"Miro tus ojos y me pierdo en esta locura que provocas en mi"
[...]
Himawari
Capitulo Extra
Nombre código: Conejo
Ocupación: Anbu de Elite
Edad: 13 años
Hace dos años después de demostrarle a su padre más de mil veces sus cualidades más que perfectas para unirse al escuadrón Anbu, ahora se embarcaba a una misión en solitario como tantas otras veces, con la diferencia que en esta los anteriores a ella fracasaron, Kakashi prácticamente fue amenazado por la chica para permitirle ir.
—Maldición...— musito, andando casi a rastras, la pierna le dolía, pero debía encontrar un lugar donde poder curar esa herida, aun no entendía cómo pudo bajar la guardia y terminar en ese estado.
Estaba perdiendo mucha sangre, debía apretar la herida para detener esa hemorragia, su respiración empezaba a volverse errática y su visión se nublaba
Qué vergüenza para alguien con sus habilidades terminar de esa forma, su padre estaría más que molesto si la viera ahora, y su madre tendría un infarto.
Activo su Byakugan de nuevo, era muy complicado mantenerlo más de dos minutos, pero sus adversarios estaban casi pateándole los talones y su herida empeorando. Su pie resbalo, al momento que su conciencia la abandonaba, se desplomo, entrecerró los ojos ya no podía mantenerlos abiertos, espero que una tormenta de kunai o shurinken cayeran sobre ella, pero no, lo único que cubrió los ojos fue oscuridad de una capa ondeándose frente a ella, luego una silueta de alguien hablándole, no entendía nada, cerro sus ojos agotada.
[...]
—Si estas despierta come— le ordeno un hombre frente a ella.
—¿Quién eres tú? — pregunto la chica de cabello gris, sentándose y evaluando todo su alrededor con el Byakugan activo.
El hombre no respondió, solo le mostro su banda ninja con el símbolo de Konoha que escondía dentro de su capa.
—¿Que hace una Hyuga tan lejos de la aldea? —
—Confidencial— espeto, sin dar más explicaciones.
—Es la primera vez que veo una Hyuga con el cabello gris—
—Eso es porque no soy una Hyuga, soy una Hatake— explico acercándose donde el hombre le coloco el cuenco con sopa.
—Así que la hija del Hokage salió a jugar...— susurro el azabache, viéndola fijo, prestando atención a cada detalle en ella.
... Se parece a su madre ...
pensó, quitándole la vista de encima al notarla nerviosa.
—¿No estás muy viejo para estar fijándote en niñas como yo? — pregunto ella molesta al sentir observada por esas orbes oscuras.
—No seas ridícula, mejor cuida de tus heridas— comento poniéndose en pie.
—¿A dónde vas? —
—Confidencial— respondió de la misma forma que ella al inicio.
El azabache se alejo del lugar sin dar explicaciones, ya suficiente hizo con rescatar a la malcriada Hatake.
[...]
Dos días después Himawari estaba en la oficina del Hokage, con su ropa de civil, ahora frente a la mirada molesta de su padre no tenia la fuerza para ser la misma grosera de siempre.
—Dijiste que no necesitabas ayuda y mírate— hablo Obito.
—casi te mueres ¿en que pensabas? — continuo Sakumo
Kakashi se quedo en silencio viendo como sus hijos se adelantaron a llamarle la atención a Himawari, los gemelos se veían furiosos.
—¿Tu no dirás nada? — pregunto la chica a su padre.
—No, dejare que tu madre se encargue, pero estas fuera de servicio por periodo indefinido—
—¡Que! No, ¡Papá! — grito la chica.
La puerta se abrió, dejando en continuara la conversación de la familia Hatake.
—Kakashi...— la voz grave se escucho y en seguida la chica volteo al reconocerla.
—Sasuke, que bueno que estés aquí, toma— indico Kakashi extendiéndole unos pergaminos—
—Necesitare un Byakugan para esta misión—
—te refieres a un compañero que tenga el Byakugan— le corrigió Kakashi sonriendo bajo la máscara.
—Como sea, dile a Hinata que este lista en una hora— la sonrisa de Kakashi se borró, tanto el como los gemelos fruncieron el ceño ante la solicitud del azabache.
—¿Qué te hace creer que mi esposa ira contigo? Ella no esta en servicio, hablare con Hanabi—
—Hinata tiene mas experiencia y su presencia no me incomoda— levanto las manos como si eso fuera suficiente para llevarla consigo.
—Lo siento, pero ya escucho al Hokage, mi madre no ira con usted, nosotros poseemos el Byakugan, podemos acompañarlo— se ofrecieron los gemelos, que hasta ese momento Sasuke les prestaba atención.
Himawari seguía concentrada en el hombre frente a ella, era mayor, quizá de la edad de su madre, pero se veía tan guapo, las facciones del rostro del azabache eran tan masculinas y viriles que sus lindos ojos perlados no dejaban de contemplar.
—Cierra la boca— gruño Obito, para que solo ella pudiese escucharlo.
Al marcharse, ella se atrevió a preguntar a su padre sobre Sasuke, Kakashi se limito a contar un par de hazañas e hizo énfasis en el mal humor del azabache.
Desde ese día, Himawari buscaba la más mínima oportunidad que tenia para hablar o cruzase en alguna misión con el azabache, que con solo verlo la dejo idiotizada.
[...]
Dos años después.
Himawari acompaño a Hinata de mala gana a darle la bienvenida a sus vecinos, no vivían tan cerca en realidad, pero su madre estaba emocionada por dar la bienvenida a los nuevos miembros de la aldea.
La chica se quedo con la boca abierta, cuando la puerta fue abierta por el azabache que la hacia sonrojar, entro con confianza que pronto fue desplomada, cuando escucho una voz femenina llamar con cariño al azabache.
—Hinata, gracias por los bocadillos, están deliciosos— comento la pelirroja que apareció junto a una pequeña de cabello negro. — Sarada, saluda a los invitados—
—Mucho gusto, mi nombre es Uchiha Sarada— se presento la niña, se veía de la edad de sus molestos hermanos o quizá era mas joven, no lo sabía con certeza.
—Eres tan linda, te pareces mucho a Sasuke-san— comento Hinata, haciendo que el azabache apareciera.
Karin se retiro para preparar la mesa y Himawari se alejo un poco junto a Sarada que muy ansiosa quería mostrarle sus shurinken.
—Hubiese sido mas linda si la madre fueses tu— Himawari volteo sorprendida al escuchar el comentario atrevido hacia su madre.
¿Acaso el mismo hombre malhumorado que conoció, estaba sonriendo y coqueteando con su mamá?
—Sasuke-san, no debe bromear de esa forma, además Sarada es muy linda por usted y por Karin-san—
—Si Kakashi no esta haciendo bien su trabajo, puedes llamarme, iré en seguida— le dijo tratando de tocar unos mechones del cabello de Hinata, pero ella lo esquivo tan natural como siempre, ignorando el coqueteo del Uchiha.
Todo ante la mirada sorprendida de la pequeña Hatake.
Sasuke solo sonrió y siguió hasta la sala, donde Karin y Hinata estaban.
El corazón de Himawari dolió un poco, al ver como Sasuke actuaba tan diferente frente a su madre, en ese momento, el recuerdo de él exigiendo la compañía de Hinata par aun misión vino a su mente, en ese instante ella no pensó nada respecto a esa preferencia, lo asocio a que quizá ya habían trabajado juntos y nada más, pero ahora entendía el coraje de su padre ese día.
Su primer amor, Sasuke Uchiha, estaba enamorado de Hinata Hatake, su madre.
[...]
Durante la celebración de sus 16 años, como era costumbres sus autoproclamados tíos se hicieron presentes, como cada año, llevándole regalos, eso no tenia nada nuevo, lo que si la sorprendió, fue recibir dos regalos de Inojin y Shikadai que consistían en flores y joyería, algo muy raro pues ellos siempre le regalaban armas o algo así.
Quien se llevo toda su atención fue Metal, quien se arrodillo frente a ella y le extendió unos hermosos aretes con unas hermosas perlas, quedo sorprendida por el regalo y la forma en que se le entrego, de no haber sido por Topacio la hermanita menor de Metal que al correr tropezó y tiro al chico junto con ella, todo hubiese sido incomodo, porque estaba mas que segura que las intenciones de los tres chicos ya no eran solo amistosas.
Uso ese momento para escapar de los chicos y no tener que escuchar propuestas que no quería, se fue directamente al jardín trasero, sonriendo ante los regalos recibidos esa noche.
—Toma— dijo el Uchiha frente a ella, entregándole una cajita, Himawari no pudo evitar sonrojarse en extremo, se sintió torpe y recordó que su madre a menudo le pasa igual en presencia de su padre.
...Mal de familia...
Se dijo así misma avergonzada.
—Al parecer es hereditario...— susurro el Uchiha al notar el sonrojo de la chica
—Uchiha-san, yo...— se animo a confesar sus sentimientos, algo tenia esa noche y esa cercanía era perfecta.
—Estoy fuera de tu liga, además, estoy casado, tengo una hija y no me gustan las niñas malcriadas como tú, las prefiero dulces y calladas, en fin, seré amable por respeto a tu madre, me alaga que te fijes en mí, pero es hora de que lo dejes, mira a esos tres chicos que corren tras de ti y te darás cuenta de que quizás allí esta la persona que podrá cuidar de ti, ese no soy yo—
Himawari se quedo con las palabras atoradas en su garganta, fue cruel pero justo, directo sin darle falsas esperanzas, tal y como se espera de un hombre como él.
Quizá Sasuke tenía razón, debía ver a su alrededor y ver a alguien más.
—un momento...— dijo al caer en cuenta en las palabras "Dulce y callada" Karin no tenia ninguna de esas cualidades, y de nuevo cayo en cuenta, que se refería a su dulce madre.
sonrió ante la situación tan parecida entre ambos, le pedía que dejara de mirarlo, pero él seguía observando a Hinata.
—Otro idiota igual que Naruto— susurro ella, ahora con la curiosidad de saber la historia que ligaba a su madre con esos dos.
