Resumen: Diez años después, los antiguos problemas permanecen. Adrien siendo manipulado por su padre, Marinette esforzándose en su carrera, Luka sufriendo por sus errores del pasado y Kagami tratando de construir su futuro. Papillon aún sigue haciendo de las suyas.

Notas:

1) Los Personajes no me pertenecen, son propiedad de ZAG Heroes, y los créditos son de Thomas Astruc y su equipo.

2) Este fic está realizado sin fines de lucro, solo por diversión.

3) Puede contener Spoilers de lo que ha aparecido en la tercera temporada

BAS LES MASQUES

CAPÍTULO 27

Mansión Agreste

Al mismo tiempo

Gabriel estaba comenzando a sentirse desesperado. Escuchó en las noticias que el akuma y el sentimonstruo habían sido derrotados, pero Lila no había regresado para devolverle el Miraculous. ¿Qué le sucedía a esa mujer?

-Tengo un mal presentimiento de todo esto, monsieur- le dijo Nathalie.

-Estoy seguro de que todo estará bien- dijo él ajustándose las gafas y tratando de no pensar en ello- Ladybug y Chat Noir no son lo bastante brillantes como para deducir que nosotros tenemos algo que ver con…-

-CATACLYSME-

La pared de la mansión fue destruida por el poder de Chat Noir, y el héroe entró por el hueco que se acababa de formar, mirando amenazadoramente a Gabriel y Nathalie, sus ojos brillando de furia mientras que las dos personas en las que más había confiado en el mundo cuando era pequeño eran quienes lo habían traicionado y usado en más de una ocasión para lastimar a sus amigos. Y justo ahora su lady estaba (le dolía pensarlo) al borde de la muerte por su culpa.

Gabriel Agreste dio un paso atrás y levantó las manos en señal de paz mientras que Nathalie parecía ponerse en guardia.

-Chat Noir- dijo el hombre seriamente- ¿a qué se debe el honor?-

-No te hagas el idiota- dijo Chat Noir entre dientes- fuiste tú el que causaste todo el mal que ha sucedido en París en todos estos años. ¡Tú eres Papillon!-

El héroe vio que los dos se alarmaron, como si intentaran buscar una explicación para salir de ese problema, pero él no les daría la oportunidad.

-¿De qué hablas? Creo que estás…- dijo Gabriel.

Antes de que terminara su frase, Chat Noir golpeó el suelo de manera amenazante con su bastón, haciéndolos dar un paso atrás.

-¡No necesitas mentir, Lila Rossi ya confesó todo lo que hiciste!- dijo el héroe alzando la voz.

-Sabes bien que no puedes creer nada de lo que dice esa mentirosa- dijo Gabriel Agreste frunciendo el entrecejo, separándose de Nathalie y caminando hacia él. Chat Noir extendió su bastón para evitar que se acercara más.

-¡No te muevas, monstruo!- dijo el héroe entre dientes, empuñando su bastón dispuesto a atacar- vas a pagar lo que le ordenaste a Lila hacerle a Marinette-

Gabriel frunció el entrecejo mirando de reojo a Nathalie, y de pronto sonrió. Chat Noir supo exactamente que era la que eso significaba. Sin siquiera volverse a mirar, hizo girar su bastón para golpear la mano de Nathalie mientras que ésta se estaba colocando el broche del Pavo Real en el pecho. El golpe hizo que el Miraculous cayera al suelo a sus pies.

-Duusu, trans… aaaarrrgg- gimió Nathalie tras el golpe del bastón de Chat Noir en su mano.

-Ni siquiera lo intentes- siseó el héroe entrecerrando los ojos. Se inclinó al suelo para recoger el Miraculous, tomándolo sin quitar la mirada de sus dos enemigos.

-Chat Noir, estoy seguro de que todo es un grave malentendido. Podemos hablar de esto, no es necesario que…- comenzó a decir Gabriel.

-¡CALLA!- gritó Chat Noir, olvidándose por un momento de su bastón, caminando hacia él y tomándolo de la camisa, levantándolo unos centímetros del suelo a pesar de que ambos eran de la misma estatura- ¡YA ESTOY HARTO DE TUS MENTIRAS!-

La asistente se llevó las manos a la boca al ver a Chat Noir empujar a Gabriel Agreste contra el retrato de Emilie.

-¡Alto, no tienes que…!- comenzó a decir Nathalie.

Gabriel abrió los ojos desmesuradamente por un momento, sorprendido de la repentina agresividad del héroe, pero volvió a sonreír, poniendo sus manos sobre las de él para que lo soltara. Las manos de Chat Noir no se movieron ni un milímetro, apretando las solapas de su horrible saco mientras lo mantenía sobre el suelo.

-Claro, Chat Noir, ¿realmente te crees tan valiente? ¡Mírate nada más! Estás atacando civiles con tus superpoderes- dijo Gabriel.

Chat Noir lo empujó contra el retrato y lo soltó, dando un paso atrás sin dejar de mirarlo molesto.

-Mira quién lo dice- siseó Chat Noir entrecerrando los ojos- el hombre que pasó los últimos diez años atacando a civiles inocentes y manipulando sus sentimientos para convertirlos en monstruos. ¿Y todo para qué? Para robar un par de joyas a dos adolescentes-

-Para usarlo para traer de vuelta a mi esposa- dijo Gabriel, y Chat Noir abrió los ojos por un momento, para después mirarlo con desprecio.

-¿Qué? No puedes…- dijo el héroe saliendo rápidamente de su sorpresa- ¡hay un precio a pagar si lo pides! Alguien más debería morir en su sitio. Ella- señaló a Nathalie- o tu propio hijo…-

-¿Y crees que alguien más que Emilie me importa?- dijo Gabriel haciendo una expresión de desprecio que encendió la furia en el corazón del héroe- lo único que quiero es a ella de…-

PAFF

Chat Noir le dio un puñetazo en la cara que lo hizo caer al suelo sentado. Casi pudo escuchar la mandíbula del hombre romperse, pero no le importó. No podía creer que su padre le estaba diciendo que no le importaba.

-¿CÓMO TE ATREVES?- gritó Chat Noir. Casi al mismo tiempo Viperion y Ryuuko entraron por el hueco que su poder había hecho y cayeron a su lado. El héroe puso su mano en el hombro de Chat Noir.

-Ya es suficiente, Chat Noir- dijo Viperion seriamente- sé que estás muy molesto y con bastante razón, pero esta no es la manera de solucionar el problema-

-Pero él fue el que… Marinette…-

-Golpear a este hombre no le va a ayudar a nadie- dijo Viperion mirándolo a los ojos- y sabes que a Ladybug no le gustaría esto-

Chat Noir suspiró derrotado, sabiendo que su compañero tenía razón, y asintió seriamente mientras que Ryuuko los ayudaba a sacar a Gabriel y a Nathalie de la mansión. La policía ya estaba esperándolos ahí, alertados por la presencia de los héroes, y éstos los entregaron de la misma manera en que habían hecho con Lila Rossi.

-Ve con ella- susurró Viperion en su oído mientras que los héroes observaban atentamente a la policía llevándose consigo a los dos villanos- Marinette te necesita, Adrien-

Chat Noir se volvió hacia él confundido, pero Viperion y Ryuuko le sonrieron tristemente. Parecía que ambos sabían su secreto después de lo que había sucedido ese día, pero eso no era importante en ese momento. Chat Noir asintió seriamente y se apresuró de regreso al hospital.

Viperion y Ryuuko se miraron entre sí y suspiraron. La pelea se había terminado, pero el camino apenas comenzaba, al menos para Adrien.

x-x-x

Hospital Hôtel-Dieu

Al día siguiente

Después de detransformarse y recibir un sermón de parte de Tikki y Plagg por su imprudencia, Adrien regresó al hospital y no se separó del lado de Marinette. Los médicos la habían estabilizado, cubriéndola con una manta térmica y algunas lámparas para mantenerla caliente. También redujeron la fractura, limpiaron las heridas y colocaron una bota de yeso para inmovilizarla, pero la falta de respuesta de la chica durante todo el proceso les preocupó.

Los padres de Marinette se fueron a descansar un rato mientras que Adrien se quedaba con ella. La chica parecía estar durmiendo sobre sábanas limpias, con una máscara de oxígeno en su nariz y boca que despedía un vapor blanco. Su piel seguía estando fría a pesar de la manta caliente y las lámparas.

-Ma lady- dijo Adrien tomando su mano y acercándola a su rostro- lo siento tanto… tardé demasiado en llegar a tu lado…-

Tikki iba a decir algo para tratar de consolar a Adrien, pero Plagg le puso una mano en el hombro y sacudió la cabeza. Ambos subieron a lo alto de la máquina que estaba a un lado de Marinette y esperaron en silencio.

"Todo esto es mi culpa…", dijo él "si hubiera llegado primero a ella…"

Adrien besó la mano de Marinette, sintiendo su piel fría contra sus labios. Sacudió la cabeza. No debía pensar en eso, tenía que pensar que estaría bien. Tenía que confiar en ella.

-Tienes que estar bien- dijo él en voz baja- no podemos… no puedo hacer esto sin ti-

Silencio. Lo único se escuchaba el ritmo del corazón de Marinette en el monitor. Su respiración ya era visible pero rápida y profunda. Adrien acarició su mejilla con su dedo índice.

-Por favor, bugginette- susurró él- por favor quédate conmigo-

Nuevamente sin respuesta. Adrien respiró hondo. Tenía que tener paciencia. Quizá no sería ese día, pero seguramente al siguiente despertaría, ¿verdad? Ella le había prometido que estarían juntos; Marinette no lo dejaría.

-¿Monsieur Agreste?- dijo una voz detrás de él. Adrien se volvió y vio que se trataba del médico que llevaba el caso de la chica.

-¿Sí?- dijo él frotándose los ojos. No había llorado aún, pero sus ojos seguían estando húmedos- ¿tiene noticias?-

-Me temo que sí- dijo el médico, haciendo que su corazón se le cayera a los pies- mademoiselle Dupain-Cheng llegó en muy malas condiciones. Sabemos que soportó hipotermia por varios minutos, lo cual nunca es bueno. Su cuerpo está muy lastimado por la hipotermia, y su cerebro… digamos que no sabemos si podrá despertar algún día. Y si lo hace, quizá no sea como antes. Lo lamento-

Los ojos de Adrien se llenaron de lágrimas de impotencia. Eso no podía estarle pasando a su Lady. Dos días antes habían estado juntos aún haciendo planes para el futuro, y ahora el médico le había dicho que era probable que Marinette no formara parte de él.

El hombre lo dejó solo y Adrien se volvió a dejar caer en la silla junto a ella, jugando con su anillo nerviosamente mientras se quebraba y finalmente comenzaba a llorar.

-Marinette…- dijo él entre sollozos, dejándose caer en su regazo- por favor… no quiero perderte, ma princesse…-

Plagg y Tikki lo miraron llenos de pena, sobre todo la kwami, quien temía que fuera a perder a su querida portadora. Plagg le dio unas palmaditas en la espalda antes de flotar hacia su cachorro para tratar de consolarlo también.

-Ya… aún no es la última palabra, chico- dijo el kwami negro poniendo su mano en la frente de Adrien- sabes bien que cuando se trata de ella, la coccinelle jamás se rinde. Sabes bien que siempre dice que para todo problema hay una solución-

Adrien levantó la mirada, mirando alternadamente a Tikki y Plagg. Tenían razón, había una manera de hacerlo, pero a ninguno de los kwamis le gustaría. Se incorporó y miró su anillo. Plagg alzó una ceja sin entender el cambio de ánimo del chico, pero Tikki lo captó enseguida.

-¡No!- dijo la kwami- ni siquiera lo consideres, Adrien-

Adrien no respondió, mantuvo su vista en su Miraculous. Plagg pasó su mirada de su portador a Tikki sin entender.

-¿Qué?- dijo Plagg mirándolos alternadamente.

-Adrien está considerando pedir el deseo…- dijo Tikki.

-¿Qué cosa?¡NO!- dijo Plagg plantándose frente a Adrien frunciendo el entrecejo y sacudiendo la cabeza, visiblemente asustado- ¡Adrien, no puedes hacer eso!-

Adrien se volvió hacia ellos, limpiándose las lágrimas de sus ojos con la manga de su camisa. Frunció el entrecejo. Sabía bien que ambos kwamis querían a Marinette tanto como él. ¿Porqué decían eso? ¿Porqué no lo dejaban?

-¿Porqué no puedo hacerlo?- dijo Adrien con voz quebrada, soltando la mano de Marinette y volviéndose hacia los kwamis- no… no quiero que muera…-

-Sabes que ese deseo tiene un precio terrible para mantener el equilibrio del universo, cachorro- dijo Plagg seriamente- es impredecible. Y si no eres tú quien lo pague, alguien más va a perder a la persona que ama. ¿Crees que Marinette querría que alguien más muriera en su lugar?-

El chico sacudió la cabeza. Sabía muy bien la respuesta a esa pregunta, y era que Marinette jamás permitiría que alguien más se sacrificara por ella. Marinette era valiente y no tendría miedo a morir si podía salvar a alguien. Eso era una de las cualidades que más amaba de ella: era valiente.

-Pero… no quiero perderla…- dijo Adrien.

-Marinette te dio su Miraculous porque confiaba en ti- dijo Tikki con paciencia, a pesar de que se sentía tan desesperada como él- eres la única persona en la confía; no traiciones su confianza, porque si pides ese deseo, no serás mucho mejor que Papillon-

Adrien se cubrió la boca con una mano para ahogar un sollozo, dejándose caer de nuevo sobre el regazo de la chica.

-Tienen… tienen razón, ella no querría que hiciera esto…- dijo él entre sollozos- lo siento…-

Los kwamis se miraron entre sí, y flotaron hacia él para intentar consolarlo. Ojalá pudieran hacer algo más para ayudar, pero sabían que todo lo que podían hacer era esperar. Y si alguien sabía sobre esperar, eran los kwamis.

x-x-x

Una semana después

Adrien alisó las sábanas de la cama con su mano con cuidado. En la última semana apenas se había separado de Marinette. No había comido ni dormido bien, no se había afeitado y apenas se dio una ducha esa mañana porque Alya lo sacó entre patadas y amenazas del hospital.

A pesar de lo que habían dicho los médicos el segundo día, Marinette había mejorado un poco. Su respiración se había normalizado conforme pasaban los días gracias a los medicamentos, su piel había finalmente entrado en calor y Adrien había notado algunos movimientos en sus manos que la enfermera calificó de espasmos involuntarios y no una señal de que despertaría, pero que lo llenaban de esperanza.

-Salut, ma lady. Otra vez soy yo- dijo Adrien tomando su mano- no quería dejarte, pero Alya amenazó con sedarme y pedirle a una enfermera que me diera un baño de esponja si no me iba a casa a duchar y cambiar, así que entenderás porqué tuve ir que tomar esa ducha. Sabes tan bien como yo que Alya es bastante capaz de hacer eso-

Adrien rió en voz baja y respiró hondo tratando de contener las lágrimas.

-Te extraño, Marinette- dijo él después de una pausa- espero que regreses pronto, no menos porque Kagami y Luka están insoportablemente enamorados. Deberías verlos. Y Sebastien está muy enojado porque no lo dejaron entrar a verte, pero te envió unas flores y un dibujo-

Silencio, solamente sintió un espasmo en sus manos, como si Marinette quisiera cerrarla alrededor de la suya. Adrien no se esperanzó: ya había ocurrido antes durante la semana y se había visto decepcionado.

-Y prepárate psicológicamente, porque Alya está furiosa contigo por preocuparla así. Tuvo algunas contracciones por el susto pero fue una falsa alarma- continuó Adrien- tus papás también están muy preocupados, y yo… te necesito de regreso…-

La mano de Marinette se cerró alrededor de la suya, y su pierna sana se movió un poco. Esta vez Adrien estuvo seguro de que no había sido su imaginación. La mano de Marinette no se relajó, sino siguió cerrada alrededor de la suya.

-¿Ma lady?- dijo él en un susurro.

El rostro de Marinette hizo una mueca de dolor mientras encogía los hombros, y finalmente movió su cabeza hacia él.

-Marinette…- insistió Adrien.

-Mmm…- dijo ella con voz ronca, haciendo que el corazón del chico saltara de emoción- duele…-

El chico parpadeó y se levantó para oprimir el comunicador para llamar a la enfermera. No lo alcanzó porque Marinette seguía aferrada a su mano.

-Lo sé, ma lady, llamaré inmediatamente a la enfermera para que venga a darte tu medicamento- dijo Adrien un susurro sin soltar su mano.

-¿Adrien?- dijo ella con voz ronca, apretando más su mano alrededor de la suya y finalmente abriendo los ojos. Una oleada de alivio lo recorrió por completo al ver esos hermosos ojos azules que tanto adoraba. Tenía ganas de lanzarse sobre ella y abrazarla hasta el infinito, pero se contuvo pensando en que seguramente estaría confundida.

-Sí, soy yo- dijo él chico tan aliviado que sus ojos se humedecieron. ¡Su Lady estaba despertando y lo recordaba!

-¿Qué pasó?- preguntó ella después de aclarar su garganta, mirándose a sí misma y mirando a su alrededor. Marinette tardó unos segundos en entender donde estaba y en recordar lo último que recordaba- Adrien, Lila fue la que…-

-Lo sé- la interrumpió él- Lila estaba trabajando para Papillon. No te preocupes, ya está todo resuelto. Te explicaré todo pero primero, ¿tienes sed?-

Marinette lo miró confundida, pero asintió levemente al sentir su boca seca y sus labios partidos. Adrien tomó un vaso de agua con una pajilla, y la acercó a sus labios. La chica bebió casi todo su contenido rápidamente.

-Hey, tranquila- dijo Adrien deteniéndola- el doctor dijo que tenías que tomarlo con calma, no has comido en toda la semana-

La chica respiró hondo y cerró los ojos, volviendo a apoyar su cabeza en la almohada. Sentía todo su cuerpo entumido y adolorido, sobre todo un dolor punzante proveniente de su pierna, pero estaba aliviada de ver a Adrien con ella.

-Gracias- dijo ella con una leve sonrisa- sabía que vendrías…-

Adrien hizo un puchero y con cuidado la abrazó por la cintura, apoyando su cabeza en el abdomen de ella. Llevaba toda la semana rogándole que estuviera bien, y ahora se sentía más aliviado de lo que podía describir. Un sollozo escapó sus labios, y sintió una de las manos de la chica sobre su cabello.

Una vez que se calmó y por insistencia de Marinette, Adrien comenzó a explicarle todo lo que había sucedido, sobre cómo habían vencido al akuma y el sentimonstruo, cómo la habían rescatado, atrapado a Lila, su confesión para salvarse de la culpa, el episodio en la mansión Agreste y lo sucedido en los últimos días, sobre todo las amenazas de Alya en su contra.

-Lo siento, chaton- dijo Marinette cuando finalmente terminó su relato.

-¿Porqué lo sientes?- dijo Adrien confundido- no hiciste nada malo-

-No estuvo contigo cuando enfrentaste a Papillon- dijo ella levantando su brazo y acariciando su rostro- y era… era tu padre. En serio, lo siento tanto-

-No lo sientas- dijo él encogiendo los hombros- dices "enfrentar" a Papillon, pero eso suena mucho más heroico de lo que realmente es. Además, Viperion y Ryuuko fueron a asegurarse de que no hiciera una estupidez-

Marinette volvió a sonreír cansadamente, pasando sus dedos por la barba crecida de Adrien antes de retirar su mano y sacudir la cabeza.

-No me gusta esto- dijo ella en voz baja guiñándole el ojo- te ves más guapo cuando estás afeitado-

-A mí tampoco me gusta verte aquí, ma lady, y aquí estamos- dijo él sin sonreír, acercándose a ella y besando su frente- me diste el peor susto de mi vida. No vuelvas a hacerme esto nunca, no creo poder soportarlo de nuevo-

La chica cerró los ojos y respiró hondo, volviendo a apoyar su cabeza en la almohada detrás de ella. La frecuencia de su corazón comenzó a acelerarse, y Adrien entrecerró los ojos.

-Te duele, ¿verdad?-

-No, claro que no-

-No me engañas- dijo Adrien- tienes la pierna rota. Llevo una semana escuchando a los médicos, y dijeron que cuando se acelera tu corazón es porque te duele-

-No es eso- dijo Marinette obstinadamente- me emociono porque estás aquí-

-Buen intento, pero no me engañas- dijo él- voy a llamar a la enfermera para que te de algo para el dolor, pero te va a dar un poco de sueño-

-Entonces, no lo quiero- dijo ella.

-Marinette…-

-Por favor, chaton-

-El dolor va a ser peor si lo dejas así- dijo Adrien. Él no estaba seguro de que eso sucedería, pero no iba a tolerar que su Lady sintiera dolor si podía hacer algo- por favor, Marinette-

La chica suspiró resignada.

-Bieeeeen…- dijo ella rodando los ojos antes de volver a sonreír- con la condición de que te vayas a tu casa a afeitarte mientras que estoy dormida-

-Tus deseos son órdenes, bugginette- dijo Adrien sonriendo también mientras que alcanzaba el botón para llamar a la enfermera.

-¿Sí?- dijo una voz femenina a través del intercomunicador.

-Marinette está despierta y tiene dolor- dijo Adrien.

-Voy inmediatamente- respondió la enfermera.

Adrien ayudó a Marinette a acomodar su cabello para que no la molestara, y se quedó sentado en el borde de la cama acariciando su cabello hasta que la enfermera llegó con una pequeña bandeja llevando los medicamentos.

-¿Ya despierta, chérie?- dijo la enfermera en un tono maternal- estoy segura de que le hiciste el día a este chico-

Marinette volvió sus ojos a Adrien, quien sonreía apenado mientras que la enfermera administraba el medicamento.

-Listo. Tardará unos segundos en hacer efecto- dijo la enfermera antes de salir.

-Nos vemos en un rato, ma lady-

Marinette iba a hacer un chiste sobre que no quería verlo tan hirsuto cuando despertara, pero solamente pudo asentir cansadamente mientras sentía que la conciencia se le escapaba. Cuando vio que estaba dormida, Adrien volvió a besarla, esta vez en la mejilla, y llamó a los Dupain-Cheng para decirles lo que había sucedido.

-Nos veremos cuando despiertes, ma lady- dijo Adrien con sus ojos llenos de lágrimas, esta vez de alivio.

x-x-x

CONTINUARÁ…

¡Hola a todos! ¿Qué dijeron? Casi maté a Marinette, pero no podíamos permitir eso. Tengo que admitir que escribir este capítulo me hizo llorar. El próximo capítulo ya es el último. Wow, esto pasó rápido, pero porque actualicé mucho más rápido que de costumbre. Muchas gracias a todos por seguir leyendo y por sus reviews. Nos leemos pronto.

Abby L.