Edward acomodaba sus cabellos en el baño mientras ella se negaba a verse al espejo.

Se sentía aterrorizada. No quería enfrentar la realidad que estaba a minutos de colisionar con su vida.

Era su primer día de clases luego del receso de invierno.

- ¿Segura que quieres ir? - le susurró su madre. - Los primeros días son lentos. Quizás te conviene descansar.

- Iré. - insistió tomando su mochila.

- Estoy listo. - el cobrizo apareció luciendo realmente atractivo con esa sonrisa torcida.

- Vayan con cuidado. No manejes rápido.

- Yo la cuidaré. No se preocupe Señora Swan.

Bella rodó los ojos. Notaba su entusiasmo por volver a la escuela. Y como no, si él era el rey de ese maldito lugar.

- Estaba pensando en ser yo él que maneje. - le comentó casual mientras subía su bicicleta a la camioneta, la usaría para ir después de clases al restaurante. - Tú puedes descansar mientras vamos.

- No. - gruñó. - Es mi camioneta. Si quieres manejar ve por tu moto. Hace mucho tiempo que la dejaste abandonada.

- Era una sugerencia. - rio con buen humor.

- Pareces muy alegre para ser tu primer día de clases. - comentó Bella subiendo a la camioneta.

- La escuela no es tan jodida los primeros días. - Edward se encogió de hombros relajado.

- Será un año diferente para ti así que si puede ser jodida los primeros días.

- Exageras, lo único diferente será salir del equipo de americano.

- ¿No te preocupa la reacción del equipo cuando renuncies? Tienes que hacerlo pronto.

Edward torció el gesto al escucharla.

- Me preocupan más mis horarios. Estudiar y trabajar será difícil.

- A eso debes agregarle un bebé dentro de unos meses. Es mejor acostumbrarnos a vivir agotados.

- Imagino que si. - suspiró él mirando el bosque a través de la ventana.

- ¿Y has pensado cómo se lo dirás a tus amigos? - le preguntó curiosa.

Edward se encogió de hombros poco interesado.

- Les dire cuando sienta que es correcto, no tengo un plan. - admitió. - Además no les debo explicaciones a esos idiotas. - agregó con amargura.

- Esos idiotas besan el piso por donde caminas. - se burló. - No puedo imaginar su reacción.

- Bueno la verás pronto. Quizás no les importe...

- Serás la comidilla de toda la escuela, bueno yo también pero yo llevo meses siéndolo así que ya se vivir con ello pero ¿tú?

- ¡Hey! En la escuela también hablan de mí todo el tiempo y no me afecta.

- Si pero dicen tonterías sobre tu aspecto o tus acciones. Esta vez dirán que te acostaste con la sabelotodo de la escuela y que serás papá lo que en términos adolescentes significa que jodiste tu vida. Llega a ser molesto escuchar todos los días sus críticas a tu vida.

- No me importa lo que digan. - se encogió de hombros otra vez.

- Bueno. - suspiró mirándolo. - Espero que puedas lidiar con ello.

- Tú también volverás a ser la comidilla de todos.

- Ya lo fui por meses, me da igual serlo unos meses más.

- ¿Cual crees que sea la reacción de tus amigos?

- Angela lo sabe. - le recordó mirándolo molesta. - Tú le dijiste. Y bueno no tengo muchos amigos así que no hay muchas opiniones que me importen en esta escuela.

Edward se quedó en silencio. Todo el buen humor que antes parecía desbordarlo había desaparecido. Su frente estaba arrugada y miraba por la ventana molesto.

- ¿Derek sabe del bebé? - antes de que hiciera una respuesta sarcástica se apuró en agregar. - Sabe que soy su papá.

- No. - admitió sin lugar a dudas.

- ¿Qué? ¿Por qué no? Creía que era tu mejor amigo.

- No le he dicho a nadie. - le recordó. - Si alguien se entero fue por ti, no por mi.

- ¿Tanta vergüenza te da que sea mi bebé? ¿En serio es tan detestable?

Bella se sorprendió por sus palabras.

- No. - gruñó completamente indignada. - Nunca dije eso.

- Odias que yo sea el padre.

- ¿Tendremos esta conversación camino a la escuela?

Edward se calló.

Como había planeado; eran los primeros y únicos en la escuela. Bella se estacionó sintiéndose aliviada de que ese viaje hubiera acabado.

En silencio entraron a la escuela para recoger sus horarios, ya había una pequeña cola con los nuevos alumnos. Bella suspiró mirándolos, ya todos tenían su vista fija en su vientre. Odiaba ser el centro de atención.

- ¿Masen? - una voz llamó desde el fondo del pasillo. Uno de los gorilas que eran amigos de Edward se acercó a la fila. - ¿Qué haces aquí el primer día?

Edward volteó saludó a su amigo con ese apretón de manos que los del equipo de fútbol americano usaban.

- Quiero hacer las cosas bien este año. - contestó simple.

Su amigo rió al escucharlo. Bella no podía adivinar quien era ya que desde que escuchó la voz se había concentrado en ver hacia adelante sin fijarse en el recién llegado.

- Ah. Ya veo. - rió cómplice. - Imagino que Tanya no estará feliz cuando te vea con alguna de estas nuevas.

- No me refería a las chicas, Liam. - admitió pero antes que pudiera decir algo más apareció otro gorila más y la conversación siguió.

Bella fingió no escuchar lo que decían mientras acariciaba su vientre hasta que tomó su horario de la señora Cooper.

Curiosa revisó sus salones y agradeció que todas fueran en edificios contiguos así no tendría que caminar mucho.

Edward por otro lado se había distraído con sus amigos ya que poco a poco iban llegando más. Pronto se convirtieron en ese grupo de matones que amedrentaban por moverse en grupo.

- Hola Swan... bonitas tetas Swan... ¿ya tienes leche Swan? - empezaron a susurrarle mientras caminaba por los pasillos.

Derek apareció para rescatarla. Agradecía que su amigo fuera fanático del gimnasio ya que eso le permitió hacer retroceder a los imbeciles que la molestaban. Paso un brazo sobre sus hombros y la acompañó hasta su casillero donde comenzó a colocar sus libros y a sacar su cuaderno.

- Hola tú. Tienes que contarme todo lo que hiciste estas vacaciones. Yo odie las montañas. No sé porqué demonios mis padres aman ir allá. Es una mierda congelada y aburrida.

- Yo no hice mucho. Trabaje más que todo. - le contó feliz de tenerlo cerca. - También salí y rompí con Jacob.

- ¿Qué? Pensé que te gustaba mucho.

- Si. - suspiró ella. - Pero creo que no es momento para una relación. Mi bebé necesita toda mi atención y Jacob... él iba a necesitar citas y mi tiempo. Era mejor cortarlo antes de que lo que sentía fuera más profundo ¿sabes? Además creo que él no terminaba de asimilar mi situación ni de conocerme. - suspiró acariciando su vientre.

- Ay cariño. - susurró suavemente Derek y acarició su mejilla en un gesto de consuelo.

- Bella. - la voz profunda de Edward los hizo saltar. - Te estaba buscando.

Sorprendida giró para verlo al otro lado de la puerta de su casillero.

- ¿Qué... qué sucede? - preguntó nerviosa.

- Quiero comparar nuestros horarios. - el lucía serio mientras le hablaba así que no tenía una respuesta sarcástica para negarse.

- Toma. - se lo entregó mientras evitaba ver las mirada curiosas que tenía encima.

- Sólo no tenemos Literatura juntos. Puedo pedir el cambio.

- Edward. Ya te dije que no es necesario.

El cobrizo había sugerido tener el mismo horario para ayudarla a llevar sus libros y estar presente en caso algo sucediera con el bebé.

El cobrizo miró a su amigo que estaba en silencio mirando sorprendido la interacción.

- ¿Tú llevas Literatura con ella? - le preguntó prácticamente gruñendo.

Derek tomó el horario y lo comparó con el suyo.

- No. - suspiró. - Sólo llevamos juntos Biología y Química. Revisemos el horario de Angela y moveremos nuestros horarios para estar siempre juntos.

Bella asintió de acuerdo.

El timbre sonó anunciando el comienzo de las clases. Bella tomó su mochila pero antes de que pudiera colocársela Edward la tomó por ella.

- Vamos. - le indicó mientras se la colocaba en el hombro.

Respiró hondo al ver el gesto pero no reclamó, ya toda la atención estaba en ellos así que lo que menos quería era hacer crecer aún más el chisme.

- Nos vemos en biología. - se despidió de Derek. Su amigo sólo asintió con la cara hecha un poema mientras se alejaba.

- ¿Cuándo le dirás a él? - le preguntó Edward bajo su aliento.

- ¿Decirle qué?

- Ya sabes. Que yo soy...

- No lo he pensado. - lo corto. - Tal vez uno de estos días.

Edward asintió en silencio. Bella podía sentirlo irradiando tensión mientras caminaban, quizás ya no le gustaba ser el centro de atención como ella había previsto.

- Tanya copió mi horario. - le confesó Edward. - Siempre lo hace, quería decírtelo antes de que la veas en nuestras clases y pienses algo que no es.

- ¿Le diste tu horario?

- Ella siempre lo tiene antes de que empecemos clases. Lo hace desde que tenemos catorce.

Quiso reírse al ver cuantos años Tanya había estado detrás de él. Al menos Bella podía admitir que no se fijo en lo irresistible que era hasta hace poco más de un año.

- ¿Quieres sentarte conmigo? - le preguntó cuándo estaban por entrar al salón.

- ¡Masen! - Dave, otro de sus amigos, le palmeó el hombro pasando junto a él pero al verla sonrió lujurioso. - Swan,¿Cuándo revientas? Creo que con esas tetas si que podría cogerte.

Bella se quedó de piedra cuando Edward reaccionó inmediatamente. El cobrizo tardó un par de segundos para empujarlo y tomarlo del cuello.

- No vuelvas a hablarle así, ¿escuchaste?

- ¿Qué? - Dave sonrió confundido. - ¿Qué pasa Ed?

- Edward suéltalo. Es un idiota más. - le pidió nerviosa ya que en cualquier momento el profesor los escucharía discutiendo.

- No quiero que vuelvas a hablarle así. ¿Entendiste? - lo empujó de nuevo haciendo que rebote contra los casilleros.

- No sé que mierda te pasa Masen. El viernes golpeaste a Kev y ahora a mí me amenazas, sigue con esta mierda y te quedaras sin amigos.

- Como si me interesara ser amigo tuyo.

- Hijo de puta. - Dave se acercó listo para empujarlo pero Bella empujó a Edward antes de que comenzara una pelea.

Tiró de él hasta que ambos estuvieron sentados. Nerviosa tuvo que renunciar a soltarlo ya que apenas aflojo su agarre el cobrizo quiso salir a buscar a Dave. Controló a Edward en su sitio hasta que el profesor empezó la clase. Ambos eran vigilados por todos en el salón ya que no podían creer lo que veían. Bella estaba a punto de sudar por estar tanto tiempo sonrojaba.

Angela se acercó a ella en clase pero el sitio junto a ella estaba ocupada por Edward. Sorprendida su amiga saludo a ambos y se sentó en el asiento contiguo.

- Hola. - saludó Edward a Angela. Sorprendida la muchacha sólo levantó la mano para agitarla en forma de saludo.

Loa alumnos siguieron llegando hasta que el salón estuvo casi lleno. Muchos saludaban a Edward confundidos por verlo sentado en primera fila y junto a ella.

- Edward... - Hannah Spencer se acercó a él. - ¿Qué tal las vacaciones?

Hannah era bastante bonita. Tenía el cuerpo de una modelo pero era muy selectiva, miraba a todos sobre el hombro excepto a Edward. Hasta donde Bella sabía no había sido novia de nadie en la escuela y era porque había rechazado a casi todos.

- Eh bien. - le contestó el cobrizo algo nervioso.

Sorprendida prestó atención a su conversación mientras fingía prestar atención a Angela que le comentaba sobre sus vacaciones.

- Oye esa malteada en la cafetería el otro día, estuvo deliciosa. ¿La hiciste tú?

- No. Hay un encargado. Yo sólo atiendo mesas. - admitió.

- Lástima. - hizo una pausa. - Espero ir pronto.

Hubo un minuto de silencio tenso antes de que el profesor empezara la clase.

Edward fue relajándose y empezó a tomar notas de lo que escuchaba. Para ser su primera hora ya creía que había tenido suficiente drama para todo el día pero una vez más estaba equivocada.

Bella puso toda su concentración en la clase mientras el bebé se movía en su vientre haciendo una especie de baile sobre su vejiga así que no paso mucho tiempo para que fuera al baño.

Los pasillos desiertos fueron reconfortantes sólo por un minuto.

- ¿Es verdad? - Denali apareció de pronto tirando de su brazo para que girara. - ¿Masen vive contigo?

Sorprendida Bella quiso alejarse de su agarre pétreo.

- Suéltame Tanya.

- Ya no esta viviendo con su padre. Nadie sabía donde se quedaba hasta que lo vieron en tu camioneta esta mañana. ¿Por qué mierda está contigo?

- Tanya. Basta. Tienes que soltarme. - le exigió tirando de su brazo.

- ¿Tú sabes que problema hay con la motocicleta, verdad? - gruñó molesta. - ¡Destruyeron mi casa por esa cosa! ¡Algo están ocultando todos pero lo averiguaré!

La soltó con fuerza provocando que tropezara. Con torpeza se alejó lo más rápido que pudo y se metió al baño. Sollozó un poco debido al susto que le provocó Tanya, se había sentido muy vulnerable en sus manos.

Al regresar a clase seguía algo sensible pero pudo fingirlo bien, no era primera vez que era acosada en la escuela y se encerraba a llorar en el baño.

Edward lucía aburrido mientras el profesor hablaba sobre fuerza y gravedad pero al menos anotaba en su cuaderno lo que escuchaba.

Cuando la clase acabo Edward se levantó de su silla como un resorte.

- Toca biología, vamos al laboratorio. - le indicó algo ansioso.

Angela camino junto a ella todo el camino mientras Edward iba detrás de ellas saludando a todos los que paraban a saludarlo.

- ¿Qué sucede? Estas más tensa que de costumbre. - le preguntó su amiga preocupada. - Y sé que no es porque Edward es tu nuevo guardaespaldas.

- Creo que ahora necesito un guardaespaldas más que nunca.

- ¿Masen? ¿Qué demonios? ¿Vas a clase? Vamos al bosque hombre. Es el primer día. Tenemos que relajarnos.

- Me toca biología... seguro harán grupos y esas mierdas.

- No te hagas de rogar. - insistió el que parecía ser Matthew Donovan, pero Bella no se atrevía a voltear para comprobarlo. - Irán un par de culos nuevos. - rió vulgarmente para luego hablar de nuevo. - Te dejaremos coger primero.

Ni Angela ni ella pudieron evitar voltear a verlo luego del silencio que hubo.

- ¿Qué miran perras? - ladró Matt. - Sigan su camino.

- No les hables así. - Edward ladró también.

- ¿Qué? ¿Y eso por qué? Son unas putas.

- Ya te dije que no hables así. - insistió.

- ¿Qué pasa Masen? - confundido Matt retrocedió para luego mirarlas. - ¿Ahora te gusta coger con vacas y cuatro ojos?

- ¡Idiota! - gritó Bella sin poder evitar tratar de darle una cachetada.

- Tranquila. - Edward se interpuso alejándola de Matt. - Basta, el bebé. - insistió tratando de controlar su temperamento.

- Ese...

- Esa perra cree que me puede tocar. - se burló. - Inténtalo de nuevo zorra y tu hijo saldrá con una de mis patadas.

Edward giró y terminó impactando su puño en su rostro.

Matt cayó al suelo como un saco de patatas. Casi inconsciente. Edward procedió a patear su estomago con rabia.

- ¡Yo te haré parir a ti cabrón!

Estaba tan fuera de sí que siguió pateando hasta que dos de sus amigos lo alejaron de Matt.

- ¡Basta! - le gritaban los muchachos forcejeando con él. - ¡Tienes que detenerte!

Un par de maestros se acercaron apurados. Matt se levantó con ayuda de Liam. Todos empezaron a dispersarse pero Bella estaba preocupada y se negaba a irse. Edward podría ser expulsado.

- ¡¿Qué pasa aquí?!

- Nada. - contestaron los involucrados fingiendo tranquilidad.

- ¿Nada? - gruñó el maestro muy alterado. - ¡Y toda esa sangre Donovan!

- Es mi nariz. - admitió sin alterarse.

- ¡Todos irán a la dirección ahora!

Bella asustada quiso retroceder y alejarse pero la voz de Matt la detuvo.

- Swan empezó todo golpeándome. - la acusación de Matt detuvo su huida.

- Tú también vas a dirección, Swan. Caminen.

Con Edward junto a ella, las miradas y especulaciones no se hicieron esperar mientras caminaban hacia dirección.

- Primer día de mierda. - gruñó de pronto Edward viendo a sus espectadores.

- Bienvenido a la secundaria. Esto sólo acaba de empezar.

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Actualización!!! ¿Qué les pareció? Espero comentarios.