Hace diez años atrás. Cerca de nueve meses después de la muerte de Thomas.
En un hospital de la base militar de Paradis. Diana grita de dolor, mientras Reiner está a su lado sosteniendo su mano. El doctor está atendiéndola.
—Respira... Sólo puja una vez más, ya el bebé está por salir
Diana grita dando un pujo largo. El doctor saca al bebé y lo sostiene en sus manos.
—Es un niño —Le coloca el bebé en el pecho de Diana—
Reiner no puede controlar la emoción y comienza a llorar, le da varios besos en la cabeza a Diana. Ella está llorando. Las enfermeras se hacen cargo del bebé, lo limpian y le toman los vitales. Luego se lo entregan a Reiner, en lo que Diana se regenera. Él se sienta mientras sostiene al bebé en sus brazos. No deja de admirarlo.
—Eres tan hermoso y frágil... Prometo cuidarte y protegerte siempre, como si fueras mi hijo... Te amo, Joseph —Coloca su dedo pulgar en su manita—
Mientras el bebé llora comienza a apretar fuertemente. Reiner se sorprende con la fuerza física que tiene siendo un recién nacido.
Pasan los días. Diana y sus hijos se mudan a Mare. Ella aún sigue en depresión por la pérdida de Thomas. Reiner le ayuda a cuidar de su hijo en los días en que ella tiene crisis. Zoé y Ángelo van a terapias con el psicólogo. Mikael y Areli ayudan a Diana a cuidar de los niños.
Reiner con el pasar del tiempo se encariña con Joseph. Lo cuida, le da de comer, lo baña, juega, se desvela en las madrugadas. Pasan los meses, Reiner escucha sus primeras palabras, ve sus primeros gateos y pasos. Joseph cumple su primer año y le hacen una fiesta con toda la familia.
Tres meses después se cumple el primer aniversario del ataque en Paradis. Diana ve las noticias por televisión durante el momento de la ceremonia para recordar a los fallecidos y desaparecidos. Ella comienza a llorar al ver la ciudad aún destruida y la lista interminable de la gente que fue víctima ese día.
Durante esa noche Diana despierta asustada al escuchar que Thomas grita su nombre. Ella mira en la oscuridad del cuarto y no ve a nadie. De pronto su celular comienza a sonar, ella grita del susto. Ella lo agarra y se sorprende al ver de quien es la llamada. Proviene del celular de Thomas.
—Es imposible —Ella contesta, sólo escucha estática y una voz ininteligible—
El foco del armario se enciende repentinamente y explota. Diana se asusta y tira el celular. Sale de la habitación y comienza a alucinar viendo una sombra acercase a ella. Diana grita y corre hasta la cocina. Agarra un cuchillo de cocina y sigue gritando. Ella reconoce la silueta de la sombra.
—¡Aléjate!... ¡Tú no eres Thomas! —Lo amenaza con el cuchillo—
Reiner baja corriendo, igual Mikael. La encuentran gritando en una esquina de la cocina. Reiner se acerca con cuidado y le quita el cuchillo de la mano. Mikael también se acerca. Entre los dos la levantan y la llevan a su habitación. Ella está temblando y hablando incoherencias.
—Starkad... Starkad
Reiner y Mikael se miran confundidos.
—¿Quién es ese? —Le pregunta Mikael—
Diana cae en razón y mira para todos lados asustada.
—¿Quién es Starkad? —La pregunta Reiner—
—No tengo idea... ¿Que me pasó?
—No lo sabemos, perdiste la razón y estabas en la cocina gritando
Diana siente dolor de cabeza. Reiner y Mikael se miran preocupados.
Pasa el tiempo, Diana siempre está triste y desanimada. Reiner la motiva a salir de la casa para al menos ejercitarse. Él siempre está al lado de ella apoyándola. Reiner consigue un trabajo para ayudar con los gastos de la casa. Mikael vuelve a su trabajo de inversionista. Areli se queda en el hogar.
Pasan dos años del nacimiento de Joseph. Diana aún sigue en depresión, estando en la cocina vuelve a ver la sombra con la forma de Thomas reflejado en el cristal de la ventana. Ella se gira asustada, pero no ve nada. Comienza a llorar y agarra un cuchillo. Se va sola al sótano de la casa, se tira a una esquina a seguir llorando. En ese momento vuelve a tener pensamientos suicidas mientras sostiene con su mano un cuchillo de la cocina. Diana escucha los gritos de terror de Thomas mientras está por ser devorado. Ella se tapa los oídos y llora.
\¿Por qué sufres tanto si ya sabías lo que iba a pasar?/
—¡Cállate!
\¿No me digas que el cargo de consciencia te está carcomiendo lentamente?/
Ella se enoja. Coloca el cuchillo en la muñeca.
\Si te matas, volveré a revivirte una y otra vez... Así que no pierdas el tiempo, yo te necesito/
—Déjame en paz —Con el cuchillo va cortando levemente su piel hasta ir un poco más profundo—
De pronto una pequeña mano le aparta el cuchillo. Ella alza su mirada y ve a Joseph. Él la mira fijamente, ella se paraliza al ver el brillo en sus ojos color miel y una leve sonrisa. Joseph sin decirle nada la abraza fuertemente. Ella comienza a llorar.
—Te amo mi niño... Te amo con mi vida
Desde ese día Diana comienza a sentirse de mejor ánimo, Reiner se emociona al verla. Pasa más tiempo con sus hijos. Ella se siente feliz de ver a su familia superando el dolor. Diana y Reiner comienzan a acercarse más.
Casi un año después, en el cumpleaños de Reiner. Él está en el patio jugando con Joseph, Zoé y Ángelo. Diana está sentada observándolos reír y jugar. Ella no deja de mirar a Reiner y sonríe. Mikael y Areli bajan las maletas ya que se van de viaje a Paradis para visitar la familia. Todos van al auto para acomodar las maletas. Diana se entristece y se siente nerviosa.
—No quisiera que se fueran
—Vamos a estar bien, no te preocupes mamá... Cuidaremos de nuestros hermanos como siempre —Mikael la abraza— Regresaremos en unos días
—Además, ustedes necesitan tiempo a solas... No se crean que no nos hemos dado cuenta de su cercanía —Areli ve que Reiner y Diana se sonrojan— Lo amo a los dos —Los abraza— Feliz cumpleaños, papá
Todos le dan un abrazo a Reiner y lo felicitan antes de irse. Se van al aeropuerto.
Diana y Reiner se van a celebrar el día. Caminan juntos por el centro comercial, van al cine, luego a comer. Reiner está muy feliz de ver las atenciones de ella para él. Diana no deja de mirarlo con amor. Regresan en la noche a la casa, Diana acomoda unos paquetes mientras está en el comedor. Reiner se le acerca.
—Gracias por este día, ha sido espectacular
—Te lo debía, por todo este tiempo en que me has ayudado... Gracias por ser nuestro apoyo en nuestros momentos difíciles
—Para mí es un placer cumplir con lo que Thomas me pidió... Créeme que lo volvería a hacer las que veces que sean —Reiner suspira un poco nervioso— En estos tres años te juro que mi amor por ti no ha disminuido en ningún momento, sino al contrario, cada día que pasa te amo más y más... He intentado disimular y he respetado tu luto, pero hay sentimientos y sensaciones que no puedo evitar sentir mientras estoy a tu lado —Se le acerca por la espalda— Ojalá en algún momento me dieras la oportunidad de demostrarte todo mi amor como en aquellos tiempos. No tienes idea de lo mucho que te necesito y deseo —Se acerca a su cuello mientras le da pequeños besos—
La respiración de Diana aumenta. Ella suspira y le agarra su cabello mientras él la sigue besando y acariciando el cuerpo. Reiner lentamente le quita la camisa para besar su espalda, luego le quita el sostén y acaricia sus pechos, baja su mano y lo mete por el pantalón. Ella gime en voz baja. Él le abre el pantalón y lo baja, mientras sigue acariciando y besando su cuerpo. Diana aprieta sus manos cada vez con más fuerza en la cabeza de Reiner. Él se abre y baja el pantalón. La comienza a embestir suavemente, ella aprieta las manos contra la mesa. Reiner aumenta su ritmo. Ambos gimen cada vez más alto. Diana se gira de frente y comienza a besarlo con deseo, le abre la camisa, besa su cuello y pecho. Reiner la lleva hasta el sofá, ambos se terminan de desvestir. Él la recuesta y se pone sobre ella, la vuelve a embestir, pero con más fuerza y rapidez. Diana gime fuerte y pasa sus uñas por toda la espalda. Reiner la besa con mucho deseo, mientras gime. Cada uno siente como el cuerpo del otro comienza a estremecerse, gritan fuerte sintiendo placer y terminan. El cuerpo de Reiner está sudado, él no deja de mirarla a los ojos, ella pasa su mano por el rostro y lo besa.
—Te amo Diana... No sabes cuánto anhelaba volver a sentirte. Estuve todo este tiempo esperando por ti —Se recuesta a su lado y se acurruca—
Ella no deja de mirarlo y acariciarle su cuerpo.
Al día siguiente se despiertan juntos, aún en el sofá. Diana se va a levantar, pero Reiner no la deja y la sienta sobre su cadera mientras él sigue acostado.
—Buenos días, cariño... Ayer sí que tuve el mejor cumpleaños de la vida
—No todos los días se cumplen veintiuno, tenía que hacerlo especial
—Me encantó, quiero más días así —Comienza a moverla lentamente, ve como ella cierra los ojos y gime en voz baja. Él acaricia su abdomen y pecho— Si me das otra oportunidad te juro que te demostraré el hombre que soy. Quiero ser esa persona que te mereces, quiero ser tu consuelo
Diana comienza a llorar.
—No sé si pueda hacerlo... Tengo miedo
Reiner se sienta, pero la deja sentada en sus piernas.
—No llores mi amor... Es normal que te sientas así, pero prometo que todo estará bien —Le acaricia el rostro— Por favor, déjame seguir con ustedes. Aunque mi intención no es reemplazar a Thomas y sé que jamás llenaré ese vacío, pero estoy dispuesto a ser la cabeza del hogar. Quiero ser una figura paternal para Zoé, Ángelo y Joseph... Los amo a todos y quiero verlos sonreír... Quiero que tú y yo volvamos a ser felices —Le seca las lágrimas— ¿Aceptas?
—Quiero que las cosas surjan porque tengan que surgir. No quiero apresurar nada, pero también ya es tiempo de superar esto —Lo besa—
Él sonríe y la abraza. Ambos siguen teniendo relaciones durante el día. A las horas Diana se sienta en la cama, mientras ve a Reiner descansar. Ella se gira y se queda mirando la mesa de al lado donde hay una foto de Thomas. Lo agarra y se entristece, pasa su mano sobre la foto y llora un poco. Luego la guarda en una gaveta, para voltearse a ver a Reiner. Ella le acaricia su cabello, haciendo que él despierte y le sonría.
Pasan los días, alguien toca a la puerta. Reiner al abrir ve dos oficiales del ejército de Mare, él los deja pasar. Diana se sienta con ellos en la sala.
—Llevamos tiempo esperando reunirnos con usted... Hemos llamado por teléfono innumerable de veces, pero nunca hemos podido contactarle
—Estos años no han sido fáciles y me he desconectado de todo... ¿Que desea hablar conmigo?
—Deseamos que usted, Reiner y sus dos hijos se unan al ejército para brindar seguridad a Mare
—A penas pudimos con una ciudad, ¿creen que vamos a poder con una nación entera?
—Pero teniéndolos con nosotros evitaría que otras naciones quieran atacarnos sorpresivamente... Ustedes son un arma muy importante en el mundo, muchos desearían tenerlos como aliados
—Definitivamente el ser humano no aprende de los errores del pasado... No me convencen para unirme. No lo haré si no hay una razón importante
—No soy de suplicar, pero los necesitamos... Hay muchas personas con temor a que se repita lo de Paradis, ya muchos saben quiénes son ustedes. Pueden dar una buena cara y brindarle seguridad a la nación con su experiencia
—¿Sólo nos quieren de adorno?
—No me refiero a eso y disculpe si sonó así —Él saca algo de su maleta, lo coloca sobre la mesa—
Diana ve una foto de ella y Reiner cuando eran soldados de Mare. El oficial coloca más fotos sobre la mesa. Diana agarra una donde aparece ella con Thomas.
—Nosotros sabemos quiénes son ustedes... Brindaron seguridad a la nación mientras fueron parte del Escuadrón Élite
—¿Quiere que hagamos lo mismo otra vez?
—Si... También sería una forma de honrar la memoria de su difunto esposo y ex-General marleyano... Si acepta estamos dispuestos a darle el mismo puesto que él tenía en el pasado. Eres la persona más calificada para el mismo... También Reiner tendrá su posición y de igual manera sus dos hijos, Mikael y Areli
Diana se queda pensativa, evita que Reiner lea sus pensamientos.
\Tendría autoridad y podría controlar todo lo que quiera... Sería una manera de llevar los planes a cabo y comenzar la venganza a los Fritz/ —Ella mira a Reiner y luego al oficial— Acepto, pero solo con una condición
—Diga, estamos dispuestos a aceptar lo que sea
—También quiero brindar seguridad a Paradis, así que pido que hagan una alianza y podrán tenernos en ambas naciones
El oficial mira sorprendido a su compañero.
—Aceptamos su condición
Los oficiales se levantan. Igual Diana y Reiner.
—Cuando se haga la alianza. De inmediato abriremos una unidad militar solo para usted y la nombraremos General de Brigada de la Seguridad de Mare y Paradis
Todos estrechan sus manos.
Durante todo un mes estuvieron en reuniones para realizar la alianza. Llegan a un acuerdo, permitiendo que Diana sea la encargada de la seguridad de ambas naciones. Hacen una pequeña ceremonia para entregar los rangos y posiciones.
Diana, Reiner, Mikael y Areli caminan por la base militar de Mare, ya que le van a asignar sus lugares de trabajo. Reiner y Diana están maravillados con el lugar.
—Es exacto como en aquellos tiempos
—Luego del Retumbar se recuperaron varios planos y la base fue reconstruida como era antes —Habla un oficial—
Diana llega a su oficina, al entrar se paraliza. Ella mira a Reiner y le sonríe. Se sienta en su escritorio y suspira. Diana comienza a tener recuerdos del pasado, se levanta, camina hasta la ventana y llora un poco.
Diana habla con varios inversionistas de Mare y Paradis para retomar el trabajo de Thomas. Ella está reunida con Stratmann, un inversionista importante.
—Mi hijo piensa retirarse para centrarse en el ejército
—Sería una lástima perderlo, él hace buenos negocios. Thomas era un buen negociante, le enseñó muy bien a su hijo
—Estoy dispuesta a continuar con el trabajo
—Su esposo dejó bastante dinero guardado en una de sus últimas inversiones, ha estado acumulando intereses durante estos años. Es una buena cantidad para que usted empiece el negocio
—Eso haré, pero quiero que sea usted quién maneje el dinero
—¿Por qué?
—Ahora mismo soy General de Seguridad del ejército y quiero mejorar todo el armamento militar de Paradis y Mare, pero no quisiera tener conflictos de interés... Pido que sea usted quien haga la inversión y negociaciones para así beneficiarnos con mi dinero, pero sin que ellos sepan que es mío... Usted era muy amigo de Thomas, de los pocos con los que él confiaba. Por eso le pido este favor. De las ganancias le daré un porcentaje bastante alto
—Entiendo... Lo haré por el aprecio a su familia. Para mí sería un placer hacer negociaciones con el ejército
Ambos se miran y se estrechan las manos.
Reiner y Diana están en su casa teniendo relaciones. Él se detiene y se sienta.
—¿Que te sucede cariño?
—Quisiera complacerte como Thomas lo hacía y me frustro cuando no lo logro
Diana se sienta.
—Cada uno es diferente. Además, no tienes que ser igual a él. Yo quiero que seas tú mismo... Me encanta como lo haces... Te amo —Se le acerca por detrás y lo abraza. Le da un beso en la mejilla y se queda abrazándolo un rato— Creo que voy a llamar a mi abogado en Paradis y pedirle la documentación para hacer la disolución de mi matrimonio con Thomas
—¿Estás segura de que quieres eso?
—Pienso que es una manera para comenzar a olvidarlo y no atarme toda la vida a ese dolor
—Si esto te va a ayudar pues deberías hacerlo pronto
Al día siguiente Diana llama a su abogado para reunirse. Él viaja a Mare, ambos se reúnen en la oficina de Diana. Están llenando una documentación.
—Ya con esta firma su matrimonio queda disuelto
Diana firma el papel.
—Como usted fue esposa única le toca heredar todos los bienes de su fallecido esposo... Se dividirá entre los dos hijos de crianza, los tres menores que son hijos biológicos y usted... ¿Qué piensa hacer con la propiedad de Paradis?
—La conservaré por si un día me ánimo a regresar... Mientras tanto, la mamá de Thomas está viviendo en nuestro hogar para a la vez darle mantenimiento
—Muy bien... En otra reunión hablaremos acerca de la herencia y llenaremos los documentos pertinentes... Como siempre es un placer servirle a su familia —El abogado se levanta, estrecha su mano con ella y se va—
Diana se regresa a la casa. Ve que sus hijos han llegado de la escuela y están haciendo las asignaciones en la mesa del comedor. Ve a Joseph jugando en la sala. Va hasta Reiner y habla con él en privado, le muestra los papeles del divorcio. Él la consuela y la abraza al verla llorar.
Pasan dos años, Mikael y Areli se van de la casa, cada uno vive con su pareja. Mikael se casa en una ceremonia pequeña junto a su familia. Diana y Reiner lloran de felicidad al ver a su hijo casarse.
Ya Joseph tiene 5 años. Él está en la escuela cuando dos niños más grandes lo persiguen hasta acorralarlo en el baño. Está nervioso mientras se esconde dentro de uno de los cubículos.
—¡Sal cobarde!
—¿Tienes miedo? —Patea la puerta varias veces hasta romper el seguro—
—¡Ya déjenme en paz! —Joseph se asusta—
Lo agarran de la pierna y lo arrastran hasta afuera.
—¡Ayuda! —Grita Joseph—
Le tapan la boca con papel de baño. Él mira a la puerta y ve otros chicos parados mientras se ríen.
—Eres un niño raro y nos caes mal —Le golpea el estómago—
—Tu mami y papi no nos van a intimidar —Le tira basura encima—
Joseph de los nervios comienza a llorar.
—Chiquillo llorón —Se burla. Lo alza contra la pared—
—Vamos a ver que tiene en los bolsillos y robarle
Joseph ve como meten sus manos en los bolsillos para sacar el dinero de su almuerzo. Los demás chicos se ríen a carcajadas al verle la cara de miedo. Al quitarle todo lo dejan caer, lo patean en el rostro y se apartan de su lado. Él comienza a enojarse y aprieta sus puños, su semblante va cambiando poco a poco. Se levanta y se limpia la sangre de la boca y nariz. Los niños al verlo se asustan un poco, pero se regresan a golpearlo de nuevo. Joseph los golpea en el rostro, haciéndolos caer al suelo. Se enoja tanto que pierde el control. Los demás chicos comienzan a gritar motivando la pelea. Ángelo va caminando por el pasillo cuando escucha los gritos. Se acerca corriendo y ve a Joseph sobre un chico golpeándolo repetidas veces en el rostro ya ensangrentado. Él entra al baño y lo aparta. En ese momento llega un profesor y los lleva a la oficina.
Están esperando por los padres. Diana y Reiner llegan a la escuela, igual que los padres de los otros dos niños. Joseph los acusa de acoso escolar en varias ocasiones. Cada uno fue suspendido por dos semanas. Los padres de los dos niños se disculpan con Diana y Reiner. Estos llevan a Joseph a la casa, y van hasta su cuarto. Diana habla con él a solas, mientras Reiner habla con Ángelo por lo sucedido.
—Joseph, no es correcto que andes golpeando otros chicos
—Pero mamá, ellos me estaban molestando y robando
—Cariño lo sé... Pero aun así no es el medio correcto para hacerlo
—Yo no voy a permitir que nadie me humille —Se acuesta enojado a la cama—
—Aunque tengas la razón, de igual manera sigues castigado —Se va de la habitación—
A las horas Joseph despierta gritando. Diana y Reiner corren hacia la habitación. Lo ven tirado en el suelo mientras se agarra la cabeza.
—Hay un hombre en mi cabeza
Reiner mira sorprendido a Diana.
—Mi amor, tal vez lo viste en una pesadilla —Reiner lo levanta del suelo y lo acuesta de nuevo en la cama—
—Aún puedo verlo... Es el papá de Ángelo y Zoé
Reiner vuelve a mirar a Diana. Ella baja su mirada.
—Joseph, intenta descansar —Ella se va de la habitación—
A los minutos Reiner sale y va hasta Diana.
—¿Hay algo que no me hayas dicho? ¿Cómo él puede ver a alguien que nunca conoció?
Diana se queda callada.
—Por favor, dime... Yo amo demasiado a ese niño, y cualquier cosa que le suceda a mí me duele... Sé que estos años me has ocultado algo
—Está bien, hablaré... De alguna manera Joseph heredó el Titán Fundador mientras estaba en mi vientre. Este se dividió entre Damon y él, aún no me explico el por qué
Reiner se sorprende.
—Sabía que la fuerza de ese niño no era normal... Ve a Thomas por las memorias del Fundador
—No es sólo por eso... Mientras busqué a Thomas encontré sus memorias pasadas, ya te había dicho de eso... La cosa es que... pase esas memorias a Joseph antes de nacer
Él se vuelve a sorprender.
—Esas memorias son las de Thomas cuando era General... Tú sabes como él era ¿cómo pudiste hacer eso? ¿Y si lo influencia?
—Yo me encargaré que no lo haga... Lo lamento, pero tuve que hacerlo para no dejarlo morir... Tener a Joseph es tener una parte de Thomas, es como si estuviera vivo nuevamente
—¡No debiste ocultarme algo así! —Grita enojado—
—Perdón —Baja la cabeza—
Reiner se molesta y se va de la habitación. Joseph los ha escuchado pelear y se entristece. Diana se queda llorando, luego Reiner vuelve al cuarto y la abraza.
—Discúlpame, no debí gritarte de esa manera. Sólo tuve miedo de que la historia se repita. Yo no quiero ver a Joseph haciendo cosas malas... Entiendo por qué lo hiciste y prometo que seguiré cuidando de él, ahora más que nunca... Quisiera preguntarte, ¿por qué nunca le había ocurrido eso hasta ahora?
—Al parecer él está despertando a la realidad. Ya no es un niño pequeño ajeno a todo... Estoy segura de que lo ocurrido en la escuela fue el detonante a despertar su Titán y sus memorias... Reiner, ese niño es un arma muy importante que deberíamos entrenar
—¿Un arma? ¿Quieres usarlo?
—No lo dije en ese sentido, pero hay que ayudarle a canalizar su poder... Imagínate que pierda el control. Hay que guiarlo y así evitaríamos que esas memorias le influencien. Sería una forma de protegerlo y también que aprenda a defenderse
—Si es para ayudarlo, está bien —Él la vuelve a abrazar, pero se queda pensativo—
Al día siguiente Reiner está en el baño afeitándose. Joseph se le acerca y lo mira.
—¿Quieres aprender a afeitarte?
Joseph dice que sí. Reiner lo sienta sobre el lavamanos, le coloca crema de afeitar en el rostro y le da una peinilla. Joseph se gira de frente al espejo y comienza a imitar los movimientos de Reiner. Ambos se miran y se ríen. Terminan de afeitarse, se lavan la cara y se secan.
—Mamá te dejó quehaceres para estos días que no vas a la escuela... pero, como ella no está nos dividimos el trabajo y así tenemos el día para los dos —Le guiña— ¿Qué te parece?
—Genial —Joseph sonríe—
Durante los días siguientes ambos estuvieron saliendo. Van al centro comercial, luego van a comer. Juegan de manos en la casa. Reiner lo lleva al parque y se sienta en el banquillo para verlo jugar.
—¡Papi! ¡Mírame! —Se columpia de brazos en un tubo—
Reiner sonríe y le toma una foto con su celular.
En algunas noches Joseph se despierta gritando al volver a tener pesadillas. Diana y Reiner lo consuelan.
Un día Diana llega tarde a la casa. Escucha música y encuentra a Reiner bailando con Zoé en la cocina. Ángelo limpiando los trastes y Joseph secándolos.
—Veo que están disfrutando —Se sienta en la barra de la cocina—
—Ya preparamos la cena... Estábamos esperando por ti —Zoé sonríe—
Los cinco se sientan en la mesa del comedor a cenar. Joseph se sienta al lado de Diana.
—La semana próxima se termina tu suspensión... Espero que no vuelva a suceder lo mismo
—Lo prometo
Ángelo, Zoé y Reiner se miran entre sí. Ángelo coloca una cajita frente a Diana.
—¿Qué es esto?
—Es un regalo para ti que compramos entre todos... Cuando veníamos de la escuela vimos un señor vendiendo collares con diseños de flores y papá se detuvo
—Joseph fue quien lo eligió... Ábrelo mamá, te va a gustar
Diana abre la cajita y se sorprende al ver el collar con una flor. Ella suspira y contiene las ganas de llorar ya que es la flor de ella y Thomas. Reiner le agarra la mano.
—Está muy bonito este collar —Les sonríe— Gracias Joseph por elegir la flor más hermosa
Él la abraza.
—Te amo mami
Reiner, Ángelo y Zoé se levantan para abrazarla.
Joseph regresa a la escuela. Durante las clases no se siente bien. Comienza a escuchar muchas voces, como si pudiera leerles la mente a los otros chicos. Su visión a veces cambia y puede ver como algunos emanan una luz. Durante el recreo pierde la razón y se esconde en una esquina del baño para taparse los oídos. Escucha explosiones de guerras, disparos, gritos de angustia y dolor, cadenas que se arrastran.
—¡Ya cállense!... No quiero escuchar más
Una hora después llaman a Diana a su oficina. Ella sale corriendo y busca a Reiner, ambos van a la escuela rápidamente.
Al llegar Ángelo viene corriendo y los abraza.
—¿Que sucede con Joseph?
—No sé mamá, él desapareció en el recreo... Lo lamento, sé que les prometí cuidar de él —Comienza a llorar—
Diana habla con el director y este le cuenta que han buscado a Joseph en toda la escuela, pero no dan con su paradero. Sospechan que está en alguna parte al no verlo salir de la escuela en las cámaras de seguridad. Reiner y Diana ayudan a buscarlo.
—Joseph en un titán cambiante, deberías entrar a su mente como lo haces conmigo... Tal vez nos ayude a encontrarlo
Diana acepta. Ella entra a su mente, siente todo su miedo y ansiedad. También percibe lo que él está escuchando y viendo.
\Joseph/
Él se asusta al escuchar la voz de Diana.
\Dime dónde estás/
Ella logra entrar por completo a su mente y ve donde está escondido. Corre hasta la cancha de baloncesto y ve un pequeño almacén. Le hace señas a Reiner para que la espere afuera. Entra y lo ve sentado en una esquina. Está sudoroso y llorando. Joseph al verla se vuelve a asustar.
—Aléjate... Tú no eres mi mamá
—Cariño lo soy... Tu creciste en mi vientre —Ella se arrodilla frente a él—
—¿Para qué vienes? ¿A hacerme sufrir como siempre? —La mira con enojo—
—¿Que dices?
—Yo no quiero saber de ti... ¡Te odio!
Diana se paraliza.
—Tho... Joseph... Yo sólo vengo a ayudarte —Ella lo abraza, aunque él pone resistencia—
Joseph cae en razón y comienza a llorar en sus brazos.
—Lo siento mamá
Diana sale con él en brazos. El director, maestros y varios estudiantes están en la cancha esperando. Ella se acerca a Reiner.
—Es tiempo de entrenarlo —Diana sigue caminando—
Al llegar a la casa Diana enciende la televisión. En las noticias están hablando acerca del sexto aniversario del ataque en Paradis. Ella se va a la cocina mientras sigue escuchando el noticiero. De pronto la luz en la casa comienza a parpadear varias veces. Se gira para ver y nota un patrón. 3 pulsos cortos, 3 pulsos largos y 3 pulsos cortos nuevamente. Así estuvo un rato la luz parpadeando. Diana capta el mensaje ya que es S.O.S en código morse. Esto la deja confundida. Ella sube a la habitación, encuentra el retrato de Thomas en el suelo y el collar con la flor que le regalaron sus hijos. Agarra la foto y se le queda mirando.
—¿Como llegaste aquí?... Yo te tenía guardado en el cajón —Agarra el collar y lo guarda todo. Se sienta en la cama a pensar— Es como si se estuvieran comunicando
Diana sale de la casa y se va al patio, lejos de todos. Busca donde esconderse. Se sienta y comienza a meditar. Se mete en las memorias de cada eldiano que le pertenece. Va a cada lugar hasta que comienza a escuchar un hombre gritando, pidiendo ayuda. Luego grita el nombre de Diana varias veces. Ella lo escucha con claridad y reconoce la voz. Se sorprende y termina la meditación.
—No... No puedo hacerlo... Maldición, tendré que esperar —Ella regresa a la casa y encuentra a Reiner y Joseph viendo las noticias. Se sienta y se queda pensativa—
Al día siguiente Diana está hablando con Reiner.
—Ya es tiempo de decirle la verdad de lo que él es y quien es su padre
—Diana, esto le va a destrozar el corazón
—Pero no se lo podemos seguir ocultando toda la vida... Es mejor que lo sepa ahora que es un niño, a que se entere cuando sea más grande y nos odie por no contarle la verdad
Reiner se entristece.
—Cuando regrese de la escuela, hablaré con él
En la tarde los chicos llegan de la escuela. Mikael y Areli han llegado ya que Diana les pidió venir. Ella los sienta a todos en la sala para hablarles.
—Joseph... Sé que no será fácil para ti escuchar esto, pero tengo que contarte una verdad que no te podemos ocultar... Lo que te sucedió ayer en la escuela y lo que te viene sucediendo desde hace un tiempo tiene una explicación... Sé que sabes lo que somos, no es ningún secreto para ti —Diana los mira a todos y suspira— Tu también eres un titán cambiante como nosotros
Joseph se sorprende y le comienzan a temblar las manos.
—¿Soy un titán?... ¿Llevo un monstruo dentro de mí? —Comienza a llorar y Reiner lo consuela— ¿Soy como los que atacaron hace años?
—No cariño, tú eres diferente
—¿Desde cuándo lo soy? —Pregunta llorando—
—Desde que estabas en mi vientre... Lo que has estado viendo son las memorias del anterior usuario, las de Thomas —Diana mira a Reiner— Tu heredaste su Titán Fundador
Joseph se vuelve a sorprender.
—Hay otra cosa que tengo que contarte —Diana se pone nerviosa—
Ella le hace señas a sus hijos para que se acerquen a Joseph.
—Reiner... no es tu papá biológico... Tu verdadero papá es Thomas, el padre de Zoé y Ángelo
Joseph se queda confundido y comienza a llorar. Reiner lo abraza.
—No... Reiner es mi papá... ¿verdad? —Lo mira a los ojos—
—Cariño, yo sólo te cuide desde que naciste, pero tú eres hijo biológico de Thomas
—No —Se enoja mientras llora—
Mikael, Areli, Zoé y Ángelo se acercan a consolarlo. Diana está llorando.
—Mi padre está muerto... y nunca pude conocerlo en persona —Sigue llorando mientras Ángelo y Zoé lo abrazan con fuerzas, lloran junto a él—
—Él está vivo dentro de ti, por eso tu eres tan especial para mí... Tenerte es como si él siguiera con vida... Todo lo que ves son parte de sus memorias pasadas que seguirán contigo por siempre —Diana se arrodilla frente a él y lo abraza— Te amo Joseph y prometo que jamás te dejaremos solo
A las horas Joseph está durmiendo en la habitación de Diana y Reiner.
—No ha parado de llorar y lo traje aquí para que durmiera con nosotros... Me duele mucho que esté perdiendo su inocencia —Reiner lo mira con tristeza—
—Era algo inevitable... En algún momento se hubiera enterado de todo
—No me gusta que lleve una carga que no le corresponde... Yo no lo quiero ver sufrir
—Pero es mejor decirle la verdad y ayudarlo a afrontar su realidad... Hay que entrenarlo
—Sólo es un niño de cinco años, no tiene por qué tener una responsabilidad así
—Peor es que un día se transforme y pierda el control o que alguien se entere lo que es y quiera quitarle el titán... No tengo culpa de lo que heredó, sólo quiero protegerlo
—Y yo también... Sólo que es muy pronto para...
Diana lo interrumpe.
—Yo soy su madre y soy quién toma las decisiones. Así que he decidido entrenarlo... y punto
Reiner se va molesto de la habitación. Diana se queda enojada.
A los minutos Diana baja y encuentra a Reiner llorando en las escaleras.
—Perdón por hablarte así —Ella se sienta a su lado y lo abraza— Tengo mucho estrés con toda esta situación —Le da un beso en la mejilla— Sólo te pido que no me dejes sola en esto, te necesito más que nunca
—Lo prometo —La besa—
—Hey... Los chicos andan dormidos... Deberíamos aprovechar la habitación de huéspedes y... —Le guiña—
Reiner ríe. Diana lo agarra de la mano y se lo lleva.
Unos días después están en un lugar apartado de Mare. Diana, Reiner, Mikael, Areli y Joseph están junto a soldados de Mare y Paradis.
—Mami, ¿qué hago aquí?
—Hoy vinimos a entrenarte para que puedas controlar tu titán... El Fundador es el más importante de todos. Tiene la capacidad de controlar a todos los titanes puros y cambiantes, de igual manera se puede conectar con la mente de todos los eldianos
—Entonces... ¿tengo que dejarlo salir de mi cuerpo?
—Si... Es hora de probar tu fuerza —Diana le hace señas a Reiner, Areli y Mikael—
Los tres se transforman en sus respectivos titanes. Diana se corta la mano y también se transforma. Joseph se sorprende. Agarra su cuchilla, pero le tiemblan las manos. Diana le habla a su mente.
\No tengas miedo... Déjalo salir/
Joseph se corta y se transforma en titán. Diana sonríe.
Por varias semanas estuvieron entrenando con él, probando su fuerza y control. En una de las batallas Joseph ha derrotado a Mikael y Areli. Está peleando con Reiner a quien también derrota. Diana golpea el suelo y crea varios titanes con el polvo de la tierra. Les da la orden de atacarlo, pero Joseph los detiene y paraliza a Diana. Él ruge y la desconecta del titán. La atrapa en el aire para no dejarla caer contra el suelo.
—Doy por terminado el entrenamiento... Muy bien Joseph, me sorprende el gran control que tienes
Él la acerca a su rostro y ella lo acaricia.
Al día siguiente Diana va de camino al gimnasio de la base militar de Mare. Encuentra a Reiner ejercitándose.
—Te estaba buscando
—¿Para qué?
—Ya me decidí hacer el Escuadrón... Quiero tener soldados que protejan a Joseph durante las misiones. Pondré a Mikael como líder... ¿Qué te parece?
—Suena genial... Me gusta —Reiner sigue golpeando con fuerza el saco de boxeo—
Diana se le queda mirando y le sonríe. Él se detiene y también le sonríe.
—Me gusta verte haciendo ejercicios... No puedo dejar de admirar tu cuerpo
Reiner se sonroja y se le acerca. Ella mira para todos lados y no ve a nadie. Lo agarra del rostro y lo besa. Luego le toca el pecho y abdomen.
—A la tarde no tengo nada... Ya sabes dónde te espero —Le guiña. Se va caminando, pero antes le da una nalgada fuerte—
Reiner brinca del susto y se ríe. Luego ve unos soldados mirándolo sorprendidos y él se avergüenza.
Diana de camino a la oficina se le cruza una soldado.
—General Ackerman —Le hace el saludo militar— Le traigo la información que pidió ayer —Le entrega un pendrive en la mano—
—Gracias —Se va a su oficina. Se sienta y conecta el pendrive en la computadora—
Comienza a ver los expedientes de algunos soldados sobresalientes en los entrenamientos. Ella anota los nombres de quienes le interesan. Luego ella se detiene, se queda pensando y comienza a reírse.
—Como la vida da vueltas... Ahora soy yo la General del Escuadrón —Sigue riéndose—
Al medio día se va sola de la base y se dirige a una pequeña ciudad. Detiene el vehículo y se baja. Camina hasta una montaña y se adentra a la antigua base subterránea de Thomas. Mientras va caminando por los pasillos no para de reír. Entra a un calabozo y se sienta en el suelo mientras agarra unas cadenas que están en la pared.
—Más fuerte General —Lo dice con burla y comienza a reírse a carcajadas—
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Presente. Dos semanas después de que Eren recibiera nuevamente el Titán de Ataque al hacer un pacto con Diana.
El Titán de Ataque termina de destruir una vieja fábrica en Paradis. Eren sale del titán y se acerca a los demás soldados que han rescatado a un hombre. Está triste y desanimado.
—Muy bien Eren... Ve a descansar, muy pronto encontraremos a tu padre y hermano —Diana le da varias palmadas en la espalda. Luego camina hasta el Titán Colosal—
Erwin se desconecta y baja del Colosal. Corre hasta los soldados y abraza con fuerzas a su padre. Diana se le acerca.
—Si no fuera por ti, hubiese perdido nuevamente a mi padre —Erwin la abraza—
—Gracias a ti por aceptar unirte para terminar esto de una vez... Aún falta mucho por hacer, así que estaremos pendientes de cualquier movimiento extraño
Todos se regresan a la base militar de Paradis. Diana va hasta la celda del niño Fritz. Él está encadenado y con el collar que neutraliza su titán. Ella entra y se sienta a su lado.
—Veo que te tratan bien. Mejor de lo que te mereces
—¿Qué quieres? ¿No te es suficiente con la información que he dicho?
—Si, si, si... Es que estas dos semanas han sido un poco aburridas y ya quiero acción
—¿A qué te refieres?
—Muy pronto lo sabrás —Le guiña, le quita el collar y se va—
El niño se sorprende.
Al día siguiente Thomas se despierta en su habitación en Paradis. Se gira, ve a Reiner y Diana durmiendo acurrucados en la cama. Él se levanta y camina hasta el baño. Se queda pensativo mientras se mira en el espejo. En silencio recoge su ropa, se viste y se va solo.
Está caminando por el campus de una universidad. Llega hasta un salón y espera a que los estudiantes salgan. Entra y Armin se sorprende al verlo.
—¿Thomas?... Que sorpresa verte aquí... ¿Necesitas algo?
—Necesito hablar contigo de manera urgente y a solas
—Está bien, déjame cerrar el salón y nos vamos
Los dos se van. Llegan a un lugar apartado a hablar.
—No sabía que eres profesor, me sorprendió mucho al buscar de tu paradero por internet
—Es mi segundo trabajo después del ejército... ¿De qué me querías hablar? —Armin lo nota nervioso—
—Esto no se lo puedes decir a nadie. Confío en ti porque sé que eres una persona que guardas secretos y cuando estudiamos juntos siempre me caíste bien
—Prometo que no diré nada
Thomas suspira profundo.
—Diana no tiene buenas intenciones con todo lo que está haciendo... Ella ha sido responsable de muchas cosas
—¿Como cuáles?
—Estoy seguro de que tuvo que ver algo con la muerte de la madre de Eren y la desaparición de su padre y hermano
—Thomas, lo que dices es gravísimo... ¿Tienes pruebas?
—No que sean contundentes, pero no tengo dudas. De igual manera tuvo que ver con el secuestro del padre de Erwin... Diana es capaz de lo que sea, ella sabía lo que me iba a pasar y aun así me dejó morir
Armin se sorprende.
—¿Como lo sabes?
—Antes de desconectarme del mundo, pude ver de manera rápida sus memorias futuras... Lo que vi me dejó espantado. Ella pretende quedarse con todo y es capaz de sacrificar a quien sea... Ya sólo le falta entregar dos titanes más y así tendrá el control absoluto de Mare y Paradis, para así meter miedo a las demás naciones... No es casualidad que Eren haya pedido ser de nuevo el Titán de Ataque y Erwin haya aceptado recibir el Colosal, todo estaba planeado... El darme el Fundador sólo fue una manera de desviar la atención de los Fritz hacia mí... Sólo le falta recuperar el Fundador que tiene el niño y dominará lo que ella quiera
—Deberías acusarla
—¿A quién? Si ella tiene control de todo... Desde que regresé he tratado de disimular, pensaba que había sido error mío, pero con el tiempo lo confirmo más... Diana nos manipula mentalmente a Reiner y a mí para así complacerla con lo que ella quiere. Al menos yo me he dado cuenta, pero al parecer él no... Me duele saber lo que hace y los planes ocultos que tendrá... Yo la amo demasiado, ella siempre ha sido el amor de mi vida desde que la conocí. Luego de haberle destrozado la vida por mi odio, le prometí no volver a lastimarla nunca más. Luego los Fritz controlaron mi mente y la lastimé sin darme cuenta. Me dolió como no te imaginas y ahora no sé cómo soportaría tener que traicionarla para salvarle la vida
—Ojalá pudiera ayudarte más... Es una situación difícil, pero te recomiendo que busques a alguien que pueda hacer algo y trate de convencerla de que se detenga
—Diana es muy terca y orgullosa... No creo que recapacite tan fácil
—Pues tendrás que hacerlo de manera más extrema... Recuerdo que antes de perder completamente tu Fundador, pudiste revertir los titanes a humanos nuevamente. Tendrás que hablar con Joseph a ver si puede lograrlo con un titán cambiante
Thomas se queda pensativo.
—No quiero lastimarla a ella porque hay algo más... Diana a veces actúa extraño, como si alguien le dijera que hacer. No sé si es el ser que le dió su poder titánico en el lugar de Tormento en los Caminos de Ymir
Armin se sorprende.
—¿Estás diciendo que no es ella quien está haciendo todo esto?
—No sabría que decirte, ya ni sé quien controla a quien… Lo único que estoy seguro es que Diana ha perdido el control
—¿Quién es ese ser que le dió el poder a Diana?
—Su nombre no lo sé, pero es mucho más antiguo que la misma Ymir Fritz... Fue uno de los primeros Gigantes antes que existieran los Titanes... Durante esos años que estuve desaparecido ese ser quiso quitarme lo que había conservado del Fundador. Venía por cierto tiempo a intentar matarme, pero siempre pude salir bien —Thomas tiene un recuerdo—
El ser lo tiene contra el suelo.
—Dame lo que tienes del Fundador, eso me pertenece
—Primero tienes que matarme antes de entregarlo porque si
El ser lo agarra por el cuello.
—Eres un maldito bastardo... Desde aquí puedo oler de quién eres descendiente... Yo no sé cómo Diana fue capaz de fijarse en ti. Yo me voy a encargar de romper otra vez su relación, no soporto verlos juntos... No voy a permitir que atravieses mi corazón
Cuando está a punto de matarlo se escucha un fuerte retumbar. Thomas se desvanece y despierta conectado a un titán. Diana lo está abrazando.
De pronto Thomas y Armin reciben una notificación en su celular. Se dirigen de prisa a la base.
—El niño se ha escapado de la prisión... Tenemos espías detrás de él. Me han notificado que va de camino a Mare... Así que partiremos ahora y trataremos de detenerlo
Todos se preparan y salen hacia Mare. En el camino Diana habla con Reiner.
—Necesito que hables con el presidente y le des mi orden de cerrar todas las fronteras marleyanas, no quiero a nadie salir ni entrar... De igual manera ordeno un toque de queda para la captura de este niño y sus soldados
—Lo hago de inmediato
Al llegar a tierra se dirigen a la localización que le han dado los espías que están detrás del niño y los soldados. Se dividen en grupos, pero Diana y algunos soldados cercanos a ella toman otra ruta.
Llegan a un lugar apartado. Ven dos personas encapuchadas, amarradas de pies y manos. Diana da la orden de acercarse a ellos y desatarlos. Cuando lo hacen, Zeke y Grisha se levantan agradecidos. Van hasta Diana. Grisha le habla.
—Gracias por rescatarnos... Justo cuando nos iban a ejecutar llegaron ustedes y nos salvaron la vida
—Me alegro de que estén bien... Eren ha estado buscándolos en todas partes... Iré a informar que ya los encontramos
—¿Todo esto lo hicieron por nosotros? —Le pregunta Zeke—
—Claro que sí —Diana le guiña—
Luego ella se aparta un poco y llama por radio.
—Los encontramos... Avisen a Eren... Regresaremos de inmediato a la base
De regreso a la base, Eren viene corriendo al ver que están llegando varios vehículos. Zeke y Grisha se bajan, los tres corren y se dan un abrazo fuerte. Eren les cuenta todo lo ocurrido.
A los minutos Grisha y Zeke se acercan a Diana.
—Eren nos dijo que le devolviste el Titán de Ataque... Nosotros también queremos que nos des algún poder titánico... Estamos dispuestos a pelear por ti. Quiero vengar la muerte de mi esposa —Grisha la mira con determinación—
—Sólo tengo al Titán Bestia y al Carreta
—Excelente —Zeke sonríe—
Durante varios días estuvieron buscando en todo Mare. Durante el toque de queda prohíben a la ciudadanía salir. Los soldados van casa por casa por los lugares donde se sospecha que están escondidos.
En los días siguientes comienzan a aparecer cientos de cadáveres de civiles. Culpan al niño Fritz y sus cómplices de estos crímenes. Los soldados de Mare están levantando los últimos cuerpos que han encontrado.
—Esto se está saliendo de control... Debemos detener esto de una vez —Un soldado habla enojado—
Thomas lo escucha. A la distancia ve a Diana, se queda mirándola al verle dibujada una leve sonrisa mientras van recogiendo los cuerpos. Él se sorprende.
La gente en Mare comienza a sentir temor, desde sus casas piden a gritos que capturen a los fugitivos. Algunos salen a protestar a las calles, rompiendo el toque de queda. Mantienen el control usando los poderes titánicos para intimidarlos. Algunos civiles son arrestados.
Diana desde su oficina está viendo lo sucedido.
—Ya es tiempo de ir por ellos
Ella llama a su grupo de soldados de confianza y los reúne. Les entrega la localización que Joseph le dió a Diana usando la coordenada para detectar al otro Fundador. Todos se preparan y salen.
Los encuentran escondidos al otro lado de la frontera. El ejército de Mare ha matado los soldados que custodiaban al niño Fritz. Diana transformada en titán se acerca a dos de sus soldados que están sosteniendo al niño mientras tiene el collar que neutraliza el poder. Ella lo agarra y él comienza a gritar de miedo.
—Por favor no me hagas nada... Yo me he portado bien... Te he ayudado... ¡Por favor!
Diana lo devora sin piedad. Recibe el poder del Titán Fundador, el que Damon le había robado a Thomas cuando murió hace 10 años. Ella comienza a ver todas sus memorias y descubre que hay más descendientes de la familia Fritz en otras naciones. Comienza a tramar un plan para la captura de ellos.
Un día en la tarde, Thomas está ayudando a Joseph con un trabajo de la escuela. Ambos están montando una maqueta sentados en el patio de la casa. Ángelo está estudiando en la mesa. Diana y Reiner están hablando en una esquina. Thomas no deja de mirarlos al verlos coquetearse entre ellos, Diana le da varios besos en la mejilla y Reiner la agarra de la cadera. Luego ella le dice algo en el oído a Reiner, ambos se ríen, se agarran de manos y caminan para la casa. Al pasar por el lado de Joseph, Reiner le habla.
—Te está quedando genial —Sigue caminado junto a Diana—
Joseph sonríe. Thomas se percata que luego de sonreír se entristece.
—¿Sucede algo?
—Papá lleva días muy ocupado y ya no pasa mucho tiempo conmigo
Thomas mira hacia la ventana del cuarto y ven cuando cierran la cortina.
A los minutos terminan la maqueta.
—Quedó genial... Eres un chico muy inteligente
—No es para tanto, tú también me ayudaste
—Sólo a pegar... Toda la idea es tuya —Se le queda mirando a Joseph al notarlo un poco desanimado— Sabes, ¿qué te parece si Ángelo, tú y yo nos vamos a comer y luego al cine?
Joseph sonríe y lo abraza. Ángelo se emociona y deja de estudiar. Los tres ese día se van juntos.
Un día sin motivo alguno una de las naciones aliadas ataca de manera sorpresiva a Mare, lanzando varios misiles. El ejército marleyano es activado hasta una ciudad industrial donde había ocurrido el ataque. Al llegar encuentran un caos, cadáveres de civiles y destrucción total.
Diana habla con el presidente para hacer una conferencia de prensa para todo Mare y Paradis. Diana es quien está hablando.
—Este ataque vil de manera traicionera y cobarde fue provocado por una de las naciones aliadas a Mare... La razón es que hace unos días dimos captura y eliminación a los responsables del ataque hace más de diez años en Paradis... He vuelto a tomar el Titán Fundador que me pertenece y he visto las memorias de su anterior usuario... He descubierto que naciones que dicen ser aliadas están ocultando a los responsables de que la humanidad esté condenada, y me refiero a descendientes de la familia Fritz. Una de estas naciones fue quien nos atacó ya que encontramos a esos responsables escondidos en sus tierras... Estas naciones albergan a criminales y asesinos, dispuestos a condenar la humanidad nuevamente por sólo volver a tener el poder... Como General de Brigada de la Seguridad de Mare y Paradis corto inmediatamente las relaciones y acuerdos con tales naciones... No voy a permitir traición ni insubordinación... A esas naciones se les dará setenta y dos horas para entregar a los Fritz ocultos o verán a primera mano la verdadera furia de los poderes titánicos... No voy a permitir que nadie tome el poder y nos hagan escondernos detrás de muros. Que esta vez sean ellos quienes se escondan y nos teman... Mi plazo comienza desde ahora
Acaba el mensaje.
La nación que provocó el ataque fue atacada de vuelta en una de sus bases militares. Diana va con parte del ejército. Ella con el polvo de la tierra crea cientos de titanes sin conciencia, ruge y les da vida. Les ordena atacar. Mientras cada titán va destruyendo la base, Thomas está mirando a Diana y a Reiner, se queda pensativo.
Toda la base fue destruida y aplastada. Durante las próximas horas hay un caos e histeria colectiva en las otras naciones al enterarse lo ocurrido. Comienzan a buscar a los Fritz en todos lados. Estos le piden ayudan al ejército de Mare para encontrarlos. Diana usa las memorias del Fundador para identificarlos, de igual manera sigue creando titanes para que sirvan de protección a Mare.
En el plazo de 72 horas son encontrados y ejecutados. Las personas comienzan a celebrar ya que han acabado con los descendientes y el peligro de que la humanidad se condene nuevamente.
Por este logro el presidente nombra a Diana General de todo el ejército de Mare. Reiner mantiene su posición como Jefe de Guerra, mientras que Thomas es nombrado General de Brigada de la Seguridad de Mare y Paradis. En la base hacen una ceremonia para entregar los rangos. Mientras todos aplauden Diana parada en el podio se le acerca a Thomas.
—Esto es lo que siempre quisiste. Ya tienes a tu ejército de titanes —Le sonríe y le guiña—
Thomas se queda sorprendido, sus manos le comienzan a temblar. Diana se le acerca a Reiner.
—Ya estoy trayendo la paz que prometí... Sabes que todo esto lo hago por ustedes
—Lo sé —Reiner le sonríe y disimuladamente toca su mano—
Al terminar, Diana se reúne a solas con varios oficiales y personas del gobierno. Thomas y Reiner acaban de salir de la reunión y se dirigen a la base. En todo el camino Reiner nota a Thomas ansioso.
—¿Que te sucede?
—Reiner, tengo que hablar contigo —Él detiene el vehículo a un lado de la carretera— ¿Sabes que todo lo que Diana está haciendo en el ejército y en la nación está muy mal?
—¿Que dices? Ella no está haciendo nada malo... Sólo nos está trayendo paz y seguridad
—Diana tiene planes ocultos... Lo que ha hecho ha sido a propósito para tomar control de todo... Ella sabía que yo iba a morir y lo permitió para que mi poder se dividiera entre Damon y el bebé que ya sabía que estaba formándose en su vientre
—Thomas no digas tonterías, Diana ni sabía que estaba embarazada hasta seis meses después cuando encontramos su titán en una cueva
—Ella sabía que estaría embarazada desde hace mucho... Es más, yo desde el lugar donde estaba me llegué a contactar con ella y me ignoró —Thomas se enoja— El secuestro de la familia de Eren y el papá de Erwin fue a propósito para provocarlos a pedir un poder titánico para tomar venganza y así tener todos los titanes para usarlos como armas y no mancharse las manos. Ella fue responsable de la muerte de la mamá de Eren... Ella te ha estado usando, igual a mí. Nos controla mentalmente...
—¡Cállate! —Reiner se baja del vehículo y se enoja—
Thomas también se baja.
—En el fondo sabes que es verdad y no lo quieres admitir
—Tu lo que estás es celoso de que Diana pase más tiempo conmigo. No creas que no me he dado cuenta como nos miras cuando estamos juntos... Estás envidioso de todo lo que ella ha logrado y tú nunca pudiste hacerlo por tu cuenta... ¿No te conformas con tener tu antiguo rango? ¿Te quieres quedar con todos sus logros?
—Reiner a mí no me interesa nada de eso. Yo sé las cosas malas que hice por querer poder. No quiero volver a comerte ese error y menos quiero que Diana lo cometa... Ayúdame a que entre en razón
—Yo no haré nada porque no veo nada malo en sus acciones —Reiner sigue enojado—
—Por favor compañero, vamos a salvarla —Le toca el hombro—
—No me toques —Lo empuja— Si no estás a su favor eres un traidor y no quiero verte al lado de ella —Lo vuelve a empujar—
—Si ella fue capaz de sacrificarme aún después de jurarme amor eterno cuando nos casamos. ¿Crees que no lo hará contigo también? ¿Con nuestros hijos?
Reiner se enoja y lo golpea en el rostro. Thomas le devuelve el golpe. Ambos se empujan y caen al suelo. Reiner está sobre Thomas golpeando su rostro, le parte los labios. Thomas logra zafarse y le da un puño fuerte en la nariz. Reiner pierde el balance y cae. Thomas se levanta.
—No me hagas pelear más contigo... Si no me haces caso es problema tuyo, pero ya te dije la verdad... ¡Abre los ojos de una maldita vez! —Thomas se monta enojado en el vehículo—
Reiner se monta en el asiento de atrás. Ambos se miran de mala manera de vez en cuando por el espejo retrovisor. Se quedan en silencio todo el camino, mientras regeneran sus heridas en el rostro.
Unos días después Thomas entra a la habitación de su casa, encuentra a Diana y a Reiner desnudos en la cama mientras se besan y se acarician.
—Thomas —Ella le sonríe nerviosa—
—La próxima vez toca antes de entrar —Reiner lo mira de mala manera—
—Disculpen, sólo vine a buscar ropa —Va al armario, saca un pantalón y camisa—
Reiner se recuesta sobre Diana y comienza a pasar su lengua por el cuello. Thomas la escucha gemir levemente. Luego ella lo aparta un poco, se acuesta boca abajo y mira a Thomas recoger. Reiner vuelve y se le recuesta encima, le besa la oreja y cuello. Ella se ríe y trata de calmarlo. Thomas mira de mala manera a Reiner.
—Cariño ven —Diana le pide a Thomas que se siente—
—No puedo, tengo asuntos pendientes —Guarda la ropa en una mochila—
—¿A dónde vas?
—Voy a visitar a mi madre. Ella necesita un favor mío. El avión sale en dos horas... Regresaré lo más pronto posible. Ya lo informé al ejército —Se va de la habitación—
Diana se voltea y se queda mirando a Reiner, mientras ve que está un poco molesto.
—¿Ustedes dos se pelearon?
—No confíes mucho en él... Sólo quiere quitarme mi lugar contigo y yo no lo voy a permitir
—Cariño, nadie te va a quitar tu lugar —Ella se sienta sobre él— Tu eres mi amor eterno y te amo a ti sobre todas las cosas
—Demuéstralo —Le guiña—
Diana se ríe, se recuesta sobre él y lo besa.
Pocas horas después Thomas llega a su casa en Paradis. Su madre lo espera preocupada.
—Me preocupé mucho cuando recibí tu llamada... Dime de una vez lo que me ibas a contar
Ambos se sientan en la sala. Verónica se sorprende con todo lo que Thomas le está contando. Ella se levanta.
—No puedo creerlo... Hijo, tengo miedo por tus hijos. Esa mujer está loca y la creo capaz de lo que sea... Por favor tráeme a Joseph y a Ángelo. Tráelos lo antes posible, invéntate algo, diles que vienen de visita a verme
—Lo prometo mamá
En ese momento Zoé llega a la casa con una amiga y un chico. Thomas y Verónica evitan contarle, pero ella sospecha que algo ocurre al verle el rostro de preocupación. Thomas se les acerca para saludar.
—Papá, ella es mi amiga Mónica
Thomas le estrecha la mano a ella. La chica pone cara de emoción aunque trata de disimular.
—Y él es... mi novio Chris
El chico se pone nervioso.
—Hola señor Benton —Le da la mano para saludarlo—
—Hola Chris —Le da la mano, dándole un apretón—
El chico disimula el dolor y quita la mano rápido.
—¿Desde cuándo son novios?
—Llevamos saliendo un mes... Chris es buen chico —Ella sonríe y lo abraza—
Thomas los mira, va a sonreír, pero se detiene.
—Chris... ¿Puedo hablar contigo a solas?
—Si señor
Ambos se van para la parte de atrás de la casa. Zoé y Mónica se quedan en el comedor, ambas se sientan.
—Perdón por esto, pero tu papá sí que es apuesto —Se emociona—
—Ay por favor —Zoé pone cara de asco y se ríe—
—Tu padrastro tampoco se queda atrás... Que suerte tiene tu mamá. Que me diga donde mandar a pedir ejemplares así
—Ella los conoció años antes del Retumbar
—Wow, sí que fue hace muchísimos años —Mónica se queda pensativa y recuerda algo— Yo sé que tus padres son titanes cambiantes, pero ahora caigo en cuenta de algo... ¿Tu mamá fue quien peleó contra Ymir?
—Si, pero eso fue en los Caminos
—Entonces, ¿tu mamá es una deidad? ¿Una diosa?
—No, ella es una mujer normal... Bueno, no tan normal, pero no deja de ser un ser humano común y corriente... Mi mamá sólo es especial —Sonríe—
De pronto escuchan a Chris gritar y salir corriendo desde el patio. Llega al comedor.
—Zoé, te veré mañana, mi mamá me llamó para que la ayudé en algo —Chris lo dice nervioso, le da un beso en la frente a Zoé y se va rápidamente—
Thomas al verlo irse controla la risa. Zoé se queda confundida y lo mira fijamente.
—¿Que le hiciste?
—¿Yo?... Te juro que nada —Cruza los dedos de su mano derecha—
—Papá, desde aquí veo que tienes los dedos cruzados
—Está bien, sólo quería asegurarme de que fuera el indicado... Él va a regresar, tú le gustas mucho —Thomas se le acerca y la abraza—
—Ay papá, definitivamente eres único... Te amo mucho —Zoé sonríe—
Thomas aprovecha que su hija y amiga se distraen haciendo una asignación y sale de la casa para hacer una llamada.
—Armin, haré lo que me dijiste
—¿Cuándo lo vas a hacer?
—Cuando vea la oportunidad, no puedo dar mucho tiempo ni tampoco puedo actuar muy rápido y dañe los planes
—¿Necesitas ayuda?
—Por ahora no, sólo te pido que seas mi testigo e informes la verdad por si las cosas se complican
—Entiendo... Estaré pendiente… Hey, quería decirte algo, lo había olvidado
—Dime que pasó
—Me tomé el atrevimiento de hackear las cuentas de Diana y encontré que de su cuenta de banco personal le ha estado enviando bastante dinero a un tal Stratmann
—Es un inversionista en Paradis, era mi amigo… ¿Por qué le envía el dinero?
—Stratmann tiene contrato con el ejército. Con ese mismo dinero hacia las inversiones para los equipos militares
—¿Desde cuándo sucede eso? ¿Como obtuvo tanto dinero?
—Desde que Diana regresó al ejército, hace más de siete años… La procedencia de ese dinero es tuya, fue cuando ella reclamó la herencia. Era un dinero que estaba guardando intereses
Thomas se queda sorprendido.
—Gracias por avisarme… Veo que sus planes eran quedarse con todo el ejército, y ya lo logró… No quiero imaginar lo que sucederá —Termina la llamada—
Thomas está unas horas con su madre e hija, luego se va de regreso a Mare. Zoé se queda preocupada, le dice a su abuela que se regresa al hospedaje de la universidad. Ella toma de noche un vuelo hacia Mare.
Al día siguiente Diana está en su habitación en la base. Alguien toca a la puerta. Ella abre y Thomas entra.
—Pediste que vinieras
—Supe que habías llegado en la madrugada... Me extrañó que no vinieras antes a verme
—Disculpa, tuve que hacer unas cosas
—Hace semanas te noto muy distante de mi... Ya no me buscas ni pasas tiempo a solas conmigo. Pasó nuestro aniversario y ni tan siquiera lo recordaste
Thomas se queda callado. Ella se le acerca.
—Sabes que te necesito y me gustaría tenerte como antes —Ella le va desabotonando la camisa— Como la vida da vueltas, antes era yo quien venía a verte cuando eras General y ahora eres tú quien viene a verme —Ella lo besa— Quítate todo el uniforme... Quiero aprovechar que estamos solos para poder admirar tu cuerpo
Thomas se abre el pantalón. Ella se sienta en la cama y pide que se acerque, le besa el abdomen y va bajando. Él se queda de pies, cierra los ojos y suspira fuerte. Diana lo nota desanimado.
—¿Ya no me deseas como antes?
—Tengo muchas cosas en la cabeza y no me puedo concentrar
—¿Qué cosas?
—Las responsabilidades del ejército
—Si estás sobrecargado puedo pedirle a Reiner que tome tu posición
—No, está bien
Diana se le queda mirando mientras él se cierra el pantalón y se abotona la camisa.
—Sé que hay algo más que te tiene así… Aunque últimamente paso más rato con Reiner, no significa que te ame menos... Tu siempre vas a ser el dueño de mi corazón —Le agarra la mano y la coloca sobre su pecho— Cada latido te pertenece y el día en que mi corazón deje de latir, será por ti
Thomas llora un poco.
—Diana... Quiero pedirte algo —Le tiemblan un poco las manos—
—¿Que? ¿Sucede algo malo?
—Es que quisiera... que... te tomes unos días de descanso... Llevas semanas trabajando muy fuerte en esto y te veo muy agotada. No quiero que tomes decisiones sin pensarlo bien por estar cansada... Puedes dejar a Reiner a cargo en lo que regresas. Nos vamos tu y yo a solas a un lugar lejos de todo. ¿Qué te parece?
—Tienes razón de que estoy cansada... Aún me queda algo por hacer, ya luego pido unos días de descanso —Ella lo besa—
Diana va a la cocina. Thomas va al baño, se termina de arreglar y se queda mirando al espejo. Sus manos le tiemblan aún más, se echa agua en el rostro y se seca. En eso alguien toca a la puerta. Escucha a Reiner hablar.
—Ya es hora...
Luego baja la voz, pero Thomas no puede escucharlo. Él sale del baño y ve a Diana colocándose la chaqueta.
—Thomas tengo que irme... Cuando salgas pon seguro a la puerta
Diana y Reiner se van. A los minutos Thomas sale de la habitación y se va rápidamente a la casa de Mikael.
Zoé está frente a la escuela de Ángelo. Él se monta en el vehículo y se van.
—¿Y este auto?
—Lo robé
Ángelo la mira con cara de sorpresa.
—Es mentira... Lo tuve que alquilar para llegar rápidamente
—¿Para qué me buscaste?
—Ayer papá fue a Paradis y lo noté muy preocupado igual que a nuestra abuela... Quisiera saber que sucede y por eso vine
—Papá me dijo que a la noche tengo un vuelo hacia Paradis con Joseph
—Todo esto es muy raro... Nunca lo había visto tan ansioso
—Él horita me escribió para decirme que estaría en casa de Mikael y luego me recogía en la escuela
—Lo más seguro ya debe estar allá
Al llegar ven el vehículo estacionado afuera. Ellos entran a la casa. Thomas, Mikael y Areli se sorprenden.
—Zoé, Ángelo ¿Que hacen aquí?
—Papá, quiero saber que pasa... ¿Por qué fuiste ayer tan preocupado donde la abuela? ¿Por qué mis hermanos se van a Paradis?
—No puedo contarte ahora mismo
Zoé ve a Mikael incrédulo mientras abraza a su esposa e hijo. Areli abraza a su hija. Thomas los mira.
—Por favor, Zoé lleva a Ángelo a la casa para que prepare la maleta... Mikael, ya hoy termina todo esto, lo lamento —Thomas recoge sus llaves y sale—
—¿Para dónde vas papá? —Le pregunta Ángelo—
—Voy a buscar a Joseph y alguien más —Él antes de salir los vuelve a mirar y les sonríe. Se monta en su auto y se va—
Mikael le habla a Areli.
—Tenemos que buscar a mamá
—Déjame llevar la niña con mi esposo y vamos —Areli sale y cruza la calle hasta su casa—
Zoé y Ángelo se montan en el vehículo para irse.
—¿Que vas a hacer?
—Seguirlos
—Pero si entran a la base ya no podremos entrar
—Tengo una idea —Zoé arranca y más adelante mete el vehículo en otra calle—
Ambos se regresan a la casa de Mikael. Ven que aún no salen. Sigilosamente se acercan por detrás de la casa, entran al garaje y se meten al baúl del vehículo.
Thomas está en medio de una congestión vehicular hacia la escuela. Él está ansioso y desesperado.
—Maldición —Toca varias veces la bocina del auto. Golpea el guía con coraje. De pronto recibe una llamada del novio de Zoé y contesta—
—Señor Benton, usted me pidió ayer cuidar a su hija, pero la he estado llamando y no contesta, su amiga no la vió en la universidad y ni su abuela en la casa
—Lo sé, ella está en Mare… Zoé regresará en la noche con sus hermanos… Te pido que hagas lo que te pedí, pero con los tres
—Entendido señor —Termina la llamada—
Areli está hablando por teléfono.
—Me dijeron que mamá salió de la base junto a Reiner y varios soldados, están en las afueras de la ciudad
—Creo saber dónde están... En la antigua base subterránea de Thomas. Mamá la reconstruyó y la utiliza para sus asuntos
Diana está dentro de un enorme almacén en la base subterránea. Acaba de matar a todos los oficiales del ejército marleyano luego de engañarlos con una reunión falsa.
Mikael y Areli vienen corriendo hacia ella. Se detienen al escucharla riéndose sola en el enorme almacén.
—¡Mamá! Por favor, detente... No sigas matando personas —Mikael se le acerca lentamente—
Ella se gira y se sorprende al verlos allí.
—Es la única forma de conseguir la paz y felicidad que queremos
—Matando sólo vamos a conseguir más dolor —Areli también se acerca lentamente— Estamos preocupados por ti. Durante estos diez años hemos visto que has cambiado mucho, pero pensábamos que era por la muerte de Thomas y nunca le dimos importancia
—Vinimos a ayudarte a razonar... Hacer esto no es lo correcto... Todos queremos paz y felicidad, pero no de esta manera —Mikael suspira triste— Thomas nos dijo tus planes y nos sorprendimos mucho
—Thomas es un mentiroso... Lo que les haya dicho de mí no es verdad —Diana se enoja— ¿Ahora están en mi contra?
Mikael y Areli se miran entre sí.
—Sólo por esta vez no estamos a favor de tus acciones
—Te pedimos que desistas en hacer esto
Diana comienza a reírse. Mikael se siente nervioso y llora un poco mientras aprieta sus puños. Areli está lista para transformarse.
—Nadie me va a detener, ni tan siquiera ustedes... Si no están conmigo, entonces son mis enemigos —Ella frunce el ceño y aprieta sus puños. Sus ojos se tornan rojos. Sin mediar palabras ataca a los dos—
Mikael se transforma en Titán Mandíbula y Areli en Femenino. Diana de igual manera se transforma y pelea con sus hijos. Areli le da varias patadas mientras Mikael ataca su nuca. Diana agarra al Mandíbula y lo tira sobre el femenino, ambos caen al suelo. Ella acoraza su puño y de un golpe saca a Areli de su titán, pero Mikael la atrapa en el aire, permitiendo que se transforme nuevamente. Diana agarra al Mandíbula y comienza a tirarlo contra el suelo, mientras él intenta defenderse tratando de quitarle la coraza con sus garras. Areli en su titán da una patada fuerte en la espalda a Diana que la hace perder el balance y cae arrodillada. Mikael salta sobre ella y muerde su nuca, Areli intenta evitar que ella se ponga de pies nuevamente y ataca su cuello mordiéndole con fuerzas. Diana vuelve a acorazar su mano y rápidamente le arranca la nuca a Areli, dejándola al descubierto. La desconecta del titán y la agarra en su mano. Mikael se queda sorprendido y trata de quitársela de la mano, pero sin dejarle morder la nuca. Diana la mete a su boca. Areli grita con terror.
—¡Mamá detente!
Ella sin piedad le muerde la cabeza, matándola en el acto. Diana adquiere el Titán Femenino. Mikael está paralizado, siente como pierde esa conexión con su hermana gemela. Diana lo agarra y lo tira contra el suelo. Él se enoja y la ataca con todas sus fuerzas. Grita con coraje y odio mientras con sus garras destroza parte de su cuerpo.
—¡¿Mamá que has hecho?! —Zoé grita llorando—
—La... mataste —Ángelo llora sin consuelo mientras ve el cuerpo de Areli—
Ambos siguen reclamándole. Diana se enoja, agarra al titán de Mandíbula y lo lanza sobre ellos. Mikael comienza a gritar y se gira, ve los cuerpos aplastados de sus hermanos. Él se paraliza. Diana se le acerca, lo agarra y le muerde la nuca. Mikael sale del titán. No deja de mirar los cuerpos de sus hermanos mientras llora. Ella lo mete a su boca y le muerde la cabeza, matándolo.
Reiner conduciendo afuera de la base, ve estacionado el vehículo de Mikael. Se baja y corre para ver que sucede, pero siente como algo en su interior se rompe. Se queda confundido y se agarra el pecho.
Thomas viene conduciendo de prisa después de buscar a Joseph en la escuela y recoger a Eren en la base. De pronto frena el vehículo casi perdiendo el control. Joseph y él se miran sorprendidos.
—¿Que sucede? —Pregunta Eren—
Diana sale del titán y sigue caminando sin mostrar signos de arrepentimiento. Al mirar a la entrada del almacén ve a Reiner paralizado.
—Mis hijos... Fuiste capaz de matar a nuestros hijos
—Me estaban estorbando... Ahora podemos vivir Joseph, tú y yo juntos
—¿De qué hablas?... Diana los mataste...
—Sin piedad, ni lástima... Como debe ser para todo aquel que esté en mi contra. Tú lo sabes muy bien
Reiner está tan sorprendido que apenas puede llorar. Todo le parece irreal. Acepta que Thomas tenía razón.
—¿Y tú? ¿Estás conmigo o en mi contra?
Reiner guarda silencio.
—¡Dime!
Él se va llenando de furia.
—¡Eres una maldita asesina! —Se muerde la mano y se transforma en titán—
Diana se transforma, cuando él se lanza para atacarla ella lo esquiva, patea su pierna y lo tira al suelo. El Acorazado cae, se levanta y comienza a lanzar puños, pero no logra darle. Diana ruge y le quita la armadura de su cuerpo. Reiner se sorprende. Se lanza sobre él, cristaliza su titan dejando al Acorazado pegado a su cuerpo y sin poder moverse. Ella se desconecta, corre por el brazo, se vuelve a transformar en titán sobre él y lo desconecta del titán de un solo golpe. Reiner grita horrorizado. Diana lo tira al suelo y sale del titán. Se le acerca y lo agarra de la cabeza.
—Yo soy capaz de sacrificar a quien sea, y ya lo has visto ¿Que te hacía creer a ti que eras inmune?... Ahora sólo eres un estorbo más —Diana se transforma en titán-humano y comienza a morderle la nuca a Reiner—
Él grita de dolor y trata de moverse, pero no puede. Ella lo sigue devorando hasta casi decapitarlo. Reiner deja de moverse. De pronto alguien la patea fuertemente. Ella cae al suelo. Ve a Thomas arrodillado sobre los cuerpos de Zoé y Ángelo, está gritando y llorando. Diana se arrodilla, mira que la pateo Eren. Ella se mira las manos ensangrentadas, se riega en su rostro la sangre que tiene en la boca y se ríe cínicamente. Eren se acerca al cuerpo de Reiner y pone su mano encima para ayudarlo a regenerarse más rápido. Thomas se le acerca y le habla. Está enojado y llorando.
—Nunca pensé que fueras capaz de caer tan bajo, de matar a nuestros hijos con tus propias manos —Llora y se queda mirando el cuerpo de Reiner— ¿Por qué lo mataste?... ¡Él te amaba demasiado!... —Thomas llora— No puedo creer que hayas hecho esto si siempre hicimos lo que tú querías... No eres la Diana que conocí
Diana se levanta y se le acerca.
—Yo siempre fui así, pero tú nunca lo quisiste ver
—Eres un monstruo sin control, un demonio —Thomas cristaliza su puño, se transforma en titán-humano y ruge—
Diana se voltea y ve a Reiner transformarse en titán-humano, de igual manera ve a Eren transformarse también. Los tres caen sobre ella y la devoran, mordiéndola fuertemente en el cuello y el costado. Diana logra convertirse en titán, haciendo que los tres salgan disparados por el aire. Thomas, Reiner y Eren también se transforman, pelean contra ella. Diana los domina hasta que el Titán Martillo de Guerra la deja atrapada entre varias paredes. Ella ruge y destruye la coraza. En ese instante el Titán de Ataque lleno de furia comienza a golpearla sin control, el Acorazado la sostiene de brazos y el Martillo de Guerra le acoraza las piernas para no dejarla moverse.
—¡Mataste a mi madre y fuiste capaz de mentir para usarnos!... ¡Eres una maldita! —Eren la sigue golpeando—
Diana ruge y saca a los tres del titán, para tener tiempo de matarlos y quedarse con sus titanes. Al ellos caer al suelo, se preparan para transformarse nuevamente. Diana los va a aplastar cuando se escucha un retumbar y alguien se transforma. Se lanza sobre ella y la hace caer, sosteniéndola de brazos. Ella ve al Titán Fundador de Joseph. Mientras tanto Eren, Reiner y Thomas intentan transformarse, pero no pueden.
—¿Perdimos a nuestros titanes? —Eren pregunta preocupado—
—No, aún puedo sentirlo... Diana debe estar controlándonos para evitar que lo hagamos —Reiner le contesta—
Diana logra zafar su mano y golpea al Titán de Joseph. Este la agarra con su brazo por el cuello, intenta decapitarla. Cuando ella está por rugir, Joseph mete su mano en la boca, acoraza su brazo y le arranca la lengua. Rápidamente él se aparta.
—Joseph está por hacerlo —Thomas lo dice sorprendido—
—¿Nos va a afectar? —Eren pregunta preocupado—
—No, el ataque va dirigido sólo a ella
Diana se llena de furia y cuando lo va a atacar, Joseph ruge de manera diferente. Diana se desconecta del titán, mientras va cayendo al suelo siente como si algo saliera de adentro de ella. Ve como una sombra se desprende de su cuerpo y se pega al titán. Diana cae al suelo y se queda inmóvil, su semblante comienza a cambiar y su piel se pone pálida. Joseph, Thomas, Reiner y Eren miran sorprendidos. El ser usa los restos del titán para crear su propio cuerpo. Toma una forma humana agénera. Este se voltea y mira a Diana, se ríe al verla muerta.
—Gracias por prestarme tu cuerpo, pero ya no te necesito... Tu tonto hijo me dió libertad —Se abalanza sobre Diana para devorarla—
Joseph en su titán se acerca corriendo para defenderla. El ser se transforma en titán y ataca a Joseph. Thomas y Reiner gritan, y logran transformarse en titanes. Ambos corren junto a Eren para defender a Joseph. El ser cristaliza los cuerpos titánicos de Reiner, Joseph, Eren y Thomas. Esto no deja moverlos.
—Aún no es tiempo de su fin, no quisiera tener que matarlos tan pronto... Quiero que vean el mundo arder y no puedan hacer nada para detenerlo —Comienza a reírse. Se desconecta del titán y se va—
Joseph al estar conectado a su Fundador grita dentro del titán haciendo que la cristalización se rompa. Luego saca a Thomas, Eren y a Reiner. Joseph se desconecta y camina hasta los cuerpos de sus hermanos.
—Ese maldito huyó... Tenemos que acabar con esa cosa
—¿Quién es? —Le pregunta Reiner a Thomas—
—Esa cosa le dió el poder a Diana, el titán que ella tenía era suyo
—¿Esa cosa la controlaba?
Ambos la ven inmóvil en el suelo, se acercan y la ven muerta. Thomas se gira y va hasta sus hijos, ve a Joseph arrodillado llorando mientras toca la mano de Zoé.
—Reiner, llévalo fuera de aquí... No quiero que siga viendo esto
Reiner agarra a Joseph y lo trata de llevar afuera, pero este se resiste y va hasta el cuerpo de Diana. Se le arrodilla al lado.
—Perdóname mamá —Le agarra la mano y siente el frío de su piel—
—Ella misma se buscó este final, no tienes porque lamentarte
—Papá, no todo es lo que parece
Reiner se queda confundido. Joseph entra a las memorias de Diana, la escucha gritar. En ese momento su cuerpo reacciona y cae sentada dando un grito. Thomas y Eren la ven sentada, se acercan. Diana mira confundida los cuerpos de sus hijos, ve a Reiner sorprendido y a Joseph muy triste. Luego ve a Thomas y a Eren enojados. Ella se levanta y comienza a caminar hacia atrás mientras llora.
—No la dejen irse —Thomas da la orden—
Eren viene corriendo hacia ella. Diana se asusta y se muerde la mano. Todos se echan para atrás, pero ella no logra transformarse. Se muerde varias veces.
—Maldición —Se mira la mano ensangrentada— No puede ser, eso significa que... —Ella mira a Eren, quien anda mirándola con odio, este viene corriendo de nuevo y ella huye—
Thomas también se va detrás de ella. Ambos la persiguen fuera de la base subterránea. Del ejército les ayudan a buscarla.
Joseph y Reiner se quedan aún incrédulos. Reiner comienza a llorar al seguir viendo los cuerpos de sus hijos, se les acerca y cae arrodillado.
Diana corre hacia la ciudad y se pierde entre la multitud. Eren y Thomas se enojan, regresan al almacén de la base subterránea.
—Ahora que Diana escapó, ¿qué hacemos? —Pregunta Eren—
Thomas guarda silencio y sigue caminando. Él unos pasos más adelante cae arrodillado, comienza a vomitar y a llorar. Eren se acerca y lo abraza. Los soldados acordonan la zona para comenzar la investigación.
Diana está sin aliento, escondida detrás de un contenedor de basura. Ve un hombre acercarse hablando por teléfono, ella agarra un tubo y sale
—Dame tu celular... ¡Ahora! —Lo amenaza con golpearlo—
El hombre se resiste y Diana lo golpea en las piernas haciéndolo caer. Lo sigue golpeando varias veces. Él se lo entrega con todo y audífonos.
—¿Cuál es la contraseña?
—Cero… uno… uno… siete
—Dame tu abrigo ¡Rápido!
El hombre le da el abrigo. Ella se lo coloca, saca dinero del bolsillo de su pantalón y se lo tira, se va corriendo con la capucha puesta. El hombre se queda confundido.
Diana llega a la estación del tren. Toma la ruta desde el centro de Mare hacia la costa de Liberio. Esto toma varias horas, ella se queda dormida.
Diana despierta asustada al sentir el tren detenerse. Ve gente bajarse del vagón y el tren continua la marcha. Ella va hasta el baño al no haber nadie cerca. Se quita la capucha, en el espejo ve algunas heridas y golpes en su rostro. Abre el lavamanos y se tira agua en la cara. Se baja la cremallera del abrigo y ve que tiene manchas secas de sangre. Se quita la camisa, ve la sangre seca en su pecho y abdomen. Ella comienza a sentir malestar y vomita. Se lava y se coloca la ropa. Antes de salir sus manos comienzan a temblar y ella llora.
—Siempre he sido una mujer fría y sin corazón —Aprieta los puños y golpea el lavamanos con un poco de fuerza. Se seca las lágrimas, se coloca la capucha y regresa a los asientos—
Al tren haber hecho otra parada, ya hay personas en el vagón. Ella se sienta aparte. Saca el celular que ha acabado de robar a la fuerza, lo desbloquea y se coloca los audífonos. Ve las noticias en vivo.
—Aún no se confirma la identidad de los cuerpos, pero se tratan de dos adultos pertenecientes al ejército marleyano los cuales fueron desmembrados, y dos cuerpos de dos jóvenes los cuales fueron aplastados… La responsable de este vil asesinato sigue prófuga, más adelante se darán los detalles de todo ya que es un caso que aún sigue en etapa de investigación… Según fuentes la presunta responsable se trata de una líder muy importante del ejército de Mare y Paradis
Diana quita la transmisión. Guarda el celular y se queda sentada con las manos en la cabeza. Aprovecha la capucha para llorar sin que nadie la viera.
Al llegar a la última parada se va rápidamente al ver policías y soldados rondando la zona. Ella busca donde esconderse y entra a un edificio abandonado. Diana sigue en conmoción por lo sucedido. Llora sin aún poder procesar todo lo ocurrido. Golpea la pared varias veces con fuerza, lastimándose los nudillos. Ella ve como sangra sin poder regenerarse.
En los días siguientes la familia de Diana, la de Thomas y Reiner viajan a Mare al enterarse de la noticia.
Thomas está en el baño sentado frente al espejo. Zoé lo está peinando y Thomas le está enseñando a Ángelo como se afeita mientras le ayuda a pasar la rasuradora en su rostro. Sin querer Ángelo le corta un poco la mejilla y se asusta.
—No te preocupes, no pasa nada —Thomas agarra un poco de crema y la coloca en la herida— Tienes que pasarlo con firmeza, pero a la vez suave, dejándote llevar por cada curvatura del rostro... Cuando llegue el momento te enseñaré mejor
—¿Cuándo crezca me saldrán pelos en la cara como a Mikael?
—Si, es parte de la pubertad y adultez
—Vas a parecer un oso como papá —Zoé se ríe—
Ángelo y Thomas se ríen también.
—¿Cómo va mi pelo? —Thomas le pregunta a Zoé—
—Te hice una trenza pequeña... Areli me enseñó a hacerla
Thomas se mira en el espejo.
—Me veo bien, me encanta
Zoé sonríe. Thomas se enjuaga el rostro para quitarse la crema de afeitar. Se sienta de nuevo en la silla.
—¿Cuándo nos vamos de vacaciones? —Pregunta Ángelo—
—En unos días
—Ya quiero ir a Mare, he visto fotos en internet y se ve hermoso —Zoé lo dice emocionada—
—Te va a encantar... Mamá y yo vivimos allá hace mucho tiempo
Zoé se emociona y lo abraza fuertemente.
—Te amo... Eres el mejor papá del mundo... Gracias por ser como eres con nosotros y complacernos cuando lo merecemos
Ángelo también lo abraza. Thomas se emociona haciendo que varias lagrimas bajen por sus mejillas. Él los sienta en sus piernas y los abraza a la vez, les da un beso en la frente a cada uno.
—Los amo a los dos... Mi vida y mi ángel
Zoé y Ángelo se recuestan en su pecho. Thomas sonríe.
A la distancia Thomas escucha que lo llaman. Al abrir sus ojos ve a Joseph mirándolo preocupado. También ve a Reiner y varias personas más mirarlo.
—¿Que me pasó?
—Cuando comenzó el funeral estabas llorando tanto que te desmayaste
Reiner se acerca y ayuda a Thomas a sentarse. Están en el funeral de los cuatro hijos. El ejército hace los honores a Mikael y Areli. Le entregan una medalla de honor a Reiner, a la esposa de Mikael y al esposo de Areli. A Zoé y Ángelo lo despiden compañeros de la universidad de ella y compañeros de escuela de él. Chris, el novio de Zoé, llora desconsoladamente, su amiga Mónica trata de consolarlo mientras también llora. Reiner no deja de abrazar a Joseph mientras lloran. Thomas sigue conmocionado mientras Andrew y Kenny le dan ánimos. Entierran los cuerpos. La madre de Thomas, Verónica, comienza a gritar al sentir mucho dolor en su corazón.
—¡Mis nietos!... ¡Mis nietos!
La intentan calmar, pero no pueden. Todos lloran sin consuelo.
La familia se reúne en la casa. Clara, Verónica, Beth y Kenny están con Joseph. Karina y Gaby consuelan a Reiner, mientras él sostiene en brazos a sus dos nietos, los hijos de Mikael y Areli. Los demás hablan entre sí.
Andrew y Erwin están hablando con Thomas en la parte de afuera de la casa.
—Nosotros estamos muy dolidos con todo esto y queremos pedirte disculpas... Principalmente yo, por nunca haberme dado cuenta de los planes de Diana —Erwin le coloca una mano sobre la espalda de Thomas—
—Yo me siento muy avergonzado con todo esto. Nunca creí capaz a mi hija de hacer algo así, aun sabiendo las cosas malas que hizo en el pasado... Te pido disculpas de parte de nuestra familia —Andrew llora—
Thomas y Erwin lo abrazan.
Pasan los días. Cada uno regresa a sus casas. Thomas está en la base militar firmando unos papeles de la investigación. Reiner entra para hablar con él.
—Desde que sucedió todo esto, no has vuelto a hablar conmigo
—No hay nada de qué hablar, creo que los hechos fueron más que suficiente
—Yo tengo culpa de que haya ocurrido todo esto
—Es bueno que lo admitas, pero delante de los demás es mejor que te calles la boca... Tuve que mentir en la investigación para salvarte el pellejo. Si sabían que eras cómplice de los actos de Diana, te iban a arrestar y lo más probable ibas a terminar muerto
—Yo no merezco que tengan piedad conmigo, cuando soy en parte culpable de la muerte de nuestros hijos... Ya lo he decidido y ahora mismo iré a confesar todo y pagar por mis errores, aunque me cuesta la vida
Thomas se sorprende. Reiner se va de la oficina, pero él lo detiene.
—No lo hagas... Tienes un hijo que te necesita
—¿Sabes que Joseph... es tu hijo?
—Lo sé... Pero ese niño es tuyo. Yo soy sólo su padre biológico, pero su verdadero papá eres tú. Quien ha estado desde su nacimiento y ha estado a su lado en todo momento eres tú... No voy a permitir que también se quede sin ti, por eso mentí para salvarte
De pronto un soldado los interrumpe.
—General... Jefe de Guerra... Necesitan venir a ver esto
Diana está muy cansada, lleva días sin dormir y comer. Está rebuscando en las mesas donde la gente ha dejado restos de comida en un restaurante al aire libre. Ella agarra un plato y se va corriendo antes de que el mesero llegara. Se va a un callejón a comer, a la distancia ve la gente aglomerarse en la calle. Ella se acerca, manteniendo distancia, la gente está conmocionada. En ese momento muestran a través de las pantallas publicitarias un ataque con titanes en el lugar donde ocurre un congreso marleyano con todos los políticos y líderes. Algunos sacan sus celulares y ven la transmisión en vivo. Diana reconoce al ser que ha salido de su cuerpo, este acaba de matar al presidente marleyano. Todos gritan de pánico al ver lo ocurrido. El ser se comunica a través de la mente de los eldianos. Ellos se quedan paralizados al verse en los Caminos.
\A todos mis eldianos, me llamo Yama Blaine y de ahora en adelante yo seré su líder supremo de Mare y poseedor del Titán Fundador... Quiero que me traigan a Diana Ackerman con vida... —Les mete en la mente una imagen de ella— ...y quien lo haga será bien recompensado/
Sale de la mente de ellos. Diana está paralizada, se va del lugar antes que alguien la reconozca.
Thomas y Reiner se miran sorprendidos. A Thomas le entregan un comunicado. Él lo lee, Reiner se acerca para saber que dice.
—Nos da doce horas para que nos unamos o muramos como cobardes... Definitivamente es un golpe de estado. Estuvo colocando las fichas en su lugar durante este tiempo y así tomar con fuerza todo
—¿Que vamos a hacer? —Le pregunta Reiner—
—Desertar lo antes posible... Yo no le voy a servir a esa cosa
Muchos soldados al enterarse deciden irse, otros por miedo se quedan.
A las horas Diana es perseguida ya que tratando de huir fue reconocida por varias personas. Ella corre con todas sus fueras, pero en la huida la emboscan y le da un golpe fuerte en el rostro.
—Ella fue la que mató a sus hijos y por quién están dando recompensa
—No la maten, pero denle su merecido
Entre varios comienzan a golpearla en todo el cuerpo. Diana intenta defenderse, pero son muchos. La dejan tirada en el suelo, está bastante herida y casi no puede moverse. La policía llega y la llevan a la cárcel de la comisaría. La dejan encerrada y esposada. Diana apenas puede respirar, ya que tiene la nariz rota, siente mucho dolor en el pecho y costado. Ella siente mucho miedo. Un policía habla con otro y Diana puede escuchar la conversación.
—Vamos a tener que dejarla unos días hasta que los militares resuelvan sus asuntos y vengan por ella. Me enteré que muchos están desertando ante lo ocurrido
—¿Ella no es la General que es un titán cambiante?
—Si, pero me es extraño que no haya querido transformarse y escapar
—Si la entregamos nos van a dar bastante dinero... Debemos llevarla nosotros ante Blaine
—No está mal la idea... Tomamos el dinero y nos largamos de todo esto
Ambos policías se acercan a la celda, la sacan y se la llevan a escondidas. Van por la parte de atrás de la comisaría. La montan en la patrulla y se van. Durante el camino Diana ve el caos en las calles, la gente corriendo despavoridos de un lado a otro regresando a sus hogares. Un policía está viendo las noticias en su celular.
—Al parecer dentro de muy poco van a cerrar fronteras... Hay que hacer todo esto de manera rápida
Encienden los biombos y aceleran la velocidad. Durante un cruce, al pasar el semáforo en rojo fueron impactados en el frente por un vehículo que va cruzando a toda velocidad. Otros vehículos chocan entre sí. Diana con el golpe se queda inconsciente. A los minutos ella despierta y ve a los dos policías muertos. Ella aprovecha la distracción de la gente y escapa por la ventanilla rota de atrás. Aún tiene sus manos esposadas, se acerca al cuerpo de un guardia y le quita la llave. Diana se va huyendo antes que lleguen más policías y alguien la reconozca. Llega hasta un callejón y se quita las esposas.
Diana va a una biblioteca y usa la computadora. Entra a la plataforma del ejército y accede a su cuenta. Busca nombres de médicos, hasta que un nombre le resulta conocido. Apunta la dirección de residencia. Borra todo el historial de búsqueda y se va hasta la estación del ferry. Es la última salida hacia Paradis antes de cerrar fronteras. Todo está muy lleno. Diana se hace pasar por un empleado del ferry para poder colarse. Se queda escondida durante todo el viaje en la zona de carga. No deja de sentir dolor en su cuerpo por las heridas y golpes.
Al llegar a Paradis aprovecha una distracción para salir del muelle y dirigirse a la ciudad. Camina alejada de la multitud, tapándose el rostro con la capucha del abrigo. Le pide a una persona que la lleve a las afueras de la ciudad. Ella se sienta en la parte de atrás de la camioneta. Dos horas después llegan al lugar. Diana se baja, le paga al hombre y se va. Camina con dificultad, mientras tose. Llega hasta una casa apartada, saca un papel y confirma que esa es la dirección que busca. Camina hasta la puerta y toca varias veces. Alguien entreabre.
—Buenas, ¿en qué le puedo ayudar?
—¿Aquí vive Erik Gardner? —Se quita la capucha—
—Soy yo —Abre la puerta y se sorprende al ver quien es— Diana ¿qué haces aquí? ¿Acaso no te andan buscando?
—Necesito un lugar para esconderme un tiempo en lo que me recupero
Erik le permite entrar, mira para todos lados asegurándose de que nadie estuviera mirando.
—¿Acaso no eres un titán para regenerarte?
—Perdí mi poder... Ahora soy una simple humana... Supe que eres doctor y por eso vine hasta acá —Tose sangre y respira con dificultad—
—Ven, siéntate, déjame analizarte —La ayuda a recostarse en el sofá y verifica las heridas en el rostro— Tengo que quitarte la camisa, ¿no hay problema?
Diana le dice que no. Erik le quita el abrigo y la camisa. Se sorprende al verle las heridas y hematomas en su pecho y abdomen.
—Esto es grave... Necesitas ir a un hospital
—No puedo... Si me reconocen me llevarían de vuelta a Mare y allá no quiero regresar
—Puedo ir al hospital a buscar algunas cosas... Puedes recostarte y esperarme aquí, no tardaré en regresar —La ayuda a acostarse en el sofá y se va rápidamente—
Una hora después Erik regresa. Encuentra a Diana dormida. La despierta para hablarle.
—Al salir del hospital vi en la televisión las noticias de lo que hiciste a tus hijos y la verdadera razón del porqué te andan buscando, además de la recompensa que hay por ti... No puedo ayudarte. Te pido que te vayas
—Entiendo que no quieras... Está bien —Se levanta con dificultad— Gracias por al menos permitirme descansar —Camina con dificultad hasta la puerta—
—¿Cómo pudiste hacer algo así?... ¿Qué intenciones tenías con todo esto? —Se enoja— Yo nunca sería capaz de matar a quien amo
—Ni sé porque lo permití —Diana ve en su rostro mucho coraje y a la vez tristeza— Estás en tu derecho de no ayudarme y enojarte. Es lo que me merezco... Pero te pido que no me juzgues cuando tú también hiciste cosas muy malas en el pasado, incluyendo a mi
Erik se queda pensativo. Diana se va de la casa. Él llora un poco y sale para buscarla.
—Diana, disculpa. Tienes razón... Déjame al menos ayudarte a curar tus heridas —Le ayuda a caminar de regreso a la casa—
La lleva hasta un cuarto donde la acuesta en la cama y comienza a curar todas sus heridas.
—¿Cómo me encontraste?
—Por internet... Aproveché que aún tenía acceso a mi cuenta en el ejército y te busqué, ahí supe que eras doctor y donde vivías
Erik se sorprende.
—No te asustes, no dejé ningún rastro de la búsqueda... Vi que no llevas mucho tiempo ejerciendo tu profesión. ¿Por qué te hiciste médico?
—Cuando regresaron mis memorias hace más de diez años, pude recordar todo lo malo que hice en el pasado... En ese tiempo aún estudiaba en la universidad de Mare y decidí cambiar de carrera. Cuando terminé quise mudarme a Paradis y comenzar desde cero. Quería de alguna manera remendar mi error... En el pasado fui responsable de la muerte de miles de personas, ahora soy el responsable de salvarles la vida
Diana sonríe.
—Perdóname por lo que te hice en el calabozo —Erik controla las ganas de llorar— No soy quién para juzgarte
—Lo bueno es que has cambiado y me alegro por eso —Le agarra la mano—
Erik termina de curarla. Le cerró la herida de la ceja y la fractura en la nariz. Le colocó vendaje en el pecho. Le dió medicamentos para el dolor e infección. Diana se queda completamente dormida.
Al día siguiente ella despierta y ve a Erik en la habitación.
—Me había preocupado al no verte despertar... Estuve viniendo varias veces en la noche para asegurarme de que estuvieras bien
—Gracias por cuidarme... Aún me duele todo, pero me siento mejor que ayer... Tan pronto me sienta bien me iré, no quiero meterte en problemas
—No es necesario... Te puedes quedar todo el tiempo que quieras
—Te lo agradezco
—¿Te puedo preguntar algo?
—Si, ¿qué sucede?
—Luego del ataque en la ciudad quise buscar el nombre de Thomas por internet... Descubrí que era inversionista aquí en Paradis a la vez que supe que había fallecido en aquel ataque
—Thomas está bien
—¿Cómo? —Se queda confundido—
—Si murió, pero la historia es muy larga. Te puedo contar todo en otro momento
—Está bien... ¿Ustedes siguieron juntos luego de lo que ocurrió en los Caminos?
—Si... Thomas adquirió un titán y luego regresamos a este mundo, junto a mis hijos con Reiner... Él y yo nos casamos y tuvimos dos hermosos... —Se le entrecorta la voz— ...hijos, Zoé y Ángelo. Antes de Thomas morir pude concebir otro hijo, se llama Joseph
—Me alegro de que él haya podido cumplir su sueño de ser padre
—Pero yo le destruí su sueño —Comienza a llorar— Yo no quisiera ni respirar... No sabes cuánto me odio a mí misma —Sigue llorando— Siempre he sido una idiota que no piensa en el daño que hace a los demás... Me merezco todo el odio y rechazo de la gente porque no dejo de seguir cometiendo errores... Esto que hice jamás en la vida me lo podré perdonar... Aún tengo la sensación de cuando devoré a mis hijos mayores y cuando usé el titán de su hermano para aplastarlos. Aún puedo escuchar sus gritos en mi cabeza
Diana comienza a tener un ataque de pánico. Erik se le acerca
—Todos estos días vengo tragándome ese dolor... Ni tan siquiera he podido llorar porque aún no lo proceso. Todo fue tan rápido y sin pensar —Comienza a llorar desconsoladamente— Mis niños, los maté con mis propias manos. Maté mis razones para vivir y sonreír... He vuelto a condenar la humanidad... Soy un monstruo, soy el peor ser humano que pueda existir en este mundo... Me quiero morir, ¡me quiero morir! —Sigue llorando—
Erik se entristece y trata de consolarla.
—Esto que hiciste no tiene justificación, pero aun así la muerte no es la mejor escapatoria de tus problemas
—¿Para qué voy a vivir si no tengo a nadie?... Estoy segura de que todos me odian y debo ser una vergüenza para mi familia
—Yo... prometo estar a tu lado y ayudarte a superar tu dolor hasta que te sientas mejor... Prometo que no diré nada sobre ti y podrás quedarte escondida viviendo conmigo
Diana lo mira sorprendida.
Mientras tanto en Mare han cerrado todas las fronteras. Yama ha creado miles de titanes para usarlos como arma de intimidación al pueblo. Se ha apoderado del ejército y los obliga a servirles. La gente ha entrado en un caos e histeria colectiva. Comienzan los saqueos en los negocios.
Thomas y Reiner están preparando maletas y mochilas. Montan todo en el auto y se van con Joseph.
—Papá, ¿a dónde vamos?
—Iremos con unos compañeros... Quédate tranquilo, todo va a estar bien
Mientras salen de la ciudad, ven algunos titanes persiguiendo a las personas, mientras otros son devorados. Toman una ruta diferente para evitar la multitud y que los titanes le persigan.
Llegan de noche a un lugar apartado. Caminan hasta una casa abandonada. Erwin, Eren, Zeke y Grisha los esperan. Todos se sientan a planear lo que harán. Thomas está hablando
—Tenemos que buscar soldados y civiles que quieran pelear a favor nuestro
—En eso no hay problema para conseguir... Lo que se nos hará difícil es conseguir armas para los que se unan —Erwin habla—
—Cuando tengamos bastante gente atacamos con lo que haya y nos iremos haciendo de armas y municiones poco a poco... Por ahora usen los titanes
—Hay que buscar un lugar más seguro para poder escondernos —Habla Zeke—
—Pensé en alguna mina abandonada... En Mare hay muchas —Reiner habla—
—Eren, Zeke, Grisha y yo buscaremos a los voluntarios... Ustedes busquen un lugar donde estar
—Me parece bien —Thomas y Erwin se estrechan las manos—
Joseph se levanta.
—Yo quiero ser el primer voluntario
—Eres muy niño para este tipo de batallas que vamos a tener
—No es la primera vez que lucho, para eso fui entrenado
Reiner se levanta.
—Yo no lo voy a permitir
—Soy tan responsable de todo como lo es mamá... Yo la ayudé en muchas cosas estando manipulado... No tuve la fuerza para detener todo esto y mis hermanos murieron por mi culpa y al menos quiero hacer algo en memoria de ellos —Frunce el ceño y aprieta el puño—
Thomas mira a Reiner.
—Tu Titán es muy importante, y es el único que le puede hacer frente... Yo acepto que sirvas como voluntario. Hazlo por tus hermanos y por tu nación —Thomas le estrecha la mano a Joseph—
En los días siguientes buscan voluntarios, se les unen soldados que habían desertado y civiles. Encuentran una mina en buenas condiciones ya que estaba recién abandonada. Todos utilizan las facilidades para descanso y otra área para el armamento y almacenaje de alimentos.
Thomas entra a la habitación que comparten Reiner y Joseph. Al entrar sólo ve a Reiner, que está un poco enojado y nervioso.
—¿Que te sucede?
—Yo no quiero que Joseph esté metido en esto... No quiero que esa cosa me lo quite también
—Yo tampoco quisiera, pero lo necesitamos y lo sabes
Reiner se gira frente a él.
—¿Tu sabías que ese ser estaba controlando a Diana?
—Lo supe desde antes de regresar
—¿Y por qué nunca me lo dijiste?
—Porque no me ibas a creer
—Si ese ser la manipulaba, eso significa que Diana no hizo las cosas a conciencia
—Ella permitió que esa cosa le controlará la mente y mató a sus hijos con sus propias manos... No la justifiques... Sé que aún le tienes sentimientos, pero aun así debes ser realista
Reiner le mira el rostro.
—¿Te quitaste la cicatriz? —Pregunta sorprendido—
Thomas se queda callado y frunce el ceño.
—Yo me convertí en un débil cuando me enamoré y no voy a permitir que nadie me haga un sumiso
—¿La odias?
—Diana siempre me ha roto el corazón con sus acciones... Obvio, si la tuviera de frente jamás le haría nuevamente lo que le hice en el pasado, pero yo no quiero saber más de ella... Para mí ya no existe. Ni me importa lo que ella haga o cual sea el fin de su vida
Reiner se sorprende. Joseph está escondido en la puerta y ha escuchado todo. Reiner se sienta y llora.
—Yo no quiero volver a saber de mi poder titánico... No lo volveré a usar, aunque me cueste la vida... Este maldito poder volvió a condenar el mundo y nos quitó lo más que amábamos —Thomas controla las ganas de llorar—
Reiner no para de llorar. Joseph entra y lo consuela, también llora un poco.
—Los extraño tanto
—Si van a luchar a mi lado no quiero ver a nadie llorando y lamentándose cada cinco minutos... No quiero que ni tan siquiera mencionen su nombre —Thomas frunce el ceño—
Reiner se sorprende.
—Como vas a decir eso, si sabes que perdí a mis hijos
—¡Yo también los perdí!... ¡Los perdí dos veces!... Tu pudiste disfrutar de ellos más que yo —Thomas escucha a Joseph llorar—
—Disculpa... por no... poder contenerme —Joseph lo dice tratando de calmar las ganas de llorar—
Thomas los mira y se va. Cierra la puerta con coraje y aprieta sus puños. Intenta calmar las ganas de llorar y algunas lágrimas bajan por sus mejillas. Sigue caminando y se encuentra a Erwin por el pasillo.
—Ya tenemos listo los soldados con varias armas... Sólo nos queda saber a dónde iremos a atacar
—Ven
Ambos caminan hasta una sala privada. Thomas abre un mapa de la mina y otro de todo Mare.
—Reiner eligió muy bien esta mina, hay muchos túneles enormes que nos llevan a distintas partes. Podremos usar los vehículos e irnos bajo tierra... Uno de esos túneles lleva muy cerca hasta un pequeño centro de control. Ahí atacaremos y nos llevamos todo a través del túnel... Iremos poco a poco acabando con cada centro de control sin llamar mucho la atención, que piensen que son ataques por la desesperación de los civiles. Ya luego cuando seamos más atacaremos las bases militares y ustedes usarían sus poderes titánicos
—Me parece perfecto... Yo me encargo de realizar los planes secundarios por si se complica la misión y tengamos que retirarnos... ¿Cuándo partimos?
—Dentro de poco... Iremos los que tenemos experiencia en el ejército. Será en la noche ya que la visibilidad es baja
—Iré de inmediato a informarlo —Erwin se retira, pero Thomas lo detiene—
—Gracias por quedarte a ayudarnos aun teniendo responsabilidades en Paradis
—Ellos no me necesitan, pero ustedes si... Dejé a Hange a cargo de todo el ejército. Sé que se las van a arreglar bien si sufren algún ataque... Con su permiso —Se va—
De noche van hasta el puesto de control más cercano. Atacan rápidamente y se llevan todo sin dejar evidencias. Por varias noches siguen atacando en diferentes puntos de control, quedándose con suministros y armas. Civiles y soldados al enterarse de lo que está ocurriendo deciden unirse a su causa.
Luego de tener bastantes seguidores y equipo militar necesario, comienzan los entrenamientos a los civiles. Thomas es su instructor, va caminando de un lado a otro frente a ellos.
—Desde hoy van a comenzar sus entrenamientos. Esto es para todos sin importar su edad, sexo, raza, etcétera, quiero que estén lo suficientemente preparados y sepan defenderse en caso de que vayan a una batalla o se queden en la mina… Elegiremos a quienes sobresalgan para que nos acompañen a las misiones que tendremos en un futuro, los demás se quedaran como respaldo o protegerán la mina… ¿Entendido?
—Si General —Todos gritan al unísono—
Pasan varios días de entrenamientos. Al haber conseguido equipos tridimensionales, comienzan a entrenar a los soldados con experiencia. Thomas se sienta a verlos y tiene un recuerdo de su antiguo Escuadrón Élite. Ve a Diana practicando con el equipo tridimensional en el Titán Acorazado de Reiner. Roy, Jeff y Arla practican su defensa personal y puntería con el rifle. Thomas suspira triste. Se queda pensando en Diana, específicamente en un día en que a ella le dió una jaqueca en su oficina. Luego de ella recuperarse Benton la acompaña hasta la puerta. Diana se gira para agradecerle, toca su pecho y lo besa en la boca. Él se sorprende y la aparta un poco.
—Diana, tú eres una chica muy hermosa, pero si andas buscando amor, yo no soy ese tipo de hombre. No te ilusiones... Yo hace mucho dejé de sentir amor
—Discúlpeme General, pensé que... Nada, olvídelo —Diana se va cabizbaja—
Thomas se siente triste recordando ese momento y de las veces en que se aprovechó de ella. Erwin al verlo se le acerca y se sienta a su lado.
—¿Hay algo que te inquieta?
—Hay cosas en esta vida de las cuales me arrepiento enormemente, y una de ellas ha sido haber tratado a Diana como a una cualquiera cuando ella buscaba amor en mí. Me arrepiento tanto de no haber hecho especial la primera vez que tuvimos relaciones, y sólo la llevé a mi oficina a complacerme con ella sobre el escritorio… Estoy seguro de que, si le hubiera demostrado todo mi amor por ella, las cosas hubieran sido de otra manera. Diana no hubiese tenido la necesidad de buscar amor en otro hombre. Yo nunca me hubiera sentido celoso y nada de lo terrible que pasó, hubiese ocurrido… Desde el pasado soy el culpable de lo que está ocurriendo en el presente. Yo la llevé a guardar rencor y deseos de vengarse en su corazón. Yo fui quien hizo esta Diana… Todo es mi culpa —Contiene las ganas de llorar y frunce el ceño— A veces me pregunto cómo hubiera sido nuestra vida, si hubiese hecho las cosas bien desde un inicio
—Son cosas que nunca sabremos... Lo importante es aprender de nuestros errores y no volverlos a cometer
—Siempre fuimos infelices por nuestras malas decisiones —Thomas se queda pensativo— Es como si una fuerza mística o divina no quisiera que ambos estuviéramos juntos. De algo sucedido con nuestros ancestros, el cual no tenemos culpa. Estoy seguro de que Yama sabe algo y es quien se ha encargado de torcer todo
—Es algo que descubrirás con el tiempo
—Eso espero… Gracias por escucharme. Será la última vez que hable de Diana, ahora mismo con todo lo que hizo no quiero saber de ella
—De nada… Y entiendo cómo te sientes… Cuando quieras hablar de cualquier otra cosa no dudes en buscarme —Erwin se levanta para continuar los entrenamientos—
Thomas pasa el resto del día pensativo.
Pasan las semanas. La situación en Mare cada vez empeora. Paradis intenta enviar ayuda, pero las fronteras están cerradas con vigilancia militar y titánica. Yama le ha dado el poder del Titán Femenino y Mandíbula a dos soldados. También ha creado más titanes para someter al pueblo y evitar que otras naciones ataquen.
En la mina encuentran un túnel que lleva directo hacia una de las fronteras. Envían a Eren y Zeke a cruzar para pedir ayuda. Las naciones vecinas se niegan, ya que han roto acuerdos con Mare por lo ocurrido. Paradis es la única en responder. Envían algunos soldados para ayudar.
Thomas y Erwin están parados esperando la llegada de suministros y soldados. Erwin sonríe al ver a su compañero llegar. Ambos se abrazan.
—Levi, me alegró tanto saber que venías —Erwin le da varias palmadas en la espalda—
—Tenía que hacerlo... Quiero ayudarlos, por ahora Paradis no me necesita
—Gracias —Thomas le sonríe—
Varios días después se preparan para hacer el primer ataque en una base militar, que es utilizada como almacén. En ese ataque utilizan los poderes titánicos. Reiner, Joseph, Eren, Grisha, Zeke y Erwin se transforman en sus respectivos titanes. Destruyen todo a su paso. Se llevan lo que pueden. Al irse ven titanes corriendo de prisa hacia ellos. Todos huyen a tiempo hacia la mina. Al llegar están celebrando el éxito de la misión.
A Yama le llegan noticias de lo sucedido. Se enoja, pero luego comienza a reírse.
—Déjalos que intenten destruirme. Esa falsa esperanza de ser libres será su condena y muerte
Otro día Reiner y Joseph se van a solas en la mina y se sientan en el suelo, uno frente al otro.
—¿Qué quieres ver?
—Mi pasado... Pero no este pasado, sino el anterior, cuando era candidato a Guerrero
Joseph le agarra sus manos y comienza a hacerle recordar su niñez en Liberio. Reiner se emociona y llora. También ve su vida en Paradis y cuando regresó a Mare. Comienza a ver memorias que no recordaba.
—¿Y eso? No lo recuerdo
—El pasado está siendo cambiado
—¿Cómo es posible?
—Nosotros vivimos en otro tiempo y espacio muy diferente... Ambos sucesos suceden a la vez, pero ninguno altera al otro
—¿Quieres decir que vivimos en dos realidades?
—Al menos tu... Thomas en esa realidad ya no existe, ni mamá, y yo menos... Ambas realidades se entrelazaron por mucho tiempo, pero al morir mamá y tener control del titán que le dió Yama comenzó a cambiar todo. Ella aprovechó el error de Eren en esa línea temporal para hacer su propia historia, pero a la vez Eren está remendando su error en otro tiempo
Reiner está confundido.
—Al tu aún tener el Acorazado y estar en ese tiempo que Eren ha cambiado, tus memorias han podido vivir en dos realidades distintas, la de Diana y la de Eren
—Siento que mi cabeza va a explotar... ¿Diana siempre supo lo que iba a suceder?
—Si, al menos desde que Yama le dió el poder... Yo le ayudé a que conociera el futuro
—¿Sabías el destino de tus hermanos?
—Hay cosas que se pueden alterar. Todo fue un cincuenta cincuenta, dependiendo la decisión que tomara mamá… La muerte de ellos no era algo que iba a suceder en el futuro que vi
—¿Tú la manipulabas o ella a ti?
—Sólo me usaba... Como aún no había nacido, nadie iba a sospechar
—Entonces, era cierto lo que me dijo Thomas. Diana sabía que él iba a morir y aun así dejó que sucediera
—Lo hizo, para que yo pudiera nacer con el Fundador
Reiner lo mira sorprendido. Joseph comienza a llorar.
—No sabes cuánto detesto tener este poder... Lo odio... Por su culpa mira todo lo que ha provocado, por ser un maldito niñato inmaduro no me di cuenta del error que estaba cometiendo... Yo pude haber detenido a mamá y nada de esto hubiese ocurrido... Soy el verdadero asesino de mis hermanos y es una culpa que cargaré el resto de mi vida —Llora desconsoladamente—
Reiner lo abraza.
—Cariño, no digas eso... Tú no tienes culpa, eres sólo un niño
—¡¿Para qué tanto poder si ni tan siquiera pude salvar a quienes amo?!... ¡Yo debí haber muerto ese día!
Reiner llora.
—Si tu hubieses muerto yo no lo hubiera soportado... Tu eres quien me ha dado ánimos y razones para vivir... Tu eres mi niño, mi hijo y mi todo. No sabes cuánto te amo y lo agradecido que estoy de tenerte en mi vida y ser tu padre, aunque no sea el biológico... Te amo Joseph y sé que el futuro de la humanidad estará en tus manos, porque tú eres el futuro
Joseph lo abraza con todas sus fuerzas.
—Lamento tanto que desde tan niño ya tengas esta responsabilidad y culpa que no te corresponde… Lucharé por ti para que un día todo mejore y tengas paz —Reiner le da un beso en la frente—
Un día Thomas junto a Joseph y varios soldados deciden salir para ayudar a un pequeño pueblo, y de vez buscar voluntarios. En el lugar Thomas siente que lo llaman, él busca de donde viene esa voz y se aparta de los demás. Al estar sólo se encuentra a Yama.
—¿Qué haces aquí? ¿Tan pronto ya te quieres morir? ¿No te fue suficiente las golpizas que te daba cuando venias a quererme matar en aquellos diez años?
—Relájate... Sólo quise venir a verte y hablar contigo, líder guerrero
—Yo no tengo nada de qué hablar... Además ¿qué quieres?
—Tráeme a Diana, quiero que vea en primera persona la destrucción del mundo
—¿Por qué no la buscas si tanto poder tienes?
—Tsk... Diana es muy escurridiza, quien sabe dónde anda, pero si ella no viene tú me puedes servir... También quiero verte sufrir
—¿Por qué tanto me odias?
—No eres tú, sino la sangre que llevas dentro... A tus ancestros los odio
Thomas se queda confundido.
—Tu no me conoces completamente y me gustaría que lo hicieras... Es más, desearía poseerte y tener control de ti. Tu si me eres muy útil... Tu odio si me alimentara bastante —Yama chasquea los dedos y ralentiza el tiempo. Camina—
Al volver a chasquear se le aparece por la espalda a Thomas y él se asusta.
Joseph está buscando a Thomas y no lo encuentra. Busca en todas partes y al no verlo avisa a los demás. A la distancia lo escucha gritar y corre hacia él.
Yama tiene sus manos en la cabeza de Thomas, tratando de poseerlo lentamente. Él grita de dolor ya que siente como si se quemara por dentro. Sus venas se van volviendo negras y sus ojos rojos. Thomas ve muchas imágenes pasar por su mente y se vuelve a conectar con cada eldiano.
—¿Qué tal si te hago nuevamente en aquel gran General que fuiste en el pasado? ¿Si te devuelvo toda la gloria y los logros que alcanzaste? —Le mete en la mente recuerdos de su pasado— Quiero tu maldad y todo tu odio… ¿Matarías por mí?, Thomas Joseph Benton
De pronto alguien se abalanza sobre Yama y lo tira al suelo, Thomas cae también. Joseph se ha transformado en titán-humano. Yama se levanta y se transforma en titán. Joseph de igual manera. Ambos pelean. Thomas está en el suelo convulsionando, sus venas vuelven a ser normales y sus ojos color miel. Antes de perder la consciencia mira a los dos titanes Fundadores pelear, fija su mirada en Joseph hasta quedarse inconsciente.
Continuará...
(Volumen 7 parte 2)
