Ninguno de los personajes me pertenece solo es un fiction de una gran historia de C.S Lewis.
CAPÍTULO 25
Tentando el deseo
Londres
Un joven teniente caminaba hacia la cárcel mas cruel de Londres, donde encerraban a asesinos, violadores y la peor escoria junto con los traidores de la nación, ese día tenia en mente un plan, sacar a su amigo de aquel infierno. Llego a esperar detrás de un vidrio a Peter, quien al verlo los ojos se humedecieron porque era la primera vez que salía de aquella horrorosa celda decrepita.
-¡Timothy! -exclamo Peter feliz sentándose en la parte detrás del vidrio que le correspondía.
-Peter ¿Qué demonios te han hecho? -comento Timothy enojado y asustado al ver a su amigo con moretes en la cara, rasguños y en las manos con agalladuras de las esposas que tenia puesto.
Peter encogió los hombros y comento – necesito que me saques de aquí, se que mi padre ha platicado contigo mis hermanos están en peligro, recuerdas el tipo que salvamos no se donde quedo – viéndolo tristemente.
-Yo se donde esta… con sus hermanos tu padre los esta protegiendo – dijo serio Timothy, Peter se quedo pensando ya que no sabia nada de su familia desde hace tiempo y menos de Caspian.
-¿Mi padre lo protege? – pregunto Peter pensativo
-Si se ha ganado la confianza de tus padres – dijo Timothy
-Quiero que lo cuides mi hermana Susan es la mas vulnerable a todo – dijo Peter susurrando – a ella la pueden atacar mas fácil, se que es complicado y menos en tiempos de guerra por favor – con mirada suplicante.
-Sabes que es complicado pero hare lo que pueda para sacarte de aquí y cuidar a tu familia – dijo esperanzador Timothy sonriendo a su amigo
-¡Ya es tiempo! – exclamo un guardia que jalo a Peter para llevárselo
-¡Gracias! – grito Peter antes de que lo metieran de nuevo
Timothy sabia que tenia que llegar a decirle eso al padre de Peter pero no sabia que alguien mas estaba observando.
Un lugar extraño había despertado en brazos de un joven guapo y rudo; Carlim se sentía soñada ya que la trataba como una reina no como el tonto de Caspian o Ethan que la humillaban. Robert era su nombre, esos ojos pequeños y su piel suave era lo que necesitaba. Estaba dormido por lo que se levanto, se puso una de las camisas del joven.
Camino para conocer la casa en donde le habían dado asilo, una princesa de Carlomen no quería pequeñeces y en ese mundo lo iba a conquistar, recordó que Ethan la corrió pero ella tenia un plan encontrar a Caspian quedar embarazada y poder reclamar parte del trono de Narnia que le correspondería.
Al ir pasando sin querer tiro unas caja con algunas cosas dentro, rápidamente se agacho para recogerlas fue cuando en una de ellas la vio, Susan la reina benévola de Narnia, como era posible que la conociera esa imagen con ella y otras jóvenes le dio colera al verla, escucho un ruido que provenía de la recamara fue cuando guardo todo y se propuso a descubrir que relación tenia. Era mejor así esconder un poco el secreto y saber quien era Robert en la vida de Susan Pevensie.
El viento soplaba en la cara de Caspian después de beber hasta quedar completamente ebrio, se levanto de la cama no sabia que hora era pero por lo que veía era temprano o más bien el amanecer lo despertó, el ruido le molestaba, fuera de la habitación se escuchaba el murmullo de las voces de su ex esposa y su hijo fue cuando salió aun trastabillando tomo el ultimo trago que le quedaba en la botella.
Rilian vio a su padre triste sabia que se sentía traicionado por Susan, en otras circunstancia él había apoyado que se alejara de la reina pero ahora estaba viendo como sufría y desde que había conocido a Lucy, le había enseñado la bondad y que todos tienen sus lado amargo pero dulce a la vez.
-Caspian dormiste bien – dijo Liliandil sarcástica mirándolo fijamente el porque ese día no soportaba a su ex marido ebrio.
-¡Cállate! – exclamo Caspian ebrio lanzando la botella al piso haciéndola pedazos.
-¡Papá tranquilízate! – dijo Rilian interponiéndose a su padre viéndolo asustado ante la reacción.
Caspian apenas podía mantenerse de pie pero necesitaba más alcohol camino hacia la puerta fue donde Liliandil se interpuso así no saldría a la calle, por lo que le tapo el paso.
-¡Quitate de mi… camino mu…jer! – dijo Caspian empujando a Liliandil quien al momento de sentir los brazos algo de su interior se ilumino y lanzo a su exmarido lejos de ella estrellándolo en un pilar de la pared de frente.
Rilian no podía creer lo que pasaba viendo como su madre cayo de rodillas fue hasta ella.
-¿Estas bien? – pregunto intrigado Rilian
-S…sii – contesto atónita Liliandil viendo como su vientre se tornaba con una luz violeta – ve con tu padre creo que necesita ayuda.
Caspian estaba atónito con lo que veía, se sentía mareado por el alcohol pero no supo porque quiso agredir a su ex esposa cuando solo interfería en la puerta, se toco la cabeza y vio un hilo de sangre en su mano.
-¿Papá estas bien? – pregunto Rilian dando la mano para ayudarlo a levantarlo
Pero Caspian se levanto y como si fuera alguien que lo iba siguiendo ahora si salió de la casa sin decir nada. Iba ebrio y golpeado necesitaba a Susan pero se sentía tan traicionado que fue a buscar a la joven con la que tuvo un amorío exprés ella lo entendía, busco durante una hora hasta que la vio abrazando a un señor, de nuevo sintió esa rabia en su interior que fue hasta aquella chica y la arrebato.
-¡Eres mía! – dijo Caspian con enojo
-Yo no soy de nadie me permites este es mi trabajo – soltándose del agarre de Caspian – el es mi cliente y tu eres un pobre diablo que solo le di placer – dijo burlonamente la joven
Caspian sentía que explotaría de ira sus ojos los sentía rojos como una llama, fue cuando escucho ese rugido que lo hizo estremecer, en su mente estaba ese león que lo convirtió en rey, que le estaba pasando ese no era él porque le pasaba eso. Vio con tristeza a la chica, ella lo miro y entonces lo beso sin más.
-Susan no puedes levantarte tienes que descansar – decía desesperada Lucy quien al ver a su hermana que se levantaba de la cama con dificultad.
-Tengo que ir… ¡ay! – lastimándose al ponerse el vestido – veré a Caspian a explicarle que paso con Robert – decía Susan respirando con dificultad a causa del dolor.
-Susan no… ahorita es mejor que descanses y ver como podemos quitar eso que Ethan hizo además… - Lucy recordaba lo que le había dicho Edmund de Caspian – creo que no es buen momento – dijo viendo a su hermana nerviosa
-¿Qué sabes que no me quieres decir? – pregunto Susan por fin poniéndose de pie lo mas natural posible.
-Nada… mejor quédate en cama mamá tomo doble turno de nuevo y nuestro padre saldrá de Londres para poder resolver lo de Peter – dijo Lucy demasiado rápido que hizo que Susan fuera más terca
-Voy a ir a ver a Caspian te guste o no – dijo Susan seria caminando a la puerta lentamente
Lucy no sabia como detenerla pero aun así decidió acompañarla. Salieron de la casa caminaban lentamente, Susan iba con dificultades era demasiado fuerte el dolor, decidieron tomar un pequeño atajo iban serias pero de repente se escucho un alboroto en el cual salían de un bar de mala muerte y donde exhibían a prostitutas. Fue cuando las dos se pararon en seco Caspian lo estaban golpeando dos tipos uno moreno fornido y otro blanco con un parche en el ojo.
Susan corrió sin importarle el dolor, por lo que Lucy se fue tras de ella.
-¡Déjenlo! -grito Susan metiéndose en la bola de pelea
Los dos tipos que lo estaban golpeando se quedaron viendo era una joven culta y hermosa.
-Que hace una mujer hermosa en estos rumbos – dijo el tipo del parche
-Solo quiero que lo dejen en paz -decía Susan con lagrimas en los ojos
-No me digas que es tu novio – Susan afirmo con la cabeza -suéltalo – ordeno al otro acercándose lentamente a Lucy y Susan – solo querida él comenzó la pelea y nos arrebato a las mujeres más hermosas sin querer pagar un centavo y ella -señalando a una mujer que estaba en un coche – se acostó con tu novio nos debe 25 de los grandes así que amorcito tienes 2 días para que el venga si no tu sabes que pasara – dijo amenazante retirándose del lugar
Susan y Lucy veían horrorizadas pero más como estaba Caspian el rey humilde, casto y decente en ese momento era un vago.
