Este fic participa en el minirreto de junio para La Copa de la Casa 19/20 del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black. La orientación que me tocó en este caso fue la demisexualidad y la protagonista es Dorcas Meadowes.


Mil gracias a Nea Poulain por el beteo.


Ni el momento ni el lugar

—¿Qué tienes en el brazo? —preguntó Hestia cuando Dorcas se sentó a su lado.

Dorcas se bajó la manga de su túnica.

—No es nada.

Hestia enarcó una ceja y alargó el brazo. Dorcas trató de alejarse, pero aun así la mujer le agarró el brazo, girándolo para mostrar una cicatriz a partir de la cual partía un color verdoso que ya cubría medio brazo. Dorcas trató de fingir enfado, no le era fácil con Hestia y mucho menos cuando la estaba tocando. Su amiga, como siempre, malinterpretó su reacción.

—¿Qué es esto, Dorcas?

—No salí bien parada del duelo contra Rosier el otro día.

—¿Y con esto así te ocupaste de los heridos? —Había un tono de reproche que Hestia no pudo o no quiso ocultar.

Le soltó el brazo y durante unos segundos, el frío donde había estado la mano de su amiga ocultó el dolor de la maldición. Pero era mejor así. Cuando hablaba con Hestia se sentía como al borde de un precipicio, siempre en tensión. Cada vez que se acercaban sus cuerpos, Dorcas solo quería más y eso le asustaba. Nunca le había pasado algo así.

Habían conectado nada más llegar a la Orden. Ella era rápida y ambiciosa y Hestia, aunque más silenciosa, siempre le seguía el ritmo. Dorcas, que lo había dejado todo atrás para unirse a la Orden, no tardó demasiado en sentir como si fuesen amigas de toda la vida. Fue después cuando empezó todo.

—Soy la única sanadora de la Orden, bueno, la única decente. —Dorcas se negaba a llamar medimagia a las chapuzas que hacía Edgar.

—¿Te vas a curar? —preguntó Hestia.

—No debería tener problema —contestó Dorcas.

Hestia se mordió el labio. No había sido un sí y las dos lo sabían. Dorcas debería estar preocupada por eso, pero su mente había decidido plantearse qué pasaría si la besaba. Sus labios eran gruesos y tenían siempre heridas por su costumbre de mordérselos.

—No se te ocurra morir —dijo Hestia apoyando su cabeza sobre el hombro de Dorcas y cortando la deriva de sus pensamientos.

Dorcas quiso hacer tantas cosas: rodearle con el brazo, darle un beso en el pelo y decirle lo que llevaba rondándole semanas la cabeza. Pero se conformó con apoyar su cabeza sobre la de Hestia y cerrar los ojos. No era el momento para nada de eso, aunque su cuerpo no quisiese entenderlo.


Nota de autora: las personas demisexuales son aquellas que solo sienten atracción sexual si tienen un vínculo profundo con la otra persona. En este fic la persona demisexual es Dorcas y he intentado expresar cómo es para ella sentir esa atracción por primera vez porque nunca había conectado con nadie así. Escribir sobre la Primera Orden siempre me deja un cuerpo un poco malo porque siempre pienso en cómo terminan todos, pero bueno, también tenían derecho a compartir momentos bonitos.

Por cierto, según el canon Hestia Jones no estuvo en la Primera Orden, pero la cosa es que cuando construí mis headcanons obvié ese dato sin querer y bueno, es mi licencia poética particular (por si a alguno le choca). Y bueno, espero que os haya gustado leerlo tanto como a mi escribirlo.