!

Apenas pudiendo reaccionar a tiempo, Pícoro se hizo a un lado viendo como el poder que alguna vez usó para matar a Raditz siguió de largo dando contra unas montañas formando un perfecto círculo en medio de ellas perdiéndose en el horizonte.

-¡No te distraigas!- devolviéndole lo que le hizo antes, Tirant alargó un brazo tomándolo de la garganta y alzarlo varios metros sobre el piso haciéndole girar como un muñeco de trapo antes de aporrearlo varias veces creando poderosos sismos.

-¡SEÑOR PÍCORO!- no pudiendo tolerar por más tiempo ver como su verdadera figura paterna era tratada de ese modo, Gohan decidió intervenir siendo impulsado por la gran ira que siempre sale a relucir en este tipo de situaciones y que le daba la fuerza suficiente para no caer ante la fuerte gravedad e infernal calor del lugar.

-¡Espera, Gohan!- llamó Goten, pero fue en vano, así que sin más opción lo siguió esforzándose de sobremanera para mantener el vuelo sin desplomarse enseguida.

-¡¿Qué intentan hacer ustedes dos?!- percatándose de lo que intentaron hacer, Tirant soltó a Pícoro y extendió las manos para detener en seco los puños izquierdos y derechos respectivos de ellos -no son más que basura. Una vez le dije a mis compañeros qué si ninguno de ellos tenía las agallas de matar un mocoso como lo fuiste tú en ese momento, yo con mucho me tomaría esa gran molestia, ¡Así que es hora de cumplir con lo prometido!

Los apartó golpeándolos en el estómago dejándolos sin aire y sujetó la cabeza de Gohan con ambas manos comprimiéndosela a l vez que volvió a expulsar su humo para quitarle todos sus poderes a tal punto que hizo que perdiese la transformación del SSJ.

-¡Deja en paz a mi hermano!- trató de interferir Goten, pero Tirant se limitó a mover hacia atrás una de sus piernas dándole en el rostro y que quedase fuera de combate sin mayor problema.

-Luego me encargo de ti, enano casanova. Aunque no es como si pudiese absorber mucho de un pobre diablo fracasado como tú- no le prestó atención y siguió ingiriendo energías a Gohan.

-¡Quítales tus inmundas manos de encima!- como un padre yendo al rescate de su hijo, Pícoro lanzó de sus ojos unos finos rayos que dieron contra la espalda del Volcón para que así soltara al saiyajin híbrido más grande y retomaran su lucha.

Por desgracia, a medida que la lucha siguió Tirant comenzó a tener la ventaja usando tanto los poderes del Nameku, como el de los saiyajines llegando incluso a combinar sus técnicas y dejar al borde de la muerte a los hijos de Goku teniéndolos a su completa merced.

-No saben lo decepcionados que estoy de ustedes. Tanto potencial corriendo por sus venas y lo desperdician en estupideces como dar clases en un instituto o ligarse a cualquier ramera que se les cruce en frente. Más lastima no pueden darme- los estaba regañando como si de su mentor se tratase, seguramente porque también adquirió algo del carácter de Pícoro y expresa lo que este tiene guardado para sí mismo.

-Mal… maldito…- el alien verde estaba tan debilitado que no podía hacer movimiento alguno y evitar lo que iba hacer a continuación.

-Espero que a dónde sea que vayan ahora aprovechen mejor su tiempo- concentró Ki en sus manos dispuesto a eliminarlos de una vez por todas.

-Es-espere… por… por favor, no nos mate… ¡POR FAVOR!- Goten imploraba misericordia, una actitud que no es para nada acorde con la raza guerrera a la que pertenece.

-No se saldrá con la suya… mi padre… mi hija… y los demás hallaran la forma de vencerlos a todos ustedes… eso se lo puedo asegurar- afirmó Gohan no dándole el gusto de verle suplicar.

-¿No se te pudo haber ocurrido unas palabras finales menos trilladas?- con una última sonrisa de burla, Tirant expulsó un par de Masenkos desintegrándolos por completo solo dejando cenizas.

-Gohan… Goten… ¡NOOOOO!- gritó Pícoro viendo impotente como el hombre al que vio cómo su hijo y por el cual dejó de pertenecer a la Familia del Mal fue asesinado sin piedad sintiendo como una parte de sí mismo muró con él.

-No te pongas a llorar, ahora mismo te mando con ellos- enfocando Ki en el índice izquierdo, Tirant le traspaso la cabeza con una línea delgada del color dorado de un SSJ para luego verse las manos.

-Serán los más débiles de todos, pero el poder que me han brindado es increíble- cerró y abrió los puños para luego palmearse el pecho -teniendo también la sabiduría de un Kamisama y los conocimientos científicos del primogénito de Goku podré lidiar con cualquiera, incluso con el propio Ice cuando me apodere también de los poderes de los demás.

-Y ahora… ¿Qué hago? ¿Espero que el resto deje cansados a los demás saiyajines o viceversa para quedarme con los poderes o habilidades de todos?- se puso a pensar un poco sobre qué hacer.

-Bueno, no tengo estas nuevas habilidades para quedarme en el banquillo sin hacer nada. La diversión continúa- demostrando que aún conserva mucho de su propia sádica personalidad, emprendió vuelo hacia su siguiente objetivo.

(…)

-Los Kis de Gohan, Goten y Pícoro… ¡Han desaparecido! ¿Acaso fueron…?- por un momento, Goku dejó de pelear contra Ice al sentir como las vidas de ellos tres habían sido apagadas.

-Lo hiciste bien, Tirant. Me alegra saber que todos estos años aguantando tus estupideces no han sido en vano- el Changlong se pudo permitir sonreír de medio lado al saber que su más odioso subordinado tuvo éxito ahora -¿Lo sientes? ¿Puedes experimentar una porción de lo que una infinidad de razas han sentido cuando se dan cuenta de que un ser querido ha sido asesinado sin piedad alguna y sin poder hacer algo para evitarlo? Una experiencia de lo más desgarradora, ¿No? Y en esta ocasión no la podrás borrar porque esta vez no tendrás Esferas del Dragón con las que solucionas como siempre los problemas que te imponga la vida o los errores barbáricos que tú y tus camaradas cometan porque ahora morirán y nunca más podrán ser revividos al igual que todas esas especies que murieron a manos de los tuyos.

-Yo no soy como los saiyajines a los que te refieres, nunca he viajado por el universo aniquilando razas y mucho menos lastimando por diversión a los que son más débiles que yo. No te atrevas a medirme a mí o a mi familia y amigos bajo esos estándares- Kakaroto debía hacer el esfuerzo sobrenatural para no dejar que la ira y dolor que sentía en ese momento lo dominasen.

-Tal vez no, pero si fuiste capaz de mandar a tu primogénito al matadero cuando le obligaste a pelear contra Cell siendo capaz de sonreír ante sus gritos de agonía y dejaste el destino de tu amada Tierra en manos de un mocoso como tu segundo hijo confiando en que con ayuda del vástago del Príncipe Vegeta se ocuparan de Majin Buu. ¿Qué clase de padre es así con aquellos que llevan su sangre corriendo por sus venas? Porque francamente alguien que toma esa clase de decisiones a la ligera y sin pensar en los daños colaterales y psicológicos de los involucrados no es precisamente mejor persona que los que conforman una especie barbárica que nunca piensa en el mal que le hacen a los demás cuando los aniquilan solo por diversión- estaba gozando a lo grande restregarle cada uno de sus defectos.

-Curiosas palabras viniendo de alguien cuya familia se dedicó a sembrar el terror por el universo gobernándolo con puño de hierro y asesinando a un también sinnúmero de razas extraterrestres. ¿Alguna vez tan siquiera te has puesto a pensar en el sufrimiento de todos esos seres?

-Claro que sí, y muy a diferencia del Príncipe Vegeta, yo si hice méritos para corregir tanto mis propios errores como los de mi familia y sin tener que depender de unos objetos mágicos como los que ustedes siempre usan nunca sintiendo en verdad el peso de cualquier mala acción o error que hagan. ¿Acaso pensabas en restregarme mis palabras y fuese yo el que se sintiese mal por no tener como sostener lo que digo?- siguió sonriéndole con burla -pero ya basta de tanta charla, ¡SIGAMOS!- retomaron su lucha siendo que ahora el guerrero rubio tenía la prisa por vencerlo y luego ir a ayudar a los demás antes de que muriesen también.

(…)

-El Ki de mi papi… del tío Goten y del tío Pícoro… ¡Ya no puedo sentirlos!- la pequeña Pan estuvo por lanzarle a Chadap una de sus técnicas, pero se detuvo al también percatarse de eso.

-Eso significa que…- la reencarnación de Kid Buu tensó la quijada y cerro fuertemente los puños.

-Correcto. Ellos han caído ante uno de los integrantes más débiles de nuestro equipo. Una penosa forma de morir no muy digna de los que en el pasado fueron grandes guerreros- afirmó Chadap sintiendo cierto pesar por el destino de ellos tres al saber quién les dio muerte -pero no es hora de que desperdicien lágrimas lamentándose por los caídos, deberían concentrarse en no ser los siguientes.

-Maldito imbécil…- furioso, Uub junto sus manos sus manos para lanzar una Kame Hame Ha rosado usando todo su poder.

Ante eso, Chadap unió las empuñaduras de sus espadas haciéndolas girar delante de sí como hélices para dispersar en todas direcciones esa energía.

Al detenerse notó que el moreno ya no estaba, por lo que afiló la mirada de sus 4 ojos y enseguida mover de forma horizontal su espada derecha hacia atrás casi cortándole la cabeza a Uub que se tele-transportó atrás de él con la intención de darle un golpe en la espalda con el puño izquierdo rodeado de su peculiar Ki rosado teniendo que agacharse para no ser decapitado perdiendo unos cuantos mechones de cabello.

Careciendo de cualquier tipo de arma, a la reencarnación de Kid Buu no le quedaba más opción que moverse de un lado a otro evitando a duras penas recibir un tajo mortal por parte de los ágiles movimientos de espadachín que usaba el Worren. Debía idear pronto alguna forma de contraatacar antes de que fuese tarde.

-¡AUARG!- cayó de rodillas al suelo porque su muslo derecho fue rozado por una de las espadas.

-Veamos en que vas reencarnar en la siguiente vida- iba a cortarle el cuello.

-¡No vivirás el tiempo suficiente para descubrirlo!- rápidamente Uub puso las manos en el piso pasa expulsar energía que lo impulsó hacia arriba eludiendo nuevamente perder la cabeza y pasó por encima de él para posicionarse nuevamente atrás y ahora sí traspasarle la espalda de un contundente golpe tan fuerte que el puño derecho salió por el pecho.

-¡Sí, lo venció por fin!- gritó Pan luego de reponerse lo mejor que pudo de la muerte de su papá.

-Este es tu fin, maldito- dijo fríamente Uub luego de retirar su brazo del interior de Chadap que caminó de forma errática hasta caer de rodillas llevándose sus manos superiores al gran hueco que tenía en el pecho del que expulsaba cataratas de sangre naranja.

-Eh… eh… no… ¡ES EL TUYO!- asombrosamente, Chadap pudo ponerse de pie y le hizo un corte tan profundo en el brazo derecho que se lo dejó inservible.

-¡NO PUEDE SER! ¡¿Cómo es posible que…?!- retrocediendo, el moreno se sujetó la herida.

-Mi especie cuenta con dos corazones y tu golpe paso justamente en medio de ambos. Es una pena que siendo la reencarnación del monstruo creador de miles de leyendas y mitos no estés a la altura de su reputación. En serio esperaba más de ti- estaba seguro de que ya tenía la pelea ganada, pero sorpresivamente, Pan apareció ante él pateándole el mentón y colocarle las manos en el pecho apartándolo con un Kame Hame Ha a quemarropa.

-¡NO DEJARÉ QUE NADIE MÁS MUERA!- poseída por una enorme ira procedió a atacarlo con todas sus fuerzas haciendo que se alejase de Uub.

-¡Basta de tantas estupideces!- Chadap la detuvo cuando sus brazos inferiores se separaran del torso, para la sorpresa de la saiyajina, sujetándole los puños inmovilizándola -normalmente no me mancharía las manos con la sangre de una niñita como lo eres tú, pero en vista de que eres toda una guerrera fuerte y valiente, no hay motivo por el que deba contenerme- de un rodillazo en el abdomen y un codazo en la cara la apartó.

-Pero para que vean que soy justo, pelearé a partir de ahora a puño limpio sin usar mis espadas- guardo en sus fundas sus letales instrumentos de muerte dispuesto a continuar la lucha usando nada más sus cuatro brazos y nada más.

-¡NO NOS SUBESTIMES!- sin mayor miramiento, la hija de Videl volvió al ataque.

-¡AGUARDA, PAN!- no presto atención a las palabras de Uub, que aun teniendo un brazo menos, fue a ayudarla para que no terminase siendo asesinada como los otros saiyajines y Pícoro.

Aun por más que Goku los haya adiestrado desde que tienen uso de memoria para ser grandes guerreros que algún día defenderán a la Tierra de cualquier tipo de amenaza, no tienen nada que hacer contra el secuas más poderoso de Ice que apegándose a su palabra siguió luchando con sus propias manos pero sin contenerse de ninguna forma.

-Desgraciado… no te saldrás con la tuya- decía un gravemente herido Uub inmóvil en el suelo.

-Este no será de ese tipo de escenarios en el que ustedes logran de alguna forma "milagrosa" solucionar el problema. Ya han burlado la muerte muchas veces, pero esta vez su suerte se acaba y no tendrán una segunda oportunidad, espero que lo mediten cuando estén en el Más Allá. Que los dioses se apiaden de sus almas- sujetaba a Pan del cuello e iba a destruirla.

-Tengo que detenerlo como sea…- con esfuerzo Uub se incorporó extendiendo los dedos índice y derecho que tenían concentrados las fuerzas que le quedaban -¡Conviértete en un dul…!- iba a usar la técnica más famosa de su antecesor aun con el riesgo de afectar también a la chica.

-¡TRONG!- pero no pudo hacer nada porque Tirant apareció y le traspasó el abdomen con la técnica de Pícoro haciéndole abrir de par en par los ojos vomitando bastante sangre.

-Me sorprende que te distraigas tan fácilmente, cuatro ojos. ¿Tan enfocado estás en matar a esa enana que bajas así tu guardia?- se burló parándose al lado del joven moribundo para tomarlo y quitarle sus poderes y habilidades.

-¿Tirant? ¿Qué crees que estás haciendo? Esta era mi batalla, no la tuya- estaba molesto porque no respetó el acuerdo que tuvieron cuando eligieron contra quienes iban a pelear.

-Pues deberías darme las gracias por evitar que te volvieran una bolita de chocolate amargo- una vez que le quitó a Uub lo poco que le quedaba, prosiguió a tirar su cadáver a un río de lava como si fuese basura ante el horror de Pan -y sería una pena que los poderes de esa jovencita también se echaran a perder.

-Ni se te ocurra. Esta niña demostró ser una verdadera guerrera con un valor inusual para alguien de su edad, merece un final mejor que el que quieres darle- su honor le impedía darle ese gusto y sin mayor rodeo, la mató traspasándole el corazón con una de sus espadas inferiores ahorrándole sufrimiento y dejar con cuidado su cadáver en el suelo.

-Pero que malito eres, ¿Cómo puedes negarme ese capricho?- hizo un puchero para luego verse fijamente como si esperasen a que el otro hiciera el siguiente movimiento -¿Y bien? ¿No deberíamos ir a echarle una mano a los demás y seguir gozando del sabor de la venganza?

-Claro que sí, siempre y cuando estés al frente dónde pueda verte- sabiendo que ahora es mucho más fuerte que antes, Chadap no podía darle la espalda o bajar la guardia ni por un segundo porque podría intentar atacarlo y quedarse también con sus poderes.

-Como tú quieras- accedió riendo y se pusieron en marcha.

(…)

-Pan… Uub… ¡NOOOO!- Goku comenzó a literalmente arder de la ira -¡ES HORA DE ACABAR CON ESTA MALDITA PELEA!- dispuesto a finalizar su lucha contra Ice, se transformó en un SSJ nivel 2.

-Sí… ¡SÍ! No sabes la alegría que me da ver como a cada segundo que pasa sientes más y más del terrible mal que tu especie ha generado- gozando del sufrimiento de los Guerreros Z, Ice decidió pasar a su segunda forma restringida no pasando a su forma original enseguida porque quiere que siga vivo el tiempo suficiente para que presencia el deceso de sus camaradas.

(…)

-El Ki de Pan y de Uub, ¡TAMBIÉN HAN DESAPARECIDO!- tomando distancia, Bra miró al horizonte al percatarse de esa otra calamidad.

-¡Esto no puede estar pasando!- Trunks hizo lo mismo distrayéndose tanto que Taurus logró pegarle en la cara y después el estómago y juntar las manos asestándole un golpe en la frente que lo mandó como un meteorito al suelo.

-¡Mocosos estúpidos! Deberían pensar primero en cómo salvar sus miserables vidas- formó una bola de Ki verde en la mano derecha para golpearla con el puño izquierdo mandándosela a Bra queriendo seguir aprovechando el momento de distracción.

Ella reaccionó rápido y se elevó abriendo las piernas evitando por poco su técnica para acercársele a toda velocidad disparando una andanada de proyectiles de Ki que al dar contra su cuerpo creaba pequeños estallidos también formando una intensa nube de polvo por lo que aprovechó esto para golpearlo de todas las formas que su padre le enseñó hasta que él le sujetó una pierna y elevarla haciendo que estuviese de cabeza y la viese directo a los ojos.

-Que buena eres dando masajes, enana. Tendrías futuro como masajista… ¡Si es que vives el tiempo suficiente para tener futuro alguno!- la sujetó del rostro con su mano libre dispuesto a triturarle la cabeza al cerrar el puño.

-¡QUÍTALE TUS INMUNDAS MANOS DE ENCIMA!- pero Trunks, transformado en Súper Saiyajin Fase 2, apareció pegándole con todas sus fuerzas en su hocico de rumiante logrando que soltara a su hermanita y prosiguió a tratar de molerle el abdomen a base de puñetazos, pero era un esfuerzo inútil y retrocedió para evitar sus golpes demoledores.

-¿Cómo le vamos a ganar a esa maldita mole de músculos? ¡Ninguno de nuestros golpes le ha hecho daño!- la joven no solo debía lidiar con el dolor de las recientes pérdidas, también estaba siendo apoderada por una gran desesperación.

-Me di cuenta de qué pese a su desmedida fuerza bruta, ese tipo es muy lento. Lo que debemos hacer es atacarlo con nuestras técnicas más poderosas manteniendo la distancia y así lo venceremos para luego ayudar a nuestro padre y al Señor Goku.

-¡Nada de lo que hagan en mi contra tendrá resultado alguno!- no dispuesto a que realizasen esa maniobra, el Mintor volvió al ataque, pero ahora que ellos decidieron estar alejados, ya no podía tocarles ni uno de sus puntiagudos cabellos dorados.

-¿Qué te pasa, gorila con cuernos? ¿A dónde se fue toda esa confianza que tenías?- era el turno de Bra para reír debido a la desesperación que sufría el miembro más gruñón del equipo de Ice.

-Niños malcriados… están muy equivocados si creen que podrán seguir huyendo de mí por siempre, porque con mi transformación, no tendrán escapatoria alguna- viendo que de seguir así no iba a lograr nada, Taurus rugió a medida que su enorme masa muscular se redujo considerablemente volviéndose mucho más esbelto.

-Ahora te ves más flacucho y débil, cornudo- confiada en que ahora es menos poderoso que antes, Bra se le volvió a acercar para atacarle, pero grande fue su sorpresa cuando él al cruzarse de brazos, eludió sin esfuerzo alguno cada golpe que intentaba darle.

-¿Quién es la tortuga ahora, enana?- tan confiado estaba en su velocidad y agilidad que al atacarla lo hizo usando nada más que sus piernas poniéndola contra las cuerdas.

-¡ERES UN INFELIZ!- no dispuesto a que maltratasen a su hermana así, Trunks se le unió pero aun luchando juntos seguían siendo incapaces de ponerle una mano encima, como si todos los duros entrenamientos que han recibido por parte de su orgulloso padre fuesen en vano.

-¿Lo están sintiendo? ¿Están sintiendo la desesperación generada por librar una batalla que por más que se esfuercen jamás podrán ganar? ¡Porque eso es justamente lo que los míos sintieron cuando su maldito abuelo y demás saiyajines pusieron el primer pie en mi mundo!- luego de unos eternos segundos, él se posicionó a sus espaldas golpeándoselas tan fuerte con las palmas de las manos que casi les reventó los pulmones y seguidamente les lanzó unos potentes orbes verdes que agravió sus heridas.

-Por lo que al darles muerte a ustedes, haré que su hijo sienta el mismo dolor que me ha estado consumiendo todo este tiempo desde que asesinó a sangre fría a mi familia y amigos- alzó ambas manos creando una esfera de Ki que comenzó a aumentar de tamaño.

-Matarnos no te devolverá a tu familia y mucho menos hará que toda esa ira que llevas guardada desaparezca- viendo que no tenían muchas posibilidades de ganar la lucha, Trunks quiso razonar.

-Es verdad, con matarlos no recuperaré lo que he perdido… ¡Pero le dará fin al enorme tormento que tenido por décadas enteras y haré que sus espíritus al fin descansen en paz!- obviamente no iba apelar al diálogo, y volviendo a su forma corpulenta normal, les arrojó ese enorme orbe.

-¡RESPLANDOR FINAL!- no habiendo de otra, Trunks concentró las fuerzas que le quedaban para realizar una de las técnicas de su padre -¡GALICK HO!- tampoco quedándose atrás, Bra hizo el mismo ataque que su progenitor usó en su primera lucha contra Kakaroto.

Las dos técnicas al chocar contra el ataque de Taurus hicieron temblar todo a su alrededor dispersando los chorros de lava que expulsaban los volcanes cercanos deteniéndolo por un momento, pero por desgracia, comenzaron a ceder y la gran bola de Ki verde se les acercaba tan peligrosamente que sus prendas comenzaron a desintegrarse.

-¡NO VAMOS A LOGRARLO!- comenzando a llorar de la desesperación, Bra usaba cada gota de Ki que le quedaba para hacer avanzar su técnica.

-¡BRA, CUIDADO!- viendo que no había salvación alguna, Trunks dejó su posición y la abrazó de manera protectora recibiendo en su espalda todo el poder de la colosal bola verde gritándole en toda la cara y viese la expresión de desmedido dolor que esbozó.

-Eso tuvo que doler- ver como los descendientes del saiyajin que destruyó lo que más amaba caían ya no pudiendo seguir luchando bastaba para que una enorme y atemorizante sonrisa se formara en su hocico -¿Debería llevarlos ante su papi y matarlos frente a sus ojos?- tomó a la niña del cuello y se frotó el mentón indeciso.

-Taurus, ya los venciste. Acaba con ellos de una buena vez y vayamos con Záfir y Soceuh- apresuró Chadap llegando al sitio viendo como Tirant se acercó a un moribundo Trunks quedándose con el poco poder que le quedaba.

-Sí, sí, lo que digas. Solo déjenme gozar del momento un poco más- con pasos pesados se acercó al saiyajin de pelo lila -esto es por ti, Vática, mi amada esposa- alzó un pie y aplastó su cabeza restregando la suela contra el piso -y esto es por Taurus Jr. Cowa y mi otro retoño… mis niños- lentamente cerró la mano alrededor del cuello de la chica hasta que ¡KRANK! La desnucó y pusiera los ojos en blanco para tirarla a un lado.

-¿Ya estás mejor?- el Volcón vio como alzó la cabeza respirando profundamente el caluroso aire del lugar antes de expulsar vapor por su hocico teniendo cerrados los ojos.

-Sí… mejor de lo que he estado en mucho, mucho tiempo- su gozo era tan grande que no le incomodó el hecho de que mató a una niña que no tiene culpa de los pecados hechos por su padre y abuelo.

-Me alegro por ti, grandote. Ahora vayamos con nuestros demás amiguitos a vencer a ese enano amargado y luego al otro cascarrabias para derrotar al cabeza hueca de Goku- alentó Tirant hasta que sintió como Chadap llevó sus manos a las fundas de sus cuatro espadas -bien, bien, iré al frente. Como te quejas, cuatro ojos- riendo se puso en marcha.

-Ahora vayamos por el premio mayor- muy entusiasmado, Taurus lo siguió ansioso por poder hacerle lo mismo al descendiente directo del antiguo rey de los saiyajines.

(…)

Pero lo que ni Ice, ni sus subordinados sabían, era que ciertos espectadores han estado vigilando sus movimientos desde que se presentaron en la Tierra.

-Los hijos de Vegeta también han caído… ¡Esto cada vez va de mal en peor!- dijo el Supremo Kaiosama anciano teniendo los brazos tras su espalda chocando los puños.

-Estaba a punto de ir a entregarle a Trunks la ya restaurada Espada Z y usase los poderes de esta para vencer a ese tipo y los demás secuaces del hijo de Freezer, ¡Pero fue demasiado tarde!- a su lado, Kibitoshin sostenía el arma legendaria del Planeta Supremo que antes fue partida por Gohan cuando intentó golpear un bloque del metal más duro del universo.

-Si aún tienen pensado ir a entregársela a Goku y Vegeta, este es el momento para hacerlo- recomendó de repente Wiss apareciendo ante ellos.

-¿Señor Wiss? ¿Qué hace aquí? ¿Acaso usted o Bills irán a ayudarlos antes de que los asesinen?

-El señor Bills sigue durmiendo y ya saben cómo se pone cuando su sueño es interrumpido, y aunque me gustaría mucho socorrer a mis viejos alumnos en esta situación sin precedentes en las que tienen todas las de perder, esto es algo que ellos deben arreglar por sí mismos. Mientras que Ice no intente hacer algo como buscar la aniquilación completa del universo, no podré interferir- los para nada seres supremos del cosmos gimieron impotentes.

-Entonces no me queda más alternativa que entregarles la Espada Z confiando en que le darán el uso correcto- muy renuente, el Supremo Kaio más joven desapareció al usar su propia variante de la tele-transportación.

(...)

-No tiene idea de lo mucho que esperé este momento, Príncipe Vegeta. No ha pasado día sin que recuerde como usted cuando era un niño masacró a mi gente sin ningún tipo de piedad- también teniendo su propia conversación antes de comenzar la lucha, Záfir apenas se contenía para no arrojarse enseguida al ataque.

-¿En serio, bruja? Si vieras que en todos estos años nunca me puse a pensar en las sabandijas debiluchas que murieron por mi mano y por las manos de los miembros de mi especie cuando seguían las órdenes del padre de tu jefe- aunque seguía hablando con veneno y aspereza, él quería hacerle entender quién fue el otro culpable de las desgracias que les pasaron.

-Sí, claro, y ustedes muy obedientes como sus perritos falderos acataron cada una de sus órdenes sin chistar hasta que decidió sacrificarlos a todos por el peligro que representaban tanto para su imperio como para el resto del universo, porque eso es lo que son, ¡Unos inmundos perros rabiosos que nunca aprendieron a controlar sus instintos más bajos que los hacían actuar como las bestias que destruían todo a su paso sin ningún miramiento!

-Si eso fuese verdad entonces ya te hubiese hecho pedazos enseguida en lugar de tener tanta charla estúpida y sin sentido, pero con gusto lidiare con lo que tú y demás sabandijas quieran usar en contra mía- no queriendo gastar más saliva, se transformó en Súper Saiyajin.

-¡BAILEMOS!- habiéndose mantenido ajeno a la charla, Soceuh se disparó a sí mismo como una bala de cañón al volverse una pelota para golpearlo.

Vegeta solo se limitó a frenarlo al extender la mano derecha no moviéndose ni un milímetro de su posición a pesar de la fuerte sacudida del terreno. Pero al darse cuenta de cómo la Lenviant recitó un hechizo para crear unos enormes brazos que surgieron del piso para aplastarlo, tuvo que saltar esquivándolos por poco.

Con otro conjuro, Záfir causó que algunos de los meteoritos que caían con regularidad por los alrededores se dirigieran como misiles hacia el saiyajin de gran orgullo que los despedazó a punta de puños y patadas no permitiendo que ni los más pequeños diesen contra su cuerpo siendo capaz de denigrar y menospreciar los intentos de ella por agredirlo.

-¡AQUÍ ESTOY!- fue tomado sorpresivamente por Soceuh, que apareció ante él mediante un vórtice creado por la Leviant, golpeándole la cara aun siendo una pelota y al revotar desapareció metiéndose en otro portal para reaparecer a su espalda pegándole en la columna y nuevamente esfumarse.

El ataque de los meteoros solo había sido una distracción para que así el saiyajin se confiase dándole a la ayudante más leal de Ice y el más alto y bufón la oportunidad de implementar una de las tantas tácticas y estrategias que han desarrollado con los años.

-¡YA BASTA!- molesto por ser golpeado así, expulsó una onda de Ki mitigando todos los portales al transformarse en un SSJ 2 -¡Acabaré con ustedes enseguida!- viendo como Soceuh intentó huir, le apuntó con la mano derecha -¡EL ATAQUE BING BANG!- disparó la técnica con la que una vez destruyó al Androide 19.

-¡MUCHAS GRACIAS, NO SABES LA FALTA QUE HACÍA UNA RICA COMIDA!- dejando de ser una bola, Soceuh expandió su cuerpo como si fuese una manta para recibir ese ataque que se hundió casi atravesándolo de lado a lado hasta que comenzó a ser absorbido por los múltiples agujeros que tiene por todo su ser.

-¡¿Pero qué fue lo que…?!- Vegeta no pudo terminar de hablar porque Záfir dijo otro hechizo creando alrededor suyo unos tótems que le lanzaron poderosas descargas eléctricas generándole un intenso dolor -¡Se necesita más que una estupidez como esta para vencer al guerrero más poderoso del universo entero!- extendió los brazos a los lados poniendo las manos como si fuesen las hojas de espadas haciendo que de estas salieran unas líneas de Ki con las que cortó esos tótems al comenzar a girar como trompo.

-¡¿Bastara con esto entonces?!- inmediatamente Soceuh alargó su cuerpo rodeándolo como si fuese una serpiente comenzando a comprimirlo -¡No tengas esa cara tan amargada! Ahora mismo te la arreglo- le repartió una andanada de golpes en el rostro.

Solo se detuvo cuando él comenzó a hacer que su Ki dorado ardiera como brasas que le dejaron graves quemaduras y lo soltara soplándose a sí mismo sus humeantes heridas poniendo una de sus características expresiones humorísticas y exageradas.

-¡Maldito bufón infantil!- con un genio igual de ardiente, Vegeta comenzó a pegarle sin tregua alguna dispuesto a vencerlo cuanto antes no dándose cuenta enseguida de que los golpes físicos no son efectivos contra alguien de sus características.

Valiéndose de su gran elasticidad y agilidad, Soceuh se doblaba de diversas formas ya eludiendo cualquier agresión de su parte nuevamente haciéndole mofa incrementando su ira.

-Sabandija inmunda, ¡¿Qué diablos tengo que hacer para vencerte?!- palpitantes venas se le formaron en su amplia frente porque ahora trataba de pegarle con los puños rodeados de Fuego Dorado hasta que unas fuertes cadenas lo sujetaron de los pies jalándolo al piso para ser rodeado por más cadenas quedando completamente inmóvil.

-¡Hacer algo como esto!- con otro de su letales hechizos, Záfir creó una colosal roca con forma de pentágono para que le cayese encima y lo aplastara.

-¡No seré derrotado por estúpidos trucos de magia!- reventando los eslabones, Vegeta se paró alzando las manos para detener la gigantesca figura geométrica.

Apenas choco contra él se produjo un sismo brutal generando miles de grietas de las que salían altos chorros de magma. Tenía la fuerza suficiente para mantener encima de su cabeza tal carga cuyo peso se multiplicaba cientos de miles de veces debido a la gravedad del lugar, pero no podía moverse para alejarse de la roca fundida que estaban cerca.

-¡Se necesita más que esto para acabar con un guerrero de clase alta!- con bastante dificultad empezó a elevarse alejándose el terreno.

-¡Entonces probemos con esto!- al ver que no tenía ruta de escape, Záfir hizo que ese pentágono se volviera metal derretido que lo cubrió por completo y se fusionase con los chorros de lava.

-¡Sí, sí, sí! ¡Lo vencimos, lo vencimos, lo vencimos!- festejaba el payaso dando piruetas en el aire rebozando de una enorme alegría.

-¡AARRGG!- pero casi se hizo encima cuando Vegeta, estando dentro de una esfera de Ki que creó a último momento, salió del líquido ardiente soltando un bestial rugido mostrando tener muchas quemaduras por su cuerpo -¡TÚ,MALDITA ARPÍA!- su objetivo ahora era la Leviant.

-¡OH NO!- velozmente ella también creó su propia barrera, pero esta no pudo aguantar el golpe del rubio iracundo reventándose como si fuese de cristal y no pudo huir porque la tomó del cuello.

-Desde hace mucho que no me he visto en la necesidad de matar a mis enemigos, ¡Pero ustedes han hecho méritos para que deje la amabilidad que he desarrollado con los años!- iba a golpearle el pecho, justo en donde tiene su gema mágica, para traspasarle el corazón.

-¡ZÁFIR, NO!- vociferó el Elast sujetándose los costados de la cabeza tan fuerte que se la aplano.

Pero la mano del saiyajin se detuvo en seco cuando vio al horizonte al darse cuenta de que algo no estaba bien.

-El Ki de Pícoro y de los inútiles hijos de Kakaroto… ¡Desaparecieron! El de Uub y Pan también… ¡Y EL DE MIS HIJOS! ¿Acaso todos ellos han…?- tanto fue el shock que sufrió que le dio a la Leviant la oportunidad de liberarse al chuzarle la mano con una púa que luego usó para apuñalarle el abdomen.

-Correcto, todos han sido vencidos y asesinados- igual que su amor secreto, a ella le daba un enorme placer verle hundido en la miseria apenas procesando que sus seres cercanos fallecieron -ahora puedes sentir exactamente lo que me hiciste en esa ocasión, no sabes como he anhelado por presenciar este momento desde que tuve que huir de mi planeta. Si tan solo pudiera hacerte sentir también la agonía de cada una de las razas que tú mismo asesinaste en el pasado, tal vez…

-¡SILENCIO!- la interrumpió incrementando su aura empujándola y que millares de rayos cayeran del cielo oscuro -lo que quieran hacer en contra mía por los errores que cometí en mi pasado, se los acepto. ¡PERO JAMÁS PERDONARÉ A AQUELLOS QUE LASTIMEN A LOS SON IMPORTANTES PARA MÍ!- perdiendo cualquier ápice de compostura, se transformó en un SSJ fase 3 dispuesto a acabar de una vez por todas con los secuaces de Ice.

-¡AHORA SÍ ESTÁ FURIOSO!- Soceuh comenzó a comerse las uñas de las manos tan fuerte que incluso llegó a masticarse los dedos.

-Eso es, siente la misma ira e impotencia que yo y los demás sentimos cuando nos arrebataron todo lo que teníamos- el gozo que sentía al verlo hundido en la más grande desdicha superaba el asombro y miedo que también sentía la hechicera.

-Parece que llegamos a la mejor parte de la fiesta justo a tiempo- intervino Tirant llegando al lugar junto con Chadap y Taurus.

-Una cosa es medir el poder de esa transformación a través de las computadoras de la base y otra muy diferente es sentirla en carne propia- comentó el guerrero de dos pares de ojos y brazos -escuchen, mientras que él no pueda acceder a las transformaciones de Súper Saiyajin Dios Rojo o Azul podremos ganarle. Solo recuerden todo lo que hemos ensayado en estos años.

-Mucho ruido y pocas nueces, ¡Acabemos con ese desgraciado ya!- aún eufórico por su triunfo sobre Bra y Trunks, el Mintor se acercó corriendo al rival de Goku para pegarle con todas sus fuerzas con el puño izquierdo.

-Tú…- como lo hizo con Soceuh antes, a Vegeta solo le bastó con extender una mano para frenarlo en seco y comenzar a aplastarle la mano haciendo que se pusiera de rodillas -no sé qué tanto te lastimó mi padre, ¡Pero será nada comparado con lo que voy hacerte!- iba a lanzarle un Ataque Bing Bang a quemarropa.

-¡Deja en paz a Cuernitos!- no dejando que el miedo le impidiera actuar, Soceuh se golpeó a sí mismo el estómago para expulsar de su boca la técnica que había succionado antes.

Rápidamente, Vegeta puso a Taurus en medio para que recibiese todo el poder ese ataque y luego arrojárselo a Záfir que estaba a punto de realizar otro de sus letales conjuros.

Con su gran valor, Chadap intentó cortarlo con sus cuatro espadas, pero no lograba tan siquiera tocarle uno de sus grandes mechones de cabello siendo detenido cuando sus manos inferiores fueron sujetadas por las muñecas y recibió un rodillazo en el estómago tan fuerte que no pudo evitar soltar sus armas y caer de rodillas estando a la completa merced del saiyajin.

-Desaparece- dijo fríamente e iba a eliminarlo.

-¡NO TE OLVIDES DE MÍ!- habiendo aprovechado esa distracción, Tirant lo abrazó por detrás envolviéndolo enseguida con su humo especial adueñándose de sus poderes.

-¡Suéltame, sucia sabandija!- al darle varios codazos en el abdomen se lo quitó de encima, pero se sobó la frente casi colapsando -¡¿Qué fue lo que me hiciste, insecto?!

-Ahora mismo te lo explico- quedó perplejo al ver la posición de manos que puso -¡GALICK HO!- como lo hizo Bra, realizó una de sus técnicas más poderosas y representativas.

-¡IMPOSIBLE!- solo tuvo tiempo para cubrirse la cara con los brazos defendiéndose a duras penas del ataque que siguió de largo saliéndose del planeta Simax perdiéndose en la oscuridad del espacio exterior.

-Ahora sentirás como la muerte no solo vendrá por parte de los últimos representantes de las razas que has exterminado, sino por la mano de los tuyos cuando te haya vencido tanto con tus propias técnicas como con las de tus hijos- rugiendo un poco, el Volcón fue rodeado por la intensa aura dorada característica de los SSJ teniendo tanto las energías como de la fase una, dos y tres.

(…)

A esas alturas, Goku también había pasado a la fase 3 del SSJ lidiando con un ya horrible Ice que a su vez pasó a su tercera forma restringida en la que no tenía nariz, su cabeza se alargó y le crecieron grotescos atributos por todo su cuerpo.

-¡ALIENTO DE NITRÓGENO!- expulsó un largo y ancho soplido frío con la intención de congelarlo.

-¡AAAHHH!- el saiyajin juntó sus manos creando una onda expansiva que disperso ese ataque -¡KAME…!- unió las manos para hacer la técnica que aprendió del Maestro Roshi, solo que en vez de arrojarla enseguida desapareció y reapareció a las espaldas de Ice -¡… HAME!

-¡Muy lento!- Ice giró atrás con la intención de cortarlo con una espada de hielo, pero resultó ser solo una ilusión.

Goku usaba la tele-transportación para crear varias imágenes de él mismo a su alrededor y confundirlo no sabiendo cual era el real por lo que no tenía más opción que disparar dagas de hielo en todas direcciones intentando darle.

-¡… HAAAA!- el único flanco que no cubrió fue el de su cabeza alargada ya que el saiyajin apareció justamente arriba y terminar por arrojarle ese ataque usando tanto el poder del SSJ3 como el de un súper Kaioken que se combinó con su aura color oro.

Después del gran estallido generado, una intensa nube de humo se creó y Goku se paró en la cima de una colina respirando muy agitado esperando a que con eso haya bastado para vencer al último Changlong con vida. Para su desgracia, él seguía con vida porque a último momento creó esfera gélida alrededor suyo que a pesar de estar dañada lo salvó del poder total de ese Kame Hame Ha.

-Ese tipo es increíble… ha sido capaz de soportar todo lo que he usado en su contra. Si es cierto que aún le falta otra transformación y que no ha estado usando su máximo poder en todo lo que llevamos peleando, no veo como le pueda ganar con mis fases normales del Súper Saiyajin.

-¿Qué sucede contigo, mi estimado Goku? ¿No se supone que siempre disfrutas de una pelea reñida en la que tengas todas las de perder y que te haga mejorar como guerrero? ¿O será acaso que con las muertes de tus hijos y alumnos haz abierto los ojos y veas la realidad de la vida ya no viendo lo divertido de esto?- como no tiene nariz, su sonrisa era nasal y muy atemorizante.

-Si piensas que yo sucumbiré a la desesperación total y que me daré por vencido, estás muy equivocado porque…- guardó silencio al también percatarse de que algo no anda bien -los Ki de Bra y Trrunks ya no están y el de Vegeta está disminuyendo… ¡MALDICIÓN!

-Perfecto. Una vez que pase a mi forma original y te aniquile, podré juntarme con mi equipo para terminar de asesinar al Príncipe Vegeta luego de hacerle sentir en carne propia lo que ustedes les han hecho a todas esas especies alienígenas- estaba por pasar a su forma original, la misma con la que se presentó ante sus secuaces cuando los reclutó uno a uno y que no ha mostrado en años.

(…)

Vegeta ya estaba en las últimas, el esfuerzo en conjunto de las Fuerzas Especiales Berg sumado al desgaste de la transformación del SSJ 3 eran más de lo que podía soportar y ya no podía hacer nada para defenderse de cada uno de los ataques que ellos le hacían.

-¡Por mi mami, mi papi y mi hermana!- siendo otra vez un balón, Soceuh le pegó en el abdomen.

-Esto es por la mía- sonriendo como un psicópata, Tirant le lanzó un Ataque Bing Bang.

-¡Por Rubón y todo el sufrimiento que pasamos luego de huir de nuestro mundo!- Záfir le arrojó varias dagas que se incrustaron en su cuerpo.

-Como se lo dije a tus hijos antes de morir: ¡Por mi esposa y mis becerros!-Taurus le golpeó el rostro tan fuerte que le voló unos dientes.

-Por Kala y mi gente- finalizó Chadap que volvió a unir dos de sus espadas para hacerles girar encima de su cabeza formando un orbe naranja y tirárselo y eliminarlo.

Pero justo cuando lo iba a asesinar, Kibitoshin llegó al lugar y puso de forma defensiva la Espada Z que increíblemente absorbió toda la energía de esa técnica para devolvérsela casi dándole.

-¡¿Pero qué demonios pasó?!- cuestionó Tirant que tuvo que echarse a un lado también.

-¡Tome esto, Señor Vegeta! Esta es la Espada Z, el arma definitiva del Mundo Supremo, que posee habilidades únicas que le ayudaran a vencer a los sirvientes del hijo de Freezer- apenas le dio esa arma, Vegeta brilló y todas sus heridas se curaron.

-¡¿QUÉ?!- expresaron todos ellos no pudiendo creer lo que acaba de pasar.

-Úsela rápido para acabar con ellos y luego ayude al Señor Goku a vencer a Ice ahora que está pasando a su siguiente transformación, porque si llegase a usar el 100% de todo su poder, ¡Nadie podría vencerlo!- tan rápido como llego, se retiró.

-Malditos imbéciles, de seguro se creyeron muy rudos al tratar como basura al guerrero más poderoso del universo. ¿A dónde se fue el valor que tenían hace unos instantes?- al apuntarles con la espada hizo que retrocedieran unos pasos, excepto Chadap que se mantenía firme en su lugar.

-¿Y a dónde se fue tu orgullo de guerrero? No puedes ganarnos con tus propios poderes, ¿Qué recurres a los que ofrece un aditamento externo y ajeno de tu persona para librar tus batallas?- como un luchador de gran sentido del honor, Chadap quiso golpearlo dónde más le duele.

-En circunstancias normales jamás usaría algo como esto para vencer a unos pobres diablos como ustedes, pero como asesinaron a mis hijos, a los de Kakaroto y los demás, puedo hacer una excepción- pudiendo dejar de lado su gran arrogancia y ego, empuñó con ambas manos la Espada Z transformándose de nuevo en SSJ nivel tres.

-Que inicie la segunda ronda- ironizó Tirant ansioso por poder quitarle más Ki del que ya le quitó.

(…)

-¡EL KI DE VEGETA! Volvió a la normalidad, ¿Pero cómo?- Goku estaba confundido -no sé qué es lo que está pasando, ¡Pero esta es nuestra única oportunidad!- desapareció al llevarse dos dedos a la frente.

-¡NO HUYAS, COBARDE!- exigió Ice pero no podía hacer movimiento alguno porque al estar pasando a su forma original, su cuerpo se estaba desquebrajando como si estuviese hecho de cristal -¡Tengo que terminar esto rápido antes de que junto con ese maldito acceda a las transformaciones divinas!- no le quedó de otra que seguir en su lugar haciendo temblar no solo su planeta, sino al universo entero por el poder que expulsaba.

(…)

Con la Espada Z, fue el turno de Vegeta de llevar a los límites a cada uno de los camaradas de Ice que ahora debían hacer todo a su alcance para evitar ser heridos de manera mortal. Tantas prácticas y entrenamientos que tuvieron, que nunca pudieron anticipar que alguno de los objetivos de su venganza recibiría un arma de tales cualidades que les da una injusta ventaja.

-¡MALDITO HIJO DE PERRA!- rugía el Volcón de la ira y dolor porque sus brazos fueron cercenados aunque los pudo regenerar gracias a las habilidades que consiguió de Pícoro.

-¡Así no lo vamos a vencer nunca!- aún con su modo ligero, Taurus no podía evitar recibir muchos tajos, incluso perdió uno de sus cuernos en el proceso.

-¡Záfir, intenta de contenerlo con uno de tus hechizos!- trataba de guiarlos como podía Chadap cuyas espadas habían sido dañadas cuando trataron de competir contra el filo del arma sagrada.

-¡Eso intento! Pero esa arma parece ser capaz de repeler cualquier conjuro que use en su contra.

-Han entrenado juntos por décadas enteras solo para morir a manos de aquel por el que siempre han soñado en erradicar, espero que en el Infierno se fortalezcan lo suficiente para estar por lo menos a mi altura- iba a lanzar una de sus técnicas a través de la Espada Z que amplificaba cada poder que lanzaba.

Pero una fuerte corriente eléctrica recorrió su espalda al sentir como el Ki de Ice aumentaba de forma monumental y por instantes dejó de verlos a ellos para mirar la lejanía no pudiendo disimular su expresión de asombro.

-¿Este es el Ki del impertinente hijo de Freezer? ¡NO PUEDE SER VERDAD! ¿Qué diablos ha estado haciendo Kakaroto en todo este tiempo?- sus gotas de sudor ya no eran por el infernal clima.

-¡VEGETA!- casi se cae cuando Goku apareció ante él -¡No hay tiempo para hablar! Debemos irnos cuanto antes!- le ofreció la mano derecha.

-¿Qué cosas dices? ¡De ninguna forma voy a abandonar esta lucha! No cuando estas sabandijas asesinaron a mis hijos, a los tuyos, a Pícoro, Uub y Bra. Acabaré con ellos enseguida para asegurarme de que…- estaba alegando, pero se calló cuando una fuerte onda expansiva roja proveniente del Ice dio contra él empujándolo con fuerza.

-¡El Ki del Señor Ice es impresionante! Parece que al fin volverá a su forma original luego de tanto tiempo- creando barreras alrededor de sus amigos, Záfir tenía una gran sonrisa de entusiasmo.

-"Demonios, si pasa a su verdadera forma no le podré ganar con el nivel de poder que poseo ahora"- el ex-convicto era el único que no estaba aliviado por eso.

-¡Vegeta, maldita sea! Entiende que con nuestras transformaciones normales jamás le vamos a ganar, ¡Por eso debemos acceder a las fases de Súper Saiyajin Dios para vencerlo! Porque si nos asesina, no podremos revivir a tus hijos y a los demás- de muy mala gana, Vegeta accedió.

-Ya ajustaré cuentas con ustedes luego, insectos- al apuntarles con el arma divina, tomó la mano de su rival y desaparecieron.

-¡HHUUUAAAHHHGGG!- apenas se fueron, un ensordecedor rugido de esfuerzo recorrió hasta el último rincón de ese mundo de pesadillas seguido de un brillo carmín perteneciente a Ice cuyo poder era de tal magnitud que por instantes detuvo el tiempo.

-Vamos a asegurarnos de que esté bien- con otro hechizo, Záfir los movió a todos a dónde él estaba -Señor Ice… ¿Cómo se encuentra? ¿No se siente mal de alguna manera?- lo veía de arriba abajo apreciando todo su ser no quitando su emoción inicial tentada a tocarlo.

-Estoy muy bien. Parece que todos estos años estando en mi forma limitada más débil han hecho que mi cuerpo esté acostumbrado al poder base de mi forma original- se miró las manos y luego todo el cuerpo -y veo que pudieron vencer a los demás saiyajines y sus aliados, los felicito. Pero el Ki de ese maldito príncipe se restauró, ¿Qué pasó?

-Es que de repente apareció el Supremo Kaiosama y le entregó la legendaria Espada Z que le repuso de todas las heridas que le hicimos y luego de casi matarnos se retiró con Goku.

-Esos malditos imbéciles… siempre cuentan con aditamentos que los saca de apuros cuando ven que tienen la pelea perdida… miserables tramposos. Bueno, solo han prolongado un poco más sus vidas, por lo que solo debemos esperar a que regresen para finalizar esto.

-Como tú desees, maldito imbécil- justamente Vegeta regresó junto con Goku no solo sujetando esa arma divina, sino estando ambos ya transformados en Súper Saiyajines Dios Azul alcanzando la cúspide de su poder teniendo aún la Espada Z.

-Por un momento pensé que se mantendrían ocultos como los cobardes que son, pero me alegra ver que tuvieron el valor de regresar al lugar que se volverá su tumba- dando unos pasos al frente los demás retrocedieron -Záfir, muchachos, dejen el resto en mis manos. Solo yo usando el poder de mi forma original estoy al nivel de ellos ahora, por lo que tomen distancia y estén atentos a cualquier otra mala jugada de su parte.

-Como ordene, Señor Ice- sabiendo que ya no podían aportar mucho en la lucha que se acercaba, todos tomaron distancia.

-¿Apostamos un helado de vainilla a que él los vence en 5 minutos o menos?- fiel a su actitud humorística que le da un alivio cómico a la tensa situación, Soceuh quiso apostar a favor de Ice.

-Jamás te perdonaremos lo que nos has hecho- cuando Goku decía estas palabras con el tono de voz tan áspero que usa ahora y tenía esa mirada tan penetrante capaz de traspasar el alma de cualquiera, es porque hablaba en serio y no se iba a contener de forma alguna.

-Y nosotros solo los habremos perdonado cuando la sangre de ustedes dos, los últimos saiyajines, se hayan derramado en mis manos- disparó rayos láser de sus ojos directo a las cabezas.

Así se dio inicio a la última de estas batallas cargadas de tanta ira y rencor que solo finalizaran cuando todos los miembros del bando contrario estén muertos.

Ice alzó el pie izquierdo para sujetar el puño de Goku al mismo tiempo que movió hacia atrás el codo derecho deteniendo un puntapié por parte de Vegeta para tomarlo del cuello usando la cola y estamparlo contra el otro saiyajin para así extender una mano y crear alrededor de ellos una esfera de hielo con la intención de empalarlos con estalactitas que se formasen en el interior.

Pero ellos con tan solo incrementar sus auras azules se deshicieron de esa prisión para asestarle un rodillazo en el abdomen al mismo tiempo y luego golpearlo en el mentón. Antes de pegarle de nuevo él les tomó los puños haciendo que lentamente fuesen envueltos por una gruesa cobertura de hielo no pudiendo moverse y esquivar de nuevo la visión láser que les iba a arrojar.

Hasta que Goku hizo que la escarcha que lo rodeaba se reventara por las descargas eléctricas que emano a la vez que Vegeta usó su ahora Fuego Azul para liberarse y patearle la cara y pecho respectivamente y comenzar a atacarlo por la derecha e izquierda.

Después de lidiar lo mejor que pudo con cada uno de los golpes que querían conectarle, Ice se agachó causando que ellos se pegasen accidentalmente en las caras y al incorporarse creó espadas gélidas en sus manos con las que casi los cortó de forma vertical.

Ambos saiyajines, igual a como lo hicieron las Fuerzas Especiales Berg, tenían que esforzarse para no ser rebanados hasta que se vieron en la forzosa necesidad de recurrir a la legendaria espada, que en todo ese tiempo había estado guardada en una funda a la espada de Vegeta, improvisando cada movimiento de lucha que hiciesen con ella porque a pesar de sus años de experiencia de batallas ninguno era precisamente un muy buen espadachín.

Pero gracias a los entrenamientos que recibieron por parte de Wiss, si sabían pelear muy bien en equipo, por lo que Vegeta después de defenderse de unos espadazos, tomó distancia para arrojar el arma divina como si fuese una lanza.

-¡FALLASTE!- estaba por dispararle muchos Rayos de la Muerte de ambas manos, pero no supo que Goku había agarrado el sable por la empuñadura y tele-transportarse para aparecerle detrás.

-¡SEÑOR ICE, CUIDADO!- advirtió Záfir que recitó un hechizo con el que ralentizó un poco el movimiento que Goku iba a hacer.

Pese a eso, Ice no pudo evitar recibir un profundo tajo en la espalda, y aún con el dolor, pudo girar creándole un también hondo corte horizontal en el pecho del saiyajin que tuvo que retirarse y juntarse con Vegeta para que la Espada los repusiera como lo ha hecho hasta ahora.

-¿Seguro de que no quiere que lo ayudemos?- su equipo se le acercó y ella le puso una mano en la espalda con cuidado de no agraviar su sangrante herida tratando de curársela.

-Seguro… esto es algo entre ellos y yo, porque me corresponde a mí terminar lo que mi padre no logró finalizar cuando les fue a cobrar venganza y perdió injustamente ante ellos. ¡Debo ser yo y solamente yo el que los aniquile!- con algo de dificultad se pudo incorporar por sí mismo.

-Ya deberías haberte dado cuenta, Ice, que no podrás vencernos a los dos por más que te esfuerces. Así que será mejor que te resignes- dijo Goku dispuesto para seguir luchando.

-¿Eso piensan? Pues déjenme decirles algo, par de primates estúpidos: en todo este tiempo que he peleado contra ustedes cuando accedieron a esa transformación solo he estado usando el 50% de mi máximo poder, por lo que en vista de que mientras tengan esa espada para luchar no les venceré de este modo, no me queda más opción que… ¡Usar el 100% de todo mi poder con mi última transformación!- cerró delante de su cara el puño derecho y todo su ser fue rodeado por una intensa aura roja con la que empujó a sus subordinados.

Ni Goku ni Vegeta podían evitar asombrarse al ver como el Ki de Ice aumentaba a la par que su cuerpo incrementaba de tamaño y masa muscular junto con los grotescos atributos que mostró por primera vez en su lucha contra Zanrron siendo también la primera vez que sus secuaces lo ven en ese estado luego de su intento fallido de revelarle esa metamorfosis hace años atrás.

-¡Es increíble todo el poder que el Señor Ice ha tenido guardado!- la única que estaba maravillada ante su transformación era Záfir mientras que los demás se habían quedado mudos ante eso.

-¡IIIAAAHHH!- con otro rugido final de esfuerzo, el hijo de Freezer alzó los brazos mirando hacia arriba nuevamente deteniendo el tiempo hasta que lentamente se fue calmando -listo, ahora admiren mi última transformación usando el 100% de todo mi poder.

-Pero que belleza…- susurró Záfir habiéndose quedada hipnotizada por su nueva apariencia.

-Es un monstruo maldito- espetó Goku luchando contra el impulso de dar media vuelta y huir, algo que es impropio de su persona.

-¿Cómo puede existir un ser tan poderoso?- Vegeta estaba en la misma situación.

-No deberían de sorprenderles, después de todo, están lidiando con el último representante de la especie más poderosa que alguna vez haya existido en el universo- hizo que retrocedieran cuando dio un paso al frente -ahora ya no podrán hacer nada en mi contra, no importa si cuentan con esa arma o con el apoyo de la Esferas del Dragón, su muerte está asegurada.

-¡Eso no lo veremos!- con su orgullo tan característico Vegeta saltó para partirlo a la mitad de un movimiento vertical.

Pero Ice usando nada más que los dedos índice y pulgar de la mano derecha detuvo la filosa hoja de la Espada Z ante el asombro del saiyajin que por más que se esforzaba no podía liberarla, ni siquiera bastaban los poderes que ella misma emanaba para que el Changlong la soltase.

-Ustedes ya no están a mi altura- golpeó su estómago tan fuerte que casi sobresalía por la espalda mandándolo a volar y que Goku tuviese que atraparlo en pleno aire -desaparezcan- con tan solo hacer brillar sus ojos un poco generó en la posición en donde ellos estaban una enorme explosión.

-Muchachos, tomen esta espada y asegúrense de que no la puedan volver a usar mientras los despedazo- tiró el arma definitiva a los pies de su equipo y fue a retomar la lucha.

-Como diga- como si se hubiese quedado hipnotizado por esa arma, Chadap la tomó de la empuñadura y trató de alzarla pero no podía por más que lo intentaba, incluso ella lo rechazó al darle una descarga de energía.

-Ummm… si esa arma fue restaurada por los Supremos Kaiosamas seguramente estos le pusieron algo para que ninguno de nosotros la pudiese usar- con los conocimientos de Pícoro, Tirant dedujo lo que posiblemente estaba pasando.

-Eso explica algunas cosas… ahora debo hallar el conjuro correcto para contenerla y ninguno de esos simios imbéciles la pueda recuperar- cerrando los ojos para concentrarse, Záfir recitó varios hechizos.

Si antes los discípulos de Wiss peleando juntos eran capaces de luchar de igual a igual contra Ice cuando peleaba con la mitad de todas sus fuerzas, ahora que usaba el 100% de su poder apenas y lograban aguantarle el paso y resistir cada uno de sus bestiales ataques estando a la defensiva.

-¡¿Cuándo van a entenderlo?!- los había tomado de las caras hundiéndolas en el suelo creando largas zanjas al impulsarse hacia adelante -en esta metamorfosis estoy a un nivel al que ustedes jamás podrán acceder ni aún con mil años de entrenamiento, ¡Solo les queda aceptar su muerte a manos mías!- comenzó a ejercer presión dispuestos a aplastarles el cráneo.

-¡Eso jamás!- por más que trataba de quemarlo para liberarse, Vegeta no lograba soltarse.

-Espero que esto funcione…- Goku cerró los ojos y al abrirlos hizo que su cuerpo fuera rodeado tanto por un aura azul como de una roja intensa -¡SÚPER KAIOKEN!- con ese increíble aumento de poder se pudo liberar y asestarle una gran cantidad de golpes y lo tomó de los cachos mandándolo a volar -¡KAME HAME HAAA!- su técnica más reconocida también estaba envuelta por energía carmesí.

-¡ESTO NO ES NADA!- con una simple bofetada, Ice lo desvió y que se perdiera en la inmensidad del espacio exterior como si fuera poca cosa -maldito imbécil…- pero tuvo la necesidad de sobarse la mano derecha que humeaba un poco.

-Ese fue el Kame Hame Ha que algo vez he hecho… ¡Y lo rechazó como si nada!- Goku respiraba agitado tratando de pensar en que hacer ahora -Vegeta… no tenemos más opción, debemos fusionarnos y formar a Gogeta para vencerlo.

-¿Quieres que hagamos los ridículos pasos de la Fusión? ¡Primero muerto antes de caer tan bajo!- naturalmente el otro peli-azul estaba renuente a llevar a cabo lo pedido.

-¿Y qué les hace pensar que les permitiré hacer eso?- no quedándose cruzado de brazos, Ice puso la mano izquierda en el ardiente suelo para hacer que de este surgiera miles de dagas que se acercaron a ellos.

-¡MUÉVETE, VEGETA!- tomándolo de la muñeca, Goku se dispuso retirarse usando otra vez la tele-transportación.

-No esta vez- al ver lo que intentaban hacer, Ice también se llevó dos dedos a la frente y realizar esa misma acción e interceptarlos justo cuando estaban por desaparecer.

-¡¿Cómo fuiste capaz de…?!- impresionado, Goku se calló porque Ice lo volvió a tomar del rostro y chocó contra el terreno, lo mismo hizo con Vegeta colocando también el filoso extremo de su cola contra el cuello para que no intentara hacer algo.

-Si se ve tantas veces esa técnica, es fácil de imitar. Así que no importa si se van al otro lado del universo, los encontraré; aunque no es como si pudieran irse a otro lado ahora- iluminó sus ojos dispuesto a desintegrarles las cabezas.

Recordando lo que les dijeron los Supremos Kaiosamas sobre que la Espada Z acudirá al rescate de cualquier ser de noble corazón que solicite su ayuda, Vegeta cerró los ojos concentrándose para que los fuese a socorrer ahora mismo.

-¿Qué le está pasando a esa cosa?- preguntó Taurus cuando la Espada Z empezó a palpitar y levitó por sí misma.

-No lo sé, ¡Pero no dejaré que interrumpa la pelea del Señor Ice!- haciendo varias señas, Záfir hizo que de la gema de su pecho saliera una mano hecha de energía roja que sujetó el arma -¡No irás a ninguna parte!- gruesas venas se le formaron en la frente por el esfuerzo hasta que el arma divina se le escapó cortando los dedos de esa mano -¡CUIDADO, SEÑOR ICE!

-¡¿Otra vez?!- en esta ocasión, él sujetó el arma con su pie izquierdo sin despegar las manos de los saiyajines -¿Cuántas veces más ésta condenada arma va a…?

-¡ÑANK!- dejó de hablar porque esa pequeña distracción bastó para que sus enemigos se liberasen al… morderles las manos haciendo que se las tuviera que soplar poniendo una expresión graciosa.

-¡Hay que hacerlo rápido, Vegeta! ¡FUUUUU…!- en vez de ir a otro sitio, lo que ellos hicieron fue la técnica de las multi-imágenes mientras hacían esos ridículos pasos de baile, de forma parecida a como lo hicieron sus contrapartes de DB GT.

-¡No voy a dejar que se burlen de mí!- expulsando al azar tanto rayos de Ki como dagas de hielo, Ice intentó darles pero eran tantos que no sabía cuáles eran los reales.

-¡… SIIOONN HHHAAA!- finalizaron los verdaderos estando encima de una loma creando un brillo enceguecedor cuando juntaron las puntas de sus dedos.

-¡DEMONIOS!- iba a lanzarles un ataque para detenerlos, pero fue demasiado tarde.

-Espero que estés preparado- pudo oír las voces de ambos hablando a la par -porque ahora será tu turno- cuando el brillo se mitigó reveló a la unión de ellos estando ya transformados en SSJ Dios Azul -de experimentar el verdadero dolor y vivir el peor de los infiernos- a diferencia de Vegeto cuando peleó contra el Majin Buu alto, estaba serio y no iba con rodeos.

-La fusión de ellos emana un poder inconmensurable…- murmuró Záfir de lo más impactada.

-¡PURF! ¿Cómo debo llamarte ahora? ¿Vegeto, acaso?- pero Ice-Berg no se iba a echar para atrás.

-Sería Vegeto si fuera por la unión mediante los Pendientes Potara, pero como soy el resultado de los pasos de la Fusión, mi nombre es Gogeta- a diferencia de lo ocurrido en la película Canon de Broly, no se demoró en escoger un nombre -ahora a finalizar esto- incrementó su aura azul.

-Justamente iba a decir lo mismo- no habiendo nada más que decir, Ice aumento su Ki rojo y se acercaron para golpearse.

-¡POOWWNNN!- chocaron sus puños derechos con tanta fuerza que no solo sacudió con violencia el planeta Simax, sino hasta el último rincón del universo junto a cada planeta, sol, galaxia y cuerpo celeste existente

Era la pelea definitiva, todo se ha reducido hasta este punto. El odio que Ice ha guardado en su interior por décadas enteras colisionando con la ira del guerrero fusionado generada por los decesos de sus seres queridos, este será el punto en el que se darán con todo lo que tengan no descansando hasta que el otro haya sido vencido.

-¡FUAPANG!- retrayendo la pierna derecha para usar todas sus fuerzas, Gogeta le asestó una patada en el costado derecho al nieto de Cold.

-¡TONK!- él lo tomó del cuello e inclinó la cabeza atrás para tomar impulso y darle un poderoso cabezazo en la frente.

-¡SHUUNNG!- poniéndole una mano en el pecho, la fusión primero hizo que descargas eléctricas combinadas con intensas llamas recorrieran sus cuerpo para alejarlo de él con un Ataque Bing Bang.

-¡KAPAMP!- tele-transportándose, Ice se posicionó detrás de él juntando las manos para darle un golpe doble en la nuca, pero el saiyajin movió hacia atrás las piernas alzándolas chocando con ese ataque y al tratar de cortarlo con la cola, él se la sujetó para comenzar a girar trompo y mandarlo a volar nuevamente.

-¡FEUUNN!- deteniéndose en seco y usando sus poderes mentales, el Changlong alzó una pared de lava de miles metros de ancho y largo y se la mandó como si de una ola se tratase.

-¡UUUHHHHAAAA!- con tan solo un potente grito, Gogeta disperso la marea de ardiente magma a medida que se le acercaba.

-¡WOWM!- alzando la rodilla izquierda Ice detuvo su puño derecho que casi dio contra su abdomen -¡PWUNG!- con su mano diestra frenó una patada al mentón sujetándolo del pie.

Por lo que lo sujetó con todas sus fuerzas dirigiéndose al suelo colisionando con tanta fuerza que fue capaz de traspasar la dura corteza de ese infernal mundo, pasar por el núcleo y salir por el otro lado siendo seguidos por un descomunal chorro de roca fundida.

-¡Eso es, jefecito, sigue dándole!- Soceuh estaba casi haciéndoles porras porque en ningún momento las Fuerzas Especiales Berg les perdieron el rastro.

-Si sigue así los vencerá antes de que el tiempo de la fusión se agote. No tienen forma de salvarse- afirmó Tirant con el tono sereno y seguro de Pícoro pero combinado con su malicia propia.

-¡TE DESRTRUIRÉ!- intentó Ice darle un izquierdazo a Gogeta en la cara pero este le sujetó el puño.

-¡ESO LO VEREMOS!- le respondió con su propio puño izquierdo pegándole en el estómago pero no pudo evitar que él le creara un profundo corte en la espalda con su cola.

Así que tomaron distancia parándose encima de unas lomas respirando agitadamente. Aun estando igual de heridos, era el saiyajin combinado las que llevaba todas las de perder porque en cualquier momento se agotaría el tiempo de la Fusión e inevitablemente sus componentes morirían a manos del último Demonio del Frío, por lo que el siguiente movimiento que haría sería el último y definitivo.

-Ice… me has dejado sin palabras. No solo eres capaz de superar el poder de Dioses de la Destrucción y el de Ángeles usando nada más que Ki mortal, sino que también puedes pelear contra nosotros estando unidos de esta forma. Aún con todo lo que nos has arrebatado, debo admirar tu poder y lo que has logrado por mérito propio.

-Gracias, es bueno ver que toda la sangre que he sudado y derramado no fue en vano- recibir ese cumplido de su parte no le significaba mucho -pero ahora mismo le pondré un punto final al ciclo que iniciaste cuando venciste a mi padre y manchaste el legado de mi especie- cruzó los brazos ante su cara a la vez que las zonas azul marino de su cuerpo brillaban intensamente de rojo.

-Más bien el que él inició cuando trató de exterminarnos al destruir nuestro mundo por temor a la leyenda que inevitablemente le dio fin no una, ni dos, sino tres veces- juntando las manos también se dispuso a usar todo el poder que le quedaba en la siguiente técnica.

-¡BORRADOR MALIGNO!

-¡BING BANG KAME HAME HAAAAA!

Las dos técnicas, igual a como lo hicieron los respectivos Kame Hame Has de Cell y Gohan en su pelea final, parecían dos cometas en curso de colisión y cuando impactaron llevaron nuevamente la gran resistencia del planeta Simax hasta sus límites generando ondas de choque que incluso llegaban destruir los mundos alejados abriendo miles de grietas en la propia tela de la realidad amenazando con destruir no solo el Universo 7, sino los demás universos existentes.

-¡No sé por cuánto más el planeta Simax vaya a resistir más!- Chadap y los demás estaban detrás de Záfir que había creado una barrera para defenderlos estando a punto de colapsar.

-¡Debe vencerlo ahora!- no solo se esforzaba para cuidar a sus amigos, sino que oraba para que su gran amor pudiese salir triunfante.

El forcejeo entre ambas técnicas estaba llegando a un punto crítico y los contendientes estaban llegando a sus límites, cualquiera podría colapsar en ese mismo instante y morir por el intento de vencer al otro, aunque uno de ellos tenía algo que podía darle cierta ventaja.

-Espero que mi cuerpo resista esto… ¡SÚPER KAIOKEN!- usando la técnica de Goku, Gogeta hizo que su aura azul fuese rodeada de una carmesí incrementando el poder de su técnica.

-¡¿QUÉ?! ¡No puede ser!- viendo con horror como su ataque estaba siendo sobrepasado, Ice se esforzaba a tal punto que se le empezaron a reventar muchas venas.

Todo parecía estar perdido para él, como si la profecía de ese anciano estaba a punto de hacerse realidad y que no importaba que tanto lo intentase, su destino era fracasar inevitablemente y volverse parte del olvido y vacío absoluto como si jamás hubiera existido llevándose consigo el amargo sabor de la derrota siendo atormentado por siempre por los espíritus de su familia.

Hasta que…

-¡POING!- la Fusión se terminó y Gogeta se dividió en Goku y Vegeta que se vieron asombrados por lo ocurrido.

-¡LOS TENGO!- al volver a ser dos individuos, el Bing Bang Kame Hame Ha desapareció y no había nada que detuviese el Borrador Maligno de Ice.

-¡VEGETA, CUIDADO!- reaccionando rápido, Goku se echó a un lado evitándolo por poco, pero Vegeta fue un poco más lento y el lado izquierdo de su cuerpo fue rosado por tal cantidad de energía perdiendo completamente el brazo izquierda y sufriendo de graves quemaduras.

-¡MALDITA SEA!- nunca antes sufrió una lesión de tal magnitud y se sujetó su humeante herida.

-¡Ahora sí los tengo!- Ice los volvió a tomar del cuello, y como usaron todo su poder en la Fusión y su técnica final, perdieron la transformación del SSJ Dios Azul volviendo a su estado base.

-Esta vez… ya no tienen forma de salvarse…- también sumamente agotado, descendió regresando despacio a su forma normal.

-¿Cómo se encuentra, Señor Ice?- de inmediato Záfir se le acercó junto con los demás.

-Mejor de lo que he estado en mucho tiempo…- sonriendo totalmente seguro de su triunfo, tiró a Vegeta a los pies de sus amigos -como se los prometí, muchachos… lo dejé herido de tal forma que podrán hacerle lo que quieran. Regocíjense y háganle pasar nuevamente por el Infierno- le pisó tan fuerte la espalda que le partió la columna y así no se pudiese mover.

-Doble ración, me gusta cuando se comporta así de considerado- tronándose los nudillos, Tirant fue el primero en retomar la paliza que le habían dado antes de la interrupción de Kibitoshin.

-¡Vegeta!- Kakaroto no podía hacer nada para evitar que torturasen de ese modo tan bestial a su no solo rival, sino amigo con el que ha vivido tantas cosas -¡YA DÉJENLO, MALDITOS!

-¿Quién será el que le dé el golpe final?- quiso saber Chadap sujetándolo del cabello.

-¡Debo ser yo! Por culpa de su padre yo perdí a mi familia, a mis amigos y a mi mundo. ¡Me corresponde aplastarle la cabeza!- dio un paso al frente Taurus.

-¡No seas tan egoísta, Cuernitos! Tú ya mataste a sus hijos, ¡Déjale un poco al resto!- reprochó Soceuh con un infantil puchero.

-¡SILENCIO!- ordenó Ice que había gozado de cada segundo del proceso -debe ser Záfir la que le dé fin a su vida, porque por su culpa, la suya se volvió el peor de los calvarios al terminar vendiendo su cuerpo para complacer las fantasías de los degenerados que iban a ese burdel. Así que denle ese gusto.

-¿Lo dice en serio, Señor Ice?- muy grande fue la emoción que tuvo ante eso no solo porque al fin cobraría venganza, sino también porque la favoreció por encima del resto -será todo un placer- sacando una daga del hombro derecho, ella lo tomó del cuello.

-Por Rubón, mis padres, mi mundo y cultura y por todo lo que tuve que sufrir por tu culpa… ¡TE IRÁS AL INFIERNO JUNTO CON LOS DEMÁS SAIYAJINES!- sin más le apuñaló el corazón viendo en sus ojos como la vida se le escapaba expulsando sangre que manchó su bello rostro.

-Soñé con este momento por tantos años…- al tirar su cadáver respiró hondamente como si una gran carga se le hubiese quitado de encima.

-Yo quería ser el que lo matara- refunfuñaba Taurus cruzado de brazos.

-¡NOOOOO!- gritó Goku a todo pulmón viendo como el último de sus amigos había caído.

-Descuida, ahora mismo te mando con él- comenzando a también agredirlo de forma brutal con las fuerzas que aún le quedaban, Ice lo dejó tirado y tomó distancia -mi papá trató aniquilar a los saiyajines con su Death Ball, por lo que yo acabaré su labor con mi Híper Nova- extendió el índice derecho hacia arriba creando una gran esfera de energía anaranjada lanzándosela.

-Kame… Hame… ¡HHAA!- con el poco poder que le quedaba, Goku intentó detenerlo pero era en vano y no pudo hacer nada para evitar que le diera de lleno haciéndole desaparecer en una enorme explosión final.

-Al fin… todo acabo…- igual que la mujer roja, sonrió dichoso respirando profundamente cerrando los ojos creyendo que toda esta travesía había llegado a su fin oyendo a la lejanía las felicitaciones de sus familiares arrastradas por el viento.

¿O no?

Para su asombro y de los demás aliens, Goku se elevó desde el interior del cráter generado por el estallido estando rodeado no por el aura dorada de las fases normales del Súper Saiyajin o por la azul del SSJ Dios Azul, sino por una de color plateado.

No solo eso, sino que su abundante y característico cabello negro estaba levemente erizado y algunos de sus mechones se volvieron plateados, igual que sus ojos cuando los abrió revelando una mirada que jamás se había visto de su parte y que traspasaría el alma de cualquiera que los viese directamente. Era como si al haber estado al borde de la muerte hubiese despertado un nuevo poder que ha estado latente en su interior.

-¿Qué es eso? ¿Por qué sufrió ese cambio? ¿Cuál es esa transformación?- ninguno de ellos podía entender que acaba de pasarle porque esa no es alguna fase que hayan visto de su parte en todo el tiempo que llevan observándolo -¿Cómo puede tan siquiera ponerse de pie?

-Esto no pinta nada bien…- teniendo un mal presentimiento, Tirant retrocedió un poco.

-No importa cómo es que sigue con vida, ¡Acabemos con él de una buena vez!- creyendo que estaba todo debilitado, Taurus pasó a su modo ligero para atacarlo.

-¡Espera, Taurus!- ordenó Ice sabiendo que algo olía mal pero no le hizo caso.

Cuando el Mintor estaba por golpearlo, Goku lo esquivo sin problema alguno no solo una sino varias veces como si para él todo estuviese moviéndose en cámara lenta hasta que desapareció volviéndose un leve destello que traspasó su cuerpo reapareciendo a sus espaldas.

Al principio no pasó nada más, hasta que a Taurus se le formaron varias marcas de golpes por todo su ser quedando bastante herido y colapsara expulsando mucha sangre no pudiendo levantarse.

-No pude ver sus movimientos… ¡¿Qué fue lo que hizo?!- Ice no entendía lo que acaba de pasar.

-Siguen ustedes…- cuando Goku giró para verlos le fue imposible no sentirse algo intimidado porque se supone que debe de estar gravemente herido y sin energías para seguir luchando y en cambio parece dispuesto a continuar como si nada.

-Todos escúchenme, debemos atacarlo al mismo tiempo. No sé qué transformación sea esa, pero no la podemos subestimar- recuperando la compostura, se dispuso a seguir librando la lucha final.

Independientemente si todos ellos estaban también exhaustos por sus contiendas, era ilógico que no le pudieran tocar un solo pelo a Goku que continuaba esquivando toda agresión de su parte y sin hacer el más mínimo esfuerzo cuando se supone que él debería estar mucho más agotado que cualquiera de ellos.

-¡No puedo atraparlo!- aun cuando intentó usar su humo especial, Tirant no logró contenerlo.

-¡Es como si su cuerpo tuviese juicio propio!- comenzando a ser poseído por la desesperación, Chadap trataba de darle estocadas con sus 4 espadas tampoco logrando nada.

-¡¿Será alguna habilidad que ha desarrollado en secreto?!- ni siquiera los múltiples hechizos de Záfir podían capturarlo o herirlo.

-De ser eso lo habría usado desde mucho antes, tal vez sea una transformación que solo puede ser despertada por medio de fuertes emociones como las 2 primeras fases del Súper Saiyajin- era la única explicación coherente que Ice-Berg le pudo encontrar a esto.

Siguieron así hasta que solo pudo quedar él en pie contra el hijo de Gine. Si estuviese sano y pudiese usar el 100% de todas sus fuerzas no tendría dudas de que le pudiera conectar múltiples golpes mortales, pero en su estado actual, parecía que ahora luchaba por sobrevivir.

-Cómo… ¿Cómo es que lo logras? ¿Cómo es que puedes sacar fuerzas de la nada? ¿Cómo es que puedes seguir luchando? ¡¿De dónde sacas el poder para continuar con esto?!- estas eran las preguntas que siempre se ha hecho cada vez que lo vigilaba en sus contiendas.

-No lo sé. Lo único que sé es que no me puedo dar por vencido cuando el destino del universo está en juego y mucho menos ahora que soy el último guerrero que sigue en pie para salvarlo de tus garras.

-¿Salvarlo de mis garras? Lo dices como si yo buscara su completa destrucción, cuando en verdad, he hecho hasta lo imposible para cuidarlo de las verdaderas fuerzas del mal. ¿Piensas acaso que soy alguno de esos monstruos como Cell o Broly o Majin Buu que quieren destruir todo a su paso sin mayor propósito u objetivo? Sorprende que a estas alturas tengas esa impresión de mí, ¿Acaso olvidaste lo que les dije cuando me presenté ante ustedes en la Tierra?

-No me importa cuáles sean tus metas a largo plazo y si quieres volverte inmortal como tanto lo anhelo tu padre para formar tu propio imperio tiránico en dónde tratas a los débiles como basura, pero no perdonaré todo lo que nos has hecho y no dejaré que nadie más muera por manos tuyas.

-Pues no serían más de los que hubiesen muerto por tu falta de consciencia cuando casi le recordaste al enano estúpido de Zeno-Sama hacer un torneo en dónde los 12 universos existentes deberían luchar entre sí y los que perdieran serían eliminados ¡Espero que reflexiones eso y todas tus malas acciones cuando estés en el Otro Mundo!

Continuaron peleando, pero el cansancio de Ice se estaba haciendo cada vez más notorio a tal grado que ahora debía ponerse a la defensiva intentando lo mejor posible evitar ser agredido, cosa casi imposible porque al momento de atacar los movimientos de Goku le eran invisibles.

-Arg… arg… no… ¡NO PUEDO TERMINAR ASÍ!- trató de ponerse de pie, pero de un codazo en la frente, Goku lo tiró al suelo y le pisó el cuello inmovilizándolo.

-Es tu fin- apuntándole con la mano derecha el saiyajin estaba por fulminarlo.

-¡SEÑOR ICE!- también incorporándose como pudo, Záfir se arrancó una espina del hombro para arrojársela al saiyajin que pudo atraparla justo antes de que diera contra su ojo izquierdo.

Esa pequeña distracción bastó para que el Changlong lo sujetara de la pierna impidiéndole moverse y así lanzarle rayos láser traspasándole el corazón haciéndole perder el poder de esa transformación igual como Sorbet se lo hizo para ayudar a Golden Freezer.

-¡ESTAMOS PERDIDOS!- gritaron los Supremos Kaiosamas aterrados mientras que Wiss cerró los ojos y suspiro decepcionado de que aún con el Ultra Instinto imperfecto Goku bajo tanto la guardia que no pudo evitar ser herido así.

-No… no puede ser…- tambaleándose, el pelinegro cayó de rodillas vomitando sangre y llevándose ambas manos a esa herida fatal -este… es mi fin- su piel comenzó a perder color.

-Por primera vez estamos de acuerdo en algo, estúpido simio- tomándolo del cuello Ice lo obligo a verlo directamente a los ojos -ahora veré como tu condenada alma abandona tu cuerpo.

Comenzó a jalarlo lentamente sintiendo como los tendones, venas, arterias, músculos y piel alrededor del cuello se separaban desgarrándose acompañados de los alaridos ahogados del pelinegro que ya no podía hacer nada para salvarse hasta que…

-¡RAANNG!- su cabeza fue arrancada de raíz junto con las vértebras del cuello dejando atrás un geiser de sangre que manchó por completo a Ice.

-Es tu fin, saiyajin- la sostuvo en lo alto con su mano derecha para que sus secuaces pudiesen apreciar su expresión de dolor indescriptible.

-¡Eso es, acabo con ese bastardo!- festejó Taurus ayudando a Soceuh a levantarse.

-Hasta qué al fin, por mil demonios- río Tirant para sentarse en una roca y pasarse una mano por la frente.

-Nos tenía en suspenso- suspirando, Chadap guardo lo que quedaba de sus sables en las fundas.

-¡Viva, viva, ganamos, ganamos, ganamos!- al estar totalmente de pie, el Elast comenzó a festejar a su típica forma sobreactuada haciendo reír al Mintor como pocas veces lo ha hecho.

-Záfir… muchas… muchas gracias por tu ayuda. Sin ti, tal vez ahora todos estaríamos muertos- tomándose la molestia de acercársele para también ayudarle a incorporarse, Ice esbozó una sonrisa aún más grande que la que hizo antes no solamente por al fin haber completado su venganza.

-De nada, Señor Ices… es lo mínimo que podía hacer por usted- desvió la mirada algo apenada.

Al fin, luego de tantos años lidiando con miles de obstáculos, teniendo múltiples subidas y bajadas, de perder las esperanzas en más de una ocasión y casi haber perdido la vida de diversas maneras, Ice-Berg y su equipo de guerreros élite lograron su tan anhelado objetivo deleitándose con el dulce sabor de la venganza sintiendo como los gritos de sus seres queridos dentro de sus mentes fueron acallados porque ya pueden descansar en paz.

Pero ahora con su objetivo por fin logrado, la cuestión ahora era…

-Y bien… ¿Qué sigue?- habló Taurus también sentándose en una piedra pasándose una mano por su rojo cabello.

Capítulo cuarentaiuno completado el 20/04/2020.

Oh cielos… ¡Más de 17 mil palabras! Desde hace tiempo que no hago un capítulo tan increíblemente largo, pero como este se suponía debía ser el final, no podía hacer cualquier cosa… ¡Solo para resultar que este fuera en verdad el penúltimo capítulo! Lo que significa que el siguiente sí será el último siendo un epílogo en dónde se mostrará la vida de Ice y sus amigos luego de al fin concebir su venganza.

Lamento si resultó ser tan extremadamente largo, pero no podía simplemente hacer leves menciones de las contiendas que las Fuerzas Especiales Berg tendrían contra los Guerreros Z en especial la lucha final de Ice contra Goku y Vegeta siendo SSJ Dios Azul, Gogeta y ante el Ultra Instinto imperfecto porque eran las más cruciales y debía resumirlas lo mejor posible teniendo que saltarme muchas cosas que ya había planeado para cada una de las luchas.

Así que estén atentos porque el siguiente si será el final de esta historia que tiene ya casi 4 años de edad enfocada en uno de los mejores antagonistas que he creado. En serio voy a extrañar escribir las desventuras que él y su grupo han pasado… pero ni modo, toda historia tiene su fin y esta no sería la excepción.