Capítulo 23

-Abuela yo, yo, yo … comenzando a llorar, a moco tendido, sin casi poder hablar.

-Vamos niña estoy esperando…

Candy, comenzó a narrarle a la abuela todo absolutamente todo, desde que Archivald comenzó a ilusionarlas a las dos, hasta cuando se casó, lo que paso entre William y ella cuando él supo que solo se casó por despecho e inclusive como su madre la obligo aceptarlo, como se fue enamorando de él, inclusive cuando llegaron como la chantajeaba Eliza y Archivald, diciendo que le contarían todo a William.

-Eso es todo.

-No, aún hay más, algo que debe saber, que solo William sabe.

-Anda niña, dime…

-Bueno soy adoptada, mis padres no son mis padres a nosotras nos sacaron de un orfanato.

-La abuela, solo se levantó y miro por la ventana era demasiada información para ella, pero debía ser fuerte para su nieto, sabía que la única que los podía ayudar era ella, guardo silencio no dijo nada, hasta que…

-Candy, se levantó e hizo intento por abrir la puerta para irse, ya que William había dado la orden de que ella se fuera de la mansión.

- ¿A dónde vas?

-Me iré de su casa, supongo que después de escucharme no querrá volver a verme.

-Candy, mírame a los ojos y dime, ese hijo que esperas ¿es de mi nieto?

-Candy, sin dudar contesto… si, jamás he estado con nadie más que con William, sé que le dije que ya no era virgen, pero yo nunca hasta que estuve con él.

-Soy vieja, mas no tonta, eso uno de vieja lo nota, así que te creo, también te creo que nunca le faltaste a mi nieto, yo siempre estaba cerca cuando ese hombre venia, alguna vez escuche como lo corriste, no dije nada, espere a que tú te armaras de valor y se lo contaras, pero me equivoque.

-Es que lo perdí, el me dejo se fue, jamás volverá a mí, su hijo él no va a querer reconocerlo.

-Solo te diré, la sangre de los Andrew es muy fuerte, sabré de inmediato si me mientes, deberá tener algún rasgo de mi nieto, los rasgos del otro joven son muy diferentes, así que espero por tu bien me estés diciendo la verdad, si no, no habrá como ayudarte.

-No, miento este hijo es de William.

-Bien, ya deja de llorar, te quedaras aquí, donde pueda cuidarte.

-Pero si William regresa él es capaz de correrme.

-No, lo hará esta también es mi casa y puedo decidir, así que no te preocupes por eso, solo preocúpate por cuidarte, para que ese bebe, nazca sano y fuerte. De las habladurías deja que corran, mientras tu sigas en esta casa nadie se atreverá a poner tu nombre entre dicho, así que tranquila, sobre mi nieto bueno solo esperar a que se le pase el enojo, sé que va a reflexionar, una vez que vea a tu angelito el sabrá que es de él y vas a ver como él te va a pedir perdón por dudar de ti.

-Solo pido que me crea y que reconozca a su hijo.

-Anda ya deja de llorar…

-toc, toc, toc señora, la mama de la señora Candy está aquí, pidió verla.

-Sí, hágala pasar, pon en orden sus maletas por favor, ella no ira a ningún lado.

-Sí, señora.

-Anda hija, limpia tu rostro y no preocupes a tu madre.

-Abuela…

-Dime hija.

-No le molesta el hecho, de que sea adoptada.

-Debo de admitir que fue una sorpresa, pero eso es lo de menos, mientras ames a mi nieto y realmente trates de recupéralo, para mi tu procedencia es lo de menos.

La señora Briter, llego muy apresurada a ver a su hija…

-Mama, poniéndose a llorar.

-Hija, ¿qué paso?, dime...

-Hay mama, el me dejo, me dejo, me quiero morir, llorando.

-Ya hija tranquilízate, cuéntame todo.

Candy, tuvo que contarle todo a su madre, sabía que iba a enfurecer, pero tenía que decir la verdad, ya era momento que supiera cual había sido su comportamiento el cual le avergonzaba.

-Candy, no te voy a decir que no estoy enojada, claro que lo estoy, la educación que te di, no era para que te comportaras de esa manera, te lo advertí de mil maneras, solo tenías que esperar a lo que el destino tendría para ti, pero tu necedad pudo más, ahora tendrás que pagar las consecuencias.

Annie, también está muy molesta.

-Vino agredirme, me grito cosas horribles y me pego.

La señora Briter, solo respiro profundo, - dime Candy ¿acaso tú le faltaste a tu esposo?

-No mama, jamás haría algo así, te conté todo lo que paso, absolutamente todo, si al principio me costó trabajo quererlo, pero yo realmente me enamore de él.

-Hay hija, que te puedo decir, ahora solo esperar a que él te perdone, aunque un hombre cuando se siente traicionado, no hay nada que lo haga creer otra cosa, solo espero y tu padre no se entere, él no está bien de salud y esto podría matarlo.

Me voy, solo dime te mantendrás tranquila.

-Sí, mama,

-Bueno, vendré mañana a verte, por lo que vi la señora Emilia te va apoyar.

-Sí, me dijo que me va apoyar.

-Está bien, solo mantente aquí, trata de no crear más problemas de Annie yo me encargare, solo espera a William regrese para que arreglen sus problemas, tu padre se muere si su apellido se ve involucrado en algo así. - Saliendo de aquella habitación muy apenada, pero tenía que guardársela para apoyarla, porque ante todos ella era su hija, así que con todo eso salió con la cabeza en alto.

William, solo se sumió en su dolor y se fue a checar algunas minas en suda África, donde habían encontrado unos yacimientos de diamantes, así que sin pensarlo se fue hasta esa tierra que desconocía, pero que le daría tiempo para pensar.

Desde su llegada fue hasta lugares desconocidos, en algunos hasta muy peligrosos ya que había animales muy agresivos, encontró tribus, pero solo fue ahí a buscar la manera de sacarse a Candy del corazón, solo mando una carta diciéndole a George donde se encontraba por si algo le ocurría a su hermana o su abuela.

George, le contesto una carta donde le informaba cómo se encontraban y anexando "tu mujer sigue con su embarazo avanzando su término para dar a luz es en noviembre."

William, al sacar sus cuentas sabía que Candy, no se había embarazado en su estancia en México, sino que lo hizo después de que llegaran de su viaje, era por esa razón que más dudaba, más aún las imágenes de Archivald besando a Candy, las tenía muy presente, cosa que aún no podía olvidar, solo arrugo la carta y la tiro al suelo.

Ya habían pasado 4 meses de su estancia en África, sabía que Candy ya tendría 6 meses de embarazo, tenía muchas ganas de verla, pero por otro lado el mismo se desanimaba.

Una de las señoras de la aldea, lo miro y le dijo…

-Tu cuerpo está aquí, pero tu corazón está muy lejos, eso puede ser malo para tu alma, deberías buscar a tu alma, ella también te extraña y llora por ti, tocándole el corazón.

-No, ella llora por mí.

-Lo sé, la siento y la angustia le puede hacer daño, sobre todo lo que ella lleva dentro ya que su alma está dividida, está a punto de darte un regalo, que tú te niegas aceptar.

-Perdón no te entiendo.

-Claro que sí, solo que no quieres escuchar, busca en tu corazón, solo busca y encontraras el perdón que necesitas.

Candy, ya su embarazo se notaba con sus seis meses de embarazo, la abuela Emilia se dedicaba a llenarla de regalos a ella como al futuro bebe, Nancy le hacia cualquier antojo a cualquier hora y George, siempre estaba al pendiente de ella, que la revisara el doctor y que su embarazo avanzara bien.

Annie junto con Archivald viajaron a Londres en las semanas siguientes, un castigo auto impuesto por su padre, que ya era hora de que se hiciera responsable de su familia, que se dejara de las naguas de su madre y que construyera algo con su esposa, que dicho sea de paso tenía que dedicarse de lleno a trabajar, porque últimamente eso era lo que menos hacía.

Solo se dedicaba a ir a la casa de juego de Julieth y andar con las chicas de esa casa, así que, esto le serviría también para retomar el rumbo de su vida.

El señor Briter no se enteró de nada, solo estaba extrañado de que William se hubiera ido dejando a Candy embarazada, ellas le dijeron que tuvo que viajar de urgencia, pero la cuestión es que no podía creer que los meses pasaban y no regresaba, estaba a punto de buscar a George cuando la señora Briter le dijo, que el viaje que el hizo era porque unos trabajadores habían sufrido un accidente y era la razón que había ido arreglar eso.

-No me estas engañando, todo está bien con Candy.

-Sí, mi amor, no te preocupes ella está bien cuidada, tú lo sabes, más que cuidada consentida.

-Sí, solo porque sé que Candy esta con la abuela de William, no hare alboroto, pero si se sigue tardando yo mismo lo iré a buscar a donde este, escuchaste.

-Sí, si, ya tranquilo solo debes de dormir.

Patricia, aunque los meses habían pasado no le dirigía la palabra a Stear, de hecho, ya dormían en habitaciones separadas, su distanciamiento había sido causado por la falta de comunicación de ese detalle que el omitió contarle.

-Patricia, hasta cuando vas a perdonarme.

-Ya te dije que nunca, cargando a su hijo para llevarlo al jardín.

-Pero Paty, de verdad que tu no me extrañas, digo porque yo no puedo dejar de extrañarte en las noches solo pienso en ti, Paty perdóname, de verdad vivo arrepentido de no haber hablado contigo, pero entiende esos no eran nuestros problemas.

-Pues te equivocaste, porque si lo es, te lo dije mi hermano es muy importante para mí, lo que le pasé a él, me pasa a mí, pero como se trataba de tu hermano, no me dijiste nada, no es así

-Creo que estamos en igualdad de circunstancias, a mí también me duele lo que le pase a mi hermano, William casi lo mata, crees que no me dolió Paty, la golpiza que le puso, si no hubiera sido tu hermano yo me meto a defenderlo, pero sabía que si hacia eso, también estabas tú de por medio.

Creo que te he estado teniendo muchísima paciencia, pero creo que estoy a punto de perderla, piénsalo no eches a la borda todo lo que hemos construido, por un problema que no es nuestro.

Paty, solo comenzó a llorar, ya que todo lo que le decía Stear era verdad, pero su orgullo podía más, la lucha de poder dentro de su matrimonio la estaba consumiendo, pero, aunque le dolía estar separada de su esposo, ella no daría su brazo a torcer.

Candy, estaba sentada debajo de un árbol hacia muchísimo calor, pero la abuela quería ir a comprar estambre para hacer la canastilla del bebe, pero por el calor pensó que era mejor que Candy no saliera, pero no quería dejarla sola, así que le pidió a Paty que la cuidara.

Patricia de mala gana, pero por no hacer enojara a su abuela, le dijo que si, así que aun en contra de su voluntad se fue hasta donde Candy, estaba para llamarla a que se tomara un vaso de limonada…

-Anda Candy, ven y toma agua con tanto calor te vas a deshidratar.

-Gracias, si lo necesitaba, sentándose cerca y viendo al bebe de Paty.

-¿Quieres cargarlo?

-Claro que sí, esta hermoso, - cargando al bebe de Paty, jugando con el - esta pesado.

-Si ha crecido mucho, hasta parece que fue ayer que nació.

-Sí, solo lo había visto de lejos, me daba miedo acercarme, agachando la cabeza.

-No te voy a negar que estoy muy enojada contigo, lastimaste al ser más bueno del mundo y no solo eso, también hiciste que él se le rompiera el corazón, aun no sé, porque la abuela te apoyo, su razón tendrá, pero la verdad es que mi matrimonio se vio muy afectado por todo esto.

-Te pido perdón, por lo que ocasione realmente sé que lastime a William, sé que no me porte como debí, pero estoy arrepentida de lo que hice, pero también te puedo decir que no quise lastimarlo, de hecho, trate de todos los medios que él no saliera lastimado, me equivoque porque debí decirle la verdad desde el principio.

Pero me hago responsable de lo que me toca, más de tu matrimonio, de eso no, no sé porque razón te distanciaste de tu esposo, pero esa situación las has provocado tú, no yo.

Patricia iba a explotar contra Candy, pero ella la miro a los ojos… si yo tuviera una oportunidad de recuperar a William, la tomaría sin pensar, tú tienes esa oportunidad, toma esa oportunidad no lo dejes, porque te puedes arrepentir.

Yo me equivoque, en que no le tuve confianza a tu hermano deje que las cosas pasaran, trate de tapar el sol con un dedo, ahora mírame con un hijo que no se si lo va aceptar tu hermano.

-Candy, ese bebe ¿es de mi hermano?

-Candy, con la mirada bien puesta en la de ella – sí, sino fuera así, no estaría aquí, esperando mi juicio.

-Me siento muy enojada porque Stear no me dijo nada, no me advirtió lo de ustedes, eso es lo que me enojo y aparte de eso, creo que yo por ser su mujer debió decirme todo, no solo eso, defendió a su hermano arriba del mío, eso es lo que no le puedo perdonar.

-Paty, puedo llamarte así…

-Paty, solo movió la cabeza para decirle que sí.

-Te contare como pasaron las cosas, creo que solo así, entenderás a Stear, así Candy comenzó a narrarle todo a su cuñada, como ella estaba enamorada o creía estar enamorada, como todo eso la llevo a ser mala con su hermana y tratar que ella no se casara, hasta lo que paso en la hacienda con William.

-Patricia estaba consternada – tú me estas tratando de decir que William, acepto la situación de saber que tú estabas enamorada de otro.

-Sí, creo que los dos nos equivocamos y los dos no supimos sobrellevar esta situación, ahora las consecuencias.

-Pero es que, yo como entendí las cosas pensé que él no sabía nada, que ustedes todo este tiempo se habían burlado de él.

-Yo una vez que me case con él, me dije que tenía que intentarlo y realmente me enamore de William, pero al llegar aquí Archivald se la paso acosándome, tratando de que William se enterara de lo que hubo entre nosotros, también chantajeándome porque él no cree que yo ya no siento nada por él.

Tu esposo trato de llamare la atención, si no te dijo nada no es por su hermano, es por ti.

-¿por mí?

-Sí, él sabe el amor que le tienes a William, también está que él es su hermano, ponte en el lugar de Stear por un momento, si William fuera el que hubiera actuado así con Annie en este caso, ¿Cómo se lo dirías a Stear?

-Paty, solo analizo lo que Candy, le decía – no, pero él es incapaz, mi hermano es un caballero.

-Pero si no lo fuera y lo hubiera hecho, te atreverías a decírselo.

-Bueno viéndolo de ese modo, pues podría provocar una desgracia no, Archivald al enterarse podría matar a mi hermano.

-Ahora entiendes mi miedo, se cómo actúa William, se cómo se pone de celoso y enojado, aparte me ganaba la vergüenza de como actué, de cómo me comporte sé que fui mala, sé que me comporte de lo peor, lo admito y me arrepiento solo espero que William me perdone.

Él bebe comenzó a llorar, creo que llevare al bebe a dormir, creo que deberías entrar hace mucho calor y te puede hacer daño tomar mucho sol.

-Sabes Candy, perdónate tú también, no fuiste la única culpable, Archivald también tuvo su parte y que decir de mi hermano, el jamás debió de obligarte a estar con él si tu no querías, mas al saber que tú estabas enamorada de otro, así que él también tuvo culpa.

Candy, solo se tocó su pancita para entrar, tratando de comprender las palabras de su cuñada.

Patricia al llegar a su villa, llevo al bebe para dormirlo y después pido a una de las mucamas que lo cuidara, fue al despacho a buscar a Stear, el cual estaba sumido en papeles.

-Podemos hablar…

-Stear, al verla ahí parada solo mirándolo con las mejillas ruborizadas, solo se acercó… si, mi amor hablemos.

-Yo sé, que te he culpado por todo lo que paso, pero me acabo de dar cuenta que nosotros, no tenemos que cargar con problemas que son ajenos, que no nos competen y que…

Apenas iba a terminar de hablar ya Staear no la dejo ni hablar, ya que poseyó sus labios para besarla con toda la intensidad que tenía, estaba muy ansioso de estar con su mujer, ya tenían meses de estar distanciados, que no falto mucho para que la hoguera se encendiera.

Patricia, igual solo faltaba que el comenzara a tocarla para descontrolarse, el beso subió de tono, llevándola hasta un pequeño mueble que estaba en su despacho para comenzar a desnudarla, sus manos viajaban buscando los broches del vestido, pero no supieron ni como se despojaron de sus ropas, ya que con las ansias que tenían se ayudaron mutuamente.

Stear, besaba la piel de Paty, por doquier, tocando sus senos, bajando hasta su caderas para comenzar a invadir su cuerpo, comenzando ambos a tener ese vaivén, que es la unión de dos seres para convertirse en uno, sintiendo la explosión hasta llegar a la cúspide con un gemido de placer ahhhh….ohhhhh…. los dos sonriendo pícaramente.

-Realmente te necesitaba Paty, ya no peleemos, siiii por favor y mucho menos por algo que no, nos incumba.

-No, mirándolo a los ojos, lo que vamos hacer es que debemos tener un pacto.

-¡Un pacto!

-Sí, mira a mí me dolió que tú me ocultaras lo que estaba pasando, así que, si quieres que recuperemos esto, tu y yo sin importar que, nos diremos todo, absolutamente todo lo que esté pasando, ¿aceptas?

-Debo decir que, llegue a pensar que te perdería, sin embargo, ahora que estamos hablando, sé que me equivoque debí decirte lo que estaba pasando, pero no me atrevía por la situación, sabía que te iba a herir, porque se lo importante que es tu hermano para ti. Yo trate de hacer entender a Archivald, que dejara en paz a Candy, pero creo que entre más ella se negaba a tener algo con él, Archivald más se empecinaba, me duele admitir que mi hermano no actuó como un caballero, es más podría decir que actuó mas por despecho, al ver a Candy que perdió su interés en él.

-Si ahora lo entiendo, sabes hable con Candy, me contó todo creo que hasta fui bastante mala con ella, la juzgue sin saber, mi hermano tampoco fue bueno con ella, así que Stear creo que estamos a mano, solo espero que tanto Candy como mi hermano se arreglen por el bien del bebe.

Candy, estaba adentro de la mansión, cuando llego su madre…

-Hija, ¿Cómo estás?

Candy, sentada en una terraza viendo el jardín. – bien mama.

-¿Cómo te sientes?

-Sola mama, sola, tocando su pequeño vientre.

-Lo se hija, pero creo que tú también deberías doblegar tu orgullo y escribirle a William, decirle que te perdone, no sé, solo dile lo que sientes.

-Por lo poco que conocí a William, nada lo hará cambiar de opinión, quizás cuando regrese me pida que abandone la mansión.

-¡Oh por dios!, hija si eso pasa, tu padre se muere, si no para de preguntar ¿Dónde está William? Que no sé qué, más decirle, sé que vino hablar con su abuela.

-Si, ella lo tranquilizo, pero la verdad es que ya no quiero mentir mama, ya no más.

-Hay hija, no lo haría, pero tu padre está mal de salud, no podría decirle que William te abandono y que quizás se divorcie de ti.

Candy, solo comenzó a brotarle las lágrimas del sentimiento que le embargaba, en cuanto escucho que alguien entraba, era George…

-Buenas tardes señoras, saludando a las dos.

-Buenas tardes George contesto Candy… dime William, tardara más tiempo en regresar.

-No, lo se señora, el aun no contesta la última carta que le envié, pero usted solo debe cuidarse por su bebe.

-Sí, lo estoy haciendo.

Las damas, siguieron platicando toda la tarde.

-En Londres-

-Archivald, porque llegas a esta hora casi es de madrugada y tu solo llegas en ese estado, con la ropa toda manchada de maquillaje, dime estuviste con otra.

-Nop, con otra nop, con muchasss masss, estuve con todas. - tremendamente ebrio.

-¿Por qué? Solo dime ¿Por qué?

-Solo porque me equivoque casándome tan pronto, no debí hacerlo, sabes debí vivir más, pero en vez de eso, me case contigo, jajajajjajaj puedes creerlo, me case contigo, tenía enamorada a la mujer más hermosa de Chicago y que hice, me case contigo, derrumbándose en el sofá.

-Sí, así es, cada que llegas borracho me dices lo mismo, pero sabes que, ahora ya es tarde yo soy tu esposa y me tendrás que aguantar toda la vida, así que solo sueña con la mujer más hermosa de Chicago, porque que crees, no la veo por ningún lado. - Metiéndose a su habitación.

Archivald y Annie, tenía tiempo que no dormían juntos, la separación entre la pareja fue inminente, ya que, aunque Annie trataba por todos los medios de que su matrimonio funcionara, el hecho de que Archivald, solo le decía que él estaba muy enamorado de Candy, cosa que Annie comenzó a tener un rencor en contra de Candy, aun sin saberlo.

-En África-

-Era de noche, la tribu donde se encontraba William estando muy pensativo…

-Tu corazón te llama, deberías ir, una anciana de la tribu que sabía que él estaba sufriendo.

-No, no creo, aun me queda trabajo por hacer así que aún no me iré.

-Cuando llegues a tu cielo, encontraras el amor, pero no ese que estas esperando, este será un amor diferente, será el amor de tu vida, esa mujer llenará este corazón -señalándolo.

-Sí, eso espero, ya que aún siento que ya mi corazón está ocupado por una mujer, que no creo que haya espacio para nadie más.

-La anciana trazo unos círculos, mostrándole a William, mira este es tu corazón - mostrándole un circulo grande y dentro había otro, esta mujer está en él, tú la amas con un amor infinito, pero habrá otra mujer trazando un último circulo dentro, vez, pero este será tu gran amor, solo espéralo.

-La predicción causo extrañeza a William, miro las estrellas con su taza en la mano, solo sonriendo, casi incrédulo de lo que la anciana le decía, ya que el sentía que eso era imposible, ¿Qué mujer puede sacar a Candy de su corazón?

-La anciana, solo sonrió al verlo como se quebraba la cabeza de que quería descifrar lo que ella le decía.

Los meses pasaron y el embarazo de Candy, seguía ya su pancita se veía de casi los ocho meses solo estaba a unas semanas de dar a luz, todos la consentían estaban muy al pendiente de ella, su padre había ido a platicar con ella sobre William…

-Papa, papito que bueno que me vienes a visitar.

-Hija, sabes que siempre estoy pensando en ti, quise ver cómo te encontrabas y saber ¿Cuándo llegara William? Sabes que eso que este lejos me preocupa.

-Papa, sabes que… a Candy se le humedecieron los ojos…

-Hija, ¿pasa algo? dime acaso tú y William tienen problemas.

-No, él está trabajando y lo sabes, es solo que lo extraño, pero me prometió llegar para el nacimiento del bebe.

-Solo espero eso, si no yo mismo iré a buscarlo, ha claro que lo haré.

-Gracias papito, yo sé que te preocupas por mí.

-Sabes que las amo con todo mi corazón, hay si supieras que como extraño a tu hermana Annie, que quisiera ser un ave, para volar e ir a verla.

-Candy, solo agacho la cabeza, sabiendo que una de las razones por la cual Archivald y Annie se habían ido del país, era por su culpa. - papa veras que ella también regresas.

En un lugar no muy lejano una dama entraba a un Banco…

-Condesa, que gusto que viene a nuestro banco.

- Vengo a dejar un deposito, quiero que lo pongas a nombre de mi sobrina.

-El mismo nombre, verdad.

-Sí, así es Madeleine Klesko de Rostrix.

-Sí, señora en un momento le hago la transferencia.

-Gracias.

Al momento entraba otra dama en aquel banco, …

-Señora que gusto de verla.

-Déjate de adulaciones, que sabes a lo que vengo, no, así que entrando un par de hombres entrando con varias bolsas de dinero, mirando al asiento que se encontraba su derecha – hay, pero si me lo hubiera propuesto jamás me hubiera encontrado con la condesa Oleska no es así hermanita.

-Oleska, se levanta la mira con desprecio y le susurra al oído – tú, ya no eres mi hermana, dejaste de serlo hace mucho.

-Mala agradecida, si no fuera por mí, tu jamás tuvieras la vida que tienes, fueras una más del montón, mírate que status tienes, sin embargo, si te hubieras quedado con el inútil aquel, ¿qué fueras? Solo una sirvienta.

-Quizás, pero tuviera a mi hija a mi lado.

-Jajajajjajaj de verdad y tú crees que tu hija seria la señora de un hombre muy importante si no la hubieras dejado en aquel lugar, así, aunque te duela un orfanato.

-La condesa, solo saco su pañuelo de su bolso para limpiar sus lágrimas, pero quiso saber que sus oídos no la habían engañado - ¿Cómo dijiste? Mi hija casada con un hombre importante.

-Así es, un hombre poderoso, sabes ella se parece muchísimo a ti.

-Tu como lo sabes, ¿tú sabes dónde está mi hija?

-Así, es, pero no te lo voy a decir, es más tratare de acercarme para hacer que te odie por tu abandono.

-Tu sabes que yo no la abandone, tú no puedes hacerme esto, ya he sufrido muchísimo por haberla separado de mí, como para que tú te atrevas a ponerla en contra mía, solo dime ¿Dónde está?

-Hay hermanita sabes que, gracias a esa separación, las dos tienen una vida envidiable, así que no me acuses de sus desgracias, ya que no fue así, sino más bien una bendición, así debes verlo.

-¡Bendición! no sabes cuantas noche no dormí, pensando en ¿dónde está? ¿si estaba bien? ¿si sufre? En fin, son muchas preguntas las que me hago.

-Hay la madre abnegada, la que no puede dormir pensando en su hija jajajajjajaj, si viajando por todo el mundo y dándose una vida de reina, pero la verdad es que tú no te preocupaste por ella, sino que fue cómodo hacerte la mártir, la cual se casó con un hombre por interés.

Si, tanto te hubiera importado, me hubieras ayudado cuando yo te lo pedí, pero tu solo te negaste, ¿Qué fue lo que me dijiste? Así ya me acorde, que yo había muerto para ti, ha, pero bien que tomaste un barco para casarte, no es así.

Si, tú me hubieras ayudado, yo hubiera puesto a tu hija cerca de ti, tal vez como la hija de alguna sirvienta, pero no, solo me diste la espalda.

-No seguiré discutiendo contigo, tratando de salir de aquel lugar, pero aquella dama la tomo del brazo- se dónde está, la he visto, se con quien se casó y a que familia pertenece, si tú quieres de verdad saber quién es ella, deberás pagar un precio muy alto por la información.

-Pues bien, di el precio y déjate de juegos - mirándola con mucho desprecio.

-Está bien, deja y pienso en la suma, solo te diré, que más vale que cumplas, porque si no, créeme puedo hacerla desaparecer con dos chasquidos.

-Eres tan despreciable.

-Sí, lo sé, pero de eso vivo del desprecio de la gente, recuerda que tú me pusiste ahí, así que bueno dame una buena suma y te diré en qué país y estado se encuentra, puedes hacer la trasferencia de una vez.

-Llama al gerente y hacemos la transacción de una buena vez, sabes que el dinero no es problema.

-El gerente, regreso después de haber contado la cantidad que llevaba una de las damas. – bien señoras van hacer algo más.

-Sí, quiero que ponga en la cuenta de esta mujer esta suma, haciendo la boleta de traspaso.

-Enseguida.

-Bien ahora habla y espero que me digas la verdad sino quieres que torne todo mi poder en contra tuya.

-Aquella dama solo sonriendo - tu hija está en América, en Chicago para ser exactos, así que ahí está lo prometido.

-A la condesa Oleska, se le ilumino el rostro, una sonrisa se tornó en sus labios, por fin sabía algo de ella, había pasado tanto tiempo buscándola, que el dinero que ella mandaba no era para su sobrina, no lo necesitaba, si no que era para un investigador privado que llevaba la búsqueda de aquella niña.

-Ha y te diré algo, ya sabes por el recuerdo de hermandad que nos une, tiene tus ojos de hecho, así fue como la reconocí, es muy parecida a ti heredo tu belleza, quizás por eso se casó con un hombre importante.

-Dime ¿Dónde está?

-No, eso me lo reservare, ya te dije demasiado y realmente deseo que cuando la encuentres te desprecie, así como tú me despreciaste a mí. – saliendo de aquel lugar con paso firme.

Oleska, apresar de que no le dijo mucho, sabía que las investigaciones del lugar donde su hermana se movía no era lejos de Chicago, así que sentía que estaba a punto de encontrarla, así que tomo la determinación de que compraría un boleto en el primer barco que saliera hacia ese continente, era hora de enfrentar el pasado.

Continuara.

Hola chicas, seguimos con la historia siento que muchas quieren a una Candy como la serie, manga o el libro más empoderada que desee salir por sí sola, pero la época y el status que ella tiene no se lo permite, estamos hablando de una época donde la mujer era demasiado reprimida. Si Candy, sale de la mansión tendría el repudio total de la sociedad, su época no es fácil más por ser conocida por un apellido importante, si ella hace eso lo único que conseguiría es ser humillada de la peor manera, nadie se atrevería a darle la mano, sino al contrario sería la comidilla y todo mundo le daría la espalda.

El drama no está hecho para ser una mujer empoderada, ese no es el mensaje, sino que la actitud que dejo mucho que desear, como mujer, como persona luchando por un imposible y ahora lo que tendrá que hacer para poder recuperar lo perdido.

Ya lo mencioné los personajes no actuaran como la serie, manga o libro.

Las espero en el próximo capítulo por la XEW, Radio.