Miraculous Ladybug pertenece a Thomas Astruc, Zag Animation, Disney y TF1, hago esto sin fin de lucro.

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Las aventuras de Chat Noir y Red Queen

Por Mimi chan

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26

Almohadillas – Queen Wasp

Sin duda alguna este desfile de modas ha sido el evento del año. – Nadya Chamack hablaba con soltura y seguridad como siempre a la cámara y por tanto a cualquiera que la viera desde una pantalla - Lamentablemente no ha sido por los siempre estupendos diseños de Agreste, sino por la impactante noticia que su servidora ha conseguido el día de hoy.

De nuevo, pero esta vez en cámara lenta la grabación con un pequeño dron que había tomado el momento justo cuando Style Queen le había quitado los sarcillos a Red Queen, para en un segundo ser convertida en otra estatua de oro de Chloé Bourgeois.

Tenemos una entrevista con su madre, la reina de la moda Audrey Bourgeois.

No estoy ni siquiera un poco sorprendida por esto, solo es mi hija que tiene que recurrir a estos medios para sentirse especial cuando no tiene nada de excepcional en ella misma. Este desfile fue una pérdida de mi tiempo. Por otro lado, la única cosa excepcional que encontré en este desfile fue la creación de esto – dijo la mujer levantando el pequeño bombín con plumas – es una pieza delicada y sin duda muy a la moda, los brillos son cosa del pasado, lo de ahora son las plumas. – La mujer arrastró hacia ella al camarógrafo para que le hiciera un close up — Marinette Dupain Cheng, te espero en el helipuerto del grand hotel hoy a las 8:30 pm. Te llevare a Nueva York y te hare famosa y…

Chloé arrojó su teléfono hacía la televisión con tanta fuerza que en la pantalla del aparato de cuarenta pulgadas se hizo una grieta y se apagó. No aguantaba ni un minuto más ver como su madre la humillaba de ese modo ante todo Paris. No solo no le había prestado ni un poco de atención desde que había llegado a Paris, si no que ahora para colmo le daba toda su atención a Dupain ¡A Dupain! Que no era más que la hija de unos panaderos con quizá una pizca de talento. No había querido llevarla a ella cuando se lo había pedido pero sí planeaba llevar a Marinette.

¡Ni siquiera ser una súper heroína la había impresionado!

Chloé enterró su cabeza en sus rodillas, sentada sobre su cama. Ahora ni siquiera eso tenía. Style Queen le había quitado lo único que la hacía feliz, sus poderes y se los había dado a otra persona. Una persona que seguro no los merecía. Tenía que recuperarlos, pero…

Recordó en ese momento que ella aun tenía un miraculous. Buscó en sus bolsillos y allí estaba el estuche, una pequeña peineta.

Quitándose sus lentes, la chica se puso el miraculous en el cabello, de dentro de la joya apareció un nuevo kwami con forma de abeja.

— ¿En qué puedo servirte mi reina? – hizo una pequeña reverencia la criatura.

— Tú eres…

— Mi nombre es Pollen.

— Pollen. ¿Tienes alguna instrucción que darme? – no tenía tiempo para otra larga lección como la que le había dado Tikki al conocerla, mejor pasar de eso enseguida.

— Ninguna mi reina – dijo con serenidad y lo que Chloé podía identificar como una sonrisa tranquila - se que ha sido la portadora de otro miraculous por mucho tiempo, así que seguro no tengo nada que enseñarle. Estoy más que seguro que ha aprendido todo con maestría.

— Pues claro, por supuesto – se acomodó el pelo, sinceramente halagada.

— Así que, ¡Porque no salimos a divertirnos! – Pollen dio un giro en el aire emocionada - hace mucho que no tengo un portador, por no mencionar una tan hermosa.

"Bien quizá no todo sea un desastre" pensó Chloé. Este kwami sabía ante quien estaba, no regaños, no lecciones, solo diversión. Empezaba a gustarle la idea.

— Me da la impresión de que tú y yo nos vamos a llevar muy bien. ¡Pollen, transfórmame!

En cuanto tuvo un nuevo traje puesto Chloé salió hacia los tejados de Paris. Le iba a demostrar a todo mundo, todos aquellos que nunca habían tenido fe en Red Queen que Queen Bee podía salvar la ciudad por sí misma y que no necesitaba a Chat Noir ni a nadie.

[…]

— Oh Marinette estoy tan orgullosa de ti – Sabine Cheng atrajo a su hija en un apretado abrazo.

— Yo…

— Sea cual sea tu decisión sabes que siempre estaremos contigo – Tom Dupain tomó una de las manos de su hija entre las mucho más grandes que él poseía, mostrándole todo su apoyo – podemos en un santiamén hacer nuestras maletas y mover toda la panadería a Nueva York. Los yanquis amaran nuestros postres.

Marinette aun no podía creer lo que había escuchado desde el noticiero que había estado viendo en la radio. La propuesta de Audrey Bourgeois la había tomado por sorpresa, parecía irreal, pero suponía que una mujer tan importante como ella no haría una broma así por televisión nacional ¿verdad? Tenía sinceramente los nervios al límite, Aun estaba preocupada porque Chat hubiera perdido su miraculous y aunque Plagg antes de irse le había asegurado que iba a volver con su portador, aun no sabía nada de él.

No ayudaba que ahora mismo la única noticia que parecía importar era sobre Red Queen, Nadya se había pasado toda la tarde buscando a sus compañeros de colegio que no terminaban de creer que "la chica más desagradable de Paris", sus palabras textuales, fuera también la heroína de Paris. Había intentado también acceder al alcaide pero eso había sido más difícil.

Además…

Se tocó por inercia las orejas sintiendo allí los sarcillos que aun tenía puestos. Necesitaba llegar a casa y pensar en el modo de contactar con Chat y hacerle saber que ella tenía el miraculous de Red Queen. Miró el letrero que indicaba las paradas de metro que aun le faltaban para estar cerca de casa, aun faltaban por lo menos diez minutos, quizá la pequeña criatura que ahora comía galletas en su bolso sabría que…

El vagón del metro donde se movían dio una sacudida fuerte, casi tiró a todos al piso y ganó velocidad rápidamente. Las pantallas que se usaban para publicidad cambiaron a la imagen de…

— Muy bien ciudadanos, prepárense para ser rescatados por Queen Bee, pueden agradecerme después.

La gente asustada sin saber si esta era una heroína o un nuevo akuma empezó a correr a la parte trasera del metro. Todos excepto los padres de Marinette. Tom con su gran corpachón empezó a golpear la puerta del conductor logrando abrirla y viendo al hombre sostenido la palanca de velocidad, helado e imposible de moverse, Sabine corrió tras su esposo tratando de ayudar, dejando a Marinette atrás que se puso algo nerviosa viendo como el tren no se detenía.

Marinette sintió entonces el movimiento en su pequeño bolso y se asomó.

— Debes transformarte. Puedes salvarlos a todos – la urgió la pequeña criatura que se dio cuenta enseguida de la delicada situación.

— Pero… es el miraculous de Red Queen.

— Cualquiera que quiera proteger puede usar el miraculous – le aclaró la pequeña criatura - ¿No quieres ayudar a la gente que corre peligro?

Marinette asintió con la cabeza, susurró dentro de la bolsa "transfórmame" y pronto la magia la cubrió de pies a cabeza de nuevo, poderosa y sobrecogedora. Con el traje con lunares negros pudo escurrirse por una ventaba y llegar a la parte delantera del vagón, allí la heroína – suponía ahora – estaba tratando de detenerlo. Pero evidentemente no tenía la suficiente fuerza, su mente trabajó a toda prisa, debían hacer algún tipo de paracaídas o algo que hiciera que fuera más lento.

— Pero mira lo que trajo el gato.

La chica en el traje rojo estaba tan concentrada que no se dio cuenta cuando el héroe de Paris llegó a su lado, sintió deseos de abrazarlo, se sentía tan aliviada de verlo allí a salvo, pero el vagón dio un bancazo y supo que ese no era el momento.

— ¿Puedes intentar ayudarle a detenerlo? – Señaló a la heroína que trataba de parar el vagón sin resultado - Tratare de hacer que disminuya su velocidad.

— Claro que puedo, my lady.

—Cuidado no vayas a quemar las almohadillas en tus pies – no pudo evitar bromear cuando parecía que Chat la había reconocido a pesar del traje magico.

—Sera que mi ama se preocupa por mi – dijo invadiendo el espacio personal de la chica, percibió su maravilloso aroma a vainilla.

— Crees que es el mejor momento para coquetear con una chica, Chat ¡Ayúdame! – se quejó Queen Bee.

La heroína de rojo fue hasta el último vagón y logró darle varias vueltas con su yoyo, bajó de él y aguantó. Mientras adelante Chat había puesto su bastón en medio del siguiente túnel, esperando que disminuyera su velocidad lo suficiente para que no funcionara como un cortador de queso. Por suerte el tren perdió mucha velocidad y su bastón pudo detenerlo por completo.

Una vez detenido Chat Noir y la heroína de rojo subieron al andén a ayudar a la gente a bajar del metro. Queen Bee estaba pavoneándose frente a una cámara de televisión que parecía haberlos estado esperando en esa estación.

— Ahora lo ven, no solo soy fabulosa como Red Queen, sino también como Quen Bee.

Chat Noir había intuido que Chloé era la nueva heroína que había hablado hacia un rato para las cámaras de televisión. Necesitaba saber cómo es que se había hecho con el miraculous de la abeja, pero sobre todo, necesitaba recuperarlo.

— ¿En que se supone que estabas pensando? – se acercó Chat Noir de forma amenazante.

— Solo estaba tratando de salvar a la gente del tren. – respondió Queen Bee con su expresión más inocente

— ¿Ibas a salvarlos del accidente que tú misma provocaste? – la heroína abeja se puso pálida - Acabo de ver la picadura de tu arma en su brazo.

— No tengo idea de lo que estás hablando. – Negó la heroína viendo de reojo como las cámaras estaban grabando también esto y como la gente que había bajado del vagón la miraba con enojo o miedo. No, esto no es lo que quería ¡Debían admirarla, no temerla!

— Entrégamelo. – Chat Noir con tono autoritario extendió su mano mirándola con dureza.

— Ni hablar, además ella me quito mi miraculous – dijo apuntando a donde la otra heroína se había mantenido al margen ayudando a sus padres a salir del vagón – dile que me lo regrese, yo te daré este y todos felices.

— Sabes muy bien que nadie debía saber tu identidad, las reglas…

— ¡Reglas, reglas y más reglas, estoy harta de todas esas reglas! – Pateó el piso furiosa, ¡Porque diablos no podía olvidar cinco minutos las reglas!, ella era su mejor amiga, debía haber una excepción para ella - Tenemos súper poderes Chat, ¿Por qué no solo podemos divertirnos un momento?

— ¡Poniendo la vida de personas en peligro! – En que escenario eso era divertido, si no hubieran llegado a tiempo ¿Cómo podría haber terminado eso? ¿Cuántas personas pudieron morir? Incluso ella misma.

— Yo... yo no estaba intentando lastimarlos… - si… si le hubieran dado más tiempo, seguro algo se le habría ocurrido, los habría salvado ella sola.

— No lo diré de nuevo – Chat dio un paso más cerca de Queen Bee y esta lo retrocedió - ¡Devuélvelo!

— Chloé… - la heroína de rojo trató de intervenir, poniéndose a un lado de Chat poniendo una mano en su hombro tratando de calmarlo.

— ¡Tú no te metas en medio de esto!

Queen Bee lanzó una patada contra el estomago de la heroína de rojo, que la lanzó un par de metros a sus espaldas.

My lady – Chat corrió a auxiliar a la portadora del miraculous de la creación, pero la chica se estaba levantando ya cuando estuvo a su lado.

— Esto es realmente como una armadura – dijo la chica tocándose el estomago realmente sorprendida, casi ni lo había sentido, como si hubiera sido golpeada por una almohada de plumas - Un alivio, un montón de veces me preocupe por todos los golpes que recibías.

— ¿Estás bien?

— Sí, pero…

Queen Bee ya no estaba allí.

[…]

Por supuesto Papillon no iba a desperdiciar una oportunidad en un millón, una portadora de un miraculous siendo akumatizada era perfecta, no conseguiría solo dos, sino tres miraculous.

Le prometió grandeza, la oportunidad de demostrar cuan extraordinaria era y la abeja se transformó en avispa.

Una complicada batalla continuó a eso, haciendo a los tres portadores acabar en el fondo del Sena con un miraculous destruido por el cataclismo. Pero no era algo que la magia del lucky charm no pudiera resolver.

Chloé se aferraba a la peineta en su mano no queriendo dejar ir su oportunidad de tener poder, de inspirar admiración y respeto, no quería ser solo la hija mimada del alcalde de Paris.

— Chloé… pidió de nuevo Chat Noir arrodillado junto a su compañera.

— Dame una segunda oportunidad. – Rogó, nunca había rogado algo antes y sintió vergüenza, pero sabía lo que valía su esfuerzo - No volveré a decepcionarte...

Pero Adrien no podía hacerlo, el maestro Fu había sido muy claro cuando le había hablado acerca de la identidad de los héroes y lo peligroso que era que Papillon supiera sus identidades.

— Chat… – la heroína de rojo intervino en la disputa – creo que todos alguna vez hemos hecho locuras por querer impresionar a nuestros padres, no creo que Chloé haya hecho nada de esto por maldad.

Chloé miró a la heroína, no quería que una desconocida que tenía su miraculous la defendiera… pero al menos la entendía.

— Eres valiosa tal cual eres Chloé – la heroína fue cerca de ella – no necesitas esto para demostrar que eres extraordinaria. Puede demostrarlo haciendo ahora lo correcto.

Chloé se levantó y todos los demás la imitaron. Le extendió el miraculous de la abeja a Chat Noir, que lo tomó con cuidado.

— Lo siento.

— Lo sé.

Las alarmas en los miraculous del gato negro y la Catarina les hicieron saber que corrían contra tiempo. Con un último gesto de agradecimiento se alejaron del lugar.

[…]

Los dos héroes se detuvieron sobre notre dame, tenían los minutos contados. Ocultos entre los altos techos de la catedral, donde no pudieran verse el uno al otro, dejaron ir su trasformación.

— Gracias, lo has hecho estupendo. – Adrien habló a la pared donde la otra heroína debía estar escondida.

— Ha sido muy emocionante en realidad – Marinette sacó un macarrón de su bolso y se lo ofreció a Tikki – ¿Podemos comer una última galleta antes de entregártela?

— Por supuesto. – Él mismo le dio un pedazo de queso camembert a su kwami que empezó a comer con claro gesto de cansancio.

Adrien suspiró mirando el horizonte, el atardecer ya estaba sobre ellos, en una hora más y sería de noche. Ese día había sido una locura. Esa mañana no había pensado en nada más que lucir lo más elegante posible para hacerle justicia a el bombín de Marinette. Habían pasado tantas cosas que se sentía casi mareado tratando de darles orden.

El ataque de Style Queen, su padre saliendo de casa, Chloé siendo desenmascarada, la nueva heroína, la posibilidad de que Marinette se fuera a Estados Unidos, Chloé revelándose con otro miraculous, siendo akumatizada. ¿Todo había pasado realmente en un solo día? Se sentía agotado.

— No sé qué es lo que hare. – Adrien decidió compartir una de sus preocupaciones con la nueva heroína - No puedo devolverle el miraculous a Chloé.

— ¿Por qué? – Preguntó Marinette

— Papillon sabrá que es ella si vuelve a aparecer como Red Queen, no solo ella si no sus padres y sus amigos estarán en peligro.

— Supongo que tienes razón.

— Tú… - Durante todo ese tiempo Adrien había tenido este fuerte presentimiento sobre la identidad de esta nueva heroína, aun si el glamour de la magia de los miraculous lo hacía dudar y decidió hacer una apuesta – ¿Has pensando en la invitación de madame Bourgeois… es el sueño de toda tu vida?

Marinette sintió como su corazón daba un salto. Chat la había reconocido aun con el miraculous, realmente había podido saber quién era. Eso solo dio más fuego a su resolución.

— Lo he pensando… - Y realmente lo había hecho, aun en la carrera tras Queen Wasp. Había puesto todo sobre una balanza - la verdad es que creo que soy muy joven aun, no tengo la suficiente experiencia para lo que madame Bourgeois piensa.

Adrien miro la pared de granito gris a su espalda, deseando poder preguntarle esto cara a cara, que ella pudiera ver lo mucho que le importaba.

— ¿Te quedaras?

— Sí… - realmente no estaba lista para la aventura que la reina de la moda le proponía - además…

— Además…

Además, toda la gente que me importa esta aquí: mis padres, mis amigos… - Marinette hizo una larga pausa para tomar aire, para tener el valor de decir esto – y aquí estas…tú.

Adrien tuvo tantos deseos de ir a ella y abrazarla, agradecerle por quedarse allí, por no perderla. Mon Dieu! No, no solo estaba loco por ella, él… la amaba.

— Tikki ha terminado. – dijo la chica del otro lado de la pared.

— Fue un placer conocerte – Dijo Tikki con cierta tristeza. Marinette y ella habían conectado como pocas veces lo había hecho con una portadora, siendo parte de ella había visto su corazón amable y generoso, ojala no tuviera que dejarla.

— También para mi Tikki – acaricio con su índice su mejilla pequeñita limpiando una morusa de galleta - gracias por ayudarme a salvar a todos.

Marinette estaba por quitarse los zarcillos cuando la voz de Chat la llamó con urgencia.

— Marinette…

— ¿Sí? – le respondió deteniéndose.

— No sé qué debo hacer con el miraculous de la creación ahora mismo. ¿Te molestaría quedártelo un tiempo? al menos hasta que descubra que es lo que debo hacer.

— Yo… - Marinette y Tikki se miraron con emoción, pero la chica reflexiono enseguida - Pero ¿Y si hay un akuma?

— ¿Te da miedo pelear a mi lado? Cuando fuiste Multimouse no pareció importante tanto.

— No, claro que no. – Marinette se sonrojó un momento recordando sus últimos minutos como Multimouse

Marinette alcanzo a ver el resplandor verde de la trasformación de Chat Noir y como el héroe se acercaba después a ella. Se arrodilló a su lado y tomó su mano para poner un beso en ella. La chica sintió un escalofrió que le recorrió toda la espalda.

— Necesitaras un nombre de heroína, my lady

—Yo… había pensado en Ladybug.

— Me parece perfecto, Ladybug. Me siento profundamente afortunado de tenerte como mi compañera.

— Y yo.

Al menos por un momento viendo como los ojos neón de Chat la miraban con adoración, Marinette quiso ignorar que esto podía ser muy peligroso, que no sabía cómo iba a guardar el secreto a sus padres o a Alya, o de sus demás amigos como Nino o Adrien. En ese momento solo quería pensar que ahora podía pelear con Chat, que él la protegería y ella a él, que serian compañero, iguales, lo que ella había deseado tanto.

Y quizá, si se esforzaban, podían detener a Papillon y podría conocer al chico bajo la máscara.

Valía la pena el intento.

Fin 26

13 de junio de 2020

2:03 a.m.

Nota de autora: Nada que agregar salvo que este capítulo me hizo suspirar mucho... ph, no casi lo olvido Sangochan84, eres oficialmente la ganadora del segundo premio de esta historia, ya sabes la mecanica asi que espero para saber cual sera tu peticion. Y mil millones de gracias a todas las demas personas que me siguen enviando reviews, ya me siento culpable de no tener tiempo de responderlos, pero los leo todos, toditos, y cada uno los agradesco con el corazon.

¿reviews?

Tata

Mimi chan