Capitulo 23

Varios años en el futuro

Las principales cabezas del clan Uchiha, así como el Hokage Uzumaki, seguían el paso tranquilo del anciano Uchiha Misato, su cuerpo reflejaba visiblemente la vejez de su edad, más su energía y movimientos eran los de un hombre pleno en su mejor momento, había vivido una larga vida y con el pasar de los años había acumulado un conocimiento extenso sobre el poder en la sangre de su familia, era tal vez incluso el que más sabía sobre el tema y el que mejor dominaba sus habilidades, sin embargo y aún con toda su experiencia no conocía en su totalidad las virtudes de los poderes de los miembros del clan, con cada generación que nacía, surgían nuevas e inesperadas habilidades.

Misato-san también era conocido por su facilidad para la creación de justos peculiares, misteriosos y verdaderamente peligrosos, eran tan extraordinarios que había quienes les temían sin siquiera saber que hacían realmente. Esa tarde, el mismo Uzumaki Akiyama sería testigo de uno de los más poderos jutsus de la mano de su creador, uno de los jutsus más secretos del clan Uchiha también.

El contingente camino por los terrenos del distrito blanco y rojo hasta el cementerio y memorial de la familia, los restos de sus nuevos fundadores, lo padres de Misato-san fallecidos más de doscientos años atrás, descansaban en la parte más alta de la colina, el mausoleo podía verse desde lejos, una construcción hermosa digna de ser un homenaje, pero además la máscara perfecta para el secreto debajo suyo, un camino que descendía a las profundidades de la tierra hasta una gran cueva, un templo que al centro poseía una lápida con varios signos grabados en ella, Misato-san se acercó hasta la roca posando una mano en la superficie para pronunciar una serie de palabras incomprensibles, la tierra comenzó a temblar y en la cueva leves derrumbes comenzaban a poner nervioso al rubio Hokage, sin embargo lo otros miembros del clan de ojos grises continuaban impávidos, su mirada estaba pendiente del anciano que continuaba con sus palabras, cada vez más rápidas, cada vez más extrañas, de pronto sus ojos adquirieron una brillante luz púrpura momento en el cual, sus manos formaron justos rápidos, la lápida comenzó a cuartearse provocando un sonido parecido a un rugido que logró que el nerviosismo de Akiyama se volviera una corriente incómoda que subió por su espina, el muchacho apenas y podía creer lo que estaba pasando, la lápida se partió por la mitad en forma vertical, como si se tratara de un par de puertas que se abrían para dejar pasar una fuerte luz desde su interior, un brillo cegador que apenas y permitía divisar a la figura masculina que se aceraba desde la lápida.

-El guardián ha despertado – dijo Misato-san dándole la bienvenida al hombre alto de piel blanca y cabello largo y negro

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Tiempo presente

El suave viento movía con delicadeza el cabello azul oscuro de la mujer frente a él, Hinata había regresado a casa, pero no lo había hecho sola, otra joven de cabello castaño estaba detrás de ella temerosa, tenía miedo a caso de ... ¿él?. Tal vez su temor provenía de la reacción que el dueño legítimo de aquella tierras, tuviera para con ella ahora que la ex princesa había mencionado sus razones para estar presente.

-Sasuke … se que no tengo derecho alguno de pedir esto- decía Hinata avergonzada – está es tu casa y yo, no tengo porque traer a nadie sin tu permiso pero … Tenten-san me necesita, necesita del apoyo que nadie más le puede dar, no puedo dejarla sola y menos a merced de la aldea o de los ancianos Hyuga que podrían hacerle daño

-¿Qué esperas conseguir al traerla aquí? – pregunto el pelinegro serio, su mirada tranquila y sin sentimiento, tampoco le juzgaba realmente

-Aún no lo sé… pero no quería que se quedara sola en ese viejo departamento, no con mi sobrino en camino

-Hinata – dijo Sasuke en un susurro jalando de la chica para pegarla al frente suyo – esté distrito es ahora tu casa también, no necesitas de mi permiso para hacer algo, las tierras Uchiha son tuyas, sin embargo… traer a la chica para ocultarla aquí no cambiará ni logrará nada en su situación

-Uchiha-san – dijo Tenten reverenciándolo – por favor, no pretendo ser una molestia ni una carga para nadie, si permite que me quede aquí, trabajaré para usted, me ganaré mi lugar aquí con mi trabajo - subió la mirada hasta el rostro del muchacho- haré un juramento de lealtad a usted… mi señor

-Tenten … - susurró Hinata tratando de acercarse a ella, más se detuvo al ver a Sasuke haciéndolo primero

-¿Estarías dispuesta a servirme como tú señor?

-Mi trabajo ganará mi sustento – hablo la chica sin dudarlo

-Hinata – se giró el pelinegro para mirarla – esto empeorara los rumores, la gente llegará a conclusiones estupidas

-Los rumores van y vienen … ya no me interesan – contestó Hinata con una sonrisa, eran las mismas palabras que su maestro le había dicho tiempo atrás, Sasuke cruzó los brazos cerrando los ojos, meditando en la mejor solución para ese dilema, permitir que alguien más entrara en su hogar no le daba mucha confianza, pero era su Hime quien se lo estaba pidiendo

-Dejare que te quedes – volvió su mirada a la castaña- tomare tu voto de lealtad y me ayudaras a proteger mi distrito, te ganaras tu lugar como bien lo has dicho, sin embargo tengo una condición - dijo logrando la atención completa de la maestra en armas - deberas decirle la verdad al Hyuga idiota, deberás decírselo a Neji

-¡¿Qué?! no puedo hacer eso, por favor no me pida eso

-Él tiene que saber la verdad, es su hijo y se dará cuenta tarde o temprano cuando vea a un niño de ojos claros caminando por la aldea

-Pero él… su clan…nos matará

-Para Hyuga Neji la familia es muy importante, y tu y su hijo son ahora su familia… - suspiró- ser parte de una, es algo que todos deberían experimentar y agradecer - puso su mano en su hombro – además si no se lo dices tu, lo haré yo

-Pero… - quiso alegar Tenten pero la fuerte mirada del Uchiha le hizo rendirse – de acuerdo Uchiha-sama…lo haré…

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El silencio sepulcral que invadía los terrenos Hyuga por la tarde le dejaba claro el poder que tenía sobre su gente, había pedido silencio y el silencio había inundado todos y cada uno de los rincones de su clan. Hanabi rió de medio lado al sentirse finalmente reina, con el poder en sus manos, sin embargo su felicidad terminó pronto al recibir un mensaje de parte de los ancianos, requerían de su presencia en el gran salón donde ya le esperaban.

Sus pasos se dirigieron hasta el lugar caminando sin quererlo cerca de la habitación de su padre, la oscuridad y el vacío al interior le recordaron que ya no se encontraba en casa, el consejo le había enviado un par de días a los dominios de retiro de los más viejos miembros de la familia, un lugar hermoso en las montañas cercanas donde se le daría la inducción correcta para nombrarlo miembro del consejo. Aún y si su padre en los últimos meses ya no intervenía en muchos de los asuntos del clan, su presencia mantenía de cierta forma el orden y la estabilidad entre las dos ramas que lo conformaban y los ancianos… y Hanabi… no sentía infundía ese tipo de respeto todavía y ahora estaba completamente sola, antes tenia el apoyo de los ancianos, sobretodo cuando desafiaba a su padre, pero ahora que ella era la líder, no le seguirían sirviendo del mismo modo.

-Mi señora, nos alegra que al fin llegara - hablo Hyuga Yahiro en el momento en que las puertas del gran salón se abrieron para ella, la jovencita miró asombrada a todos los miembros del consejo de ancianos reunidos observándola, juzgándola sin palabras, estaba claro que algo tramaban

-¿Cuál es el asunto por el que me han hecho venir? – pregunto Hanabi tomando asiento en el respectivo lugar del jefe de la familia al centro de todos ellos

-Antes que nada le felicitamos nuevamente por su nombramiento, usted como nuestra señora nos guiará a la gloria – dijo uno de los ancianos de menor rango

-No creo que solicitaran mi presencia para adularme, si hay un tema de importancia a tratar, hagámoslo una buena vez

-Bueno mi señora- inicio Hyuga Yahiro- como sabe, usted proviene directamente de una línea larga de soberanos, es descendiente del primero de nuestros líderes y sus hijos serán herederos al control de nuestra familia del mismo modo que usted lo fue

-Creo que eso es obvio ¿Y qué? – pregunto con fastidio Hanabi

-Ahora que ya es líder de este clan – continuó Hyuga Ryoho - debe tomar ciertas responsabilidades adicionales al cuidado del mismo, deberá traer al mundo a la siguiente generación heredera y cuanto más pronto mejor, no podemos permanecer mucho tiempo sin descendientes arriesgándonos a que la línea de sangre original se pierda en caso de su muerte – la jovencita les miró perpleja, es que acaso le estaban solicitando que a su corta edad ella fuera… ¿madre?

-No pienso morir pronto si eso les preocupa

-Muchos líderes en este clan han tenido vidas cortas, los accidentes y las batallas son causas comunes de muerte

-Temo querida Hanabi-Chan – hablo ahora Hyuga Hyame apaciguando el ambiente, ella era tal vez la única digna de la confianza de la chica desde su nombramiento - deberas contraer matrimonio y traer al mundo al siguiente heredero, tus hijos actuarán como afianzadores, como un sello inamovible de tu poder sobre este clan, así que es necesario que ese heredero llegue pronto para continuar con ese liderazgo

-Lo que tratan de decir es que desean que me case y tenga hijos - sonrió la chica con ironía, de todos sus planes cuando niña, de todas las cosas que deseaba hacer al convertirse en un adulto, ser madre era la menos importante, nunca pensó en ser una mujer de casa que esperara por su esposo mientras cuidaba de los niños, no, esa nunca fue una vida para ella, pero al parecer se había vuelto un requisito si quería conservar el poder - Si es necesario lo haré – contestó sin miedo - sin embargo no dejare que nadie me quite la soberanía que ahora tengo, no compartiré el liderazgo con nadie, ni siquiera con mi supuesto esposo quien solo sería un mero trámite

-Lo entendemos y nadie pide que lo contrario, lo único que necesitamos es al heredero y para ello necesita un esposo, eso es todo – volvió a hablar Hyuga Ryoho

-Muy bien, entonces encárguense de encontrar a alguien adecuado para el trabajo – dijo la joven poniéndose de pie para salir- tengo cosas más importantes en mis planes y no pienso perder mi tiempo en buscarlo, aceptaré a cualquiera que me traigan si con eso terminamos con este asunto

-Si mi señora – contestaron los ancianos – deposite su confianza en nosotros, no le fallaremos

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La migraña de Kakashi parecía había llegado con el señor de la Isla Diamante y en definitiva no se iría hasta que no lo hiciera él, días antes le había mencionado que ya no continuarían con su viaje al sur y que pronto volvería a la ciudad de Shiro, pero el tiempo seguía pasando y ellos seguían presentes en su aldea. Ahora el regordete hombre estaba desde la mañana en su oficina esperando por su llegada, tenía un tema urgente que tratar con el Hokage y su asistente llevaba horas atendiéndolo mientras esperaba, su desesperación estaba marcada en su rostro.

Kakashi le dejó pasar a su oficina en donde charlaron por unos minutos, al peliplateado poco le faltó para dejar escapar una carcajada por el tremendo plan que aquel hombre extranjero pretendía ejecutar, sin embargo se contuvo, sobretodo cuando el soberano pregunto su opinión al respecto, de pronto el silencio cayó rápidamente en la oficina del Hokage, Kakashi aún no podía entender como era que todo había sucedido tan rápido, no habían pasado más que un par de semanas desde la llegada del señor de la Isla Diamante a la aldea de la hoja y el hombre ya estaba solicitando su apoyo para conseguir un arreglo matrimonial con la familia Inuzuka

-Déjeme ver si lo entiendo bien, usted quiere que yo le ayude a convencer a la señora Inuzuka de pactar un acuerdo matrimonial entre Kiba-san y la princesa de la Isla Diamante, su hija …

-Exactamente – carcajeó un poco el hombre – créame está es una oportunidad fantástica, hay una gran ventaja para las dos familias, Lady Inuzuka no se negará una vez entienda bien las razones para este pacto, después de todo mi hija es una doncella que proviene de una de las familias con mayor renombre, mismo que ayudaría mucho a la familia Inuzuka – se acomodó mejor y cruzó un poco los brazos sobre su gran panza – la verdad es que aún si estoy seguro aceptará, no quiero la más mínima posibilidad de una negativa, es por eso que requiero de su presencia cuando vaya a hacer mi oferta, además tenerlo ahí lo hará completamente válido

-Lo que no termino de entender es la urgencia de llevar acabo este matrimonio - dijo Kakashi también cruzando los brazos

-Hokage-sama, nunca le he negado nada a mi hija y esta vez no será la excepción, está encaprichada con ese joven y lo quiere como su esposo – sonrió el hombre- si está en mis manos ayudarla así lo haré

-Escuche – suspiro Kakashi cansado – se que algo quiere con todo esto, temo que se como trabaja su mente de negociador y no me agrada mucho la idea de que Kiba-san sea utilizado así, lo ayudaré siempre que de verdad esto sea lo que ambos jóvenes desean, hablaremos con la familia Inuzuka pero necesito que Kiba-san afirme que está de acuerdo en todo esto y por supuesto espero de su parte entender de forma pacífica si el muchacho se niega

-Bueno, veamos como funciona todo esto, espero su presencia está tarde para la oferta – se puso de pie - ahora me retiro, estoy ansioso por iniciar con lo preparativos para la boda, será un evento fabuloso

-Aún no se ha acordado nada – exclamó Kakashi

-Lo importante es no perder el tiempo, entre mejor planeado esté el evento más popular se volverá y créame hay mucho que hacer para convertirlo en algo inolvidable. -dijo el hombre finalmente saliendo de la oficina del Hokage, Kakashi talló sus sienes y meditó un poco sobre lo que había pasado, de ninguna forma obligaría a Kiba a casarse con esa joven si él no lo deseaba y de ser así tenía que estar preparado para una gran queja por parte del señor de la Isla Diamante.

Mientras tanto, la heredera de las isla se encontraba en el baño de la casa Inuzuka desnuda y jadeante con el joven de las marcas rojas en las mejillas, debajo de ella haciéndole el amor con su lengua, el muchacho había entrado para darse un baño luego del entrenamiento y a los pocos segundos la princesa le había alcanzado tomando de su miembro despertándolo con su constante caricia, Kiba tan solo atinó a recargar sus manos en la pared de la bañera mientras la chica jugaba con sus masculinos órganos, cuando finalmente había alcanzado el orgasmo, se dejó caer en el húmedo suelo, momento en el cual la jovencita se había puesto encima suyo. Luego de algunos minutos, cuando por fin la chica se sintió satisfecha, dejó que su cuerpo se derrumbara junto al de Kiba tomando aire, una vez se calmó su respiración, enjuagó con agua ambos cuerpos, salió de la bañera y tomó la toalla de Kiba para cubrirse y marcharse, sin embargo el muchacho le detuvo

-No podemos continuar con esto…- dijo soltando el brazo de la dama por el cual la había detenido- princesa usted pronto volverá a casa y su prometido seguramente…

-Yo no tengo prometido Kiba-kun, al menos no por ahora, sin embargo espero que eso cambie pronto – comentó la chica guiñándole un ojo, gesto que desconcertó aún más al Inuzuka

-Soduka …- suspiró el muchacho - no puedo seguir con esto, si tu padre se entera mi familia, incluso la aldea podría meterse en problemas

-¡Por favor! No puedes decir eso ahora, ademas no tienes porque darle importancia, mi padre cumple todos mis deseos, si yo le pido que cuide bien de esta aldea, lo hará por mi… y por ti…

-¿Qué quieres decir?

-Muy pronto te enterarás mi adorable Kiba-kun- sonrío la chica y se dispuso a salir más dio media vuelta y regreso hasta el muchacho dando un beso en su nariz – solo una advertencia en este hermoso cuento, si te niegas, no habrá un final feliz para nadie - y luego de eso, se marchó con la toalla del chico al que dejó en el baño, desnudó, mojado y completamente confundido.

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Neji había recibido un mensaje urgente y extraño al mismo tiempo, uno de los sirvientes de la mansión se lo había entregado de manera clandestina más no había podido decir quien lo había dejado, el ojiperla abrió el sobre intrigado y tan solo con leerlo y sin pensarlo mucho, se había encaminado hasta el lugar de encuentro. Tenten le suplicaba le viera en su departamento pues necesitaba hablar con él de algo muy importante, el shinobi angustiado no había dudado en salir corriendo de los terrenos Hyuga para verse con su amada.

Sin embargo, la sospecha le invadió al notar el departamento de la joven oscuro y sin movimiento, prácticamente abandonado, despacio se adentró en el hogar de su compañera notando la falta de varias de sus cosas y por el desorden en las que aún seguían ahí, la dueña había salido de prisa de su casa. Molesto al sentirse engañado y preocupado por la falta de la presencia de la joven, se dio la media vuelta y se dispuso a salir, pero se detuvo en seco al ver a la figura al frente suyo, no sabía que le enojaba más, que fuera él o que estuviera en el departamento de su amada

-¿Que haces aquí Uchiha? – pregunto seco Neji mirando fijamente a los ojos negros de su contrario

-No malinterpretes, tampoco estoy contento de verte, sin embargo y en vista de que la chica está muy temerosa del primer paso, he sido yo quien ha tenido que venir a hablar contigo

-¿De que diablos hablas Uchiha? ¿Qué ha pasado con Tenten? ¿Has tenido algo que ver en todo esto?

-Ridículo, por supuesto que no, te aseguro que el único culpable has sido tu, si ella está en tan terrible dilema es por ti y solo por ti – se cruzo de brazos y cerro los ojos fastidiado – tan solo cierra la boca y escucha bien, no puedo ser yo quien te lo diga, pero debo ser yo quien te lleve a ella, lo único que quiero es que todo esto se resuelva porque Hinata así lo desea

-¡Déjate de tonterías! – grito Neji molesto pues estaba cansado de los acertijos – dime de que se trata este juego tuyo

-No insistiré, no tengo porque hacerlo, además ya he hablado a tu favor y si quieres o no resolver esto es tu problema – le dio la espalda listo para salir - pero si quieres saber la verdad vendrás conmigo ahora - Neji lo pensó por algunos segundos mientras el pelinegro ya salía del departamento, sabía que algo tramaba el Uchiha aunque no estaba del todo seguro que, lo único cierto era que las acciones del maldito estaban influenciadas por Hinata y la noción de Tenten involucrada le ponía más nervioso, la castaña se había apartado repentinamente y ahora aparecía la oportunidad de hablar con ella gracias a la persona menos esperada, tendría que arriesgarse si al menos así podía verla, dio un último suspiro y enseguida salió tras el Uchiha siguiéndolo hasta su distrito.

Tras cruzar la puerta su nerviosismo aumentó, a lo lejos observó a Hinata recargada en una de las columnas de la entrada de la mansión principal, quiso de alguna forma comunicarse con ella aún si seguía caminando detrás del pelinegro, buscó con su mirada algo en la de su prima, cualquier cosa que le diera una pista sobre lo que estaba pasando, pero la chica había aprendido bien del pelinegro y ocultaba lo que sentía bajo una máscara impávida. Continuaron caminando hasta que llegaron a otra de las casas arregladas en el distrito, Sasuke se acercó hasta la puerta tocando, más se hizo aún lado indicando a Neji se pusiera adelante, desconfiado el ojiperla así lo hizo y aguardó hasta que la persona del otro lado le atendiera, se congeló tan solo al ver los bellos ojos cafés de la mujer al frente

-Neji … - susurró Tenten sorprendida y asustada de verle, le había dicho a Uchiha-sama que le diría la verdad al ojiperla, pero esperaba tener al menos unos días para preparase, no imagino el muchacho heredero lo llevaría hasta su casa de inmediato

-Tenten…¿que.. sucede?– fue lo único coherente que pudo salir de la boca del Hyuga al verla, estaba tan hermosa y le había extrañado tanto que verla de nuevo había creado una sensación sofocante en su interior, dio un paso al frente para acercarse a la joven pero se detuvo al instante, no quería perturbarla con sus movimientos, la maestra en armas por su lado se quedó callada, dio un último vistazo a la mirada fría de Uchiha-sama quien luego se marchó y tras armarse de valor dejó pasar al Hyuga

-Por favor Neji… pasa, tenemos que hablar

Sasuke se encaminó de regreso hasta Hinata quien le miró con cierta molestia, sabia a la chica no le había agrado del todo lo que había hecho, pero era necesario, conocía el sentimiento de soledad al crecer sin una familia y no deseaba que la inocente criatura de Neji creciera del mismo modo. Hinata continuó observándole con seriedad, quería decirle que lo que había hecho era incorrecto, Tenten tenía que decirle todo a su primo a su debido tiempo, cuando estuviera lista y el Uchiha lo había estropeado, sin embargo, al mirar el rostro del pelinegro, entendió de alguna forma porque lo había hecho, no dijo nada, simplemente se acercó a él y le abrazó

Algunas horas después, cuando el sol había muerto y la luna tomaba su lugar, Sasuke pudo ver al ojiperla saliendo de la casa de la maestra en armas dirigiendo su paso a la mansión, su rostro por primer vez lo decía todo, aunque el gesto fue rápidamente borrado cuando al fin estuvieron frente a frente en la entrada de la edificación

-Uchiha… - gruñó Neji ganando la atención del heredero – …Gracias … - dejó salir de golpe sorprendiendo al otro hombre, tomó un poco de aire y con menos esfuerzo continuó hablando – lo que hiciste y lo que estás haciendo por Tenten … y por mi hijo…te lo pagare de algún modo… lo juro

-No tienes que hacerlo si no lo deseas, ademas todo ha sido gracias a Hinata, fue ella quien no quiso abandonar a la chica, yo solo le estoy proporcionado un hogar – contestó Sasuke cruzándose de brazos al tiempo que se recargaba en la columna de la entrada a la mansión

-Aún así te lo agradezco

-¿Que piensas hacer ahora?

-No lo sé… admito que no lo sé…

-No demores mucho en encontrar la respuesta – dijo Sasuke levantándose y dando la vuelta para ingresar a la mansión, el problema estaba en camino para resolverse y Hinata estaba dormida y no quería dejarla sola, ya no le necesitaban así que podía marcharse, sin embargo dio un último mensaje – sabes donde encontrarla si lo necesitas – y con eso cerró la puerta tras de sí.

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La ciudad en medio del desierto descansaba bajo el manto de la noche, sin embargo su silencio era interrumpido por los gritos maniacos que provenían desde las celdas, Buta-san se azotaba contra las paredes de su prisión mientras de sus labios salían palabras incoherentes a todo volumen, los guardias asustados por la imagen del hombre con el rostro deshecho y ensangrentado por los golpes, corrieron para dar aviso a Temari-san y Shikamaru-san, quienes a su vez irremediablemente hablaron con el Kazekage

Garaa había bajado hasta las celdas y miraba de manera fría al prisionero que finalmente agotado se había dejado caer al suelo, el antiguo ANBU estaba inconsciente más tenía los ojos abiertos, la expresión de terror en ellos le decía que no era a él a quien veía el demente hombre, su mirada estaba capturada por algo que estaba lejos, algo que le hablaba desde algún otro lugar

-¿Qué pasó antes de que se pusiera así? – pregunto el Kazekage a su hermana detrás de él

-Los guardias no lo saben, aparentemente estaba durmiendo tranquilamente y de la nada comenzó a gritar … y a golpearse con la pared

-Se suponía está hombre estaba libre de secuelas, ni siquiera recordaba su crimen, eso dijeron los doctores y eso lo confirmo Iruka-san de la Aldea de la Hoja ¿Por qué es que ahora actúa de esta forma errática?- pregunto Gaara molesto, a causa de ese hombre habían perdido toda posibilidad de saber lo que tramaban sus enemigos y de vengar la muerte de la gente de los poblados de Suna, lo despreciaba por sus acciones y gustosamente le habría matado de manera dolorosa, pero lo había mantenido vivo como un favor al Hokage aun si Iruka-san había admitido que no había nada ya que pudieran sacar de él

-Por la forma en la que se golpeaba contra los muros – interrumpió Shikamaru – creó que estaba siendo controlado, lo inducían a una muerte segura

-¿A que te refieres? – pregunto Temari

-Fue demasiada la fuerza que uso como para ser propia, incluso creo que el mismo Buta-san trato de detenerse pues las heridas no son tan profundas con debieran

-Tratas de decir – dijo el pelirrojo - que alguien trato de eliminarlo ¿Por qué hacerlo ahora? Los Dargones rojos llevan meses desaparecidos

-Precisamente, es un buen momento para eliminar cabos sueltos ahora que la guardia está baja

-Gaara, no podemos mantener a este hombre aquí, si de verdad tratan de matarlo, la conexión que están usando podría sernos útil, Iruka-san podría usarla para entrar en la mente del asesino – comentó la rubia dejando pensativo a su hermano – podemos revertir su técnica contra ellos, debemos regresarlo a casa – El Kazekage lo medito un poco más, no estaba muy convencido de la idea pues no le complacía liberar a su prisionero sin que recibiera el castigo justo, pero no sabía cuanto tiempo tendría antes del siguiente intento para matarlo y la idea de Temari podría ser su única oportunidad de atrapar a su verdadero enemigo

-Ira de regreso a casa, yo mismo lo llevaré – finalizó Garaa

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Llevaban horas caminando entre los comercios, Sakura había convencido a Naruto de acompañarle a comprar su vestido para la boda de Ino y desde la mañana la pareja había buscado el ideal para la chica, había sido un recorrido cansado sin embargo el rubio estaba feliz de ver la emoción y alegría en el rostro de la pelirosa por su amiga, no paraba de hablar de todo lo que se estaba preparado para el evento pues Sakura misma se había encargado de muchos de los elementos para la boda. De pronto la ojiverde se detuvo frente a un vestido de novia a su juicio hermoso, Naruto perdió sus ojos no en el vestido si no en su novia, en varias ocasiones le había escuchado decir, lo distinto que serían algunas cosas para su propia boda, incluso una vez había dejado escapar de sus labios una fantasía de su vida como su esposa, había sido solo una idea, pero era un sueño tan perfecto que Naruto finalmente se convenció de lo que quería, tal vez era pronto, tal vez aún había inseguridad en ambos, pero no quería perder más tiempo, no cuando la posibilidad de guerra y muerte estaba tan presente

-Es un vestido muy bonito – dijo el campeón de la aldea acercándose a su amada por detrás

-Lo es… aunque creo que es demasiado elegante y tradicional para mi, pareciera algo más apropiado para Hinata, ella era una princesa después de todo

-Sakura… - dijo el chico girando de la doncella para que le mirara – encontraremos el vestido perfecto cuando el momento llegue… te lo prometo – dijo Naruto ganando un sonrojo en las mejillas de la joven

A unos pasos de ellos, en una pequeña casa, Ino sonría satisfecha al ver que su vestido de novia le quedaba a la perfección, su boda contendría elementos tradicionales, pero ciertamente el resto de la fiesta sería el evento del cual hablaría la aldea entera por mucho tiempo, la kunouchi tomó su dorado cabello y lo sujeto sobre su cabeza simulando el peinado que portaría en unos días, cuando finalmente uniría su vida con la de Sai en el altar. La emoción llenaba su cuerpo, y es que a pesar de todas las cosas malas que habían sucedido, a pesar de todo el dolor y culpa que había tenido que soportar, recibiría su maravilloso momento y la oportunidad de encontrar una vida normal nuevamente.

De pronto su cuerpo se sintió ligero, como si flotara y sus manos y piernas le dejaron de responder a voluntad, lo hacían como si se movieran por sí solas jalando de ella para estrellarla contra el espejo, los pedazos de cristal cayeron cerca de sus pies mientras la joven caía de rodillas para tomar uno de ellos, su mano mantenía el vidrio cerca de su rostro llenando de pánico a la rubia, aún no perdía totalmente la conciencia por lo que concentró toda su fuerza mental restante en sus movimientos, en ganar de nuevo control de ellos, su mente parecía sobrecargarse y un grito de dolor salió de sus labios mientras su mano sujetaban con más fuerza el vidrio cortando su mano, las gotas de sangre cayeron continuamente sobre los maderos del suelo y el control sobre su cuerpo regresó poco a poco

-¿Ino estás bien? – pregunto Sai que recién regresaba de una misión, tan solo al entrar a la casa había escuchado el grito de su prometida y había corrido hasta la habitación para encontrarla en el suelo sobre los pedazos de un espejo, su mano estaba pintada de rojo por la sangre derramada

-Estoy bien… - mintió Ino - me tropecé y caí sobre el espejo, fue un accidente torpe

-¿Estás segura? – dijo el chico acercándose hasta el buró sacando el botiquín de emergencia para llevarlo a la chica

-¿Por qué dudas de mi? Por supuesto que estoy bien – decía la rubia mientras veía como su novio curaba su mano, no le diría la verdad, no le asustaría ni asustaría al concejo de la aldea, no le harían prisionera de nuevo arruinando su boda- confía en mi Sai, todo está bien

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La fina carreta ya tenía todo el equipaje listo, la familia de la isla diamante estaba lista para dejar la aldea de la hoja y los Inuzuka estaban presentes para despedirla, la tarde anterior el Hokage les había visitado y la madre de Kiba había pasado varias horas reunida a solas con Shikuma-sama y Kakashi-sama, Kiba había permanecido afuera de la sala esperando por un tiempo.

Las puertas pronto se abrieron para el muchacho dándole paso a la sala de reunión, su madre mantenía su vista llena de reproche fija en él y el silencio que de pronto había inundado la sala, la hacían aún más escalofriante.

-Kiba hijo, Hokage-sama y Shikuma-sama me han solicitado mi permiso para entregarte en matrimonio – dijo la líder de la familia con un tono de voz no tan favorable- desean que seas el prometido de su hija la princesa Shikuma-Soduka, no sabía que la estabas cortejando

-Bueno yo … - hablaba nervioso el muchacho- en realidad…no lo hago del todo… madre… solo, nos entendemos bien, eso es todo

-Me han hecho una propuesta francamente difícil de negar ¿Qué tienes que decir al respecto hijo?

-Yo.. – dudó el chico ¿Qué podía decir al respecto? Le gustaba la princesa, pero había meditado sus sentimientos por ella y no estaba del todo convencido de que fuera amor, sabía que Soduka por su parte solo sentía lujuria por el, tan solo era un capricho, pero si se negaba… de verdad tenía miedo de lo que pasaría si se negaba… - creo que… quiero hacerlo madre, la princesa es una mujer hermosa y su compañía…me es agradable

-Bien dicho hijo – hablo el regordete hombre de la barba mientras se acerca a él para darle una palmada en la espalda – no hay nada más que decir entonces, oficialmente serás el prometido de mi hija, tu madre acepto el trato siempre que tu dijeras que lo querías – Kiba se quedó sin palabras tan solo observando a su madre angustiada, el trato se había cerrado le agradara a ella del todo o no, Kakashi que hasta el momento había guardado silencio, posó sus manos en la cintura y se acercó hasta el joven de las marcas rojas, le mostró el contrato que cerraría el trato una vez Kiba lo firmara, el papel ya tenía el sello de su familia y de la familia real de la isla diamante, no habría marcha atrás

Luego de unas horas el soberano había anunciado que regresaba a casa junto con su hija para iniciar los preparativos de la boda, Kiba tendría que esperar en la aldea de la hoja hasta que la isla estuviera lista para el evento, así que ahora observaba a su prometida y a su futuro suegro abordando la carreta, la joven ni siquiera se había despedido de él de forma afectuosa, simplemente había mandado un beso al aire diciendo que se verían pronto, que ella se encargaría de que todo fuera perfecto. El mal presentimiento que hasta entonces había tenido el Inuzuka se incrementó, su corazón se estrujó al volver a casa consciente de que dentro de poco, su hogar sería en una isla alejada de todo

(- - - - )

Hanabi estaba frustrada, había presentado cambios para el clan ante el consejo de ancianos y todos y cada uno de ellos habían sido rechazados, no solo eso, le habían humillado al descartarlos, le habían tratado como a una insignificante chiquilla argumentando que sus ideas era realmente absurdas, ¿Quiénes se creen esos hombres para tratarme así? Yo soy la dueña de este clan, pensó la chica mientras se preparaba para el siguiente ataque, llevaba mucho coraje en su interior y necesitaba expulsarlo, así que había mandado llamar a Neji para una sesión ruda de entrenamiento, más no había funcionado para descargar su ira, el joven aún sin el poder de la sangre Hyuga era bueno, Hanabi simplemente no había podido golpearle, el muchacho se dedicaba a defenderse de sus golpes y para ella eso era una maldita burla. Estaba apunto de dar otro golpe cuando el anuncio de los ancianos llegando al área de entrenamiento le detuvieron, ambos jóvenes se separaron e hicieron una reverencia al unísono para los recién llegados

-Es agradable ver que estén tan bien coordinados- bufo Hyuga Yahiro ganando una despiadada mirada de la señora del clan

-Por favor Yahiro-san, mantén tus modales y discreción, este es un momento importante para ellos, permite que disfruten la sorpresa – decía Hyuga Ryoho mientras Hyuga Hyame se acercaba hasta Hanabi para entregarle un pergamino

-¿Qué es esto? – pregunto la joven líder mientras leía algunas de las palabras en el papel

-Eso es un acuerdo prenupcial, contiene todas las reglas que deberá seguir tu prometido una vez firme el papel y se convierta en tu esposo

-¿mi prometido dices? Es que acaso ya lo han encontrado? – se giró la chica a los otros hombres buscando una explicación

-Así es querida, el ha estado junto a ti todo este tiempo – dijo la mujer de pronto girando su mirada a Neji quien se quedó estático ante el comentario

-Hyuga Neji - hablo Hyuga Ryoho- tu has formado parte de la rama secundaria de nuestro clan, sin embargo siempre has demostrado un gran talento, el llamado prodigio de los Hyuga es un guerrero sin igual, sabemos que la guerra te rebajó a un mediocre shinobi, perdiste tu Byukagen y te convertiste el algo poco más arriba de un ciudadano común, sin embargo llevas en tus genes el poder de la familia líder original, tu aunque no seas un Hyuga completo, puedes crear descendencia fuerte con Hanabi-sama

-Esto es ridículo – contestó Hanabi molesta

-Por supuesto que no querida – dijo Hyuga Hyame – es la opción perfecta no tendrás de que preocuparte, no podrá quitarte tu papel de líder de ninguna forma, no sería más que un concubino para procrear al siguiente heredero

-Yo no voy a formar parte de esto – alegó Neji cansado de las palabras de los viejos locos, lo que menos deseaba era un gancho más con ese clan… él ya tenía su propia y verdadera familia

-Tu no tienes palabra en esta decisión, tu harás lo que te ordenemos que hagas – exclamo Hyuga Yahiro fúrico, ¿Quién se había creído ese esclavo para siquiera intentar negarse?

-No lo haré, no participaré en esta aberración – negó Neji mientras se ponía a la defensiva, si tenía que pelear su camino para salir, lo haría

-¿como te atreves? – dijo Hyuga Ryoho activando el sello en la frente del chico, Neji se dejó caer al suelo sujetando con fuerza su cabeza mientras el hombre sonreía lleno de placer por su sufrimiento, sin embargo Neji detuvo sus grito de dolor para sonreír de medio lado, se puso de pie al tiempo que desprendía de su frente la banda que le cubría, los tres ancianos y la señora del clan se quedaron sin palabras al observar completamente limpia la frente de Neji

-¿Pero que significa esto? – exclamo con horror Hyuga Hyame

-Significa que ya no tienen poder alguno sobre mi – volvió a sonreír el castaño encantado por las reacciones que había conseguido de los viejos

-Eres un maldito ¿como te has atrevido a quitarte el sello sin permiso alguno?

-Usted mismo lo ha dicho, deje de ser un Hyuga después de la guerra, el sello ya ni me correspondía y ustedes ahora ya no tienen nada para dominarme, estoy cansado de esta farsa, de esta familia de mentira, sin mi padre, Hinata o incluso Hiashi-san, no hay nada que valga la pena para permanecer aquí, yo me marcho

-¡No puedes irte! – grito Hanabi al borde de la histeria- no puedes simplemente abandonar este clan ¡no puedes dejarme!

-Intenta detenerme niña … - dijo el chico creando una ola de aire que disperso a sus enemigos por sorpresa permitiéndole escapar tras una polvareda, cuando la tierra se dispersó, su presencia había desaparecido, Hanabi grito a sus guardias le siguieran, lo encontraran y lo trajeran de regreso encadenado si era necesario, pero el ojiperla era un prodigio en más de una forma, se había esfumado para ellos y les llevaba ventaja. Sus rápidos pasos le llevaron hasta el distrito Uchiha, sin pensarlo dos veces se introdujo llegando hasta la casa en la cual vivía Tenten ahora, la chica abrió la puerta y le recibió con un abrazo que el joven devolvió en forma de un beso

-Tenten… te amo – dijo sin rodeos el ojiperla aún con la dama entre los brazos- Tu eres mi verdadera familia, has sido tu quien ha estado a mi lado en las buenas y en las malas y deseo pasar el resto de mi vida contigo

-Pero Neji… tu clan

-Ya soy parte de ellos, he decido dejar de ser un Hyuga, ellos me dieron la espalda y me exiliaron primero, ahora seré yo quien les haga a un lado – dijo posando una mano en la mejilla húmeda por las lagrimas de Tenten- yo… te seguiré a donde quiera que vayas, seguiré tus pasos y te prometo siempre estar a tu lado

-Te amo Neji – concluyó la joven dando un beso al hombre de su vida. Sin embargo el sonido de pasos acercándose a ellos les interrumpió, Sasuke irremediablemente se daría cuenta de la intrusión de alguien en sus tierras y sin duda saldría a investigar la presencia, no se sorprendió del todo al ver al Hyuga con su chica.

-¿Ahora que demonios pasa? - pregunto el Uchiha exigiendo una respuesta con su tono

-Neji-niisan… - susurró Hinata quien también acompañaba al pelinegro, obviamente también defendería su nuevo hogar del enemigo - ¿está todo bien? – pregunto preocupada la ex princesa notando como su primo ahora se acercaba a paso decidido hasta el muchacho de la cresta roja y blanca quien no se inmutó ante sus acciones ¿a caso piensa pelear con el? pensó la chica lista para detenerlos si era el caso

-Uchiha-sama- dijo Neji esta vez si ganando la sorpresa del joven heredero ante la formalidad que le dirigía, el castaño continuó acercándose y cuando tuvo al otro hombre al frente y sin previo aviso dejó caer sus rodillas y su cabeza al suelo en una reverencia – mi señor… le ofrezco mi lealtad absoluta, respeto, rectitud y justicia, le entregó mi juramento de fidelidad, mi vida, mi honor y mi muerte serán completamente suyas, mi familia estará para su servicio y protección- Tenten detrás del castaño, se inclino del mismo modo cerrando también su propio juramento a su nuevo señor

-Neji… Tenten …- dejó salir Hinata suavemente, estaba impactada por lo que estaba sucediendo, jamás imagino que su primo, aquel que siempre dijo no confiar en Sasuke, ahora se disponía a servirle, le honraba como la cabeza de clan que era

-¿Estás seguro que esto es lo que deseas? – pregunto el pelinegro sin rodeos y lleno de seriedad, lo que estaba por pasar no era un juego

-Lo es, mi señor

-Yo Uchiha Sasuke acepto tu juramento, tu lealtad, honor, vida y muerte, son bienvenidos y están ahora al servicio y protección de los Uchiha – contestó el pelinegro dando media reverencia como era la costumbre del jefe del clan al recibir un juramento así

Esa noche ambas parejas se escabulleron por las calles de la aldea cubiertos por la oscuridad y llegaron hasta la casa del Hokage. Sorprendido en un principio, Kakashi les recibió, les escuchó y les comprendió. Esa noche con los Uchiha como testigos, Neji y Tenten unieron sus vidas, y bajo la protección del Hokage y el juramento de lealtad oficial, ya nadie les podría separar

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Algunos años en el futuro

El adulto hombre de cabello algo largo y negro, observaba desde las puertas de la mansión a los chicos Uchiha mientras practicaban sus técnicas en el jardín, los dos muchachos más jóvenes estaban por entrar a la academia y la pareja de gemelos mayores por un par de años, presentarían pronto su examen. Sonrió de medio lado mientras veía a sus hijos creando jutsus complejos, practicaban ahora a las afueras de la casa principal del distrito rojo y blanco, luego de haber destruido ya dos veces el Dojo y el campo de entrenamiento con sus poderes, aún les faltaba mucho para controlarlos correctamente sin duda.

Su atención se vio capturada entonces por un chico de ojos perla que se acercó molesto hasta ellos para regañarles, apenas y había esquivado oportunamente una esfera de fuego que había sido lanzada sin querer a él. Shaji-san había prácticamente crecido con los chicos de ojos grises, pero tomaba muy en serio su papel de guardián aún si no era más que dos años mayor que los gemelos.

-Sasuke-sama – interrumpió la voz de un hombre de cabello castaño y ojos perla que se acercaba poco a poco hasta el pelinegro

-¿Por qué insistes en dirigirte a mí de esa forma? Te he dicho que no es necesario

-¿Prefieres que te diga Uchiha-sama? – pregunto el ojiperla ganando una sonrisa de medio lado de su señor

-¿Estás consiente de que al formar parte de este clan, tu también eres un Uchiha, Neji?

-Disculpa pero aún me cuesta trabajo usar el apellido, no me siento del todo cómodo tomando algo que no me pertenece como debe aún

-Olvídalo, es imposible hablar contigo y convencerte… - se talló los ojos el señor del clan - ¿Qué tienes para mi?

-El Hokage necesita de su presencia, parece que la tregua está llegando a un fin imprevisto

-Ese idiota de Naruto no sabe cómo hacer negociaciones políticas, iré a su torre por la tarde

-También Hinata-sama desea verlo, las gemelas están dando problemas nuevamente

-Atenderé eso primero

De pronto la tierra vibró tras un nuevo ataque de los chicos que practicaban, Hayime había reunido fuerza y había lanzado un poderoso golpe a su hermana gemela Amaya quien había terminado casi estampada en una de las rocas del jardín, sin embargo se había recuperado rápidamente y había devuelto la técnica derribándolos a ambos. Hayime se levantó de entre el polvo sacudiendo su cabello negro para limpiarlo, una sonrisa de medio lado estaba pintada en el rostro del muchacho divertido por lo que había pasado, Amaya por su lado limpiaba sus ropas al tiempo que una mano se ofreció a ella para levantarla, Shaji estaba al frente suyo para ayudarla

-Temo decir – dijo Neji mientras veía la escena desde lejos junto a Sasuke – que tengo razones para creer que mi hijo está enamorado de tu hija

-Es muy pronto para pensar en esas cosas – hablo el padre con un leve toque de celos, su hija era un tesoro preciado para el

-¿Entiendes que tarde o temprano tendrás que dejar salir a tu princesa de la torre verdad?

-Insisto en que aún es pronto para pensar en esas cosas