Capítulo XXIII: ¿Por qué tan serio?

Pasaron las horas, los días fueron transcurriendo a una velocidad casi de tren bala, los preparativos para el gran espectáculo habían comenzado a desarrollarse, el lugar elegido, el "Teatro de Royal Woods", para que se llevara a cabo la función de premiere que tenían preparada, a pesar de las protestas con incidentes, los cuales iban en aumento cada día, lo mismo podía decirse de Stonetalon, quien, a pesar de que estaba acusado por abuso sexual y maltrato, éste se sentía protegido por su gente, quienes asistirían aquel día al evento. A su vez, mientras que el Director de Cine iba llevando a cabo los preparativos para su gran noche, los McBride se encontraban pensando en el momento para hablar con Clyde, no se lo habían dicho antes, ya que necesitaban pensar y "soldar" las partes que habían visto en aquel vídeo, así que, cuando llegó el Viernes, después de clases, el peli negro entró en su casa y se encontró a sus padres en el salón para, después, dirigirse hacia su habitación, listo para terminar un par de cosas, en especial con jugar a los vídeo-juegos

Fue entonces que alguien llamó a su puerta, sacándolo de su diversión, poniendo el juego en pausa y al abrir la misma, éste se topó con sus padres, ambos cruzados de brazos y con una mirada seria. Pensó que iba a ser otra jugada como la última vez que se lo hicieron, pero cuando iba a hablar, Harold sacó su celular y buscó aquel vídeo que tenía allí guardado, mostrándoselo a su hijo.

- Clyde.- Comenzó a hablar uno de sus padres.- ¿Tienes una buena explicación para decirnos qué es esto?.- Preguntó y mostró la pantalla. Al verlo, se quedó petrificado, helado, no podía creer que habían encontrado el vídeo del cumpleaños. Tragó saliva y más cuando lo detuvieron para enseñarle la pequeña parte en donde aparecían él y sus amigos.

- Hijo, responde a lo que te ha dicho Harold.- Le ordenó Howard, mientras que ambos no se movían ni un centímetro de la puerta.

- ¿Cómo...Cómo obtuvieron eso? ¿De dónde lo han sacado?.- Su propia mente lo estaba traicionando.

- ¿Quieres saberlo?. Hace pocos días nos vino a ver tu amiga, mejor dicho ex-amiga, Stella, ¿la recuerdas?.- Comenzó el moreno de baja estatura con la historia.-

- Sí y nos dijo que quería hablar con nosotros sobre este asunto y vaya que nos has dejado muy decepcionados, hijo.- Continuó el pelirrojo, evitando no llorar.

- Ella relató lo que le hicieron a Lincoln, no solo en la escuela, sino también en aquel cumpleaños, ¡pudo haberse matado en ese accidente, lo mismo al cumpleañero y las puertas que estaban cerca de él! ¡¿Qué fue lo que te pasó, Clyde?!.- Terminó el segundo en estallar de la rabia y comenzó a llorar de la bronca.-

- Nosotros cometimos el error de malcriarte y no te mostramos lo que debe ser una persona realmente: Que debe ser buena, no un matón de barrio, ¿acaso quieres ser como esos que se hacían que defendían a los afro-americanos pero solo los usan para sus tontas políticas de supuesta "inclusión"?. Cuando en realidad nos terminan tratando peor.- Le cuestionó el pelirrojo, quien abrazó a su marido y de ahí el chico se quedaba sin palabras.

Su "Imperio" había comenzado a resquebrajarse. Roma había tenido un destino casi igual al de Clyde, excepto por el facto de las "Invasiones Bárbaras" y las crisis político-económicas que atravesaron. Para aquel moreno, el ver como su vida se hacía añicos, sus sueños de poder se hundían por completo, no le quedó otra que intentar ganarse la confianza de sus padres, pero eso ya no le iba a resultar.

- Ni se te ocurra hacerte que eres una "víctima", porque no lo eres.- Sentenció el moreno mayor, secándose las lágrimas y de ahí fue hacia su hijo.- A partir de ahora estás castigado.

- ¡¿Qué?! ¡No, no pueden hacerme esto! ¡¿Le van a creer a esa puta de Stella?!.- Se defendió Clyde, pero terminó por ganarse una bofetada de parte de aquel personaje mencionado anteriormente, dejándole la marca roja sobre su rostro.

- Más respeto con ella, que tuvo la valentía de enfrentarte. A tu madre, que Dios la bendiga y cuide para siempre, se sentiría muy decepcionada de ti. Por eso mismo, quedas castigado por lo que has hecho: No saldrás con tus amigos, volverás a casa de la escuela, directamente, harás los deberes y estudiarás, además de ayudarnos en la casa y no esperes nada como ese nuevo juego que tanto nos hablaste. Te has pasado de la raya y ahora debes enfrentar las consecuencias.- Advirtió el moreno mayor y el pelirrojo le siguió.

- Y ahora iremos a llamar a los padres de tus amigos para que le pidan disculpas a Lincoln hoy mismo.- Sentenció éste seriamente.- ¿Quedó todo claro?.- Preguntó.

No hubo respuesta.

- ¡¿Quedó claro?!.- Exclamó con autoridad en su voz.

- Sí, papa.- Respondió Clyde, mirando hacia un lado.

- Muy bien y te quedas aquí. Más tarde tendremos otra charla más importante.- Advirtió Harold y cerraron la puerta, dejando al chico solo, rodeado de las "ruinas" de su "Imperio". Éste no podía creerlo, quería gritar, maldecir, golpear a alguien, había perdido todo en cuestión de segundos. Se acercó hacia la puerta y escuchó a sus padres, quienes estaban conversando, en primer lugar, con los padres de Liam. Era toda una escala hacia la destrucción, un "sismo" que destruía todo a su paso y nada iba a poder detenerlo.


Mientras tanto, Miles y Quentin habían ido reuniendo todas las "Piezas del Rompecabezas". Con aquellas fotos del "Cuaderno de la Armería" fueron buscando un nombre que estuviera metido en ese tema y lo hallaron. Resaltado en amarillo oro, el "Veterano" tomó el teléfono y comenzó a marcar para llamar a la zona donde estaba esa persona. Esperó unos segundos y de ahí procedió con ser recibido por una Secretaria.

- "Buenas tardes, ¿qué desea?".- Preguntó la chica que atendía en la Recepción del Asilo de Ancianos.

- Buenas tardes, Señorita, soy el Agente Miles del FBI, me gustaría poder hablar con el Señor Albert Loud, ¿se encuentra allí?.- Saludó el "Veterano", pero la chica negó con la cabeza, desde el otro lado de la línea.

- "Lamento mucho informarle que el Señor Albert Loud falleció hace poco. Su habitación está vacía".- Le respondió la Secretaria y a Miles se le helaba la sangre.

- ¿Qué pasó, Miles?.- Quiso saber Quentin, pero su amigo le hizo una seña con la mano para que se detuviera.

- Espere, ¿cuándo? ¿Cuándo pasó?.- Preguntó nuevamente.

- "Ya será un mes de que falleció, fue una gran pérdida".- Le contó la chica y de ahí pasaron a otro nivel.

- Bien, dígame, ¿su familia estuvo allí?.- Lanzó otra pregunta.

- "Su nieto, Lincoln Loud, ¿necesita su número?".- Quiso saber la joven, pero él negó con la cabeza.

- No, muchas gracias, se los agradezco muchísimo.- Finalizó y tras colgar, éste se dirigió hacia Quentin.-

- ¿Me puedes decir qué te pasa?.- Deseó saber su amigo, mientras que el "Veterano" iba juntando las "Piezas del Rompecabezas", uniéndolas y de ahí fue llamando a su compañero para que viera los resultados.

- Lincoln Loud, debemos ir a por él. Ahora.- Ordenó el hombre.

- ¿Por qué?. Si no tenía nada que ver.- Preguntó Quentin, pero su compañero negó con la cabeza.

- Él tiene mucho que contar. Lo vamos a detener y de ahí pediremos una orden para interrogarlo.- Respondió y tras ponerse su abrigo, ambos salieron de allí, no sin antes tomar sus armas reglamentarias, dirigiéndose hacia la Casa Loud.


Clyde no podía dar crédito a lo que estaba viviendo ese día: Su "Imperio" había caído, sus amigos y él estaban castigados y tendrían que ir a pedirle disculpas a Lincoln. Su plan de intentar hacerse la víctima fracasaron, sentía bronca contra Stella, aquella filipina lo había atrapado y encima cuando no estaba en su casa, por lo que deseaba vengarse, pero no pudo hacer nada.

Podía escuchar a sus padres hablar con las familias de Liam, Rayos Oxidados y Rocky. Zack también fue llamado, pero al ser el único que no estuvo con ellos, se ofreció con llevarlos hasta donde estaba Lincoln, quien no había sido avisado en esos momentos.


- Más te vale que te salga bien esta premiere, Stonetalon.- Le dijo Alvin con seriedad.- Estás en la cuerda floja y si esto es un fracaso, yo mismo te agarro del cuello y te mando preso.- Le espetó con frialdad, mientras que James lo tranquilizaba.

- Tranquilo, Alvin, no te preocupes, ésta será una gran noche que nadie podrá olvidar.- Prometió aquel hombre, viendo como el "Teatro de Royal Woods" se iba pintando con los colores de la fama y con una importante lista de invitados, entre ellos, los actores y amigos de aquel peli negro, además de la Familia Loud, donde darían a conocer el papel de las hermanas para la versión extendida y la posibilidad de que hubiera una secuela.

Quería reducir la presión sobre él: Entre la denuncia de Leni a través de aquel vídeo, la mitad del Staff había renunciado y solo quedaban sus amigos de los "SWJ", así como también. Los que no se fueron, entre ellos estaban Dan, Marv, Jeffrey, Milena y varios más, pero éstos le guardaban un profundo odio, querían verlo destruido y que pagara por todo lo que había causado contra todos los que estaban en el "Estudio de Filmación". Otro punto en contra era la creciente oposición y odio hacia él, sumando a los disturbios y linchamientos contra su gente, en donde había muchos que fueron llevados a los hospitales con graves heridas. Sin embargo, él mantenía la cabeza en alza, tranquilo, sumado de que tenía aquella "Carta Secreta" a su favor y que era Lincoln Loud.

Faltaban pocas horas, él iba a dar todo para que aquella noche pasara a la historia, no quería inconvenientes en el camino, ni tampoco que lo destruyeran. Cualquiera que se interpusiera en su futura victoria, iba a pasar seriamente las consecuencias. Así que se sentó y volvió a la calma, esperando que llegara su momento de volver a brillar.


Las hermanas y sus padres habían salido temprano, debían ir a por los vestidos, prepararse y de ahí irían a la premiere antes de que se llenara de gente. Las noticias del aumento en la violencia callejera eran sumamente aterradoras y en donde el Gobernador había pedido el envío de la "Guardia Nacional" para frenar los disturbios, ya que empezaban a reportarse muertos por los linchamientos y ataques contra la prensa, las cuales iban desde ataques verbales y físicos, así como destrucción de móviles periodísticos e incendios de emisoras radiales, noticieros e imprentas de periódicos. El único que estaba a salvo era el de Katherine Mulligan, quien reportaba desde el "Corazón" de Royal Woods, en el "Teatro" donde iba a llevarse a cabo la función y que era custodiado por los que no habían entrado en la huelga de la Policía, mientras que se levantaban vallas de seguridad, ya que corrían ciertas informaciones de que los manifestantes iba a dirigirse allí.

Por su parte, Arthur Simmons se encontraba en la Plaza Central, frente al Ayuntamiento, acompañando a los huelguistas junto a su familia, donde dio un importante discurso contra los corruptos y sus Aliados.

- "¿Es esto lo que los Gobernantes han dado por nosotros? ¿Solo derroche de dinero en tonterías de un grupo de burgueses que no les importa el bien común?. Yo le digo esto al Alcalde Frost y a toda su rancia comitiva: Ustedes son los responsables de este desastre económico, de los que han muerto por la inseguridad, el hambre, la desigualdad y que muchos de los medios de comunicación atacados fueron cómplices en culparnos a nosotros, a los trabajadores, a los estudiantes y a las fuerzas del orden que entraron en huelga, tildándolas de "desestabilizadores" y que ahora están pagando caro sus insultos y burlas con la destrucción de las cadenas de televisión y radio, así como también de las imprentas. Señor Frost, Señor Director James Stonetalon, ustedes pasarán a la Historia como los viles cobardes y negligentes que son, por haber podrido el cerebro a la gente con un falso sueño y de poner el "rótulo" de que todo estaba bien en Royal Woods, cuando no era así: Toda esta sangre derramada por su cobardía, así como las violaciones a mujeres en las calles por parte de los delincuentes que ustedes defienden, así como a los grupos "SWJ", a todos ustedes los vamos a ver pronto en los Tribunales de Justicia y no los va a salvar el dinero ni el poder".- Dio aquel Profesor de Universidad su discurso, el cual fue recibido con aclamaciones de apoyo y respeto.

Lincoln lo estaba viendo en la televisión y le mandó un mensaje importante a él y a toda la gente que estaba allí, pero que esperaran hasta que llegara la hora. Él, por su parte, sabía bien que tenía que prepararse, así que fue a buscar el maquillaje de Luan, poniéndose una capa blanca de ese producto sobre su rostro, hallándose sin su camisa naranja y esperando a que se secara aquello. Mientras que se iba realizando ese trabajo, el joven escuchó que alguien llamaba a su timbre, cosa que llamó su atención, yendo hacia allí y al abrir la puerta, sus facciones se tornaron en una expresión neutral al encontrarse con cierto moreno y su grupo de amigos.

- Hola, Lincoln, ¿cómo has estado?.- Saludó esa persona bajo un aire totalmente falso.

- Hola, Clyde, Liam, Zack, Rocky y Rayos Oxidados, ¿qué desean?.- Preguntó Lincoln, dándoles la bienvenida.

- Veníamos a hablar contigo, ¿podemos?.- Pidió Rocky, mientras que el albino asentía con la cabeza.

Fueron pasando al interior de la Casa Loud, el chico los miraba con un aire de sospecha, no tenía confianza en ellos desde lo ocurrido en la escuela, tras aquella paliza. Podía sentir ese aire "pútrido" y cargado de maldad en su ser, así que se dirigió hacia la cocina para buscar unos vasos para ellos.

- ¿Quieren algo de tomar?.- Preguntó el chico.

- Sí, si tienes gaseosa, por favor, estamos sedientos.- Pidió Liam y el peli blanco comenzó a buscar en la heladera aquel producto, hallando una botella y con ello fue sirviendo su contenido en los vasos, pero, éste se detuvo en el segundo de esos objetos, ya que se quedó cabizbajo, pensativo, reflexionando de aquellos golpes que había recibido. Aún podía verlos golpeando a aquel joven repetidas veces contra el suelo, pateándolo peor que a un perro y sin poder defenderse.

Ronnie Anne...También la podía ver, aún se preguntaba si había sido arrastrada por Clyde o fue por mera coincidencia. Aún recordaba aquellas frías palabras que le había dado, advirtiéndole de que nunca más volviera a aparecer ante él, así como el momento en el que sus manos apretaron con fuerza su cuello hasta casi matarla. Recordó lo de sus hermanas, no solo la "Convención de Cómics", el día en el que le quitaron su único sueño, sino también todas las peleas habidas y por haber, cuando tuvieron lo del vestido, el vídeo para la escuela, los errores que Lincoln también había cometido e incluso las veces en las que él se había "sacrificado" por ellas y no recibía nada a cambio, con excepción de Leni y Lucy, quienes se mostraban agradecidas por su deber, pero tampoco podía dejarlas ir sin recibir su castigo, a pesar de que ellas renunciaron a aquel sueño, también formaron parte de su arrebatamiento en el Pasado, tenían que pagar ese error.

Se preguntaba si sus padres habrían hecho algo, pero él los veía que eran "débiles", no podían hacer nada contra ellas, les tenían miedo a sus propias hijas y dejaban que hicieran lo que quisieran. La muerte de Albert, su querido abuelo, ¡cómo lo extrañaba a aquel viejito amable!. Unas lágrimas bajaron por su rostro, mezclándose con su maquillaje blanco. Mientras que sus "amigos" se hallaban conversando, no vieron que el albino había llevado aquellos vasos hacia la planta alta, ingresando en la habitación en la que Lisa y Lily dormían en busca de algo más "fuerte" para ellos. Pronto, éste volvió y con un pequeño frasco en sus bolsillos, para después servir las bebidas y agregarles ese "ingrediente secreto".

- Amigos, espero que esto les sirva para saciar su sed.- Les entregó a Liam, Zack, Rayos Oxidados y Rocky aquellos vasos, pero a Clyde no.

- Oye, Lincoln, ¿y a mí?.- Preguntó el moreno.

- Ops, ahí te traigo uno, amigo.- Respondió el albino.

- No, para después, no hay problema. Oye, ¿podemos hablar en privado?.- Pidió éste y el chico se encogió de hombros.

- Claro, andando.- Aceptó el joven de cabello blanco y ambos fueron hacia el Salón Comedor.


En aquella parte de la Casa Loud, ambos amigos se reunieron para conversar sobre un punto del Pasado, algo que querían poner fin de una buena vez. Clyde lo miraba tranquilo, no parecía estar enojado. Ambos quedaron cara a cara, era como volverse a ver tras años de estar separados por algún motivo. El albino puso su mano en los hombros de su amigo y apretó con fuerza, dándole unas palmadas que se hicieron sentir por el lugar.


- Liam, chicos, ¿están bien?.- Preguntó Zack al ver a sus tres amigos con un tono pálido en su piel y sintiendo nauseas.


- ¿Qué tal te ha tratado la vida, Clyde?.- Preguntó Lincoln a él.

- Tranquila, sin muchas cosas que decir.- Respondió y llevó su mano hasta su nuca.- Mira, Lincoln, con lo que pasó en la escuela, aquella paliza con Ronnie Anne...yo...yo me disculpo de ello.- Sostuvo el afro-americano.

Lo escuchó atentamente pero sin bajar la guardia. Otra vez esas "imágenes", su cuerpo lastimado, la sangre que corría por el piso como una mancha, el intento de defenderse ante ese vil y cobarde ataque en manada.

- Fui un tonto, ¿sí?. Me disculpo con ello.- Siguió insistiendo, pero bajo esa faceta de que él era la única "víctima".-

- Está bien, Clyde, te perdono.- Le dijo Lincoln y eso sorprendió al moreno.

- ¿De verdad?. Ohh, no sabes lo mucho que...- Cuando estaba por abrazarlo y pedirle que volvieran a ser amigos, el joven reaccionó de una forma rápida y brusca, desenvainando una navaja que tenía consigo y mostrando la afilada punta metálica de aquella arma, el acero que resplandecía bajo la luz de la Casa Loud y que se puso sobre el rostro del moreno, rozando su piel y sintiendo frío contacto de aquel elemento con su piel.

("Why so Serious?", OST de "Batman: El Caballero de la Noche")

- L...L...Lincoln.- Comenzó a temblar del miedo y a sudar frío.

- No viniste a buscar mi perdón, Clyde, sino que solo lo estás usando para tomarme el pelo, igual que en el colegio...¿O será que algo más me estás ocultando?.- Le comenzó a interrogar bajo aquel manto frío en su voz.


- ¡Agh, ¿qué...qué me pasa?! ¡Siento como si se me derritieran las entrañas!.- Gritó Liam, adolorido, agarrándose con fuerza el estómago, mientras que Rock y Rayos Oxidados yacían arrastrándose por el piso, débiles, presos de un horrible dolor que los estaba desgarrando por dentro.

En un momento dado, el hermano de aquel pelirrojo comenzó a sentir que algo caliente subía por su garganta y cuando intentó detenerlo, éste terminó por expulsar una mezcla de vómito con sangre, la cual no paraba de salir de su boca.

- ¡Rápido, el teléfono, llama...a "Emergencias"!.- Pidió Rayos Oxidados, intentando llegar hasta aquel aparato pero cuando se puso de pie, una "explosión" en su interior llevó a que se desplomara sin vida contra el piso.

- ¡Hermano, no...no!.- Fueron las últimas palabras de Rocky, quien también cayó muerto al lado de aquella persona y todo quedaba en manos de Liam con salvarse.

Intentó llegar hasta el teléfono, pero, en un momento dado, su corazón, al igual que las venas de su cuerpo, terminaron por detenerse, para siempre. Allí quedaron esas tres personas, con excepción de Zack, quien estaba petrificado del miedo y había ido a buscar ayuda.


- No hay nada más lindo que la verdad, Clyde, ¿no es así?.- Sostuvo Lincoln, teniéndolo bajo la punta de su navaja, llevando a que el sudor perlara la frente del moreno.

- Lincoln, no...no sé de qué estás hablando...Somos "Hermanos", ya te lo dije, me disculpo por lo que pasó en la escuela.- Insistió, pero no parecía hallar la paz que necesitaba.

- Me estás ocultando algo, "amigo". ¿No querrás terminar como tu "Tropa" de idiotas?.- Le cuestionó el peli blanco, llevando a que intentara averiguar qué había ocurrido con sus amigos, de los cuales no sabía de que habían muerto.- ¿Quieres que te cuente algo, Clyde?. Descubrí que mi vida no es más que una comedia, yo soy el "protagonista", al que le pasan por encima, que lo pisotean, que lo golpean, pero sigo riendo hasta que llegue el final de la obra. Y eso era algo que me gustaba hacer cuando animaba fiestas para Luan en "Negocios Graciosos"...Hasta que un día se produjo un horrible accidente, en el cual yo perdí el control del monociclo y caí sobre el cumpleañero y su familia. Siempre me fijaba que todo estuviera en orden, pero me di cuenta de que, tal vez, estoy maldito y por eso todo este Mundo está comenzando a arder y es algo tan...¿cómo es la palabra?. Oh, sí, irresistible.- Habló y aquellos recuerdos azotaron la mente del moreno.

- ¡No fue tu culpa!.- Comenzó a llorar éste.- ¡Fuimos los chicos y sobre todo yo los que te saboteamos el monociclo! ¡Queríamos arruinarte la vida porque te estaba yendo bien! ¡Lo siento, por favor, lo siento!.- Aquella rata cobarde comenzó a llorar a manos no poder contra el regazo de su amigo, de su "Hermano" quien lo miraba con frialdad e indiferencia.

Una sonrisa cruzó el rostro del albino al verlo llorar a su "Hermano", cayendo de rodillas y derramando lágrimas a más no poder. Respiró profundamente y de ahí le ayudó a ponerse de pie, pasando sus manos por el rostro del joven, bajando antes la navaja.

- Jejejeje, la verdad que fue algo cómico.- Sostuvo el chico y comenzó a reírse.

- Jajajajaja, sí, tienes razón, fue bastante gracioso el verte caer desde ese monociclo al piso. ¡Jajajajaja!.- Estalló Clyde en carcajadas.

Mientras que Zack llegaba hacia el Salón Comedor y se topaba con ambos amigos riéndose, no podía dar crédito a lo que estaba pasando en esos momentos.

("Arthas entering in Lordaeron", OST del "Warcraft III: The Reing of Chaos")

- Jajajajajaja, ¡jajajajaja!.- Lincoln le "superó" en esa "marea" y en aquel momento, dejó de reírse, sacó su navaja y se la clavó con fuerza contra el cuello a Clyde, quien sintió como la punta afilada atravesaba su carne para dar contra la vena yugular, provocando que Zack cayera al piso, aterrador.

- ¡Agh...Lincoln...¿Por qué?! ¡¿Por qué?!.- Preguntó el moreno, mientras que un torrente de su propia sangre lo iba ahogando y le costaba respirar.

- Je, una mierda como tú no merece morirse como los otros tres hijos de puta de tus lamebotas. Para eso me cercioré de ponerles un ácido que Lisa tenía guardado, uno que era capaz de destruir sus venas y arterias hasta que estallaran como piñatas por dentro.- Respondió Lincoln y lo agarró del peinado afro, llegando hasta arrancarle varios mechones.

- ¡Agh, no..no...por favor!.- Rogó Clyde por piedad.

- ¿De la misma manera en la que tú y los otros me jodieron mi trabajo en "Negocios Graciosos"?.- Preguntó el albino y lo estrelló la cabeza contra la mesa del Comedor, cuyo impacto fue fuerte pero lo dejó aturdido al peli negro.- ¿Por qué tan serio, Clyde? ¿Qué pasa?. Deberías sonreír.- Continuó y le metió la navaja en la boca, forzando a que hiciera aquella expresión facial, llegando hasta casi cortarle los bordes hasta soltarlo.

- ¡Te voy a denunciar con los "Black Live Matters"!.- Gritó aquel joven con lágrimas en los ojos.

- ¿En serio? ¿Te piensas que tú vales algo?. Tú no eres nada, solo eres mierda en el camino de los otros, un excremento que nadie recordará, solo lo lamento por tus padres que criaron a un hijo tan maldito como tú.- Se burló Lincoln y volvió a estrellarlo contra la mesa, quebrando sus lentes y llevando a que los cristales se enterraran en sus ojos.

- ¡AHHHHHHHHHHHHHHHHHH!.- Gritó Clyde del dolor.

- ¡Sí, sí, sí, sigue gritando, puto inútil, llorón, cobarde!.- Siguió Lincoln golpeándolo contra el mueble repetidas veces, cuyos impactos tiraban sus dientes, corría la sangre hasta el piso y podía oír como su nariz y la frente se iban quebrando como una sandía, quedando totalmente empapado por aquel líquido rojo.- Esa gente que, supuestamente defendía a los negros, no los veo ni ahora cuando echaron al actor que hizo de "Jack Un Ojo" y él mismo lo dijo: "Los Black Live Matters", al igual que todos los "SWJ" son un puto Cáncer que debe ser exterminado de una buena vez. Ustedes viven hablando de que "no deber haber racismo ni segregación", pero son tan basura como los mismos que, supuestamente dicen que luchan contra ellos. También nos tratan mal, traen censura, engaños y encima, después piden "respeto".- Sostuvo con frialdad, mirándolo a Clyde, quien estaba agonizando, sintiendo todo el "Veneno" que se merecía.- Una lástima que tú no estarás para verlos morir.- Finalizó y lo agarró, nuevamente, con fuerza para estrellarlo contra la mesa, quebrándole la cabeza, la cual reventó por semejantes golpes y, una vez que se sintió complacido, éste lo soltó y el cuerpo del moreno cayó al piso, sin vida y bajo un charco de sangre y materia gris.

Zack estaba en un rincón, abrazado a sus rodillas, llorando a más no poder y temblando. Lincoln fue hacia él, siendo observado por el pelirrojo, sobro al ver las manchas de sangre contra la pared, la mesa y el piso, así como los cuerpos sin vida de esas personas y aquel líquido sobre el rostro del albino. Éste se sentó al lado del muchacho y respiró profundamente.

- ¿Por...qué...Por qué lo hiciste, Lincoln?.- Preguntó Zack, temblando de pies a cabeza.

No hubo respuesta por un rato.

- Hay veces en las que debes quitar la "basura" del camino.- Respondió "metafóricamente", apoyando su mano en los hombros de su amigo.- Contigo no te voy a hacer daño, Zack, quédate tranquilo.- Le animó y éste se puso de pie para irse.- Espera.- Le detuvo a escasos pasos de la puerta, dándole un fuerte abrazo al pelirrojo.- Stella y tú, junto a mi abuelo y Arthur son las únicas personas que no me hicieron a un lado. Gracias, Zack, por haber sido el único que no me golpeó ni estuvo en ese sabotaje.- Le agradeció el albino al otro, quien no dijo nada, para después ver como le abría la puerta.- Adelante, puedes irte, no te pasará nada.- Le prometió éste y el chico se retiró de allí, en silencio.


("Arthas Ascention", OST del "Warcraft III: The Frozen Throne")

Una vez que Zack se retiró de la Casa Loud, Lincoln se quedó sentado contra la puerta, permaneciendo callado, en silencio, por un buen rato hasta que se puso de pie: La "Noche de la Premiere" era en un par de horas, así que se fue dirigiendo hacia la planta alta, en donde empleó los materiales de Luan para teñir su cabello, cambiando el suyo a un color verde oscuro. De ahí, el chico tomó el maquillaje y se comenzó a pintar los párpados de un color negro y sus labios les dio una "sonrisa" roja, estirando aquellas facciones para que "concordaran" a la perfección. Y, finalmente, el joven procedió con vestirse con aquel traje que Albert le había dejado como herencia, además de guardar el revólver y su tambor cargado con las balas, poniéndolo en el bolsillo de sus pantalones.

Se miró al espejo, el maquillaje se secó, dando aquella nueva "imagen", un nuevo Lincoln, un nuevo Yo tenía ante sus propios ojos. Pero, ¿ese era él? ¿Dónde estaba aquel albino que había sido de gran ayuda, que se preocupaba por los demás?. Se giró, pudo "verse así mismo, sentado en su cama, jugando con Bun-Bun cuando era un niño, conociendo a Clyde en el año 2005, pasando el rato con sus amigos en los videojuegos, yendo de campamento con su familia, entre otros tantos eventos que ahora pertenecían al Pasado. Y ahora, aquel nuevo "personaje" había entrado en escena, por lo que procedió con irse de allí y que el Mundo lo viera cómo era en esos momentos.

Bajó las escaleras, cerrando la puerta de su cuarto, "despidiéndose" de su antigua vida y de ahí pasó por el Salón Comedor, donde el cuerpo de Clyde había dado sus últimos estertores de vida, así como en el living, en el cual yacían sus amigos, muertos, pálidos y en cualquier momento se iniciaría el proceso de putrefacción, dando una señal de abandonar la zona antes de que algún curioso llamara a la Policía para arrestarlo. Salió de la casa y comenzó a caminar por la vereda con rumbo hacia el Centro, para el "Teatro de Royal Woods", pero antes, él tenía una última cosa que hacer antes de llegar a su destino final.

Una visita antes del "Gran Espectáculo".


Por su parte, todo estaba listo para la "Premiere", Arthur permanecía en la Plaza Central de Royal Woods junto a una enorme columna de manifestantes, ya algunos grupos iban llegando hacia el "Teatro", siendo pocos pero se temía de que fuera a salirse de control en cualquier momento. Zack volvía a su casa y la Familia Loud se hallaba lista para su "Noche de Estrellas y Fama", con excepción de Leni y Lucy, las cuales no decía nada al respecto, aún cuando se tomaron fotos, todas ellas, con Stonetalon y su equipo. Y por último, los dos Agentes del FBI iban a toda prisa, en su coche, para buscar a Lincoln cuanto antes.

El "Reloj" había marcado el comienzo de la "Hora Cero", una que cambiaría la Historia de todos allí reunidos y cuyos ecos harían temblar los mismos cimientos de la aquella Ciudad del Medio Oeste de EEUU.


Creo que muchos habrán ansiado este momento, desde el capítulo en el que Lincoln fue arrojado a un lado por Clyde y ahora, finalmente, ha llegado la tan ansiada y dulce muerte. Tal vez no sea la muerte más increíble, pero espero que con este capítulo deje satisfecho a todos ustedes, amigos.

Bueno, nos quedan solo dos capítulos, aún no pasa lo bueno, ahora se viene LO BUENO, en el sentido literal de la palabra, así que sigan agarrados bien fuerte del asiento, ya que esta semana iré terminando esta historia.

Nos estamos viendo. Mando saludos y agradecimientos para: Hisworld39, Alquimistaarcano77, Luffy Turner, J0nas Nagera, Banghg, Franco y Pupi, Deadly Ice 88, Lucasdiaz9000, Plagahood, RCurrent, Soldado Ruso 09/LeoneEpsilon, AnonimousReader98, LucasAbad0, andres888, Dark-Mask-Uzumaki, El Caballero de las Antorchas, Knight of The Wind, eltíorob95, Marcustine, Relm_Whitman, Luís Carlos, Ficlover93 y los demás.

Cuídense, amigos. Buen día Domingo de mi parte y también buen comienzo de semana para todos ustedes.

Próximo capítulo: "La caída"