Retroalimentación:

Wonder Grinch chapter 24 . Apr 24: Pobre de Tomoyo… quien por su gusto se muere, aunque lo entierren parado… no te sientas mal, Eriol tendrá lo suyo próximamente, sólo unas líneas abajo de hecho. Yue de hecho, creo que es el único que se da una idea de lo que realmente pasó… y definitivamente debió pasarla mal por ello. Había mucho que trabajar en esa relación, aunque siendo realistas, esta parte fue sólo el inicio de la recuperación, tendrán que perdonarse más aún en un camino de subida. ¡Gracias!

AZULMITLA chapter 24 . Apr 24: Hola. Era un paso necesario, nuestros héroes tienen que aprender que para ser invencibles juntos, deben ser fuertes por separado, no hay margen de error, el mundo puede cambiar desde ese día. Y si estos capítulos te han movido, lo que viene es lo más intenso. ¡Gracias por seguir aquí!

Naruhina09 chapter 24 . Apr 24: ¡Hola! No sabes lo feliz que me hace que este par de trabajos te hayan gustado tanto. En especial porque hay sangre, sudor y lágrimas en la elaboración de los mismos, y que alguien reconozca ese esfuerzo es muy halagador. Ojalá disfrutes lo que resta de la historia, y no te olvides de dejar una reseña como esta, serpa muy interesante saber tus opiniones. Una vez más, ¡Gracias!

Liz Padilla chapter 24 . Apr 24: 1. ¡Lo sabía! 2. No podía mantener tanto tiempo al margen a la familia. 3. Veo que no, pero ¿a qué es una linda pareja, eh? 4. ¡Excelente! Tú eres de las mías. 5. Aquí viene lo pesado. Qué bueno que pudiste volver un poco sobre los pasos que has dado conmigo en el desarrollo de esta historia, y que hayas podido ver la relación entre Gesta y esta entrega, como has podido ver, todo guarda relación, y sí, en las últimos capítulos veremos realizados de nuevo a nuestros protagonistas. Muchas gracias por estar al pendiente y por siempre comentar. Eso también emociona y crea mucha expectación en mí. ¡Disfruta el capítulo!

Reader2109otp chapter 24 . Apr 24: ¡Niña! Con sinceridad, no hubo gran diferencia, no soy de los que espera o disfruta de una fiesta en su cumpleaños, así que mñeh… Es "Chencha", pero supongo que está bien. Esa frase, con honestidad, iba a ser un poco más suave, pero doña editora me dijo que echara toda la carne al asador, y ve lo que pasó, yo también me hice chiquito cuando leí el resultado final. El camino del autoperdón, sin embargo, es largo y tortuoso, y para ellos apenas inicia, la historia se acaba, así que llegarán heridos al final. De igual forma, no podía dejar a los Kinomoto, y menos a Yue al margen de todo, este último, como habrás notado, fue el más perceptivo. Lo que mencionas es importante: toda la vida, Li ha sido el personaje de las responsabilidades, y de alguna manera eso me pesa personalmente… algo debo hacer al respecto. Estos dos tarde o temprano debían tener "la charla", y tal como dices, hay un pasado común en circunstancias que siempre pensé que valdría la pena desarrollar. Osiosi, mucha tensión en la batalla, algo que se va a poner peor. A pesar de los detractores, TxK era una gran favorita, incluso para mí, así que se merecen lo suyo, al igual que AxM, son los no canon que quería juntos desde el principio. ¡Y aquí vamos! Albus es un tema especial, representa, al igual que Li, al que es más disciplinado que poderoso, y por los mismo, su intuición está más refinada, lo que lo hace maduro a pesar de su juventud. En cuanto a TxK, los inicios accidentados pueden traernos desarrollos maravillosos. Oh, mis niños SxS… de entrada, de niños ya casi nada… establecido que ya se conocieron todos sus chakras, pues las entregas son reales desde este punto, y darle las cartas fue más un simbolismo para hacerle ver el nivel de confianza y honestidad que comparten. ¡Espero goces los últimos capítulos!

Guest chapter 24 . Apr 26: Gracias. Ya lo verás, don Lobo tendrá algunas cosas que mostrarnos. ¡Gracias a ti por leer y comentar! Espero leerte en el siguiente.

Lin Lu Lo Li chapter 24 . Apr 26: Hola. Veamos qué pasó: La intensidad de la pelea de estos dos estuvo volcada en Li, y es una victoria para él, pues trato de ser conciliador desde el principio, y por fortuna lo logró, de otra manera, quizás el vínculo se habría fracturado más. En lo que sí no se puede discutir es en el hecho de que una herida de ese tamaño necesita un tiempo muy prolongado para sanar, y habrá por siempre una cicatriz ahí… y eso es algo que trato de exponer: el perdón consiste en eso, recordar sin que te duela, y es a donde quiero que mis niños lleguen. En efecto, y Yue fue el que más cerca estuvo a descubrir ese hecho. Siempre pensé lo mismo. No he tenido oportunidad de explorar más esa relación, pero Touya y Kurogane deben llevarse muy bien dentro de su hermetismo y silencio comunes, además de ese aprecio soterrado que tienen por Li. También tienes la razón con Ieran, ver sufrir a su hijo, más allá de que no tuvo una responsabilidad directa con lo que pasó, fue su impulso para volver al ruedo. Voy a reservarme pensamientos que tengo sobre las responsabilidades de estos dos, en pos al desarrollo de la historia, pero es verdad, a mí me causa escozor que una responsabilidad fincada más allá de tus deseos, o de tus conocimientos exista. Con Harry hay un par de cosas, y tienen que ver con la dualidad del personaje en sí mismo. Sus mentores más importantes nunca fueron lo que aparentaron, y traté de imprimir algo de Dumbledore en él: hay justicia en sus palabras y sus acciones, pero no puedes ignorar el hecho de que está manipulándola un poco. Sí, la radio… se van a enterar, pero ciertamente qué mejor que no en ese momento. Kuro es así, y de hecho, será nuestra fotógrafa estrella quien tendrá que hacerlo cambiar esos modos. (A Eriol lo veremos más en este capítulo). El símbolo de la entera confianza entre estos dos aún a la distancia está en esa entrega. ¡Al y Mei foreva! Y Potter mentiendo las cuatro XD, era necesario. Estamos en la línea del animé, Fujitaka y CLow no tienen relación aquí. Sobre estos dos, tendremos que esperar un poco más, se van recuperando de a poquito, es culpa de Rowling esa atracción por las asiáticas, Al y Harry se parecen más de lo que ambos creen. Draco, en este punto del tiempo, confía plenamente en el criterio de Potter y sus amigos, y tuvo un montón de tiempo con Hermione y Ron en el hospital para compartir impresiones. ¡Gracias por tu análisis!, espero que este capítulo tenga un poco de todo lo que te gusta.

ulquiorra5 chapter 24 . Apr 29: ¡Gracias! Y sí, cada vez más cerca del desenlace. ¡Gracias por tu comentario! Espero que en estos días de cuarentena, tú y los tuyos estén tranquilos y a salvo.

carmennj chapter 24 . May 1: Sí, las separaciones pueden ser descorazonadoras, pero estos dos se pertenecen de tal manera que siguen juntos a pesar de la distancia. Sí, su amor también es tan potente que podrán derrotar a sus propios demonios. ¡TxK forever! Y la antesala del final está a punto de hacer ebullición. ¡Gracias por leer y comentar!

CherryLeeUp chapter 24 . May 3: Qué onda. Una discusión breve, pero intensa, y hay mucho de lo que realmente pasa en una relación de pareja fuerte como la de estos dos. La llegada del hermano fue oportuna, tendrá un papel. En principio pensé en ponerlo con un papel activo al momento de la batalla final, pero no lo sentí adecuado al final, será un dotado y aprender rápido (como todos los trabajos que hace), pero que fuera un mago en forma de un día para otro no lo creí correcto. Harry, si lo notaste, tiene esa vibra de DUmbledore, aunque muy a su estilo, más emocionalmente distante, pero con ese toque de solemnidad lúdica y manipuladora. Tomoyo es importante, siempre lo ha sido, era su hora de hacerla explícita. No discutiré sobre cómo bateó a Eriol. Al y Mei… a ver qué más se me ocurre. ¡Esto se va a descontrolar! ¡Gracias!


Una vez más, quiero agradecer a CherryLeeUp por sus anotaciones, al igual que a WonderGrinch por artes y opiniones.


Capítulo 24.

Némesis.

o

Del encuentro con la antítesis definitiva.

Viéndolo en retrospectiva, para Beiji-Hu no hubo gran cambio en el comportamiento de su padre. Shandian no había hecho algo que parecía una promesa implícita: ser una mejor persona luego de ser la cabeza del clan Li, y ahora de prácticamente toda Asia, no había siquiera cambios significativos en la relación entre los dos. La cena de año nuevo había sido breve y silenciosa, sólo eventualmente interrumpida por algún comentario trivial y, llegada la medianoche, por una felicitación escueta y un parco brindis.

—Y… ¿has sabido algo de Xue? —Preguntó el Zorro.
—Escapó, y es todo lo que sé. Seguramente buscó algún sirviente para que la ayudara.
—Ya veo. ¿Sabes? Teníamos algunos planes para cuando el Clan Li se consolidara de nuevo y…
—Eso ya no importa, hijo. Lo mejor será que olvides a la chica, era una bruja, nada bueno puede venir de alguien así. Lo importante es el futuro… tu futuro. Con el Clan Li reunificado luego de la llegada de Symbio, debemos buscar alianzas a la vieja usanza.
—¿La vieja usanza?
—Debemos relacionarnos con otras familias poderosas. El Clan debe crecer, y lo lograremos gracias a ti.
—¿A mí? —preguntó, sintiendo que los planes de su padre no iban a gustarle—, ¿Te refieres a…?
—Un matrimonio arreglado. —dijo con liviandad—, Descuida, no tendrás que sacrificar nada, ni tu libertad siquiera, no es necesario que haya amor en ese tipo de acuerdos.
—Para hablar de romper los estereotipos del Clan, piensas mucho como los viejos líderes, y los más radicales.
—No voy a permitir que me hables así —dijo sin mirarlo, a sabiendas de que eso podría hacerlo perder los estribos innecesariamente—. Quiero lo mejor para ti y para tu futuro, no vamos a ser el eslabón débil de esta dinastía. Tu romanticismo es innecesario y nubla tu juicio, no es una característica que un líder deba alimentar.
—La pasión en tus palabras me hace pensar que estás más concentrado en tu propia imagen que en mi futuro como dices.

Shandian se volvió hacia él, mirándolo con cólera contenida, Beiji-Hu retiró la mirada avergonzado. Ciertamente se había pasado de la raya.

—Discúlpame. No debí decir eso.
—Lo resolveremos mañana, cuando la purga de hechiceros de inicio —dijo con frialdad—. Descansa un par de horas, me acompañarás a presidir la reunión a la que convoqué hoy, será una hora antes de la medianoche en Dubái.
—El matón irá con nosotros, ¿cierto?
—Black es un hombre útil y leal.
—En tanto le entregues objetos mágicos que coleccionar.
—Todos tienen un precio, Beiji-Hu, al menos él es honesto sobre el suyo.


El sutil aroma a leña quemada ya se había impregnado en la ropa de Sakura para ese momento. Pasando de las ocho de la noche en tierras árabes, faltaban poco menos de tres horas para el inicio de la operación. La jovencita había departido alegremente ante la mirada de Harry, que se había vuelto algo así como su benefactor en el último par de días.

Aunque aparentaba estar dispersa, la realidad era que mientras andaba sobre la arena de aquella diminuta isla desértica del golfo pérsico, entre fogatas y animadas conversaciones de magos y brujas, cayó en cuenta de cuánto realmente extrañaba a Xiao-Lang. Esos meses de vivir tan estrechamente con él la habían marcado de muchas maneras. Por algún motivo que no entendía, la añoranza de sentir que sus brazos la protegían le provocaba un nudo en la garganta, recordar la forma en que la besaba la hacía sonrojar espontáneamente, y al dormir inevitablemente se imaginaba estando en su regazo, así como fue en momentos más íntimos y felices, entonces el sueño simplemente se esfumaba.

Si bien ella ya lo sabía y lo aceptaba abiertamente, el conocimiento se había vuelto necesidad: era él, el único quien debía ser dueño de su futuro y sus sueños. Habiendo cosas tan grandes y maravillosas como el amor, no podía dejar de preguntarse cómo los intereses individuales o colectivos de las personas, terminaban anteponiéndose a aquello que parecía realmente importante, como ese sentimiento o la familia.

Llegó a la determinación entonces: esa sería su misión. Sabía que mejores y más poderosas personas que ella a lo largo de la historia habían intentado cambiar ese paradigma, y sin importar que el fracaso fuera el resultado más probable, lo intentaría. Construiría un mundo mejor, uno donde ella y Xiao-Lang pudieran

estar juntos, ser felices y buscarían finalmente la familia que tan prematuramente intentaron formar y que tan injustamente perdieron.

Los conocimientos de la maestra de cartas en geopolítica eran muy aceptables ya para ese momento, después de todo, prácticamente había terminado la preparatoria, y había algunas cosillas en su actual ubicación geográfica que le llamaban la atención. Alrededor de ella había cerca de un centenar y medio de magos y brujas de toda Europa, el norte de África, Medio Oriente e incluso algún colado de América, y quizás el más curioso de los grupos entremezclados era el palestino. Magos israelíes departían alegremente con los musulmanes, ayudados por la magia de ella misma, que a través del uso pasivo de Soullink había hecho que se entendieran en un lenguaje común. No importaba su etnia, su religión o color de piel, simplemente estaban ahí, charlando como amigos de toda la vida. Se dijo a sí misma que posiblemente ese mundo mejor que ella ansiaba no era totalmente un disparate.

Terminó su recorrido volviendo a la delegación británica, viendo como Rose y Scorpius, ahora permanentemente tomados de la mano, lucían enamorados como no los había visto antes, mientras que Kero hacía las delicias de la comitiva ante una nueva broma cada vez, y Yukito miraba aquí y allá, pues a diferencia de Yue, no estaba para nada acostumbrado a semejante interacción con extranjeros.

Por otro lado, Sakura se avergonzaba mucho al ver como era reconocida entre la multitud. No le preguntaban su nombre, porque no les importaba, sólo se dirigían a ella de forma muy respetuosa como "Miss Blossom" en coincidencia a su recién obtenido seudónimo: "Deadly Blossom".

—Eres una inspiración para ellos —musitó Eriol a sus espaldas, notando las reflexiones de la chica.
—No creo merecer ese reconocimiento —respondió ella con sinceridad.
—Claro que lo mereces, pequeña Sakura —dijo él, uniéndose a su andar—. Y no sólo para ellos. También para mí.
—¿Incluso para ti? —cuestionó sorprendida e incrédula.
—En especial para mí. Algunos de los recuerdos que me heredó Clow eran acerca de las visiones que tuvo sobre ti, eso no sólo me ayudó a encontrarte cuando viajé a Japón para ayudarte a crear las Cartas Sakura, sino que también me dio una idea del tipo de persona que serías… resultaste el claro ejemplo de cuánto se puede equivocar uno por juzgar a un libro por su portada.
—¿Qué quieres decir?
—Coincidirás conmigo en que tu apariencia es engañosa a primera vista, ¿no? Debajo de ese despiste hay más potencial del que cualquiera podría imaginar.
—Exageras… pero sí, creo que no aparento en absoluto lo que soy, ¿verdad?
—Esa es quizás la mejor parte de ti, más allá de tu magia —la satisfacción de un padre que ve a su hija andar en bicicleta sin ruedas de seguridad se dibujó en su expresión—. En los años que llevo de conocerte, no has hecho más que sorprenderme. El de aspecto más importantes de una persona poderosa es el tipo de carácter y ejemplo que da, y tú eres justo lo que una gran hechicera debe ser.
—Estoy segura que ha habido montones de magos más poderosos y mejores que yo… —se detuvo al ver a Eriol levantar una mano para detenerla mientras negaba con la cabeza.
—El estigma que suele marcar a los más grandes, como fueron Dumbledore o el mismo Clow ha sido la arrogancia. Había tanto que podían dar, tanto que hacer con sus vidas y capacidades. Yo mismo me he comportado de formas que no me enorgullecen, pero me consuela pensar que de alguna manera te ayudé a ser quien eres hoy.
—Claro que sí, Eriol. Sin ti, yo simplemente no sería lo que soy.
—Y por eso, te estoy agradecido —dijo imprimiendo cierta solemnidad orgullosa—. Salvar a una persona no sólo consiste en rescatarla de una situación adversa o un peligro de muerte, el demostrarle a alguien como yo que aún es útil como guía y mentor es ofrecerle otro tipo de salvación, una expiación. Más que la heredera de Clow, eres una versión final y mejorada de él. —movido por el momento, puso una rodilla en el suelo, tomó su mano izquierda y con afecto deposito un suave beso en el dorso de la misma, tal como hizo cuando la conoció en su niñez—. Te seguiré a donde vayas, Sakura. A ti y a Li.

Sakura se quedó con los ojos muy abiertos luego de escuchar eso. Eriol, luego de ponerse de pie, al más puro estilo japonés por el linaje de su padre, hizo una reverencia de noventa grados, y volvió a integrarse al grupo al lado de Akko y Diana, con quienes cabía mencionar, había hablado mucho últimamente.


En Inglaterra apenas pasaban de las siete de la noche, el sol tenía cerca de una hora de haber caído por el horizonte, anunciando que faltaban escasos minutos para que Tomoyo se colocara su propia armadura para asistir al combate aún en la distancia.

—No debiste molestarte en acompañarme —sonó su suave voz, tratando de estar tranquila entre los prados de La Madriguera, aunque considerando la importancia de esa noche, tenía motivos de sobra para estar ansiosa.
—Claro que sí. No está el monstruo para hacerlo, eso me deja a mí como tu hermano mayor.

En su ámbito normal, Tomoyo y Touya apenas si hablaban cuando estaban juntos. No se desagradaban, pero no se podía pasar por alto lo poco que tenían en común, sin embargo, de forma discreta el vínculo familiar entre ambos había crecido y se había fortalecido bastante a través de los años, y su relación era de cordial a buena por decir lo menos, aunque mayormente silenciosa.

Su primo la observaba con curiosidad mientras el abrigo de la jovencita se mecía por la brisa invernal, entre la reflectante nieve teñida de los púrpuras provocados por la luz de la luna al golpear las nubes, y no pudo evitar notar algo que le inquietó al momento, en especial porque supo desde siempre que esa relación estaba presente.

La imagen de Tomoyo era consonante con el cuarto creciente lunar, que brillaba con fuerza sobre sus cabezas. El clima y la potente luz del satélite formaron un halo, que desde la perspectiva de Touya cerraba en la cabeza de la chica.

—Tú tienes esa misma aura que emana Yukito, ¿sabías? —le compartió al final de sus reflexiones.
—¿Aura? —preguntó divertida, mirando a su primo, dejando salir reflejos violáceos por sus ojos, que lo convencieron aún más de su observación.
—Sí… es como si la luna y tú fueran uno mismo, como si cuidara de ti… es complicado de explicar.

Tomoyo miró con atención entonces el cuerpo selenita sobre sus cabezas.

Nunca había experimentado la relación de la que su primo le hablaba, quizás producto de su carencia de magia y su desconocimiento de rituales o su propio linaje, aunque no podía negarse a sí misma que, en ese mismo momento, de cara a una situación tan crítica, sentía y agradecía esa conexión que se había vuelto manifiesta cuando Touya se lo hizo saber.

¿La Luna como su guardián? No, era algo distinto… algo más orgánico y primitivo, como si de ella manara algún tipo de fuerza. Tal vez, si salían con bien de toda esa aventura, investigaría la relación que tenía con ella.


Varias decenas de dignatarios se habían reunido esa noche en la mansión Li. A pesar de que la invitación hecha por Shandian no lo decía explícitamente, sabían que él consideraba a la parte no mágica de la extensa familia Li como la preponderante desde la toma de Asia en los meses pasados, y nunca se arriesgaron a llevar a miembros magos de su familia para esas reuniones. Sin embargo, esa noche, era diferente. Algunas familias asistieron completas.

Entre los grandes grupos de invitados que ingresaban lentamente al auditorio donde habían sido reunidos, estaban los llegados de otros países, y un grupo particular disperso en la muchedumbre caminaba con cautela entre las butacas, cuidando en la medida de lo posible no llamar para nada la atención. Esa tarea se ayudaba mucho de la tradición misma: ir en ropas holgadas, capas, capuchas, sombreros y otros accesorios era de lo más común y aceptado, y así, guiados por los que aún la apoyaban, la antigua matriarca, sus hijos y aliados habían logrado escabullirse. Estaban separados entre ellos, ocultos entre las familias que aún eran leales a Ieran, todos, excepto los no conocidos como Al llevaban las cabezas discretamente cubiertas, ocultando sus rasgos más reconocibles y habían pasado los dos últimos días tomando todas las providencias necesarias para ingresar a esa reunión. Shandian tenía más detractores de los que calculaba.

La señora Li consultó el reloj digital que Tomoyo le había dado antes de su partida, en él se mostraban sincronizados los horarios de las tres ciudades involucradas en esa operación: Devon en Inglaterra, donde estaba Tomoyo, Dubái en Emiratos Árabes Unidos, donde iniciaría el ataque a Asiria, y por supuesto, Hong Kong. Las horas mostradas eran 7:05 pm, 10:05 pm y 2:05 am respectivamente. La operación daría inicio a las 3:00 am, hora local.

Buscó discretamente con la mirada a sus allegados, distribuidos a lo largo y ancho del auditorio, comprobando que todos hubieran logrado ingresar. Pensó para sus adentros que, como líder, entre otras carencias, Shandian estaba pecando de confiado, a pesar del "progresismo" que pregonaba, era un tradicionalista, era fácil para alguien que conocía las reglas de la forma tan profunda como hacía la Señora Li, burlarlas.

Cuando el salón estuvo lleno, en el escenario apareció el usurpador, seguido de un cauto Beiji-Hu que ocultaba sus manos en la espalda, y un siempre petulante Erron Black, que sin pudor pasaba una escopeta por detrás de su cuello, dejando que sus brazos colgaran de ella con desenfado. Custodiándolos, una veintena de miembros no magos de la Familia Li, pero usuarios de Asiria se quedaron a unos pasos detrás de ellos.

—¡Este es un gran día! —Dijo con voz amplificada luego de susurrar una orden al Symbio en su muñeca—. La terrible decadencia en la que nuestro Clan cayó luego del desastroso liderazgo de hechiceros arribará a un fin definitivo. A través de esta herramienta, que será accesible para todos los no magos en menos de un par de horas, llegará una nueva era de luz y prosperidad para la familia Li, que finalmente asumirá el liderazgo del continente como lo era en antaño.

Ieran no pudo sino ir arrugando gradualmente el gesto a medida que escuchaba aquel elaborado y muy convincente discurso, sabía que Shandian era un hombre de negocios temible y un estratega sin igual, pero su nivel de demagogia era impresionante. Un "si no supiera quién es realmente, ya me habría convencido" sonó en su mente y sonrió para sí misma con ironía.

Sería paciente, esperaría el momento. Shandian era un usurpador, un tirano, y sus razones estaban sustentadas en una vendetta personal y no en la razón, representaba los contravalores que ella había tratado de erradicar de la casa Li, y por ello, ella sería su castigo, la forma de obtener retribución: su némesis.


Fye era un hechicero poderoso, pero no practicaba más la magia. Por fortuna para él, no era su único talento: era joven, apuesto, inteligente, astuto y un mentiroso muy convincente. Con todas esas características, utilizar su carisma para hacerse pasar por personal de mantenimiento y burlar toda la seguridad de Burj Khalifa no fue problema, valiéndose de sus conocimientos del edificio y de sutiles, pero poderosos flirteos con el personal más vulnerable, hombres y mujeres sucumbían ante sus encantos. Ni siquiera Asiria en su conocida sofisticación pudo ubicarlo a tiempo, y faltando un cuarto para las once de la noche en Dubái, Fye entraba al cuarto de servidores desde un acceso de servicio, donde no había vigilancia humana ni cámaras, una brecha de seguridad que él mismo había creado ante la posibilidad de necesitar ingresar o salir de emergencia del lugar. A su lado, un diminuto y adorable asistente vestido de electricista del edificio miraba con inocencia los largos anaqueles que no eran otra cosa sino el cerebro y el corazón de Asiria.

—Bien, Chii… recuerda: analiza el patrón de procesamiento, crea una subrutina paralela, y gradualmente ve tomando los hilos de información, ve sacándolos uno a uno de la red creando un espejo de almacenamiento, así, cuando mande la actualización internacional de Symbio, habrá llenado sus propios discos de almacenamiento. Yo iré buscando mientras tanto las copias de seguridad que Asiria haya hecho fuera de aquí, no pueden ser muchas, no hay servidores tan poderosos, tal vez habrá guardado partes esenciales, debo destruirlas o corromperlas.

La jovencita, en su usual silencio y docilidad hizo un asentimiento, dejando que Fye tomara algunos cables que nacían de su nuca, conectándolos a una de las consolas principales.

Hecho el proceso, y viendo que Chii comenzaba a seguir sus instrucciones, se puso de pie ante el monitor y el teclado de otra consola. Por primera vez en muchos años sintió verdadera ansiedad ante un desafío. Asiria era lo más grande y sofisticado que había creado jamás, y a diferencia de Chii, no lo tenía sólo a él como creador. Aunque él conocía en teoría sus patrones más básicos y fundamentales, había cosas nuevas que serían un total desafío si pretendía engañarla, aún así fuera sólo momentáneamente.

Sólo esperaba que el almacenamiento del edificio no se terminara antes de tiempo, pues eso delataría su presencia.

Una vez dentro del sistema y comprobando que su plan funcionaba en principio, se sintió con libertad de examinar la seguridad del edificio por sus propios medios, buscó lo que sabía que era importante, y tomó el viejo teléfono celular analógico con el que había sido equipado para su parte de la misión, marcando el único número registrado y enviando un mensaje de texto que llegaría simultáneamente a tres ubicaciones. Era riesgoso hacer una llamada.

El texto, era breve, pero explícito:

Intervención exitosa. Sul en p 154, Fat a antena, CE bloq, NS-S, CT 10:55. Iniciar en 5'.

Aunque críptico, era perfectamente entendible para los tres destinatarios, es decir, Tomoyo, Ieran y Harry: "Intervención exitosa, Súliman en el piso 154, Fátima en camino a la terraza de la antena principal de la construcción, comunicaciones externas bloqueadas, sin señales de "S", enviado a la hora local 10:55 iniciar operación cinco minutos después de esa hora".

—Llegó la hora —susurró Tomoyo a Dobby, poniéndose el casco y otros implementos que debía utilizar en su intervención.
—Llegó la hora —se dijo a sí misma Ieran, tomando una gran bocanada de aire, lista para interrumpir el discurso del traidor.
—Llegó la hora —anunció Harry, indicando a todos los magos que estaban con él para que se prepararan.

Tomoyo se conectó. Ieran se puso de pie. Harry lideró el vuelo a Burj Khalifa, estaría ahí en menos de dos minutos. La noche era joven, y era de ellos.


Hay una brecha de seguridad —anunció Asiria a Súliman y a Fátima, cada uno en un lugar diferente del edificio.

El primero no tuvo reacción. Con serenidad sacó de uno de los cajones del escritorio una pequeña y muy bella alfombra de oración, la colocó al centro de la oficina y la orientó hacia el este, dirección hacia la cual, a unos dos mil kilómetros lejos se encontraba La Meca. Comenzó un zalá, preparándose para lo que estaba seguro, sería una batalla.

Fátima abandonó el ascensor sintiendo la peculiar brisa desértica al estar a casi setecientos metros de altura, y tener una vista única de Dubái, del desierto y parte del Golfo Pérsico. Literal y figurativamente estaba en la cima del mundo. Se miró la izquierda, donde Symbio estaba casi totalmente encarnado en su brazo.

—Prepáralo todo, Asiria. El mundo conocerá Symbio al fin, la humanidad verá su futuro gracias a nosotros. Esta noche haremos historia.
En proceso. De alguna manera nos han intervenido, me tomará un poco más tiempo del previsto tener lista la actualización global. Recomendaría…
—Ya sabes lo que voy a responderte, ¿cierto? Sé que ya estás casi totalmente integrada a mí. Veo lo que piensas y al igual que tú sientes lo que yo. Sabes que llegaré con esto hasta el final sin importar nada.
Te das una idea de que podría no sólo estar en juego una actualización de sistema operativo, ¿verdad? Flowright y Chií son quienes nos sabotean, ahora mismo estoy ubicándolos para mandar un escuadrón para eliminarlos.
—Bien. Por cierto… si hay algo en este mundo que te importe, tal vez sea hora de buscar cómo protegerlo.

Asiria no habló más con Fátima. Su siguiente objetivo fue la que en tan poco tiempo y de forma tan peculiar había sido su compañera en los últimos días, y por la que "sentía" especial preocupación, y que justo en ese momento se recostaba despreocupada en un sofá, con su laptop sobre las piernas en una suite corporativa del piso ciento doce.

¿Estás familiarizada con aquello que los humanos llaman "corazonada"? —preguntó la IA apenas abrió comunicación con "S".
—No estoy segura.
Bien, pues podríamos decir que yo estoy teniendo una justo ahora.
—¿Y de qué trata?

Hubo un breve silencio que la tecnomante no supo interpretar.

Flowright está en el edificio —evadió Asiria—. Está haciendo una serie de sabotajes en el control de protecciones, los destinos de la actualización y copias de seguridad que ponen en riesgo la integridad de mi estructura y respaldos. Por los patrones en los que se está llevando a cabo la intervención, calculo que está usando una versión anterior de mi propio sistema operativo, es decir, está utilizando a Chií. Estoy tratando de determinar ahora mismo su ubicación física, este trabajo no podría hacerlo de forma remota.
—Indícame dónde está cuando lo encuentres. Iré directamente por él —dijo, levantándose un poco, aunque tratando de mantener la compostura a pesar de que la noticia ciertamente la alteró.
Planta mecánica del piso diecisiete.
—Imposible —dijo suspicaz "S", parando un poco lo que sea que fuera a hacer—. Esas plantas mecánicas son exclusivas de mantenimiento estructural del edificio, no tienen relación siquiera con redes informáticas o con Alruwh…
En efecto. Son una ruta de escape para ti.
—¿Qué…? ¿Para qué querría una ruta de escape? Tengo suficiente poder para…
La probabilidad de que Flowright esté haciendo esto de forma independiente es de mínima a imposible. Es evidente que viene un equipo completo con él, por otra parte, —¿Cómo era posible que un sintetizador de voz pudiera tener matices? "S" pudo sentir la incertidumbre en la extraña pausa en las palabras que sonaban en su comunicador, haciendo que ella misma recuperara la facultad de sentir escalofríos—, está la "corazonada" de la que te hablé. A medida que pasa el tiempo y haciendo diversas simulaciones, cada vez aumenta más la probabilidad de que yo deje de funcionar o incluso de existir. Anticipándome a tus posibles elucubraciones al respecto, sé que no estoy vivo en rigor como para decir que podría estar en peligro de muerte, pero Fátima me recomendó cuidar aquello que me importa y lo más eficiente dada la actual coyuntura, sería preservar tu vida.
—Es suficiente —zanjó determinada la tecnomante, levantándose por fin—. Buscaré y mataré a Flowright yo misma. Debe estar entre los pisos ciento cincuenta y cinco y ciento sesenta y tres, tú asegúrate de evadir el hackeo y proteger tus servidores.
Debo dar prioridad a la actualización y…
—¡No! ¡Lo más importante son tus servidores! En especial el almacenamiento de memoria y algoritmos de personalidad. Lo importante eres tú. Cierra este canal hasta asegurar la integridad de las unidades indicadas. Confirma comando.

Pasaron unos segundos en un silencio demasiado dramático para una conversación entre una chica y una computadora.

Comando confirmado.

La jovencita, pareciendo demasiado molesta, no se molestó siquiera en desconectar los cables que la unían a su laptop, tirando de ellos en su andar hasta que el aparato cayó. Golpeó con sus puños el muro más cercano, cimbrándolo. La vibración se extendió unos momentos más hasta que el hormigón estalló, dejando salir todo el pesado y complejo cableado del muro, rodeando a la muchacha, que apenas estuvo en su coraza, se lanzó por el ventanal más cercano, comenzando a subir como un gigantesco e inquietante arácnido de metal.


Dado el clima desértico de Dubái, no hubo nubes que atravesar, aunque estando a menos de una hora de la medianoche, muchas personas ya lanzaban pirotecnia al cielo. El equipo de magos llegó entre globos de Cantoya y luces de reflector, y coincidiendo con los pronósticos de la secretaria Cavendish, llegaron pasando completamente desapercibidos.

Descendieron volando a nivel de suelo en diferentes ubicaciones rodeando el edificio de acuerdo al plan, y dada la señal de Hermione, todo tipo de hechizos protectores fueron lanzados al cielo. Eriol evacuó la zona de Muggles ayudado de su inseparable báculo en el conocimiento de que eso no afectaría a los relacionados con Asiria, y finalmente, Sakura invocó una versión gigantesca de Siege que terminó de aislar el área. Se reunieron a una distancia prudente de aquella imponente y hermosa construcción, testimonio vivo del alcance de la voluntad humana a pesar de la adversidad. Harry dio las indicaciones finales:

—Flowright se está encargando en este momento de evitar que esa cosa se propague por el mundo, y según lo que nos ha dicho, Súliman Alruwh está en una oficina del piso ciento cincuenta y cuatro. Fátima está más arriba, casi en la cima de la torre. —Reflexivo, echó un vistazo al edificio, que entre su tamaño y el contexto, lucía gigantesco e intimidante—. Bien, nos dividiremos en dos equipos: el primero, integrado por las delegaciones europeas acompañará a Sa… Deadly Blossom, Kagari, Cavendish y Hiiragizawa hasta la cima del edificio para capturar a Fátima, la comisión de Israel, Medio Oriente y África irá con la ministra, los Weasley y yo a…

Hubo un desconcierto generalizado luego de que Potter callara. Él miró hacia su brazo, donde un ligero toque había detenido su plan.

—Si me lo permite, Jefe Potter… —interrumpió Sakura tímidamente, mirando hacia la parte más alta del rascacielos—, yo iré por la señorita Fátima. Sola.

El extraño silencio continuó a pesar de que todos pudieron escuchar esas palabras.

—No puedes estar hablando en serio, Sakura —intervino Eriol, asustado—, No sabes de lo que esa mujer es capaz, ¿siquiera sabes como luce?
—Descuida, creo que la reconoceré en cuanto la vea —respondió tranquila, mientras comenzaba a caminar, materializando nuevamente a Flight en su mano derecha.
—¡Al menos deja que tus guardianes y los míos te acompañen! —insistió el inglés, comenzando a desesperarse.
—Algo me dice que serán más útiles acompañándolos a ustedes, tenemos que aislar a estos hermanos o de otra manera no tendremos oportunidad —rebatió ella, abrazando a Cerbero y a Spinel Sun al pasar junto a ellos, y dando una sonrisa radiante a Yue y Ruby Moon. Luego, con ese brillo en sus ojos verdes que robaba el aliento y era productor de sueños para Xiao-Lang, miró directo a Harry—. ¿No es así, Jefe Potter?

Esmeralda y ultramar volvieron a coincidir. Harry no sabría como explicarlo, pero al parecer estaba en comunión con los pensamientos de Sakura, sintiendo muy dentro de él que lo que la chica proponía era lo correcto. Estaba ahí, algo que quizás podría denominarse como "el llamado del destino", en la nada despreciable consideración de que Sakura era por mucho la mayor depositaria de magia entre los presentes.

Harry acomodó sus gafas, sonriendo con cierta resignación. Hizo un ademán que daba a entender entre los presentes que hicieran como ella había propuesto. La maestra de cartas correspondió a su gesto con una sonrisa y siguió su camino.

—Sakura. —Llamó su atención una última vez, luego puso un puño en alto, e hizo un pobre intento de hablar en japonés—: ¡Gambaré!
—¡Flight! —El listón semitransparente apareció a sus espaldas.

Tomó impulso y salió disparada al firmamento, provocando una onda expansiva que levantó el polvo varias decenas de metros alrededor.

—Descuida, ella estará bien —dijo Harry a Eriol, poniendo una mano sobre su hombro—. Además… al parecer tenemos nuestros propios problemas.

Sólo unos segundos atrás, Asiria había notificado la presencia de magia en los alrededores, así, un equipo de infantería de antimagos y hombres armados comenzó a salir del edificio. Las primeras manifestaciones de antimagia, magia y disparos comenzaron a resonar.

Medio kilómetro arriba, Fye y Chii se daban un mutuo asentimiento, el primero escribió algunos comandos en la consola, abriendo un rudimentario chat al exterior.

FD.F: Defensas abajo, pueden entrar.

T.D&D: Entendido. comenzaremos con el borrado de datos d_

Fye arrugó el gesto ante la interrupción, eso sólo podía significar que habían sido descubiertos.

No fue un escuadrón el que llegó por ellos a ese pabellón de servidores. Uno de los muros exteriores fue pulverizado, despresurizando la habitación y con ello arrojando montones de despojos al vacío, revelando a "S". El hechicero vio entrar a la criatura en la habitación como lo haría un tétrico pulpo, e instintivamente se puso delante de Chii, protegiéndola, aún a sabiendas de que esa defensa no duraría mucho.

Una de las extensiones del monstruo se levantó para aplastar a ambos, y aún conociendo su condena, Fye no parpadeó siquiera.

Asombrado observó la forma tan extraña en que un rig completo de ruteadores con cientos de cables LAN se había levantado del suelo, y luego de bloquear el ataque, había golpeado con brutalidad el capullo de "S".

¿Puede escucharme, señor Flowright? —se escuchó en el sistema de altavoces.
—¡¿Tomoyo?!
No podré ayudarles con el borrado de datos, usted y Chii deberán hacerse cargo. Déjenme a "S" a mí.

Lejos, en Devon, ante la mirada desconcertada de Touya, Tomoyo había levantado el brazo tirando un golpe al vacío, luego otro, y uno más. Esa danza se estaba traduciendo a un pancracio entre tecnomantes en el rascacielos más alto del mundo. "S" retrocedió no por ser más débil, sino por miedo a afectar a Asiria, que de por sí estaba sufriendo daños.

En el auditorio de Hong Kong, los Li de toda Asia, y probablemente de todo el globo escuchaban sin dar crédito todas las formas en que Shandian despotricaba contra la magia, denunciándola como la responsable de todos los males de la familia y del mundo en un ánimo cada vez más mesiánico.

—¡Juntos podemos limpiar finalmente la sangre Li de la aberración de la magia! ¡Seremos la fuerza más abrumadora de Asia y…!
—¡Mientes, Shandian! —interrumpió una voz amplificada, y un silencio denso como el plomo cayó en el teatro.

Entre la audiencia, una mujer se había puesto de pie. Al retirar su capucha y la capa, el rostro lleno de determinación de Ieran arrancó exclamaciones de sorpresa e incluso de miedo entre los que la reconocieron. Shandian, sin embargo, sonreía ante la mirada desconcertada de Beiji-Hu y puso un brazo frente a Erron para detenerlo, pues justo desenfundaba uno de sus revólveres.

—Cuñada. ¿Vienes a ver mi ascenso? ¿O tal vez a tratar de buscar algo de amor en el líder del Clan como es tu costumbre?
—Nada de eso. Vengo a liberar a esta familia… mi familia de ti. Hablas de unión y no has hecho más que separar y discriminar, lo único que realmente buscas es el poder.
—¡La magia es la que nos esclaviza, Ieran! —explotó el usurpador—. ¡Cada hechicero dentro y fuera de esta familia no hace más que desdeñar a los no dotados! ¡Los hechiceros son despreciables y deben desaparecer!
—¡Tus padres eran hechiceros! ¡Tu hermano Hien lo era! ¡¿Ellos también eran despreciables como dices?!
—¡Yo era el heredero de esta casa! ¡Apenas mis padres vieron que Hien tenía El Don me hicieron a un lado como si no valiera nada! —exclamó, perdiendo la calma— ¡Hien se volvió cada vez más arrogante mientras su poder crecía…!¡LA ÚNICA MUJER QUE AMÉ ME CAMBIÓ POR MI PROPIO HERMANO! —Tomó aire, señalando a Ieran con el brazo—. ¡FULMO!
—¡Raitei Shourai!

Las dos descargas eléctricas chocaron a medio camino, haciendo que muchos de los presentes en el auditorio huyeran entre gritos de terror. La energía se esparció por el recinto, alcanzando algunas cortinas y butacas, dando lugar a un conato de incendio.

Beiji-Hu, por impulso de defender a su padre, apuntó a su tía con su propio móvil, y a la voz de "Fajro" se produjo una llamarada. Sin embargo, el fuego se desvió a medio camino. Encontró al responsable a unos pasos de él, Xiao-Lang había manipulado con Wu-Xing su trayectoria.

Beiji-Hu tragó pesado. No por miedo, pues conocía las capacidades de su primo, sino porque detestaba la idea de pelear contra él, pero veía en sus ojos ámbar y su gesto serio que era el único camino que podrían recorrer juntos. El Lobo y el Zorro tendrían su propio duelo.

—¿Está listo, señor Kuro? —Preguntó Al alcanzando a Kurogane.
—¿Qué necesidad tienen de ponerme apodos? ¡Sólo hazlo! —Respondió irritado el samurái, desenvainando su sable.
—Agárrese de algo —dijo, apuntándolo con su varita—. ¡Wingardium Leviosa!

Hecho el conjuro, dibujó una parábola sobre su cabeza, lanzando por los aires al hombre hacia el escenario. El samurái llegó a vuelo girando verticalmente, y dando un demoledor mandoble en el mismo lugar en que Erron Black había estado una fracción de segundo antes. El acero negro encontró a su rival en un alma negra.

La contienda se generalizó.

Los Li y sus aliados tenían a sus antagonistas, en el peor de los casos, entre los suyos.


—Saquen a todos los que puedan del edificio, no quiero que nadie nos interrumpa. Hiiragizawa y Cavendish quedan a cargo. ¡Cúbrannos! —La orden de Harry resonó entre la cacofonía del combate a los pies del edificio mientras él guiaba a Ginny, Ron y Hermione a volar prácticamente en vertical por un costado de la construcción.

Asiria no pasó por alto ese hecho, monitoreando sus cámaras de seguridad.

Cinco magos están ascendiendo a vuelo, el reconocimiento facial indica que son Potter, Granger-Weasley, dos de los hermanos Weasley y Kinomoto. Toda la infantería se concentró en las plantas más bajas. Recomendaría…
—Entonces Potter y compañía sobrevivieron —interrumpió Súliman, terminando sus oraciones—. Sorprendente, seguro vienen por la revancha. Suelta todos los drones que tengamos, si logran pasar de ellos, entonces la merecen, aunque no tienen oportunidad contra mí. Confirma comando.
Comando confirmado.

Medio centenar de drones armados despegaron de la parte media del rascacielos, haciendo que Harry lanzara una grosería al aire. Bloquearon justo a tiempo sus primeros disparos, mientras seguían en ruta de colisión, sin embargo, era evidente la superioridad numérica… meterse en el enjambre de máquinas sería suicidio.

Sakura más adelantada, miró abajo cuando escuchó el zumbido de los drones, quedándose flotando un momento, preocupada. Fiel a sus principios, pensó que no podía dejarlos a su suerte.

—Bien, chicos, ha llegado su turno —susurró mientras materializaba una carta.

Harry comenzaba a contemplar la posibilidad de buscar una vía alterna cuando vio a Sakura regresar sólo unos metros hasta ellos, y luego emitir una luz breve, pero deslumbrante al golpear una de sus cartas con su cetro.

Lo que siguió fue sorpresivo y hermoso, como todo lo que ella solía hacer:

Un dragón al más puro estilo del arte oriental rugió al incendiarse en ocre, con crines y bigotes cian. La bestia, que emitía un calor abrasador aún a la distancia, se encargó de "devorar" a las máquinas, dejando como única evidencia de su existencia sus pedazos incandescentes cayendo.

La fiera rugió jubilosa luego de rodear a Harry y su equipo a modo de saludo, para continuar su camino hacia abajo del edificio.

Ahí, el fuego se extinguió, convirtiéndose en dos personas.

Teayang aterrizó en una acrobacia en la parte trasera de la escoba de Eriol, integrándose de inmediato al combate con su piromancia. El inglés identificó al momento a los hermanos que componían a Forgiveness, y su sentimiento de orgullo creció aún más.

Dal cayó hasta el suelo con su espada desenvainada, observando a Charlotte, que despachaba antimagos con particular elegancia y entusiasmo. Sonriente y confiada al estar en presencia de otra esgrimista eximia, blandió su sable Je Dok y entre ambas continuaron el combate.

Harry, al ver que Sakura seguía su camino, continuó con el suyo.


Al principio, realmente todo parecía una misión suicida, sin embargo, a medida que la noche avanzaba, Ieran descubriría que había más personas leales a ella de las que imaginó. Y no sólo eran los hechiceros, también había no magos que de inmediato se pusieron bajo su mando. La balanza de la contienda comenzaba a equilibrarse.

Durante ese tiempo, la matriarca depuesta se había dedicado exclusivamente a dar persecución al patriarca actual. De alguna forma parecía preocupado, no esperaba que mucha de su fuerza terminara en manos de ella de forma tan evidente, y aunque sabía que en un duelo uno a uno sería superior, no se arriesgaría a quedar atrapado en la mansión Li si sus agentes eran sometidos.

El auditorio estaba en llamas, y sólo dos ocupantes seguían contendiendo ahí: Xiao-Lang y Beiji-Hu.

La principal ventaja del primero era su mayor tiempo de experiencia utilizando magia, mientras que el segundo procuraba acercarse lo más posible para combinar su incipiente antimagia con sus muy superiores artes marciales. Así, el Zorro había ganado un par de cortes en el costado y la mejilla provocados por los pétalos de hielo del Lobo, quién en contrapartida había recibido un par de combinaciones de ganchos y una quemadura en el brazo izquierdo.

Una viga en llamas cayó entre ambos, logrando una improvisada tregua.

—No debimos llegar a esto, Beiji-Hu. Tú no me has hecho nada y yo no creo haberte hecho algo a ti.

Beiji-Hu trataba de recuperar el aliento, Xiao-Lang podía ver la duda en sus ojos, haciéndolo pensar que tal vez había forma de solucionar todo a través del diálogo.

—No tengo opción, papá me contó todo lo que la tía Ieran ocasionó con sus mentiras, no puedo simplemente pasar por alto todo lo que hizo…
—¿Lo que mamá hizo? ¡Por favor! Mira lo que el tío Shandian ya provocó, ¡los Li estamos en guerra! Ha asesinado a miembros de nuestra familia, ¡Nuestra propia sangre! ¡Piensa en lo que le hizo a Xue Wang!
—¡Ella escapó!

Fue Xiao-Lang quien se quedó mudo entonces.

—No es así.
—¡No quieras engañarme!

Motivado por lo que pensaba un embuste, el antimago gesticuló, manipulando los despojos ardientes del teatro, dirigiéndolos a su primo, el cual saltó entre ellos, esquivando los detritos con pericia y sacando de su manga una Carta Sakura. Sus pies no habían tocado el suelo aún cuando lanzó la carta ante él, y al siguiente giro, la hoja de su espada pasó a milímetros del papel, mientras él invocaba a Watery.

La sirena se materializó formando un remolino que en pocos segundos extinguió la mayor parte del fuego que consumía el salón y arrojó contra el muro a su rival, incapacitándolo momentáneamente.

Le tomó mucho tiempo al Zorro recuperar el sentido, y al ser capaz de enfocar nuevamente, el Lobo ya estaba junto a él. Entre sus habilidades marciales y su antimagia tuvo un duelo que apenas si permitiría a un hipotético espectador ver sus manos moverse.

—¡Por favor! ¡No quiero lastimarte! —suplicaba Xiao-Lang sin parar la pelea.
—¡No podrías aunque quisieras! ¡Yo tampoco quiero lastimarte! ¡Detén el ataque y marchate! ¡Diré que te derroté!
—¡Te están engañando! ¡Déjame ayudarte!
—¡Nadie puede ayudarme! ¡Estoy haciendo lo correcto!
—¡Abre los ojos de una vez! ¡SHANDIAN ES MALVADO!
—¡RETRÁCTATE!

Colérico, el albino rompió la guardia de su primo, sepultándole una rodilla a la altura del riñón, haciéndolo trastabillar y quedar de rodillas, muy adolorido. Sin darle oportunidad de recuperarse, corrió hacia él y hundió la planta del pie completa en su estómago. El Lobo cayó sobre su espalda sin aliento y casi sin fuerzas.

Beiji-Hu avanzó hacia él con una extraña combinación entre la suficiencia y el arrepentimiento. Lo vio tendido y al borde de la inconsciencia, y con mano temblorosa lo apuntó con el puño del brazo en que llevaba el móvil.

Dudó por mucho tiempo. Xiao-Lang susurró algo y su cuerpo destelló por un instante.

En un movimiento difícil de concebir dada su velocidad, el Lobo se incorporó, capturando el brazo ejecutor de su primo. En una llave presionó su hombro y omóplato hasta escuchar un crujido, arrancándole un grito a Beiji-Hu y llevándolo al suelo.

En el mismo impulso recuperó su espada, y ante el terror en los ojos grises del caído, la levantó sobre su cabeza, para luego dejarla caer con toda su fuerza.

El combate había terminado.

Xiao-Lang retrocedió, cayendo sentado, dejando que Dash saliera de su cuerpo y arrojando su espada a un lado, mientras respiraba con dificultad.

—E… estoy vivo… perdonaste mi vida… ¿por qué? —preguntó el Zorro, viendo que el golpe de espada había destrozado su móvil, pero no lo había herido más allá del hombro dislocado.
—El tío Shandian te mintió. Xue murió el día de la toma del Concilio de China. Él mismo la mató…
—Eso no es…
—Baoshu Li y muchos de los hombres de Shandian fueron testigos. ¿Qué sentido tendría decírtelo, cuando pude haberte matado aquí mismo?

Los ojos grises se enrojecieron. Muy en el fondo sabía que la historia de Xiao-Lang era más consistente con la realidad. No quería aceptarlo, no había interrogado a los hombres de su padre, no porque confiara en él, sino porque tenía miedo de que la respuesta no le gustara. Pero él lo conocía, o al menos creía que así era… sabía que era tenaz e implacable, pero nunca imaginó que tomaría la vida de alguien importante para él, su propio hijo.

—Debemos detenerlo… —concluyó el Zorro luego de un momento de introspección.
—Sí. Me alegra que puedas entenderlo —respondió su rival, sonriendo con cautela y atreviéndose a acercársele finalmente—. Disculpa por lo del brazo, lo arreglaré de inmediato.
—¿Arreglarlo? Pensé que lo habías fracturAAAH...

Sin darle oportunidad de reconsiderarlo, había tomado el brazo afectado y en un movimiento había regresado los huesos a su lugar. La medida, aunque dolorosa, resolvió el problema instantáneamente.

Lo siguiente era encontrar a Ieran y Shandian. No sería un gran problema, sólo debían seguir el rastro de destrucción.

El ala norte de la mansión daba a amplios jardines, y la última parte a la delta del Río de las Perlas, lugar al que Erron y Kurogane habían avanzado por los pasillos en medio de su propio duelo. En más de una ocasión, antimagos habían intentado interferir en su combate, pero nunca lo lograban. Los hechizos de Al terminaban cubriendo al samurái, o en otras ocasiones, la puños de Meilin lo hacían. Finalmente, su extraño encuentro los llevó hasta los prados, donde por fin pudieron estar solos.

—De todas formas, ¿de qué te serviría mi espada? —preguntó Kurogane.
—Será una magnífica adición a mi arsenal, niño.
—Eso me llama la atención —sospechó mientras tiraba un golpe de espada que el pistolero evadió de un giro—, ¿de qué te sirven todas las armas que has reunido? Ninguna te es leal.
—La memoria de los objetos mágicos no es eterna. Una vez que te mate, incluso una espada tan leal como Dragón de Plata me reconocerá como su dueño tarde o temprano… al final de cuentas, tiempo es lo que me sobra —disparó cuatro veces, dejando vacíos sus revólveres, momento que el otro aprovechó para tirar un mandoble.

Sorprendiendo a Kurogane, Erron enfundó sus armas, deteniendo el sable con las palmas a unos milímetros de su cabeza. Movió la hoja a un lado e impactó su frente contra la de su rival. El golpe fue muy superior en fuerza a lo que Ou esperó, y aturdido retrocedió un paso, pero el ataque no terminó ahí. El puño de Black se impactó con brutalidad contra su pómulo, logrando derribarlo y desarmarlo. Erron arrojó la espada a un costado.

—Debiste utilizarla cuando pudiste —recriminó Kurogane, levantándose y limpiándose un diminuto reguerillo de sangre que nacía de la comisura de sus labios.
—¿Y dejar que me matara al intentar blandirla contra ti? De ninguna manera, mocoso, conozco las reglas de la magia —desenfundó un revólver y comenzó a recargarlo con confianza—, primero te mataré y…

Esa vez fue él quien se llevó la sorpresa, Kurogane se acercó en un parpadeo, tirando un puñetazo a su nariz que en el mismo impulso se convirtió en un codazo, tirándole la mascarilla con la que normalmente cubría su nariz y boca, logrando que el arma de fuego cayera lejos de su alcance.

Iniciaron una pelea brutal, cualquiera que viera la potencia y velocidad de los golpes pensaría irremediablemente en huesos rotos y hemorragias internas, y de hecho Kurogane sintió como una de sus costillas en el costado derecho se astillaba, de la misma manera como Erron sintió debilidad y dolor en su rodilla izquierda. Sin embargo, la voluntad de ninguno de los dos flaqueó.

Black, al verse cerca del revólver perdido que era el único cargado, hizo una prodigiosa llave a su oponente, arrojándolo unos metros lejos, lanzándose de inmediato a recuperar la pistola, lográndolo y disparando un par de veces, pensando que con eso terminaría finalmente ese duelo que estaba prolongándose mucho más de lo que estaba acostumbrado.

Sin embargo, la buena estrella de Ou lo hizo aterrizar cerca de su espada, recuperándola en una pirueta y logrando frenar las balas recién disparadas.

A la distancia, Meilin y Al, miraban completamente anonadados el encuentro.

—Deberíamos ayudarlo, ¿no crees? —preguntó Al, perplejo.
—No. Debe hacerlo él solo… mancharíamos su honor de otra forma —respondió en un susurró ella.
—Ustedes los orientales son complicados…
—¿Y eso te molesta?
—Para nada.
—Eso pensé… sólo detengamos a cualquiera que intente interferir.
—Tú mandas.
—Siempre… —dijo mientras caminaba unos pasos hacia la mansión, deshizo lo andado en un santiamén, y luego puso sus labios sobre los del mago, fugaz, pero dulcemente—. Es bueno ver que sabes quién manda.


Viendo que Forgiveness ayudaba a los de abajo, Sakura retomó su marcha hacia el cénit, imprimiendo mayor velocidad a su vuelo.

Ajena a lo que pasaba afuera, en el mundo, había noticias a lo largo y ancho del globo, en las cuales se hablaba con entusiasmo de Dubái, y como su espectáculo aéreo estaba rompiendo esquemas aún varios minutos antes de la media noche. Nadie se podía acercar, pero muchos presenciaban las luces, explosiones, y el enorme dragón que a ratos rodeaba el edificio.

A mitad de su camino, apareció la segunda tanda de drones. Si Harry y compañía tenían problemas siendo cuatro contra una flotilla, Sakura la tendría aún más difícil. Sin embargo, la maestra de cartas miró con una sonrisa a los aparatos dirigiéndose hacia ella, materializando la única Carta Sakura que no viajó a China con Xiao-Lang.

Al activar su magia, las emanaciones resultantes formaron una figura humanoide que voló a su lado, a la misma velocidad, mientras que lentamente se definía su silueta. Una niña de vestido tan largo como su cabello ondulado volaba impulsada por las alas que nacían de su cabeza.

La niña estiró su mano hacia arriba, y a ese comando, esferas negras de vacío absorbieron a las máquinas que venían al encuentro de su ama, al igual que balas y prácticamente cualquier cosa que estuviera en su camino, asegurando su paso hacia la parte más alta del rascacielos.

—Vuelve para ayudar a los demás abajo, por favor —pidió Sakura.
—Sí, ama. ¡Buena suerte!
—Gracias, Hope.

La carta inició su descenso, viendo a su dueña a unos metros de alcanzar la terraza más alta.


—¡Abre el canal de comunicación, Asiria! —ordenó "S", asediada, tratando al mismo tiempo de someter a la instalación eléctrica y de redes que la atacaba.
Estoy aquí.
—¿Has logrado proteger los lotes de información que te indiqué?
No. La corrupción de mis archivos está cercana al veinte por ciento y en ascenso, mi funcionalidad se mantiene gracias a la memoria caché. Si el ataque a mis bases de datos se detuviera en este momento, podría utilizar esos mismos datos para restaurarme.
—¿Cuál es el tiempo estimado de Flowright para borrarlos?
Cuarenta y dos minutos al ritmo que lleva trabajando junto con Chii a partir de este momento y hasta el punto sin retorno, que sería la corrupción del setenta y siete por ciento de mis datos. Sin embargo, hay un factor adicional que está dañándome con mayor celeridad.
—Daidoji…
Correcto. La habilidad de control físico de relevadores y su manipulación a un nivel semejante al que lo haces tú, combinado con su inexperiencia en la tecnoquinesis está dañando físicamente mi hardware. Estimo que no soportaré más de catorce minutos.
—Bien, entonces tomemos medidas drásticas…
¿Cuáles son tus órdenes?
—Redirige todo tu ancho de banda para transmisión de datos a mí, permíteme acceso a tus servidores e instalaciones.
Advertencia: el tipo de procedimiento requerido podría ser crítico para el usuario solicitante, el hardware podría dejar de funcionar. Existe el riesgo de que el enfriamiento en las instalaciones físicas no sea el adecuado, y activaría los seguros de protección de temperatura para los procesadores principales y detener por completo el funcionamiento de los mismos. ¿Estás segura de querer proceder considerando estos riesgos? Favor de confirmar comando.
—Bien, el hardware es mi cuerpo y conozco mis límites, retira las protecciones de temperatura… vamos a hacer un overclock venido del infierno. Comando confirmado. (1)

El pabellón entero rugió cuando los sistemas de enfriamiento del edificio comenzaron a trabajar al máximo, al igual que los procesadores, discos y todo aquello que componía el alma de Asiria. Se fusionó por completo con "S", que sentía su cabeza estallar. Nunca sintió tanto poder.

La estrategia desde ese momento era clara. Tenía sólo unos minutos para someter a Daidoji y su juguete a la distancia, y así comenzó a hacerlo.


En Devon, el siguiente golpe propinado por La Doncella Amamiya fue frenado en seco, y desde ese momento, perdió el control, sintiendo como su brazo completo se acalambraba, incapaz de moverlo.

—¿Qué está pasando, Dobby? —preguntó aterrada.
Estoy averiguándolo, Tomoyo, hubo un aumento de las capacidades de Asiria. Mi diagnóstico preliminar es que Asiria y "S" se unie…

Dobby se detuvo cuando Tomoyo cayó sobre sus rodillas, dando un largo y agudo grito de dolor.

En Hong Kong, Beiji-Hu y Xiao-Lang llegaron hasta el salón del cónclave, donde la violenta negociación entre Ieran y Shandian arrancaba trozos de la construcción de los muros.

—Esto debe parar. Papá no está jugando, y no me lo tomes a mal, pero es un guerrero superior —afirmó el Zorro en voz baja.
—Lo sé… —respondió determinado el Lobo, pensando en qué hacer a continuación.

A su señal, ambos adolescentes corrieron para interrumpir la contienda, con la esperanza de que una negociación fue posible.

En Dubái, Harry y sus amigos aprendieron que el cristal a prueba de balas no era fácil de atravesar. Costó una buena tanda de hechizos de demolición hacer que el ventanal del piso ciento cincuenta y cuatro estallara, y cuando finalmente lo hizo y entraron a la estancia, Súliman los esperaba con las manos en la espalda.

—Bien, pues pase lo que pase… recuerden que mamá nos espera con la cena de año nuevo en casa —dijo Ron, soltando su escoba y sacando su varita.
—No he podido hacer un pavo como el de ella jamás. Ojalá algún día lo logre —respondió Hermione.
—Este año hizo ganso —atajó Ginny.
—Lo que haga es delicioso. La acidez del día siguiente bien vale la pena —cerró Harry, de cara a alguien peor que cualquier mago tenebroso que hubiera enfrentado, que sonrió confiado escuchando su parloteo.
—Me alegra ver que pueden afrontar su muerte con humor —agregó Súliman, preparándose para la batalla más intensa de su vida.

Y arriba, Sakura volaba en círculos alrededor de la terraza más alta del edificio, a diferentes alturas del mismo podía ver a todos los magos traídos a tierras emiratíes combatir ayudados de sus cartas, el agujero en el que Potter y compañía habían ingresado segundos atrás, y los incendios en pisos superiores, donde el corazón de Asiria se negaba a dejar de latir.

Fátima, era la única persona en esa terraza, y tal como Sakura había pronosticado, la reconoció apenas la vio.

Había llegado la hora de confrontar a su némesis.

Capítulo 24.

Fin.


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