Capítulo 25.

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Dentro del Castillo, Arianna luchaba incansablemente contra los dos príncipes restantes. Debía evitar a toda costa que le metieran a Lucifer en su interior o incluso todo el esfuerzo que sus amigos estaban haciendo se iría por el caño. Al principio forcejeó un par de veces tratando de que su peso fuera suficiente para que no la movieran de su lugar, pero el desgraciado de las cadenas le destrozó uno de los escombros de la explosión en la cabeza haciéndola sangrar y aturdirse.

Su cabeza estaba dando vueltas y empezó a sentir unas náuseas tremendas por el intenso olor a putrefacción. Apenas lograba acomodar sus sentidos, pero logró divisar a su lado una mano pequeña cortada y toda la superficie donde estaba acostada se rebalsaba en sangre. Sintió un enorme shock que la trajo rápidamente de vuelta a la realidad siendo consciente de que la habían colocado en la mesa donde estaban todos esos niños descuartizados y la amarraban con unas pesadas cadenas.

Gritaba lo más fuerte que sus pulmones podían intentando sin mucho éxito romper las cadenas, se volvería loca si no hacía algo. Los demás presentes empezaron a incendiar el lugar a su alrededor, cantaban y recitaban palabras y oraciones que no lograba comprender, pero que en definitiva la estaban haciendo entrar en pánico. A ese paso…a ese paso Lucifer…Lucifer entraría en ella…

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-JAJAJAJA…Debo decir que oficialmente este ¡es el mejor día de mi maldita vida!- gritaba eufórico DM mientras esquivaba los ataques de Belfegor. Lo admitía, al principio la hija del anciano maestro no le cayó para nada bien, pero después de esto, se convertiría en su mejor amigo.

-¡Por Athena Máscara esto no es un parque de juegos, te lo dijeron ya!- Dohko regañaba molesto a su pupilo. Era su hija de la que hablaban, cada segundo de ellos ahí, sin derrotar a ese monstruo asqueroso era una posibilidad de que el tal Lucifer naciera dentro de ella.

La formación que habían acordado era bastante predecible- a criterio de Kanon que, junto a Saga, Aiorios y Shura, se unieron al "Team papis"- pero, muy contra su pronóstico estaba funcionando. Máscara haría de carnada mientras, Gin y Aorios funcionaban de retaguardia a los restantes que se encargaban de atacar.

Después de unos cuántos golpes que lo tenían prácticamente desfigurado, Belfegor empezó a impacientarse, debía acabar con eso malditos o su plan de años se destruiría. Miraba a Mila con odio, desde que tuvo memoria él siempre había deseado la posición de príncipe. Pasó los primeros 700 años como guardián del primer estadio, viendo de lejos como la élite se llenaba de la lealtad de todos los habitantes del infierno. Recordó todas y cada una de las veces que el señor Lucifer se acercaba a ellos, hablándoles con esas palabras tan sabias, tan hermosas…y al girar, sus ojos miraban con desdén a la mujer demonio a su lado.

El infierno no era la excepción, los rumores sobre que aquella hembra sería la pareja del amo de aquel imperio se esparcían a lo largo y ancho de los cuatro estadios, pero él, él sabía que había algo en ella que lo hacía desconfiar, que no la hacía digna de ostentar el título de "príncipe", ni siquiera de ser la pareja de su señor. Y vaya que sus sospechas fueron confirmadas. En una de sus tantas rondas la observó salir al río que servía de límite natural para la entrada al infierno.

Cantando mientras se bañaba la descubrió hablando con un hombre que cargaba una enorme caja dorada en su espalda. Rápidamente lo identificó como un caballero dorado.

Después de ese día, le extrañó que la hembra saliera al límite días seguidos hasta que quedó perplejo: ella se estaba viendo a escondidas con el caballero, la futura reina de aquel lugar estaba faltando a su lealtad, a sus súbditos, a su señor…

Esperando a que el hombre se fuera, no dudó en informar a los príncipes con la esperanza de que su labor fuera reconocida.

Con todos esos pensamientos que acudieron a su mente, su ira y desesperación por no matar a esos bastardos lo llevó optar por utilizar su ataque más poderoso. Elevándose a una distancia donde pudiera observar mejor su entorno y a su vez defenderse de los ataques del enemigo, aumentó su poder haciendo que todo el estadio retumbara, gritos que cada vez se hacían más fuertes, más graves y más aterradores salían de boca, y su cuerpo cubierto de carne y sangre se desfiguraba cada vez al mas al punto de que, ante los ojos de todos los presentes, se dividió en dos.

-Ohh no…la puta mierda lo que faltaba. – afirmó Milo mientras observaban el escenario vecino. Esos chillidos de cerdo los alcanzaron a ellos.

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A perspectiva de Mu, el escenario no era el más prometedor, Camus y compañía estaban teniendo problemas con Danna, parecía que el poder de la chica era inagotable, no comprendía como eso era posible si Julián Solo tenía la mayor parte del poder de Poseidón al ser su reencarnación. Por otro lado, los padres de Arianna y los muchachos no estaban mucho mejor que el primer grupo, al dividirse el monstruo empezó a atacarlos con mayor fuerza destruyendo la formación que planearon al inicio.

Era estúpido seguir ahí manteniendo su Crystal Wall si claramente no estaban protegiendo a nadie.

-Maestro, sé cuáles fueron sus órdenes, pero debemos ir con los demás. Aquí no estamos ayudando y a este paso no llegaremos a Arianna. No sé si lo notó, pero el ambiente se está tornando rojo…

Shion miró a su alrededor cayendo en cuenta de la veracidad de las palabras de su pupilo. Al llegar, si bien el lugar no era claramente un paraíso, ese tono rojizo y tenso que emanaba del ambiente recién se formó. Era seguro que los demás no lo habían notado al estar en combate.

-Tienes razón hijo. Apoyaremos, ¡adelante!

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Saga, al frente, ten cuidado!- Oficialmente necesitaban reacomodar su formación, pero aunque él fuera un gran estratega con una presión como la que estaban viviendo, con la rapidez y fuerza del enemigo era casi imposible pensar en algo. La barrera que el ex sacerdote había hecho fue destruida por uno de los monstruos y de no ser por la rápida intervención de Máscara, el padre adoptivo de la chica demonio hubiese quedado empalado.

Aún en su conmoción, sintió su brazo ser jalado bruscamente y arrastrado detrás de una roca. Con intenciones de divisar a su oponente se giró rápidamente:

-¡Hey, hey! Soy yo, tranquilo.

-Demonios señora, no vuelva a hacer eso.

-Si,si, como sea. Debemos pensar en algo ya. Este ambiente solo significa que están realizando el ritual para traer de vuelta a Lucifer.

-No se me ocurre ningún plan en este momento. No en todas las batallas las estrategias se cumplen al pie de la letra.

-¿Y saber esa posibilidad alguna vez ha detenido tus planes?- esas palabras hicieron que todo a su alrededor se detuviera.

Ella tenía razón, él era Kanon, el general marino, el caballero, el hombre que manipuló a un dios, podía con esto y más.

-Vaya, por tu rostro puedo ver que tienes un plan en mente. – dijo Mila con una sonrisa.

-No es solo un plan…Vamos a mandar a ese desgraciado a dar un paseo por el espacio. – Utilizando su cosmos trató de contactar a los demás, necesitaba saber quiénes aún estaban en condiciones de pelear- ¿Hay alguien vivo?

-Creo que a este paso no por mucho- respondió Airorios levantándose con pesar.

-Genial…Tengo un plan. ¿Dónde está Saga?

-Creo que ahogándose en el lago rojo – respondió Máscara tratando de incorporarse. Por intentar salvar al ex sacerdote el desgraciado le arrancó un brazo.

Gin lo ayudaba a incorporarse con todas sus fuerzas. Su rostro no parecía augurar nada bueno. Llevaban ahí alrededor de una hora y si esta lucha se alargaba más todo sería en vano. Ellos luchaban contra el tiempo también.

-Rayos, como si tuviera tiempo para esto- respondió Kanon molesto- muy bien, este es el plan. – Sus palabras se vieron interrumpidas por nada mas y nada menos que el carnerito quien llegaba a modo de refuerzos. – Muy bien, ayuda extra. Bien, como decía. Maestro Dohko, encárguese de sacar a Saga del lago y asegúrese de que al hacerlo oculten su presencia detrás del sector izquierdo. Yo me quedaré en el sector derecho oculto y los demás se encargarán de distraer a los monstruos. Una vez que Saga esté en posición ambos haremos una explosión de galaxias.

-¿Y cuál será la señal para retirarnos? ¿O es que piensas arrastrarnos con ellos?- Pocas veces Shura actuaba como todo un sarcástico, pero realmente, las condiciones actuales estaban haciendo que más de uno se saliera de personaje.

-La señal será cuando el ataque atrape a esos sujetos, ahí, Mu hará su entrada con su Stardust Revolution para asegurar que tanto mi ataque como el Saga sea efectivo y el enemigo no escape. No se preocupen, la mamá de la hija del anciano asegurará que todos escapemos así que ¡Vamos a matar a ese desgraciado!

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Esta vez, quien estaba acorralada era Danna. Desde que el ángel apareció manejar la situación por sí misma se le estaba complicando mucho, pero era algo lógico, el oricalco como tal solo era un poder acumulado, pero no tenía una conciencia propia, solo actuaba por instinto. Estaba perdiendo sangre, el contenedor se sentía débil, había recibido muchos ataques del enemigo y aún no podía sacarse esa rosa de su espalda que, al inicio fue blanca, pero a medida que el tiempo pasaba se tornaba carmín haciéndola sentir más débil.

Con las pocas fuerzas que le quedaban preparó una nube gigantesca de agua roja solidificada que dejaría caer sobre los caballeros. Cubría un área lo suficientemente grande como para dejarlos sin escapatoria, pero, aún elevada a su espalda sintió un estallido cuya presión y fuerza alcanzó el sector donde la lucha se desarrollaba. Camus miró como lo que parecía ser dos explosiones de galaxia simultáneas chocaban entre sí absorbiendo porciones del infierno. Al alzar su vista notó como el cuerpo de Danna se cubría del impacto, pero justo cuando intentó ayudarla una explosión aún más fuerte en el castillo los detuvo a todos.

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Aturdida se despertó en un lugar oscuro, tanto que no podía ver nada, tampoco escuchaba su propia voz aunque intentara hablar. Curiosamente el eco de sus pasos podía escucharlos dandi vueltas hasta que de pronto, una serie de antorchas se encendieron a su alrededor encandilándola.

No tuvo oportunidad de reaccionar, lo único que recordó fue la figura de Lucifer detrás suyo, y al voltear trató de cubrirse cuando se le lanzó encima. Después de eso todo se volvió negro nuevamente.

Mientras el polvo de la explosión se disipaba, los demás príncipes miraban alegres su obra. Era real, estaba aquí nuevamente, luego de un año su rey volvía a la vida.

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A pesar de estar aturdidos, los caballeros se levantaron con dificultad. Incluso Kanon y Saga no salieron tan bien librados y su propio ataque los mandó a volar varios metros. Quienes recuperaron la conciencia más rápido lograron reunirse con Shion y los demás donde Camus estuvo pelando y una vez agrupados todos trataron de verificar si todos estaban vivos al menos.

-Parece ser que estamos bien- mencionó Aioria.

-¿Bien? ¿Te parece que estamos bien? Lucimos como un maldito coladero, el que parece estar en mejores condiciones es Afrodita y está inconsciente.- agregó DM.

-¡Ya basta! No es momento para esto. Acaso no entienden…¡Lucifer despertó!- anunció Mila para sorpresa de todos. Si era sincera ella también estaba muy asustada.

Luego de unos segundos de silencio incómodo Shaka notó la ausencia de uno de sus compañeros.

-Esperen…¿Dónde está Mu?- preguntó llamando la atención de los demás.

-Debemos buscarlo…ya, ya…ordenó Dohko rápidamente haciendo que todos corrieran en la dirección opuesta al castillo donde sentían el cosmos del lemuriano apagándose poco a poco.

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Demonios…se sentía demasiado golpeado.

Cuando se incorporó miró a su alrededor y justo detrás suyo, notó que el cuerpo de Danna se encontraba en mal estado. ¡Es cierto! Cuando le encargaron utilizar su técnica para evitar que los demonios escaparan no pudo responder tan rápido y utilizar su Crystal Wall, por eso la explosión lo alcanzó lanzándolo varios metros, pero no fue solo eso, también había sentido en su espalda el chocar fuertemente con alguien. Debió haber sido ella.

A como pudo se levantó y corrió a revisarla, debía admitir que no era el mejor escenario ella…estaba cubierta de sangre, el casco con el resto de la armadura de Poseidón había desaparecido, era como si hubiese vuelto a la normalidad. Se quitó su capa e improvisó un manto para cubrir el cuerpo desnudo de Danna con la suerte de que la prenda alcanza a cubrirla. Aunque se le dificultó por los golpes y magulladuras la sujetó cargándola con las fuerzas que le quedaban, debía buscar a sus amigos.

-Te digo algo curioso- una voz le interrumpió su andar – estoy seguro de no conocerte, pero en cuanto desperté lo primero que este cuerpo hizo fue buscarte.

Al voltear Mu quedó congelado, esa era Arianna.

-¿Arianna? ¿Eres tú linda?

-¿Mmm? ¡Ah, claro! Imagino que le hablas a ella. Pues lamento darte malas noticias caballero, resulta que no soy la sangre sucia. Soy el gran Lucifer – se presentó el rey del infierno haciendo que en cuestión de segundos se viera rodeado de los perros del primer estadio. – Vaya – continuó Lucifer con su monologo- no pareces estar aterrado por mi presencia. Será acaso porque la linda chica era algo tuyo…En ese caso te importaría si algo le ocurre ¿no?

Mu cayó en la desesperación cuando Lucifer empezó a clavar un cuchillo en la palma de Arianna y lo bajaba lentamente llegando a cortar incluso sus venas.

-¡Detente desgraciado!

-Uyyy, parece ser que alguien se molestó jaja. ¿Y qué tienes ahí? ¿Un cuerpo? No,no,no…así vas a morir aún más pronto y le quitarás la diversión a todo esto. Colabora, en cuanto le devuelva momentáneamente a la mocosa su conciencia quiero que lo primero que vea sea tu cuerpo desmembrado…-

Mu permanecía en silencio. Quizá podría ganar algo de tiempo hasta que los demás llegaran. Si él luchaba dejando de lado a Danna se la comerían viva. No tenía más opción le seguiría el juego.

-¿Acaso crees que colaborarían con un ser con tan poco orgullo?

-¿Poco orgullo? Ahora sí que me hiciste reír- era insoportable escuchar a Lucifer con la dulce voz de su amada – Cariño yo soy Lucifer soy más que el orgullo personificado, soy hasta tu peor pesadilla- finalizó en voz baja muy cerca del rostro de Mu.

-Estas utilizando el cuerpo de una sangre sucia…tus subordinados utilizaron el poder de un dios pagano para traerte de vuelta, ¿qué acaso eso no se escucha como que no confían en tu poder? Un ser tan poderoso como tú y resulta que debieron revivirte porque una sangre sucia acabó con tu existencia. Eres uno más de los asquerosos bichos rastreros que habitan este lugar. Ahora entiendo por qué Arianna te venció y Mila…

-¡Cállate!

Mu no logró terminar, por cada palabra que dijo logró su efecto deseado. No sabía por qué, pero el ángel que se escondía dentro suyo lo instó a decir todas y cada una de esas palabras. Logró que el demonio perdiera sus estribos y aunque le propinó un golpe que lo mandó a volar varios metros contra un árbol aún con el cuerpo de la albina, logró sentir el titubeo de su contrincante.

-¡Voy a matarte desgraciado! Te reviviré una y otra vez para que pases la eternidad en una constante tortura.

¡Rayos! No podía ponerse en pie, su cuerpo no respondía. Logró distraer a Lucifer el tiempo suficiente para que sus amigos sintieran su cosmos, pero parecían no llegar a tiempo.

Moriría según parece…¿por qué sonreía? Ha claro…él no iba a rendirse, él llegó ahí para salvar a la mujer que amaba y nada ni nadie se lo iba a impedir.

Juntó todas sus fuerzas lanzando él también y ataque frontal hacia Lucifer, todo acabaría ahí y ahora.

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Cuando los caballeros lograron llegar al lugar el silencio se hizo presente. Nadie podía emitir sonido o palabra alguna pues frente a ellos estaba Mu estático cuya mano era sostenida por Danna quien era atravesada por una espada que Arianna sostenía.

Mu miraba atónito el rostro blanquecino que le devolvía el gesto con dulzura…

-N-No…puedo dejar que ambos…hagan algo de lo que se vayan a arrepentir…Cuí…da…la.

Fue lo último que el lemuriano escuchó sin salir de su estupor. Sus ojos solo se movieron para seguir el movimiento del cuerpo femenino caer una vez que Lucifer sacó su espada.

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Capítulo 25 ¡up!

Si, ya lo sé, tengo demasiado de no actualizar y lo lamento T-T No saben lo ocupada que he estado…Pero ya estoy en vacaciones y me dedicaré a terminar el fic en el transcurso de esta y la otra semana.

Creo que voy a llorar demasiado cuando se acabe esta historia, se siento tan orgullosa y a la vez tan agradecida y feliz con todas las personas que desde el capítulo 1 han estado fieles a ella, motivándome a seguir y enseñándome porque esto es un proceso de retroalimentación.

Una vez terminado la sección sentimentalista…

Espero les guste el cap, fue suuuper difícil escribirlo y creo que el otro lo haré con lágrimas y una canción sad. En fin, espero que disfruten y aquí estaré, aportando mi granito de arena para hacer de su cuarentena algo más llevadero. Por cierto…¡quédense en casa!

Besos y abrazos ¡nos leemos!