Fic Castiel 23

- vas a cooperar? - Dean grito a la bruja con enojo obteniendo solo silencio y miedo.

- escucha, si cooperas te dejaremos libre - Sam dijo - te doy mi palabra - los demás se le quedaron viendo como si estuviera loco por lo que estaba diciendo. - que? Una novata no puede hacer nada contra un ángel, un arcángel y dos cazadores - Sam se encogió de hombros.

- está bien. Ya me harté - dijo Gabriel mientras se acercaba a la novata. - vas a ayudarme a solucionar mi problema, lo quieras o no - dijo muy amenazantemente colocando su espada en la garganta de la bruja y cortando muy poco hasta que la sangre se hizo presente. La novata al sentir un dolor punzante, se asustó y grito.

- está bien, está bien. Los ayudare. Solo no me hagan daño, por favor -

- quién lo diría. Una bruja cobarde - Dean se rio

- vasta Dean, la vas a asustar mas - contestó Castiel con acara seria

- la estas defendiendo después de todo lo que te hizo pasar? - Dean se sorprendió

- no sabía que los ángeles fueran tan amenazantes - la novata hablo

- no tienes idea que cuan tan amenazante puedo ser - Gabriel dijo extendiendo sus alas por instinto.

- te verías más amenazante si no te faltaran plumas - la novata dijo obteniendo una mirada del arcángel aún más molesta - pero lo puedo arreglar. Solo necesito que me suelten las manos. – la novata agregó rápidamente.

- y así sin más vas a cooperar? - Sam pregunto un poco confundido. Por lo general los enemigos se suelen resistir y esperan a que sus compañeros los rescaten, o resisten la tortura hasta que puedan idear un plan. O tal vez la novata no tiene mucho poder y simplemente tiene miedo.

- escuchen. Yo no tengo muy buena relación con las demás brujas. Solo me utilizan para cosas sin importancia. Y lo más seguro es que no vengan en mi rescate. Así que si después de que los ayude van a terminar con ellas, acepto. Los ayudare. - dijo la novata con enojo en su rostro. Era verdad lo que decía. O al menos lo notaron Castiel y Gabriel.

- cómo sabemos que nos lanzaras un hechizo a nosotros cuando te liberemos las manos - Dean razonó.

- les doy mi palabra. Si no, el arcángel puede usar el mismo collar que le di para mandarme con las demás brujas. - la lógica de la novata era muy buena. Así que se tomaron unos minutos para pensarlo entre los cuatro teniendo la decisión de hacerlo. Una vez que le liberaron las manos, Sam y Dean estaban a sus lados por si tramaba alguna cosa para escapar. - bien. Ahora voy a restaurar las plumas faltantes. Quien será el primero? -

- espera, vas a hacer que crezcan las plumas primero? - Castiel pregunto un poco alegre de que en verdad pudiera hacer eso. Era un poco humillante dejar que vieran sus alas de esa forma.

- si hago que desaparcan sus alas en ese estado en el que están, a si se quedaran sin importar cuanta gracia tengan. No se podrán restaurar. - la bruja explico - tómenlo como un regalo. Pero si no quieren, a si las puedo dejar - Castiel y Gabriel se miraron por unos segundos sin decir una palabra.

- la decisión es de ustedes chicos - Sam los saco de su mar de pensamientos.

- está bien. No sabía que les tenías tanto rencor a tus compañeras - Gabriel dijo un poco sorprendido.

- muy bien. Entonces párate en frente de mi - la novata dijo mientras Gabriel obedecía. - acércate a mí y date la vuelta - Gabriel lo pensó un poco y se movió muy lentamente sin dejarla de mirar por encima de uno de sus hombros. La novata levanto las manos y extendió una de las alas hacinado que Gabriel se alterara y gritara mientras se aleaba.

- qué crees que estás haciendo!? - Gabriel dijo mirándola horrorizado poniendo a los demás en alerta.

- ammm…. Arreglando tu ala? - la novata dijo como si fuera lo más obvio del mundo. - acaso te lastime o algo así? - la chica lo miró y después le mostro una sonrisa - acaso los ángeles tienen alas sensibles? - se rio mucho más dejando cada vez más molesto a Gabriel. Sam y Dean recordaron que ellos no se dejaban tocar por nadie más que no sean ellos.

- tienes que hacer eso? - Castiel pregunto.

- a menos de que quieras plumas nuevas, si. –

- escuchen chicos. Deberían de hacer esto. Es su única oportunidad - Sam animo a sus amigos sabiendo todo lo que les incomodaban esas cosas -

- Cassy, te sedo mi lugar. Te daré el privilegio de ser el primero en ser restaurado - Gabriel se inclinó como en una reverencia burlándose de él.

- estas bromeando? - Castiel se puso a la defensiva

- acaso me he perdido de algo que no sepa? - la novata hablo

- cállate! - los ángeles gritaron al mismo tiempo dejando a los demás un poco sorprendidos. Dean salió de la habitación para hablar con Castiel para convencerlo que de lo hiciera. Al mismo tiempo que Sam lo hizo con Gabriel dentro de la habitación. Ambas parejas regresaron después de una larga charla y Castiel tuvo el valor de ser el primero ya que Gabriel se acobardo en el ultimo momento.

- si te atreves a hacerle algún daño o incluso a sacar una de sus plumas, te acabare en ese mismo momento. - Dean amenazo cuando la novata alzó sus manos para tocarlo. Lo cierto, es que Dean le prometió a Castiel que vigilaría de cerca a la bruja mientras hacia su trabajo para que tuviera más confianza y terminara más rápido su trabajo. La novata torció los ojos.

- no le aré daño. Ni siquiera sentirá dolor alguno. Pero necesito que liberen mis piernas -

- olvídalo - Dean gruño

- no puedo alcanzar las partes calvas de arriba de la ala si estoy sentada. A menos que le órdenes a tu mascota que se siente en mis piernas - la novata se rio

- es muy tentador debido a lo sexy que eres cariño, pero yo paso - Gabriel dijo - Dean déjala libre. Yo cuidare la puerta mientras Sam y tú la vigilan de cerca.

- muy sabio tu amigo chico. Aunque debo decir, que por tu tamaño, podría hacerlo sentada sin ningún problema jajaja - la novata se rio mientras Gabriel ponía cara de pocos amigos. Los chicos la liberaron después de unas cuantas amenazas más. La bruja se levantó y se acercó a Castiel. El ángel estaba muy tenso como si fuera una estatua esperando el primer contacto físico con la chica. Mantenía sus ojos cerrados y sus puños apretados muy fuertemente ya que nunca se había dejado tocar más que por Gabriel, Sam y Dean. Entonces ocurrió. Las manos de la bruja se posaron en el primer parche calvo en la parte de arriba de sus alas en donde se encontraba la articulación o codo de su ala, dando un gran espasmo involuntario que notoriamente todos vieron. - tranquilo angelito. Estas muy tenso - la novata alejo sus manos debido al movimiento colocándolas nuevamente pero más despacio.