Hola a todos!

Esta semana he hecho un esfuerzo adicional para traerles con anticipación el capítulo 21.

Muchas gracias a todos los que me dejaron sus increíbles comentarios sobre el capítulo 20. Ha sido fantástico leerlos.

Quiero aprovechar esta sección de anuncios parroquiales...digo, Nota de Autor...para anunciarles, que Rogue Devlin, u/2697094/Rogue-Devlin está publicando "Ahora y para Siempre" en versión en inglés. Ayudennos recomendando este excelente trabajo. s/13694702/1/Till-the-End-of-Times

Dear english readers, if you read my fic "Ahora y para Siempre" before in spanish, now Rogue Devlin is publishing the english version here s/13694702/1/Till-the-End-of-Times The result is really outstanding. Take a look and share your thoughts with us. We will appreciate it if you share the story and more people can enjoy it.

También, a raíz de algunas solicitudes y comentarios, Rogue y yo hemos pensado en trabajar en un "companion fic" de "Ahora y para siempre." Estamos en una etapa inicial de esta idea y nos gustaría mucho conocer su opinión. Les agradecemos si nos dejan sus comentarios al respecto en "Till the End of Times." Durante los siguientes capítulos de "Till the End of Times", "La Sombra" y las otras historias que tengo pendientes de actualización, les dejaremos saber cómo avanza esa idea.

Muchas gracias como siempre a AvatarAle, Minino Jabberwocky Testarossa, Runcatrun, Mirx, Shirei-kan, TaengooTY, My dear Rein Fan / Guest (Yes, that´s you), KTDestiny, Shinon Black, Jako Aldebaran, Miniberto, Mad1438, Erieyla76, Rainhard, Kod-03 y Rogue Devlin. Muchas gracias en verdad a todos por sus palabras de aliento y sus comentarios sobre la historia. Espero leerlos con muchas ganas.

Ahora lo más importante….¿Si recuerdan que esta historia está clasificada M? Esa clasificación es por buenas razones.

Escribir escenas rated-M no es como andar en bicicleta y me estoy desoxidando ...Tendré que practicar MUCHO más en los siguientes capítulos, así que estén pendientes y déjenme saber su opinión.

Este capítulo está especial y respetuosamente dedicado a Miniberto, espero que este pequeño momento NanoFate compense mínimamente los sufrimientos y las lágrimas que este autor malvado te ha ocasionado.

ADVERTENCIA: Este fic es Fate-Nanoha y está clasificado M, por contenidos y situaciones fuertes y/o violentas, así como escenas íntimas de carácter sexual entre dos mujeres. Si este tipo de contenido, no es de su agrado, por favor no lo lean.

DISCLAIMER: Los personajes de Magical Girl Lyrical Nanoha no me pertenecen y son propiedad de sus respectivos autores. Todas las situaciones y personajes presentados en esta historia son ficticios, cualquier parecido con situaciones o personajes reales, históricos o presentes, no es en absoluto intencional.

"La Sombra"

por Aleksei Volken

Capítulo 21. El polvo de la Verdad.

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"Three things cannot long stay hidden. The sun, the moon, and the truth." Buddha.

"Tres cosas no pueden permanecer ocultas por mucho tiempo. El sol, la luna y la verdad ". Buda.

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Suburbios de Midchilda, Residencia de la Familia Takamachi, Midchilda, Día 4, Onceavo Mes. 10:35 hrs

Fate estaba envuelta en la sensación más increíble.

Tenía conciencia de estar increíblemente cómoda. Su cama, nunca se había sentido tan suave y mullida, tan fresca e invitante.

Especialmente, estaba completamente consciente del cálido cuerpo sobre ella, de las piernas de Nanoha íntimamente y sensualmente entrelazadas con las suyas, del brazo de la pelirroja sujetándola posesivamente y del sutil aroma de un cabello de fuego en su nariz.

La sensación de sentirse, por primera vez en mucho tiempo, exactamente en el lugar que debía estar, cómo debía estar, con QUIEN debía estar, la llenaba por completo.

Con cierto pesar, la rubia inspiró profundamente y se estiró cuan larga era, causando algunos gemidos muy sensuales de Nanoha quien de inmediato se reacomodó sobre ella, acoplando sus cuerpos nuevamente. Una de las manos de la pelirroja incluso subió un poco para posarse sobre uno de los senos de la rubia.

Fate sonrió y gruñó muy suavemente de placer. Estrechando su abrazo en Nanoha, abrió con cierto pesar y muy lentamente los ojos.

El salto que dió después de abrirlos y enfocar un poco fue tan abrupto que casi tira a Nanoha al suelo.

− Hmmm….Fate-chan….− Nanoha alcanzó a aferrarse a la rubia, murmurando adormilada aún no completamente despierta, − ¿Qué... pasa?

Fate por su parte, SI estaba completamente despierta y miraba casi con horror a Momoko y Miyuki Takamachi que estaban sentadas en el sofá lateral de la estancia del hogar Takamachi, que estaba ubicado a un costado de donde ellas estaban acostadas en esos momentos.

La casa familiar Takamachi, ubicada en un amplio terreno de los suburbios, estaba rodeada de bien cuidados jardines, tenía un estilo tradicional con espacios amplios, grandes ventanales con iluminación controlada por persianas así como una cuidada decoración en colores neutros y mobiliarios sobrios. El efecto general era de serenidad, de un espacio ordenado y pulcro pero acogedor e invitante. Esa pequeña estancia donde estaban, Fate no la conocía de su visita anterior cuando toda su familia fue invitada a cenar. Era más como una sala familiar privada, que un espacio público.

En la madrugada, cerca de las dos, Hayate les había ordenado a todos sus equipos ir a descansar, con órdenes de no estar en la oficina antes del mediodía.

Había mucho que hacer, pero lo que podía hacerse de inmediato, ya había sido hecho y necesitaban con urgencia descansar y recuperarse.

Tras la noticia del escape de Vandein, Fate por ningún motivo quiso separarse de Nanoha ni medio segundo. Así que Hayate pidió que uno de los helicópteros llevara a varios de los efectivos a TSAB y otras ubicaciones. Desde ahí y ante la expresa solicitud de Nanoha de ir a casa de su familia, argumentando que no estarían tranquilos hasta verla, Fate insistió en acompañarla.

De esa forma, Nanoha había terminado ofreciendo a Fate quedarse en el sofá de esa tranquila estancia, ya que la rubia no tenía su auto y ambas estaban más allá del agotamiento extremo.

Resolvieran lo que hubiera que resolver por la mañana.

Y al parecer ahora tenían mucho que resolver, ya que la rubia no tenía ni idea de cómo habían terminado en esa situación.

− Buenos días Fate-san,− dijo Miyuki en tono ligeramente juguetón con una sonrisa y una ceja arqueada.

El rostro de Momoko Takamachi era inescrutable pero no amenazador.

O al menos eso esperaba Fate.

− Eh ... Buenos...días...Miyuki...Takamachi-san ...− dijo Fate dando gracias a todas las deidades tras comprobar que tanto ella como Nanoha estaban completamente vestidas. Al parecer en la madrugada, solo tuvo fuerzas para quitarse las botas.

Nanoha ya en proceso de despertar, se tensó cuando escuchó la voz de Fate decir la palabra "Miyuki".

Hasta entonces Nanoha, quien había tenido la cara hundida en el cuello de Fate, se percató, conscientemente, de su posición sobre la Enforcer, de lo iluminado de la habitación y se volvió lentamente para ver la mirada diabólica de su hermana.

− Buenos días Fate, Shiro me comentó esta mañana que llegaron muy tarde y que tratáramos de no despertarles… Cosa que al parecer Miyuki no puede evitar,− dijo Momoko, mirando severamente a la mayor de sus hijas, como si ella no hubiera estado sentada en ese mismo sofá, haciendo exactamente lo mismo.

− Awwww….Mamá,− protestó Miyuki haciendo un puchero para después añadir, mostrándole su teléfono móvil a su madre, − Es que mira que cosa TAN adorable…¡Nanoha incluso babeó encima de Fate!... ¡Y mira donde tiene las manos…!

Nanoha, quien hacía lo posible por desenredarse de Fate lo más discretamente posible miró a su hermana con horror.

− ¡Miyuki!,− gritó batallando un poco para ponerse de pie y perseguir a su hermana.

Momoko hizo un gesto de fastidio y finalmente, sonrió a Fate.

− ¿Por qué no toman una ducha caliente y desayunan algo? Fate… creo que algo de la ropa deportiva de Miyuki o de Kyoya te podría quedar…,− dijo Momoko con gentileza señalando el visiblemente empolvado uniforme de campo de Fate, − Miyuki y yo hemos preparado el desayuno y estoy segura que les caerá muy bien.

− Separadas ¿eh? Nanoha-chan..., mamá quiere decir que tomen una ducha cada quién por su…,− lo que sea que fuera a decir quedó incompleto por que en ese momento Nanoha la alcanzó, arrastrándola fuera de la estancia.

Fate en esos momentos ya estaba sentada en el sofá, con la mayor dignidad que podía reunir.

− Muchas gracias Momoko-san,− dijo inclinándose como muestra de respeto completamente ruborizada, − Yo no quisiera molestar, lamento mucho que nos quedáramos dormidas en su sala, quiero decir..., en su sofá... de esa manera….yo….

Momoko sonrió, interrumpiendo a Fate con un gesto. Aunque era divertidísimo y tierno ver a Fate turbada y apenada, no tenía corazón para aprovecharse ... no al menos de la misma forma que Miyuki.

− No te preocupes Fate...Me da mucho gusto que Nanoha no haya venido sola a cada...Te confieso,− dijo Momoko poniéndose un poco seria, − Que estuvimos muy preocupados anoche con todo lo que pasó, las noticias primero, luego el apagón, todo el movimiento de los vehículos de emergencia… Solo porque la Almirante Harlaown me llamó y me aseguró que todo estaría bien, pudimos sobrellevarlo con más calma… Cuando Shiro me dijo que estabas aquí con Nanoha...Me sentí muy aliviada...me tranquiliza mucho saber que estás ahí para apoyarla...Fate...muchas gracias.

Fate tragó con dificultad sin saber qué decir.

Momoko rió entonces con más libertad.

− Sé que no puedes decirme nada respecto a sus asignaciones,− dijo más animada, − Solo quería que supieras que me da gusto que seas tú quien cuide de mi pequeña...Vamos...ahora a la ducha...Sola...eso sí, ¿de acuerdo?

Fate, casi morada de pena, se vió arrastrada por una sonriente Momoko a la ducha del cuarto de invitados

-X-

Cuartel General de TSAB, Oficinas de la Sección Seis, Unidad Especial de Crímenes Violentos, Midchilda, Día 4, Onceavo Mes. 12:05 hrs

Fiel a su palabra, Hayate no buscó a nadie de su equipo hasta bastante después del mediodía.

Cinco minutos, para ser exactos; lo cual tomando en consideración los estándares de exigencia de la Coronel era mucho.

Ella había tenido su propia y demandante lista de pendientes por atender.

Antes de desplomarse en las habitaciones provisionales que le habían asignado en TSAB sobre las cinco de la mañana, Hayate dejó varias instrucciones de seguimiento forense en Roshtaria, la presa Toku y la casa de Vandein, revisó las actualizaciones del reporte de misión en Roshtaria por parte de Fate, Ellis y Alto, visitó el hospital Naval donde Rein, Signum y Shamal habían sido trasladadas para hablar con los doctores y tuvo varias, cortas pero significativas llamadas con Lindy Harlaown y Gil Graham.

Los Almirantes debían estar más cansados que ella. Especialmente tomando en consideración que ellos tenían encima, además de la responsabilidad operativa de las misiones, el peso político de las mismas.

Hayate no los envidiaba en lo más mínimo mientras caminaba hacía su oficina con la extraña sensación de que hacía siglos que no estaba ahí.

Cuando llegó varios de sus agentes ya se encontraban ahí y pese a todo, el ánimo estaba elevado y con toda razón.

Todos llegaban y saludaban a Nanoha con nueva camaradería y respeto. La agente novata ya se había ganado su respeto antes, como científica, como perfiladora y recientemente como dedicada, pero el respeto de los operativos de campo era algo muy diferente. Ahí se arriesgaba el físico y la integridad, se debían tomar decisiones rápidas de vida o muerte. Y muy especialmente, debías saber que tu equipo de campo no solo era confiable, sino capaz.

Aunque esa no era su intención, Nanoha había demostrado todo eso con creces la noche anterior.

La historia de lo que la pelirroja había hecho por Signum, Shamal y Renato Socci la noche anterior, había corrido como fuego en pólvora por todo TSAB y los más orgullosos, eran sus compañeros de Sección.

− Hubieran visto la cara de la piloto de la fuerza aérea,− decía Griffith emocionado en esos momentos, − No podía creer que Nanoha realmente se metería a la piscina esa…

− Pero Griffith, tú no estuviste ahí,− rebatió Vice con una sonrisa.

− No estuve ahí cuando Nanoha se metió...pero SI fui con el equipo forense y el escuadrón antibombas que aseguraron la propiedad y Akira Yamamoto nos llevó, ¿porque crees que tengo todos los detalles?...¡Son tiburones toro de más de tres metros cada uno!

Fate de pie junto a Nanoha, trataba de compartir la emoción de sus compañeros y de no mirar a Nanoha con preocupación.

La pelirroja por su parte, estaba muy sonrojada.

− Ah ... Griffith-san ... No fue para tanto, tenía que hacerlo, era la única manera de salvarlos a todos ...por favor,− decía Nanoha apenada.

− ¡Pero claro que si Nanoha!...− dijo Griffith, − Muy pocas personas se hubieran metido...Ni siquiera Fate...Es más Fate ni siquiera sabe nadar….

− Hey…

En ese momento, Ellis y Teana se unieron al grupo ya integrado por Fate, Nanoha, Vice y Griffth.

− Wow, Fate...que delicia de auto tienes,− dijo Ellis con una sonrisa mientras le lanzaba la llaves de su deportivo negro que la agente, había tenido la misión de manejar desde Roshtaria para entregarlo de vuelta a Fate tras su repentina salida en helicóptero.

− ¿Te dejó conducir su auto?− preguntó Vice con sorpresa, − Fate no deja que nadie lo toque….

− Supongo que no le quedó otro remedio,− respondió Ellis encogiéndose de hombros, − Cómo haya sido, fue fenomenal…

− Montar ese auto es casi como montar a Fate,− agregó Griffith maliciosamente, − Es casi una extensión de ella misma…

Entonces fué el turno de Fate de sonrojarse hasta las orejas y mirar apenada alternativamente entre Nanoha y Ellis sin saber qué decir. Ellis y Nanoha solo rieron ante la turbación de Fate y chocaron los puños.

Antes del operativo de Roshtaria, Nanoha le había pedido en privado a Ellis, cuidar de Fate en la extensión de sus capacidades.

− Me aseguraré de conducir ese auto algún día Ellis-san, gracias por la referencia,− dijo Nanoha de buen talante causando que el rubor de Fate, se incrementara.

Shari y Alto alcanzaron a la Coronel en esos momentos y entre las tres saludaron al grupo que pese a todos los percances, seguía sólido y unido.

A la coronel le dio mucho gusto ver que Fate se veía sonriente y descansada. De hecho, la Enforcer, pese a las larguísimas y angustiantes horas que habían vivido, se veía radiante.

Fate se veía mucho mejor que Griffith, que aunque de buen humor parecía apaleado y ciertamente muchísimo mejor que Verossa; a quién Hayate había dejado en el hospital durante la madrugada con instrucciones de tratar de descansar, mantenerla informada de la condición de su hermana y no presentarse ese día en la oficina. A Hayate no le quedaba la menor duda que se había pasado toda la noche en vela al lado de Carim, quien aunque estaba estable, se mantenía en una condición delicada.

Fate no podía quejarse. Pese a todo lo que había sufrido los días pasados, la noche anterior y el primer incómodo momento al despertar, había tenido una mañana increíble en casa de la familia Takamachi. En esos minutos la había pasado bien cómo hacía mucho no lo hacía. Se había duchado, le habían prestado ropa deportiva de Kyoya, y Nanoha y ella habían desayunado en compañía de toda la familia. Aunque todos los demás desayunaron mucho más temprano, todos querían acompañarlas mientras ellas lo hacían, conversando y riendo todo el tiempo.

Fate se sintió extraña pero agradablemente acogida por la serena calidez de la familia Takamachi y se sintió feliz. Incluso se rió un poco de las bromas pesadas que Miyuki le hizo a Nanoha hasta que se despidieron para ir a TSAB.

− Buenos días Coronel,− dijo Fate saludándola primero que nadie, como si estuviera ansiosa de ponerse manos a la obra.

Y con toda razón. Sus ánimos estaban elevados pero ninguno de ellos podría estar tranquilo hasta que Hades Vandein no estuviera nuevamente arrestado y en custodia de TSAB.

− Buenos días a todos,− respondió Hayate al saludo con una ligera sonrisa, dirigida a todos sus elementos, − Parece que seremos varios, ¿usamos la sala de juntas principal, Shari?

− Esta lista y esperando por nosotros Coronel,− respondió Shari en ese momento, literalmente materializando una taza de café como ella sabía que le gustaba a Hayate. No era temprano por la mañana pero la joven estaba segura que Hayate aún no cubría esa parte fundamente de su rutina.

− Shari...eres una bendición,− dijo Hayate tomando la taza que la chica le ofrecía para encabezar la marcha de todos hacia la sala de reuniones.

Durante sus llamadas de la madrugada, Lindy le reportó a Hayate que ningún esfuerzo para identificar cómo Vandein había sido capaz de salir del búnker, había rendido frutos. La Coronel no estaba particularmente ansiosa de compartir esas noticias con su equipo, pero si alguien podía encontrarlo y derrotarlo, eran ellos.

Y hasta ese momento, se permitió pensar que haría Yuri Natsume respecto a ese mismo punto.

Desde el fatídico momento en que les había comunicado la noticia oficial del escape de Vandein, Hayate no la había visto, ni había hablado con ella.

Y se había esforzado para no pensar en ella y lo que estaría haciendo.

− Buenos días, Coronel, − la saludó en la puerta de la sala de juntas el adusto Capitán Tadaomi, quién después saludo incluso afablemente a todos los demás, − La Mayor Natsume indicó que la Agente Takamachi será su enlace oficial con la Sección Seis pero me pidió atender la junta y reportarle directamente los avances que tenemos de las operaciones de campo, Coronel.

Fate y Griffith miraron a Nanoha de reojo, quién solo se encogió de hombros ligeramente. Especialmente después de la escena con Fate en la presa, Nanoha estaba sorprendida de esa decisión de la Mayor, pero tampoco iba a cuestionarlo.

Cuando todos estuvieron finalmente en sus lugares, Hayate se puso de pie al frente de la sala.

Ella por lo general se mantenía sentada, escuchaba y dejaba que cada uno de sus efectivos hiciera el reporte o el resumen correspondiente a su misión asignada. Había varios mandos en TSAB que incluso pensaban que ella no hacía mucho a cargo de la Sección Seis, pero no había nada más alejado de la verdad.

Hayate lo hacía de esa forma como reconocimiento al trabajo que cada miembro de su equipo hacía y como una muestra de confianza y respeto. Sin embargo, la situación de vivian en esos momentos era excepcional y ameritaba algunas consideraciones excepcionales.

Antes de empezar a hablar Hayate miró a todos los ahí reunidos. Salvo Tadaomi y Nanoha, a todos los había conocido durante varios años. A Fate más que a nadie. Eran lo más cercano a una familia que tenía, después de su familia.

Todos habían pagado un alto precio por el trabajo que hacían.

Sin embargo, todos la miraban con absoluta confianza en silencio, esperando por sus indicaciones y su liderazgo.

− De parte de los Almirantes Graham y Harlaown, y desde mi posición en especial, quiero agradecerles a todos por el gran esfuerzo que hicieron, no solo el día de ayer en particular, sino durante los últimos días, desde que tuvimos la primera noticia del atentado al Banco de Midchilda, − comenzó Hayate con una serenidad casi solemne, − Creo que este caso ha traspasado los límites meramente profesionales y nos ha tocado de forma profunda. No recuerdo otra situación donde hayamos perdido tantos compañeros durante los operativos, donde nos hayamos visto...desafiados...y confrontados como ahora. Todos, sin excepción, han hecho esfuerzos descomunales. Lo que voy a decirles a continuación, no demerita de ninguna manera esos esfuerzos… sino que nos advierte del tamaño de la amenaza que enfrentamos y para la que debemos mantenernos no sólo alertas...sino unidos.

Hayate procedió entonces a describir como la noche anterior, el ex-agente Junichirō Izumida había secuestrado e impersonado a un técnico del búnker de la Sección Nueve, utilizando sus credenciales para liberar a Hades Vandein de la celda de confinamiento en la que estaba recluido y posteriormente, le había ayudado a escapar de un sitio que era considerado como infranqueable.

− Lo más grave de lo que sucedió anoche, aquí en las instalaciones de TSAB, es que Hades Vandein tenía información interna de cómo operamos,− agregó Hayate, − Su escape se dió en el momento preciso, en que el cuartel General estaba más desprotegido y tenía un objetivo ulterior en mente. Tenemos confirmación absoluta de que Vandein deseaba algún tipo de información del War Room que no pudo obtener y de la cual, no conocemos su naturaleza.

− ¿Crees que ese haya sido su plan desde el principio Coronel?− preguntó Griffith con semblante serio, muy diferente a la energía que tenía hacía solo unos minutos.

− Solo hay una persona que puede responder a esa pregunta Verossa,− dijo Hayate y su mirada se posó directamente en Nanoha.

La pelirroja por su parte había pensado mucho en ello desde que Natsume les dió la noticia de su escape. Ahora con esta información adicional de la Coronel, el replanteamiento sobre las teorías que tenía sobre Hades Vandein era impostergable.

− No Coronel,− dijo Nanoha con firmeza, − No creo que él tuviera el plan de ser arrestado. Creo que sí tenía un plan de respaldo. Hades Vandein es una clase de asesino serial meticuloso y ordenado, con altos niveles de control. Junichirō Izumida jugó un rol fundamental en su proceso como asesino y secuestrador, probablemente desde el principio… Necesito más información pero mi hipótesis es que, de la misma forma que nosotros no esperábamos esa acción de rescate ventajoso por parte de Izumida ... Vandein tampoco se esperaba algunos hechos que sucedieron el día de ayer y fue tomando decisiones sobre la marcha.

− Una cosa es cierta Coronel Yagami,− intervino el capitán Tadaomi en ese momento, − El mecanismo de cierre de emergencia del búnker, no puede ser sobre-escrito, anulado o violado, el mando a cargo del War Room es el único que puede concluir el cierre de emergencia que se da en operativos tan complejos como el de ayer… el señor Vandein…

− No le digas "señor" a ese malnacido bastardo hijo de puta, Tadaomi...− ladró Griffith enojado como nunca lo habían visto, − Asesinó a muchos de nuestros compañeros...Casi mata a la Directora Carim...Por todos los dioses…

Hayate solo le hizo un gesto a Tadaomi para que prosiguiera.

− Vandein e Izumida estaban positivamente atrapados en el nivel Nueve...− continuó el capitán sin resentimientos, − Fue solo hasta que el operativo de la Mayor Natsume y la Enforcer Testarossa sobreescribió el protocolo de seguridad con directivas especiales, que el nivel fue liberado. Nadie fuera de la Sección Nueve y de los mandos principales de TSAB tiene esa información, Coronel, nadie.

Hayate meditó un poco en esa información. Era lo mismo que Lindy y Graham le habían dicho antes. Sin embargo, ella había visto las grabaciones.

− Desde el primer momento en que fue liberado,− agregó Hayate ya que sus subordinados no tenían aún esa información, − Vandein no hizo ningún intento por escapar. Sus acciones estuvieron encaminadas desde el primer momento a tomar el control del nivel y a intentar ingresar al War Room.

− Eso solo puede significar una cosa Coronel,− dijo Nanoha tras pensarlo un poco, − Alguien le dijo a él o a través de Izumida, que no podía salir.

− Exacto,− dijo Hayate mirando apreciativamente a Nanoha, − Esa es su nueva misión, Fate, Griffith. Ustedes trabajarán en conjunto, junto con sus equipos y el personal del Agente Accous para encontrar a esa persona específicamente...esté donde esté y sea quien sea. Deben tener extremo cuidado.

− ¿Porque puede ser alguien interno a TSAB?,− preguntó Fate aunque estaba positivamente segura de la respuesta.

− Puede ser alguien interno a TSAB y en una posición estratégica,− agregó Hayate, − No cualquiera tiene acceso a ese nivel de información. Eso indica que, tiene el nivel de acreditación para tener acceso a ella...o... tiene la capacidad de obtenerla...Cualquiera de los dos escenarios es MUY grave y tanto los almirantes como yo contamos con ustedes para manejarlo con extrema discreción y cuidado.

− Cuente con ello Coronel,− dijo Griffith al punto.

Fate solo asintió con la cabeza con semblante serio. La parte que más le preocupaba no había sido mencionada por Hayate aún y ella no podía esperar más.

− ¿Qué pasará con la captura de Vandein?− preguntó la rubia directamente. Aunque había caído rendida de cansancio, realmente no sabía si podría volver a dormir tranquila hasta que tuviera el cien por ciento de certeza de que Hades Vandein estaba arrestado.

O preferentemente, muerto.

Hayate sabía que la siguiente noticia no le iba a gustar nada a la Enforcer. A ella tampoco le gustaba pero no había nada que pudieran hacer. La situación era demasiado grande. Incluso para la misma TSAB.

− Hades Vandein… es a partir de esta mañana, un incidente de seguridad nacional...con implicaciones internacionales,− respondió Hayate mirando a Fate, − Eso quiere decir, que TSAB no será la única implicada en su proceso de captura y arresto.

− Pero Hayate,− replicó Fate, aunque sabía que esa decisión no dependía de Hayate, tal vez ni siquiera de los Almirantes Graham y Phils, − Nadie conoce el caso como nosotros...y me refiero específicamente a las Secciones Seis y Nueve de TSAB…

− Estoy de acuerdo Fate y seguiremos participando,− dijo Hayate con ánimo conciliador. Había varios detalles de la noche anterior que todavía no podía compartir con Fate o con el resto del equipo, − Sin embargo, por las implicaciones que tiene Hades Vandein con los graves atentados que sucedieron ayer y la participación de un grupo terrorista internacional, hay otras instancias que deben participar.

− ¿Pero quién estará a cargo?− insistió Fate.

− Tenemos una reunión a las 2 pm donde se definirán varios puntos Fate,− dijo Hayate tratando de aplacar a la rubia, − Entretanto y en preparación para esa reunión, necesitaré algunos datos concretos y resumidos de lo que hemos encontrado en Roshtaria y en Toku, y muy especialmente Nanoha...necesitaremos un reporte conciso y detallado por parte del equipo científico de la Sección Nueve, y específicamente del perfil de Hades Vandein que trabajaste. Siento mucho que esta solicitud de último minuto se sobrecargue en tí y Hal dado que Shamal está todavía en el hospital, sin embargo me dijo que podían llamarla y les ayudaría todo lo posible.

− No hay ningún problema Coronel, cuente con ello,− respondió Nanoha con una sonrisa.

Fate quiso decir algo más pero Hayate la detuvo.

− Antes de que digas algo más Fate, déjame decirte que SÉ que Vandein es responsable del secuestro, tortura y asesinato de más de veinticinco mujeres,− dijo Hayate de inmediato, − Sé que ellas, las chicas quefueron rescatadas y sus familias merecen justicia y conclusión… Toma en consideración que la posición privilegiada de Vandein es lo que le permitió hacer lo que hizo. Y no hablo solo de su dinero y poder. Tuvo ayuda. Y no solo del agente Izumida.

Hayate tuvo entonces una ayuda inesperada por parte de Nanoha, entre todas las personas.

− La Coronel tiene razón Fate,− dijo la investigadora con decisión mirando a Fate y a sus compañeros en la mesa, − Yo también creo que Vandein es la punta del iceberg y hay demasiado que no sabemos...no podremos derrotarlo hasta no entender y encontrar eso que no sabemos...y solo si trabajamos juntos podremos hacerlo...Hagámoslo juntos chicos.

Todos expresaron de inmediato su total acuerdo con Nanoha.

Hayate volvió a comprobar en ese momento, que TSAB tenía dos nuevas celebridades. La recién nombrada capitán Rein E. Force; y la intrépida agente novata, Nanoha Takamachi.

Fate, viendo el incondicional apoyo que todos, incluyendo el Capitán Tadaomi, le brindaban a Nanoha, tuvo manifestar su acuerdo y disposición para ser paciente y trabajar conjuntamente con lo que los mandos decidieran.

Hayate sonrió.

− Creo que no habría podido decirlo mejor, muchas gracias Nanoha..− dijo Hayate con calidez para después agregar con decisión, − Por nuestros compañeros, por todas las víctimas de Vandein y del Clan Huckebein, por sus familias y nuestras familias… Tenemos menos de dos horas pero yo sé que ustedes pueden hacerlo...No permitamos que se salgan con la suya.

-X-

Tan pronto Hayate salió de la sala de juntas, Fate tomó el liderazgo de la investigación y de prácticamente, todos los efectivos disponibles de la Sección Seis.

Ese día superaron todos los récords.

Ellis, Alto y Fate compilaron un resumen de todos los datos que encontraron en la antigua finca Vandein. Aparentemente, Hades, al igual que su abuelo, había usado esa edificación y su atípica mina, como base de operaciones en algún momento. El equipo forense confirmó la presencia de restos humanos de al menos trece personas. Hasta ese momento. Desde la noche anterior, Ellis había encontrado información documental, tanto digital como impresa referente a víctimas de Vandein, tanto potenciales como confirmadas y muchas pruebas de las terribles actividades que practicaba en esa instalación. Incluso, gracias a la tenaz determinación de Alto, tenían un mapa de la mina y estaban aún por identificar la naturaleza de los materiales contenidos en ella además del Rodio.

La noche anterior, Chrono había resultado afectado en el túnel por una reacción alérgica extrema a uno de esos materiales que si bien era naturalmente tóxico, él adicionalmente tenía una sensibilidad específica a ese componente.

Por su parte, Nanoha, Griffith y Shari, integraron el resumen de lo encontrado en la presa Toku, tanto en términos de amenazas explosivas cómo de anomalías estructurales y normativas no reportadas , así como sobre las actividades ilícitas realizadas por Vandein como individuo.

Finalmente, Teana y Subaru, bajo la supervisión conjunta de Fate y Griffith, integraron el reporte de campo de sus operaciones en la ciudad en ausencia de Verossa.

Los minutos se les escaparon como si el reloj avanzara mucho más aprisa cuando más necesidad tenían de tiempo.

Y eso justamente, el tiempo y la necesidad de resultados, hizo que, casi a las dos de la tarde, cuando finalmente entregaron el reporte sumarizado para Hayate, Alto no pudiera contener más su preocupación y se aproximara a Fate y Nanoha con una noticia inesperada.

− Lucino ya debería estar aquí, Fate,− dijo Alto mirando a su jefa, con semblante sereno pero preocupado.

Fate y Nanoha, que en esos momentos revisaban con Ellis el resumen de las pruebas encontradas en Roshtaria, en la casa de Vandein y la mina, se volvieron a mirar a Alto.

Con la velocidad y habilidad conjunta de Alto y Shari, prácticamente no se habían dado cuenta que la joven analista, en efecto no había llegado.

− Eso es bastante atípico de Lucino,− dijo Ellis; aunque ella estaba en otro equipo, ambas chicas solían ser de las primeras en llegar a la oficina sin importar a qué hora hubieran terminado sus actividades la noche anterior…o la madrugada.

− ¿Has probado llamarle?− preguntó Fate revisando su dispositivo. Ella como jefa de equipo podía ver la posición de cada dispositivo de los efectivos a su cargo. Su sorpresa fue mayúscula al constatar que el reporte de posición de Lucino, marcaba que estaba en su domicilio desde las tres de la madrugada, − El log de ubicación indica que está en su casa…¿Se habrá quedado dormida?

Alto meneo la cabeza con incluso más preocupación que antes.

− Imposible...No en el momento de la investigación que tenemos…,− dijo Alto para después reiterar, − Algo así JAMÁS pasaría ... Pero más allá de eso, no responde a llamadas, ni mensajes Fate...he intentado contactarla desde el mediodía cuando se suponía que debíamos llegar.

Con la cantidad de trabajo que habían tenido Fate se sintió apenada por no darse cuenta antes. Y tampoco podía reclamarle a Alto por esperar hasta ese momento. Era literalmente, el primer segundo disponible que tenían.

− Alto tiene razón Fate...− dijo Nanoha mirando a Fate, − Debemos investigar de inmediato.

Fate solo necesitó una mirada hacia Nanoha para saber que la pelirroja estaba pensando lo peor.

Hades Vandein.

Fate miró su reloj. Hayate estaba a punto de entrar a la reunión.

De inmediato, Fate llamó a Griffith para ponerlo al tanto de la situación. Los dos jefes de equipo prepararon de inmediato un operativo. Acordaron que Griffith se quedaría en la oficina con todo el equipo científico, salvo Alto; le reportarían de la situación a Amy en esos momentos y le informarían a Hayate y a Lindy tan pronto fuera pertinente.

Fate, con todos los demás efectivos disponibles, incluyendo a Nanoha, saldría de inmediato en varias camionetas rumbo a la casa de Alto.

El capitán Tadaomi, quién desde luego se percató de lo que estaba sucediendo, se ofreció a acompañarlas en el caso de que necesitaran apoyo especial.

Fue solo hasta que estaban en camino, con Fate al volante manejando a gran velocidad, que Nanoha llamó la atención de la Enforcer y el capitán sobre otro detalle crucial.

− Fate-chan… Capitán...− dijo Nanoha con preocupación, mirando su dispositivo donde había estado en comunicación con Shamal desde la mañana, − Yo tampoco puedo contactarme con Hal.

-X-

Cuartel General de TSAB, Dirección General de Secciones Especiales, Midchilda, Día 4, Onceavo Mes. 13:45 hrs

Hyate llegó con diez minutos de anticipación a la junta convocada por Lindy Harlaown en la Dirección General de Secciones Especiales. Ella esperaba que los llamaran directamente a la Dirección General de TSAB y el hecho de que no fuera así, le pareció de inicio buena señal.

Una parte de ella aun trataba de convencerse que él único motivo de llegar antes era su anticipación por capturar a Vandein y no tenía nada que ver con su deseo de ver a cierta Mayor Natsume.

− Hola Hayate-chan...− la saludó afablemente Amy, − Llegas temprano.

Al parecer había llegado demasiado temprano, ya que aparte de Amy, nadie más parecía haber llegado.

− Hola Amy,− respondió Hayate con una sonrisa, − Espero no darte más trabajo antes de la gran junta... pensé que tal vez tu podrías invitarme un café.

− ¿Extrañando las habilidades de Rein?− preguntó Amy con una ceja ligeramente arqueada y una sonrisa pícara, haciéndole una seña a Hayate para que la acompañara.

Hayate se recordó a sí misma que debía tener cuidado con Amy ... la oficial parecía estar adquiriendo varias habilidades similares a las de la Almirante Harlaown.

La oficina de Lindy Harlaown estaba en el piso inferior al de la Dirección General Táctica, en el nivel Diez. Todos las funciones administrativas y la Dirección General de TSAB se encontraban en otro edificio, así que Lindy tenía una vista espectacular desde su oficina.

La amplísima sala de juntas principal donde se reunirían estaba frente a la oficina de Lindy y era una de las más elegantes y equipadas de todo el edificio. El techo era muy alto, la pared más larga opuesta al acceso principal era un gran ventanal de piso a techo con un vista a la la zona de Midtown Midchilda. Toda la sala estaba decorada en sobrios tonos oscuros y grandes pantallas en las paredes laterales.

Hayate esperaba que Amy la guiara a la sala de juntas pero en su lugar, la dirigió hasta la recepción de la oficina de Lindy, donde ella tenía su escritorio y ahí le ofreció un café.

− ¿Cómo está Chrono?− preguntó Hayate en voz baja tomando la taza que Amy le ofrecía, − Pensé que estarías en el hospital.

− Estuve ahí desde muy temprano en la mañana,− respondió Amy de igual forma, − La verdad es que está muy bien, Fate tomó la mejor decisión al sacarlo de esa mina de inmediato y tal vez por eso es que la intoxicación no avanzó más. La doctora dice que podría salir hoy, pero sugiere que se quede un par de días más para estar cien por ciento seguros. Ese agente radioactivo es muy extraño y todos preferimos que sea así...Chrono mismo me pidió que viniera a la oficina… Me dijo que podría quedarse más tranquilo si sabía que Lindy me tenía de respaldo...especialmente después de lo que pasó anoche.

Hayate no podía estar más de acuerdo. La noche anterior sería recordada como uno de los días más aciagos de la historia de TSAB.

− Sin embargo, evitamos una tragedia de proporciones inimaginables y eso también debemos tomarlo en cuenta, − agregó Amy viendo como se oscurecía el semblante de Hayate ante su comentario, − ¿Te dijeron cuando salen las chicas?

Hayate suspiró, − En teoría esta tarde pero veremos. Shamal estaba casi perfectamente bien desde ayer pero Signum estaba en observación y ella prefirió quedarse ya que trasladarían a Zafira al mismo piso.

En ese momento, Lindy salió de su oficina acompañada por Clyde Harlaown.

Ambos Almirantes sonrieron al ver a la Coronel,

− ¡Hayate-chan!, − Lindy inclusive se acercó para darle un breve pero significativo abrazo. Las dos no se habían visto desde antes del operativo de la presa, − Hicieron un gran trabajo...Sin embargo, te arriesgaste mucho… Gil, Clyde y yo estuvimos muy preocupados.

− Fate salvó el día,− dijo Hayate con una sonrisa, − Tanto aquí como en la presa.

− Y no estuvo sola, ¿ya le contaste?− le preguntó Lindy a Amy. Su nuera meneó la cabeza negativamente.

− No hemos tenido tiempo,− aclaró Amy.

− La...Mayor Natsume,− dijo Lindy mirando a Hayate, − Nos sorprendió a todos… y creo que hizo un equipo increíble con Fate. Tienes que leer el reporte final.

− Y estaba mortalmente preocupada por tí, Hayate-chan...− agregó Clyde causando que la Coronel se ruborizara notablemente ante esa afirmación hecha con total candidez, − Hubieras visto su expresión cuando te vio EN la cortina de la presa y cuando le dijo a Fate que se iba en ESE instante a Toku...Parecía que no habría poder humano o divino que la detuviera...es más…

En ese momento, Lindy le dio un codazo nada disimulado a Clyde.

− Ouch….

− Creo que es hora de irnos a la junta…¿ya llegaron las visitas Amy?− preguntó Lindy tomando su dispositivo del escritorio de Amy.

− No he recibido noticias Almirante,− dijo Amy conteniendo una sonrisa al ver el semblante desconcertado de Clyde y el ruborizado de Hayate.

Al salir de la recepción de la oficina de Lindy, se encontraron con que la comitiva convocada para la junta, llegaba en ese preciso instante.

El primero en llegar, puntual e impecable como siempre, fue el Jefe de Policía de Midchilda Genya Nakajima, quien saludó cálidamente a Hayate y los Almirantes. Juntos se dirigieron a la sala mientras Amy les ofrecía café a todos.

Un par de segundos después, Amy anunció la llegada de dos personajes que hicieron que Hayate mirara disimuladamente y por primera vez en su dispositivo, la lista de convocados a la reunión.

Ella sabía que la situación había trascendido la jurisdicción de TSAB pero no se imaginó el alcance hasta ese momento.

Dos mujeres, de extraordinaria elegancia y porte entraron a la sala, como si se tratara de la pasarela de un desfile de modas y no una reunión ejecutiva de seguridad nacional de alto nivel.

Una de ellas era la Ex-superintendente de Cranagan y actualmente Sub-comisionada Adjunta, Ryōko Yakushiji y la segunda, era la Superintendente Interina y actual jefa de la policía de Cranagan, Saeko Nogami.

Aunque la voluptuosidad y belleza Saeko, de sedoso cabello negro al hombro e inteligentes ojos azules, rivalizaba con la de Ryōko, sin quedarse atrás en femeneidad y elegencia, la nueva jefa de policía de Cranagan destilaba un aura de poder y confianza en si misma que provenía del trabajo duro. Hayate podía leer las señales; para ella era claro que nadie le había regalado nada a esa mujer.

Ambas mujeres saludaron amablemente a todos los presentes, Saeko saludó con especial énfasis y afecto a Genya, para después dirigirse a Hayate en el preciso instante que el Agente Voltz Stan de Asuntos Internos entraba a la sala con displicencia, vistiendo el mismo traje sastre gris, camisa blanca y corbata roja arrugada de siempre, acompañado de la Agente Schach Nouera, en representación de la Directora Carim Gracia.

− Coronel Yagami,− la saludó Saeko Nogami atentamente con la mano extendida hacia Hayate, − No tenía el gusto de conocerla aún, aunque he escuchado maravillas de usted y su equipo… espero que podamos colaborar.

Hayate no era ajena a las complejidades políticas de la relación institucional entre agencias y además era hábil en ellas aunque no le gustaban en lo más mínimo. Gracias a Hades Vandein al parecer sus labores de los próximos días iban a ser más complicadas de lo habitual.

Si Rein no estuviera en el hospital, habría asistido a esa junta con un dossier detallando los puntos neurálgicos que la Coronel necesitaba saber acerca de todos los asistentes. En las condiciones actuales, tendría que sobrevivir con base en su habilidad y su encanto. Hasta iba a tener que tomar notas.

− Superintendente Nogami, un placer conocerla,− dijo Hayate con una sonrisa profesional y haciendo acopio de todo su encanto, − Por supuesto, cuente con nosotros.

− Coronel, Superintendente,− las saludó Voltz quien finalmente había podido llegar con ellas, − ¿Que hay con los militares de carrera que no pueden quitarse el uniforme, Coronel?

− Es nuestra armadura moderna, Agente Stan,− dijo Hayate con una sonrisa como si no supiera que Voltz era también un militar de carrera, pero uno atípico y rebelde, − No nos arrebate nuestros símbolos.

− Y hablando de militares de carrera, ¿Dónde está nuestra Mayor favorita?− preguntó Saeko mirando el reloj para constatar que eran la dos de la tarde en punto, − En todos los años que tengo de conocerla, Yuri jamás ha llegado tarde a una reunión...Jamás...ni siquiera antes de ser oficial.

Ante eso el enfoque y la atención de Hayate se activaron y re-evaluó a la atractiva mujer frente a ella.

La palabra "años" y especialmente, la familiaridad con la que la nueva Superintendente se refería a "Yuri" y no a "la Mayor Natsume" llamaron poderosamente su atención.

− Ya venía en camino...tuvo que pasar a recoger a "ESA" persona,− respondió Voltz haciendo una mueca − Y además entiendo que tuvo un comunicado urgente de Kantei...

− Oh no…¿Ella?...− exclamó Saeko imitando la mueca de Voltz, − Me pareció ver su nombre pero no me fijé en los detalles ... No me digas que….

− Sip...la ascendieron hace poco...− agregó Voltz con fatal resignación, − Tendremos que lidiar con ella y sus manías….

Hayate estaba empezando a maldecir no haber estudiado un poco más ANTES de la junta.

Segundos después la puerta de la sala de juntas se abrió un poco estrepitosamente y una mujer joven, con un atuendo y look más que ligeramente extravagante entró a la sala.

− Wow ...TSAB si que sabe hacer las cosas aburridas, ¿eh... Yuri?,− dijo la mujer removiendo sus lentes oscuros mientras miraba despreciativamente la elegante sala de juntas al tiempo que entraba caminando con lentitud.

Yuri Natsume, ataviada en un elegante e impecable traje sastre gris oscuro y acompañada por otra mujer sobriamente ataviada en traje sastre azul marino, entró también a la sala.

− Buenas tardes a todos,− saludó la Mayor quien lucía un semblante más adusto y serio de la habitual, tanto que ni siquiera miró hacia donde Hayate se encontraba, − Disculpen el retraso...quisiera presentarles a la...actual Directora de la División Regional de la Organización Internacional de Policía Criminal...Hibari Ginza…

La aludida, que estaba de pie sosteniendo sus lentes oscuros en una mano y una delgadísima cartera de piel en la otra, vestía un entalladisimo conjunto de cuerpo completo en color negro cuyo pronunciado escote en V permitía una clarísima vista de su exuberante busto, botas hasta el muslo de brillante piel negra, ominosas cartucheras negras con pistolas doradas de 9 mm y una elegante gabardina en color rosa pálido.

− Y tampoco hay hombres guapos en este lugar...− fue todo lo que dijo como reconocimiento a la formal introducción de Yuri, mirando a Voltz, Genya y Clyde Harlaown.

− La Directora Ginza estará a cargo por parte de la Policía Internacional de los casos Vandein y Huckebein,− agregó Natsume inmutable, − Tiene un mal gusto impresionante, es mal hablada, peligrosa y vulgar pero es sumamente eficiente en lo que necesita hacer….Hibari, la Almirante Lindy Harlaown es el mando principal a cargo dentro de TSAB y ante el Primer Ministro, ella y solo ella, coordina y ordena las acciones conducentes, ¿Te queda lo suficientemente claro?

− Mayor….,− dijo con cierto reproche la acompañante de Natsume mientras Ginza se acercaba a la posición donde Lindy se encontraba de pie con Clyde y Genya.

− También quisiera presentarles a la Coronel Ichinose Yayoi, ella es agregado militar en la oficina del Primer Ministro Kirihara, forma parte del comando conjunto Kikan y viene en representación directa de Kantei,− concluyó Yuri con las presentaciones, − Creo que estamos completos Almirante Harlaown.

Lindy Harlaown, quien era escrutada en esos momentos por la Directora Ginza, aguantó el escrutinio con templanza y aprovechó para hacer su propia evaluación.

La mujer ya vista de cerca era joven, su cabello arreglado en un corte moderno y desaliñado era rubio platinado, casi blanco, como el Rein. Aunque Lindy, a diferencia de Hayate, si había hecho su tarea investigando a todas las personas que no conocía en esa junta desde ANTES, su experimentado ojo militar no podía ser engañado; la Almirante reconocía a una mujer curtida cuando la veía. Ginza era toda confrontación, arrogancia y bravata en el exterior pero Lindy sospechaba que todo era parte de una fachada cuidadosamente elaborada, ya que una despiadada inteligencia brillaba en los ojos oscuros que la miraban.

− Un placer Directora Ginza ...− dijo Lindy con la sonrisa cordial y perfecta de siempre extendiendo su mano.

El apretón entre ambas fue sólido pero no invasivo.

− La jefa me gusta Yuri...,− sentenció Ginza mirando fijamente a Lindy pero hablando como si no estuviera frente a ella, − Se ve que sabe lo hace… y lo hace con clase.

− Que alivio contar con tu aprobación Hibari,− dijo Natsume quién no se veía nada divertida.

− Ginza sigue siendo la misma...Yuri,− dijo Saeko Nogami acercándose para saludar a la Mayor casi con afecto, − Eres tú quién sigue esperando que cambie pese a todo, pero eso sería casi como esperar que el sol saliera por el poniente… Acepta lo bueno junto con lo malo de una buena vez.

− A mí tampoco me da gusto verte Saeko,− dijo Ginza sin mirarla.

Ryōko, de pie junto a Saeko dio gracias de no ser ella quien tuviera que tratar con Ginza.

− Almirante Harlaown, un placer conocerla finalmente,− dijo entonces la Coronel Yayoi aproximándose a Lindy − El Almirante Graham nos ha hablado mucho de usted y del excelente trabajo que realizan los equipos de Secciones Especiales a su cargo.

Durante las accidentadas presentaciones que la peculiar personalidad de la Directora de la policía internacional propició, Hayate no perdió detalle de las interacciones de las tres mujeres con Yuri. Era evidente que Saeko y Ginza la conocían bien y desde hacía varios años. Sin embargo, la Mayor compartía una comunicación diferente y especial con la Coronel Yayoi. Una que no era verbal, ni evidente. Un par de segundos fue todo lo que Hayate necesitó para notarlo. Las miradas, los gestos, los silencios… Yuri Natsume confiaba en esa mujer.

Era como la silenciosa y efectiva comunicación que ella y Fate podían tener a veces. No necesitaban hablarse. Una mirada era suficiente para saber lo que la otra necesitaba y lo que cada una tenía que hacer.

Hayate se preguntó si lo que estaba sintiendo en esos momentos podría calificarse como celos.

Hasta ese momento, Yuri la miró para saludarla con una leve inclinación de cabeza y sentarse en su sitio designado. Muy lejos de donde la Coronel se encontraba.

Hayate sintió una ligera punzada en el estómago y decidió jugar a lo seguro, sentándose entre Voltz y Genya.

Gracias a las excelentes aptitudes diplomáticas de Lindy, la junta pudo finalmente comenzar.

Y fue la misma Lindy en persona, quien tras agradecer a todos los visitantes externos a TSAB su colaboración, quién hizo el resumen de los acontecimientos.

− A todos les será proporcionado un informe clasificado de la situación pero como resumen, puedo informarles que hasta el momento, cuarenta personas resultaron afectadas de forma fatal por las explosiones de la noche anterior y tenemos un conteo de casi cien infectados. Otras personas más fueron afectadas por los enfrentamientos con los grupos paramilitares que parecían ser el apoyo táctico de los grupos terroristas,− inició Lindy mientras la pantalla principal de la sala cobraba vida para mostrar el mapa de la zona metropolitana y los puntos neurálgicos, − Los equipos de la Mayor Natsume y la Coronel Yagami en el terreno, lograron identificar los puntos más críticos y las explosiones con mayor riesgo biológico para la población pudieron ser evitadas. Todos los puntos afectados están bajo control en estos momentos y la muestra clave del virus utilizado fue asegurada y resguardada. La mayoría de los agresores fueron bajas fatales durante los operativos y se logró arrestar a algunos pocos.

La pantalla cambió en esos momentos para mostrar a todos los miembros del Clan Huckebein y a Hades Vandein.

− Se ha confirmado que el industrial y ejecutivo, Hades Vandein estaba colaborando con la organización terrorista conocida como Clan Huckebein, proporcionado información, así como recursos tecnológicos y biológicos altamente calificados y de uso restringido que fueron usados ilegalmente para los atentados,− continuó Lindy sabiendo que la parte más difícil venía a continuación, − Vandein, quien estaba bajo custodia como parte de las investigaciones realizadas por TSAB, escapó la noche anterior tras una confrontación en instalaciones de TSAB y al momento, su paradero es desconocido.

A la Almirante, le dio gusto constatar que nadie, ni siquiera la insolente Directora Ginza, hizo comentarios inapropiados.

− En estos momentos, la división de Operaciones del Almirante Harlaown está tomando medidas en todas las propiedades relacionadas con el Grupo y el Corporativo Vandein, así como con todos sus asociados conocidos,− continuo Lindy, − Sin importar el nivel de interrelación con el señor Vandein. Se ha emitido una orden de captura y arresto de alcance internacional tanto para Hades Vandein como para la líder de la organización Huckebein, Karen, quien también escapó durante los operativos de la noche anterior.

Al hacer Lindy una pausa, la Superintendente Nogami, quien ya había leído todos los reportes a detalle, pidió la palabra.

− Escapar de las instalaciones de custodia de TSAB, no es algo menor Almirante,− dijo con extrema cautela, − Los reportes de la misión a los que tenemos acceso están censurados en muchos apartados y entiendo, de verdad, que esa información deba permanecer clasificada...Sin embargo creo que necesitamos saber, tanto el Jefe Nakajima como yo, a que se enfrentarán nuestras fuerzas policiales.

− Completamente Superintendente,− dijo Lindy, − La tecnología desarrollada por el Corporativo Vandein rivaliza con la mejor tecnología al alcance de las fuerzas policiales en este estos momentos. Todos sus efectivos deben ser extremadamente cuidadosos y se deben aplicar operativos y protocolos especiales para la captura de Hades Vandein. El Almirante Harlaown, junto con un equipo especializado, trabajará muy cercanamente con usted y con el Jefe Nakajima para la determinación de los protocolos y medidas necesarias, se lo aseguro.

Ginza Hibari, que se había sentado junto a Yuri y no había dicho nada durante todo el intercambio tenía una pregunta fundamental.

− ¿Lo quieren vivo?,− preguntó desde su posición desparpajada en la elegante silla mirando a la pantalla.

Lindy le hizo un gesto a Natsume.

− Queremos arrestarlo Hibari… no ejecutarlo; especialmente porque tenemos razones para pensar que hay otra organización terrorista involucrada además del Clan Huckebein,− explicó Natsume seria.

− Es correcto Directora Hibari...También hemos confirmado las muertes en el terreno de Veyron, Cypha, Deville y Arnage Huckebein, así como la captura de Fortis Huckebein,− agregó Lindy apoyando el punto de Natsume magnificando la foto de Fortis en pantalla, − En estos momentos, Fortis Huckebein se encuentra bajo custodia de TSAB; se ha establecido con colaborará con la investigación y su colaboración se tomará como atenuante en su proceso judicial. Su interrogatorio estará a cargo de la Sección Nueve y comenzará esta misma tarde.

− Hay una precisión en ese aspecto Almirante,− dijo Natsume poniéndose de pie para acercarse a Lindy, entregándole su dispositivo, − Fuimos informados de esta situación cuando llegamos a las instalaciones de TSAB hace unos minutos, el Coronel del escuadrón Kikan en persona acaba de enviarme esa información...El Primer Ministro nos autoriza a compartirla con los convocados a la reunión, debido a la gravedad y urgencia de la misma, ya que debemos tomar medidas inmediatas.

Lindy, revisando el dispositivo de Natsume no daba crédito a lo que veía.

Y ella pensaba que lo más grave de todo ya había pasado.

Hayate y Voltz, casi sincronizados, se incorporaron en sus asientos. Cada uno de ellos conocía a Lindy y a Natsume a la perfección, y lo que venía no era bueno.

Natsume se quedó de pie junto a Lindy, mientras la Almirante manipulaba los controles de la pantalla para mostrar nueva información.

− A raíz de la gravedad de los incidentes de la noche anterior,− continuó Lindy con cautela, − El Protocolo de Máxima Emergencia del Gobierno de Midchilda se activó, con lo que varios funcionarios estratégicos del Gobierno, fueron puestos en resguardo preventivo con incrementos significativos de seguridad. El Ministro del Interior, Akai Yuuki era uno de estos funcionarios. La oficina del Primer Ministro nos informa que el Ministro Yuuki, acaba de ser asesinado.

Hayate no perdió detalle de la forma como la Mayor Natsume, Voltz y la Coronel Yayoi se miraron. Algo mucho más grave que solo el asesinato del Ministro del Interior estaba pasando y Hayate se preguntó si Lindy estaría al tanto de ello.

− El Viceministro de Interior, John Cummings,− dijo Lindy sincronizado el dispositivo de Natsume también con la pantalla para mostrar la foto de un sonriente hombre rubio, con el cabello ligeramente más largo de lo habitual en un funcionario, duros ojos azules y lentes de montura cuadrada, − es el sospechoso principal del asesinato.

Lindy entonces dejó que las imágenes hablaran por sí mismas y transmitió un video a la pantalla que mostraba al Ministro Yuuki en una oficina, cómodamente sentado en una elegante sala de estar. Era evidente que el video correspondía a una red de cámaras de videovigilancia de altísima resolución, ya que además de la cámara de ángulo superior que captaba al Ministro, también se mostraba la imagen de otras tres cámaras mostrando la antesala y un par de pasillos.

Una de las cámaras del pasillo mostró a dos figuras caminando hacia la cámara; un hombre alto y rubio que todos reconocieron como el Viceministro Cummings y una mujer, pequeña y delgada, de marcados rasgos asiáticos, que vestía un cortísimo vestido rojo y botas militares.

Cuando estuvieron cerca de la cámara, esa misma joven sacó una pistola automática con silenciador y disparó a la cámara sin titubear.

Lo mismo sucedió segundos después, de acuerdo al marcador de tiempo en el sistema de videovigilancia, en la antesala y después en la sala donde el Ministro se encontraba, cuando entraron y el Ministro Yuuki se puso de pie desconcertado.

− ¿Dónde estaba la escolta?,− preguntó Hayate en ese momento, ya que todos parecían haberse quedado sin habla.

Ginza miró a la Coronel con los ojos entrecerrados.

− Fueron asesinados también, al igual que los efectivos que realizaban el monitoreo de las cámaras de vigilancia,− respondió Natsume, − Para el propósito de esta colaboración, lo más importante es confirmar que el Viceministro Cummings estuvo involucrado en el asesinato del Ministro Yuuki, que actualmente su paradero es desconocido y que no tenemos información sobre la mujer que lo acompañaba.

− Ellos sabían que ya habían sido registrados, si mataron a todas las personas de la casa segura donde el Ministro Yuuki estaba en resguardo, ¿por qué destruir las cámaras?,− preguntó nuevamente Hayate.

− Un equipo forense especial está trabajando en la escena del crimen en estos momentos Coronel, temo que por el momento no tenemos más información,− dijo Yuri volviendo a su asiento para permitir que Lindy continuara con la reunión.

Lindy y Clyde se miraron, eso complicaba aún más el panorama que tenían encima.

− Gracias Mayor Natsume,− dijo Lindy, − Según entiendo, el terrorista Fortis Huckebein será trasladado a una nueva ubicación de alta seguridad y su interrogatorio será responsabilidad del Consejo de Seguridad Nacional a partir de este momento. Nosotros debemos concentrarnos en encontrar a Hades Vandein, Karen Huckebein y a esas dos personas ...El ahora, Ex-viceministro Cummings y su acompañante.

Durante la siguiente media hora, Hayate y Natsume por las Secciones Seis y Nueve respectivamente, compartieron la información que las policías de Cranagan y Midchilda, así como la Policía Internacional necesitaban conocer para la coordinación de los operativos.

Por decisión casi unánime, Yuri Natsume fue designada como enlace con todas las organizaciones involucradas en la búsqueda de los sospechosos.

Y fue casi unánime porque ni Hayate, ni Ryōko Yakushiji, manifestaron su opinión.

Hayate porque siendo efectivo de TSAB, no podía objetar la designación de Seguridad Pública quién tenía el nivel más elevado de acreditación y Ryōko, porque ya no era Superintendente en funciones. Hayate sospechaba que solo las altas influencias del padre y el abuelo de Yakushiji, habían conseguido que siguiera vinculada con la policía de Cranagan.

La Coronel tuvo que digerir lo mejor posible los múltiples elogios que la nueva y atractiva Superintendente de Cranagan le prodigaba a Yuri y la casi vulgar camaradería que la Directora de la Policía Internacional compartía con ella.

Cerca de las tres de la tarde, cuando la junta estaba a punto de terminar, Amy interrumpió brusca y atípicamente para solicitar a Lindy y a Hayate unos minutos con urgencia.

El semblante, por lo general sereno de Amy se veía positivamente alterado.

− ¿Que sucede Amy?− preguntó Lindy ya preocupada solo de ver a su nuera con esa cara.

Amy no tuvo más remedio que decirles la situación cómo era.

− Fate viene en camino para darles más detalles pero al parecer Lucino fue...secuestrada.

− ¡¿Cómo?!,− casi gritó Hayate tomando a Amy del brazo.

− Lucino está bien…,− se apresuró a aclarar Amy, resumiendo lo que había pasado en la Sección Seis justo cuando la reunión estaba empezando, − Fate y Griffith me avisaron de la situación pero decidimos que era mejor no interumpirles hasta tener más información…

Entonces Amy, les hizo un resumen de lo que Fate le había reportado desde la casa de Lucino y lo que él equipo científico recién había descubierto en la Sección Seis.

Hayate apoyó las manos sobre el escritorio que servía como recepción a la sala de juntas y que en esos momentos estaba vacío.

− Siento haber interrumpido, pero como ven, la situación es grave,− dijo Amy apoyando una mano en el hombro de Hayate, − No sabía cómo podía afectar los acuerdos que se están haciendo.

En ese momento Yuri Natsume también salió de la sala de juntas. Ella no conocía tan bien a Amy como Hayate y Lindy pero salir y encontrarse con Hayate, de todas las personas, en una postura de tal abatimiento, la puso en alerta máxima.

− ¿Todo está bien..., Almirante?− preguntó Yuri dirigiéndose a Lindy pero mirando con preocupación a Hayate, apenas conteniéndose en el último momento de acercarse y tocarla.

Lindy todavía no se recuperaba de la sorpresa. La situación era extremadamente grave pero no podían lidiar con ella teniendo ahí a la Policía de Cranagan y Midchilda. Tenían que terminar esa reunión de inmediato.

− Necesitamos hablar en privado Mayor, con urgencia, − dijo Lindy mirando a Natsume, − Fate y Nanoha vienen en camino y necesitamos terminar esta reunión para el momento que ellas lleguen.

-X-

Los últimos minutos de la junta fueron un poco tensos para Yuri pero se contuvo hasta que Saeko, Ryōko y Genya se despidieron, ya con la certeza de las siguientes acciones decididas.

Voltz, en un gesto inusitado y oportuno, invitó a Ginza a comer al restaurante de oficiales de TSAB, donde podría por fin, ver a muchos hombres guapos. Él y Yuri también tenían sus protocolos de comunicación y él sabía que algo grave estaba pasando.

La única persona externa a TSAB que no se había movido de la sala, era la Coronel Yayoi.

Lindy estaba a punto de solicitarle a la Mayor Natsume unos minutos fuera de la sala de juntas cuando Yuri aclaró un punto importante.

− No tuve oportunidad de decirle antes Almirante,− explicó Yuri, − La Coronel Yayoi es, además de agregado militar en Kantei, es representante directa del Primer Ministro. Ella está al tanto de todo y si lo que acaba de suceder, es tan grave como parece, ella debe tener conocimiento.

Hayate, quien se había mantenido cerca de Yuri desde que reingresaron a la sala, no pudo contenerse de mirarla con sorpresa.

¡Ni siquiera sabía lo que TENÍAN que decirle! ¡Y no habían tenido interacción previa con esa persona en lo absoluto! y ahora, ¿Yuri pretendía que se enterara de un asunto INTERNO a TSAB? Ni siquiera Clyde Harlaown había tenido la osadía de intentar quedarse.

− Siento la imposición tan repentina Almirante,− dijo respetuosamente la Coronel Yayoi poniéndose de pie e inclinándose ligeramente ante Lindy − Lo que la Mayor Natsume comenta es verdad y lo adecuado sería que lo verificara con el Almirante Graham o el Primer Ministro Kirihara, por ello entiendo la reserva y los protocolos de seguridad que deben ser observados...Esperaré afuera…Como es lo correcto, Yuri − concluyó mirando a la Mayor con desaprobación.

La Coronel Yayoi, que era tal vez de la misma edad que Hayate, tenía largo cabello oscuro perfectamente arreglado en una coleta e inteligentes ojos marrón muy claro. Su porte era serio, profesional y eficiente, así como su actitud respetuosa y moderada. Había sido tan profesional y perfecta, incluso en ese momento, que Hayate no la soportaba.

Tal vez lo que menos soportaba era comprobar, en la interacción entre ella y Yuri, que tenía la total confianza de la Mayor.

Lindy lo evaluó unos instantes.

− Le agradezco que nos de unos minutos en privado por favor, Coronel,− dijo Lindy con idéntico tono respetuoso, − Créame que le informaremos a usted y al Primer Ministro de inmediato.

− Por supuesto Almirante, − respondió la Coronel con una sonrisa amable, saliendo de la sala en compañía de Amy, al tiempo que Fate y Nanoha entraban.

Natsume evitó mirar a Hayate y se mantuvo seria esperando. Nadie, ni la Almirante Harlaown, ni las agentes recién llegadas se sentaron o lo intentaron siquiera.

Ni la Enforcer, ni Nanoha se veían bien.

Lindy les pidió al punto que explicaran la situación.

Tras un breve resumen del origen de la situación, Fate con semblante sombrío, inició su reporte.

− Tras verificar que la posición de Lucino, o al menos de su dispositivo, no había variado desde las tres de la madrugada de hoy, organizamos un operativo para ir a su casa y verificar...lo que sea que estuviera pasando,− reportó Fate mirando como Nanoha iniciaba el proceso de sincronizar su dispositivo con la pantalla, − Cuando llegamos, encontramos a Lucino… completamente maniatada y amordazada en la sala de su casa, inconsciente...Al parecer fue drogada de forma leve ya que los paramédicos, pudieron reanimarla directamente en la escena...Ahora está en el hospital pero antes de que se la llevaran pudimos hablar con ella lo suficiente.

− Lucino nos comentó que tras la noche anterior,− continuó Nanoha mostrando el video de TSAB que avalaba lo que iba a decir, − Salió de la oficina, pasadas las dos de la madrugada acompañada por Hal Shaalard…

El video que Nanoha reproducía en pantalla en ese momento, mostraba en efecto a Lucino y Hal saliendo juntos de la oficina y tomando un vehículo oficial.

− Lucino relata que llegaron a su casa sobre las tres de la mañana y…− Nanoha que parecía no saber muy bien cómo continuar y miró a Fate.

− Lucino dice que ella y Hal no tenían una relación...íntima,− dijo Fate de botepronto, igualmente incómoda con la situación personal de su subordinada que tenían que tocar, − Pero los últimos días...habían tenido un acercamiento...Lo último que Lucino recuerda es que llegaron a su casa y tomaron algo….No tiene ningún otro recuerdo, hasta esta tarde que los paramédicos la reanimaron.

− Yo trate de contactar con Hal después de la reunión del mediodía con la Coronel Yagami, sin resultados,− continuó Nanoha, − Con los datos que Shamal me dio y la ayuda de Shari y Alto, ya no tuve que seguir insistiendo… Hasta este momento ni el Capitán Tadaomi, ni yo, hemos podido contactar con él y la ubicación de su dispositivo no está disponible.

− ¿Piensan que Vandein lo tiene secuestrado o los atacó de alguna forma?,− preguntó Natsume desconcertada, − No tiene mucho sentido, Shaalard y la Agente Lillie son analistas operativos.

Fate decidió entonces que no había una manera suave de decir lo que habían descubierto minutos antes y desplegó un par de fotografías en pantalla.

− Eso fue lo que pensamos en un principio Mayor,− dijo Fate, − Incluso cuando encontramos a Lucino y pudo decirnos lo que recordaba, pensamos que Hal podía haber sido atacado por Vandein, sin embargo Laguna Granscenic, quien dirige la investigación forense en el dispositivo de Cypha Huckebein, los equipos encontrados en base de operaciones del clan Huckebein y un par de dispositivos de comunicación que el agente Izumida tenía consigo la noche anterior….encontró esas fotografías...

La pantalla mostraba dos fotografías tomadas en momentos y lugares diferentes, pero ambas eran de la misma mujer.

− La primera corresponde al dispositivo de Izumida,− dijo Fate y en ella se veía a una elegante mujer vistiendo un carísimo vestido negro de cóctel. Era alta, delgada, de tez casi blanca con un ligerísimo matiz oliváceo y cabello negro lacio hasta los hombros, − La segunda la encontró Laguna, cuando logró desencriptar el dispositivo de Cypha Huckbein y encontró otras similares en equipos de la base del Clan Huckebein.

Esa segunda foto mostraba a la misma mujer, vistiendo un elegante traje sastre en azul muy oscuro, con una entallada camisa blanca, tacones y un elegante portafolio.

Fate hizo un acercamiento al rostro de la mujer en las dos fotografías y después desplegó la fotografía del gafete de acceso de Hal Shaalard.

Natsume se envaró visiblemente.

No era necesario un software de reconocimiento facial para identificar que las tres imágenes correspondían a gemelos idénticos ... o a la misma persona.

− ¿Quién más está al tanto de esta información?− pregunto Natsume con voz contenida.

− Nosotras,− respondió Fate seria, − Alto y Laguna. Tadaomi ya estaba organizando varias acciones de búsqueda del Agente Shaalard con su equipo Mayor, consideré que lo mejor era las continuara y avisarles de inmediato...La única acción concreta que ordené fue la suspensión de todos los accesos y privilegios tanto de Lucino como de Hal.

Hayate no podía empezar a imaginar lo que Yuri debía estar sintiendo en esos momentos y se aproximó con mucha cautela a la Mayor.

− ¿Por qué suspender el acceso de Lucino?− preguntó mirando a Fate.

− Cuando veníamos en camino, Alto nos confirmó que las credenciales de Lucino fueron utilizadas para eliminar todo el expediente de Hal Shaalard,− respondió Nanoha en su lugar, − Esa foto del gafete de acceso de Hal, Lucino la tenía en sus archivos personales… Por eso la tenemos. Yo le sugerí a Fate que suspendiera el acceso de Lucino...debido a las tareas científicas de los últimos días, todos nosotros, Hal, Shamal, Alto...Lucino y yo, teníamos acceso a privilegios especiales.

La Mayor Natsume no había dicho nada hasta ese momento.

− Hizo lo correcto Enforcer,− dijo Yuri finalmente mirando fijamente a Fate, para después volverse había Lindy, − Debemos tomar medidas urgentes Almirante. Notificar al Primer Ministro es la primera de ellas, pero no es todo.

− ¿Crees que Hal esté relacionado con el Clan Huckebein?− preguntó Hayate notando la mirada que Lindy y Yuri intercambiaron.

Lindy se mantuvo en silencio y dejó que la Mayor decidiera, su mirada solo decía que apoyaría la decisión que tomara.

Hayate estaba al tanto del verdadero rango de Yuri pero no de TODAS las situaciones que se habían presentado la noche anterior. Fate y Nanoha ciertamente, no tenían ni una cercana idea de la grave crisis que atravesaron y que aún tenían encima.

− Lo que voy a decirles es información altamente clasificada, Coronel, Enforcer, Agente….− inició Natsume y Lindy de alguna forma se sintió muy aliviada de la decisión que Yuri parecía haber tomado, − Lo hago por dos razones, la primera es que las tres arriesgaron muchísimo el día de ayer...Sus propias vidas para no ir muy lejos, sin contar las vidas de personas que son importantes para ustedes...La segunda razón, es que realmente creo en su lealtad y su compromiso…

Fate y Nanoha se miraron. Por primera vez, la Enforcer se dio cuenta de que no estaba segura de querer saber lo que Natsume iba a decir.

− El Ministro del Interior fue asesinado esta mañana, eso usted ya lo sabía Coronel,− dijo mirando a Hayate, − Lo que se ha mantenido como información altamente clasificada...es que no estaba bajo resguardo por protección...Estaba arrestado…

Hayate contuvo su sorpresa pero Fate y Nanoha no tenían su experiencia.

− La organización terrorista que usted perfiló como la autora intelectual de los atentados del Banco y el Subterráneo, no era la Organización Huckebein, ¿recuerda, Agente Takamachi?,− Nanoha contuvo el aliento, había estado tan inmersa en resolver a Vandein y en rescatar a Shamal, que no recordaba ese escenario que ella misma había propuesto, − Sospechamos que el Ministro de Interior estaba relacionado con esa organización y tambien pensamos que ellos, son los autores de su asesinato para evitar que podamos obtener informaciónde él...Si esa noticia se filtra, de cualquier forma a los medios, tendremos un problema no solo de seguridad nacional sino de gobernabilidad.

Lindy se aproximó también a la Mayor, desafortunadamente no habían tenido más tiempo para construir una relación de confianza y ella necesitaba que Natsume entendiera que ellos formaban parte de su equipo.

− Tomemos las acciones necesarias Mayor, se que los procesos de acreditación son tardados pero debemos aprovechar la habilidad de los recursos a nuestro alcance,− dijo Lindy, − La Coronel Yagami y su equipo técnico pueden trabajar conjuntamente con la Sección Nueve, bajo nuestra supervisión. Nanoha y Shamal pueden coordinarlo todo para manejarlo con la máxima discreción.

Yuri meneó la cabeza negativamente y Hayate se preocupó de verla tan desconectada y distante.

− Hay algo que no sabe Almirante, a nadie le pareció relevante en su momento….y es que en realidad así era hasta hoy...hasta hace una hora...,− dijo Yuri sin mirar a nadie en particular, − Incorporé al Agente Shaalard al equipo de la Sección Nueve...porque el Ministro del Interior así lo solicitó expresa y directamente al Primer Ministro…

El significado de lo que la Mayor decía tomó varios segundos en alcanzarlas.

− El agente Shaalard fue un infiltrado desde el principio...− dijo Yuri con un tono que parecía estar a años luz de distancia de esa sala y de ese momento, − La información que quería obtener de nosotros, la obtuvo desde hace mucho y nos lleva VARIOS pasos de ventaja… El o ella, sabía que este momento llegaría y estaba preparado para ello...No salió huyendo...Tenía que irse porque el plan con el Ministro Yuuki no salió como se esperaba y porque, en el momento que la Capitán force designó a la Agente Granscenic como encargada de la investigación forense, supo que no podría ocultar su identidad por mucho tiempo más.

Tras una pausa, Nanoha, que fue la primera en recuperarse, expresó varias ideas que no podía quitarse de la cabeza.

− Pero Mayor….Hal nos ayudó...el algoritmo para identificar a Vandein no habría sido posible sin él...las referencias para contener el desastre de Toku…¿Porque lo haría si era parte de su plan?

− No,− dijo Lindy en ese momento ya que tal vez era la única que podía entender las implicaciones de todo lo que Yuri acababa de decir, − Vandein nos dijo antes de escapar que los Huckebein tenían un plan y objetivos diferentes a los suyos...Prácticamente nos dijo que no le importaba si esos objetivos se cumplían o no, si SUS propios y metas objetivos se concretaban…

− Así es, Agente Takamachi− confirmó Yuri al parecer más en control de sus reacciones tras la intervención de Lindy, − Si Hal ayudó de cualquier forma, debemos asumir que lo hizo porque eso significaba el mayor beneficio para sus objetivos.

Durante los siguientes minutos Lindy y Natsume tomaron el liderazgo y definieron las acciones a realizar como medidas de contención e investigación.

Para sorpresa de Fate, Natsume aceptó la colaboración con la Sección Seis y especialmente, con ella para liderar las acciones en conjunto con Tadaomi aunque le reportaría directamente a Hayate, ahora tenía también un canal de comunicación directa con Yuri Natsume.

Nanoha hasta nuevo aviso, estaría a cargo de coordinar las actividades técnicas y científicas conjuntas, tanto de la Sección Seis como la Nueve.

Casi treinta minutos después cuando Lindy dió por concluido el encuentro, todas las acciones que realizarían, además de las otras múltiples tareas que ya tenían asignadas, estaba orientadas a un único objetivo común.

Determinar quién era realmente, el individuo que ellos conocían como Hal Shaalard.

-X-

Cuartel General de TSAB, Oficinas de la Sección Seis, Unidad Especial de Crímenes Violentos, Midchilda, Día 4, Onceavo Mes. 18:35 hrs

Hayate no se había sentido tranquila durante todo el resto de la tarde, pese a lo ocupados que habían estado tomando medidas de contención y de prevención.

Lindy le explicó poco después de la reunión, el gran riesgo que Natsume había tomado al compartir esa información con ellos de la forma en que lo hizo.

"Esa es una muestra de confianza que va más allá de la responsabilidad profesional Hayate. Te aseguro que la Mayor no lo hace solo porque le caemos bien...Hay muchísimo en juego y no solo para ella," le dijo la Almirante,

Hayate no lo dudaba. Sin embargo su instinto le decía que había más, mucho más que Yuri no les estaba diciendo. El peso de ese silencio se le notaba claramente a Yuri.

Y también se notaba que quería mantenerse lo más alejada posible de Hayate.

Unos ligeros golpes en la puerta de su oficina, la sacaron de sus cavilaciones. Su secretaria sustituta anunció a Fate.

− Tenemos resultados,− fue todo lo que la Enforcer le dijo sin entrar, apenas asomándose por la puerta.

Tres minutos después, la Coronel se encontró en la sala de juntas principal de la Sección Seis con Fate, Nanoha, Yuri Natsume, Voltz Stan…...y Hibari Ginza.

− Hemos encontrado la aguja en el pajar...Coronel,− dijo Voltz tan pronto Hayate entró en la sala.

La analogía no le gustó mucho pero Hayate tuvo que reconocer el intento de ligereza por parte de Voltz.

−Gracias a la ayuda de la Directora Ginza,− explicó Nanoha inclinándose levemente en un gesto que Hibari desde luego ignoró, −Hemos encontrado una coincidencia muy importante.

La pantalla mostró entonces un video de lo que parecía una fiesta de gala en un fastuoso salón.

Hayate lo reconoció como el Hotel Augusta...el lugar más elegante y exclusivo de Midchilda.

−Alto hizo una labor titánica en toda la información que hemos podido compilar de Hades Vandein,− explicó Nanoha apenas pudiendo contener la emoción, −Ese video, corresponde a la gala de premiación por el Ciudadano del Año de Midchilda hace dos años...Vandein dijo que ahí había conocido a la "líder" del Clan Huckebein, pero en realidad se encontró con ella…

Un acercamiento a la pantalla mostraba una imagen muy similar a la que Fate les había mostrado antes.

− Ese es un evento tan exclusivo que SOLO es posible acceder por invitación,− continuó Nanoha mientras desplegaba un mapa y datos complementarios en pantalla, −El nombre de ESA invitada es Alphard Al Sheya… Accionista mayoritaria, Directora General y Presidente de DAEDALA Inc., una empresa transnacional con subsidiarias en quince países pero con base "oficial" en Liberta.

Hayate se incorporó en su asiento desconcertada.

−Espera...un personaje de ese nivel… ¿vinculada tan profundamente con una organización terrorista internacional?,− preguntó Hayate, −Ni siquiera Vandein se atrevió a tanto...Él era un maldito asesino y torturador pero no era un terrorista….

−Exactamente…Coronel,− dijo Ginza poniéndose de pie para encaminarse hasta la silla que Hayate ocupaba, mirándola fijamente, −Esa justamente es la diferencia entre esa mujer y Hades Vandein. La policía internacional tiene a Alphard Al Sheya en la mira desde hace años. Daedala Inc., es una exitosa empresa fachada para una de las organizaciones terroristas más virulentas del mundo...Ella no es una ejecutiva de alto nivel colateralmente involucrada con grupos subversivos aunque lo parezca...Ella ES una terrorista profesional.

−¿Porque no la han capturado si es así?,− preguntó Hayate con toda la inocente sinceridad que pudo reunir mirando alternadamente a Yuri y a la Directora Ginza.

Hibari se paseó lentamente alrededor de la sala con sus manos tomadas por la espalda, como si pensara como debía compartir esas noticias.

−No hemos podido conseguir ninguna prueba contundente,− aceptó Hibari finalmente, −Las pruebas desaparecen, los testigos mueren o son intimidados a grados insanos...Daedala ha sido investigada decenas de veces en varios países por participación en proyectos con recursos económicos de procedencia ilícita, sobornos a funcionarios públicos, desvío de fondos, espionaje industrial… Nombre el delito de "cuello blanco" que se le ocurra, Coronel… ellos lo han hecho.

Voltz activó su dispositivo para compartir información reservada de la Policía Internacional con Hayate en ese momento.

− Le compartimos esa información también a la Almirante Harlaown antes de la reunión Coronel,− explicó Voltz, −Dijo que vendría tan pronto le fuera posible.

− El modus operandi que Daedala ha ejecutado a la perfección en todos los casos ha sido involucrar a agentes internos,− agregó Natsume hablando por primera vez, − Justo como el Ministro Yuuki en este caso. Lo importante y una pieza clave de información que antes no teníamos es que Daedala Inc., es solo eso ... una empresa, que ha sido muy "exitosa" con sus tretas corruptas pero ellos no son la organización terrorista, son solo su fuente de financiamiento.

Tras decir eso Yuri se puso de pie junto a Nanoha.

− Gracias al trabajo que la Agente Takamachi hizo en días previos fue más fácil aprovechar la información que encontramos en los equipos de la base Huckebein,− dijo Yuri justo cuando Lindy se incorporó a la reunión.

−Fortis huckebein nos confirmó durante el primer interrogatorio esta tarde,− continuó Natsume mientras Hayate ponía a la Almirante al día, − Que ellos nunca tuvieron contacto directo con Hades Vandein. De acuerdo con lo que nos dijo y lo que se pudo comprobar a través de los archivos recuperados, ellos siempre hablaron con "Alpha," el contacto designado por Hades para su…"colaboración"... Es decir, ella le hizo creer a Hades que representaba a los Huckebein y a los terroristas, les hizo creer que representaba al Grupo Vandein.

−¿Estamos seguros que se trata de la misma persona que impersonó al Agente Shaalard?− preguntó Lindy, −Vandein dijo que había investigado a la organización Huckebein como nadie en el mundo. Me cuesta un poco creer que haya sido engañado de esa manera.

Natsume nuevamente le cedió la palabra a Nanoha.

− Alto, Laguna y yo hicimos varias investigaciones de forma simultánea,− explicó Nanoha, −Pudimos comprobar que la huellas digitales de la persona que conocimos como "Hal Shaalard" no están en ninguna base de datos, ni nacional, ni internacional gracias a la ayuda de la Directora Ginza. No existe tampoco información sobre Haytham Ibrahim Jalal Shaalard. Toda la información personal de Alphard Al Sheya, que aparentemente existe, está restringida y clasificada por el gobierno de Liberta y no hay manera de tener acceso a ella… No sabemos con qué nombre se presentó ella con Vandein...nunca nos lo dijo, él siempre se refirió a ella como "la líder del Clan" y yo tontamente, asumí que se trataba de Karen.

− No digas eso, Nanoha,− dijo Lindy con presteza, − Jamás habríamos obtenido tanta información de Vandein de no ser por tí.

− Aun no reviso la información del interrogatorio de Vandein,− intervino Fate apenada, causando que Lindy y Hayate se miraran con cierta preocupación, − Lo siento por eso Nanoha, pero no necesito verlo para saber que ni eres una tonta, ni hiciste nada malo.

− Vandein mencionó que ella resolvía los aspectos "financieros" de la organización,− dijo Yuri para alivio de Nanoha, quien también recordó ciertos detalles que Fate no sabía respecto al interrogatorio de Vandein, − Eso es consistente con lo que Hibari nos indica.

La directora Ginza, quien escuchaba atentamente toda la información, continuó.

−Tenemos conocimiento de que Alphard viajaba con pasaporte diplomático de Liberta...De hecho, esta es la PRIMERA vez que se expone de esta manera. Hasta donde sabemos, nunca antes había participado tanto como ahora, involucrándose directamente con diferentes actores. La información pública o clasificada que existe sobre ella es mínima como ya confirmó la Agente Takamachi...estos datos, que TSAB obtuvo de Hades Vandein y el Clan Huckebein son cruciales para nosotros.

−La manera más efectiva de sostener una mentira es recubrirla de verdad,− dijo Nanoha muy seria, − Dudo mucho que ella supiera que Vandein era un asesino pero creo que así como él se identificó ideológicamente con ella, a su vez ella encontró coincidencias en la personalidad sociópata de él.

− Vaya par,− dijo Voltz meneando la cabeza, − ¿Entonces podemos asegurar que Hal Shaalard y Alphard Al Sheya, son la misma persona?... Su colega, la Agente Lucino sabría que no se trataba de hombre entonces…

Fate y Nanoha se miraron. La pelirroja habló nuevamente con Lucino, ya que estuvo instalada en el hospital y más tranquila.

− Lucino, está muy preocupada por Hal...− dijo Nanoha, − No le hemos informado nada de esto, desde luego… Ella realmente piensa que se trata de un hombre…

− Entonces...¿Ellos no….? ,− insistió Voltz haciendo un gesto ambiguo con la mano.

Nanoha meneo la cabeza negativamente.

− Los resultados de coincidencia que Alto realizó, indican que se trata de la misma persona,− dijo Fate en ese momento, − Necesitaríamos tener acceso directamente a uno y a otra para tener el 100% de certeza pero de acuerdo a lo que Alto nos informa, incluso en gemelos idénticos de diferente sexo hay cierto marcadores muy sutiles de diferenciación...especialmente en la edad adulta, como la manzana de adán, la linea del cabello o ciertos rasgos de vello facial...En este caso, dos personas no podrían ser TAN identicas en la edad adulta.

Con base en esa afirmación, Fate y Yuri habían tomado ya una serie de medidas de contención pero el problema persistía.

− Ahora tenemos que encontrar a Karen Huckebein, Hades Vandein….y Alphard Al Sheya,− dijo Hayate pensando que más podría empeorar en esos momentos.

− Hay una cosa más, Coronel, Almirante,− dijo Nanoha, − Como decía antes, la Directora Ginza nos proveyó con accesos especiales a la base de datos de la Policía Internacional y encontramos esto...

En pantalla se desplegó la imagen del Viceministro Cummings y la mujer misteriosa antes del asesinato del Ministro Yuuki.

− Ya sabíamos de la identidad del Ministro Cummings pero encontramos referencias que lo vinculan con Daedala Inc., y también identificamos a su acompañante,− Nanoha se veía positivamente feliz de dar al menos una buena noticia y desplegó más imágenes en pantalla, − El Ministro Cummings se ha reunido en diferentes ocasiones con ejecutivos de Daedala en el extranjero y su acompañante, está registrada en la base de datos de la policía internacional como Liang Qi.

Después Nanoha mostró una sola fotografía donde los tres aparecían juntos en lo que parecía una elegante recepción oficial.

− ¿Nacionalidad?,− preguntó Voltz interesado.

− Eltria.

Pese a la clara preocupación de Hayate y Fate, así como el claro agotamiento de Natsume; Lindy no se desanimaba con facilidad. Es más, como Clyde bien sabía, su esposa simplemente no sabía cómo darse por vencida...En nada. No importaba que se tratara de la decisión del tapiz de la sala, el nombre de su hijo o el caso más difícil de sus vidas. Ella siempre encontraría la manera de salir adelante.

Y Lindy podía reconocer esa misma cualidad en Nanoha.

− Creo que hemos avanzado mucho el día de hoy y podemos proponer un sólido plan de acción...− dijo Lindy poniéndose de pie en ese instante, − Ahora ya sabemos quienes son los enemigos.

− Hay una cosas más Almirante, que creo que es muy importante para nosotros...Hibari desea ampliar nuestro acuerdo de colaboración,− dijo Natsume en ese momento.

Lindy tenía que reconocer que el respaldo que la mujer les había brindado había sido estratégico. Pero la decisión no dependía solo de ellos.

− Veamos ese punto con las instancias correspondientes Directora Ginza,− dijo Lindy con cautela mirando a Yuri, − Creo que junto con la Mayor Natsume y la Coronel Yagami podemos sustentar esa iniciativa.

− Coincido con la Almirante Hibari,− concluyó Natsume mirando a su altanera amiga también poniéndose de pie. Voltz y Hayate la imitaron para fortalecer el mensaje de que la junta había terminado.

Hibari quien por su parte no se había sentado nuevamente, sacó el as que llevaba sobre la manga.

− Pese a que no he visto un solo hombre guapo en esta...agencia…,− dijo Ginza rectificando cualquier sustantivo que tuviera en mente, − Como gesto de buena voluntad en aras de una futura colaboración, les compartiré información clasificada que me enviado el Director General de la Policía Internacional en persona antes de entrar a la junta.

− Eso no garantiza que nos autoricen a hacer todo lo que se te antoje, cuando se antoje Hibari,− dijo Natsume seria, antes de que Lindy pudiera intervenir, − Solo para que quede claro… Toda la información que tengas es bienvenida, pero no te pases de lista…

− Ay...ustedes los espías militares son TAN aburridos,− dijo Hibari suspirando, − De cualquier forma, a mi jefe le gustas así que me dijo que te lo dijera...El nombre de la organización terrorista detrás de Daedala Inc...es Snake.. tu y tu Agente Takamachi recibirán un archivo con todos los detalles que Inter tiene.

Yuri frunció el ceño ante el nombre. No era la primera vez que lo escuchaba pero ni en sus elucubraciones más alocadas imaginó que su problema estuviera relacionado con ellos. Tendría que tener otra reunión urgente con el Primer Ministro.

Lindy le agradeció con perfecta diplomacia a la Directora Ginza por su ayuda.

Ginza por su parte les hizo un indeterminado gesto de despedida a todos.

− Ardo en deseos de trabajar contigo Yuri, y muy en especial con Voltzy,− dijo lanzándole un beso de despedida a este último, − Eres el único material rescatable en los alrededores ... Tú en cambio Yuri debes estar en tu elemento con tantos bombones… Aprovéchalos y relájate, atraparemos a todos estos bastardos y lo lamentaran.

Sin más, la irrepresible mujer salió sin notar el ligero rubor de Natsume ante su comentario.

− Al menos ella está segura de que los atraparemos,− dijo Fate también ruborizada.

− Ginza es así, como un perro de caza muy obstinado y terco...− dijo Voltz mientras se despedía de todas.

− Y muy estúpido,− agregó Yuri en voz baja.

Lindy les agradeció nuevamente a Fate y a Nanoha, inclusive caminando con ellas fuera de la sala de juntas.

− Han sido días terribles,− dijo Lindy ya en privado a su hija y a Nanoha, − Váyanse a casa, olviden toda esta locura por un rato… La Mayor y yo nos encargaremos de los mandos.

Lindy se despidió cálidamente dando un beso a ambas chicas, algo que raramente hacía en la oficina para después posar sus manos en los hombros de cada una.

− Hicieron un trabajo fenomenal ... Estoy muy orgullosa de ustedes.

Fate y Nanoha se quedaron sin palabras hasta mucho después de despedirse de la Almirante.

-X-

Tal y como la Almirante había prometido. Ella y Yuri habían corrido con la mayor de trabajo para preparar el reporte y la difícil video conferencia posterior con el Primer Ministro directamente; quien solo estuvo acompañado por el General Secretario de la Defensa.

O al menos eso le había dicho Amy, a quién había consultado antes de dirigirse a la oficina de la Mayor Natsume.

Hayate no se imaginaba que tan mala podía haber sido la junta para encontrarse a Yuri, de pie frente al ventanal de su ahora, austera oficina, con las luces apagadas. La única luz provenía de la iluminación de TSAB, así que lo único que Hayate podía ver era el contorno del cuerpo de Yuri y una ligera parte de su perfil tenuemente iluminado.

El efecto, sin embargo, le parecía a Hayate que creaba una hermosa imagen. Yuri se veía como un risco lejano e inaccesible, pero seguro y firme.

La Coronel cayó en la cuenta que era la primera vez que entraba en esa oficina.

Yuri había entrado en la suya un par de veces, incluso sin ser invitada, pero esta era la primera vez que ella se aventuraba en ese territorio. Incluso antes, cuando la oficina estaba asignada al General Gaiz, ella evitaba ir.

Lo que sí podía apreciar era que la oficina era muy diferente.

El general Gaiz era ostentoso, opulento y casi barroco en varios detalles que bordeaban en violaciones institucionales a la imagen corporativa de TSAB que a él, le importaban un bledo. De la misma forma que la ética, la justicia y todo lo demás.

Aun con la penumbra, Hayate podía ver que Yuri era todo lo contrario. Su oficina era minimalista y funcional. Práctica. Y nada, estaba fuera de su lugar. Era nítida y precisa como su ocupante.

Con el corazón latiendo un poco más rápido de lo que sería esperable en esa situación, Hayate golpeó la puerta ligeramente.

No quedaba casi nadie en el edificio de Secciones Especiales.

Ella tenía que ir al hospital ya que Shamal, Signum y Rein saldrían de alta esa noche.

Pero no podía "solo" irse.

Tenía que verla.

Y tenía que saber que todo estaba bien, aunque sus entrañas le decían que algo estaba muy mal.

− Yuri, − dijo con voz suave.

La Mayor no se sobresaltó, en apariencia. Sin embargo, la voz de Hayate era lo que menos esperaba escuchar en esos momentos.

Tal vez lo que menos quería escuchar.

Yuri se volvió y encendió la lámpara sobre su escritorio pero no dijo nada. No la saludó, no la invitó a pasar.

− ¿Si?,− fue lo único que dijo.

Hayate tragó con dificultad y se acercó al escritorio. Por lo que podía ver, Yuri no iba a ponérselo fácil.

− No fue tu culpa,− dijo Hayate sin más mirándola directa e intensamente a los ojos.

Yuri contuvo momentáneamente la respiración.

− No sé a qué se refiere Coronel.

− Lo que sucedió con Shaalard...No es tu responsabilidad... Yuri...− insistió Hayate sin dejar de mirarla.

Yuri aguantó la mirada unos segundos y después se puso a ordenar folders en su escritorio, encendiendo su terminal de trabajo.

− Gracias Coronel,− dijo voz neutra y controlada sin mirar a Hayate, − Realmente lo aprecio.

Cuando levantó la mirada, Hayate había rodeado su escritorio y estaba a menos de medio metro de distancia de ella, mirándola fijamente.

− Eso no va a funcionar conmigo,− dijo mientras se acercaba un poco más, − No me engañas Yuri.

Natsume sostuvo la mirada azul pero retrocedió un paso, ganando un poco de espacio.

−No estoy tratando de engañarla Coronel….

Hayate la tomó con fuerza del brazo, −¿Podrías dejar de llamarme Coronel, con un demonio?...Diablos Yuri...yo...tu….

Yuri, cuyo corazón latía un poco desbocado, respiró profundamente para serenarse. Hayate era una mujer brillante, sagaz como pocas, la falta de elocuencia no era uno de sus defectos.

Haciendo un esfuerzo, Yuri se tragó su propia emoción y puso sus manos en los hombros de Hayate. La intención principal era un gesto de confort, sin duda. Pero también necesitaba asegurarse de mantener la distancia, antes de que hiciera algo que lamentaría.

− Realmente te lo agradezco Hayate….− dijo mirándola con genuina sinceridad; y realmente se lo agradecía. Justo por eso había medidas que debían ser tomadas y necesitaba la serenidad de espíritu suficiente para tomarlas, − Es solo que ... necesito tiempo.

Hayate, que antes no sabía cómo ordenar sus ideas, se quedó sin palabras. La mirada de Yuri derretía su cerebro. Y su contacto derretía todo lo demás.

− Necesito preparar un documento para el Almirante Graham,− dijo Yuri señalando a su terminal, −¿Te parece si hablamos... después?

Hayate recordó entonces que tenía que ir al hospital, que ya iba tarde y que Rein no estaba para realizar ninguna hazaña de manejo. Ella tendría que conducir.

− Si...Yo...iré al hospital...− dijo Hayate tomando ella misma un poco de distancia, sorprendida de su propia turbación, − Shamal, Signum y Rein serán dadas de alta.

Yuri sonrió levemente.

−Me da gusto… Asegúrate de darles unos días libres...Se lo merecen...Tu deberías tomar unos días libres también,− dijo Yuri retomando sus actividades como si nada.

Hayate sintió que se estremecía un poco. "Dioses, ¿que rayos estoy haciendo?"

− ¿Te veo mañana?,− preguntó Hayate con cierta timidez desde la puerta antes de salir.

Yuri solo asintió con la cabeza.

Después de que Hayate se despidió, Yuri solo se quedó sentada mirando por el ventanal de su oficina un buen rato. Una vez que se puso a trabajar, el documento que necesitaba le tomó solo dos minutos.

-X-

Downtown Midchilda, Zona habitacional, Día 4, Onceavo Mes. 20:05 hrs

Fate y Nanoha caminaron en silencio todo el camino hasta el auto de rubia.

− ¿Me dejarás conducir tu auto algún día?− preguntó Nanoha de pronto mirando el polvoso deportivo negro. Fate siempre lo tenía impecable, sin embargo ese viaje a Roshtaria lo había dejado en esas condiciones y la rubia le había insistido a Ellis que no se molestara, además en lavarlo.

Fate le extendió las llaves a Nanoha sin dudar.

−¡Oh...no me refiero a este preciso instante Fate-chan!,− dijo Nanoha emocionada por el sincero gesto de confianza de Fate.

Eso le recordó que había algunas...no ... .varias cosas de las que tenía que hablar con la Enforcer. Eran de trabajo pero tendrían un impacto importante en su vida personal.

Fate notando la mirada seria y preocupada de Nanoha, le preguntó si quería ir al hospital. Ella tambien sabía que Shamal y Signum serían dadas de alta y pensaba que la pelirroja quería estar ahí.

Nanoha sin embargo, declinó el ofrecimiento argumentando que la familia Yagami necesitaría tiempo privado en familia y le pidió en cambio, que consiguieran algo para comer y cenaran en el apartamento de la rubia.

A Fate esas solicitudes inocentes e intempestivas de Nanoha, siempre le causaban un sobresalto mortal. Especialmente después del susto que había tenido esa mañana en casa de la pelirroja.

Mirando su reloj, se prometió a sí misma que se portaría como un "perfecto caballero" y llevaría a Nanoha a su casa a una hora decente y apropiada. Era lo correcto después de los días pasados de trabajo que la familia de Nanoha había tenido que soportar.

Pese a que era temprano, tal vez por los incidentes de la noche anterior, la ciudad estaba casi vacía y con muy poco tráfico por lo que llegaron ya con su cena mucho antes de las ocho treinta de la noche.

−Wow….,− dijo Fate en cuanto se sentaron a su barra ya con todas sus viandas distribuidas y listas para ser devoradas, −No recuerdo cuándo fue la última vez que llegue a mi casa tan temprano.

Para variar, había conseguido una hamburguesa gigante para Fate y una ensalada para Nanoha.

Aunque la comida era simple, entre las dos habían acomodado los platos y todos los implementos para la cena de una forma casera y acogedora.

− Si, te entiendo Fate-chan,− dijo Nanoha atacando su ensalada, de pronto recordando que no habían comido nada en todo el día, − Es algo surrealista como estos casos nos atrapan y todo deja de tener sentido...es como una realidad alterna y después reconectarnos con la realidad …. toma tiempo.

Al no escuchar la respuesta de Fate, Nanoha dejó de prestar atención a su plato para encontrarse con Fate mirándola preocupada.

− ¿Que sucede Fate-chan?− preguntó Nanoha con desconcierto.

Fate extendió su mano para tomar la de Nanoha.

− Nuestras vidas como agentes son muy absorbentes Nanoha,− dijo Fate quién incluso no había tocado su hamburguesa, − Siento que hayamos tenido un caso como este cuando recién empiezas...Tenemos que ser cuidadosos…

Nanoha dejó su ensalada un momento y apretó la mano de Fate.

− Estos casos, − continuó la rubia, − Son como ríos desbordados, no podemos dejarnos atrapar por ellos… lo he visto, agentes más experimentados, más curtidos, han sido arrastrados por las situaciones que enfrentaron y eso los destruyó...a ellos y sus familias...No fueron los delincuentes, como en el caso….

Fate se interrumpió de pronto.

−Esta bien Fate-chan...puedes decirlo,− dijo Nanoha mirándola amorosamente para darle confianza, −Quiero que podamos hablar de cualquier cosa que nos preocupe.

− No como en el caso de tu familia… que fueron injustamente agredidos...Han habido otros casos, donde los agentes han destruido sus familias y sus vidas. Esa "realidad alterna" que mencionas en mucho más que una impresión...Es real. Y es muy peligrosa,− dijo Fate mirando a Nanoha con preocupación.

− Lo sé Fate-chan….− dijo Nanoha a su vez muy suavemente, −Tu misma estuviste atrapada por esa realidad alterna.

Fate la miró con sorpresa, pero tuvo que reconocer que Nanoha tenía razón.

Nanoha había sido quien la había despertado de su obsesión.

− Come y no te preocupes ahora por eso Fate-chan,− agregó Nanoha señalando la hamburguesa de Fate que se enfriaba en su plato, −Nosotras tenemos algo que ellos no tenían….

− ¿Qué?− preguntó Fate mirando su hamburguesa pensando si todavía tenía hambre.

− Tenemos a Lindy y a mi madre...ellas no dejarán que nada así nos suceda a nosotras.

La mirada de Nanoha era tan cálida y confiada al decir eso que Fate tuvo que sonreír.

El resto de la cena hablaron de generalidades, de trabajo, pero al menos un poco más ligeras.. o diferentes.

Ambas chicas estaban muy preocupadas por Lucino por ejemplo.

−¿Cómo le vamos a decir que Hal era en realidad una mujer?− decía Fate mientras se chupaba los dedos y limpiaba cualquier resto de salsa y mostaza de su plato con el pan que le quedaba de la hamburguesa. Nanoha trataba de no mirar con asombro a la reservada Enforcer en semejante despliegue...y también trataba de no sentir envidia del plato.

−Ya no pude decirlo durante la junta,− dijo Nanoha acercándose más a Fate aunque no había nadie más que las escuchara, −Pero Lucino me dijo que la noche anterior, o la madrugada más bien, ella y Hal tuvieron un… encuentro MUY candente…Antes de que se desmayara…

−Uff...− exclamó Fate, − ¿Y ni así se dió cuenta si...?

Nanoha negó con la cabeza.

−Al parecer no ELLA no tuvo la oportunidad de...identificar...ciertas parte del cuerpo de Hal pero…

− No…,− la expresión de Fate era un poco horrorizada, −¿Hal...si?

Nanoha movió su cabeza entonces en gesto afirmativo e incluso se cambió de lugar, ya que habían terminado de cenar, llevando su banco alto para sentarse junto a Fate.

− Hal al parecer ... no se contuvo mucho de...explorar a Lucino,− confirmó Nanoha con gesto contrito, − Ella estaba super apenada cuando me lo contó, pero estaba segura que era necesario que yo supiera porque tomaba tan en serio la...situación … con Hal y porque estaba tan preocupada...por él...

Fate se veía positivamente enojada.

−Esa tipa va a pagar con creces haber abusado de Lucino,− dijo Fate, −No necesitaba llegar hasta ese punto...

−Lucino me dijo que fue consensual...ella aceptó….

−¡Lo sé! ¡Pero no puede ser consensual si no sabes con quién estás ... haciendo... lo que sea...!

Fate y Nanoha hablaron un rato más de la situación y de cómo podrían ayudar a Lucino a superar lo que se venía; decidiendo esperar hasta ver cómo se manejaría la situación.

Fate pensaba que si la Sección Seis no se involucraba en la búsqueda de Alphard tal vez podrían evitarle a Lucino el dolor y la vergüenza.

Nanoha pensaba que era mejor decirle la verdad, por muy dolorosa que fuera, ya que eventualmente Lucino podría recuperarse y salir fortalecida.

Fate no terminaba de estar de acuerdo.

Durante la plática, habían dejado todo como estaba en la barra de la cocina y se habían mudado, con sendas tazas de té caliente, al sofá; donde estaban sentadas, sin zapatos, ni chaquetas del uniforme, con Nanoha recargada en el costado de Fate, hablando en voz baja.

−Lo que sucede con la verdad Fate-chan,− le dijo Nanoha al cabo de un rato pensativa, −Es que es como el polvo...o eso es lo que nos explicaba nuestro maestro de estudios avanzados en filosofía...y estos últimos meses he descubierto, que tenía razón.

Fate sonrió.

−¿Cómo es eso?,− preguntó acariciando un rizo del cabello de Nanoha, animándola a seguir; Fate no daba crédito a cuanto le gustaba hablar con Nanoha y estar así, solo llenándose con su presencia.

−Si, pensamos que la verdad es como una tormenta, que debe caer sobre uno implacable e innegable, abrumadora,− empezó a explicar Nanoha, −Pero en realidad, la verdad es sutil... es como el polvo...va acumulandose poco a poco con el tiempo...podemos limpiarla, una y otra y otra vez...pero tarde o temprano...termina, inevitablemente, cubriéndolo todo...Eso es lo que pasó con Hal, Alphard o como se llame; lo que pasó con Vandein... con Yunno…con Scaglietti...con el General Gaiz...Al final, terminamos viendo la verdadera naturaleza de todos...

Fate se puso repentinamente seria y Nanoha la sintió de inmediato, girándose para tomar el rostro de la rubia entre sus manos.

−No te entristezcas más por eso Fate-chan...yo no lo estoy...− dijo con voz infinitamente suave y tierna, −Todo lo que hemos pasado nos ha llevado a estar en este momento, aquí y ahora, juntas...Y por eso, estoy profundamente agradecida. Ya no pienses en lo que "hubiera" podido salir mal, o en lo que "hubiera" podido o no pasar...Lo único que tienes que vivir es lo que tenemos ahora…

Tras decir eso, Nanoha sostuvo el rostro de Fate y la besó con extrema suavidad.

La ternura del gesto, puso un nudo en la garganta de Fate, pero la abrumadora cercanía de Nanoha también hizo que su cuerpo reaccionara. La rubia atrajo a la pelirroja suave pero posesivamente contra ella.

Durante varios minutos, Fate permitió que Nanoha la besara como deseara hacerlo y se contuvo de llevar el contacto a regiones más íntimas o hacer el beso más profundo.

En una parte todavía funcional de su cerebro, la promesa que había hecho de llevar a Nanoha a su casa, brillaba como un anuncio de neón.

En un breve espacio, Nanoha se separó de Fate para mirarla. La chica podía sentir cómo Fate se contenía y eso no era lo que quería.

Por parte de Fate, mirar de frente el deseo descarnado en la mirada de Nanoha no era lo que necesitaba en esos momento.

−¿Es verdad?,− preguntó Nanoha en un susurro sensual.

Fate, que no lograba concatenar un pensamiento con otro ya estaba asintiendo con la cabeza cuando recordó preguntar primero, −¿Qué….?

−¿Que tu auto es una extensión de ti?

La mirada desconcertada de Fate, hizo sonreír a Nanoha, quien se acercó al oído de Fate para susurrarle, − Creo que prefiero montarte a ti….

El anuncio luminoso en el cerebro de Fate sufrió un corto circuito masivo mientras la rubia empujó a Nanoha sobre el sofá para besarla profunda y apasionadamente; por toda respuesta, Nanoha la estrechó con brazos y piernas arqueándose contra ella. Le encantaba que Fate la estrechara con esa pasión desbordada, que perdiera el control...por ella.

Así también, Nanoha fue la primera en arrancar varios botones de la camisa del uniforme a Fate en su afán por sentir y besar su piel.

Fate se incorporó para permitir que Nanoha le quitara la camisa y trató de moverlas a la cama. La pelirroja sin soltarla, ni dejar de besar su piel, negó levemente con la cabeza.

Solo se detuvo unos segundos para mirar fijamente a Fate y pedirle en un susurro desbordante de deseo, −Desnúdame...Fate-chan.

Las lámparas de la estancia estaban encendidas, la iluminación era suave y cálida, pero aun así Fate se sorprendió con la abierta solicitud. En la distribución del loft, el área donde estaba su cama estaba era la menos iluminada en esos momentos, sin embargo, no insistió y se enfocó en desabrochar lentamente y remover la camisa de Nanoha.

Entonces Fate entendió y miró con sorpresa a Nanoha.

El deseo en sus mirada no había disminuido un ápice, solo tenía un ligero matiz de preocupación, mientras tomando con suavidad las manos de Fate, las llevó a su torso.

Sin dejar de mirarla, Fate dejó que sus manos se deslizaran sobre la suave piel de los costados y el abdomen de Nanoha, antes de posarse sobre sus senos. Casi jadeando, desabrochó el sostén de la pelirroja y sus labios se unieron a sus manos para saborearlos.

Las manos de Nanoha, entrelazadas en el cabello de Fate, lo liberaron de la cinta que lo sostenía en una coleta para que la cascada de cabello las cubriera al tiempo que sus caderas se elevaban para rozarse con la pelvis de la rubia, invitándola a seguir.

Fate, realmente no necesitaba tanto estímulo.

Emocionada de tener a la chica de sus sueños finalmente en sus brazos, la rubia aún se tomó su tiempo para despojar a Nanoha de cada prenda.

Fate dejó un rastro de besos, tiernos pero apasionados a la vez, en cada tramo de piel que sus manos expusieron; para el momento que llegó a la última prenda, esta estaba tan completamente húmeda que Nanoha temió que si su amante se demoraba más, ella misma se la quitaría.

Para su fortuna, Fate tampoco pudo resistir mucho tiempo más y pronto, esa última ofensiva barrera fue removida y unas manos firmes sostuvieron sus caderas para que esos labios increíblemente suaves se reencontraran; los ávidos y hambrientos de Fate con los más íntimos y húmedos de Nanoha.

En ese punto, ya no había forma posible de tomarlo con calma.

Los gemidos y jadeos de Nanoha, llenaron el espacio mientras Fate la devoraba con ritmo apasionado, acariciando sus muslos y sus glúteos; las caderas de la pelirroja se movían al ritmo marcado por Fate y sus dedos se aferraban la cabeza de Fate y al borde del sofá.

La tensión en ese punto de placer de Nanoha se volvió insostenible cuando los largos dedos de Fate la penetraron lentamente, empujando rítmicamente hasta que los espasmos de placer la envolvieron en sucesivas oleadas que la dejaron jadeante y sin aliento.

Fue hasta que recobró un poco la conciencia y la respiración, que Nanoha se dió cuenta que sus piernas tenían todavía fuertemente aprisionada la cabeza de Fate con la misma intensidad del orgasmo que la había atravesado.

La joven se relajó pero Fate no se detuvo.

Antes bien, siguió besando los muslos de Nanoha mientras se quitaba los pantalones y la ropa interior, para después escalar a su compañera y acoplarse en un íntimo abrazo con ella, besándola profundamente.

El abrazo era tan intimo y sus cuerpos estaban tan juntos en tantos lugares, que Nanoha podía sentir claramente la humedad que escurría del sexo de Fate en su muslo y la excitación que recíen parecía serenarse, se disparó como si no hubiera tenido un orgasmo gigante unos minutos antes. Abriendo las piernas para que Fate se acordara mejor entre ellas, Nanoha jaló a la rubia, no invitándola...sino urgiéndola a que hiciera ese contacto más íntimo entre sus sexos.

El sofá demostró tener el tamaño y la forma perfectas para que sus cuerpos acoplados se movieran mientras se besaban, pero Fate necesitaba más intensidad y más contacto. Afianzando una de las piernas de Nanoha sobre su cadera, mientras la sostenía firmemente, Fate la embistió con fuerza, incrementando el ritmo y estrujando a la joven en sus brazos.

Nanoha, que estaba mucho más sensible gracias a las atenciones de los labios de Fate, terminó primero. La rubia casi no quería que esa agónica sensación de poseerla íntimamente terminara pero su cuerpo no aguantó el excitante sonido de los gemidos de placer de Nanoha y los primeros espasmos de varios orgasmos sucesivos la atraparon.

Fate cabalgó a Nanoha disminuyendo el ritmo cada vez, hasta que el último espasmo se diluyó y aun así, no se separó.

Nanoha, quien al parecer sentía lo mismo que la rubia, se sostuvo de las caderas de esta para que el contacto no se rompiera ni un milímetro e incluso la jaló con más fuerza contra ella.

− Voy a excitarme otra vez… si haces eso,− dijo Fate con voz muy ronca mirándola amorosamente.

− Por favor….− dijo Nanoha jalándola para que la besara muy profundamente.

En efecto, como la rubia predijo, en pocos minutos con ese íntimo contacto y esos besos profundos, ya estaba otra vez moviéndose sobre ella, esta vez con embestidas largas y lentas que las tuvieron a las dos gimiendo hasta alcanzar un nuevo y extenuante pico de placer.

Los brazos y el resto del cuerpo de Fate, temblaban por el esfuerzo y finalmente la rubia, se acomodó lo mejor posible al un lado de Nanoha. Ambas sudorosas y con la respiración agitada pero aun así, acariciándose.

Cuando ambas se calmaron lo suficiente, Fate se reacomodó para mirar a Nanoha mientras la acariciaba. La pelirroja siempre se veía increíblemente hermosa después de tener un orgasmo. Fate no sabía cuánto había extrañado la visión de Nanoha sonrojada por el esfuerzo, con los ojos brillantes y los labios hinchados por sus besos hasta ese preciso instante.

Pero especialmente, lo que más hacía extrañado era esa mirada de entrega y devoción absoluta que Nanoha siempre le había dedicado en esos momentos, desde la primera vez que estuvieron juntas.

Abrumada por la intensidad de sus emociones, Fate se inclinó y la besó apasionadamente.

Nanoha, quien estaba a su vez mirando embobada los hermosos ojos carmesí de Fate que la miraban con algo cercano al éxtasis, se sorprendió con el gesto, pero le correspondió en igual medida.

− Wow...Enforcer Testarossa...Sí que tiene energía…,− dijo Nanoha con una sonrisa pícara cuando Fate le dio un respiro.

La rubia la miró fija y seriamente.

− Te amo Nanoha...− dijo la rubia con voz contenida, − Eres lo único y lo más importante de mi vida… Renunciaría a cualquier cosa por tí y haría cualquier cosa por tí… por favor… prométeme que no volverás a nadar con tiburones, ni a arriesgarte de esa manera... por ningún motivo….

Nanoha la miró sorprendida por algunos segundos y después se puso muy, muy seria.

Tanto que Fate se preocupó.

− ¿Qué sucede...Nanoha?

− Verá...Enforcer….− empezó Nanoha con dificultad, − Yo ... tengo un estilo de vida un poco complicado...

Fate la miraba desconcertada y Nanoha continuó MUY seria.

− Yo….estoy demasiado enfocada en mi trabajo...como para asumir cualquier tipo de compromiso...Yo no podría ofrecerle nada...trabajo más de doce horas al día y salgo intempestivamente en misiones de duración indefinida que involucran depredadores peligrosos de todas la especies...No puedo planear vacaciones o tener una vida social...como la gente "normal…"

La cara de Fate pasó del desconcierto al asombro a la incredulidad al sonrojo intenso durante toda la explicación de Nanoha, hasta que esta ya no pudo soportarlo más, y estalló en risas.

Esa misma disertación, más o menos, había sido la de Fate cuando le había dicho a Nanoha que "sólo" serían "amigas" con "ciertos beneficios" meses atrás.

− Ese gen malévolo Takamachi…. lo obtienen de tu mamá, ¿verdad?,− preguntó Fate un poco sentida.

Nanoha rió todavía un rato más antes de abrazar a Fate y besarla profundamente.

− No hables mal de mi madre Fate-chan...ella tiene percepción extrasensorial avanzada, si te escucha...estarás en problemas.

Varios besos despues, Nanoha propuso que ahora sí se mudaran a la cama. Una vez ahí, se acomodó completamente encima de Fate y durante varios segundos, solo la miró y acarició su cabello.

− Fui una completa idiota hace meses, ¿verdad?− dijo Fate al cabo de un rato.

Nanoha lo pensó un rato antes de responder con auténtica sinceridad.

− Ahora lo entiendo Fate-chan…Ahora entiendo muchisimas cosas, de mi...de tí...de todo,− dijo sin dejar de mirar a Fate un segundo, − No puedo prometerte eso...Te mentiría si lo hiciera...y no deseo hacerlo.

Fate se incorporó, apoyándose en su codo para mirarla pero Nanoha no la dejó ni siquiera empezar a hablar-

− No...Fate-chan,− dijo Nanoha sería, esta vez...en serio, − Ese punto no es negociable...Puedo prometerte que me cuidaré...y te cuidaré...Pero me hice agente por una razón...Lo que decías hace meses es verdad...Sin embargo...esto que tenemos es especial, lo quiero y te quiero en mi vida…

Fate se relajó un poco al escuchar eso y suspiró.

Incluso ella estaba empezando a aprender cuando no ganaría una batalla contra Nanoha.

− Puedo hacer ciertas concesiones…,− agregó Nanoha, acercándose nuevamente a Fate, entrelazando sus piernas bajo las sábanas, − Como ya no tomar las cosas con TANTA calma respecto al sexo...Pero estoy empezando mi carrera como agente y tengo planes de que sea larga….

En ese momento Fate saltó repentinamente buscando su dispositivo.

Eran más de las once treinta de la noche.

Nanoha observó a Fate con curiosidad.

− Yo avisé que no llegaría hoy a casa de mis padres Fate-chan...− le dijo con voz sensual y extrema tranquilidad, incorporándose para besar la espalda desnuda de la Enforcer.

Fate se volvió a mirarla con el ceño fruncido. ¿Por qué rayos no le había dicho eso antes?

− ¿En qué momento decidiste eso?,− preguntó la Enforcer.

− Desde que salimos en la mañana Fate-chan...− dijo Nanoha con voz suave y musical.

Las manos de Nanoha siguieron a sus labios acariciando la espalda y los senos de la rubia que se estremeció visiblemente al contacto.

− No te enojes Fate-chan...− susurró sensualmente a su oído, − Yo sabía que iba a necesitar que me hicieras el amor...varias veces...

Nanoha jaló entonces a Fate para que se recostara sobre su espalda y se sentó a horcajadas sobre su pelvis; guiando las manos de la rubia para que la tocaran mientras ella se movía suavemente sobre ella.

Fate no se cansaba de verla y tocarla. Esa posición le encantaba porque podía acariciarla toda, desde sus piernas, su abdomen y sus senos, sin dejar de sentir su sexo húmedo y caliente en el suyo. Y muy especialmente, porque cuando lo decidiera, podía incorporarse para saborear la piel de sus hombros y sus senos mientras la penetraba profundamente.

Las caderas y los gemidos de Nanoha, igualaron el ritmo de Fate y tras el primer clímax, la rubia la acomodó entre sus piernas para que sus sexos se frotaran y llegaran a un segundo e intenso espasmo de placer.

Finalmente, las dos se colapsaron, con Nanoha encima de la Enforcer.

Cuando sus respiraciones y corazones recuperaron un ritmo más cercano a lo normal, Nanoha en consideración a Fate, se acomodó un poco para no quedar TAN encima de ella, pero si se acurrucó lo más cerca y lo más entrelazada que pudo.

− Por cierto, Fate-chan...− dijo Nanoha en un susurro adormilado.

Fate, que estaba feliz pero igualmente exhausta, con los ojos ya cerrados apenas gruñó algo que podía significar cualquier respuesta.

− Excelente, que bueno que estás de acuerdo− dijo Nanoha adormilada acomodándose mejor, − Mis padres nos esperan a las 8…para cenar...mi mamá quiere hablar contigo...

Fate abrió los ojos, repentinamente atenta.

− …..mmmm…..¿y…..de qué?

Nanoha solo se encogió de hombros, ya casi más dormida que despierta.

− Tal vez quiere asegurarse que no vas a propasarte antes de pedir mi mano…,− respondió Nanoha en un murmullo casi ininteligible.

Largo rato después, Fate seguía mirando al techo mientras Nanoha roncaba suavemente sobre ella, preguntándose cómo diablos iba a sobrevivir a esa cena.

-X-

Cuartel General de TSAB, Dirección General de la División Táctica, Midchilda, Día 4, Onceavo Mes. 22:15 hrs

El Almirante Gil Graham no solía quedarse tan tarde en la oficina ... en días regulares.

Esos días distaban mucho de caer en esa categoría.

Ese día en particular estaba siendo una maldita pesadilla desde el primer segundo...y al parecer el último minuto terminaría igual.

Su oficina se encontraba en el último piso del edificio de Secciones Especiales. Tenía el despacho más amplio, una recepción general, una cómoda y funcional cafetería que podía ser usada para las larguísimas reuniones que a veces solía conducir, una amplia terraza y tres salas de juntas.

En esos momentos todo eso parecía extremadamente excesivo y desierto solo con ellos dos sentados en la recepción.

El al igual que Lindy y que Hayate, tenía una sala de juntas, mucho más amplia en su caso que en el Lindy, dentro de su despacho pero había querido reunirse ahí para tener las puertas abiertas y poder ver hacia el exterior de la terraza.

Yuri Natsume le había pedido tener esa reunión desde la tarde y él la había pospuesto lo más posible para permitir que la militar, a quien él no podía concebir de otra forma más que como "joven" pese a su rango de General, cambiara de opinión.

Por lo que podía adivinar por la elegante carpeta de piel sobre la mesa, no lo había hecho.

− No la aceptaré,− dijo el Almirante sin mirarla y tras varios minutos de silencio y otros tantos sorbos a la enésima taza de café que ingería.

Yuri apretó las quijadas.

− Ni siquiera sabes lo que es Gil,− dijo Natsume mortalmente seria. Odiaba que se pasaran de listos con ella. Al parecer Hayate había aprendido del mejor.

El Almirante puso la taza sobre la mesa y se volvió a mirarla.

− Es un maldito error, Yuri...eso es lo que es...Uno grande,− dijo igualmente serio, − Así que llévate esta cosa, déjame terminar mi café en paz y más te vale estar a tiempo para la junta de mañana...a la ocho am en punto...Tenemos muchas cosas que arreglar.

Natsume se puso de pie pero no tomó el folder.

− Esa es una copia Gil...firmada por el Primer Ministro...él tiene la original…

Graham suspiró. Claro, tendría que haber visto esa venir.

− Seguiremos trabajando Gil...Voy a ir detrás de todos esos bastardos y van a pagar,− dijo Natsume con mirada implacable, − Solo que no lo haré desde aquí, donde mis errores ponen a personas que me importan en riesgo…

− Hayate va a enojarse mucho, Yuri ... creeme, NO la quieres enojada.

− La Coronel ni siquiera me quería aquí en primer lugar,− dijo Yuri evitando decir su nombre, − He sido peor que un grano gigante en el trasero para ella y su equipo, tú lo sabes mejor que nadie...

Graham se puso de pie.

− Nadie los ha protegido como tú...ni siquiera yo... y no me refiero al trabajo, − dijo Gil que ya sabía que no la haría cambiar de opinión pero aun así lo intentó.

Natsume estaba decidida.

− Justo por eso Gil,− dijo mirándolo con la implacable mirada determinada que Fate había aprendido a reconocer y respetar, − Justo por eso debo mantenerme alejada de e...llos, así es cómo puedo proteger su posición de la mejor manera.

Varios minutos después de que Yuri se hubiera despedido, Graham se quedó todavía un rato más sentado en la penumbra de la recepción hasta que el resto de su café se enfrió.

Antes de arrojar despectivamente el folder que Natsume le diera en un cajón con llave especial de su archivero, miró por unos segundos la formal y perfecta carta de renuncia que la General había preparado, dirigida tanto para él como para el Primer Ministro quién le había dado su asignación en TSAB inicialmente.

Iba a tener que tomar medidas muy drásticas.

-X-

Gracias por todos su comentarios y reviews.

Solo como referencias útiles:

Hibari Ginza del genial Anime Speed Grapher

Saeko Nogami de City Hunter y Angel Heart (la única que podía darse un quite con Ryoko Yakushiji)

Ichinose Yayoi de ... No la pierdan de vista.