"La nueva relación es difícil"

.

.

.

.

.

Katsuki pasó la noche de maravilla a lado de alguien adicional a su presencia, pegado a Deku.

Sin embargo, la mañana llegó con el sol metiéndose entre las cortinas, molestándole en la cara. Se quejó, torciendo el ceño, chasqueando la lengua.

—Tsk—

Se movió entre las cobijas, estirando su mano en donde creyó que estaba Deku acostado.

—Deku— Murmuró, realizando a los cuantos segundos en que sintió que el otro lado de la cama estaba frío, un pequeño bulto en la sábana. Katsuki se levantó de sopetón, con los ojos abiertos. —D-deku?!— Se quitó de encima las cobijas, tropezándose a rastras en dirección a la puerta. —¡Nerd!— Gritó agitado, al no obtener respuesta, se lanzó a ver al sofá verde de su sala, viendo que allí estaba el nerd dormido, abrazándose a sí mismo.

Ese idiota se salió de mi habitación? Pensó suponiendo, no tratando de estallar en gritos, casi atragantándose con su propia garganta.

Es que no le gustó dormir conmigo? Entristeció unos segundos, no, sacudió la cabeza, ayer Deku dijo que estábamos juntos, es decir, que somos pareja, no debo tener ideas raras.

Tocó con su dedo una de las mejillas del nerd, palpando su piel suave y delicada, viendo que éste se quejó poquito, arrugando las cejas. Katsuki sonrió por la reacción del nerd, y siguió tocando su mejilla.

Luego de unos segundos, fue a preparar el desayuno, optando por hacer algo diferente por ser el primer día de ser el novio de Deku, y no estaba mal complacerlo, no? Al igual, que podía darse el lujo de ser espontáneo en momentos como este.

Se animó y preparó un café dulce para Deku, puesto a que él le gustaba el café endulzado y con leche.

Escuchó el timbre del celular de Deku que reposaba en la mesa de la sala, otro quejido de parte de Deku y vio que estiró la mano para cogerlo.

—Sí?— Contestó con su voz adormilada, colocando el celular en su oreja.

Será que no pudo dormir? Y si le incomodó dormir conmigo? Pensó preocupado, que yo sepa no duermo mal, o si? ¡Joder! Se dio un manotazo en la frente, estas jodidas ideas que no me dejan en paz, gruñó.

—Qué?— La cabeza del nerd se levantó con estrépito. —En serio? Tan rápido?— Su voz sonaba agitada. —Por qué?—

Katsuki se asomó desde la cocina, con signo interrogante, queriendo descubrir el motivo por el cual el nerd hablaba tan sacado de onda en el celular, siendo que apenas acababa de despertar.

—Está bien, entiendo— Lo escuchó decir en aceptación. —Estaré ahí en unos días— Concluyó en tono resignado. —Adiós— Colgó el celular, soltando un suspiro abrumado, mesando sus cabellos rizados con sus manos.

—Deku— Le habló interesado. Éste se sacudió, quitándose las manos del cabello.

—¡Ah! Buenos días, Kacchan— Dijo tratando de sonreír, mas no le salió del todo perfecto.

—Ven a desayunar— Ordenó señalándole la taza de café endulzado que le acababa de preparar. Los ojos de Deku se dirigieron a la taza, avispados.

—Para mi?—Apuntó con su vista.

—Tu que crees?— Lo encaró con el ceño fruncido. —¡Idiota!—

Deku sonrió tímido, poniéndose de pie y encaminándose a tomar la taza entre sus manos, olfateando el vapor del café con emoción.

—Gracias—

Katsuki notando que en los ojos de Deku seguía un deje de incertidumbre, y él se sintió con la necesidad de preguntarle sobre la razón de su inquietud. A fin de cuentas, él era su novio, no? Podía darse el lujo de indagar sobre las cosas que lo intrigaban.

—Todo bien?— Se atrevió a preguntarle. Deku abrió sus orbes verdes, bebiendo un sorbo del café endulzado, meditando su pregunta.

—No del todo— Respiró hondo.

—Puedes decirme, Deku— Se ofreció a escucharlo.

—Tengo que regresar a Río— Reveló, mordiéndose el labio inferior.

—Qué?—

Katsuki sintió que casi se le iba la vida en ese instante, pero se mantuvo cuerdo frente a Deku, quien le dirigió una mirada de certeza.

—La agencia de Todoroki hizo de las suyas otra vez— Continuó, moviendo la cabeza de lado. —Demandó a nuestra agencia por 'robarles sus casos' y necesitamos pruebas para que no cierre nuestra agencia— Hizo gesto de preocupación. —No quiero que nos cierren la agencia—

Con que el maldito bastardo mitad y mitad empezó a hacer de las suyas? Katsuki se crispó, molestándose de manera muy brusca, soltó un gruñido.

¡Quiere alejarme de Deku!

—No hay nada que puedas hacer, Kacchan— Lo reconfortó Deku, poniendo una mano sobre su hombro.

—Pero, el bastardo no puede salirse con la suya!— Gritó encolerizado.

—Sí puede, Kacchan— Repuso Deku serio.

—Debe de haber algo que podamos hacer— Exasperó impacientándose. —Deku, no puedes dejar que el bastardo mitad y mitad haga lo que quiera! Él te rompió el corazón— Se cortó al conscientizarse de lo que acababa de decir.

Deku abrió ligeramente la boca, arqueando las cejas en escepticismo.

—Deku, yo— Intentó reponer, pero Deku lo interrumpió educadamente.

—Sé que me rompió el corazón, Kacchan— Exhaló en reconocimiento, volviendo a beber un trago del café. —No hay nada que pueda hacer para remediar esa falta, ya pasó—

—¡Es muy cruel contigo!— Interpuso exasperado.

—Lo sé— Deku le dio un gran sorbo al café, mirando unos segundos el vapor espeso que emanaba de la taza con cierta divagación.

—Te voy a ayudar— Se ofreció dispuesto a no dejarlo. —No dejaré que él te haga eso—

—No— Presionó su mano sobre su hombro en confort.

—¡Carajo, Deku!— Espetó, temblando del coraje. —No estamos juntos? No me hagas a un lado—

—No hagas nada, Kacchan— Insistió. —No hay nada que no se pueda resolver—

—No seas necio, Deku— Protestó por aquello, dando un paso al frente.

—No soy necio— Exteriorizó ya no viéndose tan abrumado como hacía rato. —Pero, tengo que regresar, no será permanente, Kacchan—

—Pero—

Quiso decir 'no quiero te vayas, Deku, no ahora que ya estamos juntos', pero esas palabras se quedaron atoradas en su boca, ansiosas por salir, pero faltas de valor por expresar.

—Cuándo te vas?— Lo cuestionó resignado.

—Tengo cinco días para volver— Especificó, dejando la taza de café en la mesa del comedor, regresándose a él. —No te preocupes, estaré contigo hasta el límite que me dieron— Colocó sus manos sobre su cintura al decirle eso, atrayendo a Katsuki hacia él. —El jefe ha sido muy tolerante conmigo al permitirme estar aquí casi el mes—

—Hm— Se quejó, haciendo una mueca de lado, abrazando al nerd por el cuello, recostando su barbilla sobre su hombro.

—Me necesitan allá— Suspiró, abrazándolo de regreso.

—Lo sé— Dijo refunfuñando.

—Ya me excedí de mi tiempo estando en Japón— Recalcó con cierta ansia. —No quiero sonar egoísta, pero necesito volver—

Katsuki se aferró al abrazo, repudiando cada palabra que dijo el nerd en ese momento, pues implicaba que estando en Japón no estaba lo que él quería, en cierta forma, significaba que no se hallaba del todo. Katsuki no quería verse egoísta tampoco, porque aunque no lo admitiera directamente, él en realidad era muy codicioso cuando se trataba de Deku.

—Voy a resolver este problema— Informó decidido. —Todo estará bien—

—Lo sé— Repitió.

—Si todo sale bien, estaré contigo para el viaje de Vallarta— Aseguró ilusionado.

Cierto, por un momento, Katsuki se había olvidado de la promesa que hicieron aquella vez. El peso de la angustia disminuyó muy poquito, casi nada.

—Mientras tanto, no busques pleito con Todoroki— Le advirtió en tono amable.

—Qué te hace pensar que haré algo como eso?!— Se separó del abrazo, sin soltarlo de sus brazos. Deku se echó a reír. —Qué es tan chistoso, Deku?—

—Lo dije por si acaso se te ocurre hacer algo al respecto— Unió su frente a la suya, reposando gentilmente su piel encima de la de Katsuki. —Te pido que no hagas nada—

—Está bien— Accedió a regañadientes.

—Y bien?— Dijo Deku rápido, cambiando de tema. —Desayunamos?—

—Claro, idiota— Le dio un rápido abrazo a Deku antes de irse a desayunar.

Mentiría si dijera que no se le ocurrió acabar con la existencia del bastardo mitad y mitad por quitarle a su Deku cuando apenas él se recordaba la idea de que ya no era el amigo de la infancia del nerd, sino su novio.

Finalizando de desayunar, Katsuki estaba en la entrada del departamento, colocándose la botas que usó del día anterior, tratando de ponderar silenciosamente alguna posible solución para ayudar a Deku, pero no se le venía nada en mente, y era tan frustrante no tener ideas.

Por sorpresa, una mano se posó sobre su hombro, haciéndolo voltearse.

—Qué pasa, Deku?— Dijo Katsuki interrogante.

—Esta noche yo haré la cena— Informó ilusionado.

—Disculpa?— Se carcajeó sarcástico. —Tu harás la cena, Deku?—

—Sí— Asintió dispuesto.

—Deku, yo no tengo problema con hacer la cena— Farfulló enervado.

—Quiero consentirte— Sonrió reluciente, mostrando sus dientes frontales. Esa sonrisa era algo más que solo existir, una especie de sensación efímera de certeza en una sola acción sencilla.

Katsuki se sonrojó, abriendo un poco la boca.

—¡No soy un bebé, Deku!— Protestó indignado.

—Quiero consentir a mi novio— Aclaró Deku en afirmación.

—Qué?!—

Su rostro enrojeció, y todo en el, se sintió en llamas. Deku, en cambio, soltó una pequeña carcajada al ver su reacción, observándolo pronto muy enternecido, colocando una mano sobre su mejilla ardiente.

—Es tu primer día como mi novio, Kacchan— Dijo importante. —Al menos, permíteme consentirte—

Katsuki quedó cautivado por aquello, y simplemente se inmutó a asentir, muy sonrojado.

Deku sonrió, lo acompañó a la puerta, y justo cuando Katsuki se estaba por despedir, Deku le dio un beso suave y delicado en los labios, exaltándolo de pies a cabeza. De inmediato se compuso y aceptó el beso con gusto.

Se podía sentir tan completo con tan simples gestos como ese?

Al parecer sí, porque se derritió sobre aquel beso, embalsamado en el borde de la puerta, retrocediendo de a poquito, hasta toparse con la mera puerta que lo acogió para no perder balance. Envolvió con sus brazos el cuello de Deku, atrayendo su boca a sus labios con mayor firmeza, con la intención de que no hubiera un espacio entre ellos de por medio.

Deku se intentó separar, diciéndole con sus labios rozando los suyos. Sentía su intenso y cálido aliento encima de su boca, que le provocó estremecerse.

—Tienes que ir al trabajo—

—Eso puede esperar— Dijo desinteresado.

—No te incomoda lo que estamos haciendo?—

—No—

Cómo incomodarle si le encantaba cada segundo de ello?

—Seguro?—

—Bésame más, Deku— Demandó.

Katsuki se abalanzó sobre su boca, chocando sus dientes con los de Deku, quien se se arredró, seguido de una carcajada. Katsuki se avergonzó por su inexperiencia, haciendo una mueca de disgusto.

—Está bien, Kacchan— Aseguró entre risas. —Déjame hacerlo yo—

—Hm— Soltó un quejido, esperando que Deku terminara de reírse.

En cuanto las risas cesaron de oírse, el nerd se tornó serio en cuestión de segundos, acercando su cabeza a él, entreabriendo los labios, plantando un beso firme y directo a él, quien reciprocó el gesto, de una manera mucho más torpe, siendo todavía inexperto en la materia, tuvo que ceder y permitir que Deku tomara el control de los besos que compartieron antes de que él se fuera al trabajo.

Katsuki reconoció que Deku besaba muy bien, no, más que bien, qué decir? Perfecto. Tenía una manera de hacerlo que le facilitaba seguirle el paso, pues él no era demandante, al contrario, Deku besaba perfecto, pero dentro de esa perfección había un gran deje de gentileza y cuidado, que eran imposibles de no percatarse de esos detalles.

Le hizo pensar lo siguiente: Todoroki tuvo ese maravilloso contacto con Deku durante cuatro años de relación y aún así cortó con él?

Cuán idiota era el bastardo mitad y mitad al rechazar todo lo que Katsuki vivía con Deku, disfrutando cada parte, cada segundo que el nerd lo besaba y él simplemente se dejaba llevar por el sentimiento.

Lo vivía, pero aún no lo creía verdad.

Todavía le resultaba insólito que fuera verdad lo que le sucedía.

No obstante comenzó a sentirse inseguro ante lo nuevo, porque se notaba que él era el único inexperto, torpe, novato, etc.

—Que te vaya bien, Kacchan— Le dijo Deku luego de besarse. —¡Suerte en el trabajo!—

—Hm— Fue su respuesta, tan agitada y ruborizada como se hallaba su interior.

—Te estaré esperando— Sonrió risueño y dicho esto, Katsuki se dirigió al trabajo con la mente en caos total.


Estando en la agencia, a menos de una hora de terminar su turno, tomó asiento en una de las sillas de oficio que había desplazadas por la oficina de la agencia.

Cruzó los dedos, descansando de la pesada jornada que tuvo ese día, pues le tocó andar volando de calle en calle en el mismo distrito, que para acabarla de amolar, estaba repleto de gente.

Parecía que se pusieron de acuerdo para entrometerse en su trabajo y complicarle llegar a la escena del crimen.

Que día tan jodido, se dijo bufando.

Kirishima se le unió en el descanso, tomando una silla y se sentó a su lado, con una botella de agua en mano.

—Qué pesada jornada hoy, no?— Comentó, abriendo la botella de agua para beber un gran sorbo. —¡Necesitaba esto!— Suspiró aliviado.

—Deja de hablar tanto— Se quejó Katsuki.

—Por cierto, cómo está Midoriya?— Interrogó curioso. Katsuki se tensó por reflejo, esto ocasionó que el interés de su amigo se disipara. —Lo has visto, no es así?— Dijo en maña.

—Qué dices?!— Exclamó ruborizado.

—Vamos, sabes que puedes decirme— Lo animó a su modo, codeándole en complicidad. Katsuki lo meditó unos segundos. Kirishima había sido su mejor amigo desde la preparatoria, trabajaban en la misma agencia, hacían patrulleos juntos, lo acompañó muchos momentos y apoyaba su amor no correspondido hacia Deku. Estaba bien en contarle, no? Porque le avergonzaba mucho tener que verse en la necesidad de decírselo a Deku. —No te voy a juzgar, bro, para eso estamos los amigos—

En eso, Katsuki le contó todo lo que había pasado con Deku desde que se reencontraron, le reveló que Deku le pidió ser su novio la noche anterior y que ya estaban juntos.

Kirishima a la mención de su relación, lo felicitó con una enorme sonrisa de oreja a oreja, y le dio un abrazo de compadres, que Katsuki lo alejó, lanzándole una pequeña explosión proveniente de su palma derecha.

—Eres molesto, sabes?— Lo señaló Katsuki, crujiendo los dientes en advertencia.

Eso no detuvo a Kirishima de seguir sonriendo, mas se compuso para seguir escuchándolo.

—Cuál es el problema con Midoriya si estás con él?— Cuestionó medio perdido en el asunto. —No es eso lo que querías? Que Midoriya estuviera contigo—

—No es eso— Dijo inquieto, clavando la mirada en sus manos cruzadas. —Me frustra saber que Deku tenga más experiencia en estas cosas, en cambio yo— Se cortó, crispándose más. —Yo no tengo experiencia en esto—

Kirishima abrió ligeramente los ojos, incrédulo de su revelación, mas no inmutado en ayudarlo.

—-Ya entiendo— Presumió, poniéndose en posición de complicidad. —Te sientes inferior al saber que Midoriya tenga más experiencia que tu en ese sentido, no?—Adivinó guiñándole.

Katsuki meramente asintió, sintiéndose idiota al escuchar sus problemas en palabras concretas.

En ese momento apareció Kaminari, uniéndose a la conversación, pero en vez de ser Katsuki quien le contara las cosas, fue Kirishima quien lo hizo, resumiéndolo de una mejor manera, que la suya, aprovechando su facilidad de dicción al hablar.

—Yo digo que Bakugou tiene razón al sentirse de esa manera— Agregó Kaminari.

—Por qué?— Espetó Kirishima, sacado de onda.

—Yo si fuera Bakugou, tuviera muchos celos al saber que Midoriya estuvo con alguien más que no fuera yo— Eso encendió una alarma en la cabeza de Katsuki, percatado de que eso era lo que más le angustiaba.

—No es varonil sentir celos por cosas del pasado— Protestó Kirishima resaltándolo. —Lo que se queda atrás, se queda atrás, no lo puedes corregir—

—Sí, pero Bakugou se ha de sentir inseguro al saber que Midoriya fue novio de alguien que él odia— Argumentó en certeza. —Es completamente normal sentirse de esa manera—

Kirishima frunció el ceño, muy sin saber qué responder.

—Yo que tu Bakugou— Se señaló ojeándolo. —Me sentiría celoso teniendo un novio que ya estuvo con alguien más—

—¡Aguarda!— Irrumpió Kirishima alarmado. —Por qué sentirse celoso por cosas del pasado? No tiene sentido—

—Pueden llegar a un acuerdo, idiotas?— Respingó Katsuki, cruzándose de brazos. Los dos de sus amigos se silenciaron, cada uno tornándose a su propia conexión, mirándose con vehemencia.

—Yo digo que tus dudas coméntaselas a Midoriya— Habló Kirishima, cabeceando en afirmación. Kaminari concordó, sonriéndole. —Si no hay buena comunicación entre ustedes, lo más probable es que su relación no dure mucho—

—Sí, el chiste es que haya buena comunicación— Añadió Kaminari.

Katsuki arqueó las cejas, acomodándose entre la silla de oficio.

—Es eso lo que sientes, no? O tienes otra cosa en mente?— Lo miró Kirishima, esperando haberle atinado a sus dudas.

—Me frustra no saber lo que pasa por la cabeza del nerd— Agregó con la voz áspera.

—¡Comunicación!— Soltó Kaminari en emoción.

—No solo eso— Coreó Kirishima, rodeándolo por el hombro. —Pregúntale a Midoriya todas tus dudas, porque si no se las dices, Midoriya nunca sabrá lo que pasa por tu mente—

Esto hizo que Katsuki se quedara pensativo, dando el tema por finalizado, porque ya casi se terminaba su jornada laboral y necesitaba cambiarse del traje de héroe a ropa casual y pensar un poco más ligero sobre lo que conversó con sus amigos y lo que había vivido desde la noche anterior.

No se dejaría dominar por sus inseguridades en relación a Deku, con quien iniciaba una relación.

Si él pudo alcanzar el puesto número dos por su propia cuenta, podrá ajustarse a ser el novio de Deku. No se rendiría sin dar pelea.

Salió sonriente de la agencia ese mismo día rumbo a su casa, donde el nerd lo esperaba.

.

.

.

.

.

P.D. Nuevo capítulo para ustedes.

Espero que les guste.