Superación

Derechos de autor y nota inicial: Los personajes de One Punch Man, pertenecen a su creador como lo es One y Yusuke Murata como ilustrador con el manga de la franquicia, esperando que les guste la obra que de gran desarrollo de personajes, esperando que les guste esta misma, muchas gracias y comenzamos.

Arco III: Guerra infernal.

Capitulo 20: Guerra declarada

Nos encontramos en una de las calles principales de ciudad Z, habiendo un gran ambiente tenso como con drama en aquellos lugares para darse la rueda de prensa con espectáculo que se estaba presentando a poco tiempo de la muerte del antiguo administrador como fundador de la asociación de héroes en el caso del Señor Agoni con algunos ejecutivos, estando en el escenario un señor de nombre McCoy, quien había tomado la batuta de dirigir aquella asociación, estando con una mirada perdida y fría en ese instante, haciendo reverencias suaves con el grito de los héroes como civiles con personas importante del gobierno central de las ciudades con letras, alzando este mismo nuevo administrador sus brazos con señal de hacer un silencio que se había dado al instante de aquella acción.

McCoy —. Muchas gracias por asistir a lo que se puede llamar como la celebración o el aniversario de la asociación de los héroes, creado hace cuatro años a manos del señor Agoni, quien en paz como muchos de mis colegas han muerto en el atentado hace algún tiempo de manera lamentable, teniendo yo que dirigir esto mismo en el tiempo de gran crisis que vivimos nosotros como somos los humanos con algunos seres de otras especies que nos acompañan por ser amigos como sus embajadores con algunas personas del gobierno central, estando presente ellos aquí, aunque… —. Agachando su mirada con algunas lágrimas que salían de su ojo derecho, teniendo un parche en el izquierdo, alzando su mirada, extendiendo sus brazos con las palmas abiertas —. Pero hoy… Sniff… ¡Hoy no se puede dar de celebración con el aniversario! ¡Estando en tiempos de guerra con la llamada asociación de monstruos que ha sido creado hace un tiempo, causando muchas muertes de mujeres, hombres, ancianos y niños! … Por eso, por eso… —. Cerrando el ojo para abrirlo de golpe —. ¡Quiero terminar con esta guerra maldita! ¡Quiero acabar con el verdadero demonio que nos atormenta como siendo la principal desgracia para no solo la humanidad, sino también para el mundo entero!

Tatsumaki —. Abriendo los ojos de golpe, estando de brazos cruzados, encontrándose encima de un edificio en frente de esa gigantesca multitud —. ¿De qué diablos estará hablando ese idiota?... ¿De qué demonio está hablando?... ¿Peligro mundial?

McCoy —. Muchos se estarán preguntando, ¿Quién ese tal demonio?... Pues les contare una historia que estuvo guardada hace mucho tiempo en la asociación como gobierno central que me ha dado permiso para poder liberar aquello en esta velada… —. Moviéndose un poco para mostrarse las sombras de tres demonios chicos con uno enorme entre medio, atacando seres humanos, extendiendo su brazo derecho para señalarlos —. Ellos han sido demonios que han nacido con la creación de un ser que es divino, estando en la leyenda con el nombre de Dios, diciendo que estos mismos se han arrodillado ante el enorme poder de aquel ser, causando estragos en la humanidad para darse una pelea entre ellos, acabando con la mayoría de la población humana de nuestro mundo en ese entonces, quedando sellados esos demonios en unas ruinas que están en un lugar escondido que solo sabemos, aunque se han dado las fechas de cuando despertara, puede ser que lo hagan en algunos meses o años más adelante, pudiendo ser el extermino definitivo con una vieja profecía que puede ser la vuelta de Dios con estar enojado con la culpa de un ser humano que ha llegado a sus límites… Considerándose este mismo ya como una amenaza de nivel mundial para toda la humanidad como sus seres vivos… Catalogándolo en nivel Peligro como Dios máximo… —. Estirando sus brazos y cerrando el ojo —. ¡Hablo del héroe, clase S, Saitama!

King —. Abriendo los ojos de golpe, poniéndose de pie con mucho sudor—. ¡¿Qué ha dicho?!

Silver Fang —. ¡¿Cómo?!

Tatsumaki —. ¡¿Qué?!

Saitama —. Quedando en shock con ver la pantalla enorme en ciudad M —. No puede ser…

Fubuki —. Sudando mucho, estando ella con Psykos debajo del escenario, estando en esa habitación —. No…

Psykos —. Ahora, comprendes que la asociación de monstruos, tiene como finalidad de acabar con la humanidad para que ese calvo muera con ustedes para salvar el mundo… Fubuki.

McCoy —. Hace cuatro años, hubo en general un llamado de atención de la parte administrativa como ejecutiva con aquel sujeto con su poder físico que sobrepaso los limites de los humanos con ser el más fuerte, llegando enojar a los Kaiyjin con cada proeza que este mismo hacia, haciendo alinear a la alianza de estos mismos para acabar a la humanidad misma, aunque también, creo sinceramente que es la clave para no hacer despertar a esos tres demonios que descansan en aquellas ruinas, pidiendo el apoyo para acabar con el mismo diablo que está entre nosotros, ante eso —. Alzando más sus brazos, cayendo de rodillas con una cara de exclamación profunda —. Hago el llamado al unirnos para acabar con la amenaza, haciendo el consejo de los gobiernos centrarles a unirnos para acabar de una vez esta guerra contra la asociación de monstruos para acabar con el héroe, declarando la guerra a el héroe Saitama como a aquellos que… —. Poniéndose de pie, alzando su mirada al cielo estrellado —. ¡A quien se una también a su complot! ¡También pagara por la humanidad!

Todos quedaron atónitos, quedando sin palabras con escuchar los gritos de ovación por muchos civiles, odiando varios de estos a Saitama, poniendo con mucha ira a Genos, quien había salido en busca de aquel señor, dando reverencias, poniendo en silencio a Fubuki que no entendía que diablos tenía en la cabeza la asociación para dañar de esta manera muy cruel a Saitama, cayendo de esta inconsciente con un golpe en la nuca por parte de Psykos, estando con una mirada fría al ver esto, sabiendo muy bien que no había vuelta atrás con lo que iba a suceder, aunque, estando con el mismo Saitama, estaba ya con los ojos abiertos y sudando sin entender que pasaba, habiendo muchos civiles con algunos héroes que lo miraban con odios, comenzando con sus respectivos ataques, esquivando este de manera muy rápida para quedar sin palabras con esto, saltando los pisos de un edificio para quedar en el techo, jadeando con esto, escuchándose varios gritos de odio por parte de los presentes en ese lugar, aunque, volviendo en ciudad Z, estaba corriendo Genos con una mirada de tremendo odio hacia McCoy.

Genos —. ¡Eres un maldito traidor! ¡McCoy!

Silver Fang —. ¡Genos! —. Alzandose de su asiento, cayendo al suelo de inmediato con un golpe en la nuca por parte de prisionero lindo.

Prisionero lindo —. Teniendo ojos sin vida —. El deber es el deber…

Silver Fang —. Abriendo los ojos con una mueca de dolor —. Ellos… Ellos están controlados… —. Girando Su mirada y viendo a McCoy, haciendo reverencias, frunciendo el ceño —. Ese maldito… Tiene algo que ver con lo que paso en el atentado…

McCoy —. Sonriendo de manera orgullosa —. Creo que mi plan ha salido todo a la perfección por el bien de la humanidad, culpando del asesinato de los ejecutivos con un sujeto falso a ese idiota de Saitama, pero bueno… ¿Eh? —. Sintiendo un temblor —. ¿Q-que está pasando?

Psykos —. Viendo a Fubuki que estaba en el suelo con una mueca de dolor —. Lo siento, pero ahora esto es mi camino para acabar con esta guerra —. Haciendo una especie de esfera para encerrar a la misma Esper, alzando su mirada, iluminando su cuerpo con un aura celeste —. ¡Aaaaaaaaaah!

Tatsumaki —. ¿Eh?.. —. Viendo algunos brillos en los techos como escuchando el sonido de algo volando, alzando su mirada para notar un avión gigante de la asociación de héroes, lanzando este misiles en segundos —. ¡¿Qué demonios?! —. Cubriendose con los brazos cruzados, dándose grandes explosiones en los alrededores.

Había comenzando a salir varios monstruos de la nada, dándose nada menos que el horror de que varios civiles, mucho antes de estar cerca del escenario, habían bebido algo que dejo Psykos como un monstruo medio humano en las afueras para que lo beban, siendo el brebaje de las bestias para que los humanos estén convirtiéndose en humanoides de manera repugnante de un buen tamaño, asustando a los que no estaban infectados, aunque muchos de ellos, estaban siendo despedazados por los misiles que, poco a poco, estaban destruyendo la ciudad Z para hacerlas en llamas a pocos segundos de aquello, habiendo muchos muertos en las clase A, B y C, siendo que, estando en un salto hacia un techo, Silver Fang, estaba sosteniendo a un King de manera grave con tener este sangre en su torso como en la boca, quedando este viejo con cara de miedo y asombro con la destrucción de la ciudad a manos de la asociación de monstruos, aunque esto no era lo que le traía muy mala espina, ante el control de McCoy, aunque, este mismo sonreía con lo que había provocado el plan del gobierno central, abriendo su ojo lentamente con calma al ver a Genos a unos metros de su lado derecho con cara de pocos amigos, habiendo muchas más explosiones en el fondo de ellos.

McCoy —. Tú eres el discípulo de ese calvo…

Genos —. Con el ceño muy fruncido, sacando vapor de su cuerpo —. No… No… —. Bajando su mirada, sacando más vapor, alzando su mirada con una ira terrible —. ¡No te dejare vivo! ¡No dejare que mates al Sensei!

McCoy —. Pues se nota que lo aprecias… Aunque conozco muy bien tus cualidades.

Genos —. ¡Me importa un carajo!

McCoy —. Pero el control mental con el chip de ustedes, parece que no te controla, aunque es una lástima también de que la asociación de héroes, se haya creado con un experimento de un Cyborg demente como una Esper con poderes mentales…

Genos —. ¿Q-que has dicho?...

McCoy —. Ups, parece que no tuve que decirlo…

Genos —. Entonces la muerte de mi familia con ese Cyborg demente y la destrucción de ciudad A…

McCoy —. Exacto…

Genos —. ¡Maldito seas! —. Juntando sus brazos juntos, habiendo un calor tremendo —. ¡Incinerar!

McCoy —. ¡Rayos! —. Saltando rápidamente para cubrirse con ambas brazos a la explosión que se dio en el momento, aunque este abre los ojos en shock al ver a una mujer que ascendía en el polvo de los escombros del edificio que se estaba desplomando —. T-tu… N-no puede ser…

Psykos —. Estando levitando con el ceño fruncido —. Parece que se te acabo… Aunque… —. Estirando su brazo izquierdo con la palma abierta —. Se acabo para ti como el gobierno central con las muertas de mis padres y mi camino de ahora… ¡McCoy!

McCoy —. ¡No!... —. Siendo este aplastado poco a poco con la fuerza gravitatoria de Psykos, tosiendo mucha sangre —. ¡No puedo morir!... ¡Aaaaaaaaaaagh!

El cuerpo de aquel hombre, estaba siendo triturado en partes pequeñas por el poder de aquella Esper de pelo color celeste, cerrando su puño para que haya una lluvia de sangre con los restos humano de ese sujeto en el suelo, dejando en shock a Genos, aunque este se miro con una cara de terror al ver varios monstruos humanos entre medio de si mismo que lo miraban con sus mandíbulas abiertas y garras, aunque, todo héroe de clase S, estaba ya fuera del control de McCoy, comenzando una pelea con ellos mimos a una velocidad tremenda, ayudando a varios clase A como B, sobrevivientes como civiles del lugar, comenzando una batalla encarnizada cuerpo a cuerpo, uniéndose el Cyborg con un intento de acabar con ellos, aunque, estando de nuevo con Psykos, estando de brazos cruzados como levitando.

Psykos —. Es turno de que llegue este mismo… Aunque tardara unos pocos minutos…

¿? —. Teniendo una mirada de pocos amigos, encontrándose de brazos cruzados —…

Psykos —. Sabía que la pez gordo, estaría aquí, aunque descuida, tu hermana estaba bien… Pero esto es una pelea para probar mis habilidades contigo… —. Abriendo sus ojos de golpe —. ¡Tatsumaki!

Tatsumaki —. Si… Pero no estoy aquí para dejarte con los huesos rotos… Psykos…

Psykos —. Parece que te acuerdas un poco de mi, aunque mucho de los monstruos están peleando con los héroes… Este es el momento del fin de la humanidad, aunque en poco tiempo mas, estarán despertando esos tres sujetos en las ruinas, aunque puede ser mucho más temprano, necesitando solo a una de nosotros de sangre verde o medio esmeralda con la calidad de nuestro linaje…

Tatsumaki —. Habiendo una ráfaga de viento que juega con su cabello, producto de una explosión, dando un suspiro —. Conozco la historia de los Esper, mejor que nadie.

Psykos —. Estas muy confiada, aunque te dire que estudie esa leyenda que hablo ese imbécil… Ellos son más fuertes que nosotros, pudiendo estar a nivel de Dios, solo estando Saitama como un demonio para acabarlos con su quebrador de Límites…

Tatsumaki —. ¿Quebrador de Límites?

Psykos —. Cada humano o ser vivo en el planeta, tiene un quebrador de Limite mortal, donde uno con un entrenamiento de infierno, puede sobre pasar para estar al nivel de Dios en este caso, pudiendo solo ser logrado por Saitama, aunque es una lástima que no haya podido venir a esta gran batalla de la historia misma… Pero —. Sonriendo con ojos cerrados, mostrándose en la imagen a un Saitama que estaba jadeando en torso desnudo con su pantalón amarillo medio rasgado de las rodillas, estando en la calle con varios monstruos acabados en el suelo como algunos héroes, habiendo uno en especial delante suyo —. Bueno, digamos que algunos quieren algo con ese calvo en lo personal…

Saitama —. Jadeando y viendo con ojos sin vida la escena fea en la calle —. E-esto debe ser mi culpa y más por ese idiota… Pero —. Alzando su mirada con una respiración media agitada —. Uno de ellos me dio un toque de un veneno al parecer y no lo pude ver…

¿? —. Eso es porque eh aumentado mis habilidades con lo del brebaje de monstruos…

¿? —. Tsk, haces alardear lo que sea, Sonic.

Sonic —. Teniendo su traje de siempre, aunque tenía unos cuatro ojos de color negro con pupilas rojas, sonriendo con unos colmillos como una Katana en su mano derecha —. Pues lose, aunque no se compara mi velocidad contigo, Garou.

Garou —. Como sea —. Estando si camisa, teniendo su pantalón negro con una mirada de pocos amigos a ese calvo —. Saitama, tengo la cura de un veneno especial que te lanzo este idiota, debes derrotarnos en menos de quince minutos o juro que tu cuerpo por dentro se desintegrara para siempre.

Saitama —. Jadeando y viendo a ambos monstruos humanos —. Aaaaaaf… Entonces están los monstruos detrás de esto… ¿Verdad?...

Sonic —. ¿Quién sabe?...

Garou —. Solo sabemos que este será el fin de tus días para acabar con tu miserable vida… ¡Saitama!

Saitama —. Tsk… Pensaba hoy descansar en mi cama, pero veo que no se podrá con la destrucción que está pasando ahora… Genial, justo cuando no quería gastar dinero para comprar una casa nueva.

Sonic —. Eres tan chupa huevo como siempre…

Garou —. Lo mismo digo…

Saitama —. Pues son quince minutos para quitarte el antídoto… Bueno —. Estando serio con su puño derecho alzándose y teniendo una mirada muy seria como espectacular —. ¡Hagámoslo!

Mientras tanto, volviendo con Tatsumaki como Psykos, escuchándose las grandes explosiones como disparos con gritos de todo tipo en los alrededores de los lugares, podemos encontrarnos a una Fubuki, quien estaba despertando con una mueca de dolor, alzándose para mover los escombros con su poder, quedando esta paralizada y mas con caminar unos metros con ver cadáveres de niños como varias personas tiradas en el suelo, encontrándose entre ellos a Lily, tomándole con rapidez al ver que solo estaba herida, elevándose con mucha rapidez al techo, encontrándose a Silver Fang, agachado en caso de no ser visto.

Fubuki —. ¡Señor Silver Fang!

Silver Fang —. ¡Ventisca!... Momento… ¡¿No me atacaras?!

Fubuki —. ¡Claro que no! —. Tirándose al suelo para cubrirse, poniendo a Lily cerca de ella, quien jadeaba —. Veo que empezó la guerra definitiva…

Silver Fang —. Ha habido muchas bajas con el ataque de los enemigos, aunque… King… —. Viendo con pena al hombre de la cicatriz en su ojo izquierdo.

Fubuki —. No puede ser…

King —. Teniendo ojos grises, viendo con dificultad a ambos héroes de clase S como B —. Ustedes… Cof… Por favor… Denle un mensaje a Saitama…

Silver Fang —. ¡¿De qué demonios hablas?! ¡Maldito hijo de perra! ¡Estarás bien!

King —. Sabes que no es cierto… Cof… —. Teniendo lagrimas en los ojos, recordando el día que Saitama le salvo de aquella vez en la misma jornada que se le dio la cicatriz como el apodo del más fuerte —. Ese hombre… No es un demonio… Es un Dios que puede cambiar los corazones de los demás… So-Solo díganle que fue un gran amigo en mi vida… Por favor… Díganle aquello…

Fubuki —. Señor King…

Silver Fang —. Teniendo su cabeza agachada —…

King —. Muchas… Gra… —. Alzando su brazo derecho, cayendo esta al suelo sin moverse.

Fubuki —. ¡King!

Silver Fang —. Tocando el hombro derecho de Fubuki —. Se ha ido…

Fubuki —. Esto… Esto… Esto debe terminar ahora —. Alzando su mirada con una mueca de dolor, viendo dos auras que eran de Tatsumaki como de Psykos —. Esto debe acabar ahora mismo… —. Elevando su energía para elevarse, dando la espalda —. Silver Fang, ayuda a Lily eh intenta acabar con la batalla de abajo… Acabare esta guerra hoy.

Silver Fang —. Solo dire una cosa, jóvenes como ustedes no hacen caso, aunque hare una excepción.

Fubuki —. Si… Pero esto será definitivo —. Alzándose y yendo de manera directa hacia Psykos —. ¡Maldita!

Varios frentes de batallas con los héroes de clase S, A, B y C, peleando entre ellos con el gran caos como con la asociación de monstruos, dándose un gran temblor en el lugar en las cercanías de ciudad Z, alzándose una sombra gigantesca que tenia cuernos al ser el ultimo ejecutivo de la misma como Orochi, sonriendo de manera macabra al estar cerca su plan de resucitación en medio de esta gran guerra que se intentara acabar con el corazón de la fuerza de nuestros amigos.

Continuara.

Nos veremos en el siguiente capítulo, llamado: Lucha Psíquica, Saitama en peligro.

Nota final: Espero que les haya gustado el capitulo vigésimo de este Fanfic, contando o mejor, llegando a contar con su apoyo como siempre.