Hola chicos, de nuevo por acá. El día de hoy solo dejaré un capítulo, quizás en el transcurso de la semana suba el otro. Estoy emocionada porque estoy empezando a escribir otra historia del tipo psicológico, así como me gustan.
Por favor háganme saber que les ha parecido este fic, sé que no es muy convencional pero amo el trabajo que estoy haciendo. Les mando un fuerte abrazo y paz para todos.
POV SASUKE.
—así que hablaste con él. ¡Diablos! No pensé que fueras tan idiota —la chica llevaba la vista al frente —me estoy muriendo de sueño, hoy por la mañana solo llegué a bañarme y fui directo a la universidad. Estoy en exámenes finales, no puedo permitir que las fiestas arruinen mi buen juicio.
—es difícil creer que alguien como tú le ponga tanta atención a las clases —miré por la ventana. En verdad agradecía el hecho de haberme encontrado con Tayuya a pocas calles de la casa de Karin, quizás ella no era la mejor compañía, pero la prefería a ella que a la mujer que me había engañado.
— ¿Qué fue lo que te dijo? Él idiota me buscó hace unos días, quería información acerca de la clínica donde ella se encuentra — el viento que entraba por la ventana hacia que su cabello revoloteara por todo su rostro.
— ¿le dijiste dónde estaba? — la miré cautelosamente.
—No, le dije que no tenía ningún tipo de información acerca de eso —se encogió de hombros mientras manejaba a gran velocidad.
—No deberías manejar tan rápido, puedes atropellar a alguien o chocar ¡Aun no quiero morir! — dije mientras me sostenía con fuerza de todas partes.
—eso no te lo creo, estuve a punto de arrollarte allá atrás ¿querías suicidarte por qué tu hermano confirmo la relación? —comenzó a reír tras decir eso.
—no seas tonta, iba a ver a Karin. —
— ¿Quién es Karin? —bajó un poco el volumen del radio.
—ella era mi novia. La verdad es que no quería estar solo — me rasqué la nuca mientras me sinceraba con la pelirroja.
—ya veo. Que afeminado eres Uchiha ¡no quería estar solo! —me arremedó ridículamente.
— ¡vete al diablo! eres demasiado agresiva y acida para mis gustos —bufé
—no me interesa gustarte, tonto. — me fulminó con la mirada y siguió manejando a gran velocidad. Tras unos minutos se estacionó frente a una pequeña casa.
— ¿Dónde estamos? —pregunté extrañado. La morada tenía un pequeño jardín adornado por pequeños arbustos y florecitas blancas, era un lugar que no parecía pertenecer a ella.
—es mi casa imbécil ¿vas a entrar? —dijo de pie en la entrada.
Al ingresar al sitio me asombré aún más, se puede juzgar mal a las personas cuando uno las conoce sólo de manera superficial. Por alguna razón pensaba que su casa sería sucia y que se estaría cayendo a pedazos. Es verdad que el sitio no era grande, pero sí bastante limpio y ordenado. Un gran sillón y una mesa de centro yacían frente a una gran pantalla, debajo de la misma había una especie de repisas con algunos discos y algunos papeles, las cuales parecían ser partituras. En la mesa de centro se podía ver aún más piezas musicales y dos flautas impuestas de manera desacomodada.
— ¿te vas a quedar todo la noche ahí parado? —preguntó uno vez que había tomado asiento en el sillón. —siéntate y sígueme contando acerca de lo que dijo el perdedor de tu hermano.
—pues no me dijo mucho. Se fue porque se sentía culpable de la muerte de mis padres, creo... —guardé silencio unos segundos. —creo que él en verdad la quería. —
— ¿y planea recuperar su relación? — preguntó mientras tomaba las partituras y las acomodaba una por una.
—no lo sé, solo dijo que quería solucionar las cosas —
— ¿Qué te dijo cuándo le hablaste de tu interés por Sakura? ¿Le contaste sobre la noche en que subiste a su ventana cual Romeo? —
—no le hablé nada acerca de mis sentimientos por ella, él piensa que soy un amigo —me sentí derrotado.
— ¿eres idiota o qué? —comenzó a reír. —debiste decirle que mientras el disfrutaba de su estancia en Europa tú y Sakura se enamoraron, o alguna mierda de esas. —me miró de manera intensa.
—no sé porque no se lo dije, me sentí ligeramente defraudado. Después de lo que me dijiste, que ella sólo lo quería a él, me sentí ¿Cómo decirlo? Algo herido. —la observé esperando alguna respuesta.
—estás muy jodido. —se puso de pie. — ¿quieres tomar algo? —
—porque no. —después de esto Tayuya se perdió por unas de las puertas dejándome a solas, tomé una de sus flautas y comencé a inspeccionarla. Me aburrí rápido, y la dejé en su lugar. Escuché un ruido proveniente de una de las habitaciones cerradas, tras un momento Hidan salió de una de ellas.
— ¿Qué demonios haces aquí Uchiha? —enarcó una ceja.
—nada, Tayuya me encontró en la calle y me trajo hasta aquí. —el tipo parecía recién levantado «quizás este idiota durmió todo el día »
—ah, por cierto ¿Dónde está ella? — me miró extrañado y buscó a la que era su novia por todas partes.
—no lo sé, entró por aquella puerta —señale el lugar. Hidan miró hacia la puerta.
— ¿Por qué Tayuya te encontró en la calle? ¿Acaso quieres robarme a mi chica? — su rostro estaba lleno de cólera.
— ¿qué? ¡No! Ni siquiera comprendo cómo es que ella te gusta, es tan agresiva —estaba preocupado no quería meterme en otro problema.
—no es agresiva cuando la conoces bien, es más, a veces es bastante cariñosa. No sé te ocurra mirarla de otra forma Sasuke, podría golpearte fácilmente. —comenzó a reír escandalosamente haciendo que mi incomodidad incrementara.
—no te preocupes ella no me gusta —dije para tranquilizar al sujeto, el mismo desapareció de nuevo por una de las puertas. Me quedé nuevamente solo, un par de minutos después Hidan reapareció fumando un cigarro, me ofreció pero me negué. Mi boca aún estaba seca.
— ¿qué haces realmente aquí? —me preguntó mientras tomaba asiento en el suelo.
—ya te dije, estaba caminando por la calle. Iba hacia la casa de mi ex novia, tú la conociste y trataste de seducirla ¿recuerdas? —dije de manera sarcástica.
—pelirroja y pequeña ¡diablos son mi veneno! —sonrío de nuevo.
—bueno, iba ir a verla pero tú novia me encontró primero. Lo cual agradezco porque ir a ver a Karin solo me hubiera traído más problemas —me rasqué la sien.
—ahora recuerdo, Tayuya me habló de tu romance con la pequeña niña rosa. Ella está loca, te recomiendo que no te acerques a ella —frunció el ceño.
— ¿a qué te refieres? Tú pareces ser el enfermo mental aquí. —
—hazme caso hermano, esa niña está loca. En la última fiesta de Deidara se hizo mierda las manos, apuesto que al menos se fracturo dos dedos —su cuerpo se encrespó al recordar aquello.
—así que fue esa noche ¿sabes por qué lo hizo? —pregunté interesado.
—por Itachi ¿quién más? Ella gritaba mierda y media mientras golpeaba el pavimento. Tayuya la miraba de manera irritante sin saber qué demonios hacer. No me gusta ver a mi chica preocupada así que la cargué y la puse sobre mis hombros. Me golpeo todo el camino, pero al menos ya no se estaba haciendo daño. ¿Qué tienen ustedes los Uchihas para gustar de locas? — Me quedé mudo ante lo dicho. Ella se había hecho daño por él, inclusive la noche en su casa hablamos sobre ello. Que tonto había sido en creer en que podía tener algo serio con Sakura, ella aún amaba a Itachi.
POV SAKURA
El violento arrepentimiento acerca de lo que hiciste bien o mal en la vida siempre llega a joderte. Quizás tengas que esperar algunas décadas para saber que eres un imbécil y que lo has arruinado notablemente, por otra parte, si eres un ser más bien consciente puedes correr con la suerte de darte cuenta a una temprana edad. En mi situación actual percibo que la locura que habita en mí es solo un medio de transporte para encontrar nuevamente el rumbo, tal vez mi mentalidad febril ha creado a este ser fantasmal con el objetivo de quemar todo lo anterior (lo cual es basura en su mayoría) el pasado es un puzles difícil de rearmar, es más, podría decir que imposible. Está jodido y no hay nada que puedas hacer para solucionar el ayer.
El futuro se torna un lugar deseado, pero este no tendrá un cambio si no destruyes tu interior. La destrucción da paso a la creación, al aniquilar al pasado y al presente, lo único que queda por forjar es un futuro, un futuro inevitable.
Pensaba en como esto podría beneficiarme, tenía que hallar el equilibrio para salir primero de esta sala de adictos conflictivos y posteriormente para rehacer mi camino. Mis ojos estaban cerrados al igual que mi pensamiento, tenía al menos quince minutos esperando por esas visitas que el Dr. Hatake había prometido. Me encerré dentro de mí misma para no fustigar a mi atolondrada alma con razones de abandono, quizás mis padres no querían saber nada más sobre mí y me habían dejado a mi suerte. No debo tener pensamientos negativos sobre ellos, todo lo que me está sucediendo fue dado por mi propia mano.
—Sakura — reprimí las ideas que se me apilaban una tras otra y abrí los ojos, delante de mí se encontraba mi padre ofreciéndome una sonrisa.
— ¿en qué piensas? Te he hablado varias veces y no lograba sacarte de tu cabeza —se sentó frente a mí, mientras ponía un folder color amarillo sobre la mesa de metal.
—lo siento, yo solo estaba esperando tu llegada —me disculpe apenadamente.
—Siempre habitas más en esa mente tuya que en la realidad —me miró dulcemente — ¿Cómo estás hija? ¿Te tratan bien aquí? —
—por supuesto, si no lo hicieran hubieras recibido noticas mías mucho antes. Estoy bien, me acostumbro.
—te ves bien, un poco cansada, pero tranquila. —
— ¿Dónde está mamá? —pregunté más bien por compromiso.
— ¿tú madre? Ella tuvo que salir de la ciudad por motivos urgentes —papá no sabía disimular y yo no quise agrandar su infortunio, así que evité hablar de mi madre.
— ¿qué llevas en ese folder? —cambié de tema.
—son buenas noticias. Sé bien cuáles son tus planes en el futuro, no quieres estar aquí. Cuando era joven tenía una visión similar a la tuya, pero nunca me atreví a cruzar esa línea. La línea del fracaso, la llamo yo —me gustaba hablar con papá, él tipo era un filósofo. — el fracaso no se maneja como la mayoría de las personas piensan. Si no eres rico y no obtienes un trabajo brillante eres un fracasado, si no te has casado con la mujer más hermosa y has tenido hijos igual de hermosos que ella, eres un fracasado. La casa más grande, con alberca y con un gran jardín para jugar golf. Eso es basura Sakura y en el transcurso de los años me he dado cuenta de que tú estás más cerca de lo que estuve yo de huir del fracaso. Solo los valientes de espíritu han de lograrlo, no entiendo bien porque el repentino consumo de drogas, aunque quiero imaginar que su razón debió de tener. Eres fuerte hija y quiero que sepas que lo sé. Para un padre es difícil ver este tipo de cosas. —el Sr. Ante mí me daba unos ánimos como los que nadie me había dado.
—bueno para no hacer más larga la perorata te diré que es esto. —alzó el folder y me lo cedió. — me tomé la libertad de acudir a tu escuela y hablar con el director, le expliqué un poco nuestra situación actual y dado a tus notas sobresalientes, ha permitido que sigas el curso. —sonrió eufóricamente. —los papeles que tienes en la mano son los formularios para poder seguir tomando tu curso aun estando aquí. Tus compañeras se comprometieron a traer las tareas ahora que puedes recibir visitas; ellas están allá afuera, les pedí de la manera más amable que me permitieran hablar a solas contigo. —
— ¿en serio crees en mí? — dije con los ojos cristalinos, no quería llorar.
—un padre es un imbécil si no cree en su hijo —acaricio mi barbilla con su mano. En la poca edad que tengo jamás me había sentido de esta manera. Estaba lista para construir el futuro, el pasado era un retazo de tela vieja que debía dejar atrás. —bueno, solo debes enfocarte muchísimo, los exámenes para las universidades son en seis meses, no creo que estés más de dos meses aquí. Hoy hable con el director médico, por eso tarde. Él dijo que tu evolución es muy buena, dijo que te cuesta trabajo dormir, pero que vas por buen camino.
—lo haré, haré lo necesario para salir de este lugar y no ser un fracaso. —dije sonriente.
Después de que mi padre se hubiera ido, me sentí diferente, esto era lo que necesitaba. Tendría que hacer las cosas de nuevo, hacer las cosas bien.
Unos minutos más tarde vi llegar a Hinata, Ino y Naruto; pensé en porque Tayuya no sé encontraba con ellos, no di más vueltas al asunto, sabía que mi madre no permitiría su entrada a la clínica. Me alegré al ver a mis amigos, Ino y Hinata corrieron para abrazarme, mientras que Naruto caminaba risueño hacia mí.
—te ves un poco cansada ¿acaso no duermes? —dijo Ino regañándome.
—no es lo mismo dormir aquí, que dormir en tu casa —sonreí, a decir verdad no tenía ganas de ser arisca con las personas.
— ¿te tratan bien Sakura-chan? — Hinata quien se veía muy cercana a Naruto me preguntó de manera enternecedora.
—pues sí, las primeras semanas fue un fastidio, pero hoy en día la situación es mejor. Les agradezco su presencia chicos —hice una reverencia con la cabeza.
—no tienes de que preocuparte, queremos que todo salga bien. —la voz de Naruto siempre me ha parecido juguetona. —
—bueno Sakura, como tu padre te dijo nosotras te estaremos trayendo la tarea. Debes esforzarte mucho, se vienen los exámenes finales y tienes que sacar un sobresaliente. —asentí a lo dicho por Ino. —cuando salgas de aquí, podremos celebrar de una manera sana —
—Decir eso es innecesario Ino —entorné un poco mis ojos.
—lo siento, sólo quiero que comprendas que como tus amigas vamos a cuidarte; lo mejor es que dejes de frecuentar a Tayuya, por ella es que paso todo esto. —hizo un mohín mientras cruzaba los brazos
—Ino no creo que debas decirle eso, Tayuya es su amiga también —miré a Hinata, ella siempre ha sido más humana que todos nosotros juntos.
—no quiero discutir mi relación con Tayuya, ella no es la culpable de nada. Lo que uno hace por su propia convicción debe ser aceptado tal cual, te pido que no vuelvas hacer esa clase de comentarios. —comenzaba a molestarme.
Guardamos un silencio incomodo por un par de minutos, después Naruto comenzó a hablar sobre la última fiesta en casa de Sasuke, todos estábamos riendo.
—Me hubiera gustado estar ahí para verlos a todos ebrios —reía, desde que había entrado en este lugar no lo hacía. Todos hablaban y me contaban lo sucedido en la fiesta, sentí una mirada sobre mí y busqué al acreedor. Me sorprendí sobremanera cuando vislumbre a quien El Dr Kakashi me había presentado como Obito, el tipo me observaba fijamente y no separó su vista de mí aún después de haberlo descubierto. Me estaba haciendo sentir extraña, trate de no prestar atención y me reincorpore a la conversación. —Me siento como una perdedora por no haber estado ahí. —
—No te sientas mal, tengo un video donde Tayuya y su novio bailan de forma extraña, después te lo enseñaré —el rubio comenzó a reír escandalosamente, giré mi vista para buscar de nuevo a Obito, ya no estaba.
Pasaron al menos cuarenta minutos entre pláticas y bromas, nunca pensé en añorar tanto la libertad.
—Sakura debemos irnos, debo dejar a Hinata en su casa. No quiero meterla en problemas —Naruto sonrió.
— ¿ustedes son novios? —entorné mis ojos en ellos.
—yo... Sakura... es que... —Hinata no podía terminar la oración, lo cual me pareció tierno.
—Sí, son novios —contesto Ino mientras le sacaba la lengua a nuestra amiga. —yo también me iré, quedé de verme con Sai más tarde. —los tres chicos me abrazaron, Ino me llenó de besos.
Me quedé sentada un par de minutos más en la sala de visitas, hubiera sido genial poderme ir con ellos. No quería estar más tiempo aquí.
POV SASUKE
Aun pensaba si entrar a la clínica o volver a casa, Después de lo que había pasado las dos últimas noches no me sentía confiado. Llevaba el libro que Tayuya me había dado para ella, después de pasar toda la noche en su casa creo que pude conocerla mejor. Hidan tenía razón ella no es tan agresiva cuando la conoces mejor. Las últimas palabras que me ofreció me parecieron en suma amables.
—bien hemos llegado, algún día te cobrare por la gasolina que he gastado en ti Uchiha —
—gracias por todo. No quiero sonar afeminado como dices tú, pero en verdad agradezco lo que has hecho por mí. —
— ¿Qué podía hacer? Tampoco soy un terrible ser humano, ¡ah es cierto! —se estiró para alcanzar algo que yacía en el asiento trasero — toma —me extendió un libro —lo más seguro es que no tenga buen material para leer, solo dáselo. — observé el libro «una noche en el infierno, Arthur Rimbaud»
—bien, se lo daré si voy —
—sé que irás. Tal vez estés molesto por lo de itachi, pero es algo que sucedió antes de que tú llegaras. —Se quedó pensativa un momento —solo dale tiempo, no creo que lo de ellos se arregle —
—En verdad me gusta —dije apenado mirando hacia otro lado.
—lo sé, pones cara de idiota cuando hablas de ella. Lo noté desde la noche anterior en tu habitación, parecías dolido, así es el amor. — Se encogió de brazos —ahora sal de mi bebé, báñate, te vez asqueroso. Tal vez puedas dormir un par de horas y después irás a verla.
— ¿crees que sea buena idea decirle que soy hermano de Itachi? —torcí mi boca.
—buena pregunta, no lo sé. Quizás es algo muy repentino, pero sería favorable que todas las cartas estuvieran sobre la mesa. ¡Demonios! No lo sé. —
—lo pensaré mientras tomo una ducha, de nuevo gracias por todo. —bajé de su auto y entré al complejo donde se encontraba mi apartamento.
Heme aquí, aun no sé si decirle que Itachi es mi hermano, aún no sé si decirle lo que estoy sintiendo por ella, ni siquiera sé si es buena idea entrar al lugar. Estaba sentado en mi camioneta viendo el tiempo pasar. Respiré profundo y salí del automóvil.
Tayuya siempre tan amorosa y tranquila ¿creen que Sasuke le diga todo a Sakura?
Cuéntenme que les ha parecido este capítulo.
