Hora de clases, la mayoría de salones están teniendo sus respectivas clases y por aquella razón deben atender a las explicaciones, y hacer sus tareas. En cierto salón se observaba una clase llevarse a cabo, casi al fondo con las últimas sillas, un chico de cabello rojizo pálido estaba atendiendo en ese momento cuando le tocaron por el hombro en ese momento.

- Karuizawa-kun, hola… - Quien le llamó no fue nadie más que Hanayama Emi, el chico desvió la mirada.

- Ahora no Hanayama-san, estamos en clase.

- Es que necesito decirte algo importante.

- ¿Qué es?

- … ¿Me prestas un borrador? – Preguntó, el chico sintió una vena saltar en su frente.

- … Solo esta vez…

- Gracias~ - Sonrió la chica pelirrosa palido. Este joven se llama Karuizawa Saito, otro de los tantos chicos de nuevo ingreso que llegaron en primer año de Satogahama como escuela mixta, su salón es uno por el cual cuenta con la presencia de Hanayama como su compañera de clases, más aún, se sienta a su lado y constantemente le molesta durante las clases al hablarle cuando él solo busca prestar atención. – Aquí tienes.

- Que sea la última vez… - Fue todo lo que dijo pero siguió sintiendo su mirada en ese momento. - ¿Qué quieres ahora?

- No es nada, la clase es aburrida así que quería distraerme un rato, hablemos.

- … Escucha Hanayama-san, me preocupan mis calificaciones y deseo estar en posiciones altas, así que no tengo tiempo para hablar, debes prestar atención.

- vamos Karuizawa-kun, no seas malo y hablemos~ - Empezó a agitarle el hombro levemente, eso empezó a enfadarlo cada vez más.

- ya dije que no. – levantó la voz, sin darse cuenta de que estaba siendo observado por la profesora y el resto de sus compañeros, se quedó quieto. - … Esto…

- Karuizawa-san, si tienes tantas ganas de hablar, lee el pasaje de la página 22.

- Si sensei… - Bajó la mirada con algo de vergüenza, Hanayama, soltó una pequeña risa a su lado, algo que le hizo molestar. – Tu…

Las clases terminaron y antes del cambio de profesor, hubo un pequeño descanso, mientras Hanayama fue a hablar con amigas, Saito finalmente pudo relajarse.

- Menos mal…

- Parece que tuviste problemas nuevamente Saito.

- Howard. – El rubio extranjero también estaba en su salón y uno de los pocos amigos que tiene ahí. – Nuevamente Hanayama-san me metió en problemas… esa chica, no sé lo que piensa ni tampoco como es que está aquí y logra pasar aunque no atienda a clases.

- Uno de los misterios de la vida, pero puede pasar porque yo adoro a todas las chicas. – Hizo una pose. – Realmente parece que agarró interés en ti desde el primer día de clases.

- Si… - Habló en voz baja, ciertamente Saito pensó que iniciar en una escuela que anteriormente fue netamente femenina sería un desafío y quería acoplarse, nunca pensó que terminaría siendo una odisea.

"Flashback"

Ceremonia de entrada de Satogahama. Con un nuevo ciclo escolar y también el nuevo ingreso de los primeros alumnos masculinos, había bastante expectativa, en particular, un joven de cabello rojizo caminaba con una sonrisa al pasar por primera vez la entrada de dicha institución.

- (Finalmente… es la primera vez que vengo a esta escuela, el hecho de haber sido femenina con anterioridad no evitará que haga nuevos recuerdos, después de todo mi vida de preparatoria es muy importante… sé que haré muchos amigos y tendré una juventud plena aquí… nueva vida, ahí voy)

Se adentró al edificio y caminó al auditorio para la ceremonia, una vez terminó fue a su salón el cual estaría al menos con compañeros con los que compartiría el primer año, estaba ansioso de saber que chicos y chicas vería ahí, así que con fuerzas renovadas entró al salón, observó una buena cantidad de chicas y unos cuantos chicos, sabía que no habría tanto ya que la población femenina sigue siendo mayor pero no le preocupaba, tener amistades de ambos lados también era una de sus metas.

Buscó la que sería su silla para sentarse mientras varios otros empezaban a llegar, vio que era un asiento justo al lado de la ventana a la izquierda y solo iba a tener un vecino lateral, así que volteó a ver, encontrando a una chica de cabello rosado palido, ya que sería su nueva compañera durante todo ese tiempo, debía hablarle para conocerle mejor.

- Esto, ya que seremos compañeros, creo que debería presentarse, me llamo Karuizawa Saito, un gusto conocerte.

- ¿Oh? – La chica volteó a ver, se veía distraída por un par de segundos antes de reaccionar, sonrió en ese momento. – Ya veo~ hola~ soy Hanayama Emi.

- Entiendo Hanayama-san, un gusto conocerte, ya que estaremos uno al lado del otro, me gustaría si pudiéramos llevarnos bien.

- Claro~ este es mi salón ¿no? – preguntó, en ese momento el pelirrojo enarcó una ceja.

- Bueno… desde que estás aquí es que debe serlo ¿no? Estamos en preparatoria.

- … Es verdad, lo siento jeje… - Soltó una pequeña risa. – Se me olvidó que recién acabo de entrar, parece que esa sesión intensa me ayudó a pasar.

- ¿No creíste que iba a lograrlo?

- Bueno… - Se llevó un dedo a su mejilla. – Nop. – Respondió con sinceridad, eso sorprendió a Saito.

- ¿Por qué?

- No me gusta estudiar.

- ¿Y eso? Si estás aquí es que quieres seguir estudiando.

- Lo sé, pero mis padres dicen que debo estudiar si quiero conseguir algo en la vida… la verdad es que con solo estudiar un día antes estoy bien, de todas formas avanzo.

- … Eso parece algo peligroso… - Expresó con un gotón en la frente. – Solo espero no causes problemas, a diferencia tuya, si busco esforzarme así que requiero de toda la concentración posible ¿entendido?

- Claro~ no te molestaré para nada, lo juro. – Respondió con una sonrisa. Famosas últimas palabras que sellaron el destino de Saito en ese momento y que, en sus propias palabras, lamenta haberle hablado desde un inicio.

"Fin del flashback"

- Desde entonces me ha estado molestando, interrumpiendo mi concentración y siempre termino regañado por su culpa, no creo poder soportarlo más. – Expresó Saito con desesperación.

- Vamos, no debe ser tan malo, si una chica tiene interés en ti, deberías agradecerlo.

- … Creo que no me escuchaste ¿cierto?

- No, sé de lo que hablo, ella te habla constantemente porque desea que le prestes atención, es algo tan obvio de una mujer que desea expresar sus sentimientos hacia el chico que le gusta.

- No estoy tan seguro Howard, ella es tonta, nunca presta atención en clases y, sin embargo, siempre pasa con lo justo por alguna razón, desearía que pudiera dejarme en paz por lo menos, no quiero quedar por debajo de la media.

- Haz caso a mi consejo Saito e inténtalo, quizás descubras algo más. – Tuvo que volver a su asiento cuando entró el siguiente profesor, Hanayama regresó a su lugar y saludó a Saito, cuando este desvió la mirada, realmente no entendía lo que pensaba Hanayama y si solamente le habla con el afán de molestarle.


Terminaron las clases, era momento de que los que tenían clubes, fueran a sus respectivos, Saito estaba en el club de ajedrez debido a que le gustaba bastante jugar, supo recientemente que Hanayama se unió al equipo de beisbol femenino que se armó no hace más de unos meses, sorprende cuanto crecimiento ha tenido ese equipo por lo que ya contaban con muchos miembros.

- Jaque. – Con un último movimiento, Saito sacó a su oponente la cual era otra chica, esta se lamentó.

- Realmente eres bueno Karuizawa-kun. – Exclamó esta, el joven se sintió orgulloso.

- Jugar desde los cinco años conlleva mucha experiencia.

- No podía esperar nada de nuestro as del ajedrez. – Exclamó la presidenta de su club. – Tenerte aquí es una bendición para nosotras, el campeonato no es un sueño nunca más.

- Gracias por las palabras de ánimo kaichou.

- Una lástima que nuestro equipo no reciba tanto apoyo, últimamente la atención de todos está en el equipo de béisbol.

- He escuchado de eso. – Habló otra de las chicas, miembros del club. – Derrotaron a un equipo con experiencia y cuentan con el respaldo de la presidenta del consejo.

- Están siendo muy privilegiadas, además de que les aumentaron el presupuesto, no es justo para otros equipos como nosotras. – Exclamó otra chica la cual se veía molesta.

- No podemos culparlas, ya vimos cuan arduamente lucharon para hacer realidad ese equipo. – Se expresó la presidenta del club. – Y muchas de nuestras compañeras de salón están ahí.

- Karuizawa-kun ¿también tienes compañeras en ese equipo? – Preguntó una chica, el pelirrojo desvió la mirada.

- Bueno… si y se sienta a mi lado.

- ¿Podrías preguntarle el secreto para tener mayor presupuesto? – Le vio con brillo en los ojos, Saito no sabía cómo responder a eso. – Por favor… nosotras igual queremos recibir tanto apoyo.

- … Lo intentaré…

- Gracias Karuizawa-kun. – Sonrió la chica, ahora Saito estaba en una mala posición, realmente no quería lidiar con Hanayama incluso después de clases pero viendo que las demás miembros del club de ajedrez contaban con él, no tenía opción.

Terminó sus horas de club y era momento de irse. Saito salió antes ya que debía encontrar a Hanayama antes de que se fuera, ya entonces en la entrada principal la vio hablando con otras dos chicas.

- Hanayama-san, ahí estás.

- ¿Karuizawa-kun? – Preguntó esta.

- Quiero hablar contigo ¿puedes venir un rato?

- Bueno…

- No te preocupes Emi-chan, puedes ir. – Exclamó una de sus amigas.

- Bien… Minako-chan, Komugi-chan, nos vemos después. – Se despidió ella mientras iba con Saito, esas dos chicas tenían miradas burlonas en sus rostros.

- ¿Es lo que crees que es Komugi-chan?

- Si Minako-chan… nuestra pequeña Emi-chan ha crecido bastante. – Simuló lagrimas falsas.

Los dos se alejaron de ahí para llegar a unos pasillos, ya entonces quedaron solos, Saito solo tenía que preguntar al respecto de cómo es que el equipo de beisbol tenía más presupuesto, si hubo algo que influenció en esa decisión.

- Creo que aquí estamos bien. – Ya entonces se detuvieron. – Buscaba que los dos estuviéramos solos para hablar.

- ¿Eh? – Hanayama se vio algo confundida en ese momento, ya entonces Saito miró a la pelirrosa fijamente y con seriedad, eso la puso algo nerviosa. – Esto… Karuizawa-kun ¿necesitas saber algo?

- Si… la verdad es que tengo algo muy importante de lo cual quiero preguntarte actualmente, más que eso, es de vida o muerte y requiero una respuesta ahora mismo… más que eso, siempre quise preguntártelo.

- ¿Eh? Pero algo así… no sé, responder a algo tan importante… - Desvió la mirada mientras jugó con uno de los mechones de su pelo, Saito la vio.

- (Así que no pensará revelar por completo eso… quizás deba meter más presión) – En ese momento interpuso su mano al lado de Hanayama, aprisionándola en la pared, quedando frente a ella.

"Kabedon"

- K-Karuizawa-kun…

- Ahora no tienes de donde escapar Hanayama-san, no me iré hasta que me respondas lo que quiero saber ¿entendido? – Ella asintió levemente. – Bien… (Esto es perfecto, está funcionando y ella hablará, aunque no entiendo esa forma de actuar de ella, está siendo muy pasiva cuando ella usualmente es más relajada…)

- Bien… si quieres saberlo Karuizawa-kun, lo diré… la verdad es que igual hay algo que he querido decirte desde hace un tiempo, desde el día que nos conocimos.

- (¿Desde tanto tiempo sabe esto? Espera… creo que hay algo mal aquí…)

- La verdad es que… Karuizawa-kun…

- Escucha Hanayama-san, lo que quería preguntarte es que…

- ¡Si, acepto ser tu novia!

- … ¿Eh? – La mente de Saito se puso en blanco en ese momento, no veía nada, en cambio Hanayama estaba ahí, nerviosa y con el rostro rojo, solamente la respuesta de ella resonaba en su mente.

- La verdad es que me has gustado desde hace un tiempo, por eso te hablaba en clases para que me prestaras atención, nunca pensé que funcionaría, pero me alegra… finalmente pude decirlo y que igual pienses de mí de esa forma.

- … Un momento Hanayama-san, yo… - Habló en voz baja pero fue interrumpido cuando ella le abrazó.

- Jeje… soy feliz ahora que finalmente pude decirlo, espero que a partir de ahora podamos ser una buena pareja Karuizawa-kun~

- (… Oye, un momento, esto está mal ¡Oye!)

- Karuizawa-kun… - Hanayama siguió abrazándolo mientras Saito se quedó inmóvil con ese rostro de asombro en su rostro, no tiene idea de cómo la situación se fue para ese lado pero ya no podía retroceder, la chica que siempre le estuvo molestando de repente se le confesó y ella confundió sus intentos de presión como una forma de declaración hacia ella, y como es tan tonta, debió haberlo identificado de esa forma… ahora que se daba cuenta, él era el tonto por nunca aclarar sus verdaderas intenciones de preguntar sobre el presupuesto… él solo se metió en ese problema.

- … (Ahora soy el novio de mi peor enemiga…)


Tomoe había terminado de cambiarse, solo iba a buscar su mochila la cual dejó en el salón antes de irse, ya entonces al caminar por una esquina, escuchó una conversación.

- El dinero de hoy Minamoto.

- E-Espera un momento, lo tengo aquí. – Reconoció la voz de Kojou y alguien más, acechó en ese momento para ver, ahí vio a su compañero el cual entregaba dinero.

- Bien… es todo, gracias nuevamente por el trabajo de hoy, amigo.

- … No somos amigos… - Declaró por debajo, el delincuente le vio de reojo.

- ¿De qué hablas? Siempre que nos entregues dinero y hagas favores, nada malo sucederá hacia esa chica que te gusta.

- (¿Chica que le gusta? ¿Acaso Minamoto-kun lo hace por protegerla?) – Pensó Tomoe en ese momento, por seguridad siguió escondida mientras escuchaba.

- Así que no hables de más o sabrás lo que le pasará a ella.

- Eso lo sé… puedo parecer tonto haciendo esto por alguien que ya no me recordó cuando nos volvimos a ver, pero con tal de proteger su sonrisa y felicidad, debo hacerlo porque, aunque ella no se acuerde, yo siempre la tendré en cuenta como una parte importante de mi vida desde la primaria.

- (Primaria… ahora que pienso, acaso…) – En ese momento los recuerdos de Tomoe la golpearon de repente, sus ojos se abrieron totalmente. – (Ahora recuerdo… fueron solo unos meses pero hubo un chico que siempre estuvo solo… yo le hable y cuando se fue… la promesa… yo… la olvidé…)

- Guárdate tus palabrerías, sigue dándonos dinero como siempre y ella estará a salvo. – No dijo nada más antes de irse, Kojou se apoyó en la pared en ese momento, sin saber que Tomoe escuchó todo a escondidas, su rostro se ensombreció.

- Lo siento… Kawakita-san… - Fue todo lo que dijo antes de irse por su lado, ahí Tomoe se mantuvo escondida y parada.

- (… No… yo lo siento Minamoto-kun… por haber olvidado nuestra promesa… realmente lo siento…) – Empezó a llorar en silencio en ese lugar por la frustración, quería hacer algo por él, por ese amigo el cual olvidó, no sabía si le terminaría perdonando una vez le cuente todo pero tenía algo más importante que hacer, y sabiendo que está siendo intimidado por delincuentes, no podía quedarse quieta, iba a hacer algo al respecto. – (No te preocupes Minamoto-kun, voy a salvarte… haré que todos ayuden…)


Nombre: Karuizawa Saito.

Edad: 15 años.

Apariencia: Un joven de complexión normal, ojos color miel y cabello rojizo, además de vestir su uniforme, es alguien que lleva varias playeras ligeras con pantalones de mezclilla, no tiene un guardarropa normal.

Personalidad: En principio es alguien que se esfuerza demasiado para poder cumplir lo que hace, es inteligente aunque necesita demostrarlo siempre y cuando esté concentrado, bueno en ajedrez y todo lo demás, por el otro lado es alguien fácil de hacer enojar, si le meten presión no es algo que pueda soportar y termina explotando de una forma u otra, él mismo aclama querer cumplir pero siempre se lo evitan de una forma u otra.


Ninja Britten 11: Bueno, con Honjou ya se irá viendo, si bien hay quienes buscan cambiar, ella va por ese lado y quiere demostrarlo la verdad.

El Redentor 777: Pues sí que tuvo que aguantar en ese momento jaja y pues ya se vio quien resultó aquí con estar emparejado, aunque tengo mis planes.

Eso puede parecer rápido ¿no? primera aparición y ya se confesó y son pareja, puede terminar ahí pero la verdad es que tengo mis planes, Saito intentará por todos los medios decirle a Hanayama que no siente nada por ella y romper pero ella será tan amorosa que no encontrará un momento, es así del tipo que en un principio no tendrá sentimientos hacia ella pero poco a poco irá descubriendo, ya verán como iré haciendo a esta pareja.

El próximo cap, finalmente nos enfocaremos en el problema de Kojou y Tomoe, ella ya sabe todo y no quiere quedarse de brazos cruzados sin hacer nada, va a pedir ayuda y habrá algunas peleas y drama al respecto, esperen los dos siguientes caps dedicados a esta pareja ;D nos vemos en el próximo cap. Saludos.