Día 23: Revelación del Traje de Banana.


- ¿Qué rayos haces con ese traje de banana?

- Es de la fiesta pasada en mi casa. Al parecer el dueño original la olvidó y bueno... Ya sabes.

Plagg no esperaba que esa fiesta se saliera de control hasta haber un akumatizado, pero si lo disfrutó como nunca. Nunca había visto a su portador con una sonrisa en su rostro perfecto...

¡Rayos, sonó como Marinette!

Plagg fue interrumpido en pensamientos cuando vio a Adrien poniéndose el traje y luego dijo lo mas disparatado que se le pudo ocurrir al rubio.

- Plagg, saldremos de la cárcel.

- ¿Q-qué?

- Iremos a explorar como está París ahora.

- Adrien, sabes que está mal que uses el Miraculous de manera egoísta.

- Si, pero consideremos esto como una patrulla, solo que en un traje de banana.

- Aaaaaaaah, perdiste la cabeza, pero al menos es mejor que estar en casa toda la mañana.

- ¡Si, vamos! ¡Plagg, las garras!

-.-

Chat Noir aterrizó y cuando se destransformó ya era solo Adrien Agreste en un traje de banana.

- No se que harás, chico, solo no asustes a las personas.

- Descuida, Plagg. Solo disfrutaré de la vista de un delicioso domingo paseando por París.

- Bien, pero mas te vale que nadie te descubra.

Mas bien, Adrien deseaba ser descubierto, quería despejarse del encierro que es su mansión y estar sin supervisión de nadie.

Pero corría el riesgo de que lo persigan, encima hace poco había grabado un comercial y no quería que también la gente lo acosara y no lo dejara tranquilo.

Llegó a Place des Vosges y vio a muchas personas en el parque, algo curioso porque los días familiares que vivió fue cuando su madre estaba con él...

- ¿Adrien, estás bien?

- S-si, Plagg. Lo estoy.

Se sentó en una banca de parque. Disfrutó ver el cielo azul, la libertad, el sonido de muchas risas...

Si tan solo pudiera quitarse el traje de banana.

- Mira, Marinette. ¡Es el señor banana!

- Ahí voy, Manon.- se acercó a ese personaje curioso que a escondidas sabía o tenía certeza de que podría ser...

- Hola, querida Manon. ¿Espléndido día no?

- ¿Puedo tomarme una foto contigo?

- C-claro. Pero dejaremos que la linda fotógrafa después esté en la foto, ¿te parece? - dijo la banana parlante.

Marinette comenzó a creer que quien estaba debajo de ese disfraz era Chat Noir bromeando con ella, pero... ¿Porqué ahora?

- Está bien.

Mari tomó la foto primero a Manon y el Sr. Banana, luego se incluyó ella para la siguiente fotografía, la tomaría el misterioso personaje. Pero justo en ese momento, el Sr. Banana decidió agarrarla de la cintura y acercarla a ella.

La chica de coletas se sonrojó al sentir su mano.

- *Chat si eres tu, esto no es gracioso* - pensó Marinette.

- Digan, ¡Chat Noir es asombroso y guapo!

Las dos chicas se rieron mientras Marinette sentía su rostro hirviendo.

- Chicas, fue un placer tomarme una foto con ustedes.

- Manon, ¿te parece si juegas en el carrusel? Tengo que hablar con el Sr. Banana un rato.

- Está bien, Marinette. Pero luego te subes conmigo.

- De acuerdo.

Manon se fue corriendo al carrusel dejando a los dos chicos solos en la banca.

- Buen traje, gatito.

Expuesto.

- Marinette, creo que me estás confundiendo.

- ¿Ah no? Dame una razón para no dudar de que eres él vestido de banana otra vez.

- ¿Por qué? Espera... ¿Me conoces así?

- Claro, persiguieron a Festín, Ladybug y tu, ¿o me equivoco?

- Te equivocas. Soy así porque...

Se puso nervioso. Oh no.

- Te atrapé, Chat. Pero descuida, no quitaré tu cáscara de banana.

Piensa, Adrien. Está a punto de descubrirte.

- No soy él, soy alguien a quien amaste hace mucho tiempo.

Bien hecho.

- Tu actuación no queda en nada.

Rayos.

- Tardé pero me di cuenta que andas enamorada de mi. Lo sé por como me miras.

Bien, en qué te estás metiendo, Adrien.

- Chat, deja de jugar.

- *Adrien, si descubre que eres Chat Noir se acaba todo. No mas Ladynoir, no mas libertad. Pero principalmente no mas Ladynoir, ah rayos.* - pensó ya desesperado el pobre rubio.

- Soy ese chico que te vuelve loca cada vez que se acerca a ti a hablarte y tartamudeas mucho.

Juraron los dos no hacerse bromas de mal gusto. ¿Porqué decía eso?

- Solo hay un chico que me hace sentir así y no eres tu, Chat.

- Pruébame.

- No haré. Ni que fueras el perfecto Adrien Agreste.

Marinette se quedó callada. Ella no supo que responder.

- ¿Te gusta Adrien Agreste?

- ¿Qué? ¡No! - dijo Mari al instante tratando de fingir una mentira tan evidente.

- Apuesto que lo amas por su perfecta sonrisa y porque sale en revistas.

Marinette decidió sincerarse, además, ya no era la primera vez que hablaba con Chat Noir de sus sentimientos.

- No, él es un chico sensacional. Y es... inalcanzable para mi. Tal vez no sea la chica perfecta para él, pero me gusta porque sé que detrás de esa mirada sonriente hay un chico que también siente. Es como si fuera una mentira a veces el que sonría y por mas que me acerco a hablar con él como una amiga... No lo consigo. Siempre tartamudeo.

Adrien la observó con ojos de pena porque quería mucho a Marinette y... ¿Lo amaba de verdad?

- ¿Y lo amas de verdad?

- *Oh rayos porque dije eso.* - pensó.

- Si. Pero no se lo digo porque tengo miedo a que me rechace.

- Marinette, me gustas.

- ¿Ah?

- Si, supe por un momento que esos comportamientos raros eran o porque te caía mal o... Porque te gustaba. - dijo Adrien respondió a sus dudas.

Después sacó de su bolsillo algo que hizo que Marinette se sorprendiera y se sonrojara a mas no poder.

- La pulsera. Adrien...

Se llevó las manos a la boca.

- ¿T-tu eres Chat Noir?

Rayos.

- Ahmmm ¿Sé fresca?

-.-

Palabras: 1015

-.-

¡Día 23 terminado!

Intento de revelación de identidades número ya perdí la cuenta xD

En verdad creo que cuando toque el Ladynoir July voy a explotar de muchas formas posibles con las revelaciones.

Pero en fin, aquí está el cap del Sr. Banana, si alguno ha visto mi Twitter saben que este personaje me da risa en todos los sentidos y es lo mas random que existe en Miraculous, por eso ver esta palabra en el calendario me mató.

Espero que les haya gustado el cap de hoy.

¡Nos leemos mañana, cuídense muchísimo!

- Ann.

Siguiente capítulo:

Día 24: Visita de Kwamis.