Descargo de responsabilidad: Fate y sus derivados, no me pertenece, toda su historia y personajes pertenecen a Type moon.
Aclaratoria: Lo que está dentro de un guion es diálogo y lo que está dentro de comillas es un pensamiento o similar.
Capítulo 20, Retorno.
El avión había descendido recientemente dentro de uno de los aeropuertos de Londres. Shirou, Manaka, Illya, Sella y Leysritt desabordaron del avión y salieron del aeropuerto.
—Shirou, ¿podemos explorar la ciudad? —habló Illya de forma entusiasta.
Para alguien que había estado encerrada durante más de una década dentro de las murallas de un castillo en lo alto de una montaña, todo lo que había visto desde que salió de este le parecía nuevo y emocionante.
—Me gustaría enseñarte todo; pero, estamos cargados de equipaje. ¿Qué te parece si hoy nos dedicamos a desempacar y mañana te enseño la ciudad?
Illya hizo un pequeño mohín; pero asintió.
Shirou no se había percatado hasta que comenzó su viaje de regreso; pero ahora cargaba con muchas armas: Neocaliburn, Vorpal, el Black barrel, el castigo fantasma que también estaba consigo, su primera katana, a la que él siempre llamaba Muramasa, pues cargaba con el espíritu de su antepasado; pero cuyo nombre completo era Kokorozashi Muramasa, y ahora tenía una nueva katana, Watsugunairui Muramasa, la katana hecha con el cuerpo de Kiritsugu.
Por un momento, Shirou analizó los nombres de sus katanas, a él le pareció gracioso que todas terminaran con el apellido Muramasa; pero suponía que era parte del orgullo de su abuelo. Kokorozashi, este kanji está compuesto por dos caracteres; Tsuchi, que significa tierra o arcilla y Kokoro, corazón, mente o espíritu. Es traducido como deseo, intención o ambición. Poner una idea en práctica tomando acciones con un fuerte compromiso. En pocas palabras, Kokorozashi Muramasa representa la intensión y el deseo de Muramasa por trasmitir sus técnicas de forja a sus descendientes, con el fin de que algún día uno de ellos sea capaz de cumplir su más grande ambición. Esto lo ejemplificaba ya que era la espada en la su abuelo había puesto todo de sí, incluso su espíritu.
Por otro lado, Watsugunairui Muramasa, esta fue, como tal, la primera espada a la que él le puso nombre. Se lo estuvo pensando durante días y, al final, decidió que este era el nombre adecuado. Watsugunairui, escrito con los kanjis Warui, que significaba mal o malo, y el kanji Tsugunai que significa expiación, juntos se podían traducir como la palabra redención. Si bien la katana fue forjada impregnada con la maldición de todos los males del mundo, esta fue hecha también con el cuerpo de su padre, un hombre cuyo deseo era salvar el mundo, creando uno donde nadie tuviera que estar triste. El arma en sí era contradictoria y, más aun, cuando Shirou la usaría también como parte de la espada que cortaría el funesto destino al que se enfrentaban; sin embargo, así era como debía ser. A fin de cuentas, cuando él investigó sobre Angra Mainyu, se dio cuenta de una triste verdad, Angra Mainyu no era un dios malvado, sino un niño al que le tallaron todas las maldiciones conocidas en su piel en un intento absurdo por expiar los males de la humanidad, Shirou nunca podría tolerar algo así; pero era como si el espíritu le estuviera diciendo cual debía ser el nombre de esa arma: Watsugunairui Muramasa, la espada que expiaba los males de la humanidad, que redimía la vida de dos héroes trágicos, y que él usaría para ayudarle a liberar al mundo de un terrible destino.
Todo esto causó que se diera cuenta que tenía un grave problema: a medida que más forjara, más espadas tendría y, obviamente, no podía cargar con todas en su persona. Podría dejar algunas ahora en el taller; pero eso "reduciría" su potencial ofensivo, así como su versatilidad; pues si bien podía proyectarlas, eso gastaría su od, od que necesitaba para realizar sus ataques más poderosos, en pocas palabras, necesitaba una forma de portar con sus creaciones sin que estas le obstaculizaran.
Al chico le hubiera encantado poder tener la misma habilidad que su abuelo tenía: creación de territorio. Pero eso solo lo había obtenido después de haberse convertido en un espíritu. E, incluso entre los magus, tener una habilidad que te permita hacer algo parecido es realmente difícil de obtener, de hecho, él no conocía a nadie que pudiera. Shirou suspiró y esperó encontrar pronto una solución.
En vez de dirigirse hacia su dormitorio, el grupo se dirigió hacia la estación del metro de Londres. Lo abordaron, e Illya se deleitó al ver el paisaje desde el vagón, disfrutando del viaje, lo que no disfrutó mucho fue de la larga caminata hasta el taller Marbury.
Una vez lograron llegar, tanto Manaka, Illya y Sella, se encontraban agotadas, ninguna de ellas era acta para largas caminatas; por otro lado, tanto Shirou como Leysritt se encontraban en perfectas condiciones.
—Sh-Shirou, si vamos a vivir aquí, necesitaremos una forma rápida de llegar a la estación —dijo Illya.
—Tran-Tranquila lady Einzbern, ahora que he realizado el recorrido, puedo encargarme de llevarnos cerca de la estación evitando la caminata —dijo Manaka igual de agotada.
—Gracias… —suspiró ella.
Al llegar al taller, el celular del pelirrojo comenzó a vibrar, era un mensaje de Altrouge. A él realmente le alegraba que la chica aceptara tener un celular; comunicarse sin estos sería un verdadero desastre. Ellos dos se había estado comunicando desde que se separaron, por ejemplo: él le había hablado sobre la muerte de Kiritsugu, a lo cual ella le dio su pésame, y también le habló sobre la aparición de Manaka, cosa que no parecía agradarle. Shirou no entendía porque ambas parecían desagradarse la una a la otra sin siquiera haberse conocido; pero sabía que esto le causaría problemas, así que le habló a Altrouge, tal y como lo hizo con Manaka para evitar un desastre mayor.
En las últimas conversaciones que habían tenido, ella le había dicho que tendrían que tener una importante charla cuando volviera. Al parecer, las cosas no habían salido del todo bien en la reunión de los ancestros y, probablemente, esto fue debido al asesinato de Ainnash y le afectaba de alguna forma.
En el mensaje que le acababa de llegar decía: "Llegaré en unos días, ¿nos reunimos en tu dormitorio?".
Él recordó que no le había dicho de su mudanza hacia el taller, de hecho, tenía que ir a su dormitorio para retirar las cosas que dejó allí, aunque sabía que eso iba a ser una molestia. Había desaparecido por casi dos semanas, justo poco después del asesinato de Ainnash, estaba seguro que, en cuanto pisara las instalaciones de su facultad, tendría a alguien pidiéndole que fuera al despacho de la decana; por otro lado, probablemente algo similar pasaría cuando entrara al edificio principal de la torre del reloj, solo que, en vez de ser buscado por lady Valualeta, sería buscado por la reina. Si bien la torre del reloj permitía que los magus se fueran cuando les viniera en gana, con el tiempo, él se había dado cuenta que no era tan sencillo; por ejemplo: a Touko Aozaki le colocaron una designación de sellado por abandonar la torre del reloj después de haber logrado crear un títere idéntico a su cuerpo original, aunque claro, esto se debía a que ella era un genio y a la asociación no le convenía dejar que se fuera, mucho menos después de tal logro.
Esto hizo suspirar al chico, él no podía dejar la torre del reloj gracias a su asociación con lady Valualeta; no obstante, bien sabía que tendría que hacerlo tarde o temprano para ayudar a su hermana con la guerra. Peor aún, parecía que él estaba destinado a obtener una designación de sellado, tal y como su abuelo adoptivo, ya que, si conseguía crear la espada definitiva, al igual que lo hicieron con Touko, le darían una designación como "recompensa" y, si descubrían su mármol de realidad, más de lo mismo. Parecía que, sin importar lo que hiciera, una designación de sellado le esperaba en un futuro.
Pero ya se preocuparía por eso más adelante, en el presente ya tenía suficientes problemas de los que ocuparse. Shirou le contestó a Altrouge diciéndole que, de ahora en adelante, se quedarían en el taller Marbury, ya que este le permitiría vivir junto con Illya, así que era mejor que se reunieran allí.
—¿Quién es Shirou? —preguntó Illya a su lado.
—Es la amiga de la que te conté, era un mensaje diciendo que vendrá dentro de unos días.
Illya asintió, Shirou le había dicho que ella era su aprendiz con la que había trabajado durante meses. La joven Einzbern debió suponer que era su aprendiz en lo que respecta a la herrería; porque como magus, poco o nada le podía enseñar.
Manaka frunció ligeramente el ceño, pero decidió no mostrar su molestia, había prometido que lo intentaría, sin importar cuanto le costara. Además, si era sincera consigo misma, en este momento también tenía otra preocupación. Y esta en específico tenía rostro y nombre: Su hermana menor: Ayaka.
La chica suspiró, su relación con su hermana no era tan mala como la de muchas de sus otras versiones, al menos ella no descuartizó a su padre en frente de la pobre niña, como hicieron otras de sus versiones, ni tampoco intentó utilizarla como sacrificio para un ritual que implicaba convocar a una bestia y, aun así, esa última parte no cambió del todo en esta realidad. A pesar de no haber hecho lo que muchas de sus otras versiones intentaron, y muchas lograron, no es como que su relación con su hermana fuera buena a pesar de esto, al menos, no en este momento. Si bien es cierto que ella la cuidaba cuando era niña, no era porque lo disfrutara ni nada por el estilo, sino porque se lo ordenaban y era su deber, además, tampoco es que se lo ordenaran muy a menudo, a fin de cuentas, su padre se encerró en su investigación después de que su madre les dejara.
Además, si bien ella no hizo lo mismo que sus otras versiones, no fue porque no pudiera; sino porque, a diferencia de Arthur que podía aceptar el asesinato de todos los maestros como consecuencia de ganar la guerra, Shirou no lo haría. Él la detestaría por ello y, si algún día se convertía en un monstruo como lo eran muchas de sus otras versiones, podría pasar como con esa otra chica, Matou Sakura, que, cuando se convertía en la sombra que daría a luz a Angra Mainyu, en muchas líneas espacio temporales, Shirou decidía matarla para evitarlo.
Aunque Shirou no era lo suficientemente fuerte para matarla, ella no se resistiría si él lo intentara; a fin de cuentas, lo amaba hasta el punto de dar su vida por él; pero no era por eso que ella no tomaría el mismo camino que sus otras versiones, el simple hecho de saber que Shirou la detestaría, era más que suficiente para evitar que ella utilizara esos métodos. Al menos, ahora podía elegir…
Ahora que lo recordaba, su infancia no fue nada más que monótona; su padre estaba ausente la mayor parte del tiempo sumergido en lo profundo de su investigación. Si bien ella no sufrió de un férreo entrenamiento para aprender la brujería de su familia, ya que su talento innato y sobrehumano hizo que no necesitara de un gran esfuerzo para aprender magecraft, si sufrió del abandono por parte de su progenitor.
Ya que no necesitaba del entrenamiento de su padre, este buscó de manera desmedida una forma en la que pudiera usar sus habilidades para alcanzar el sueño de todo los magus: alcanzar la raíz.
Por otro lado, su relación con Ayaka era normal, en el mejor de los casos, ya que generalmente no reconocía realmente su existencia, y a esta no parecía afectarle mucho la falta de presencia de su padre, ya que para su hermana menor siempre había sido así, tampoco parecía afectarle de sobremanera la falta de su madre, a fin de cuentas, prácticamente, no la conoció. Pero para Manaka era diferente, ella conoció los días en que su familia era unida y feliz.
Su madre murió poco después de que Ayaka naciera, poco después de que pudiera terminar de construir su jardín botánico, al que llamó Garden, esto se debió a que ella poseía una constitución débil y a la tensión adicional sobrante del nacimiento de su hermana menor. No es como que culpara a Ayaka por la muerte de su madre, sabía que estaba mal y que ella nunca tuvo esa intención, aunque tampoco podía negar que, en algún momento, tuvo cierto resentimiento hacia ella.
Así la segunda mitad de su infancia y la entrada de su adolescencia la pasó sin tener ningún objetivo ni ninguna motivación, a ella no le interesaba alcanzar la raíz como a su padre, tampoco tenía algún objetivo en particular, y lo único que hacía era vivir el día a día junto con su hermana y la nodriza que las cuidaba a ambas, aunque ella no reconocía la existencia de ninguna de las dos. Una eterna rutina, una agobiante monotonía, sin significado, al igual que su vida; pues sin desearlo, ella ya había alcanzado el sueño de todos los magus.
«No, eso es mentira, mi vida si tenía un propósito, uno que tú definiste. Pero me niego a aceptarlo». Pensó la chica mientras se mordía el labio ligeramente.
Para un magus esto debió haber sido la mayor felicidad que se pudiera alcanzar en el plano terrenal; pero, para ella, que la alcanzó desde su nacimiento sin siquiera haberse esforzado en intentarlo; fue el inicio de aquel infierno, pues su vida carecía de objetivos y, por ende, de motivación. Es por eso que, cuando su padre la habló sobre la guerra del santo grial y ella observó como muchas de sus otras versiones invocaban al rey de los caballeros en futuros distantes, no pudo evitar sentir una terrible y desbordante felicidad al saber que tendría un objetivo, algo que le daba valor y significado a su vana existencia, cumplir el deseo de aquel legendario rey.
«¡Eso es mentira! ¡Deja de intentar manipularme!».
Él se convirtió en su caballero, su salvador, quien le otorgaría un objetivo que ni siquiera ella era capaz de alcanzar solo con sus propias fuerzas: Crear una gran Bretaña eterna, una que no fuera destruida después de la caída de su reinado, en pocas palabras, modificar el pasado. Si bien ella podía realizarlo con sus habilidades, la fuerza correctora del mundo que bloquea cuánticamente alteraciones temporales, fácilmente revertiría esto, así que necesitaba del grial para aumentar sus poderes de modo que pudiera modificar la historia. Después de esto, disfrutaría del resto de su vida junto con Arthur, como lo hacían las personas que cumplían sus sueños, Happy end.
Ella se rio, una risa sarcástica y llena de resentimiento. «¿Happy end…? ¿¡HAPPY END!? ¿!De que estás hablando!? ¡Nunca hay un happy end! ¡Tus bloqueos temporales siempre fuerzan a que la historia se corrija sin importar si uso el grial o no, solo me utilizas para que, después de que muera, Ayaka lo vuelva a invocar y, después de que me vuelvan a derrotar, Arthur comience una cacería multidimensional en búsqueda de la sexta bestia! ¡Eso es todo lo que quieres de mí!».
Al menos, ese era su plan; no obstante, cuando llegó el momento de invocar al rey de los caballeros, él no respondió a su llamado, lo intentó varias veces; pero era inútil, su servant no aparecía. Desesperada, ella se vio obligada a invocar a otro sirviente; y esta no fue otra que a un hassan-i-sabbah, uno de los 19 líderes de la orden de asesinos; peor aún, invocó a la hassan de la serenidad. A ella no le importaba si su servant no era de los más poderosos de la guerra; pero lo que no podía aguantar era que, justo después de invocar a su servant, ella ya le había cumplido su deseo. Pues el deseo de serenity era encontrar a alguien que pudiera atravesar su piel venenosa y, para su desgracia, ella podía. No había pasado ni un día en la guerra; pero ya había cumplido con el deseo de su sirviente y, ya que no poseía un deseo propio, toda la motivación para participar en el conflicto, se esfumó.
«Eso es… Cierto…».
El taller de Marbury se distorsionó a su alrededor, como si el tiempo se hubiera detenido. Algo apareció en frente de ella, una gran esfera de energía azulada rodeada por dos anillos.
El evento que ella creía le daría sentido a su vida desapareció, de nuevo, estaba vacía. Seguía mirando al futuro, así como a diferentes realidades, pero no podía ver nada para ella, como… como si no tuviera futuro. Incluso después de ver futuros terribles, como, por ejemplo: ser apuñalada por la espalda por Arthur y ser arrojada al grial para después revivir como una especie de zombi, o cosas por el estilo, estos le parecían mejores que el desconocimiento de su propio futuro. Al menos en aquellos luchó por algo en lo que creía y quería conseguir, además, amó a alguien desde lo profundo de su corazón. Sin embargo, al no poder ver su futuro, ella no sabía si habría algún momento donde pudiera sentir que su vida tenía sentido…
Esto la hizo dudar. «¿Es verdad? ¿Al menos me sentí… viva en aquellos mundos? Incluso si estaba destinada a ser un sacrificio para la perpetuación del orden humano…». Manaka negó con su cabeza con todas sus fuerzas. «¡No! ¡No! ¡NO! Me niego, es imposible que en los únicos mundos donde pueda ser feliz sea en aquellos en los que estoy destinada a morir».
Manaka miro con odio a la manifestación de la conciencia colectiva de la humanidad—. Participé en la ganar por el santo grial, aunque fuera inútil; lo hice porque eran los deseos de mi padre; así que los cumpliría, sin importar si, al final, estos carecen de significado. En eso tienes razón; pero, hay algo en lo que te equivocas; porque fue ahí donde lo conocí.
Shirou, su encuentro se dio por pura casualidad, por el capricho de su hermana menor al querer salir a jugar y explorar la nueva ciudad a la que se habían mudado. Ya que ya no tenían a su nodriza para que las cuidara, ella debía cuidar a Ayaka en su lugar. Por eso la acompañó al parque aquel día, el día donde su vida volvió a tener sentido.
Pero eso era una historia para otro día, la conclusión era que: Ella no había sido una buena hermana para Ayaka, si bien no se llevaban mal, ella no reconocía realmente su existencia, incluso si Ayaka no lo sabía, ella sí. Además, gracias a su hermana menor, su vida obtuvo un nuevo sentido, un objetivo. Y ella tenía que agradecerle por esto, no, no era solo eso, los seres humanos pueden tener a varias personas a las cuales consideren valiosas, eso era lo que él le había dicho, y si bien su corazón le pertenecía solo a él, ella nunca haría algo que le desagradara, así que intentaría reconciliarse con su hermana y procurar la salvación del mundo tal y como él quería. Para que su hermana y él pudieran ser felices, incluso si tal vez ella no estaba viva para verlo.
«Deja de intentar desviar mis pensamientos, ¡Escucha lo que tengo que decirte!» gritó Manaka en su interior. Si bien era cierto que este era el camino más óptimo para alcanzar el corazón de su enamorado, aun así, estas palabras que se le susurraban melodiosamente no eran más que una distracción para ocultarle lo que realmente querían de ella.
Sinceramente, a ella a veces le preocupaba que no pudiera prever sus interacciones con Shirou al mismo nivel que si podía hacerlo con Arthur, esto era debido a que, a diferencia de con el rey de los caballeros, eran relativamente pocas, al menos en comparación, la realidades donde ella y Shirou se encontraban y que ella podía observar dentro de los límites que le permitían sus circuitos mágicos; probablemente existieran muchas más; pero ella no podía verlas. Pero si se hacía el sacrificio, si se dejara guiar, tal vez pudiera alcanzarlas, alcanzar esos mundos.
Ella esbozó una sonrisa irónica. «Si claro, ¿y a que costo? ¿Cuál sería el precio?».
La mayoría de las realidades donde ambos se encontraban estaban ancladas por la "correcta historia de la humanidad", también conocida como la fundación del orden humano. Es decir, que en esos mundos ellos no eran exactamente "ellos" en todo el sentido de la palabra, estaban a merced de los bloqueos cuánticos del tiempo, los cuales anclaban un evento "universal" iterado a intervalos regulares dentro de un dominio, con el propósito de anclar "la expresión promedio de fenómenos y ocurrencias" como absolutos e inmutables dentro de una historia confirmada, en palabras más simples: los bloqueos cuánticos forzaban a que ciertos eventos siempre ocurrieran con el fin de evitar ramificaciones sin sentido en diversas realidades que solo conllevan a mundos de extrema y acelerada prosperidad o lo contrario, de extrema decadencia, y, por ende, mundos donde la humanidad se estancaba o directamente desaparecía.
Los mundos donde esto no sucedía eran considerados mundos cercanos al eje del tronco del árbol del tiempo, la historia de los ganadores, mundos destinados a triunfar; pero a merced de los bloqueos cuánticos que evitaban el libre albedrio de las personas, al evitar las ramificaciones que podían causar un futuro infructuoso, estos bloqueos eran popularmente conocidos como el destino.
Por otro lado, estaban los mundos que se ramificaban sin control, dando origen a posibilidades infructuosas para la humanidad y que serían utilizados como sacrificio para la conservación de los mundos cercanos al tronco. Estos mundo eran necesarios hasta cierto punto; porque evitaban que otros mundos cometieran los mismos errores que los llevó a convertirse en mundos infructuosos; pero, después de cierto tiempo, ni siquiera podían considerarse como mundos comparables a los mundos fructíferos, se convierten en "otros mundos" Y pierden su único motivo de existencia. Estos mundos son conocidos como lostbelts.
Pero, ¿por qué tales realidades se vuelven infructíferas? ¿No debería ser que sea cual sea el futuro, persiste la posibilidad de un avance adyacente entre estos? Desafortunadamente, este no es el caso. La energía para explicar la proliferación de mundos innecesarios, no existe en ninguna parte dentro de "la existencia". Es decir, la incesante proliferación de mundos paralelos que terminarían convirtiéndose en lostbelts pueden eventualmente exceder la capacidad de la existencia como un todo…
«Eso ya lo sé…».
Lo sabes; pero, ¿realmente lo comprendes? Si lo haces, deberías saber que solo hay dos opciones: Someterte o ser sacrificada. Elije.
«En ambos casos seremos sacrificados. ¿Me garantizas que ambos podremos ser felices en este nuevo mundo cerca del tronco del árbol del tiempo? ¿Qué a pesar de ser un mundo sujeto a los bloqueos cuánticos él y yo podremos mantenernos juntos? ¿Qué no moriré?». Nada, la voz que había estado resonando en su cabeza no le respondió. Ella sonrió. «Me lo imaginé. Ambos, él y yo, poseemos un bloqueo cuántico. Yo tengo que morir mientras intento invocar a la bestia y ser derrotada dos veces por Arthur, para que este comience a cazarla a través de los mundos, y Shirou debe perseguir el ideal de héroe de la justicia para dar origen al counter guardian Emiya. Incluso si la bestia no es asesinada por el Arthur que me mataría, e incluso si Shirou falla en convertirse en counter guardian, eso no importa realmente. Mientras más posibilidades haya de que estos eventos se produzcan, las probabilidades les permitirán a los bloqueos cuánticos anclar esos resultados como una verdad. La bestia será asesinada tarde o temprano por alguna versión de Arthur, y un Shirou Emiya se convertirá en un counter guardian. Tendrás a la bestia muerta y a un nuevo perro de caza, happy end, ¿no es así?».
¿Entonces…?
«Lárgate Alaya, no te necesito, no, de hecho, no te necesitamos. Incluso si nuestro destino es ser sacrificados por el bien de los otros mundos, el hecho de haber nacido en un mundo destinado a desaparecer, nos da la posibilidad de vivir tal y como queramos. Además…». Manaka tomó fuerzas. «Confío en él, Shirou y yo encontraremos una forma de que este mundo sobreviva, lo convertiremos en una posibilidad fructífera sin la necesidad de los bloqueos».
El mundo debe de ser regulado, de otra forma se precipita a su desaparición.
«Eso es cierto, pero tú no quieres regularnos, no a nosotros dos, quieres imponernos un futuro para aumentar las probabilidades de que se den los resultados óptimos para tus necesidades. No lo aceptaré, lo lograré junto a él, así que vete».
Bien, como desees, el sacrificio tomará algo de tiempo; pero vendrá, es inminente e inevitable, disfruta de tu vida por el tiempo que te queda.
Dicho esto, la esfera de energía desapareció y el mundo regresó a la normalidad.
—¿Ma…?
Sí, esta era la verdad que ella descubrió hace mucho años, y que le quitó el sentido a su vida. Alaya intentó influir en ella para hacerle creer que la opción correcta y la única manera de darle sentido a su existencia, era ser sacrificada por el bien de Arthur y del mundo, así, solo mientras lo hiciera, ella podría volver a vivir como una humana con un propósito. Y, al principio, ella le creyó, esperó con ansias la guerra del santo grial y lo que esto significaba para ella: la oportunidad de amar y de que su vida tuviera un significado, incluso si eso también significaba su inminente muerte.
—¿¡Mana…!?
Lo que Alaya no previó fue que el mundo divergiera hasta el punto de convertirse en un lostbelt, provocando que no pudiera invocar al rey de los caballeros
—¿¡Manaka!?
—¿Eh? —exclamó ella saliendo de su ensoñación y viendo a Shirou a centímetros de ella mientas le sujetaba un hombro.
—¿Estás bien? —preguntó preocupado el chico.
Y no solo él, Illya, e incluso Sella y Leysritt, se veían preocupados mientras le miraban.
—¿D-De qué están hablando? Me encuentro bien. —Manaka intentó esbozar una sonrisa.
—Pero estás llorando… —dijo el chico mientras tocaba sus mejillas húmedas.
—¿Eh? —Es cierto, sus mejillas estaban húmedas. Rápidamente, ella se las secó e intentó que pareciera que no era nada importante—. Tranquilos, es solo la emoción, nada más.
—¿Segura? —preguntó Illya—. Yo también estoy emocionada, pero…
Ella siguió intentando restarle importancia—. Tranquila, tranquila, no es nada.
—¿En serio? —preguntó el chico todavía inseguro.
Ella asintió.
—Bueno, si tú lo dices…
A pesar de lo que ella le dijo, Shirou todavía parecía preocupado.
—Bueno, Sella, Leysritt, les confío la limpieza y el cuidado de la casa. Nosotros tres prepararemos el taller para que sea lo más efectivo posible para la magecraft de nuestras familias.
—Entendido mi señora —dijo Sella.
Aunque no lo pareciera, Sella de hecho no era siempre estoica, ella es muy protectora con Illya, a quien ama y cuida profundamente. Y por eso suele desconfiar tanto de él como de Manaka. Según Illya, a pesar de su aparente frialdad con todos menos con ella, Sella es en realidad bastante voluble y a veces insegura, por lo que ella y Leysritt a menudo se burlan por su "dura" personalidad.
Leysritt por su lado, poseía un delgado ego, como resultado, ella a menudo dice lo que piensa sin ninguna consideración y esto la mete a menudo en conflictos verbales con Sella. Ella e Illya son en realidad muy amigas y, a diferencia de Sella, posee una personalidad informal, pero tiene dificultades para expresar sus emociones y, a veces, parece robótica. Sin embargo, parece disfrutar burlarse de Sella. Por otro lado, Manaka se había dado cuenta que a ella le agrada Shirou, porque su presencia hace feliz a Illya.
Las dos mucamas se precipitaron a explorar el taller para familiarizarse con este, Illya se dirigió hacia donde parecía encontrarse el sótano y Shirou procedió a intentar seguirla, hasta que…
—¿Hmn? —Shirou se volteó para ver a Manaka tomar la manga de su camisa deteniéndolo.
Ella tenía la mirada baja—. Shirou…
—¿Si Mana?
—Seremos nosotros quienes ganemos ¿Verdad? Seremos quienes derroten al destino…
Shirou no sabía por qué, pero ella se veía extremadamente frágil cuando le hizo esa pregunta. Así que hizo lo que creyó mejor y le sonrió mientras le tomó la mano que le sujetaba la manga de la camisa—. ¡Por supuesto! Lo lograremos de alguna manera, mientras no nos rindamos, siempre podremos hacer algo.
Ella esbozó una pequeña sonrisa y asintió—. Tienes razón, mientras vivamos, podremos lograrlo de algún modo…
Así, ambos avanzaron hacia el sótano del taller.
—Esto es bastante grande para este sitio —dijo lady Einzbern.
—Aunque no es nada comparado con el taller de los Einzbern —declaró Shirou.
—Bueno, es un enorme castillo con miles de años. Es un poco difícil igualar talleres como ese Shi-kun —dijo Manaka.
—Pero este no está mal, haremos de este un buen taller. Afortunadamente, la magia alquímica de los Einzbern es muy compatible con la herrería de Muramasa, así que podemos complementarnos. Aunque… —Illya se acercó a unos grabados bastante complicados que se encontraban en el piso del taller, estos parecían estar hechos con materiales bastante caros—. Esto es… ¿Una especie de barrera delimitadora?
Shirou asintió—. Sí, está hecha para que pueda practicar la magecraft de la familia Emiya con seguridad.
—Alteración temporal, ¿no es así? —preguntó la chica.
—Sí.
—Entonces es mejor que no utilicemos el espacio que ocupa el campo. Bien, ¡Comencemos!
Así, Illya, Shirou y Manaka prepararon el taller. Ahora este era un herrería en condiciones, esta poseía: varias mesas de trabajo con diversas herramientas, un almacén con varias gemas y, encima de todo, metales preciosos, una forja, un yunque, moldes y una fragua.
La mayoría de estas cosas ya habían sido compradas por Kiritsugu e instaladas; pero faltaba terminar de arreglarlo todo.
Si bien Shirou estaba muy feliz por cómo había quedado todo, nada podía igualar el gozo de su ancestro.
—Al fin, después de tanto tiempo… ¡Al fin una forja en condiciones! —gritó alegre Muramasa.
—¿No crees que estas exagerando abuelo? —preguntó el chico de forma burlona.
—¿¡De que estás hablando mocoso!? ¡Un herrero no es nada sin su herrería! —Como si hubiera pasado por un terrible calvario, el maestro herrero dijo—. Primero tuvimos que conformarnos con ese pequeño cobertizo, luego tuvimos que apretujarnos de apartamento en apartamento, el calvario solo paró en el castillo de los Einzbern, y ahora al fin tenemos una herrería.
—Parece una real odisea señor… —se rio ligeramente Manaka.
Illya asintió—. Si a mi abuelo lo hubieran forzado a trabajar en esas condiciones, hubiera perdido la cabeza.
«¿Tan malo era?». Pensó el chico, sin embargo, prefirió no realizar la pregunta—. Bien ahora solo falta organizar nuestras habitaciones. En mi caso, no tengo mucho que ordenar, ya que la mayoría se encuentra en la habitación de mi dormitorio.
Manaka intentó objetar; pero Shirou la conocía lo suficiente para detenerla antes de que pudiera.
—Ella también tendrá su propia habitación, recuerda que la razón por la que hacíamos eso era por la falta de otra cama.
Manaka hizo un mohín; pero asintió.
Illya, por su parte, los vía algo confundida—. ¿De qué están hablando?
—Nada importante, ¿verdad? —preguntó el chico.
Aunque un poco molesta, su amiga asintió.
—Bien, ahora continuemos… —Shirou se quedó mirando la fragua durante varios minutos.
—¿Estás bien hermano? —preguntó Illya preocupada.
—¿Eh? ¡Oh sí! Simplemente estaba pensando en cómo solucionar cierto problema con el que me topé.
—¿Cuál? —preguntó ella.
Él miró a sus armas y suspiró—. Tengo demasiadas armas y no puedo llevarlas todas al mismo tiempo.
—Para un herrero, esas son cosas sin importancia, ya que nosotros no somos quienes utilizamos las espadas, simplemente las creamos. Pero en tu caso, es necesario que las lleves, considerando en los problemas en los que te metes constantemente… —habló su ancestro.
—¿Pero realmente necesitas llevarlas contigo Shirou? ¿No basta con utilizar tu mármol de realidad? —preguntó Illya.
Ya que su hermana había decidido romper una lanza en su favor, él había hecho lo mismo y le había contado sobre su mármol de realidad.
El pelirrojo negó con su cabeza—. No es tan sencillo. Verás Illya, al utilizar mi mármol de realidad, incluso sin ser desplegado, me permite la proyección y el refuerzo en el mundo real. Las armas se producen dentro de este, y luego se traen al mundo, lo que reduce en gran medida el costo de reproducción y me permite preparar numerosas armas a la vez para proyectarlas. Sin embargo, hay dos problemas… —Shirou levantó dos dedos—: Si bien la primera proyección de un arma no cuesta tanto, porque esta se encuentra ya formada dentro del mármol de realidad y simplemente la traigo desde allí, si una proyección es destruida y tengo que remplazarla, esta debe volver a forjarse dentro de mi mundo interno y, en medio de un combate, esto me agotaría si se tratara de un arma muy poderosa.
—¿Y la segunda? —preguntó la chica de ojos rojos.
—Utilizar los ataque de armas como Neocaliburn, requiere que utilice de mi od para iniciarlos; por lo que, necesito de la mayor cantidad de od disponible para utilizarlos en casos de necesidad.
—¿Cuántas veces puedes atacar con armas como Neocaliburn Shi-kun? —preguntó Manaka.
Él se lo pensó un poco antes de responderle a su amiga—. Eso depende de cuanto poder utilice en el ataque. La ocasión en que más poder he utilizado en un ataque fue cuando nos enfrentamos a Siegfried. En esa ocasión, estaba cansado por la lucha constante. Sin estarlo y si se tratara de ese ataque, utilizando todos mis circuitos mágicos e incluyendo la cresta, creo que podría utilizarlo solo una vez, pero debería poder seguir peleando siempre y cuando no me extralimite. Si no utilizara tanto poder, podría atacar múltiple veces.
—¿Contando la proyección? —preguntó Manaka.
Shirou negó la cabeza—. Si tuviera que proyectar a Neocaliburn, no podría seguir peleando después de atacar con mi ataque más poderoso.
Manaka pensó durante unos segundos—. Creo que puedo ayudarte con eso.
—¿Cómo? —preguntó el chico
—Te fabricaré un código místico que te permita trasportarlas sin que su peso te afecte. Sera un almacén portátil que utilizará el espacio de números imaginarios. No podrás llevar una gran cantidad de armas porque después sería un problema que no puedas sacar la que quieras con facilidad; pero podrás llevar una buena cantidad de ellas sin que te afecte su peso. Aunque necesitaré materiales…
Shirou le agradeció, eso le solucionaba varios problemas—. Escríbeme los materiales y veré como conseguirlos.
Manaka asintió.
—Bien, con eso resuelto podemos seguir arreglado el resto del taller. Sella y Leysritt deben haber aligerado el trabajo. Pero es poco probable que hayan terminado, así que vayamos a ayudarlas —dijo Illya.
Así, ellos pasaron el resto del día terminando de organizar el taller.
Al día siguiente, los cuatro salieron rumbo a la ciudad. Este día iba a ser muy ocupado por las cosas que tenían que hacer, afortunadamente, no tuvieron que realizar la larga caminata hasta la estación, ya que Manaka podía utilizar el transporte espacial.
El trasporte espacial es hechicería del reino de la magia. A diferencia de la transferencia espacial pura, algo que requiere el uso de la verdadera magia, puede ser realizado por cualquier persona con suficiente habilidad. Se supone que es casi imposible lograrlo en el presente, ya que esta requería de milagros cristalizados como los hechizos de comando, o conocimiento de la era de los dioses u otras circunstancias especiales.
Shirou e Illya se asombraron de que Manaka fuera capaz de realizar tal hechicería, pero ella les dijo que no era la gran cosa, no es como que estuviera utilizando verdadera magia o algo así. Aunque Illya no le dio mayor importancia, Shirou sintió un gran escalofrío, Manaka lo dijo como si realmente ella pudiera utilizar la verdadera magia; pero eso era mentira, era imposible que ella pudiera usar algo como la verdadera magia ¿verdad? Él prefirió no pensar en eso, algo le decía que no hallaría una buena respuesta.
De esa manera, ellos llegaron hasta la estación del metro de Londres y se trasladaron a la parte central de la urbe. La mañana la pasaron paseando por la ciudad y yendo de compras con una Illya y Manaka emocionadas. Shirou les mostró varios de los lugares más populares de Londres, fueron de compras, y comieron en un restaurante de comida inglesa, esto último no era realmente nuevo gracias a que Manaka le encantaba preparar este tipo de comidas y ella se sintió alagada cuando los dos hermanos dijeron que su comida sabía mejor. Shirou aprovechó también para comprarse un nuevo traje, el último fue casi totalmente destruido en su pelea contra Siegfried, y decidió salir de la tienda vistiéndolo, sabiendo que, aunque no estaba planeado, era muy probable que se reuniera con la decana de su facultad o con la reina, o peor, con ambas.
Finalmente, lo eventos que quería prolongar llegaron. Primero tenía que ir a su dormitorio para recoger las cosas que él había dejado y, era bastante obvio que lo estarían esperando: un enviado de lady Valualeta.
—Lo sé, no tienes por qué decírmelo, iré a su encuentro —dijo el chico.
El enviado asintió y se retiró.
—¿Quién era? —preguntó Illya interesada.
—Un enviado de lord Valualeta, quiere verme. —Shirou se dirigió hacia su amiga—. ¿Pueden tú e Illya recoger y transportar mis pertenencias al taller? Nos podemos encontrar aquí después de que termine con la reunión.
Ella asintió—. Está bien; pero ten cuidado —Manaka aceptó las llaves que su enamorado le ofrecía y se dispuso a dirigirse hasta su habitación junto con las otras tres mujeres.
—¿No que no podías alejarte mucho de mi hermano? —preguntó Illya con los ojos entrecerrados.
La rubia sonrió—. Es cierto, no puedo estar muy lejos de él; pero no especifiqué cual era la máxima distancia que podíamos permitirnos ¿O sí?
Illya hizo un mohín—. Tramposa…
De esta manera, las cuatro mujeres se dirigieron hacia el cuarto del chico. Por su parte, el pelirrojo se dirigió hacia el despacho de la decana…
—Pasa…
Shirou ni siquiera tuvo que tocar la puerta, a veces se preguntaba como sabían cuando llegaba. Obviamente debía de tener un sistema de seguridad, alguna barrera delimitadora o algo así; pero estaba tan bien hecha que no podía percibirla. Él entró y, una vez más, Inorai Valualeta Atroholm se encontraba detrás de su escritorio, ella mostraba un porte firme y digno como era común en los lords cuando se encontraban trabajando.
—Mi señora…
—Emiya. Tengo entendido que realizaste un inesperado viaje hace dos semanas hasta el día de ayer que regresaste. Imagino que sabrás como eso agitó un poco las cosas…
Shirou asintió—. El asesinato de Ainnash todavía estaba muy reciente, eso, más las tensiones entre las facciones… Bueno, supongo que mi desaparición repentina causó cierta preocupación de diversas formas….
Lord Valualeta asintió—. Así es, estaban los que creían que pudiste haber sido asesinado, y los más problemáticos, los que creían que fuiste enviado a asesinar a alguien. —Inorai alzó su mirada y lo miró fijamente—. Y parece que estos últimos no estaban mal encaminados… ¿Qué hacías en Alemania Emiya?
Shirou esbozó una sonrisa amigable, él chico sabía que le harían esta pregunta, así que había pensado durante bastante tiempo el cómo la respondería, gracias a esto, y a algunas sugerencias de Manaka, llegó a esta conclusión—. Aprovechando las fiestas, mi padre y yo decidimos realizarle una visita a mi hermana…
Ella entrecerró sus ojos—. ¿Una visita a tu hermana? —Inorai levantó unos papeles—. Los informes dicen que se te vio en el extremo suroeste de Alemania, también es bien sabido que tu padre estuvo una década con una familia de esa zona, los Einzbern…
Él asintió—. Así es, en esa década mi padre tuvo una hija. Por… ciertos motivos, la antigua cabeza de la familia decidió que mi padre ya no volvería a verla; sin embargo, decidimos que mi padre debía ver a su hija por una última vez antes de poder descansar en paz…
—Ya veo… —Inorai cerró sus ojos por un momento—. Eso explica porque no volvió contigo, mi pésame.
Shirou se inclinó ligeramente en forma de agradecimiento.
—La familia Einzbern fue formada por los aprendices del mago que aprendió la tercera magia, son expertos alquimistas y de los mejores creadores de homúnculos en la actualidad; además, su linaje es superior a los dos milenios. Si no fuera por su aislamiento, ellos obtendrían un lugar privilegiado dentro de la torre del reloj. Por lo que, déjame preguntarte Emiya: ¿Tendrás o tendré yo, algún problema con los Einzbern?
Shirou negó con la cabeza—. Mi padre completó su último trabajo antes de morir, la actual cabeza de los Einzbern es mi hermana, la cual no me guarda rencor y, por ende, no le afectará de ninguna manera.
Ella asintió—. Debo suponer que ella es una de las homúnculos que te han acompañado. ¿La más joven puedo suponer?
Shirou asintió.
—Como lo imaginé, es la más diferente de las tres.
Y vaya que lo era, Illyasviel había nacido de una homúnculo, la mejor creación del viejo golem: Irisviel von Einzbern, y de su padre, el asesino de magus. Irisviel recibió una matriz de trabajo, mediante la cual pudo concebir, y el embrión fue modificado por los Einzbern, no para que obtuviera capacidades similares a las de Iri, que le permitían poder transformarse en un santo grial menor, ya que el anciano Acht sabía que la cuarta guerra sería la última gracias al fenómeno que debilitaba las líneas ley, sino para algo más...
Ya que sabían que sería la última guerra, al menos en Fuyuki, hicieron todo lo posible para ganarla, desde contratar a un magus extranjero como Kiritsugu, hasta encontrar una reliquia como Avalon. El anciano Acht garantizó su victoria con estas medidas; no obstante, él no había olvidado que su verdadero objetivo no era ganar el santo grial, sino lo que este le permitiría recuperar: la tercera magia.
La tercera magia, también conocida como Heaven's Feel, en relación con las otras cuatro magias, se dice que la tercera mostró el futuro de la humanidad, y que hubiera sido mejor si su descubrimiento hubiera sido el último, de modo que las otras dos magias jamás se hubieran descubierto. La tercera se basa en la materialización del alma, es decir, la magia que realiza la verdadera inmortalidad. Cuando se logra, el practicante adquirirá una fuente ilimitada de energía mágica debido a que el alma se volverá análoga a una máquina de movimiento perpetuo. Esta es la magia del linaje Einzbern, y la guerra por el santo grial se estableció para recuperar esta magia. Con esta se planeaba salvar a toda la humanidad.
Los Einzbern "nacieron" como una fábrica creada originalmente por los estudiantes del mago que alcanzó la tercera magia, ellos comenzaron en el año 1 d.C. Intentaron reproducir el milagro de su maestro, pero no pudieron hacerlo ellos mismos, así que, como plan alternativo, intentaron crear un espécimen idéntico a su maestro y hacer que reprodujera la magia.
Después de casi 900 años de esfuerzo, se forjó a Justeaze, el homúnculo que llegaría a llamarse la santa del invierno. Ella era un modelo que se desvió de lo que los magus habían pretendido, creado completamente por accidente, pero sus habilidades eran iguales o superiores a las de su maestro.
Los aprendices del mago de la tercera magia deberían haber estado eufóricos por la creación de Justeaze, pero no podían estar felices. Después de todo, ella era una mutación que nació independientemente de sus propias técnicas o habilidades. Incluso si ese espécimen reprodujera la tercera magia, esa conclusión sería más difícil de soportar para ellos que 900 años de fracaso.
Ellos intentaron desesperadamente crear un homúnculo que superara a Justeaze con sus propias técnicas. La inteligencia artificial creada para actuar como el administrador central del castillo, el golem Jubstacheit, fue el pináculo de su oficio y se convirtió en el padre de todos los homúnculos creados en la fábrica Einzbern. A partir de entonces, todos los homúnculos creados en Einzbern se basaron en Justeaze.
Jubstacheit creó una unidad terminal humanoide y la usó como gerente de la fábrica Einzbern. Cada vez que una terminal humanoide alcanzaba el límite de sus funciones, se creaba una nueva para remplazarlo, siendo Acht la octava terminal, aunque, a medida que más terminales humanoides se creaban, menos personalidad poseían. El verdadero Jubstacheit es, de hecho, un monolito dentro del castillo Einzbern, Shirou e Illya lo habían apagado después de la derrota de la octava terminal.
Al final, los magos aceptaron que los humanos podían crear algo que los sobrepasara, pero no algo que pudiera salvarlos. Quizás… quizás no habrían fallado si no hubiera ocurrido un milagro como Justeaze…
No obstante, Justeaze logró utilizar la tercera magia. Sin embargo, esta no resultó rentable. Con el uso de Justeaze de la tercera magia se necesitarían varios años para salvar a una sola persona, lo que haría que la salvación de toda la raza humana fuera prácticamente inalcanzable. Así que buscaron otra forma…
Los magos se desesperaron por ver los límites de sus habilidades. Algunos abandonaron el castillo, mientras que otros se quitaron la vida. Los homúnculos que quedaron en la fábrica Einzbern fueron abandonados por sus creadores, pero, en su pureza, continuaron operando la fábrica por el bien de la ideología de estos: la salvación de la humanidad, la reproducción de un milagro.
Quinientos años después de que los magos abandonaron la fábrica Einzbern, se ideó un plan creando un modelo de un dispositivo que operaba en un área amplia usando la tercera magia, con Justeaze como núcleo: el gran grial. Este fue el comienzo del ritual en el que los ayudarían otras dos familias: los Makiri y los Tohsaka. Y el objetivo de este ritual sería recuperar le tercera gran magia, la magia que, supuestamente, salvaría a la humanidad, el comienzo de las guerras por el santo grial.
¿Y qué tiene que ver toda esta historia con Illyasviel? Bueno, cuando se decidió comenzar con el plan de crear al gran grial, se hizo por medio de una votación en el viejo castillo Einzbern, todos votaron que sí, bueno, todos menos uno, Jubstacheit, él fue el único que votó en contra de este plan.
¿Por qué? Porque él seguía cargando con el deseo original de sus creadores: Crear un espécimen idéntico al maestro de estos y hacer que reprodujera la magia, no por mera casualidad como había nacido Justeaze, sino utilizando las habilidades y técnicas que la fábrica Einzbern había acumulado durante sus casi 2000 años de funcionamiento.
Así, al saber que la cuarta guerra sería la última y, al haber garantizado prácticamente su victoria, Jubstacheit tenía sentimientos encontrados: alcanzaría el objetivo de sus creadores, la tercera magia; pero lo haría siguiendo un camino que estos despreciaban, utilizando a Justeaze, tal vez fue por eso que el viejo golem hizo lo que hizo. En un último intento por alcanzar la tercera mediante el camino que sus creadores deseaban, modificó a Illya, no para que se convirtiera en un grial al igual que su madre, sino para que, de forma natural, se convirtiera en un espécimen idéntico al mago de la tercera magia, uno que superara a Justeaze, y que pudiera reproducir el milagro perdido…
Cuando los hermanos leyeron estos archivos, sintieron algo de pena por Jubstacheit, al final, a pesar de casi no tener sentimientos o emociones, siguió con su deber hasta el fin de sus días, aunque, en sus últimos momentos, se consideró así mismo un fracaso y a Illya un fallo; esto no era realmente verdad. Jubstacheit enloqueció debido a la maldición de Angra Mainyu que estaba consumiendo a su terminal desde adentro y al saber que una vez que esta fuera destruida él sería apagado y todo terminaría. Pero sus verdaderos pensamientos sobre Illya se encontraban en estos archivos: En resumen, él no sabía si había triunfado o fracasado, Illya era muy joven para saber si realmente podía usar la tercera magia, así que, cuando fuera lo suficientemente grande, le daría los archivos sobre la tercera magia, estos a su vez deberían despertar los recuerdos de Justeaze que se encontraban dentro de ella y, solo entonces, se vería si su último intento fue un éxito o un fracaso.
Además, las modificaciones no afectarían negativamente a la niña; pues Justeaze era tan frágil como un copo de nieve, y Acht quería que Illya la superara, por lo que, él se encargó de que no hubiera percances o consecuencias negativas por parte de estas. Por supuesto, él nunca admitiría lo que había hecho con las modificaciones de Illya, esto era ir en contra del concilio al que habían llegado y en contra del camino que más posibilidades tenía de recuperar la tercera magia.
Aunque, al final, la tercera nunca fue recuperada, ruler los traicionó, no, eso no era del todo exacto, incluso si deseaba el grial, si era para conseguir el mismo objetivo que los Einzbern deseaban, ellos no lo verían como traición. Y así era, ruler quería salvar a la humanidad utilizando la tercera magia tanto como los Einzbern; su propósito era purificar el grial utilizando sus sellos de comando de modo que este volviera a tener el poder de recuperar la tercera magia; sin embargo, por motivos desconocidos, no lo hizo o no pudo hacerlo, esto fue lo que los Einzbern vieron como traición.
—Emiya —dijo Inorai sacándolo de su ensoñamiento—. ¿Para qué ha venido la nueva cabeza de los Einzbern?
—Desde ahora ambos viviremos juntos en el antiguo taller Marbury —respondió el pelirrojo—. Mi hermana no es de mente tan cerrada como la anterior cabeza de la familia, así que la familia Einzbern se afiliará a la torre del reloj.
—¿La joven Einzbern entrará a una facultad o a alguna facción? —preguntó la mujer interesada.
—Tal vez entre en la facultad de creación o de mineralogía, pero dudo que se vuelva estudiante de alguna de estas; también dudo que ingrese en los asuntos de las facciones. A fin de cuentas, la familia Einzbern tiene una historia de más de dos milenios, como usted ya ha dicho, poco o nada pueden enseñarle los profesores de la torre del reloj en su campo de estudio.
Inorai asintió—. Bien.
—¿Puedo retirarme entonces? —preguntó el chico.
—No todavía. —Inorai entrelazó sus manos enfrente de su rostro—. Recuérdame Emiya, ¿Por qué decidí apoyarte?
—Porque mi objetivo es la creación de la espada definitiva —respondió él.
Ella asintió—. Así es, aunque asesinar a uno de los 27 apóstoles muertos superiores es un logro importante ante la reina, no decidí apoyarte por eso.
Shirou suspiró—. Entiendo, quiere ver que he logrado crear, ¿no es así mi señora? —Inorai asintió, así que Shirou sacó su última creación—. Como sabe, he estado estudiando sobre maldiciones, no puedo utilizarlas en sí; pero quería aprender como imbuir mis espadas con estas. Este es el resultado de mi estudio.
El chico desenvainó su espada y, al ver la hoja y sentir la maldición, lady Valualeta tembló ligeramente por unos instantes, aunque intentó no demostrarlo—. ¿Qué tipo de maldición es esa? No he sentido algo tan siniestro en toda mi vida.
—Más que una maldición en sí, es una maldición que engloba muchas otras maldiciones dentro de sí, una aglomeración —Shirou guardó su espada—. Mi padre y yo nos topamos con esta hace algunos años, Kiritsugu logró conservarla sin que esta desapareciera y, al final, me permitió utilizarla para crear esta espada. Fue su último regalo…
La anciana magus observó la expresión del chico, era extraño, él había creado una espada extraordinariamente letal, ella podía saberlo sin que le explicara que hacía la maldición, era algo tan siniestro y peligroso que casi no quería saber de dónde provenía y, aun así, no se mostraba alegre u orgulloso de su logro.
Sin embargo, aunque no le parecía normal, para ella no era importante el cómo se sentía, ella logró obtener la respuesta a la inquietud que le aquejaba: ¿Había perdido el chico de vista su objetivo debido a los últimos acontecimientos? Respuesta corta: No. Y eso era suficiente.
—Bien, eso es suficiente. —Inorai sacó unos papeles y se los ofreció al chico.
—¿Esto es…?
—Me pediste que te ayudara a encontrar a Touko, eso es lo que encontré. Se ha estado moviendo últimamente de aquí por allá; pero, de vez en cuando, regresa a un mismo lugar cuando termina con uno de sus trabajos…
—Ciudad Mifune en Japón, que conveniente…
Lord Valualeta alzó una ceja—. ¿Por qué?
—Le pedí permiso a la heredera de los Tohsaka para poseer una residencia en la ciudad de Fuyuki. Así que dentro de poco viajaré a Japón junto a ella, después de terminar el papeleo, para así terminar de oficializar las cosas. —Shirou alzó su mirada hacia la decana—. Podría pasar por Mifune mientras me encuentre en el país.
—Ya veo, solo una advertencia Emiya.
—¿Cuál? —preguntó el chico curioso.
Inorai lo miró con gran seriedad—. A Touko le desagrada que la llamen red, según tengo entendido, la última persona que le llamó red terminó siendo asesinada 30 veces antes de que Touko parara, y solo lo hizo porque Aoko apareció, y no fue solo esa pobre alma en pena, todas las personas que la han llamado red acaban igual. ¿Entiendes?
Shirou asintió.
—Bien, una última cosa: La reina te busca, será mejor que acudas a su despacho —Shirou frunció el ceño, aunque cuando se dio cuenta, intentó devolverlo a la normalidad. Para su sorpresa, la decana esbozó una ligera sonrisa—. Entiendo el disgusto, pero Barthomeloi sigue siendo la persona con más poder, junto con el director, dentro de la torre, no te conviene hacerla esperar.
—Entiendo, entonces me retiro.
Lord Valualeta asintió y le permitió irse.
Shirou salió de la habitación para reunirse con las demás en una de las plazas de la ciudad universitaria.
—¿Todo fue bien? —preguntó Manaka, ella y las demás se encontraban sentadas en un banco de la plaza.
Shirou asintió—. Al menos por ahora. ¿Hubo algún problema?
Leysritt negó con la cabeza y Sella respondió—. Ninguno hasta ahora.
—¿A dónde vamos ahora Shirou? —preguntó Illya levantándose de un salto del banco. A pesar de estar caminando desde la mañana, ella parecía tener energía infinita siempre y cuando pudiera ver algo que le era desconocido.
—Al edificio principal de la torre del reloj, la reina solicita mi presencia…
—¿Seguro que no hay ningún problema? —preguntó Manaka.
—Eso espero…
Así el grupo se dirigió hacia la torre del reloj, Illya se asombró mucho por esta; pero no lo demostró, manteniendo la imagen de una dama, tal y como le habían enseñado desde que era niña.
Ya que la ciudad constaba de más de cuarenta residencias de estudiantes y más de un centenar de edificios de investigación y estructuras escolares de diversos propósitos, así como de los distritos comerciales que abastecen a los residentes. Illya, Sella, Leysritt, y Manaka, decidieron explorar la ciudad universitaria mientras Shirou se encontraba con la reina, Manaka e Illya querían acompañarlo; pero Shirou les explicó que la reina lo podría ver como desobediencia o un insulto a su poder; pues ninguna de las dos había sido invitada, así que, de nuevo, ellas se quedaron explorando las instalaciones mientras Shirou lidiaba con otra reunión.
De nuevo, él llegó hasta el despacho de Lorelei Barthomeloi, no sin que se le advirtiera que tuviera cuidado, de parte de su secretaria, lo que ya era una mala señal.
—Lord Barthomeloi.
—Emiya… —Lorelei no se dignó a dirigir su mirada hacia él—. Por un momento, creí que él peso de ser mi ejecutor había sido demasiado para ti y terminaste huyendo como un ratón asustado.
—Nada más lejos de la realidad mi lord, simplemente tuve que viajar a Alemania para completar un contrato. Nada más.
Esto hizo que ella levantara su mirada hacia él—. Creí que el geis que firmaste dejaba en explicito que no podrías firmar otro contrató hasta que el contrato de exclusividad estuviera listo, ¿lo rompiste?
Shirou negó con la cabeza—. Para nada, el contrato que tuve que cumplir lo "firmé" antes de firmar nuestro contrato. Así que me vi en la obligación de viajar para llevarlo a cabo.
—Ya veo… Un contrato para asesinar a la anterior cabeza de la familia Einzbern, ¿no es así? —preguntó Lorelei.
Shirou sonrió—. Como era de esperarse de lord Barthomeloi, nada se le escapa.
—Naturalmente —declaró ella.
—Así es, el trabajo requería que mi padre y yo invadiéramos el territorio de la familia Einzbern.
—Y el que hayas vuelto acompañado por homúnculos de los Einzbern, ¿qué significa eso?
—La nueva cabeza de los Einzbern es también mi hermana mayor, a diferencia de la antigua cabeza, ella es menos aislacionista, así que ha decidido venir conmigo a Londres.
Lorelei alzó una ceja—. ¿Tu hermana? ¿Planea afiliarse a la torre del reloj?
—Eso parece, aunque dudo que ingrese a alguna de las facciones. Probablemente se afilie a la facultad de creación o de mineralogía, aunque dudo que lo haga como una estudiante.
La reina asintió—. La familia Einzbern se encuentra muy especializada en su propio campo de estudio. Es poco probable que haya alguien dentro de la torre con la capacidad y conocimiento suficientes para enseñarles algo en su propio oficio. —Lorelei esbozó una pequeña sonrisa—. Este es un desarrollo interesante, los Einzbern son el último retaso que queda del mago de la tercera magia. Su afiliación a la torre es una gran adquisición.
Shirou asintió.
La reina luego tomó un contrato que se encontraba en su mesa y se lo ofreció al chico—. Tal y como declaré en nuestra última reunión, aquí está el contrato de exclusividad, no te tomes mucho tiempo para analizarlo, es un contrato claro y mi tiempo es valioso.
Shirou asintió, él leyó el contrato y, tal y como ella había dicho, este era bastante claro y directo. El contrato le forzaba a rechazar cualquier contrato que involucrara a magus que no fueran, como mínimo, lords dentro de la asociación, al menos que ella lo consintiera. Le permitía aceptar contratos de magos independientes o de organizaciones diferentes a la asociación, aunque le forzaba a rechazarlos si la familia Barthomeloi estaba involucrada de alguna manera, de nuevo, al menos que ella lo consintiera. Finalmente, en el caso de tener varios contratos, se le fuerza a tomar el que provenga de la reina. La única excepción a todo lo anterior, era la heredera de la casa Edelfelt, que era la única que podía, sin ser un lord, ofrecerle contratos y estos tenían prioridad, incluso por sobre los de la reina. Además de eso, el contrato era bastante simple, con una cláusula de renovación cada cierto tiempo, entre otras cosas.
Esto sorprendió al chico, él solo había intervenido a favor de lady Valualeta, no creyó que la reina diera su brazo a torcer, al punto de dejarle recibir contratos de otros lords; pero no es como que él se quejara, esto podía significar que las tensiones entre los lords estaban peor de lo que él creía.
Al igual que con los otros contratos, él lo firmó y se lo devolvió a la reina.
Ella lo tomó y, a cambio, le dio otros documentos.
Shirou los tomó y los analizó rápidamente. Él alzó una ceja y luego le preguntó—: ¿No desea completar este trabajo usted misma?
Lorelei negó con su cabeza—. Puede que sea uno; pero no es del tipo que me gusta cazar. Sin embargo, tomó el control de uno de los laberintos del vigésimo, lo que lo convierte en un problema desde que ha comenzado una guerra falsa por el santo grial dentro de este. Y todos los investigadores que han sido enviados han "desaparecido".
Una falsa guerra por el santo grial, cuando él estaba buscando información sobre el ritual original, este nombre: "falsa guerra por el santo grial" había aparecido varias veces. Se supone que imitaban al ritual original hasta cierto punto y, a diferencia de la verdadera, no era tan complicado encontrar información sobre estas.
—¿No debería ser la iglesia quien se ocupe de un ritual donde la copa está involucrada? —preguntó el chico.
—Normalmente sí; pero como dije, todos los investigadores que se han enviado desaparecieron, y este tipo de chupasangre no es un apóstol muerto, sino una bestia fantasmal, así que nos toca a nosotros hacernos cargo, todavía estoy lidiando con la transferencia de supervisión del laberinto, así que en dos semanas debe estar todo listo para que partas.
—Ya veo, me encargaré…
Lorelei alzó su vista hacia el chico al notar su silencio—. ¿Qué sucede? Si tienes algo que decir, dilo, tienes mi permiso.
—En la parte de pago… ¿Qué quiere decir con una espada?
—¿Oh, eso? En una de esas guerras anteriores que estuvo bajo la supervisión de la asociación, en Grecia, participó un apóstol muerto, así que decidí darle casa. Gané la guerra y le di muerte al apóstol. El premio supuestamente era una enorme reliquia que perteneció al famoso héroe griego, Heracles, es una enorme espada que parece haber sido hecha con una losa de piedra. Para mí no tiene uso; pero tú deberías poder hacer algo con ella.
—Entiendo, es un pago más que suficiente. Partiré en dos semanas entonces. —Antes de irse, él preguntó—. ¿Puedo retirarme?
—Sí, pero una última cosa. No irás solo, vas a ser enviado junto con lord El-Melloi y su aprendiz. Colaborarás con ellos.
Shirou asintió—. Entiendo, si no hay nada más de que hablar, me retiro. Que pase un buen día lord Barthomeloi.
Lorelei dio un asentimiento y le permitió retirarse.
Una vez más, él salió a reunirse con el resto del grupo.
—¿Estás bien hermano? —Illya se acercó preocupada al ver el rostro decaído del pelirrojo—. No te vez bien.
Shirou esbozó una sonrisa—. Sí, tranquila, recibí una misión por parte de lord Barthomeloi.
Manaka preguntó—: ¿Algo peligroso?
—Todavía no estoy del todo seguro; pero probablemente. —Luego Shirou se giró hacia su hermana—. Illya, ¿sabes algo sobre las falsas guerras del santo grial?
Illya frunció el ceño—. Sí, ¿Te envían a participar en una?
Shirou asintió.
Lady Einzbern suspiró, ella y el resto se sentaron alrededor de una mesa que estaba en frente de un comercio dentro de la ciudad universitaria y ordenaron algo para beber.
Después de que las bebidas llegaron, Shirou le pidió a su amiga de la infancia que por favor creara una barrera al alrededor del grupo.
Manaka asintió y la creó con facilidad.
—Verás Shirou, en la tercera guerra del santo grial pasaron muchas cosas. Esta sucedió a finales de la segunda guerra mundial, las cosas se salieron de control porque un maestro estaba relacionado con los nazis, junto con estos, él intentó robar el santo grial cuando la unión soviética invadió Japón; sin embargo, Estados Unidos se involucró debido a esto, y logramos evitar el robo cooperando con el ejército imperial japones; no obstante, a pesar de poder poner en resguardo al gran grial, los nazis lograron robar parte de la información sobre el ritual, pero en medio de su huida, los estadounidenses lograron capturarlos y tomaron la información sobre el ritual para ellos mismos. —Por un momento Shirou se imaginó una mini segunda guerra mundial ocurriendo en medio de Fuyuki, con los nazis, los estadounidenses, y los japoneses también—. El gobierno de los Estados Unidos le dio la información a una organización de magus estadounidense que no se encuentra afiliada a la asociación. Ellos planeaban realizar su propia guerra del santo grial, incluso planearon usar una ciudad entera como escenario, la ciudad se llama Snowfield si mal no recuerdo; no obstante, para nuestra suerte, la información no era suficiente para replicar por completo el ritual, solo podían replicar fielmente la parte que implicaba la invocación de sirvientes, junto con los sellos de comando, aunque eso no impidió que intentaran recrear su propio santo grial…
—¿Todo eso sucedió en la tercera guerra por el santo grial?
Sella se lo confirmó mientras Leysritt asentía—. Esta dentro de lo archivos de la familia.
—Pero ¿Qué tiene que ver eso con las guerras falsas por el santo grial? —preguntó Manaka.
—Como dije, el gobierno de los Estados Unidos intentó crear su propia versión de la guerra por el santo grial; sin embargo, para ello tardarían varias décadas, si quiera para poder tener algo que lograra imitar lo suficientemente bien a la guerra original. —Súbitamente Illya sonrió con cierta malicia—. Pero todo eso se fue al traste después de 1970, como deberían saber, fue a partir de ese año que cierto fenómeno comenzó a ocurrir.
—El debilitamiento de las líneas ley —completó Shirou.
Illya asintió.
—¡Oh! Ya veo… —Shirou observó confundido a Manaka que parecía haberlo entendido todo—. Verás Shi-kun, el debilitamiento de las líneas ley ha sido progresivo desde 1970. Los países donde la magia es más fuerte no se han visto afectados de forma tan radical, en ellos las líneas ley solo pierden su poder si se lleva a cabo un gran ritual utilizándolas y, aun así, solo pierden su poder por tramos, no en su totalidad. Pero Estados Unidos es diferente, si bien es un país que tiene una importancia histórica enorme, no posee una gran importancia desde el punto de vista mágico…
En ese momento Shirou lo entendió—. Las líneas ley de Estados Unidos se debilitaron demasiado rápido, antes de que el ritual pudiera ser llevado a cabo, ¿no es así?
Illya asintió—. Exactamente, a Estados Unidos no le quedó de otra que abandonar todos sus planes de recrear la guerra por el santo grial. Según tengo entendido, la información se guardó como confidencial y fue abandonada; pero, en años recientes, una persona con enormes lazos políticos fue capaz de hacerse con ella e, irresponsablemente, divulgó dicha información a magus de todo el mundo; sin embargo, como la información estaba incompleta, lo único que estos lograron fue recrear hasta cierto punto la guerra original.
Shirou asintió, si mal no recordaba, todas la falsas guerras por el santo grial eran completamente diferentes las unas de las otras, cada una con sus propias reglas, solo había tres cosas que eran iguales en todas estas: la invocación de sirvientes, la necesidad de maestros y el uso de hechizos de comando. En cuanto al deseo, esto no se cumplía realmente en ninguna; pues lo que alimentaba a estas guerras la mayoría de las veces era un incompleto falso santo grial, no tenía los medios necesarios para cumplir un deseo ni para iniciar la tercera magia, como mucho, después de la guerra, se convertían en poderosos artefactos mágicos, gracias al mana almacenado, que podían ser utilizados para diferentes rituales, incluso habían falsas guerras donde no se ofrecía un falso santo grial como premio, sino alguna especie de reliquia, como la guerra donde lord Barthomeloi participó.
—Generalmente, me disgustan las falsas guerras por el santo grial, gracias a ellas tuvimos que ocultar con mucho más cuidado la información de la verdadera —dijo Illya con un ceño fruncido; pero luego esbozó una sonrisa—. Pero este caso es especial, podemos utilizar esta guerra como una simulación de la guerra en la que participaremos.
Shirou asintió.
—¿Cuándo nos tenemos que ir Shi-kun? Tengo que tener tu código místico listo antes de que partamos…
—Dentro de dos semanas; además, lord El-Melloi II y su aprendiz nos acompañaran.
—Ya veo… —Illya asintió—. ¿Hay algo más que tengamos que hacer por el día de hoy?
—Solo una cosa: Tenemos que hacer una visita al dormitorio Norwich —dijo el pelirrojo—. El día de mañana también será un día movido…
Al oír su próximo destino, Manaka bajó su mirada.
El dormitorio Norwich era también el lugar de residencia de: Gray, Rin, Luvia, Svin, Flat, Caules, y Ayaka…
Al ver su mirada, Shirou tomó su mano—. Estarás bien, yo hablaré primero con ella y después será tu turno.
Al ver el ambiente un poco pesado, Illya decidió disiparlo—, ¡Bien! Mientras más rápido vayamos, más rápido saldremos de esto, después podemos regresar a casa y disfrutar de un banquete para celebrar nuestro primer día de exploración en Londres.
Shirou asintió y Manaka esbozó una ligera sonrisa.
—Bien, entonces partamos…
Dicho esto, Manaka deshizo la barrera y el grupo se dirigió al dormitorio Norwich. Cada uno pensando en sus diversos asuntos, en el caso de Shirou, era la falsa guerra por el santo grial dentro del séptimo laberinto de Caubac Alcatraz, el vigésimo de los 27 apóstoles muertos...
Notas de autor:
Este capitulo iba a incluir más cosas, pero acabó siendo demasiado largo sin incluirlas, así que me las guardo para el siguiente. Realmente no tengo mucho que decir ya que apenas estamos comenzando la segunda parte, esta se conformara de varios "arcos" hasta que comience el desmadre, digo la guerra.
Dicho esto, las respuestas:
camilo navas: Sí, lo que usamos en la singularidad de camelot fue el Tri-hermes. En cuanto a la información de los apóstoles, se ha ido revelando en diversos materiales, desde juegos hasta entrevistas, y gran parte de esta información se encuentra recopilada en la wiki de type moon.
Roxas Strife: En esta línea del tiempo Amakusa no fue manchado por el grial, sobrevivió un poco más de tiempo gracias a los sellos de comando y se puso en contacto con la iglesia gracias a Risei, estos le permitieron pactar con un maestro con la capacidad suficiente para sostener su existencia, siempre y cuando trabajara con ellos, por eso su cabello sigue siendo negro.
En cuanto a Altrouge, es ambos: ella le ha agarrado cariño a Shirou hasta el punto de tener sentimientos románticos por él; pero también lo ve como la persona que le ayudará a completar su objetivo. Claro que no puede revelar estos sentimientos frente al resto de los apóstoles, a pesar de ser una organización, no se llevan bien entre todos ellos, así que revelarles que tiene algún tipo de sentimientos especiales por Shirou, sería como decirle a los que la odian que vayan por él. La mejor forma de protegerlo es hacerles creer que lo ve como a una simple herramienta.
pedro117: En cuanto a los limites y habilidades de la que será la última espada, los mantendré en secreto hasta que revele como se creará. Pero será algo digno de llevar el título de la espada definitiva.
Josegeronimo Lujan: Probablemente lo aprenda en un futuro, aunque no le dará mucho uso hasta después de ciertos eventos, ya que, con la cantidad de mana que este consume, sería contraproducente.
JuanDeluxe: Acabas de predecir el próximo arco. Melty blood será de los últimos antes del inicio de la guerra, y esta será un desmadre, eso te lo aseguro, uno lo suficientemente grande para que sea necesario que se forme algo como Chaldea.
SG: Gracias por hacerme darme cuenta sobre la cantidad de armas, sabía que tenía que crear algo como eso tarde o temprano; pero no me había dado cuenta de que ya se habían acumulado tantas. La reunión de Manaka y Altrouge… Bueno, Shirou se enfrentará a cosas peores, creo, en cuanto a Sion, es casi seguro que se llevarán bien, a diferencia de a otra persona… En cuanto a la nueva katana, tendrá todas las habilidades que posee la maldición que la imbuye...
Zetven: Sí, tendría problemas, gracias por hacerme darme cuenta.
En cuanto a la autoridad de Fou, es complicado, para empezar porque su autoridad no es específicamente hacia los humanos, ya que siempre se usa la palabra primates (Aunque claro, en referencia a los humanos por supuesto). Así que su alcance es difícil de predecir, probablemente afecte a todos aquellos con características de primates, en menor o mayor medida, así que los verdaderos ancestros deberían ser una excepción, a menos que tomen forma con características de primates, como también tienen la gran mayoría de los apóstoles muertos a pesar de ya no ser humanos, en ese caso debería tener cierto efecto sobre ellos. En cuanto a Altrouge, ya que tiene dichas características, debería de afectarle siempre que Fou lo quiera, aunque no sé en que medida. Lo único que sabemos con certeza es que su autoridad es absurdamente fuerte, pues si bien se especializa en matar, también puede revertir la muerte, como es en el caso de Mash. Al final, los límites de la autoridad de Fou quedan a la imaginación de cada uno.
Sí, los eventos de kara no kyoukai, ocurren en los 90, terminando en el 99.
Sin más que decir, agradezco vuestros comentarios y espero que hayan disfrutado del capítulo, nos vemos en el siguiente.
