Ustedes lo aman, yo también y era obvio que tendría su momento.En este mini spin off ubicado en el capitulo 5 se mostrará el porqué del rápido cariño de Bobby a Mikasa.¡Disfruten!


Levi sabía que los husky siberiano solían escaparse en ocasiones, por ende, que no se le hacía raro u extraño que su cachorro no fuera la excepción. Al final de cuentas, lo terminaba encontrando.

Bobby por su aparte además de hacerlo por mero instinto de raza, lo hacía para buscar a su dueño. Al estar tan acostumbrado a su presencia, era raro para él no verlo cerca. Aquel día donde Levi permaneció un poco más tarde en el trabajo, decidió ir en su búsqueda. Ya sabía sus horarios así que si se tardaba, iba tras él.

Y ahí se encontraba, escapándose de la gran casa por un agujero en la cerca trasera del cual ningún miembro de la familia se había dado cuenta hasta ahora, para su suerte.

Olfateaba cada rincón de las aceras tratando de encontrar alguna pista que lo llevara hacia destino mas lamentablemente no fue así. El tiempo pasó y pasó hasta que la oscuridad de la noche adornó la ciudad.

El pequeño can giró su cabecita de un lado a otro buscando el camino de regreso a casa sin embargo, falló. Esta vez se alejó más de lo usual. Soltando pequeños sollozos y con su cuerpecito temblando debido al frio nocturno, se acostó en un rincón. Aquella situación le hizo recordar lo ocurrido un año atrás. Era mucho más pequeñito y estaba solito en una vieja caja en una calle solitaria, hasta que, como si fuera un milagro, Levi lo encontró y cuidó hasta el día de hoy.

Su gimoteo aumentó al imaginarse el hecho de no volver a verlo nunca más.

—¿Estas bien, amiguito? —levantó sus ojitos al escuchar una dulce voz—. ¿Por qué estás aquí solito?

Asustado, retrocedió cautelosamente unos pasos cuando la chica estiró su brazo hacia su cuerpo,

—Tranquilo, no te hare daño —dijo de una manera suave y tranquila—. Mi nombre es Mikasa, quiero ayudaré.

Aún dudoso, salió lentamente de su escondite acercándose a esa extraña persona. Soltó un ladrido en el momento en que ella lo cargó pero la chica por nombre Mikasa no se asustó en lo absoluto y lo acarició cariñosamente.

—Me pregunto cómo llegaste aquí. Según tu placa, pareces tener dueño —Comentó—. Bobby, ¿eh?

Él ladró por instinto, como si fuera una afirmación.

La muchacha preguntó a varios transeúntes si conocían o si les pertenecía el perrito. Al nadie darle una respuesta afirmativa, decidió que la mejor opción era llevarlo a su pieza y colocar una foto en algún grupo de animales extraviados de internet. No sabía si la señorita Kuchel permitiría animales en aquel lugar, pero parecía ser una persona comprensiva tal vez comprendería si le explicaba.

Grande fue su sorpresa al encontrarse con el enano de sus pesadillas en la entrada y esta lo fue mucho más cuando sintió al cachorrito removerse y saltar de sus brazos para dirigirse corriendo a los de él.

Sonrió en su interior al ver lo adorable que lucía Bobby en los brazos de su cuidador. Parecía muy feliz de volver a casa.

—Lo encontré cerca de mi trabajo llorando —dijo con tono indiferente—. Deberías ser más precavido, aún es muy pequeño.

Bobby observaba confundido como la chica que lo salvo y su amo hablaban, tembló un poquito al sentir la tensión del ambiente.

Se puso triste cuando la joven se acercó a despedirse. Parecería loco pero quería Mikasa. Y era totalmente justo, porque lo rescató y no lo ignoró como el resto de personas. Tal y como había hecho Levi poco tiempo atrás.


Y con esto se concluye este fanfic. Dios, no puedo creer ya han pasado cuatro meses desde que la empecé ¡cuatro!

Me siento muy agradecida por el apoyo que le dieron a esta temática y por lo bellos comentarios que me dejaban al fanfic y a mi los cuales fueron los que me ayudaron a seguir escribiendo sin parar hasta el final.

Espero de todo corazón que les haya gustado.

De igual manera me gustaría leer sus comentarios al respecto ya sean críticas para mejorar, su opinión acerca de la historia en general y el final.

En fin, espero leernos en un próximo fanfic de esta bella OTP.

Las quiere con todo su kokoro.

Val.