El ambiente lejos de ser cómodo, fue bastante sofocante que le ponía los pelos de punta al Omega de tal manera que se encontraba muy nervioso. Había investigado días atrás de como son los embarazos de cesárea en los Omegas, y aunque dicen que es poco menos doloroso que un parto natural —si te ponen la anestesia claro está—, eso no quita el echo de sentirse tan nervioso y preocupado por el resultado final.
Iban a rajar su pansita, donde quedaría una horrible cicatriz y ni hablar de las estrías.
—No volveré a dejar que me metas la polla.— le murmuró a su esposo quién se mantuvo siempre a su lado tomando su mano. Blitzo ya estaba cambiado de ropa, usando ahora una bata blanca con puntitos grises. Fácil de alzar claramente.
—Pero Blitzy, te van a anestesiar. — retomó su Alpha un poco nervioso ante la seriedad con la que lo decía su pareja.
¿Qué haría si se terminarán sus amoríos con su esposo? ¡No podía permitirlo! Esperaba que sólo fuese el momento y que después a Blitzo se le olvidará lo que había dicho. Sería bastante trágico que ya no quiera tener sexo con él.
—¡He dicho! No más bebés. — objetó haciendo un mohín en sus labios y frunciendo el ceño. Había algo en su gesto que Stolas lamentablemente no podía tomarse del todo en serio.
Es fue la última conversación que tuvo antes de caer dormido por lo que le dieron a inhalar, y en poco tiempo en que eso hiciera efecto es que cayó en un profundo sueño que duró varios minutos. Rezando porque de verdad no sienta dolor alguno durante la cesárea.
Quizás si imaginaba algo lindo y cursi podría sentirse mejor. Cómo sus retoños. ¿Serán tan preciosos como dicen? ¿A quién se parecerá más? Sólo esperaba que no fuese tan difícil cuidarlos. Ya está a una edad bastante madura pero fértil según el doctor. Pero de algo estaba muy seguro, y es que no iba a quedar embarazado de nuevo. Con esos dos bebés eran más que suficientes.
Sólo esperaba que sus gemelos no tuviesen alguna complicación...
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"Cenizas, un olor que se ventiló en el aire a todo su alrededor. El aroma a fuego con sus restos no es algo grato cuando está mezclado con carne. Y no cualquier carne.
—Papá... Hermanas...— las lágrimas no salían todavía porque no quisiera, tan sólo sigue procesando todo lo que está observando mientras quiere gritar pero tiene algo atorado en la garganta. Quizás desesperación e impotencia de poder hacer nada.
El escenario enfrente suyo no era nada grato, mucho menos bonito. De nuevo era un pequeño ingenuo que no podía hacer nada. Sólo veía de pie, en shock como la carpa del circo donde hay gente y por lo tanto toda lo que le quedaba de familia, en llamas. Adentro se podía escuchar gritos de ayuda. No podía comprender porque se les hacía tan difícil salir de ahí.
¿Las salidas estaban bloqueadas por el mismo ardiente fuego? Varias siluetas de personas se veían, sombras fastidiadas y llenas de terror. O al menos así las veía él. Parecía el mismo infierno. Y él veía todo a una distancia prudente. Tosiendo un poco al alcanzar sus fosas nasales dicho olor.
La falta de oxígeno.
Los bomberos aún no llegaban. Y la gente de afuera no podía hacer mucho tampoco. Nadie ahí era un héroe, porque si tomaban ese rol saldrían peor.
—¿A dónde quieres ir hijo?
No tenía mucho dinero, pero habían ahorrado todo un año para poder aunque sea celebrar su cumpleaños de manera digna. Él eligió el circo, la feria. Las pocas veces que había asistido nunca se compraba algo "caro" y sólo veía los juegos y algunos animales en rebaños de lejos. A veces le alcanzaba para comprar algodón de azúcar junto a sus hermanas. Entre ellos tres se compartían.
Él tenía dos hermanas mayor. Wire la de enmedio que tenía quince años, de pelo corto rojizo. Y la mayor de los tres Tilla de diecisiete años de cabello azabache y largo hasta la cintura. Ambas Betas, de ojos ámbar como los suyos.
Fue su cumpleaños número doce cuando asistieron a la feria/circo. Y ése fue el día en que perdió a toda su familia. Salió en el momento justo para no quedarse ahí. ¿Pero de que le servía seguir vivo si sus seres amados ya no lo acompañarían por el resto de su joven vida?
Sólo le quedó seguir adelante. Lo que sucedió luego del incendio de su familia, es algo que quedará en incógnita.
Lo único que quería o quizo fue encontrar una familia, es tener un hogar y asegurarse de jamás perderlo otra vez. Durante esos años le costó, la vida solía ser una jodida mierda con él. Y las cosas no mejoraron cuando a sus dieciséis años —algo atrasado—,
descubrió para su sorpresa ya que esperaba ser un Beta al igual que sus hermanas, que es un Omega y su primer celo le llegó.
Pero jamás se avergonzó de ser uno, nunca se dejó humillar por nadie.
Y entonces mucho tiempo después, encontró a la primera integrante de su pequeña familia. Loona."
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Nunca pensó recordar tan vivamente la perdida de su familia, lo que quedó de ella. Ya que su madre murió antes de ése cumpleaños.
No sabía cuánto tiempo había dormido. En el primer minuto se encontró demasiado desorientado y un poco somnoliento. Su vista sólo observo fijamente una esquina del cuarto, luego la lámpara en el techo y después el resto de la habitación. Conforme más Tiempo transcurría se acordó al notar que su pansa prominente ya no estaba, de sus bebés.
Reaccionó, y con la mirada preocupada e intentando levantarse quiso a buscar a sus bebés. Desesperado al no ver a nadie ahí, empezó a chillar y en pocos segundos entró Stolas y su hija. Sus olores lograron calmarlo de sobre manera. Reconocerlos fue mejor.
El Alpha había sentido por medio del lazo la desesperación de su esposo, y por supuesto fue lo más pronto posible hasta él. Claramente él y Loona no fueron solos.
—Quiero cargarlos. — pidió al mirar los bultitos que ambos cargan en sus brazos. Bien envueltos en mantas de colores amarillas.
—¿Podrás con los dos?— cuestionó su Alpha un poco inseguro.
—¡Claro que podré! — respondió casi gruñendo. Hasta que con cuidado y delicadeza, sus retoños ya estaban en sus brazos. Debía admitir que cargarlos a ambos le era algo pesado. Sin embargo, algo en su interior se removió. —Son tan lindos. — sonrió al verlos bien dormiditos. Stolas se sentó a su lado para hacerle la compañía más íntima y especial, rodeándolo de los hombros y prestando atención a cualquier pequeño movimiento que hiciera sus cachorros. Quienes babeaban un poco y tenían una respiración tranquila y suave.
Loona por otro lado los miraba con una media sonrisa, su celular en una mano y capturando el momento para inmortalizarlo. Sin duda alguna crearía una nueva carpeta especialmente y dedicada a sus hermanitos. Incluso ignoró el comentario de su papá hacia su otro padre.
—Sabes, ahora que veo lo tiernos que son, no me importaría tener otro bebé. — comentó como si nada sin dejar de sonreír, su aroma dulzón y pacífico impregnó toda la habitación.
Claramente Stolas no sabía si asustarse o reír. Sólo abrió los ojos en grande por la sorpresa que sintió al escuchar dicho comentario. Recordando que antes de que Blitzo cayera profundamente dormido hace alrededor de una hora había dicho que no quería que se le acercará ni mucho menos tener bebés. ¿Ahora cambia de opinión?
—Si que eres bipolar. — le beso en su mejilla. Para su suerte Blitzo no pareció tomárselo a mal.
—Oigan, ¿Y cómo se llamarán mis hermanitos? — les pregunto Loona con curiosidad.
—Un momento, ¿Son...?
—Son mellizos. — respondió Stolas su duda. Blitzo lo meditó un poco antes de responderle. Mientras que él le comentaba sobre la hora en que nacieron y quién es el mellizo mayor, siendo la niña la ganadora.
—Mi niña se llamará Salomé. Mientras que el bodoque será Peyton. Suenan bonitos, ¿No?
Claramente nadie le iba a llevar la contraria. Si Blitzo es feliz con los nombres que escogió y anteriormente ya se había hablado, es más que suficiente para todos.
Ahora lo único que pasaba por la cabeza del Omega es presumir sus bebés con Millie y Moxxie. Quién sabe, a lo mejor creaba pequeñas luchas de bebés en un futuro. Y la idea es bastante tentadora.
Blitzo se sintió alarmado cuando el primer bebé despertó y empezó a llorar, buscando el pecho cálido del ser que le dio la vida. Sin duda alguna, había mucho trabajo por hacer. Y aunque Blitzo intentó calmarla no funcionó. Le era difícil cuando tenía a su hermano ocupando su otro brazo. Por lo que al final decidió aceptar la ayuda de Stolas.
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Eran las once de la noche cuando Blitzo apunto de dormir luego de una marcha dicha y ver un película, Stolas le llamó la atención cargando a sus bebés.
—¿Qué dices?
—Los bebés tienen hambre. Debes amamantar los. — añadió su Alpha acercándose a él.
Ambos ya tenían puesta su pijama para dormir, y tenía sueño por lo tanto. No tanto, pero querían dormir ya. Más su misión parecía ser imposible por dos pequeños que estaban muy inquietos, y parecía que no iban a dormir hasta beber leche y ser arrullados por largos minutos lentamente hasta quedar dormidos completamente.
El Omega se quedó pensativo por unos segundos, mirando extrañado a Stolas.
—...¿Por qué no les das fórmula? Es más ... sencillo.— soltó encogido de hombros acomodándose bajo las colchas dispuesto a dormir.
Stolas gruñó bajo e hizo una mueca inconforme. Miró a sus mellizos quienes claramente estaban a punto de llorar si no eran atendidos pronto. Y él como buen padre no los quería ver llorar, si no reír o que duerman bien.
—Es más fácil y mejor que le des de tu pecho. Hasta donde sé, puedes producir leche, ¿No?
Blitzo suspiró cansado. Realmente no sentía agrado o comodidad alguna que sus pechos se noten demasiado para su gusto. Si bien no son como los de una mujer, aún así se notan. Y aunque estuvo buscando la manera de sentirlos menos pesado... Sigue siendo incómodo.
—Es que es muy vergonzoso. — admitió, Stolas le entregó a Salomé y él la cargó alzándose su camisón.—Sólo no me mires.
—Los dos tienen hambre. Tienes para amamantar a ambos.— agregó sonriéndole y dándole al otro bebé que de inmediato al igual que su hermana, apenas sintieron estar en su pecho buscaron con sus manitas el redondo pezón que los alimentaría.
—Los bodoques si que son un par de glotones. Parece que no pueden esperar a que alimente a uno primero... ¿Y tú qué me miras?— frunció el ceño mirando con rencor a su esposo. Eso no quitaba el intenso rubor en sus mejillas claro está.
—Lo adorable que te ves alimentando a nuestros hijos.— respondió con una gran sonrisa. Obviamente aquello molesto a su pequeño Omega.
—¡Voltea te! Da pena...
—Oh Blitzy~ pero si ya he visto cada centímetro de tu cuerpo hasta memorizarlo, se dónde tienes cada lunar hasta la medida de tu cintura. No tienes que avergonzarte mi amor. — recitó como si fuese poesía, y aprovechando lo ocupado que está cargando a los bebés y dándoles leche, acaricio desde su espalda hasta su cintura. Sin despejar la vista de sus pequeños alimentándose naturalmente de los pechos de su Omega.
—Stolas ve a a prepararme algo de café. Amargo, eres demasiado dulce para mí.— ordenó. En un claro intento de alejarlo.
La sensación de alimentar a sus cachorros es algo de lo que no sabe si terminará acostumbrándose. Jamás lo había echo y tampoco lo esperaba. Cuando se enteró que es Omega, nunca quiso aceptar el conocer a alguien que fuese un para siempre. Nunca se planteó realmente de manera seria tener un bebé suyo con alguien más. Le parecía un sueño inalcanzable él cuál jamás quería volver a pensar durante estos años.
Hasta que Stolas Owl apareció en su vida.
—¿Todavía sigues aquí?— preguntó Blitzo observando como Stolas no se movía de su lugar.
—Te amo más de lo que creí posible. — respondió, y antes de que Blitzo añadiera algo juntó sus labios para iniciar un largo y húmedo beso. No les importó demasiado recibir las desorientadas y pequeñas miradas de sus hijos que seguían alimentándose. Poco a poco podían quedarse profundamente dormidos.
Blitzo pensó que ojalá su relación no fuese efímera y puedan disfrutar más de la compañía del otro durante varios años más.
Después de todo, no existirá alguien más con esencia igual al otro.
Palabras: 2,111.
Fecha de publicación: jueves 23 de abril del 2020
Escritor: JaquiiAleWorld
Fandom: Helluva Boss
Historia: "Essencia"
Au: Omegaverse-Humans
Nota del escritor:
El final ya está!:D
Ése dibujo había sido terminado desde hace varias semanas (creo incluso como hace dos meses), pero quise guardarlo hasta que nacieran los bebés de Blitzo xd.
Han notado el título?
Essencia obviamente está mal escrita, digamos que es una combinación entre el español y el Essence en inglés. Sin embargo significa lo mismo que es la "esencia".
En fin, sólo falta el epílogo y la historia estará terminada después de unos largos cuatro meses.
Otras noticias:
Puede que a finales de abril (30) sea publicado otro Stolitzo que está escrito una colaboración con @Gravedad_c3ro.
La secuela de Polvo de Ángel está siendo escrita. Quizás pronto se suba algún adelanto.
El Epílogo de está historia no se está seguro cuando será publicado, pero esperemos que esté terminado y publicado este domingo. No es seguro.
En fin, ojalá les haya gustado :D nos vemos en la próxima!
